La imagen de los refugiados


“Idomeni es la zona cero de la humanidad. En Idomeni la Unión Europea ha firmado su acta de defunción”. Oído en La SER a un miembro de Payasos en Rebeldía en Idomeni

No se puede decir mejor. En esa zona cero los refugiados están sufriendo un proceso de deshumanización. No sólo sufren las condiciones materiales; poco a poco se hunden en el barro material y en la miseria moral.

Salvando las (gigantescas) distancias, el proceso es semejante al que media entre las imágenes de familias correctamente vestidas que, cargadas de maletas, van a subir a los trenes nazis y los espectros humanos liberados de los campos de la muerte

El cierre de la ruta de los Balcanes busca evitar la llegada de los refugiados a Alemania y Austria y una imagen que los gobiernos de la región puedan vender a sus opiniones públicas: hemos parado la avalancha.

Hay otra imagen que, querida o no, emerge. Esos seres sucios, tirados en el barro junto a hogueras, que pelean por la comida que les lanzan las ONGs no son como nosotros, son sucios, desordenados… empiezan a dejar de ser humanos. ¿Cómo vamos a ponernos en su lugar, cómo permitirlos pasar para que ensucien nuestros inmaculados pueblos y ciudades?

Desde que la crisis empezó el pasado verano, la imagen que los medios han trasladado de los refugiados ha oscilado entre dos estereotipos: alguien como nosotros que en medio de la adversidad merece nuestra solidaridad; o, por el contrario, el otro, peligroso para nuestras costumbres, nuestra libertad, nuestra economía y nuestra limpieza.

Cuando en el verano caminaban por las carreteras de los Balcanes la imagen transmitida fue principalmente positiva. Las televisiones emitían soudbites en buen inglés de jóvenes profesionales que mostraban su deseo de integración.

En septiembre, la imagen del niño Aylan Kurdi nos llevó al pico de la solidaridad. Tan pequeño, tan inocente, tan cuidadosamente vestido sobre la arena de la playa. La gente aplaudía a los refugiados cuando llegaban a Alemania.

Con los atentados de París se apuntó que alguno de los terroristas tenía un falso pasaporte sirio y que había entrado a la UE por Turquía. La malahadada nochevieja de Colonia convenció a muchos de que esos otros eran un terrible peligro, incapaces de convivir y respetar a las mujeres. Nada importaba que los agresores fueran magrebíes que no habían entrado en Alemania como refugiados. Por cierto, no conozco una investigación en profundidad de los medios alemanes de lo que realmente pasó aquella noche, más allá del hecho cierto de que hubo decenas de mujeres agredidas.

Donald Tusk, ese liberal polaco que preside el Consejo Europeo (¿qué fue de la Comisión?) cambió el enfoque. “No sois refugiados, sois inmigrantes ilegales. No os queremos en Europa”.

Cuando el otro día vi en televisión al artista Ai Weiwei haciendo fotos por Idomeni pensé prejuiciosamente  que el chino iba a convertir el campo de la infamia en un espectáculo. Me equivoqué. Weiwei ha creado  un poderoso icono, una imagen de la globalización que revela más de lo que muestra. Una delicada joven siria bajo la lluvia tocando el piano en medio del barro. En su fragilidad los refugiados vuelven a ser seres humanos.

 

El fracaso comunicacional de los liberales norteamericanos


El sueño americano se ha esfumado. Estados Unidos es hoy una de las sociedades más desiguales y, como consecuencias, con índices de ascenso social propios de una país subdesarrollado. Y sin embargo la desigualdad no es considerado un problema para la mayoría de la población.

Para Robert Entman la paradoja se explica por la incompetencia comunicacional de los políticos demócratas. Entman, uno de los grandes teóricos de la teoría del framing, expuso ayer en la Complutense, presentado por la catedrática María José Canell, la tesis que desarrolla en una investigación en curso titulada Politics of Self-Inflicited Pain.

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Entman en la UCM

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Empezó Entman por mostrar los datos de la desigualdad de su país. Si en los 80, el 1% más rico recibía un 8% de la riqueza, hoy acapara un 20%. La denominada curva del Gran Gatsby
correlaciona la desigualdad con la capacidad de ascenso social: a mayor desigualdad, menor progreso en la escala social. Y Estados Unidos ocupa en esta curva una posición preocupante. Todo ello crea malestar y, sin embargo, hasta hace muy poco la desigualdad ha estado fuera de la agenda pública.

Si se pregunta a los norteamericanos quién creó más puestos de trabajo, Reagan o Carter, responderán que Reagan. Falso. Los resultados de Carter fueron mejor que los de Reagan, pero la percepción de los norteamericanos es que los republicanos gestionan mejor la economía. Un 74% respalda las prioridades económicas de los republicanos: menos impuestos, menos gobierno.

