El «originalismo» y la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos


Dos sentencias recientes del Tribunal Supremo de Estados Unidos nos han conmocionado.

La que más repercusión ha tenido es la que declara inconstitucional la doctrina de la sentencia de 1973, Roe versus Wade, que hasta ahora había dado rango constitucional al derecho al aborto, que no podía ser coartado por los estados. Y la otra la que considera inconstitucional la ley del Estado de Nueva York que prohíbe portar armas en público.

Todos los análisis inciden en cómo los republicanos y la derecha evangélica y antiaborto han preparado la decisiva conquista del Tribunal Supremo y la importancia de Trump que en una sola presidencia ha nombrado a tres de los nueve jueces vitalicios y cómo en cambio a Obama el Senado le impidió ejercer su facultad de proponer un magistrado para la vacante que se produjo al final de su mandato.

Todo esto es así, pero hay un hilo doctrinal- el originalismo– que relaciona todas estas sentencias conservadoras y anucia nuevas decisiones que pueden limitar derechos como el matrimonio homosexual o loa anticonceptivos financiados con fondos públicos.

Fue el juez Marshall, presidente del Tribunal Supremo entre 1801 y 1834, el que configuró al trinal como máximo intérprete de la Constitución con el judicial review.

El Tribunal Supremo con su interpretación y control de la constitucionalidad ha modelado el derecho y la vida política y social de Estados Unidos.

Simplificado mucho, el originalismo defiende interpretar la Constitución en su literalidad, como la entendería una persona común en 1787, ignorando los cambios de contexto técnico, político, social y económico que desde entonces se ha producido. Es cómo si Lope y Calderón solo pudieran ser representados como se llevaban a escena en el Siglo de Oro.

El derecho anglosajón da a los jueces un papel de constructores de Derecho, mientras que en el derecho romano-germánico , el juez es la «boca de la ley». Nuestro Código Civil, en su art. 3, va más allá y ordena interpretar las normas «conforme la realidad del tiempo».

Ese quedarse en la literalidad se aprecia en la segunda enmienda:

“Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas” .

El derecho a portar armas no es un derecho absoluto, sino que está ligado a la existencia de las milicias que combatieron en la Guerra de Independencia. Los padres fundadores establecieron en sus enmiendas un verdadero Bill of Rights que solo pueden ser aplicados teniendo en cuenta las necesidades y las mentalidades presentes,

Aquí la crítica de Político al originalismo y sus excesos.

¿Se puede hacer periodismo en Tik Tok?


Este titular en forma de pregunta -muchos libros de estilo proscriben los titulares interrogativos, no sé por qué; es cómo si el periodista no pudiera expresar dudas- digo, que viene a cuenta de uno de los datos que podemos encontrar en el Reuters Digital News Report 2021 (Resumen ejecutivo en español e información de El País). Entre otros muchos datos relevantes, como la fatiga informativa (huida de las informaciones luctuosas como la guerra de Ucrania o la pandemia, sobre todo entre los jóvenes; reforzamiento de la credibilidad de los medios más profesionales y pérdida de credibilidad de las redes sociales), me quedo con un dato: el 15% de los jóvenes españoles menores de 25 años se informan por TikTok. De ahí la pregunta ¿Se puede hacer periodismo en esta red social consistente en una sucesión de vídeos muy cortos en formato vertical?.

Cuando empecé a estudiar periodismo y programación de radio y televisión, a principios de lo 70, el dogma era que el «medio es el mensaje», el mantra del gran gurú Marshall McLuhan. En la Escuela Oficial de Radio y Televisión aprendí de la mano de profesores como Alberto González Vergel que lo importante era el mensaje, pero que cada medio tenía su propio lenguaje y, por tanto, el mensaje debía modularse por el lenguaje respectivo para lograr una comunicación eficaz.

Cuando empecé a trabajar en los Informativos de TVE en 1975, la mayoría de la profesión seguía pensando que solo se podía hacer periodismo en los periódicos, a lo sumo en la radio, pero no en la televisión que era para entretener y entontecer al personal. Es cierto que, salvo los grandes reportajes, realizados en cine, los programas informativos eran muy primitivos. Durante más de tres décadas tuve el privilegio de participar en la creación de un lenguaje y un modo de hacer periodismo en televisión.

Cuando llegaron las redes sociales me sumé entusiasta a Twitter, que ha evolucionado hacia un foro de opinión, pero cuya más importante función es vehicular flujos continuos de información, como si fuera el cable de una agencia global de noticias. Tuve que convencer a algún compañero de que con 300 caracteres y un enlace se puede hacer periodismo -soy de los que lamento que la red del pajarito haya aumentado el número de caracteres.

