Los obstáculos a la paz en Colombia


Mañana 15 de noviembre comienzan en La Habana la negociación entre las FARC y el gobierno colombian. En la mesa, obviamente, no estarán las víctimas del conflicto, que quieren hacer oir su voz.

En las vísperas se han celebrado en Madrid unos encuentros promovidos por movimientos sociales y con el apoyo del grupo parlamentario de la Izquierda Plural. Resumo lo esencial de estos encuentros.

Las demandas de los movientos sociales y las víctimas

Los movimientos sociales de Colombia son importantes. Se basan sobre todo en la coordinación de distintas iniciativas de resistencia al expolio campesino, concretadas en comunidades de paz y reunidas en el llamado Congreso de los Pueblos.

Su posición es que ni el gobierno ni la guerrilla les representan y piden que su voz sea oída de modo efectivo en la mesa de negociación -no con el simple envío de escritos, que es la única modalidad hasta ahora prevista.

Otra demanda esencial es que el primer objetivo de la negociación sea un alto el fuego. No podemos ya seguir sufriendo más una guerra de la que no somos parte -dicen.

Por último, estos movimientos temen que las conversaciones traigan la impunidad para los autores de crímenes de estado y piden un relato de la verdad, que tenga en cuenta su sufrimiento.

Estas organizaciones tienen una hoja de ruta que pasa por una serie de congresos populares que adoptan un marco normativo alternativo al estado existente. Su demanda de ser oídas en la negociación está más que justificada, pero, pese a lo amplio de la agenda negociadora, es claro que las conversaciones serían inviables si convirtieran en un proceso constituyente para el que, por otro lado, faltaría un mandato expreso. Parece que lo más razonable es que de las conversaciones salieran foros que produjeran cambios legisativos e incluso constitucionales.

Libre comercio y derechos humanos

El representante de Ecologistas en Acción insistió en que la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre la UE y Colombia y Perú redundaría en un reforzamiento del expolio de las tierras para satisfacer las demandas de las empresas agroindustriales. El tratado, en proceso de ratificación en el Parlamento Europeo, apenas si contiene una mención simbólica al respeto de los derechos humanos.

Los grandes obstáculos para la paz

La intervención más esclarecedora fue la del jesuita Javier Giraldo, defensor de los derechos humanos y permanentemente amenazado por ello. Giraldo sentó como signo de esperanza la extensión de la agenda negociadora, que toca los desafíos nucleares a los que se enfrenta Colombia. Y a continuación desgranó los obstáculos que aparecen en cada uno de los capítulos.

El más importante es el agrario. Aquí se oponen la estrategia de titularización de las tierras, promovida por el gobierno, con la defensa de los insurgentes (y con ellos muchas comunidades y movimientos sociales) de que la tierra no pueda ser enajenada y sea entregada a comunidades que desarrollen una agricultura sostenible.

Pero ante todo, el gran problema es de contexto nacional. Para una paz efectiva el estado tendría que descontaminarse de la influencia paramilitar y del narco, que permean todas las estructuras públicas.

Difícil, casi imposible se antoja el acuerdo, pero por lo menos sobre la mesa están los temas esenciales.

(Veáse en este blog La paz y las víctimas de la guerra de Colombia)

Desahucios: el poder de la movilización… y la emoción


Por fin todos abrimos los ojos. Hasta los tertulianos del pensamiento único proclaman que hay que parar esta tragedia.

¿Cómo se ha podido en unos meses pasar de estigmatizar las reclamaciones como atentados contra el sistema a admitir la justicia de las quejas?

Desgraciadamente hasta que la gente no empezó a saltar por la ventana no se produjo el cambio.

He aquí las etapas del proceso comunicativo.

Se crean las primeras plataformas de afectados

Los desahucios crecen, pero la lucha de los afectados se ve como un problema de un sector. El caso no salta a los medios, sino es de manera anécdotica (por ejemplo, cuando un desahuciado colombiano instala una tienda de campaña frente al Palacio de la Moncloa). En medio de la indiferencia social las plataformas se organizan, pero carecen de proyección. Los bancos ejecutan sin piedad.

El 15-M

Las plataformas de afectados son uno de los colectivos que desde el principio logran un protagonismo en el movimiento. El movimiento centra sus movilizaciones más exitosas en la respuesta a los desahucios. Logra parar algunos desalojos, pero sobre todo consigue que el problema salte a los medios. Ahora es una reivindicación central, definitoria de la contestación global.

Las plataformas se fortalecen y coordinan en el marco del movimiento y logran el apoyo de todo tipo de voluntarios. La lucha contra los desahucios no decae cuando el movimiento pierde influencia general.

En resumen, el mayor logro del 15-M es poner los desahucios en la agenda pública.

Aumenta la conciencia social y cambia la percepción

Una vez en la agenda pública, los desahucios se convierten en tema central tanto en los medios masivos como en los medios sociales.

Los medios sociales refuerzan la solidaridad social con los afectados, pero la presencia en los medios masivos obliga a salir a la palestra a banqueros, economistas, registradores, es decir a los líderes de opinión. Los desahucios no son ya el problema de un colectivo; ahora son la manifestación más odiosa de la crisis, un factor de disgregación social y el conjunto de la población los percibe como injustos.

PP y PSOE en el gobierno o en la oposición se mantienen en silencio y ningunean las propuestas de las minorías parlamentarias de izquierdas. Los bancos acceden a algunas daciones en pago o a alquileres sociales ante la evidencia de que están inundados por pisos invendibles. Finalmente, el gobierno de Rajoy promueve un código de buenas prácticas, completamente inane.

El informe de los jueces

Una comisión de jueces propone una serie de soluciones legislativas. El Consejo General del Poder Judicial, que había encargado el trabajo, no lo toma en cuenta. Es el escándalo y entonces comienzan a aparecer autos de jueces que han buscado los resquicios de la ley para intentar detener procedimientos de lanzamiento. La voz autorizada de los jueces obliga a las primeras tomas de posición, todavía muy cautas, del gobierno.

Los suicidios

Dos suicidios en una semana… Otro dos semanas después. Es el punto de inflexión. Se produce una ola de emoción, sobre la que ahora todos los que ignoraron el problema quieren cabalgar. El gobierno convoca de urgencia al PP (¿dónde queda el debate parlamentario?). Alcaldes, policías, jueces se suman a la ola. Y por fin, aparecen los banqueros. Primero, Ángel Ron, del Popular, para decir nosotros no hacemos eso… Y luego la patronal bancaria anuncia una moratoria de dos años.