Entman, como Lakoff, cree que los demócratas han dejado que los republicanos dominen el enfoque. Presentó su estudio de 6 años de programas del domingo por la mañana, en la que los políticos debaten o son entrevistados por periodistas. Entman analiza párrafo a párrafo, declaración a declaración, en total 6 millones de palabras.

El estudio muestra que la desigualdad sólo fue objeto de un 14% de las declaraciones. La palabra más repetida por los demócratas es sacrificio. Las dos frases más repetidas son “presidente Obama” y “american people”. Y ahí está la clave: los republicanos se presentan  como parte de la gente, hablando en su nombre, defendiendo lo que quiere el pueblo americano, mientras que los demócratas inciden en ayudar a la gente, pero no se muestran como parte de la gente. No hablar de la desigualdad es un daño que los demócratas se autoinfringen.

Comunicación emocional y efectividad del encuadre

Los demócratas están  a la defensiva. Sus mensajes son racionales, pero no implican al ciudadano común. Los republicanos son más activos y seguros, sus mensaje son más emocionales, usan más ejemplos, dominan tanto las apelaciones positivas como las negativas.

Preguntado en el debate si comunicación emocional no es populismo, Entman contestó que lo emocional no está reñido con lo racional, que no todo mensaje que apele a los sentimientos tiene porque manipularlos.

Entman insistió, siguiendo a Chong y Druckman, que lo importante en comunicación política es la intensidad en los asuntos de debate y los atributos con los que se relaciona el asunto.

Campaña electoral

En el debate, Entman se refirió a la campaña. El éxito de Sanders es haber convertido la igualdad en un tema de campaña, pero en contra juega su edad. Hillary es una muy mala comunicadora. Los demócratas tienen un problema con la edad, ambos candidatos son muy mayores. Es también el problema de Trump. Marcos Rubio (0 diferencias ideológicas con Trump) es el candidato con el relato más positivo, el Obama latino.

FUENTES

    • El perfil de Entman en Research Gate, con acceso a muchos de sus trabajos.
    • Artículo de Chong y Druckman (pdf), citado por Entman y en el que se desarrolla la fórmula sobre los cambios de actitud en función de la intensidad y enfoque de los mensajes.
    • Otra visión de la campaña en CJR.. La campaña de insultos y ocurrencias de Trump captura a los medios y hace innecesaria otras estrategias como los anuncios de televisión.

#nosvanadarperobien: encuadra que algo queda


Seguramente todo está dicho, pero me atrevo a añadir algunas matizaciones respecto a la importancia del encuadre, las redes sociales y el valor de Periscope para el periodismo.

El montaje de Antena 3

La información apesta. Lo que se presenta como una exclusiva se basa en la filtración de unas imágenes de un viaje público. ¿Quién captó esas imágenes? ¿La policía? ¿El CNI? La información no menciona ninguna fuente.

Se trata de un viaje a un encuentro público en el que participaron centenares de personas de todo el mundo y del que, incluso, Anna Gabriel hizo en su momento la crónica. Por tanto, nada de exclusiva.

Todos conocemos las conexiones en su origen entre Podemos y el régimen bolivariano, pero la información intenta establecer una conexión entre Venezuela-CUP-ETA. Por parte de Podemos asiste alguien que en aquel momento ni siquiera formaba parte de sus órganos de dirección. Que el padre y suegro de etarras participe en un mismo acto se presenta como un indicio de la conexión de los movimientos políticos anticapitalistas con el terrorismo. Me atrevería a decir que esta información forma parte de una campaña lanzada en la que están implicadas ciertas instancias policiales para hacer imposible un pacto entre PSOE y Podemos.

#nosvanadarperobien

Por eso el comentario (y el gesto) de Sandra Golpe no me parece falta de profesionalidad, sino la reacción que cualquier periodista hubiera tenido ante tal montaje. Demuestra que por mucho que se esté al servicio de una política editorial no se pierde conciencia de los desafueros cometidos.

Encuadra que algo queda

La reacción en las redes sociales es muy vistosa, pero no pasa de los fuegos artificiales. Se indignan los que ya están indignados. Se desacredita para una parte de la población el periodismo, al que tanto consideran la voz de su amo.

Lo cierto es que todos los medios se hacen eco de la información y que al día siguiente todos los políticos tienen que pronunciarse sobre la conexión régimen bolivariano-CUP-Podemos-ETA. Objetivo cumplido. Todos hablamos de lo que ellos quieren y colocamos a Podemos (y por extensión a cualquier acuerdo del PSOE con Podemos) en el marco del terrorismo. Os recomiendo la lectura de este libro de George Lakoff, uno de los teóricos de la teoría del framing, “No pienses en un elefante” (no son más que 100 páginas, se lee en muy poco).

