
Castro y Fraga en uno de los viajes del fundador del PP a Cuba. Los dos políticos establecieron una amistad basada en su orígen gallego y en sucarácter carismático (Foto tomada del diario.es)
Un amigo me recuerda que en mi entrada anterior sobre boicot a los violadores de los derechos humanos, olvidaba los países próximos a España de izquierdas y derechas:
(Como casi siempre es una entra muy larga, pero se puede hacer scroll hacia abajo, buscando el país que interese)
CUBA
El país latinoamericano más próximo a España es Cuba. Como cantó Carlos Cano («La Habana, Cádiz con más negritos; Cádiz, la Habana con más salero»). Toda la intelectualidad de izquierdas quedó fascinada por aquellos guerrillero barbudos, mientras la mayoría a mitad de los 60 ya había visto la dictadura ineficaz en la que se había convertido el régimen, salvo algunos entusiastas como Antonio Gades. No puede olvidarse la especial relación entre Castro y Fraga.
En la época del «período especial» González apostó por la evolución del régimen e incluso envió a Solchaga para asesorar sl régimen en como montar un sistema impositivo. Ahora solo algunas organizaciones de matriz sindical mantienen una ayuda humanitaria para paliar el criminal bloqueo enrgético al que Trump somete a la isla.
En los 70 y 80 las hoteleras españolas invirtieron masivamente en Cuba no por altruismo, ni por razones ideológicas, sino buscando rendimientos. Ahora el bloqueo a que EEUU somete a Cuba les ha obligado a abandonar Cuba ¿Cuánto tardarán las grandes hoteleras estadounidenses en quedarse con sus activos? Puro robo.
EEUU (destacadamente su secretario de Estado, el cubano-estadounidense Marco Rubio) persigue con el bloqueo energético el desplome de Estado (cuidado, que se les puede volver del revés con una ola incontrolada de refugiados). En el estado actual de las relaciones Madrid-Washington no parece posible la mediación para una transición pacífica.
VENEZUELA
El intento de Chávez de construir un estado del bienestar aprovechando la bonanza de los precios del petróleo (otros dirigentes «democráticos»como Carlos Andrés Pérez se limitaron a saquear el país), pero pronto el «socialismo sel siglo XXI se convirtió en una dictadura ineficiente; todo fue peor con Maduro.
España tiene unos vículos muy importantes con Venezuela, sobre todo vía emigración, especialmente la canaria. El gobierno Sánchez ha concedido asilo ha destacados opositores y la figura de protección (un asilo práctico) a cientos de miles de venezolanos. La mediación de Zapatero fue importante para intentar una transición democrática, siempre burlada finalmente por Maduro, Y eso, sin perjuicio de que Zapatero haya podido usar su proximidad al gobierno de Maduro para operaciones corruptas (a este respecto me resulta sospechoso que una de las pruebas de cargo sea el clonado del teléfono de un directivo de Plus Ultra por una agencia de seguridad estadounidense.
En este momento, la gran pregunta es ¿dónde está los rendimientos del petróleo y cómo se van a utillizar para reconstruir el país después de los terremotos? No parece que Trump tenga ninguna prisa en democratizar el país, protectorado de Washington. España no tiene ninguna posibilidad de influir en el proceso de democratización. Desgraciadamente, además,Venezuela se ha convertido en un elemento más de lucha política y arma arrojadiza contra Sánchez y promoción del ultranacionalismo de extrema derecha con tintes racistas (¡Vergonzosa aparición! de María Corina Machado en la Puerta del Sol entre gritos de «fuera la mona» para referirse a Delcy Rodrígez por su color y aspecto).
MÉXICO
Otro país con el que nuestras relaciones deben se política de Estado. México puede que sea el país que recibe más inversiones españolas Los vínculos históricos y la migración republicana que fue decisiva en la conformación del México moderno debería desactivar polémicas artficiosas como las de el papel civilizatorio de España y el genocidio llevado a cabo por los conquistadores, dos caras de la misma realidad. Por eso no sobraría reconocer estos hechos y pedir perdón de manera clara y no con una meliflua declaración como la de Felipe VI.