Movilización y emoción han sido las claves del cambio. Ahora el gobierno y los bancos intentan paliar los desperfectos y pretenden que las soluciones se apliquen sólo a aquellas familias prácticamente en riesgo de exclusión social. El problema va más allá y afecta a millones de familias empobrecidas para pagar la hipoteca. Puede que la emoción pase; entonce sólo quedará la movilización.

(Evidentemente este esquema debiera de estar ilustrado con ejemplos mediáticos. Lo siento. No tengo tiempo ¿Alguien se anima?)

Reflexiones en torno a la crisis de la BBC


La peor crisis de la BBC en 50 años. Lo dijo hace tres semanas uno de sus reporteros estrellas, John Simpson. Y desde entonces la crisis ha crecido como una bola de nieve y amenaza con llevarse por delante la credibilidad de la Corporación, su verdadero patrimonio, la confianza del público en su fiabilidad. Más que una crisis parece una tragedia de Shakespeare.

Anna Bosch ya nos ha explicado los pormenores de la crisis y a ella me remito. Ella se imagina a algunos políticos británicos con una sonrisa malevolente. Yo estoy viendo a políticos españoles y a sus correveidiles periodísticos riendo a mandíbula batiente. Porque en España la BBC ha sido siempre el modelo inalcanzable de imparciaidad, exactitud y profesionalidad, valores que los políticos y gestores de la radiotelevisión pública española dicen siempre perseguir, pero conculcan en cuanto tienen oportunidad.

En cambio, en el Reino Unido, el primer ministro Cameron -recuérdese que allí el gobierno siempre está incómodo con la BBC- ha salido en su defensa y ha declarado que no se trata de una crisis existencial.

La BBC y sus profesionales están reaccionando con un nivel envidiable de autocrítica. Son los propios programas de la Corporación y sus periodistas los que sacan a la luz los propios fallos en un proceso que, por momentos, parece haber entrado en una situación de pánico que amenaza con quedar fuera de control.

Sintetizo los grandes polos de esta crisis y su potencial destructor para la credibilidad de la BBC:

– Una cultura de tolerancia hacia los abusos sexuales del que fue su gran estrella Jimmy Saville durante décadas. Saville era un punto de conexión de la sesuda BBC con la cultura pop. Es el cargo más grave, pero no especialmente letal para la organización. Primero, porque podría haber ocurrido en cualquier otra organización y segundo porque son conductas del pasado que afectan a responsables que ya no están en activo. Esta dimensión tiene un largo recorrido y las revelaciones que sin duda irán llegando serán todo un trauma para la sociedad británica, pero no tienen porque dañar especialmente la credibilidad de la BBC.

Presunta autocensura. Un reportaje aparentemente no emitido de Newsnight sobre el caso Saville para no coincidir con la emisión de un especial navideño laudativo del fallecido Saville. El editor de Newsnight tuvo que dimitir y el caso se encuentra bajo inverstigación ¿Se autocensura la BBC cuando sus intereses como corporación están en juego? La cuestión apunta a la propia independencia de la BBC.

Información errónea y difamatoria. Un reportaje también de Newsnight que veladamente acusaba a un político de pederastia. La BBC pidió disculpas y han dimitido su director general, la directora y el editor adjunto de programas informativos. Lo que está aquí en cuestión es la propia fiabilidad de la información, la accuracy, la capacidad de verificar y respetar los derechos de tercero.

A raíz de la presunta censura en Newsnight se cambió la cadena de mando editorial, que si normalmente iba del editor del programa hasta el director general, pasando por la directora de informativos y su adjunto, pasó ahora a constituirse por unos responsables editoriales nombrados ad hoc por el director general en funciones.

Estos cambios y la ansiedad con no parecer condescendientes con los abusos sexuales pueden estar en el origen de la información que erróneamente acusaba al político conservador. Es de señalar, además, que este reportaje de investigación se realizaba con una organización sin fin de lucro, The Bureau for Investigative Journalism, que tampoco sale muy bien parada.

Organización ineficiente. Escándalo por el contrato blindado del dimitido director general, que después de pocos meses en el cargo, se va con una indemnización de medio millón de euros. No me extrañaría que Entwistle termine por renunciar a la indemnización. Pero el caso lo que pone de manifiesto, según muchos críticos internos, es una organización demasiado burocratizada.

El propio Lord Patten, presidente de la BBC, sugirió que debieran diferenciarse la línea de gestión de la línea editorial, para lo que habría que modificar la Royal Chart que rige la Corporación. Ahora el director general es el máximo responsable gestor y editorial.

La BBC está gobernada por un Trust que regula, controla y autoriza los distintos servicios que presta la Corporación después de unos estrictos tests de valor añadido. Sus miembros son nombrados por la Reina (esto es, por el gobierno) después de un proceso de selección pública. El Tust nombra al Consejo Ejecutivo, encabezado por el Director General, cuyo puesto se somete a un procedimiento de selección pública. Por tanto, una gestión independiente y profesional supervisada por un organismo garante del interés público.

Uno de los factores determinantes de la excelencia de la BBC es su sistema de directrices editoriales. Compendio de normas de buena práctica y recomendaciones de estilo se revisa cada 5 años, pero es sometido a permanente discusión en seminarios, estudios de caso etc., de modo que sus pautas están perfectamente asumidas por cada informador y por la organización en su conjunto.

Conforme a estas directrices, cada periodista es responsable de su información, pero se establece un sistema de consultas que en los casos delicados pueden llegar hasta el máximo responsable editorial, el director general. En los dos reportajes de Newsnighta este sistema ha fallado. Primero, por presunta interferencia; en el segundo, por presunta inhibición.

Es esta la más grave crisis desde el caso Kelly en 2003. Entonces, de la comisión de encuesta presidida por Lord Hutton, resultó que los procesos de verificación y consulta habían sido deficientes, pero también que el gobierno Blair intentó de mil modos influir a la BBC para que aceptara su tesis sobre las armas de destrucción masiva de Sadam Husein. Ana Azurmendi lo sintetizó bien en un artículo académico: los asesores de Blair forzaron titulares sensacionalistas en los informes sobre las supuestas armas, pero el periodista de la BBC Andrew Gilligan cayó en el mismo vicio (en este caso exagerando una confidencia) al exponer la manipulación propagandística.

Ahora no ha habido interferencias políticas exteriores, por eso esta crisis es más dañina que la del caso Kelly, que también se llevó por delante al director general de entonces.

Quizá convenga mirar un poco más allá de la BBC y situar estos fallos en el contexto de la crisis vivida por los tabloides de Murdoch por su ejercicio sistemático del espionaje de las vidas privadas. La agresividad que lleva en su adn el periodismo británico puede llevar a estos abusos, pero en el extrem0 opuesto está el complaciente periodismo español.