Periscope y el telediario en directo

Periscope es una herramienta estupenda para retransmitir en directo cualquier acontecimiento. Además, su potencia reside en su vinculación a twitter. Os recomiendo su uso siempre que participéis en un evento que pueda tener interés para vuestra comunidad en Twitter.

El peligro es convertir cada segundo de nuestra vida (y la de los demás) en un flujo continuo de vídeo. Todos convertidos en el Gran Hermano colectivo.

Para los medios puede tener muchas utilidades. Anticipar una transmisión en directo y hacer más transparente nuestro trabajo (véase https://twitter.com/BBCOS). Por ahí parece que quería ir Antena 3, pero en lugar de usar Periscope para, por ejemplo, mostrar una reunión de redacción, se ha utilizado para dar la visión interna del estudio durante la emisión del informativo. En principio no está mal, pero el problema es que los presentadores necesitan mostrarse como son, relajarse, atusarse o chillar al realizador entre presentación y presentación. La emisión de un telediario conlleva mucha tensión que se concentra en los presentadores. Los presentadores tienen derecho a dejar de representar mientras corre un vídeo, sin que un ojo subrepticio les espíe.

Stalin, Sadam, Gadafi, Chávez, Maduro

Todos promovieron y pagaron encuentros internacionales a los que asistieron reputados intelectuales, defensores de justas causas mundiales que no supieron o no quisieron ver la verdadera naturaleza de los regímenes que les acogían.

No quiero decir que ponga a los dirigentes venezolanos al mismo nivel que a Stalin, Gadafi o Sadam. Chávez puso fin a un sistema político corrupto e injusto y convirtió en sujeto político a los desheredados, pero creó un sistema clientelar, polarizó y destruyó la sociedad civil e incurrió en graves violaciones de los derechos humanos y basó el desarrollo exclusivamente en un petróleo en precios estratosféricos. Y Maduro, con su mediocridad, heredó un sistema insostenible. Y lo peor es que la mayor parte de la oposición que ahora domina el legislativo lo que quiere es una revancha.

No puedo desarrollar aquí ahora con más detalle el análisis del régimen bolivariano. Lo que está claro es que las conexiones en sus orígenes del núcleo dirigente de Podemos con Venezuela e Irán (un país que merece juicios muy matizados, pero que desde luego no es un modelo de derechos humanos) no favorece al actual Podemos. Y sus enemigos van airear estas conexiones, las van a magnificar y van a intentar que se conviertan en el centro del debate político.

El matonismo del PP con TVE


Las críticas del PP contra la información de TVE van subiendo de tono. De críticas genéricas de manipulación o de favorecer a la oposición que los diputados y senadores del PP manifestaron en la Comisión de Control de RTVE, se ha pasado a la acusación más concreta de Carlos Floriano de que TVE sigue el guión de Rubalcaba, supuesto instigador de las protestas.

En El Confidencial fuentes del PP desgranan esa acusación: las televisiones privadas dan una información equilibrada porque destacan los incidentes violentos tanto como las protestas,  mientras que en TVE se destacan más las protestas como tal, que se presentan desvinculadas de la violencia y se da voz a los organizadores, así como se muestran abundantes imágenes de cargas policiales.

El enfoque violento de las manifestaciones

Si tal diagnóstico fuera cierto, y para saberlo habría que hacer un análisis de contenido que no está a mi alcance, TVE estaría cumpliendo con su obligación. Tengo mis dudas, como ya manifesté en Twitter el 21 de febrero con respecto a los acontecimientos de Valencia, donde en un primer momento se insistió en las versiones policiales.

Ayer una viñeta (que soy ahora incapaz de encontrar) lo explicaba perfectamente: una gigantesca manifestación y en un lado un energúmeno destruyendo un coche… rodeado por cámara de televisión.

El asunto es un clásico de la manipulación y ha sido exhaustivamente estudiado desde que en  los años 70 James Halloran y sus colaboradores pusieran de manifiesto como los grandes medios “enfocaron” su información sobre las manifestaciones contra la guerra de Vietnam en Londres destacando los incidentes violentos con los que culminaron (Halloran et alt (1970) Demostrations and communication; Noelle-Neumann (1987) The event as envent and the event as news…).

Críticas e independencia informativa

Está bien que el gobierno de turno no se considere satisfecho con la información de la televisión pública. Se ha dicho siempre que eso ha ocurrido con la BBC, justamente por su independencia. Ciertamente, esa independencia durante la guerra de Irak le costó muy cara a la BBC. Primero, por las dimisiones que siguieron al caso Kelly y al informe Hutton y luego por los recortes salvajes que están debilitando el servicio público.

Considero la actitud del PP matonismo informativo porque no se trata de mostrar una legítima discrepancia con la información de TVE. Es una advertencia en toda regla -os vais a enterar cuando solucionemos lo del presidente- contra la independencia y una coacción a sus trabajadores -¿tiene algo que decir el Consejo de Informativos?.