En resumen , creo que la cuestión es la naturaleza y el lenguaje del medio o canal es susceptible de vehicular mensajes de interés general.

No soy suscriptor de TikTok, ni he hecho un análisis de contenido de sus vídeos, pero su origen está enMusical.ly, una plataforma de videos de redes sociales que permitía a los usuarios crear videos cortos de sincronización de labios y humor, lanzada inicialmente en agosto de 2014. Lo que buscan estos vídeos es la arrancar una sonrisa o risotada o sorprender mediante paradojas visuales. No solo son vídeos cortos, sino que se favorece pasar se inmediato de uno a otro (swipe), lo que dispersa todavía más la atención. El formato vertical, perfecto para los teléfonos, supone un empobrecimiento de la imagen panorámica, que representa mucho mejor el mundo real.

Si los medios quieren hacer llegar mensajes periodísticos a los más jóvenes. Tendrán que pensar y experimentar mucho. Afortunadamente, a mi ya no me toca hacer esa transición ni como profesional ni como profesor. El riego es hacer pasar por periodismo una nueva forma de infoentretenimiento.

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La «democracia» china


Ceremonia de arriado de la bandera china en Hong Kong. TYRONE SIU (REUTERS)

El régimen chino se define, desde 1949, como una «dictadura democrática popular«, en la línea de la URSS y los regímenes comunistas europeos, esto es, como dictadura del proletariado.

Pero en los último tiempos insiste en que se trata de una democracia con rasgos propios, que no hay una única democracia homologable y que los países occidentales no pueden reclamar la patente de democracia.

El pasado diciembre Pekín convocó un Foro Internacional sobre la Democracia, en el que presentó un Libro Blanco bajo el título “China: Democracia que Funciona”. En esencia, la tesis es que China es un democracia, porque el Partido, a través de sus funcionarios escucha al pueblo y satisface sus necesidades, pero con sus rasgos autoritarios impide las desviaciones de bien común. Una dictadura democrática. El oxímoron perfecto.

Veamos como soluciona los problemas esta peculiar democracia.

Xingiang

La región autónoma de mayoría iugur, musulmanes de religión y de etnia turquida, ha padecido episodio terroristas de carácter separatista. ¿Cuál ha sido la respuesta de las autoridades? No luchar con medio policiales proporcionados y respetando los derechos humanos, sino culpabilizar y castigar a toda la población, sometida a un cruel proceso de reeducación. Los «archivos policiales de Xingiang«, una masiva filtración de documentos prueban prueba la magnitud de la persecución de la minoría uigur a través de fotografías del interior de centros de reeducación, fichas policiales y discursos de altos cargos del régimen comunista. Se trata del mayor internamiento de una minoría étnica religiosa desde el Holocausto. Los centros de internamiento se presentan como centros de formación profesional, pero ni el ingreso es voluntario ni se recibe ningún tipo de formación específica, ni los internados saben cuando podrás salir. Se calcula que más de un 12% de la población adulta ha sido objeto de esta «reeducación», que pretende erradicar la religión musulmana y la identidad iugur.

Lamentablemente, la visita a la región de la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet se ha desarrollado en un perfil bajo, sin declaraciones que denuncien la situación.

Covid 0

El virus SRAS-CoV-2 nació en China, que fue el primer país que se enfrentó a la covid 19, optando por la política de erradicación del virus, o Covid 0, mediante cuarentenas obligatorias y confinamiento de ciudades enteras. La política aparentemente funcionó. Mientras en los países occidentales los contagiados eran cientos de miles y los muertos millares, en China los contagiados era miles y los muertos decenas. Se presumió de lo exitoso de esta política y no se desarrollaron campañas de vacunación masiva.

Con la llegada al país de la variante omicron, mucho más contagiosa, todo cambió. Se recurrió de nuevo a confinamientos masivos, en concreto Shanghai, la capital comercial, ha estado paralizada dos meses, con miles de personas trasladadas a la fuerza a centros de cuarentena, sin la mínimas condiciones de habitabilidad. Pese al control del poder, las redes sociales se han llenado de protestas. Este confinamiento restará a China algunos puntos del PIB y empeorará la crisis de suministros del comercio mundial.

Esta es otra característica de un dictadura: aferrarse a una política, que sirvió en el pasado y con la que el régimen vincula su prestigio, aunque para ello se machaquen los derechos humanos.