El proceso de catársis de la BBC dejará unos cuantos cadáveres y cambios en la organización, pero la Corporación está rindiendo cuentas y eso, a la larga, mantendrá la confianza del público.

(Añado el enlace al artículo Libros de estilo y directrices editoriales: referente de calidad en el Periodismo audiovisual y multimedia de los medios públicos, de Navarro, Diaz y García)

(Más daños colaterales. El Director General en funciones pide que no se tuiteen los problemas internos y un programa de investigación sobre los dueños de The Daily Telegraph se queda en el dique seco)

Los diputados ante la Ley de Transparencia y Acceso a la Información


El acceso a la información es un derecho fundamental, pero el proyecto de ley de Ley de Transparencia del PP sigue anclado en la idea de entreabrir la puerta a una información, ignorando que la información pública es patrimonio de todos

El proyecto de Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno se encuentra ya en periodo de presentación de enmiendas. La Coalición Pro Acceso aprovechó el Día Internacional del Derecho a Saber para debatir con los representantes de los grupos parlamentarios el texto del proyecto.

Moderado por Borja Bergareche, corresponsal de ABC en Londres, el acto reunió a Victoria Anderica de la Coalición, Maritxell Batet (PSOE), Irene Lozano (UPyD) y Joan Josep Nuet (Izquierda Plural). Excusaron su ausencia por razones de agenda los representantes de CiU y PP. Sin poner en duda estos motivos, es una constante en este tipo de debates que los representantes del PP estén ausentes. Es coherente con su política de comunicación de debatir lo menos posible en nombre del sentido común.

Los diputados están más necesitados que nunca del retorno informativo de la sociedad. En este caso la audiencia era de expertos, con la presencia de algunos alumnos. Y es que no parece que una ley tan decisiva como ésta levante grandes pasiones.

Resumo las grandes cuestiones del debate (#AccesoInformación)

Una ley cicatera que no cumple los estándares internacionales

El proyecto no cumple con los 10 principios en los que la Coalición Pro Acceso ha sintetizada la legislación comparada de 80 países: no es un derecho fundamental, se excluyen borradores, se impone el silencio negativo (Anderica); es cicatera, desconfía de los ciudadanos y antigua (Nuet), pensada más de los parámetros de la comunicación vertical que horizontal. Si no se modifica el proyecto no habrá cambio de cultura política (Nuet), un cambio que exigiría que los funcionarios aceptaran que la información es de los ciudadanos (Batet).

Para Nuet excluir a la Casa Real convertirá a la ley en «una fábrica de republicanos».

El parto de los montes

El gobierno anunció a bombo y platillo el proyecto y abrió un plazo de sugerencias en Internet, que no ha se han tenido en cuenta. Al final  se ha parido un ratón (Nuet). Añadiría por mi parte que al proyecto le sobra toda la parte de «buen gobierno», en realidad disposiciones para reforzar el control de la austeridad, que nada pinta aquí y es el aspecto en que parece volcado el PP. Los tres diputados creen que, con todo, en el debate el texto podría mejorarse.

El acceso, un derecho fundamental a la información

La opinión dominante en el debate fue la de considerar el acceso como un derecho fundamental. A Batet le tocó el difícil papel de defender la posición contraria, puesto que el PSOE presentó en la anterior legislatura un proyeco que incidía en el mismo error. Sostuvo que tan legítimo era fundamentar este derecho en el art. 20, como en el 105 b) y alegó que lo diferencial con otros países es que la Constitución ya regulaba específicamente el acceso y no lo hacía como un derecho fundamental.

Por supuesto si se reconociera como un derecho fundamental tendría las garantías constitucionales de su exigilibidad directa mediante el recurso de amparo y debiera ser regulado por ley orgánica. Pero lo más trascendente es la cultura política que subyace: no es sólo que la administración tenga que ser transparente, es que la información es de todos.

Aporto mi argumento. El titular del derecho a la libertad de información son todos los ciudanos, y aunque en la formulación en el art. 20 1 d) CE se mencionan las facultades de difundir y recibir, en el difundir está implícito el investigar y por si cupiera duda puedeacudirse al valor interpretativo del art. 19 de la Declaración Universal de 1948, que explícitamente incluye la facultad de investigar como derecho humano. El art. 105 lo que viene a hacer es regular un aspecto de las relaciones del administrado con la administración. El acceso es un derecho fundamental y la información pública debe ser accesible a todos.

Silencio administrativo

El proyecto (art. 17.4) consagra el silencio administrativo negativo, esto es, si la administración no responde en el plazo establecido se entiende que la petición ha sido denegada. A Batet le correspondió defender que el silencia administrativo positivo es irrealizable, pues en otro caso un juez obligaría a entregar la información, sin tener la capacidad de juzgar si realmente era información accesible no sujeta a alguna de las limitaciones de la ley.

La cuestión es que cambie la mentalidad de la administración y los funcionarios y no se produzca un peloteo entre órganos que finalmente de lugar al silencio y obligue al ciudadano a acudir a los tribunales.

Colisión con la protección de datos

El profesor Dader propuso una revisión en paralelo de la Ley de Protección de Datos, de modo que, por ejemplo, la información pública recuperada de las hemerotecas no pueda ser impedida alegando que se trata de datos personales.

En los previsibles conflictos entre el derecho a la protección de los datos personales y el derecho de acceder a la información prevalecerá el primero si no se da carácter de derecho fundamental al acceso a la información.

Infraestructuras y costes

El proyecto prevé un portal  (ar. 8) de la transparencia desde el que básicamente se accedería a información económica, presupuestaria y estadística de las administraciones. Pero el público puede pedir informaciones que no se encuentren en estas grandes bases de datos. No hay ni una sola previsión para crear mecanismos de acceso electrónico generalizado. La ley carece de memoria económica y el acceso no es gratis. A título de ejemplo, la BBC ha gastado más de 3 millones de libras desde 2005 en facilitar información solicitada por el público desde que entró en vigor la ley británica. No hay que ser muy mal pensado para imaginar al gobierno diciendo que no tiene dinero para estos «líos». Lozano y Nuet insistieron en que la falta de transparencia tiene finalemente un mayor coste económico.

Autoridad independiente

El proyecto crea un Agencia Estatal de transparencia, un órgano administrativo al qu hay que recurrir antes de acudir al contencioso administrativo. La agencia es un órgano del Ministerio de Hacienda y carece de independencia.

Y en este punto se entró en el debate sobre las autoridades independientes, la manipulación partidista de los órganos constucionales… Otro debate en el que subyace la crisis constitucional que, día a día, se hace más visible.