Las acusaciones intentan también desligitimar el servicio público de RTVE y justificar su desmantelamiento vía recortes.

Por mucho que se queje el PP su llegada al poder ya se nota en los informativos de TVE. Puesto que se sigue un modelo de información institucional, la presencia del PP es abrumadora. No me parece demasiado grave, pues el PP tiene en este momento un dominio absoluto de la iniciativa política, desde el gobierno central y los poderes autonómicos y locales, y es lógico que esto se refleje en las noticias.

Me preocupa, en cambio, el tratamiento de las informaciones más de fondo, con la presencia constante de los economistas que defienden los recortes o el copago. Es prácticamente imposible escuchar en los telediarios una voz “experta” que sea crítica con la llamada “consolidación presupuestaria”.

Incluso en asuntos donde la posición del PP todavía no está bien definida, el enfoque termina por favorecer a las posiciones neoliberales.

Me refiero al polémico asunto de Eurovegas. Dejo aquí el especial que el TD2 del 28 de febrero dedicó al asunto. Creo que cualquiera que lo vea desapasionadamente llegará a la conclusión de que sería una estupidez perder una oportunidad como esa. Creo que el conjunto de la información está sesgada a favor de aceptar el proyecto. No sólo es que la voces favorables dominen. Es más grave que no se expliquen en todo su alcance las condiciones exigidas (se enuncian superficialmente) y no se cuente el historial del tal Sheldom Adelson.

En cualquier caso os invito a ver el vídeo y dejarme vuestros comentarios sobre esta información.

Vodpod videos no longer available.

ITEM MÁS. Veáse como en esta información institucional sobre el plan de lucha contra el fraude fiscal se pasa de puntillas por el nombramiento de Pilar Valiente (que tuvo que dimitir como presidenta de la CNMV por el caso Gescartera, se dice sucintamente) VIDEO

Los relatos de la guerra de Libia


¿Intervención humanitaria? ¿Guerra legal y limitada? ¿Guerra imperialista? Distintos relatos compiten para explicarnos lo que está ocurriendo en Libia. Todos tienen una parte de verdad, todos tienen puntos débiles y fuertes. Ninguno debe ser asumido acríticamente.

Encuadre y relato

Si no le interesan los fundamentos de las batallas propagandistas, puede leer más adelante los relatos que manejamos para explicar los acontecimientos de Libia, pero conviene entender sus mecanismos generales.

No es lo mismo escribir en el titulo de esta entrada “guerra” o “intervención humanitaria”. Usando una u otra expresión, estoy haciendo ya un primer encuadre de la información, una interpretación de los hechos calificándolos con unas u otras palabras, que nunca son neutras.

El encuadre, el enfoque, es una forma de construir la realidad. La noción de framing es una de las corrientes dominantes en las ciencias sociales. En el terreno de la comunicación, los estudiosos se esfuerzan por desentrañar que enfoques se han utilizado para convertir un acontecimiento en noticia. Hay que decir que los periodistas necesitan de estos enfoques para explicarse y explicar el mundo (véanse algunos casos de framing analizados en este blog). Sin categorías previas, ni entendemos ni podemos vehicular un mensaje comprensible. Etiquetar, tematizar… son algunas de las técnicas aplicadas cada día en el trabajo informativo. Manipulación es forzar una determinada interpretación. Pero aunque se sea honesto en ese ejercicio de enfocar los acontecimientos, se corre el riesgo de aplicar estereotipos de forma rutinaria y acrítica. Ya se sabe,  “no dejes que la realidad te arruine un buen titular.”

Cuando estamos ante un proceso informativo de gran magnitud, los encuadres y enfoque se engarzan en un relato más amplio. “Innumerable son los relatos del mundo…” -constataba Barthes (1981) en un famoso artículo que se considera como el origen de la narratología. Para Barthes, el relato es una de las grandes categoría de conocimiento que usamos para comprender y ordenar el mundo. Todos participamos de grandes relatos antropológicos que nos enraízan en nuestra realidad. Pero el relato también se construye por el marketing comercial y político para manipular las conductas de consumidores y ciudadanos. Christian Salmon ha estudiado la actual industria del storytelling (Península, 2007).

Se trata de que el sujeto se sienta parte de una historia, con un papel en un relato que interpreta la realidad y que, por tanto, puede determinar su conducta. Los gabinetes de comunicación e imagen, los spin doctors, construyen esta narrativa controlando la relevancia informativa de los hechos, subrayando unos aspectos sobre otros, buscando conectar con los intereses, anhelos y miedos de las audiencias. No es, por supuesto, un ejercicio determinista. El ciudadano consciente y crítico puede desmontar estos relatos simplemente buscando sus incoherencias. Pero no siempre es tarea fácil, porque los relatos construidos se basan en hechos, en verdades, si bien que parciales.

