Las ideas perdidas


FAIR es una modélica organización norteamericana, que desde 1986 mantiene un escrutinio para denunciar la parcialidad de los medios y defender la pluralidad de voces en el espacio público. Como es lógico, hace un seguimiento exhaustivo sobre la campaña electoral.

El último informe de FAIR analiza la cobertura de las primarias en los informativos nocturnos de las tres principales cadenas de televisión. Su conclusión es que se ha perdido la oportunidad para dejar aflorar ideas y cuestiones controvertidas, en una fase, que por ser muy abierta, debiera de ser propicia para presentar nuevos puntos de vista. A esta conclusión llega al encontrar como asunto informativo dominante las cuestiones de estrategia electoral y al constatar la escasa cobertura de los candidatos de más bajo perfil informativo.

El estudio realiza un análisis de contenido para determinar la presencia de 7 encuadres informativos: análisis de la estrategia de campaña, noticias, votaciones y ambiente de los votantes, interés humano y color local, temas, publicidad y biografías. El enfoque dominante es el de estrategia de campaña, que está presente en el 86% de las informaciones y que resulta dominante en el 65% de todas aquellas en las que aparece. En cambio, los temas, esto es, las cuestiones políticas y sociales a debate en la campaña, aparecen en un 41% de las informaciones, pero sólo son dominantes en un 5%. Por tanto, la pauta es mostrar las elecciones primarias como una carrera, una pugna entre estrategias. Ya me referí en otra entrada (“La credibilidad de los medios norteamericanos, en picado”) a las consecuencias de estos enfoques informativos. Los estudios (resumidos por la profesora Berganza) relacionan la pérdida de credibilidad de medios y políticos con un “enfoque estratégico” de la información política y electoral, en detrimento de un “enfoque temático”.

En cuanto a los candidatos, el más mencionado es Obama, Clinton y McCain. FAIR se queja de que algunos candidatos, que obtuvieron buenos resultados en los caucus de Iowa, como el republicano Paul Ron, fueron completamente ignorados por los medios.

Nuevamente, vemos como las campañas electorales se convierten en ocasiones perdidas para debatir las opciones sobre las que los electores tienen que pronunciarse.

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El elefante (de derechas) de los impuestos


Los últimos días, la campaña electoral está dominada por la propuesta del PSOE de devolver 400 € a todos los contribuyentes. El PP la considera puro oportunismo. IU y los sindicatos denuncian que la rebaja beneficia a los que más tienen y que estas devoluciones detraerán financiación a unos servicios públicos y sociales muy débiles.

Desde el punto de vista de la comunicación política parece que el PSOE ha decidido jugar en el campo del adversario. Mano dura en seguridad ciudadana o rebajas fiscales son temas típicos de la agenda de la derecha. El lingüista Georges Lakoff ha estudiado como, en Estados Unidos, la derecha republicana domina el debate político al acuñar términos como “alivio fiscal”. Lakoff recientemente presentó en Madrid su libro No pienses en un elefante. Su tesis es que, aceptando este lenguaje, los demócratas juegan siempre en desventaja frente a los republicanos. Cuando realizan cualquier propuesta que utiliza estos términos, el votante no puede por menos de pensar que ese es un “tema repúblicano”. Que los demóctas copian a los republicanos. Y piensan en el elefante (el elefante el el símbolo del Partido Republicano), por mucho que se les diga “no pienses en el elefante”. O, en otros términos, “no pienses en la derecha, nosotros también podemos bajar los impuestos”. Pero el ciudadano no puede por menos que pensar en la derecha, en el PP.

Georges Lakoff es uno de esos cerebros que Zapatero ha fichado para que colaboren en la eleboración del programa electoral ¿De verdad está Lakoff asesorando al PSOE?

Lunes negro


Bueno, pues ya está aquí la crisis… Gran batacazo de las bolsas europeas y asiáticas. Veremos que pasa mañana en la de Nueva York, cerrada por la fiesta de Luther Martin King.  ¿Son las trompetas de recesión? No sé, que lo digan los economistas, esos especialistas en predecir el pasado. Lo que está claro es que los inversores son -como tantas veces se ha dicho- el rebaño más cobarde, dispuesto a huir en avalancha ante las primeras voces de pánico.

 Si pongo aquí este comentario es porque hoy ha sido uno de esos días -estoy seguro- que han echado humos todas las líneas informativas. Los resúmenes a primera hora de las bolsas asiáticas; luego, la expectación ante la apertura de los mercados europeos; después, la sucesión de “urgentes” avisando de caída tras caída. Entre tanto, anális financieros y económicos… Y al cabo, el precipitado final: un término, “lunes negro”

News.bbc.co.ukLos periodistas crean un término, que, a partir de ahora, servirá para indicar todo un fenómeno: la caída de las bolsas a causa de las pérdidas originadas en las grandes firmas bancarias norteamericanas a causa de la crisis de las hipotecas basuras. En este caso, el término era obvio, una nueva versión de aquel “jueves negro” que abrió la Gran Depresión del 29, y al que siguió un lunes y un martes igualmente negros, que pusieron fin a los “alegres 20”. En 1987, un lunes de octubre, Wall Street sufrió la mayor caída de su historia a consecuencia de los bonos basura -vaya, que casualidad ¿por qué la ingeniería financiera termina por castigar siempre a la economía real?

