La revolución de las tabletas


El uso preponderante de las tabletas es la lectura de noticias, pero sus usuarios no están dispuestos a pagar por la información

The Tablet Revolution es el título del estudio de opinión realizado por el Project for Excellence in Journalism sobre el uso de las tabletas, el dispositivo con un más rápido crecimiento en la historia de la comunicación digital. En Estados Unidos, 11% tienen ya una en propiedad.

El informe arroja algunas sorpresas y también algunas confirmaciones.

– Todos pensábamos que las tabletas podrían ser las pantallas para el entretenimiento personal, pero su uso más frecuente, 53%, es el consumo diario de información periodística, mientras que sólo un 13% ven vídeos.

– Otra sorpresa es que los usuarios no se quedan en los titulares: un 42% leen artículos de profundización informativa. La tercera parte consume más información desde que tiene una tableta.

– Las tabletas sustituyen a la pantalla de los ordenadores como interface para la información. En cambio, no sustituyen a los ordenadores como interface de trabajo: la mitad utiliza el correo, un porcentaje muy inferior al que se da en los ordenadores.

– Se pensaba que el consumo de contenidos estaría dirigido por las aplicaciones. Pues no, el 40% de los consumos informativos se hacen a través del navegador y el 21% por medio de aplicaciones de empresas informativas. A la hora de descargar una aplicación, es decisivo el prestigio de la empresa informativa.

– Las empresas estaban convencidas que la tableta era la plataforma ideal para la información de pago. Aproximadamente un tercio paga de alguna manera por la información que consume en estos dispositivos, pero un 70% no se muestra dispuesto a hacerlo.

Todos estos datos tienen que matizarse teniendo en cuenta que los propietarios son usuarios de mediana edad y alto poder adquisitivo, más consumidores de información que la media de la población.

Para mi la más importante confirmación es que las tabletas son el mejor interface digital para la lectura de información. Las tabletas remedan o “re-median” la estructuración espacial de los periódicos y permiten una valoración y jerarquización de los contenidos y una experiencia táctil sustitutiva a la del contacto con el papel.

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Cómo Internet y los teléfonos móviles han convertido las noticias en una experiencia participativa


El Project for Excellence in  Journalism acaba de publicar un informe sobre el consumo de información de los norteamericanos bajo el título “Entendiendo el consumo participativo de las noticias” y el subtítulo con el que encabezo esta entrada.

La principal conclusión es que la inmensa mayoría de los norteamericanos, hasta un 92%, consumen la información de actualidad a través de múltiples plataformas. Nada menos que un 46% usan habitualmente hasta 6 distintas plataformas.

La televisión sigue siendo el medio o plataforma preferido, pero Internet ha superado a la radio y a los periódicos.

– Un 78% se informa a través de la televisión local

– Un  70% lo hace en cadenas nacionales de tv. por ondas o cable

– Un 61% a través de Internet

– Un 54% en la radio

– Un 50% en un periódico local

– un 17% en periódicos nacionales

Internet no aporta la diversidad profetizada: un 57% se contenta con consultar entre dos y cinco cibermedios.
Experiencia participativa:

– Un 37% usa el teléfono móvil para informarse

– Un 28% ha personalizado su acceso a la información a través de Internet

– Un 37% crea o “mueve” información a través de la redes sociales.

En definitiva, un nuevo ecosistema, donde a la última hora se accede por el móvil, se reciben alertas a través de las redes sociales y donde unos medios o plataformas refuerzan a otros. Pero ¿dónde se crea esa información que rebota de una plataforma a otra? El informe, basado en encuestas entre los consumidores, no responde a esta pregunta. Mi respuestas: en los medios tradicionales, pero también cada vez en mayor medida en los nuevos medios sociales.

¿Jóvenes diigitales?


El Barómetro de la Comunicación y la Cultura acaba de publicar su estudio “La dieta mediática y cultural de los jóvenes 2009”, sobre la base de una encuesta a casi 4000 jóvenes catalanes entre los 14 y los 25 años.