Hechos y propaganda

Los relatos más burdos que piden adhesión ciega son propaganda. Decir, como Gadafi, que los que están en su contra sus jóvenes drogados por Al Qaeda no es más que propaganda delirante, que dudo que tenga la más mínima credibilidad en la propia Libia.

Nunca conocemos (o no de modo inmediato,  a pesar de WiliLeaks) todos los hechos; nunca lo que ocurre es unívoco; menos aún es posible establecer las motivaciones últimas de los que intervienen en el proceso. Por eso al final se seleccionan y organizan los hechos para crear relatos desde la perspectiva de cada cual.

No sería fácil ponernos de acuerdo en los hechos contrastados. Intentaré ser los más aséptico posible.

Protestas contra Gadafi estallan en las principales libias. El régimen las reprime, pero se ve desbordado en las ciudades del este, donde pronto pierde el control y las calles son tomadas por ciudadanos armados, sin una aparente organización. Es imposible establecer el número de víctimas de la represión como tal, pero no puede ser muy elevado. No se confirman informaciones de que Gadafi bombardeara barrios insurrectos. El mayor número de víctimas se producen durante los primeros días en los combates para tomar los reductos en los que resisten los gadafistas en Bengasi y otras ciudades. A partir de ahí, comienzan los primeros combates de una guerra civil: de un lado unidades de élite y mercenarios; de otro, civiles desorganizados, algunos policías, militares. Gadafi somete a cerco a ciudades como Misrata, donde han podido morir muchos civiles. Después de algunos reveses, Gadafi reconquista territorio. Cuando se encuentra a las puertas de Bengasi, la resolución 1973 autoriza una acción militar para proteger a los civiles, con dos elementos sustanciales, exclusión aérea y embargo de armas. Ataques de Francia, Estados Unidos y Reino Unido destruyen las defensa antiáerea y atacan artillería y blindados gubernamentales. Gadafi se retira de Bengasi y el contrataque de los rebeldes los lleva hasta Sirte, cuna de Gadafi, pero son incapaces de aprovechar la ventaja de la supremacía aérea.

La intervención humanitaria

El relato. Las protestas en Libia forman parte de la “revolución árabe”. Gadafi las ha reprimido cometiendo crímenes contra la humanidad. Gadafi ataca a la población civil y puede cometer un genocidio. La intervención es legal y legítima. Es una intervención humanitaria, no una guerra porque no se pretende derrocar a Gadafi, sino proteger a los civiles y abrir pasillos humantarios.

Los autores del relato. Medios gubernamentales occidentales antes de los ataques. Algunas ongs. Activistas libios y árabes.

Puntos débiles. Imposible constatación de los crímenes de Gadafi. Las protestas no enfrentaron a las masas con fuerzas represivas, como en Egipto o Túnez, sino que de las protestas pacíficas se pasó casi de inmediato a los combates. ¿Por qué esa intervención selectiva? ¿Por qué en Libia y no en Baréin, Yemen o Siria? ¿Por qué no en Costa de Marfil, el lugar donde más peligro hay de que se desate una carnicería? No es una intervención quirúrgica, sino el desarrollo de operaciones a gran escala.

La guerra legal, legítima y limitada

Hoy es el relato dominante, pero sus autores ya empiezan a corregirlo para pasar a una más amplia implicación.

El relato. La exclusión aérea, el bloqueo naval y el ataque a la artillería y blindados de Gadafi son acciones de guerra. Pero esta guerra no es la guerra de Irak. Es una guerra limitada ylegal (resolución 1973), legítima (pretende proteger a los civiles), limitada y oporturna (porque ha evitado que la toma de Bengasi desencadenara la venganza sanguinaria de Gadafi). No se pretende derrocar a Gadafi. Los libios tienen que decidir libremente su futuro y esta guerra limitada es la mejor ayuda. Además de la legalidad de la ONU, la intervención reúne un amplio consenso internacional, con la presencia de países árabes en la coalición.

Puntos débiles. Los mismos de la intervención humanitaria. Se recuerda por sus críticos que los mismos que anatematizan hoy a Gadafi ayer le abrazaron y le vendieron las armas que usa contra su pueblos. La objección más importante es que las operaciones ya rebasan los límites de la resolución de la ONU. No se ataca sólo a concentraciones que disparan contra ciudades, sino que la aviación de la coalición se ha convertido en la punta de lanza de los rebeldes, con  el empleo por parte de Estados Unidos de sus bombarderos más potentes. Como ni siquiera así los rebeldes son capaces de darle la vuelta a la guerra, la coalición habla ya abiertamente de armar a los insurgentes. La presencia de países árabes en la coalición  se limita a Catar y a Emiratos Árabes Unidos, dos países que mediante el Consejo de Cooperación del Golfo han intervenido en Baréin para reprimir las protestas. Por su parte, los “realistas” advierten que la falta de unos objetivos claros en cualquier intervención militar lleva al fracaso.