Pero aquí de lo que hablamos es derechos humanos. El cáncer de México son los desaparecidos, 130.000 -cuando los desaparecidos por la Junta Militar en Argentina fueron 30.000. La mayor parte de esos desaparecidos han sido víctimas de la guerra entre carteles de la droga, pero también un número indeterminado de fuerzas militares incontroladas.
Poco se puede presionar. Es un problema de secular debilidad del Estado. Si se hace una protesta personal se recibirá una atenta respuesta de un secretario de algún organismo de derechos humanos con cita de múltiples resoluciones jurídicas. México, como Colombia, son estados leguleyos, herencia hispánica.
COLOMBIA
Durante casi toda su Historia ha vivido una sucesión de guerras civiles y matanzas políticas, siempre en el contexto del reparto de la tierra. Además en los últimos 50 años estas guerras se han agravado por el narcotráfico. La droga ha sido el combustible del conflicto. Los paramilitares financiados y dirigidos por los terratenientes, como Uribe, que además han convertido al ejército en ejecutores de graves vilaciones de los derechos humanos.
En España siempre ha habido organizacion es populares de solidaridad con Colombia. En el proceso de paz puesto en marcha por el presidente Santos con las FARC tuvo un. importante papel de asesoramiento Enrique de Santiago, secretario general de IU.
Los errores de Petro (el primer presidente de la izquierda de Colombia) ha propiciado la victoria electoral del nacionalista de extrema derecha, un abogado que se hizo millonario defendiendo a los narcos. Ha prometido «destripar a los zurdos», una promesa que un país como Colombia predice lo peor.
España tiene tradicionalmente buenas relaciones con Colombia , pero no sé cómo podría presionar en una situación generalizada de violación de los dercehos humanos, sobre todo teniendo en cuenta que de la Espriella forma parte de la misma familia política de Milei, Bukele, Noboa, Tump o VOX (que aspira al gobierno con el PP)
NICARAGUA
Por estas fechas en 1979 entraban en Managua columnas de «muchachos» sandinistas que ponía fin a la dictadura dinástica de los Somoza, que depredaba el país desde 1939, con la protección de EEUU (Roosvelt: «Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta»). Los sandinistas pretendieron gobernar el país de otra manera, introdujeron una reforma agraria y formalmente se comprometieron con la democracia (recuerdo una visita del general Humberto Ortrga, hermano de Daniel, para estudiar el sistema electoral proporcional). Pronto tuvieron que soportar la guerra sucia de Reagan, la «contra». Se convocaron elecciones y las ganó Violeta Barrios de Chamorro, al principio unida al sandinismo. Los sandinistas entregaron el poder y parece que se conjuraron para no ser derrotados jamás.
Me salto etapas. Daniel Ortega perdió las elecciones presidenciales de 1996 y 2001, ganó las de 2001 y desde entonces ha si reelegido tres veces y ahora anuncia que ya no habrá más elecciones. Lo que fue un régimen progresista, joven y fresco, se convertido en una dictadura grotesca y familiar. Daniel se ha empleado con especial crueldad contra sus compañeros en los orígenes del sandinismo. Muchos de ellos, privados de todo hasta de su nacionalidad han recibido asilo en España (Sergio Ramírez, Giaconda Belli, Dora María Tellez). La muerte evitó a Ernesto Cardenal vivir esta degradación del movimiento por el que había luchado.
Los sandinistas fueron acogidos en España con gran satisfacción de las comunidades cristianas populares, partidarias de la teología de la liberación. No estaría de más una condena explícita por parte de estas comunidades de la pátetica dictadura de Ortega.