Hong Kong

El Reino Unido retrotrajo el territorio a china en 1997, bajo el sobreentendido de que se respetarían las (limitadas) instituciones democráticas de la colonia. Es lo que se llamó «un país, dos sistemas». En los últimos años, a medida que los hongkonenses reclamaban una participación política efectiva, las autoridades continentales han impuesto leyes draconianas, que impiden la participación y persiguen la libre expresión.

Nada queda del principio «un país, dos sistemas», lo que, desde luego, no es un incentivo para la reintegración pacífica y voluntaria de Taiwan.

Falta de alternancia en el poder

Desde la muerte de Mao, el Partido Comunista evitó el culto a la personalidad y organizó un relevo ordenado de sus máximos dirigentes cada 5 años. Xi Jinping lleva ya tres lustros y su mandato se califica de nueva «era», a la altura de Mao.

La legitimidad de la dictadura china

En las últimas cuatro décadas, el régimen ha modernizado el país y sacado de la miseria a centenares de millones de personas.

La deslegitimación de las democracias liberales

La desafección de las clases populares hacia la democracia nace de que partidos y gobiernos socialdemócratas han olvidado los intereses de las clases populares, cuidando, en cambio los de las élites económicas y culturales (Piketty). Es necesario repolitizar la economía (Adam Tooze). No puede haber democracia sin libertades y derechos y sin alternancia en el poder; pero las democracias con una desigualdad creciente implosionarán o serán fagocitadas por la ultraderecha. Además, China es un modelo competidor en los países del sur global.

PS

Stigltz lo explica mejor que yo

Acertar con la desglobalización

El Davos de la desglobalización


Davos 2022 se abrió con la intervención del presidente Zelenski por videoconferencia

El Foro 2022 se ha retrasado este año a mayo, para aprovechar el mejor control de la covid. En primavera la montaña es menos mágica que en enero.

Y en lugar de confiar la conferencia inaugural a alguna de las instituciones económicas internacionales o a algún tech-star (por ejemplo, Elon Musk) fue Zelenski el invitado de honor. La geopolítica ocupa el lugar de los negocios. La Historia no había terminado

Si repasamos la agenda veremos que se repiten palabras como sostenibilidad, vacunas covid, clima, contrato social global, innovación y un tema, que es el que me interesa destacar «restaurar la confianza en el comercio global y en las cadenas de suministros».

Primero la pandemia y luego la guerra de Ucrania ha llevado a las democracias occidentales a tomar conciencia de la vulnerabilidad que supone depender totalmente de las cadenas de suministro globales en productos y servicios esenciales. Por si fuera poco, los salvajes confinamientos en China han reducido significativamente el comercio mundial.

La palabra ahora es relocalización. Productos y suministros más cercanos, con más calidad y menos incertidumbre… pero más caros, otro factor para alimentar la espiral inflacionista. Lógicamente, a mayor valor añadido, más interesa relocalizar; o en su defecto valor estratégico, como en los productos sanitarios. De ahí, la apuesta de la UE y de España por la fabricación de chips (valor añadido y valor estratégico) o porque se deberían mantener las fábricas nacionales de mascarillas, que se improvisaron en la pandemia (valor estratégico).

Por qué podría ser el momento de negociar la paz en Ucrania


Las delegaciones rusa y ucraniana se encontraron en la oficina presidencial de Dolmabahce para reasumir las conversaciones de paz, en Estambul, Turquía, el 29 de marzo de 2022. (Arda Küçükkaya – Agencia Anadolu)

Se cumplen tres mese de la invasión de Ucrania por Rusia y la guerra se ha convertido en un conflicto de desgaste. Ninguna de las dos partes puede ganar. Ucrania no puede vencer a Rusia, una gran potencia nuclear; Rusia no puede ganar porque Ucrania tiene apoyo total, incluido el militar, de EEUU, la UE y buena parte del mundo.

Hay dos posibilidades, que siga la guerra de desgate, con enormes pérdidas por ambas partes, o propiciar una negociación de paz. Un mediador potente, aceptado por ambas partes, tendría que dar los primeros pasos. Descartados los países occidentales por su apoyo a Ucrania. quizá el único candidato sea el turco Erdogan, cuya primera tarea sería lograr medidas de confianza en los frentes, como el intercambio de prisioneros. Luego tendría que conseguir garantías de Occidente, de que no se acorralara a Rusia e incluso de que las negociaciones avanzaran se podrían levantar algunas sanciones-

Después en la negociación, habría que intercambiar concesiones.

Las analistas militares parecen convencidos de que la guerra será larga. Pero no es posible seguir sentados sobre un polvorín (nuclear). Así que Occidente debiera presionar a Ucrania para que se siente a negociar. Ante Putin, hay que seguir apoyando a Ucrania.