Los autores del relato. L0s estados mayores mediáticos de los países intervinientes y los medios dominantes. En los países europeos los medios han asumido sin demasiadas críticas la posición de sus gobiernos. En Estados Unidos, se percibe que sus intereses estratégicos no están en juego y los medios más conservadores aprovechan para poner en cuestión la nueva doctrina multilateralista de Obama (Estados Unidos no puede ser el policía del mundo, pero tiene que movilizar al mayor número posible de países para ejercer la “responsabilidad de proteger” allí donde sea factible).

Puntos débiles. La intervención se ha realizado conforme a intereses electoralistas, especialmente de Sarkozy. Los rebeldes también han podido cometer crímenes de guerra y pueden abrir la puerta a Al Qaeda. Se están sobrepasando los límites de la resolución 1973 con ataques indiscriminados contra las fuerza de Gadafi. La operación camina a un apoyo a los rebeldes con armas y asistencia, que violaría la resolución. La coalición parece dispuesta a seguir adelante sin una nueva resolución, haciendo una interpretación abusiva de la 1973. La guerra puede convertirse en un nuevo Irak o Afganistán, desestabilizando todo el Sahel.

No existe la guerra justa

El relato. Ninguna guerra puede imponer los derechos humanos y la democracia. La guerra no trae sino más males. En los bombardeos pueden estar muriendo más civiles. Además, las bombas y misiles llevan uranio empobrecido que causará cáncer y enfermedades entre los libios. Hay que hablar y negociar para lograr un acuerdo que salvaguarde los derechos de todos.

Los autores. Aunque hay una corriente profunda pacifista en opiniones públicas como la española, sólo algunos intelectuales han defendido esta postura, como Federico Mayor Zaragoza.

Puntos débiles. Es imposible dialogar con Gadafi. La inacción sólo conduce al genocidio, como en Sarajevo, Srebrenica o Ruanda.

La guerra imperialista

El relato. Esta es una guerra más por el petróleo. No ha existido una revuelta popular por la democracia, como en Túnez o Egipto, sino una pelea por los beneficios del petróleo. Gadafi planeaba nacionalizar el petróleo y repartir sus beneficios entre todos los libios, a lo que se opuso la Asamblea Popular y ha llevado a un intento de golpe fallido por parte de una burocracia privilegiada opuesta a este reparto igualitario. Los gobiernos occidentales han lanzado la guerra para que sus compañías se apropien del petróleo y lo presentan como una acción humanitaria. Las televisiones nos lavan el cerebro (Julia Anguita). Gadafi no era sino un pelele de los intereses occidentales, que ahora prescinden de él. Gadafi era el carcelero de los africanos que intentaban entrar en la Unión Europea.

Los autores. Izquierda Unida y los movimientos alternativos. Es dominante en estos ámbitos. Chávez y Daniel Ortega (“los enemigos de mis enemigos son mis amigos”, “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon  las tuyas a remojar”)

Puntos débiles. Nueva versión de la teoría conspirativa. Parece ignorar que las compañías petrolíferas ya hacían magníficos negocios en Libia. Ignora la necesidad de proteger a los civiles. Cierran los ojos al baño de sangre que podría llevar a cabo Gadafi (sintomático su comparación con Franco y la entrada “liberadora” en Madrid). Subestima a los anhelos de dignidad que expresa la revuelta. Supone rechazar todo el desarrollo reciente del derecho humanitario.

((A los que habéis llegado hasta el final de este larga entrada, demasiado extensa, gracias. Me gustaría retomar los comentarios sobre “metaperiodismo”, pero no puedo sustraerme a comentar estos cambios históricos.))

Imágenes de la globalización: la nueva gripe


La pandemia ya está aquí. Viene del cerdo, y no de las aves, y de América, y no de Asia, como nos habían anunciado. Todo está ya dicho y hasta la saciedad de esta nueva gripe. Sólo quiero aquí incidir en dos aspectos: su dimensión global y su tratamiento informativo.

Dimensión global

Por definición, una pandemia es una enfermedad contagiosa que se extiende por el mundo entero o por amplias regiones. En la Antigüedad se desarrollaron un buen número de ellas, colonizando el mundo conocido merced al comercio y las guerras. En la Edad Media, en el siglo XIV toda Europa se ve castigada por la peste negra, quizá un tipo de peste bubónica, quizá una forma de fiebre hemorrágica tipo Ébola. La peste negra causó enormes pérdidas demográficas y un estallido de religiosidad popular. Durante toda la Edad Moderna Europa sufrió el azote de las plagas. En el siglo XIX las olas de cólera se sucedieron. En la década de 1890 el cólera mató en España a 120.000 personas. La gripe española en 1918-1919 mató a 40 millones de personas en todo el mundo.