Para no alargar esta entrada cambio de continente y analizo la situación en Marruecos y Guinea Ecuatorial
MARRUECOS
La situación de los derechos humanos no es tan terrible como durante el reinado de Hassan II. Pero sigue sin existir seguridad juídica, como se ha visto recientemente en el caso del periodista Ali Lamrabt, detenido al regresar a Marruecos por antiguos artículos de opinión. Los. derechos siguen siendo una concesión real, más un privilegio que un. verdadero derecho.
El rey (autoridad política y religiosa) y su entorno (el «mazjen») controlan la vida social, económica y política. El gobierno de Pedro Sánchez cambió una política de Estado, mantenida desde la Transición. La descolonización del Sahara Occidental, que España no culminó solo puede resolverse con un «referendum de autodeterminación. El gobierno ha adoptado la posición de Francia y EEUU, la mejor forma de resolver el problema es una forma de autonomía regional (por cierto, en un país absolutamente centralizado). Sánchez no ha dado ninguna explicación a un cambio trascendental de la política exterior.
Menos mal que, por lo menos se va a devolver la nacionalidad a los saharauis (y a sus descendientes) que en 1977 tuvieran DNI español.
La sociedad española ha sido durante décadas solidaria con el pueblo saharaui. Múltiples asociaciones ha traído los veranos a niños para sacarlos de la «hamada» el desierto pedregos argelino, donde sobrevive una precaria república popular saharaui, controlada por el Frente Polisario. Los niños han ido a la playa, a la piscina y al médico y han creado vínculos familiares entre estos niños y las familias acogedoras, lo que no ha dejado de provocar problemas cuando las familias de origen, cuando han exigido un retorno no querido.
La capacidad de España de presionar a Marruecos en materia de derechos humanos o en cualquier otra cuestión es nula. España tiene dos talones de aquiles en relación con la monarquia alauí. Uno de fondo, Ceuta y Melilla, para nosotros dos ciudades autónomas, para los marroquíes los «presidios», Personalmente, creo que habría que explorar una forma de soberanía compartida beneficiosa para los dos países. El otro talón de aquiles es la emigración.Mohamed VI puede abrir y cerrar el grifo de la inmigración cuando Madrid adopta una decisión que no le gusta.
GUINEA ECUATORIAL
La descolonización de Guinea Ecuatorial por España fue desastrosa, aunque no se hizo con la premura del Sahara Occiudental. España no dejó una élite comprometida co. la democracia , sino una cultura militar (lógico teniendo en cuenta la situación de la metrópoli).
En 1979 Teodoro Obiang Nguema derroca a su tío Francisco Macías Nguema. A partir de entones el país vive en una dictadura familiar, que a partir del descubimiento de petróleo se convierte en un dictadura extractiva: los ingreso del petróleo ni siquiera aoarecen en el presupuesto nacional y van directamente a las cuentas del dictador. Su hijo, Teodorín se pasea en un Ferrari por París donde tiene unos cuantos apartamento de lujo, que los jueces anticorrupción franceses ha intentado embargar sin éxito.
Obiang ha perseguido con saña a sus opositores políticos. La cárcel de Isla Negra es un infierno sin salida. España ha intentado librar de la cárcel a algunos opositores. Incluso el PP intentó favorecer una alternativa democristiana. También hay algún episodio oscuro de ejercio de la jurisdicción universal en la Audiencia Nacional, en la que los jueces permitieron escapar a los presuntos criminales internacionales.
Ahora mismo hay dos españoles presos en Guinea, presos en terribles condiciones, víctimas de un contencioso por una conflicto sobre la instalación de la TDT, que los guineanos consideran deficiente.
La capacidad de presión de España es nula o casi. Guinea es autosuficiente con sus ingreso por petróleo y la protección de EEUU. España sólo puede perseguir la corrupción que se manifieste en su territorio, pero da la impresión que no hay mucha voluntad, cuando la Audiencia Nacional deja escapar a presuntos criminales.