Finlandia y la OTAN


Maniobras de la OTAN. (EFE/Marcin Bielecki)

Viajé como periodista dos veces a Finlandia, la primera en 1990 para una cumbre de la OSCE, la segunda, invitado por el gobierno finlandés, en 1993, antes de su ingreso en la UE. En ambas ocasiones no detecté ningún deseo de adherirse a la OTAN, sí y perentorio, de ingresar en la UE.

Pese a la disolución de los bloques al final de la Guerra Fría, el país aceptaba con naturalidad su neutralidad y lo que preocupaba era superar el trauma económico de la caída drástica del comercio con la URSS. Eran los años en que una compañía finlandesa, Nokia, se convirtió en líder tecnológico mundial.

En ninguna entrevista o contacto se formuló el temor a la Rusia de Yeltsin y sí el deseo de ingresar en la UE, sin perjuicio de la existencia de algunos euroescépticos. Y eso que la neutralidad no fue una decisión libre, sino impuesta por la URSS victoriosa en la II Guerra Mundial. Es a lo que peyorativamente se llamó «finlandización».

Rusia y Finlandia, una relaciones estrechas y difíciles.

Finlandia entra en la Historia Contemporánea cuando en 1808, cuando el zar Nicolás I, entonces aliado de Napoleón, declara la guerra a Suecia, que se negaba a aplicar al Reino Unido el bloqueo decretado por Bonaparte. Desgaja de Suecia las regiones orientales y constituye con ellas el Gran Ducado de Finlandia y se proclama duque. Su hijo Alejandro II reforzará la autonomía del Gran Ducado. Los fineses rindieron homenaje al zar reformador con una estatua al pie de la catedral luterana en la plaza del Senado de Helsinki. Dos cúpulas dominan la capital, la blanca neoclásica de la catedral luterana y la colorida de la catedral ortodoxa.

En 1918 Rusia reconoce la independencia de Finlandia y el país es campo de la lucha entre rojos y blancos. En 1939-40, la URSS ataca Finlandia en la guerra de invierno. Finlandia detuvo la agresión. En 1941 se alió a Alemania y participó en la invasión a la URSS. En el Armisticio de Moscú en 1945, Finlandia tuvo que hacer grades concesiones territoriales y perdió el acceso al Ártico.

De modo que la neutralidad no fue una opción libre, sino impuesta por Moscú, pero la URSS renunció a establecer un gobierno títere como hizo en los países del este. Los gobiernos socialdemócratas aprovecharon la neutralidad para establecer provechosos lazos comerciales con la URSS, pero sin ayudas económicas occidentales. Y convirtieron al país en punto de encuentro entre los bloques. No en vano, el mayor acontecimiento de distensión, la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CESCE) en los años 70.

Si ahora los políticos y la opinión pública están de acuerdo en pedir el ingreso en la OTAN es porque ven cierto el riesgo de agresión.

Es verdad que Helsinki está a 400 kms. de San Petersburgo, así que Putin ha logrado tener a la OTAN más cerca y no más lejos. Lo que no dice es que en Kaliningrado, entre Polonia y Lituania, a 300 kms de Varsovia, Rusia tiene misiles nucleares Iskander.

Elementos para la paz en Ucrania


Pieza de artillería ucraniana 2S1 haciendo fuego (Reuters)

Al cabo de más de dos meses de la invasión de Rusia a Ucrania no hay perspectivas de paz. Por el contrario, Rusia parece dispuesta a anexionar la Transnistria y desestabilizar Moldavia.

Ninguno de los intentos negociadores ha dado fruto, ni parece que las partes hayan apostado por un acuerdo diplomático.

Condiciones para una negociación

En una guerra, el momento de la negociación es cuando se produce un cierto empantanamiento o una de las partes se encuentra en una situación apurada. No es que Ucrania esté ganando la guerra, pero con las arma suministradas por EEUU, la OTAN, la UE ha desinflado la operación rusa. Rusia ha tenido que modificar sus objetivos estratégicos, que ahora parecen consistir unir en una gran C desde Járkov hasta Crimea, toda la costa del Mar de Azov y puede que Transnistria.

Putin puede vender internamente estas conquistas como un gran éxito. Pero no se puede levantar la presión militar porque si no Putin no negociaría nunca. Tampoco buscar su derrota absoluta, porque entonces sería más peligroso. Todos tienen que ganar y ceder.

Haría falta un negociador potente, en el que ambas partes confíen.

El primer paso debiera ser medidas de confianza, con un alto el fuego en todos los frentes e intercambio total de prisioneros y apertura de corredores humanitarios. El alto el fuego y el resto de estas medidas debieran ser verificadas por observadores de la OSCE.