(Sobre el derecho de acceso o derecho a saber este post antiguo)

La paz y las víctimas de la guerra de Colombia


Septiembre nos ha llegado con una noticia esperanzadora, la apertura de un proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC.

La paz siempre es esquiva y en Colombia nunca nada es lo que parece. A este punto se ha llegado por la debilidad de la guerrilla y por la apuesta del presidente Santos por normalizar el país. Las FARC no están ni mucho menos derrotadas, podrían aguantar años y años autoalimentandose en las selvas y montañas. Sus métodos, como los inhumanos secuestros, generan el rechazo general. La guerrilla rural es un actor más en el gran negocio del narcotráfico, pero todavía es una alternativa a un estado que abandona a las poblaciones rurales. Su dirigencia parece haber entendido ahora que la victoria militar es imposible y que pueden tener un papel político una vez desmovilizados.

Convertirse en actores políticos es lo que han intentado todas las guerrillas en los procesos de paz. Pero después de la desmovilización los poderes que mandan en Colombia los masacraron. Así ocurrió con el M-19, así con la Unión Patriótica. Esta es la razón principal del fracaso de las múltiples tentativas de paz de los últimos 25 años.

Garantías a los desmovilizados es uno de los puntos a negociar. Pero no bastarán las garantías formales; hará falta un esfuerzo real del estado colombiano por desmontar los grupos paramilitares que son el brazo ejecutor de los viejos (ganaderos) y nuevos intereses oligárquicos (agroindustria). El proceso de desmovilización de los paramilitares ha resultado una farsa, con la reconstitución de viejos y nuevos grupos armados, que siguen asesinando impunemente. Cuando Uribe (reclutado ahora por Murdoch como antes lo fuera Aznar) no lo hace sólo por despecho político, sino como portavoz de esos poderes.

El proceso de paz  (véase acuerdo incrustado al final) parece bien planteado y es ambicioso. Desde el punto de vista procedimental usa de la experiencia internacional y busca la discrección. Lo peculiar es que se arranca sin tregua ni alto el fuego por ninguna de las partes. El riesgo es que ambos contendientes pueden buscar victorias militares que refuercen su posición, pero hagan inviable el proceso.

En cuanto al fondo, los temas a negociar son sustanciales:

  • Política de desarrollo agrario integral
  • Participación política
  • Fin del conflicto
  • Solución al problema de las drogas ilícitas
  • Víctimas

Realmente, si los negociadores fueran capaz de dar solución a todos estos problemas Colombia sería un nuevo país. Como siempre que en estos procesos se plantea un cambio en profundidad aparece la cuestión de la legitimidad de los grupos armados para hablar y negociar en nombre de toda la población. pero hay una voz siempre olvidada, la de las víctimas.

El conflicto (los conflictos, guerrillas, paramilitares, narcotráfico, crímenes de estado) ha dejado atrás a 30.000 desaparecidos y desplazados más de tres millones de personas. Algunas de las organizaciones que agrupan a las víctimas han dirigido una carta al presidente Santos, al secretariado de las FARC y al comando central del ELN.

Los que se presentan como víctimas de los crímenes de estado, se dicen esperanzados, pero denuncian que siguen sufriendo agresiones continuas en un clima de confrontación. Por eso piden:

  • Un alto el fuego bilateral
  • Garantías para la libertad de expresión de sus organizaciones
  • Concreción de los modos de participación ciudadana
  • Medidas de redistribución económica
  • Una Comisión de la Verdad
  • Alguna forma de refrendo de los acuerdos alcanzados

Estas demandas contrastan con el optimismo del mundo empresarial. La guerra contra las FARC puede haber costado cada año un 1% del PIB. La cuestión es en qué emplear el hipotético dividendo de la paz. Ciertamente, como proponen los empresarios, puede haber recursos para la innovación y mejorar los ingresos por turismo. Pero los representantes de los agricultores hablan de grandes inversiones, en un modelo de explotación agroindustrial que ha estado en el corazón del conflicto. Gran parte de esos millones de desplazados han perdido su pedazo de tierra, expulsados a sangre y fuego por ejército o paramilitares, para constituir grandes explotaciones, en especial de palma africana, destructoras de biodiversidad y enemigas de la sostenibilidad de las pequeñas comunidades rurales.

Colombia (en una tradición muy hispana) es especialista en dar a luz grandes textos (por ejemplo, la Constitución de 1971, la ley de restitución de tierras de Santos) que luego se quedan en nada. Ahora tiene la oportunidad de llevar a cabo un cambio real.

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De la maleta mexicana a Instagram


Exiliados republicanos en el campo francés de Barcarès en marzo 1939 – Robert Capa

Navacerrada, junio 1937 – Gerda Taro

Misa en el frente vasco, febrero 1937 – Chim

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Allí están las tres cajas de cartón en una vitrina. En su interior, perfectamente ordenados, los rollos de película que nos cuentan historias de una vieja guerra y de un país, España.

Es la maleta mexicana. Su rocambolesca trayectoria y la importancia de estas tres cajas para la historia de la fotografía han sido sobradamente contadas (en este blog lo hizo Francico Rodríguez Pastoriza). Ayer tuve oportunidad de ver la exposición itinerante que ha recalado en el madrileño Círculo de Bellas Artes.

Imagino la emoción cuando este tesoro llegó a las manos de los investigadores. Para mi fue como recuperar esas cajas de cartón llenas de viejas fotos que aparecen en el fondo de un armario familiar.

Fotos que vuelven a la vida y a la juventud a los que ya no están. En este caso, imágenes que nos retrotraen a un tiempo no vivido -el de la guerra civil- que ha gravitado, sin embargo, tan directamente en nuestra generación, la de los hijos de los protagonistas. Fotos que hacen vivir a tantos jóvenes que vieron sacrificadas sus vidas. Y a tres jóvenes fotógrafos, Chim, Taro y Capa, que se convirtieron en mitos con estas instantáneas. Una oportunidad para que los jóvenes (mayoría ayer entre los asistentes) recupen las instantáneas de la tragedia.

Emoción para alguien como yo, hijo del viejo oficio de fotógrafo, al ver los rollos y los contactos, las marcas comerciales (Agfa, Gevaert, Kodak) y los términos técnicos  (pancromática) barridos por la revolución tecnológica.

Madre amamantando a su hijo en un mitin, Badajoz, 1936 – Chim

Los editores gráficos hicieron bien su oficio.