La mayor parte de estas olas han viajado de Este a Oeste, de China e India a Europa, de Europa a América. Los españoles llevaron sus enfermedades a América, la gripe común y la viruela, que diezmaron a las poblaciones indígenas. De América vino la sífilis, con un primer infectado, Martín Alonso Pinzón (aunque otra teoría afirma que la enfermedad ya existía antes en Europa). Ahora, América es origen de una nueva pandemia.

Las pandemias han advertido desde siempre de la unicidad del género humano, sometiendo a las misma amenaza a todos, sea cual fuera su lugar y su riqueza. La velocidad de transmisión ha ido creciendo conforme el mundo, merced a transportes más rápidos y frecuentes, ha ido empequeñeciéndose. Si algo nos enseña la Historia es el fracaso de las estragias de aislamiento de ciudades o regiones.

Todas las pandemias han sido seguidas de graves dificultades económicas, muchas fueron acompañadas de tumultos y disturbios. A menudo la pandemia cambió los valores y la cultura de las sociedades afectadas. En este caso, puede que la nueva gripe no tenga más trascendencia que la de cualquiera de las gripes habituales. Pero en aún en ese supuesto, en el actual estado previo, las consecuencias económicas ya están ahí. Caída del valor de las acciones de compañías turísticas y de aviación, elevación del precio de los valores de las compañías farmaceúticas. México, como otros países emergentes, está sufriendo con retrasos las consecuencias de la crisis económica. La gripe, sin duda, agravará esta tendencia.

Las pandemias encienden todas las alarmas. Pero la humanidad convive con epidemias, como la malaria que castiga a las poblaciones más pobres o empobrecidas (el dengue en Argentina), sin que los recursos movilizados alcancen el punto crítico para erradicar estas enfermedades.

Tratamiento informativo

¿Gripe mexicana, gripe porcina, gripe nueva, gripe A? La propia denominación de la enfermedad se ha convertido en una cuestión controvertida en los medios de comunicación. De acuerdo con la teoría del enfoque o framing etiquetar los nuevos fenómenos es una de las formas más evidentes de interpretarlos. En un primer momento, predominó el término de gripe porcina, indicando su origen. Esta es la tendencia dominante en los medios anglosajones, que no han dejado de usar desde el principio el término swine flu. Pero como las denominaciones no son nunca neutras, los productores de cerdos protestaron por tal etiqueta, considerando que podría perjudicar a su negocio. Algunos medios, por ejemplo, Telecinco, empezaron a usar gripe mexicana, denominación que no deja de estigmatizar al país de origen. Por cierto, que estos días hemos oído comentarios “patrióticos” quejándose de que la gripe de 1918 se calificara de española… Así que se ha ido asentado el término de nueva gripe, como denominación políticamente correcta. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud propone una designación más técnica, gripe A, que hoy ya veo reflejada, por ejemplo en los periódicos franceses.

El otro debate, más decisivo, se refiere al nivel informativo y el grado de alarma que se puede generar. La población necesita información completa, pero la saturación informativa y sobre todo el amarillismo pueden crear un estado de pánico. En general, la información ha resultado responsable, nada alarmista, pero sí excesiva y reiterativa. Cómo se preguntaba ayer Iñaki Gabilondo, ¿qué sucedería si fueramos contando caso por caso de la gripe común?

Este debate se refleja en el blog de los editores de la BBC. Informar de lo que se sabe, pero también de lo que se ignora y de las incógnitas, es el principio que dicen haber seguido. Interesante también el blog abierto por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información. Aimée Vega Montiel se pregunta porque siguen muriendo personas en México de una enfermedad por el momento bastante benigna. Larespuesta -dice- es obvia: por la brecha de desigualdad global, reflejada en el empobrecimiento brutal de la mayor parte de las personas que habitamos este planeta.

(Actualizo esta entrada con la referencia a la información de Periodistas En Español que recoge una guía de recursos para informar de la pandemia)

(Nueva actualización 2-5-09. Manuel Castells publica hoy en La Vanguardia su Observatorio Global bajo el título Pandemia. Lo siento, no está en la edición en línea. Su tesis es  que la pandemia es una consecuencia más de una alimentación químico-genética-industrial que nos expone a cualquier contaminación que se produzca en un punto de la cadena.)

(Otras entradas de la serie Imágenes de la globalización: Piratas del Índico, Refugiados, Sri Lanka, Pakistán)

¡Televisión! ¡Manipulación!