Estas podrían ser las concesiones de la partes.

Concesiones de Rusia

  • Reconocimiento de la independencia e integridad de Ucrania y su capacidad de ingresar en la UE.
  • Admitir que Crimea pueda reintegrarse a Ucrania, previo un referéndum a celebrar en en el plazo de tres años con garantía y supervisión internacional.
  • Retirar el reconocimiento de las repúblicas de Donekts y Luganks.
  • Compromiso de colaborar financieramente en un plan de reconstrucción de Ucrania.

Concesiones de Ucrania

  • Aceptar la neutralidad y la prohibición de armas nucleares en su territorio. A cambio, su independencia podría ser garantizada por la OTAN y la UE. Y Recibiría garantías de ingreso en la UE, siempre que cumpliera las condiciones políticas, económicas y jurídicas para la adhesión.
  • Cesión a Rusia del puerto de Sebastopol.
  • Declarar el ruso como lengua cooficial y reintroducirlo en la educación y la administración.
  • Reconocer constitucionalmente un amplio autogobierno a los territorios del Donbás.
  • Desmontar el batallón Azov y otras milicias neonazis.
  • Investigar y castigar los crímenes cometidos por su ejército.

Estados Unidos y la UE levantarían progresivamente las sanciones a Rusia, en la medida en que cumpliera sus compromisos. Serían los primeros financiadores de un plan de reconstrucción, en el que también participaría Rusia, pero no en forma de indemnizaciones de guerra. Hay que evitar una humillación como la de Alemania en Versalles. La UE reconstruiría progresivamente su cooperación con Rusia, pero buscando terminar con su dependencia energética.

Un sistema europeo de seguridad

Los acuerdos de paz tendrían que insertarse en una nueva estructura de seguridad europea, con la desnuclearización del continente, limitación de los ejércitos y la OSCE o una nueva organización vigilando que todos los acuerdos se cumplan.

Crímenes de guerra

No es necesario un compromiso de persecución en un eventual acuerdo de paz, porque las normas internacionales para su persecución existen y las pruebas se están recogiendo sobre el terreno. Solo habrá que esperar a que, cuando llegue la paz, los criminales abandonen las fronteras de Rusia o llegue la democracia a Rusia y entonces sean entregados.

Belicismo vs pacifismo


Cementero de Irpin, con centenares de tumbas nuevas. Dilema moral:
¿Cómo terminar con la carnicería? ¿Con la diplomacia o armando a Ucrania, para que un Putin herido tenga que negociar?

¿Por qué he firmado el manifiesto en favor de la paz promovido por las izquierdas europeas?

En la redes sociales he encontrado una crítica a este MANIFIESTO he encontrado las habituales críticas al buenismo de los tontos útiles, que no entedemos la realidad. ¿Cómo parar la guerra con buenas palabras?

toda la vida he firmado cartas, manifiestos y peticiones, atendiendo exclusivamente a su contenido, sin atender a su posible efectividad, ni importarme mucho la identidad del resto de los firmantes. Así, cuando firmaba contra la guerra de Irak -tan ilegal y criminal como la de Ucrania- no esperaba que Bush fuera a atender esta petición, pero al menos había la esperanza de influir en la opinión pública, que en las democracias cuenta. No es el caso de Rusia.

Del Manifiesto me convence la idea – ya formulada por Mayor Zaragoza- de parar la guerra de inmediato, para lo que la UE podría jugar un papel de interlocutor.

Sobre todo creo que formula lo que puede ser un elemento de negociación: retirada rusa a cambio de la neutralidad de Ucrania.

Mientras no haya una verdadera negociación, creo que es necesario parar a Putin en Ucrania y por eso no estoy en contra de armar a Ucrania. La duda es si es más fácil negociar con una Rusia, si no derrotada, muy castigada. Putin es un peligro para Europa no solo por su expansionismo, sino por su promoción de los valores contrarios a la democracia y los derechos humanos y su apoyo a las democracias iliberales. Un sistema de seguridad europeo, podría neutralizar los expansionismos de unos y otros, pero no la lucha por los valores democráticos.

Las otras guerras


Bombardeo saudí sobre una ciudad de Yemen, una de la más terribles guerras olvidadas

Tenemos toda nuestra atención puesta en la guerra de Ucrania y mientras se desarrollan docenas de conflictos devastadores para pueblos enteros. Son las guerra olvidadas o, como las llaman En lo Que Somos, las guerras no televisadas.

Hay muchas razones para que esa guerras no se conozca o se olviden.