Los de Life construyendo el mito del profesional  heroico que arriesga para dar testimonio de lo nunca visto («la cámara de Life más cerca que nunca de los combates», eslogan tan semejante al de Capa «si la foto no es buena es porque no estás suficientemente cerca»); los de las publicaciones francesas mostrando el sufrimiento de un pueblo y construyendo otro mito, el de la revolución obrera.

En cualquier caso, unos y otros, seleccionaron las mejores instantáneas, las fotos con más contenido icónico e histórico, alguna de las cuales, como las de esa madre amamantando a su hijo durante un mitin sobre la reforma agraria, forman parte de nuestra memoria del conflicto.

En esos 80 rollos quedaron también enterrados centenares de momentos de la vida cotidiana, que nos dan una imagen más real y menos mítica de aquella España.

Emocionan la alegría de aquellos reclutas y la desolación de las ciudades bombardeadas, las colas de familiares ante los depósitos de cadáveres, la humillación de los refugiados.

Lorca fotografiado por Chim, Madrid, primeros meses de 1936

Emocionan la normalidad de las semanas previas a la catástrofe, con esas instantáneas de Lorca hablando con un desconocido, probablemente en una esquina de la calle Alcalá, puede quizá incluso después de pasar un rato por el Círculo.

Los tres jóvenes fotógrafos estaban descubriendo y revolucionando el oficio de fotoperiodista, arriesgando sus vidas hasta la muerte en el caso de Gerda Taro.

Trabajaban con la pequeña Leica e impresionaban el mejor material sensible de la época. «Empotrados» en alguna unidad se aproximaban al frente y en unos pocos días realizaban un reportaje en cinco o seis rollos, dos centenares de negativos, que luego clasificaban cuidadosamente.

Los rollos dan testimonio de que, a pesar de la economía de material propia de la fotografía analógica y más en una situación de guerra, repetían varias tomas del mismo sujeto, como las de Capa, con unas tomas picadas de Líster (otra construcción de un mito). Que seguían las corrientes estéticas como en el constructivismo con encuadres  geométricos. Y que los maestros también cometían erores de exposición, con negativos sobre o sub impresionados.

En definitiva, el tiempo capturado en instantáneas, congelado durante décadas en la maleta y ahora descongelado en exposiciones, libros y documentales (al final de esta entrada, trailer de esta entrada he incrustado el trailer del de Trisha Ziff).

Salgo a la calle. Decenas, centenares de miles de ciudadanos cabreados protestan. Vivimos la peor crisis involutiva de los últimos cuarenta años. Algunos hablan de «guerra de baja intensidad».

Entre la masa se mueven fotoperiodistas y videoperiodistas. Cámara profesionales DRL captando fotos y grabando vídeo, cámaras pesadas de televisión, cámaras ligeras de vídeo, cámaras de aficionados de fotos y vídeo. Y la omnipresente cámara del teléfono. Miles de horas de vídeo, centenares de miles de imágenes subidas al ciberespacio, compartidas en YouTube, Flickr, Facebook, Twitter o Instagram.  ¿Cuantos lemas y pancartas encontraremos en Pinterest? Ya no se captura el instante, el tiempo es un flujo permanente de imágenes que se consumen ávidamente. Nuestra memoria es ahora líquida.

¿Habrá en el ciberespacio alguna maleta que preserve las imágenes esenciales para las generaciones futuras?

(Algunos enlaces a la Maleta Mexicana: International Center of Photography; Magnum; Museo Nacional de Arte de Cataluña)

Julio Somoano no es idóneo para dirigir los Servicios Informativos de TVE


El Consejo de Informativos de TVE ha considerado que Julio Somoano no es idóneo para dirigir los Servicios Informativos. Aunque de acuerdo con el art. 52 del Estatuto de Información de RTVE esta opinión no es vinculante, el Presidente de la Corporación, González Echenique debiera tomarla en cuenta y proceder a proponer a otro profesional con más acreditadas credenciales de independencia.

PROCESO Y REFERENDUM

El Estatuto de Informativos de RTVE (que tiene su causa en la Ley 17/2006, constituye un pacto entre RTVE y sus informadores y es una norma interna de la Corporación) establece que el Director de la Sociedad (en este caso lo ha hecho el Consejo de Administración) comunique al respectivo Consejo de Informativos la propuesta de Director de los Servicios Informativos. El Consejo de Informativos tiene que dar un informe no vinculante, para lo cual en el plazo de una semana puede convocar un referendum entre los profesionales de la información.El propuesto puede hacer pública una declaración con las líneas informativas y organizativas de su proyecto.

Ha sido la primera ocasión en que estas normas se han aplicado. Tiene razón el Consejo de Informativos al considerar el proceso histórico, pero la participación en el referendum ha sido decepcionante: no han llegado a un 30% los que han votado y de los que lo han hecho casi un 21 han votado en blanco.

Dos razones evidentes pueden ser el desinterés y el miedo. Miedo a que la Dirección pueda acceder al registro de votos emitidos mediante una aplicación en la intranet de RTVE. Quizá para otra ocasión el Consejo de Informativos debiera de dar garantías explícitas del cáracter secreto del voto*. El desinterés puede tener distintas causas: falta de compromiso ante una votación no vinculante; pasotismo porque «todos son iguales». Hay un hecho sobre el deber reflexionarse. Los llamados a votar eran los reconocidos como profesionales de la información, es decir, aquellos trabajadores de los Servicios Informativos cuya labor redunda en los contenidos informativos. Quizá el censo pudiera incluir a profesionales no comprometidos con el proceso informativo.

En cualquier caso hay que reconocerlo: la baja participación ha debilitado este proceso de control interno. Un mal resultado que no augura nada bueno para el futuro de una Redacción temerosa o indiferentes de su independencia.

FALTA DE IDONEIDAD DE SOMOANO

El Director de los Servicios Informativos debe ser un profesional reconocido prestigio, experiencia periodística acreditada y conocimiento del medio. (art. 35 del Estatuto). Y, además de facilitar a la sociedad una información de relevancia pública con veracidad, objetividad, imparcialidad y respetuoso de los principios deontológicos, debe defender la indepencia de los profesionales (art 37). En resumen, debe ser un informador cualificado, con una trayectoria de independencia y servicio público.

Somoano tienen una cualificacion suficiente, pero, desde luego, no puede decirse que sea un profesional de reconocido prestigio, sino por el contrario presenta una trayectoria controvertida.