La televisión domina su consumo mediático. Los jóvenes ven tanta televisión como los adultos, pero dedican el doble del tiempo a Internet. Con todo, dedican casi tres veces más tiempo a la televisión que a Internet.

Domina el uso lúdico de Internet. Los jóvenes se dedican preferentemente a los juegos en línea. Consultan más información en la Red y lo hacen sobre todo por medio de los sitios en línea de los diarios.

Leen menos diarios y los que leen son los diarios deportivos.

Escuchan casi tanta radio como los adultos, pero en lugar de cadenas generalistas escuchan emisoras musicales.

A través del teléfono consumen música.

Es lógico que los jóvenes busquen divertirse, pero la encuesta indica un consumo pasivo de los medios, dominado poer la televisión, lo que desmiente que los jóvenes estén huyendo de este medio. Lo que si parece confirmarse es que la información que ofrecen los diarios los jóvenes la buscan en la Red y no en el papel.

¿Rellenarán estos jóvenes la brecha digital? ¿No tendrían los poderes públicos otros usos menos pasivos y comerciales de las nuevas tecnologías?

(Compárense estos datos con los consumos de los estudiantes de periodismo. Las tendencias generales son las mismas)

Cómo se informan los futuros periodistas


Por segundo curso consecutivo he realizado (este año en colaboración con el profesor Rodríguez Pastoriza) una encuesta a alumnos de 1º y 2º de Periodismo de la Universidad Complutense, bajo el título de Nuestro Estudio General de Medios. El documento está publicado en Scrib y al final de esta entrada incrusto el texto completo. (Nuestro Estudio General de Medios 2008, Scribd)

Como se razona en ese resumen, la representatividad es grande con respecto al universo estudiado, alumnos de 1º y 2º de Periodismo de la Universidad Complutense. Y no es arriesgado pensar que los resultados pueden ser bastante representativos de los hábitos de los estudiantes de Periodismo en toda España. Con respecto al estudio del año anterior, hay algunas tendencias mostradas en el año anterior que no terminan de consolidarse, lo que exije estudios más amplios y más dilatados en el tiempo. A continuación recojo las conclusiones del estudio.

Conclusiones

  • El colectivo encuestado, futuros periodistas, muestra en esta promoción un mayor interés informativo que en la oleada realizada el pasado año. Consumen todos los medios, tradicionales e interactivos, con una finalidad destacadamente informativa.
  • Los diarios de pagos siguen siendo percibidos como el medio informativo más fiable y completo, pero su consumo es medio, sin una profundización en la información.
  • La radio sigue siendo un medio informativo y de acompañamiento musical. Mantiene su credibilidad, pero se usa menos como medio de actualización informativa que en 2008.
  • La televisión sigue siendo un medio de entretenimiento familiar, pero este grupo mantiene un alto consumo de programas informativos. El medio sigue siendo una fuente muy importante de entretenimiento para la mayoría. La credibilidad de los programas informativos se sitúa por encima de la media.
  • Los estudiantes consumen y valoran mejor los medios con los que se identifican más ideológicamente. Los medios de grupo Prisa (El País, la SER y Cuatro) son los más consumidos, con los que más se identifican y están entre los  que mejor valoran los estudiantes. En el caso de la radio y, sobre todo, de la televisión públicas las valoraciones positiva superan los porcentajes de identificación y consumo.
  • Los estudiantes mantienen un alto grado de interactuación social en la Red y en ella consumen preferentemente los contenidos culturales, mayoritariamente de forma gratuita, con la excepción de la música, cuya industria parece haber encontrado un nuevo modelo de negocio.
  • Aunque su mayor consumo informativo se produce en la Red lo es a través de los cibermedios, esto es, los medios tradicionales presentes en el ciberespacio. Producen y comparten información, pero consideran poco creíble toda aquella que no viene de medios tradicionales. Se ven como parte de una profesión abierta y  no se identifican con las corrientes que reivindican que en la Red todos somos periodistas.