Ocurren en otros continentes, son a menudo luchas entre facciones de culturas que nos son desconocidas, son muy complejas, afectan poco a nuestros intereses más directos o es difícil informar sobre ellas, en algunos casos porque los periodistas, ya no es solo que corran riesgos por estar en en el campo de batalla, sino que directamente se convierten en objetivo de los contendientes, como ocurrió en Siria, donde los periodistas fueron secuestrados y degollados ante las cámaras por la distintas facciones islamistas. En cualquier caso, este olvido, es una de las causa de que estas guerras se prolonguen.

La mayor parte de estos conflictos se dan en el sur empobrecido; son guerras inciviles en las que luchan facciones, a menudo sin motivos propiamente políticos, más allá de controlar y explotar un territorio y suelen cursar con graves violaciones de los derechos y/o hambrunas. A menudo el origen se encuentra en los procesos de descolonización o en la intervención de las potencias occidentales, como en Libia. Una vez en marcha, una intervención para detenerla puede traer todavía peores consecuencias, desacreditando la responsabilidad de proteger, doctrina que autoriza la intervención para detener graves violaciones de los derechos humanos. No ha sido raro el caso de que un fuerza pacificadora de la ONU haya terminado por convertirse en un contendiente más, como en en el Congo.

Muchos de estos países solo pueden librarse la hambruna con los programas de alimentos de la ONU, que ahora tienen serias dificultades para suministrarse de grano, por el alza de los precios, consecuencia de la guerra de Ucrania, así que el riesgo de hambruna en todo el Cuerno de África es extremo. Casi todas dan lugar a oleadas de refugiados, de los cuales la mayor parte se quedan en los países vecinos, solo un pequeña parte llega a EUropa, que los acoge con cicatería, cuando no con hostilidad, sin considerar que huyen de guerras y genocidios, de mucha mayor gravedad que Ucrania.

Lo que sigue no es un relación no exhaustiva. (Aquí el resumen de la BBC de los 6 principales)

Etiopía

La guerra de Etiopía empezó hace 16 meses, como una «operación policial» para impedir que se celebraran elecciones en la región norteña de Tigray, sin la autorización del gobierno de Adis Abeba.

Fue en septiembre de 2020, en un clima de guerra étnica entre los ahmara (mayoritarios) y los oromo (minoritarios). Lo que comenzó como un conflicto étnico se ha convertido en una guerra regional.

El primer ministro Abiy Ahmed Ali (premio Nobel de la Paz 2019 por poner fin a la guerra con Eritrea) prohibió las elecciones en la provincia, con veleidades separatistas, del TIgray. Todo indica que Eritrea está interviniendo en la guerra a favor de Adis Abeba. Amnistía Internacional denuncia graves violaciones de los derechos humanos por ambas partes. Según Washington, 900.000 personas han muerto de hambre en estos 16 meses. Las últimas semanas los combates se han detenido, pero la situación humanitaria sigue siendo gravísima,

Yemen

Es uno de los conflictos que tiene su origen en el fracaso de las primaveras árabes. Y hasta que estallara la guerra de Etiopía era la peor crisis humanitaria del planeta, con 5 millones de personas al borde de la hambruna.

La revolución obligó al autócrata Alí Abdalá Salé a entregar el poder a su vicepresidente, Abd Rabbuh Mansur Hadi. Mientras en el sur la población protesta contra las duras condiciones impuestas por el FMI. en el norte se produce la insurrección del movimiento Ansar-Allah, formado por la minoría chíes de los hutíes.

Tras un guerra devastadora, los hutíes terminan por conquistar la capital, Saná. Arabia Saudí y sus aliados suníes del Golfo no pueden consentir que el país sea gobernado por chíes y llevan a Yemen la guerra que libran por todo Oriente Próximo con Irán, con continuos bombardeos de las ciudades controladas por los hutíes, que no desmerecen en su crueldad a los de Rusia en Siria y Ucrania.

La coalición suní recibió apoyo logístico y de inteligencia de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

Siria

Es el conflicto más grave dejado por las primaveras árabes. Bashir el Asad reaccionó con extrema crueldad a las protestas populares pacíficas. Estalló entonces una guerra civil, con la participación de multitud de grupos armados, entre ellos las organizaciones yihadistas, Al Qaeda y Estado Islámico (Daesh); este último llegó a dominar el norte de Siria y el norte de Irak y proclamar el Emirato Islámico.

El Assad, de la minoría alauí y confesión chií, quedó reducido a un pequeño reducto en el norte. Hoy vuelve a controlar prácticamente todo el país, gracias a la intervención rusa y a los milicianos chiíes llegados de toda la región, empezando por los libaneses de Hezbolá.