 Los periodistas son creadores de etiquetas como ésta, que sirven para “enfocar”, “encuadrar” la realidad. Y a partir de ahora este término puede convertirse en arma arrojadiza, por ejemplo, en la campaña electoral española.

Estos términos tienen un enorme éxito. “Black Monday” registraba 11.100.000 resultados en Google. De la red, recomiendo la lectura del análisis de la BBC sobre las lecciones que pueden extraerse de anteriores crisis. Una relativamente optimista: la globalización incrementa la frecuencia de las crisis financieras, pero no necesariamente su severidad. Y otra, bastante evidente, es que al comienzo de la crisis es imposible predecir su alcance.

El propio término propaga el miedo. Esperemos que al “lunes negro” no siga un “martes negro”.

Mirando detrás del marco (Cuidado con el elefante)


El miércoles 28 de noviembre se registró en Madrid uno de esos raros acontecimientos culturales que se convierten en acontecimientos mediáticos. El Foro Complutense presentó el último libro editado No pienses en un elefante: lenguaje y debate político con una conferencia de su autor, George Lakoff. La sala se quedó pequeña y los rezagados captamos como pudimos las palabras del autor desde el hall buscando desesperadamente un punto de cobertura del sistema inalámbrico de traducción. Era divertido ver a una docena de personas moviendo arriba y abajo el aparatito para captar unas ondas caprichosas -¡Ay! la tecnología…

 Portada libro

El libro de Lakoff, un experto en lingüistica cognoscitva, es un best seller en Estados Unidos y su autor es muy popular. Entre nosotros era un desconcocido fuera de los ámbitos académicos hasta hace unos días. La razón de la popularidad de Lakoff en Estados Unidos reside en haber diseccionado el dominio del lenguaje político por parte de los republicanos en las tres últimas décadas. Han sido ellos los que han establecido el marco lingüístico que permite presentar sus propuestas como favorables a la luz de la psicología de los norteamericanos. El autor denuncia ese hecho en este libro divulgativo. Y entre nosotros su popularidad reciente viene dada por haber sido seleccionado por el PSOE junto con otros expertos internacionales como asesores del programa electoral (Por cierto, ¿qué fue de las recomendaciones de los sabios sobre los medios públicos).

Lakoff es uno de los padres de la teoría del encuadre o framing. “Los marcos son estructuras mentales que conforman nuestros modos de ver el mundo… Los marcos de referencia no pueden verse ni oírse. Forman parte de lo que los científicos  cognitivos llaman el ‘inconsciente cognitivo’ -estructuras de nuestro cerebro a las que no podemos acceder conscientemente, pero que conocemos por sus consecuencias: nuestro modo de razonar y lo que se entiende por sentido común”. En el libro, Lakoff explica como los think tank vinculados al Partido Republicano han secuestrado el debate político imponiendo su marco de referencia mediante el uso del lenguaje.  Esos expertos dicen al público “no pienses en un elefante” (el elefante, no hay que recordarlo, es el icono del Partido Republicano),  pero basta mencionar la imagen para que el debate se desarrolle en un marco favorable.

La conferencia partió  de algunas afirmaciones científicas (nuestro mensaje es metafórico) para trasladarse enseguida a las generalizaciones y a la crítica (a veces bastante divertida) de George (Lakoff) a George W. (Bush). Hay dos imágenes de familia: la del padre autoritario que da seguridad por la imposición y otra que da seguridad mediante la ayuda y cooperación de sus miembros. Los republicanos son imagen de la primera; los demócratas de la segunda. Lo importante es fijar el terreno de juego y acuñar términos favorables a nuestra visión. No es un ejemplo del autor, pero es claro que no es lo mismo decir “reformas sociales” que “recorte del estado del bienestar”…

Creo que los periodistas necesitamos del marco para dar sentido a nuestra información. Sin enfoque, sin punto de vista las palabras sólo reflejan una realidad presuntamente objetiva. Es nuestro punto de vista el que desentraña su sentido último. Hay marcos generales, marcos culturales que, necesariamente, delimitan nuestro enfoque. Pero lo que no podemos aceptar son los marcos prefabricados, el terreno de juego creado por los jefes de comunicación o los gabinetes de imagen. Por eso hay que dar media vuelta y mirar detrás del marco, no sea que esconda un elefante.

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