Saturación informativa


En el último número de la Columbia Journalism Review encuentro un magnífico artículo, Overload! Journalism’s battle for relevance in an 
age of too much information, de Bree Nordenson, que plantea los retos que para el periodismo supone la sobreexposición informativa.

El autor hace una revisión de los estudios, artículos y libros que analizan las consecuencias de la saturación informativa en nuestra atención, en el modo en que estamos informado de las cuestiones de relevancia pública y en el negocio y la función del periodismo. Uno de los estudios de los que parte es el encargado por la agencia AP y al que ya me referí en la entrada Fatiga Informativa.

Aun con el riesgo de contribuir a esa universal cacofonía paso a hacer un resumen (libre) del artículo, sin entrar en detalle de citas, para lo que os remito al original.

Insatisfacción y pasividad informativa. El estudio encargado por AP puso demanifiesto una conclusión inesperada: los jóvenes, que consumen información preferentemente a través de los nuevos medios digitales, estaban deseosos de una información más en profundidad, pero la saturación informativa y la abundancia de herramientas de búsqueda y personalización, terminaban por paralizarlos. Cuanto más sobrecargados e insatisfechos estaban, menos esfuerzos hacían para encontrar esa información relevante y en profundidad que decían desear. A partir de este hecho, el artículo revisa los hechos y las implicaciones de esta sobresaturación. La ironía es que estos consumidores incapaces de cambiar sus insatisfactorios hábitos tienen a su disposición poderosos herramientas de control y personalización. La libertad de elección se convierte en la tiranía de la elección.

Hiperinformados sin contexto. En el mundo de los medios tradicionales, la cantidad de información venía dada por la capacidad de los soportes de publicación; hoy, la infpormación on line no tiene prácticamente límites de capacidad. Hay más de 70 millones de blogs y 150 millones de páginas web… En 2006 el mundo produjo 161 exabytes (un exa=1 millón de gigas), el equivalente a tres millones de veces la información contenida en todos los libros hasta ahora escritos. La mayor parte  de esta información nos llega elementalmente tratada en forma de titulares, actualizaciones y resúmenes, en un flujo de fragmentos de información sin relación unos con otros. Las empresas se han pasado al negocio de la información tratada elementalmente.

La información públicamente relevante se obscurece. Esta sobreabundancia pone en segundo término la información relevante. En los 60, el espectador de televisión no podia dejar de ver los informativos; hoy el consumidor, ante una enorme oferta de infoentretenimiento, puede dejar pasar las noticias. El descubrimiento casual de la información es cada vez más raro. El consumidor pasivo recibe cada vez menos información política.

Los límites de la atención humana. Como los ordenadores, los consumidores se informan mientras realizan otras muchas tareas. Como es lógico, nuestra atención se dispersa. El artículo cita a una serie de psicológos cognitivos que ponen de manifiesto algo que nuestra propia experiencia nos indica: sin una atención activa no hay conocimiento. Nuestro cerebro está preparado para pensar, analizar, diseccionar y crear, si nuestra actividad intelectual se limita a responder a un flujo de bits, a una estimulación constante, no aprenderemos ni conoceremos. Los que se informan on line muchas veces lo hacen mientras trabajan (doy fe con la caída de visitas a este blog los fines de semana).

La economía de la atencion. La información está por todas partes y nos llega de forma invasiva, como la publicidad, con la que compite. Los medios compiten no por una mejor información, sino por atraer esa atención saturada por unos estímulos exuberantes. Los medios corren el riesgo de asfixiarse en un entorno saturado de titulares y actualizaciones. En esta situación, el precio de la información decrece continuamente, en una deflación informativa que pone en peligro la supervivencia de los medios. Para sobrevir y cumplir su función pública, los medios deben aumentar el valor de su información, enriqueciendo y profundizando su contenido.