Su relación con RTVE ha sido polémica. Se presenta a unas oposiciones a redactor de Radio Exterior que requerían bilingüismo en inglés. Las gana y se cuestiona que sea bilingüe, pero no ocupa la plaza y con sólo 26 años y ninguna experiencia es nombrado editor de España a las ocho, el informativo estrella de la cadena, que dirige durante dos años. Pide la excedencia, y vulnerando sus condiciones que exigen no trabajar para otra radio o televisión, pasa a presentar un informativo en Telemadrid. (CCOO ha recuperado las denuncias de aquella época).

Vinculación con el PP. Se ha citado mucho estos días un trabajo académico en el que se diseñaba una campaña de comunicación para que el PP ganara las elecciones de 2008. El autor ha dicho que lo mismo podría haberla hecho de ERC ¡Pero la hizo «para» el PP! En el trabajo hay consideraciones inquietantes sobre la necesidad de inyectar ideología en las series de ficción. Ha sido, además, una de las figuras destacadas de la etapa más negra y sectaria de los informativos de Telemadrid manejado por un grupo que se autodenomina «el lado oscuro». Y para colmo, a estas alturas todavía no sabe queienes fueron los autores de los atentados del 11-M.

Renuncia a la declaración de líneas informativas y organizativas. El Estatuto de Información deja en manos del propuesto hacer esta declaración, pero está claro que no hacerla es una declaración implícita: «soy nombrado porque tiene el poder y no tengo porque dar explicaciones a mis subordinados».

Así lo ha entendido el 70% de los votantes en el referedum: sólo 38 profesionales han aprobado su nombramiento.

TESTS INMEDIATOS

Si G. Echenique ratifica a Somoano, habrá que estar muy atentos en las próximas semana a unas cuantas «pruebas del algodón» para saber si los informativos de TVE se convierten en un terminal de la política del PP.

Contrataciones. No es en principio cuestionable que un director de informativos pueda venir de fuera de RTVE. Incluso algún fichaje externo puede dinamizar la Redacción. Pero nunca una política de contrataciones sistemática para todos los puestos claves. Así se hizo primero en la televisión valenciana y luego en Telemadrid, y no sólo contratando responsables editoriales, sino una redacción paralela, dejando sin cometido a los anteriores informadores. En la presente situación económica un solo contrato externo ya es cuestionable.

Eufemismos. Si dejamos de oir «recortes» y en su lugar nos empachos de «reformas»; si el «rescate» ya es sólo una «línea de crédito»… será un signo claro de que la política informativa del PP está funcionando.

Ocultación de informaciones polémicas. Si no se habla de la filtración del ERE o se cantan las excelencias del copago o Eurovegas, el PP estará en acción. Es cierto que nunca los informativos de TVE se han caracterizado por una información incisiva de los casos de corrupción de los partidos, de todos los partidos, pero en la etapa anterior no ha habido ocultación.

Editor y presentador del TD2. Si Somoano, siguiendo la estela de Urdaci, presenta y dirige el TD2 será un mal síntoma. La función de director de los Servicios Informativos de TVE requiere dedicación exclusiva. Su director debe fijar las líneas informativas y controlar su cumplimiento, pero no hacer información, pues, sin ningún control superior corre el riesgo de supeditar el telediario a sus opiniones o lucimiento.

MORALEJA FINAL: «Y vinieron los sarracenos y nos molieron a palos. Que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos» (o indiferentes)

*RECTIFICACIÓN. El Consejo de Informativos me indica que si se dieron esas garantías. Se utilizaron dos bases de datos no conectadas e imposibles de cruzar, una con el censo y otra con los votos, sin que nadie de Recursos Humanos tuviera acceso a los datos. Por tanto, puesto que estas garantías eran conocidas por los votantes, o los profesionales temen las facultades de adivinación del director propuesto o, simplemente, pasan.

Lee mis labios: el problema es la degradación del empleo


Primero una explicación sobre el título.  Read my lips: no taxes es una famosa frase de George Bush padre ante la Convención Republicana de 1988 que le eligió como candidato presidencial. Esa promesa de no subir impuestos tuvo un enorme impacto en la campaña, pero Bush, como suele ocurrir, tuvo que incumplir su promesa y subió impuestos en 1990, y la frasecita se convirtió en un boomeran en la campaña de 1992 que llevó a la presidencia a Clinton.

La frase me vino a la memoria cuando recibí el texto de Jesús Martínez sobre desfases de audio y vídeo, que reproduzco a continuación. Lamentablemente, cada vez son más frecuentes las desincronías de audio y vídeo en las emisiones de la televisión digital. Uno pudiera pensar que es una fatalidad tecnológica propia de la TDT, pero no, Jesús, nos demuestra que se trata de desidia a la hora de aplicar correctamente los procedimientos técnicos. Así que cuando veamos que los labios de un presentador o un reportero se mueven sin sincronía con su sonido recordemos el motivo: la degradación del empleo en las televisiones españolas.

Jesús Martínez Barbero es profesor de Tecnología Multimedia en la UPM, fue director técnico de Antena 3 y anteriormente desempeñó distintas responsabilidade en RTVE. Esta es su aportación a Periodismo Global para mejorar nuestra cultura técnica.

Cada vez que veo la tele me lleno de estupor con la creciente  asincronía entre el vídeo/audio con la que nos deleitan las cadenas de televisión. Es difícil ver un presentador con su audio síncrono, que no haya diferencia entre los movimientos labiales y el sonido que se escucha. Se conocen las bases por las que existe dicha asincronía y las herramientas para corregir dicho desfase, entonces ¿Por qué no se soluciona en las producciones?. En los últimos tiempos se ha visto una degradación no solo en la calidad de la señal, también en los contenidos y en las basuras que inundan nuestra TDT.

Cada cadena tiene su propio modelo de fracaso en el control de su emisión. Los factores que pueden afectar tienen mucho que ver con las últimas tendencias en la gestión; la externalización a empresas de bajo coste y la inexperiencia de trabajadores más baratos que otros de más experiencia. Desde un punto de vista simplista, para que el proceso de externalización de una producción pueda ser económicamente viable, la empresa que presta los servicios ha de usar menos personal y de menor cualificación técnica que la existente. Otra forma de bajar los gastos es despedir personal de amplia experiencia y contratar mano de obra menos cualificada y más barata para el control de los equipos. Al final se está más pendiente de la evolución de caja que de la salida de la propia emisión.

Uno de los principales factores de la asincronía entre audio y vídeo, ha sido la digitalización de la producción de contenidos. Mientras que en los equipos analógicos se va tratando loa señal de imagen según va llegando, en los equipos digitales se almacena el cuadro completo para tratar la imagen y después transmitir dicho cuadro. Pongamos un ejemplo; cuando en un codificador llega el audio y el vídeo, estos dos elementos se separan y mientras el audio se va digitalizando de forma instantánea, en el caso del  vídeo se almacena un cuadro completo para su codificación (en el mejor de los casos, puesto que suelen ser varios cuadros), obteniendo un retardo de 20 milisegundos para el caso de 50 imágenes por segundo o de 40 milisegundos para 25 imágenes por segundo. Si conocemos el retardo en un equipo, es fácil retardar el sonido el mismo tiempo que se retrasa el vídeo, de esta forma se mantiene síncrono el audio y el vídeo.