La aviación rusa bombardeó sin compasión, ciudades como Alepo o suburbios de Damasco, en poder de grupos enemigos. A cambio, ha recibido en el Mediterráneo la base de Tartus. También en Siria han intervenido los mercenarios de grupo Wagner.

Otros actores internacionales han sido Francia, Estados Unidos y de modo muy especial Turquía, que ha llevado a Siria su lucha contra los kurdos.

En más de una década, se han registrado 380.000 muertos y 11 millones (la mitad de la población) ha tenido que huir de sus casas.

Libia

En abril de 2011, como respuesta a la represión por parte de Gadafi de la protestas populares, se organizan en varias ciudades milicias armadas. Gadafi se prepara para retomar el control de la Cirenaica, la parte oriental del país, que siempre le había sido contraria. Para evitar un baño de sangre, las potencias occidentales fuerzan en el Consejo de Seguridad la Resolución 1973 (no vetada por Rusia), que autoriza la intervención y establece una zona de exclusión aérea para evitar graves violaciones de los derechos humanos; la resolución sería más adelante anulada. Los bombardeos de la OTAN y, sobre todo de Francia, terminan con Gadafi capturado e una alcantarilla. Las milicias victoriosas se enzarzan en una guerra de todos contra todos por el dominio del territorio.

Desde entonces, a grosso modo, hay dos polos de poder en Libia, apoyados por distintas potencias, lo que convierte a Libia en un conflicto internacional: un gobierno reconocido internacionalmente en la capital Trípoli, apoyado militarmente por Turquía y en la Cirenaica, el gobierno del general Hafter, un militar depurado por Gadafi, con el apoyo militar de Egipto, los países del Golfo y los mercenario rusos del grupo Wagner y diplomático de Francia.

Los intentos de mediación y elecciones en todo el país han fracasado.

Myanmar (Birmania)

En el verano de 2017 se desarrolla en el estado de Raskhine un verdadero genocidio contra los rohingyas. población musulmana emigrada de Bangladesh.

En febrero de 2021, los militares derrocaron a Aung San Suu Kyi, que había ganado las elecciones con una clara mayoría. El Ejército reprime las protestas y los grupos de la resistencia se arman y comienza una guerra civil, en que tienen gran importancia las milicias étnicas,

Afganistán

Con la retirada de Estados Unidos y el control por parte de los taliban prácticamente de todo el país, han terminado dos décadas de guerra. Pero las sanciones y el aislamiento abocan al país a un crisis humanitaria.

Yihadismo en África

LA guerra de Libia fue un torbellino, que permitió que militantes yihadistas se introdujeran en los países del Sahel, especialmente Malí y Burkina Fasso, explotando las tradicionales diferencias entre la población tuareg y y el resto de las etnias. Para evitar la caída de Bamako, Francia envía un cuerpo expedicionario en la operación Serval, luego seguida de la operación Barkhane. La UE envía misiones de entrenamiento militar en las que participa España. Los militares golpistas de Malí, exigen la retirada de Francia y acuden a los mercenarios rusos de Wagner. Esta misma semana, las organizaciones de derechos humanos denuncian el asesinato de 300 civiles por el ejército y los milicianos.

En el Golfo de Guinea, Nigeria sufre desde hace una década el azote de Boco Haram. más reciente es la presencia de grupo yihadistas en Mozambique en la región norteña de Cabo Delgado.

Congo

Entre 1998 y 2003 el país padeció la que se conoce como guerra del coltán, con al menos 20 grupos armados y la intervención de nueve naciones africanas.

Se calcula que murieron casi cinco millones y medio de personas. Muchos de aquellos grupos armados siguen activos, sobre todo en la Región de los Grandes Lagos.

Sahara

El apoyo a la marroquinidad del Sahara occidental por parte de España augura un reanudación de la guerra. La vergonzosa claudicación del gobierno Sánchez no impedirá que Marruecos siga chantajeando a España, al menos mientras la UE siga externalizando su política migratoria en autocracias como Marruecos, que no puede renunciar nunca a su reivindicación de Ceuta y Melilla, En esta situación, sin apoyos europeos, el Polisario tendrá que hacerse valer con alguna iniciativa militar, tanto para recuperar peso estratégico, como para insuflar algo de moral en los campamentos de Tinduf. Ya en 2020 hubo una ruptura de hostilidades en la frontera con Mauritania.

Sudán

En Sudán se desarrollan al menos tres conflictos:

Darfur. Todavía sigue la guerra étnica en esta región occidental, fronteriza con Chad, que entre 2003 y 2007, enfrentó a musulmanes (ganaderos) y sus terribles milicias yanyauid y a los agricultores negros, sometidos a una política de exterminio, que dejó 400.000 muertos. Con la toma del poder en Jartum por los militares en 2022, el conflicto se ha reactivado.