Implicaciones para la democracia. Vivimos en un entorno informativo caótico y sin referencias. El ciudadano se coloca en un nicho informativo y el espacio público se fragmenta. El periodista sigue estando obligado a dar una visión global de nuestro mundo. Hay que cambiar la metáfora del “gatekeeper” por la del guía que acompaña al ciudadano balizando el ciberespacio. El buen periodismo es el que coloca la información en su adecuado contexto. Este periodismo en profundidad crea nuevos mercados y nuevos públicos. Como ejemplo de las posibilidades de este periodismo en el mundo on line pone a la BBC, con su desarrollo multifacético y multimedia de las informaciones.

Para terminar recojo también de la Columbia Journalism Review el vídeo con el psicológo Gary Markus.

Como se informan los futuros periodistas


En el mes de junio de 2008 he realizado la primera oleada de encuestas a alumnos de segundo curso de Periodismo. Pretendo hacer un seguimiento durante varios años para detectar las tendencias en el consumo de medios de los futuros periodistas.

Puesto que se trata de un estudio general, me he atrevido a denominar a estas encuestas, con una cierta pretenciosidad, “Nuestro estudio general de medios”. ¿Siguen el desarrollo de la actualidad los futuros periodistas? ¿Por qué medios? ¿Son jóvenes online o están más anclados en Gutemberg y Marconi? A estas y otras semejantes preguntas pretende responder este estudio.

Los resultados de la encuesta pueden verse en este enlace.

El documento está publicado en Scribd y allí puede ser descargado. Vuelvo a lamentar que WordPress no permita incrustar los documentos publicados en Scribd. Para facilitar su lectura y aunque es muy largo para una entrada de un blog, copio aquí su contenido.

Representatividad

Se han recogido 107 encuestas, de las que se han respondido 61. El universo encuestado era de 250 alumnos. El porcentaje de respuestas se acerca al 25%, por lo que los resultados se pueden considera absolutamente fiables en cuanto al grupo de alumnos de 2º A y 2º C de Periodismo, de la Complutense. Sin mayor análisis sociológico, estos resultados son perfectamente extrapolables a los estudiantes de periodismo en toda España y, en buena medida, a los estudiantes universitarios, aunque ahí ya no se puede generalizar, porque determinadas actitudes, como las de la lectura de la prensa, presumiblemente serían distintas. El valor de los resultados viene dado porque se refieren a un colectivo que en un futuro próximo asumirá la responsabilidad de realizar una comunicación profesional de ámbito social. Sus actuales hábitos de consumo de medios puede marcar su conocimiento de la realidad de la que tendrán que informar y su aproximación a las fuentes.

Prensa

Los encuestados no tienen un hábito de lectura en profundidad de los diarios. Sólo la cuarta parte los lee diariamente y de una manera rápida, porque la mayoría (57%) lo hace durante un tiempo de entre un cuarto de hora y media hora. Como  casi la mitad lee más de un periódico, puede interpretarse que se hace una lectura rápida, buscando el contraste entre informaciones. Se trata de una actitud positiva, propia de estudiantes de periodismo. Pero la falta de lectura en profundidad indica un interés epidérmico por los temas de actualidad. Lógicamente estamos hablando de tendencias dominantes.

El diario más leído y con el que existe mayor identificación es El País. Público es el segundo por lectura y El Mundo, el tercero. Sin embargo, por identificación El Mundo supera a Público. En cuanto a las calificaciones de los periódicos las mejores son para El País y El Mundo. Público es visto como más sensacionalista y entretenido.

También entre este sector los diarios gratuitos tienen una enorme penetración. Un 80% leen diariamente un gratuito. Entre ellos domina 20 Minutos. En la comparación entre gratuitos y de pago, estos últimos reciben las mejores calificaciones. Como era previsible, se percibe a los gratuitos como más entretenidos y sensacionalista. Lo que no era tan previsible era la percepción de los diarios de pago como menos equilibrados, cuando los principales diarios nacionales son más sectarios que nunca.