El retardo de una etapa es impredecible cuando entran en escena equipos que su retardo está en función de la forma de operar, como puedan ser los mezcladores de vídeo en los que el retardo introducido puede variar desde un cuadro hasta el número de bancos de efecto que tenga el mezclador. Este es el ejemplo clásico de un estudio de producción y lo que se suele realizar es poner un retardo fijo de cuadro y medio de forma que no se note el retardo se trabaje en el banco de efectos que el operador trabaje.  Si no se realizan estos retardos en los estudios, el retardo general de una producción es la suma de los retardos en cada una de las fases. Si tenemos dos estudios trabajando en cadena sin ajustar los retardos, no se nota la diferencia en cada estudio, pero si se notará en las señales que atraviesen los dos estudios.

Hay métodos de ajuste automático, el método más común es el estudio de la imagen y e ajuste del audio dependiendo de los movimientos de los labios. Plantea varios problemas en el caso de multilenguaje y no se suele utilizar en centros de producción. Hay una patente española que consiste en la inserción de cierto tipo de datos del audio dentro de la imagen y con el reconocimiento de dichos datos en la imagen se puede retrasar el audio, este caso necesita procesar menos información puesto que solo procesa el audio y no el vídeo y se puede justar en cualquier fase de la producción.

Aparte de todos estos ajustes, habría que hacer un ajuste de los retardos de los audios de todas las señales de entrada a los estudios. Cuando se trabajaba con señales analógicas había que sincronizar la señal de vídeo de todas las señales de entrada del estudio. Ahora habría que hacer lo mismo con el retardo del audio y ajustarlo en cada una de las entradas. La forma más sencilla es el uso de claquetas de forma que se pueda ajustar toda la cadena, eso sí, es necesario una cierta dedicación.

 

La credibilidad y la viabilidad de RTVE y el plan Citizen


El retorno a un presidente nombrado por el gobierno (mayoría absoluta parlamentaria mediante) ha sido un duro golpe a la independencia de RTVE. En los próximos meses se juega la credibilidad y la viabilidad del servicio público estatal de la radio y la televisión.

CREDIBILIDAD

González-Echenique carece de legitimidad de origen, aunque está por ver si conquistará una legitimidad de ejercicio respetando la neutralidad informativa y desarrollando las misiones de servicio público que la Ley 17/2006 y la Ley General de la Comunicación Audiovisual atribuyen a la Corporación.

Me parece muy bien que el PSOE impugne ante el Constitucional el Decreto-Ley, pero creo que es incoherente renunciar a un consjero, mientras se mantiene otro, por muy distintos que sean sus origenes de nombramiento. Al Partido Socialista le pediría que no realizara una desligitimación de raíz de TVE y RNE, al menos hasta que veamos por donde van las cosas. Por favor, que no se juege a «cuanto peor, mejor».

Un test para la credibilidad será el nombramiento de los directores de informativos. Primero por los nombres que se propongan. Profesionales con el perfil del nuevo director de EFE indicarían la voluntad palpable de controlar la información. En segundo lugar, no menos importante es respetar los procedimientos establecidos para estos nombramientos por el Estatuto de Informativos.

El director de la respectiva sociedad comunicará a los consejos la propuesta de nombramiento del director de los servicios informativos. Los consejos darán un informe no vinculante en el plazo de siete días y podrán previamente convocar un  referendum. El Consejo de Informativos de TVE ya ha anunciado que piensa convocar esta consulta y ha puesto en marcha una aplicación informática para su rápida realización. Si las nuevas direcciones ignoraran u obstaculiazaran estos procedimientos violarían la ley, pues el Estatuto, pacto entre el Consejo de Administración y los informadores, deriva su fuerza normativa de la Ley 17/2006.

VIABILIDAD EMPRESARIAL

El perfil de González-Echenique apunta fundamentalmente al control de las cuentas. La situación empresarial no puede ser más caótica tras el recorte de 200 m. de € que prácticamente ha supuesto suspender la producción y emitir programas de coste cero.

Para la viabilidad empresarial es decisivo resolver la financiación, formalizar un contrato programa y establecer un plan estratégico.

Si como se teme el Tribunal Europeo declara la tasa a las telecos como contraria al derecho comunitario será necesario un replanteamiento completo y no hay más que dos opciones, o aumentar la subvención presupuestaria o volver a una publicidad limitada. El contrato programa trianual (que tendría que estar en vigor desde hace cuatro años) vincula financiación y objetivos concretos de entre los establecidos por el mandato marco.

Este es el contexto general para la aplicación de un plan estratégico empresarial. En los últimos días está circulando en determinados medios (El Economista, La Gaceta) un denominado Plan Citizen, cuyos promotores aseguran «está estos días en los despachos de La Moncloa». Se presenta como un plan realizado por un grupo de expertos independientes y lo están presentando Santiago Miralles (anteriormente vinculado a TV3 y ahora profesor de ESADE) y Miguel Ángel Morcuende (ingeniero anteriormente vinculado a TVE).

Mi comentario se basa en el «resumen ejecutivo», pues el texto de tal informe que yo sepa no es público.

Se vende como un «plan para devolver RTVE a sus verdaderos accionistas, los ciudadanos». Me parece que tal confesión ya implica un desenfoque. Los accionistas tienen derecho a un beneficio privado; un servicio público genera beneficio social.

Es indudable que RTVE necesita un plan empresarial basado en una gestión moderna. Nunca lo ha tenido, aunque a lo largo de los años han pasado decenas de consultoras, todas con soluciones simplistas nunca aplicadas, pese a sus suculentos honorarios.

El plan Citizen que se dice inspirado en la BBC propone un «ahorro» de un 30% en 4 años. De modo que al final del plan el presupuesto de RTVE quedaría reducido a 600 m. de €, la mitad de los 1.200 que era el techo previsto en el mandato marco. Para ello se afrontarían externalizaciones (con transferencia de personal) y desinversiones, todo ello so pretexto de centrarse en el «core» del servicio, esto es la producción de programas. La verdad no sé que más se podrán externalizar que ya no lo esté. En cuanto a medios infrautilizados lo que hay que hacer es ponerlos a producir, no venderlos.