¡Te-le-vi-sión! ¡Ma-ni-pu-la-ción!… Era uno de los gritos más escuchados en las manifestaciones de la guerra de Irak… Dos años después volvía a gritarse en las movilizaciones convocadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo… La acusación de manipulación es un arma arrojadiza en la pugna política. Muchas de esas denuncias son interesadas. Los mismos que hoy las hacen se convierten  luego en los gestores de la televisión pública, denunciados, a su vez, por manipuladores en un nuevo ciclo que parece no tener fin. La denuncia de la manipulación puede convertirse en una manipulación. Hay quien denuncia manipulación porque no se sigue manipulando… Pero manipulación, haberla, hayla… No se explica si no la indignación popular contra ciertas televisiones. Durante los dos últimos años de gobierno del PP los cámaras de TVE tenían que ocultar la identificación de la cadena para no ser agredidos, por ejemplo, en Galicia. Hoy pasa otro tanto con Telemadrid. Curiosamente, nadie se queja de la manipulación de las privadas y haberla, hayla

¿Puede probarse la manipulación? La respuesta es sí. Acabo de participar en un tribunal de tesis en Valencia. La investigación de Yolanda Verdú Cueco “Sesgo y encuadre en las noticias de televisión. Mecanismos de manipulación partidista a propósito del urbanismo y del agua en los informativos de Canal 9”, dirigida por el catedrático de Periodismo Josep Lluis Gómez Mompart ha merecido la calificación de excelente cum laude. Mediante el análisis de los telediarios del canal público valenciano se detecta un sesgo intencionado y un encuadre favorable al PP en dos temas claves para la sociedad valenciana, el urbanismo y el agua. El trabajo ha sido reseñado en la edición valenciana de El País.

La información periodística, en general, y la información televisiva en particular tienden a incurrir en un sesgo que podríamos llamar estructural, y que viene a privilegiar lo institucional y, en general, el status quo. Pero más alla de este sesgo estructural existe un sesgo intencional que persigue anular el pluramismo en las fuentes y en el contenido de la información. Este sesgo intencional (bias) se manifiesta, básicamente, eliminando, infravalorando y sobrevalorando la información conforme a los intereses de quien manipula. Por ejemplo, esa sobrevaloración opera mediante mecanismos enfatización verbal y visual. En cuanto al encuadre o enfoque (framing) funciona sobre todo tematizando y etiquetando los acontecimientos, también conforme a una concepción previa interesada. (Toda información tiene un encuadre, la cuestión es acertar con el enfoque que, honestamente, nos parezca más fiel a la realidad).

Utilizando estas herramientas la investigación encuentra una sistemática anulación de todas las voces críticas con la política del gobierno valenciano; la minusvaloración de toda noticia negativa y la sobrevaloración de los pseudoacontecimiento montados por el Consell, con una amalgama entre información y propaganda. Quizá lo más llamativo son los encuadres partidistas utilizados en el tema del agua. La crecida del Ebro sirvió para “demostrar” visualmente que el agua que el gobierno de Madrid negaba a Valencia anulando el travase se malgastaba al vertirse en el mar (¡Como si los ríos no fueran a la mar!). Los encuadres temáticos eran consonante con el argumentario propagandístico del Partido Popular. En el trabajo se ve una línea de continuidad entre los eslóganes partidistas y los titulares del telediario.

El problema es que la manipulación puede probarse científicamente, pero mediante trabajos tan laboriosos como esta tesis doctoral. Si utilizamos sólo herramientas cualitativas los resultados obtenidos no pueden compararse con otras programaciones informativas. Creo que habría que poner a punto herramientas cuantitativas para analizar sobre todo el sesgo. Por ejemplo, cuantificar la enfatización verbal o de la enfatización visual. Más difícil es cuantificar el encuadre, pero sí que es posible establecer categorías cuantificables, como las de encuadre temático y episódico. Los resultados cuantitativos darían más representatividad a los análisis cualitativos.

Entre nosotros, quizá el intento más logrado de cuantificar la manipulación es el realizado por Aideka, primero con el estudio del tratamiento informativo por parte de TVE de la huelga general del 20-J y después con la investigación relativa a TVE y la guerra de Irak. En este segundo trabajo se cruzan categorías de contenido (esto es, la tematización de la información) con categorías de contexto (fuentes, formatos de presentación). Tampoco de estas investigaciones resultan herramientas directamente aplicables a otros casos. La única cuantificación sistemática y periódica es el estudio trimestral que el Consejo Audiovisual de Cataluña realiza sobre pluralismo. Pese a su enorme mérito, se limita a medir los tiempos de aparición de las distintas fuentes -es decir, mide quien habla en la televisión.

Creo que es imprescindible un observatorio de la televisión informativa, que aplicara métodos cualitativos y cuantitativos a la información de las cadenas públicas y privadas. Fair (Fairness & Accuracy in Reporting) puerde ser un modelo. Sólo un grupo de investigación interuniversitario podría acometer esta tarea con independencia. Porque para controlar la manipulación también hay que ser independiente.

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