Las revistas de información general merecen muy poca atención de este sector (82% no las leen). Tampoco son mayoritariamente seguidos los diarios regionales, dato que puede estar en relación con el hecho de que muchos de los estudiantes son de Madrid. En cambio, un 52% lee revistas especializadas, entre las que destacan las de moda, deportes y por detrás música, cine, informática y los “muy” (“muy interesante”, “mucha historia”).

Pese a este seguimiento de la prensa, son los diarios junto con los programas informativos de radio los que son considerados más creíbles. Un 72% los consideran el mejor instrumento para profundizar la información.

Radio

El colectivo encuestado tiene una fuerte vinculación con la radio.  Un 44% la escucha diariamente entre 15 minutos y una hora, un 20% entre 1 y dos horas y un 11% más de dos horas. Resultados estos de escucha de la radio que superan claramente a los de tiempo dedicado a ver la televisión. La mayoría escuchan la radio en casa, lo que significa una vinculación más fuerte que la de escuchar la radio en coche o en movimiento. El tiempo se reparte casi en la misma proporción entre programas musicales (40%) e informativos (36%). Puede aventurarse que la especial vinculación de este colectivo a la radio viene dada por la escucha continuada de música, conclusión que viene avalada porque un 36% escucha habitualmente cadenas de radio fórmula de música pop.En la otra dimensión, la informativa, la SER es la cadena más escuchada (con un gran predominio sobre las otras cadenas generalistas) y con la que más se identifican los encuestados.  La SER consigue también la mejor valoración profesional, seguidas, más o menos al mismo nivel, por RNE y Onda Cerdo. Es curioso que las dos cadenas de televisión de RTVE (La Una y la Dos) obtienen en general mejores calificaciones que RNE.

La radio ha perdido para estos jóvenes inmediatez informativa: sólo un 17% la usan para mantenerse informados de la última hora, frente a un 63% que prefieren internet. En cambio, como ya se dijo los informativos de radio merecen un 100% de credibilidad. Como medio de entretenimiento, la radio es un medio secundario: sólo el 18% escucha magazines de entretenimiento, lo que es lógico, porque el perfil de estos programas es escasamente juvenil.

Televisión

Una de las conclusiones que parece reafirmar esta encuesta es la caída del seguimiento de la televisión entre los jóvenes universitarios. Un 19% no ven ya diariamente la televisión. El segmento mayor (36%) ve la televisión entre una 1 y dos horas y un 17% más de dos horas (menos que el 48% que no la ve o la ve menos de una hora). De modo que, aunque los niveles de audiencia siguen siendo importantes, se encuentran ya muy por debajo de la media de la población. El 62% sigue viendo la televisión en grupo con su familia, por eso, los jóvenes que viven en residencias o pisos compartidos, un porcentaje importante entre el colectivo, se “liberan” de ese visionado nocturno en familia casi obligatorio.

La televisión es claramente un medio de entretenimiento. Los programas más seguidos son las series extranjeras (36%) y las españolas (31%), mientras que los informativos se quedan en un 21%. Los programas informativos (ni siquiera los de los canales 24 Horas) no son los preferidos para estar al día ni para profundizar en la información. Resultan más creíbles las programaciones “todo noticias” (85%) que los informativos de las cadenas generalistas (62%), pero ambos están por debajo de los periódicos de pago, los informativos de radio, las revistas especializadas y las páginas de los medios en internet. No hay lugar para programas especializados porque el 69% no tiene televisión de pago -y eso en un segmento de población al que se supone alto poder adquisitivo.

Las cadenas preferidas son Antena 3 (29%) y Cuatro (21%). TVE1, Telecinco y la Sexta quedan por detrás, con un 14%. Sin embargo se da una identificación ideológica dominante con Cuatro (34%), un dato más que parece avalar que la televisión es preferentemente un medio de entretenimiento. Las mejores calificaciones de los programas informativos se las llevan, por este orden, Cuatro, La Dos (que sólo es seguida por un 2%) y TVE1. En cambio, A3 y la Sexta se ven como más sensacionalistas y entretenidas, lo que indica, sobre todo en el caso de A3 que su preferencia vendrá dada por los programas de entretenimiento, seguramente las series españolas, programas en los que destaca esta cadena.