Acierta el informe Citizen cuando propone una consideración global de los contenidos, desde los programas hasta los contenidos digitales. Pero la solución que se ofrece, entiendo que una gran redacción o fábrica audiovisual integrada, es un objetivo muy difícil y que desde luego requiere importantes inversiones de partida.

En fin, me parece una barbaridad hablar de venta del archivo. El archivo es de todos y debe estar accesible gratuitamente a los ciudadanos. Otra cosa es que se ponga fin al expolio y se cobre por su uso a empresas.

En fin, el Plan Citizen no es el Informe para Reforma.

 

La segunda Restauración


Regreso a este espacio (a veces las exigencias de la vida real dejan anuladas las actividades de la vida virtual) con una reflexión en paralelo entre la primera Restauración (1874-1923) y el régimen democrático nacido con la Constitución de 1978 que,  a efectos retóricos, llamaré la segunda Restauración.

La idea es que nuestro régimen democrático sufre en estos momentos una sacudida semejante a la que supuso el Desastre del 98 para la primera Restauración.

La primera Restauración vino a poner fin al periodo convulso (1868-1874) en el que se ensayaron varios regímenes democráticos (la monarquía democrática de Amadeo, la república unitaria y la república federal). Se instaura una monarquía limitadan en la que la soberanía reside en el Rey con las Cortes. El monarca retiene funciones ejecutivas, entre ellas la decisiva de disolver las Cortes. La Constitución de 1876 incluye un elenco de derechos, en buena medida recuperados del periodo revolucionario, pero cuya eficacia queda condicionada al desarrollo legal, siempre limitador. El sufragio es censitario, es decir, los electores no son los ciudadanos sino los propietarios.

La esencia del régimen político de la primera Restauración era el turno de partidos y el caciquismo. Las élites se turnan en el poder: conservadores, representantes de los propietarios agrarios y del catolicismo tradicional, y liberales, representantes de las élites industriales y financieras y del libre pensamiento. El poder real se ejerce a través de una red clientelar cuyas terminaciones últimas son los caciques locales. El ministro de Gobernación realiza el «encasillado» estableciendo el reparto de escaños antes de los comicios.

El sistema funcionó hasta la pérdidad de las colonias en 1898. Entonces el país se preguntó sobre su propia identidad (los noventayochistas), pero sobre todo aparecieron las grandes cuestiones: la obrera, la regional, la militar, la religiosa. Los partidos del turno se fraccionaron, las reivindicaciones obreras fueron reprimidas violentamente, el ejército se convirtió en una fuerza desestabilizadora y no se encuentró el modo de encajar constitucionalmente las exigencias de autonomía de la burguesía catalana.

En definitiva, a partir del 98 entra en crisis la legitimidad del régimen, que sobrevirá hasta el golpe de Primo de Rivera, pero en medio del desafecto de las clases populares y de buena parte de las élites.

El régimen de 1978 es también una restauración en la medida en que reinstala la monarquía, pero se asienta en una legitimidad democrática concretada en el estado social y democrático de derecho. Junto a la monarquía, ahora meramente representativa, se introducen en la Constitución concesiones hacia los poderes fácticos, pero el balance es una democracia moderna y avanzada, comparable, al menos jurídicamente, con cualquier otra europea. En este sentido, denominar a este régimen segunda Restauración no deja  de ser injusto, pues pone en primer término y como elemento central la monarquía y sugiere una comparación con el régimen de democracia limitada de 1876, pero, en fin, seguiré usando aquí el término como digo a efectos retóricos.

El mayor paralelismo entre las dos restauraciones reside en el sistema de partidos. En la segunda el turnismo se ha convertido en bipartidismo. Las elecciones son libres y no se pautan desde un despacho ministerial, pero el sistema electoral, los medios de comunicación y el deseo de estabilidad del electorado nos han conducido a una situación en la que los dos grandes partidos no sólo dominan la administración, sino que quieren hacer valer sus políticas partidistas en todas las instituciones democráticas cuya independencia subvierten. Y por si fuera poco el caciquismo, siempre latente, se ha revitalizado en las redes clientelares de las autonomías.

La crisis ha roto uno de los pilares de la legitimidad: el estado social. El pacto social se ha roto y su manifestación más solemne fue la modificación  por la vía rápida para introducir el déficit cero. En estas condiciones no puede sino crecer la desafección popular, que hasta ahora había soportado el asfixiante bipartidismo y la corrupción clientelar. Pero se mantiene todavía otro pilar de legitimidad, que es el estado de derecho. El estado de derecho se encuentra también amenazado por la leyes represivas que quieren controlar un estallido social.

La monarquía, otro pilar de la legitimidad, más simbólico que real, también se resquebraja. El caso Urdangarín o la cacería del rey no son más que las manifestaciones más evidentes. La monarquía castiza de Juan Carlos o la tecnocrática de Felipe no ofrecen un modelo de identificación y unidad a los españoles. Perisiste la sagrada unión del altar, el trono y las armas, completadas últimamente con el papel de representante de los intereses de las multinacionales españolas.

Más de tres décadas después la Constitución de 1978 requería una reforma:

– Para actualizar la carta de derechos, agregar derechos de cuarta generación y mecanismos de efectividad de los derechos sociales:

– Delimitar con mayor precisión el estatus del monarca;

– Limitar los poderes de los partidos;

– Agilizar el funcionamiento de las instituciones constitucionales;

– Modificar el sistema electoral:

– Introducir mecanismos de participación popular interactiva;

– Convertir el estado de las autonomías en un verdadero estado federal;

– Precisar las transferencias de soberanía a la Unión Europa y establecer mecanismos de control democrático.

Desgraciadamente pienso que esa reforma no es posible. En este momento, dado el equilibrio de fuerzas, cualquier reforma constitucional serían regresiva.

Después del 98 la primera Restauración vivió casi un cuarto de siglo en crisis hasta que la legitimidad dictatorial de Primo de Rivera la suspendió y la legitimidad republicana la sustituyera en 1931. En nuestro caso, no se adivina más legitimidad alternativa que la que representa 15 M. El movimiento ha sido capaz de influir en la agenda social y mediática y proyectar nuevos valores, pero su carácter de red le hace de alguna manera autosuficiente e incapaz de aglutinar una alternativa política real mayoritaria.

No creo que esta segunda restauración viva una agonía de 25 años. En el siglo XXI el tiempo corre más deprisa.

(Gracias a los que hayáis llegado al final de este largo texto, en absoluto adapatado a la concisión, estilo directo y enlaces propios de la entrada en un blog. A veces uno necesita expresarse en un formato más tradicional.)