Sudán del Sur. Después de dos guerras contra el norte, árabe y musulmán, en 2011, las regiones de Sur, negros, animistas y cristianos se independizaron y se convirtieron en el 193º estado de la ONU. En 2013 estalló una guerra civil entre dos facciones, una liderada por el presidente Salva Kiir y su vicepresidente Riek Machar. Como en casi todos los conflictos africanos, las seculares luchas entre etnias son el telón del verdadero conflicto que se libra por el dominio de los recursos, en este caso el petróleo.

Lucha por la democracia. En 2019, las protestas populares logran derribar al dictador Omar al Bashid, el único jefe de Estado procesado por el Tribunal Penal Internacional por crímenes en Darfur. Se contituye un junta cívico-militar, que dirige un difícil transición, abruptamente detenida por un golpe militar en 2022.

Zonas de tensión

No son en este momento guerras abiertas, pero tienen un enorme potencial desestabilizador.

Palestina

Palestina es un bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento. La población sometida al cruel apartheid israelí y abandonada por sus hermanos árabes puede rebelarse en cualquier momento.

Irán

Si no hubiera sido por la guerra de Ucrania, el acuerdo nuclear, roto por Trump, ya se habría renovado. A Rusia, firmante del acuerdo, comprometida en reciclar el material nuclear, ahora no le interesa la renovación, porque supondría levantar las sanciones y poner en el mercado petróleo iraní, alternativo al ruso. Mientras, Teherán sigue enriqueciendo uranio.

China-Taiwan

Pekín nunca renunciará a la isla de Taiwan, que considera parte histórica de China; así lo admite también la mayor parte de la comunidad internacional. Pero el fracaso del experimento de Hong Kong (un país, dos sistemas), imponiendo Pekín su autocracia en la ex colonia, ha hecho crecer el sentimiento nacionalista en Taiwan. Parece difícil un reunificación voluntaria. Estados Unido está rearmando a Taipéi.

Mientras, China desarrolla una política agresiva en el mar de la China, que le enfrenta con sus vecinos por el dominio de islas y recursos marinos.

El potencial de estos conflictos es altísimo.

China-India-Pakistán

Tres potencias nucleares, Pakistán y China mantienen una histórica alianza contra India, que disputa con China las cumbres del Himalaya.

Corea del Norte

Autocracia nuclear, gobernada por el imprevisible Kim Jong-un, que se esfuerza por demostrar su poder balístico, cuyas pruebas son, según los expertos, puro fake. No puede descartarse, que perfeccione sus armas y ponga en peligro la paz mundial.

Como han demostrado los casos de Irak y Libia, el mejor seguro de los dictadores son la armas nucleares.

Imágenes insoportables


El cadáver de un hombre con las manos atadas a la espalda yace en un calle de la pequeña localidad ucraniana de Bucha, cerca de Kiev. EFE/EPA/MIKHAIL PALINCHAK ATTENTION: GRAPHIC CONTENT

Hemos oído estos días calificar de insoportables a las imágenes que nos llegan de Bucha. El «caracter insoportable» de estas imágenes, testimonia los aparentes crímenes de guerra del ejército ruso contra la población civil de Ucrania. Crímenes aparentes: las imágenes podrían ser pruebas de cargo en un proceso, los testimonio recogidos por los reporteros internacionales también, pero es necesaria una investigación imparcial, como la que debería estar desarrollando ya el Tribunal Penal Internacional.

Lo que quiero subrayar en esta breve entrada es cómo los dirigentes europeos invocan es «carácter insoportable» para justificar una nueva ola de sanciones a Rusia. Lo que implícitamente están diciendo es que no actúan tanto por el crímen en sí, sino porque su representación visual es insoportable para sus opiniones públicas. Como ocurriera con la foto del pequeño Aylan, ahogado en una playa turca, hay un antes y un después de estas imágenes. A diferencia de la pipa de Magritte, estas imágenes en la práctica suplantan al acontecimiento.

Fotorreporteros y videorreporteros son el último eslabón de creadores, que empieza en Goya con sus Desastres de la Guerra, que representan el dolor de los otros para que tomemos conciencia y luchemos contra los criminales. El riesgo es que en nuestra civilización del espectáculo se banalicen y sean un entretenimiento más.

LECTURA RECOMENDADA

Susan Sontag Ante el dolor de los demás. De Bolsillo (2010) (una relectura del libro por AnaÏs Varo)

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