Ciberespacio

Un 46% consulta diariamente páginas informativas -recordemos que sólo un 25% leía diariamente los periódicos. Y sin embargo, el tiempo dedicado a informarse a través de la red es escaso. La mayoría (41%) dedica entre 1 y 3 horas a la semana y un 32% menos de una hora a la semana. Son muy pocos los que hacen un uso informativo intensivo de la red. Las páginas consultadas en su inmensa mayoría corresponden a las de los diarios de pago y, en menor medida, especializadas (moda, burladero) o alternativas (kaos en la red). De modo que los diarios de pago reafirman mediante la red su poder informativo entre este colectivo. Estas páginas son las preferidas para mantenerse informativamente al día, sólo después de la radio. Llama la atención el poco uso de otras herramientas de actualización informativa, como las alertas al ordenador o al teléfono, lo que parece indicar no sólo un uso poco sofisticado de la red, sino también una escasa urgencia informativa, menor en todo caso a la que corresponde a los profesionales en activo. Sin embargo esta información en la red, que como vemos corresponde fundamentalmente a las páginas de medios tradicionales, se percibe como menos fiable que la de los diarios, aunque todavía altamente fiable (86% frente a 100%).

Como consumidores de contenidos, estos jóvenes universitarios prefieren (descargan o visionan), vídeos no profesionales (83%), música (73%, un dato congruente con el consumo musical de la radio), series de televisión (59%), películas (51%) y vídeos informativos (41%). De todos estos contenidos sólo se paga en un porcentaje significativo por la música (20%) y sólo un 10% por las películas.

Estos datos parecen indicar un uso preferentemente lúdico de la red, aunque es significativo que aun cuando se trata de los contenidos menos descargados o vistos un porcentaje tan alto como el 41% descarga vídeos informativos. Puede aventurarse que esos vídeos informativos restan atención a los programas informativos de televisión, en la misma medida que las páginas de los diarios restan lectura a los periódicos en papel. Es significativa también la poca explotación informativa que hacen de la red, pues sólo un 20% prefieren internet para profundizar en la información, tarea para la que se sigue confiando abrumadoramente en los diarios en papel (71%).

En cuanto al papel activo jugado en la red, el 66% tiene una página personal o blog. En futuras encuestas habrá que preguntar sobre el carácter de estos blogs), pero del perfil general cabe pensar que puede tratarse más de medios de expresión personal que de medios informativos. En cuanto a las herramientas interactivas, el 100% utiliza el correo, un 54% forma parte de alguna red social, mientras que un porcentaje menor, pero todavía alto (44%) participa en foros o chats. Un 78% comparte fotos, muy por encima del 44% que comparte vídeos.

De estos datos parece resultar un uso de la red más lúdico que informativo, con un grado importante de interacción social.

Conclusiones

Los diarios de pagos siguen siendo percibidos como el medio informativo más fiable y completo, pero su consumo es medio, sin una profundización en la información.

La radio es un medio informativo y de acompañamiento musical. Su imagen informativa (capacidad de actualización y credibilidad) es excelente.

La televisión sigue siendo un medio de entretenimiento familiar. Porcentajes significativos ha abandonado esa televisión, que todavía sigue siendo una fuente muy importante de entretenimiento para la mayoría. La televisión no tiene un uso informativo preferente y su credibilidad es media.

El uso informativo de la red es poco intenso y sofisticado. Destaca la visita a páginas informativas de los medios tradicionales y el visionado de vídeos informativos, pero su uso es preferentemente lúdico. El colectivo mantiene un buen nivel de interacción social en la red.

Algunos comentarios de los alumnos

– “Radio y tv se han quedado como voces de fondo y son poco utilizadas excepto excepciones.”

– “Se evidencia la tendencia del estudiante a consultar los medios de comunicación a través de portales en la red. En mi opinión esta práctica responde al ritmo de vida y al poder adquisitivo del estudiante. Se valora la instantaneidad y la variedad que ofrece Internet.”

” Yo leo poco las noticias en internet; pero si que alguna que otra vez me hemetido por su facilidad e instantaneidad y he obsevado que, claro por noticias que nofalten, es decir, introducen muchas, pero el contenido es bastante pobre e incompleto.Yo prefiero coger un periódico y leérmelo porque me parece menos aburrido y comprendo mejor las cosas por su desarrollo. Internet no profundiza en los temas, esmuy superficial y eso no me gusta. Pero, eso es consecuencia de la constante actualización.”

– “En  la red llega a existir tanta acumulación de información quete llega a cansar, mientras que el periódico es más manejable a la vez que puedesconsultar artículos, columnas, etc., de grandes escritores o columnistas.Me quedo con el papel antes que Internet, aunque no descarto su uso, es más, es necesario en bastantes ocasiones y es una buena herramienta que permite investigar,  así como visualizar blogs de corresponsales e infinidad de temas.”

– “La mayoría de los estudiantes seidentifican con medios de comunicación de tendencia ideológica o línea editorialidentificada con el PSOE. Recurro a datos como la elección de la cadena SER o el canal CUATRO como favoritos.”

Fatiga informativa


Los jóvenes “digitales” sienten un cierto vértigo o fatiga informativa y demandan una información más en profundidad. Esta es la conclusión principal de un estudio promovido por Associated Press (AP) y presentado en la reunión anual de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN). (Puede verse el resumen informativo de AP en el International Herald Tribune y descargar el informe en pdf)

AP puso en marcha el estudio partiendo de la constatación de que los hábitos de consumo informativo de los jóvenes estaban cambiando. Pero en lugar de lanzar una encuesta cuantitativa puso en marcha un estudio antropológico con 18 jóvenes entre 18 y 34 años, todos ellos “digitales” (conectados gran parte del día), de Estados Unidos, Reino Unido e India. Este tipo de estudios indican tendencias profundas, pero no tienen la representatividad de las encuestas masivas y, por tanto, las conclusiones debieran de ser verificadas más ampliamente.

El consumo de noticias de estos jóvenes tiene mucho de episódico. Es un proceso en el que las alertas informativas, actualizaciones y noticias factuales se suceden de forma compulsiva. En este proceso, los sujetos echan de menos informaciones que contextualicen y esclarezcan lo que acontecen.

 

En el siguiente esquema se visualiza este proceso. En la parte superior, lo que reciben. En la inferior, lo que desean.

 

  • Algunos hechos explican la angustia informativa de estos jóvenes:
  • Las noticias están conectadas con el correo electrónico. Tantas veces como se consulta el correo, se consultan las noticias.
  • Esa consulta constante entra en la espiral del aburrimiento: estamos aburridos y consultamos las noticias, que no hacen más que aburrirnos.
  • La información se convierte en un producto más de consumo rápido.
  • Estos consumidores sienten la necesidad de una información más profunda, pero no la encuentran
  • El consumo de información se comparte con el desarrollo de otras tareas en línea.
  • Las constantes promociones informativas de la televisión aumentan la fatiga. Las noticias televisivas tratadas como entretenimiento (infotainment) relajan la tensión
  • Estos jóvenes son adictos a las noticias deportivas, de espectáculos y del corazón.

En este contexto, los responsables de AP proponen un nuevo esquema de difusión en tres pasos. Uno, alarma informativa en la red. Dos, información breve y de tensión informativa, disponible en la red y en televisión. Tres, informe en profundidad, a distribuir en múltiples plataformas. No me parece una propuesta demasiado novedosa, pero viene a reafirmar la convergencia de las plataformas de difusión.

Las tendencias que aparecen en el informe son bastante congruentes con la encuesta que he pasado a mis alumnos y que próximamente, cuando los afectados debatan sus conclusiones, difundiré en este blog.

 

 

 

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