Ida y vuelta de un soldado: la batalla del Ebro


25 de julio de 1938, 00:15. Hace 80 años daba comienzo la batalla del Ebro.

Mi padre, José Díaz Bravo, José Luis en su relato Ida y vuelta de un soldado era de los primeros en cruzar el río por Flix.

Valga esta entrada, que forma parte de la serie Ida y vuelta de un soldado, como homenaje a todos los que combatieron, en uno y otro bando, en la batalla más cruenta de la guerra civil. Salvo algún centenario, ya no están aquellos jóvenes que lucharon por unos ideales, o simplemente, porque les tocó. Nos corresponde a nosotros conservar su memoria.

(Ida y vuelta de un soldado se puede descargar aquí)

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La batalla

Después de la retirada de Aragón, el ejército popular podría haberse colocado a la defensiva. La línea XYZ estaba conteniendo el avance de Franco sobre Valencia. Podría haber reorganizado sus fuerzas y esperar desde una posición ventajosa la ofensiva nacional. Pero la República necesitaba una victoria para fortalecer la moral propia, pero sobre todo para convencer a las potencias europeas de que su causa debía ser tomada en cuenta.

” Resistir es vencer”. La política de Negrín, presidente del Consejo y ministro de Defensa, de resistencia ultranza se manifiesta en la ofensiva del Ebro, planificada militarmente por el general Rojo.

No era solo cuestión de prestigio. Alargar la contienda podría suponer la intervención de Francia en el marco de una conflagración general en Europa. Durante los días de la batalla se desarrolla la crisis de los Sudetes, pero el acuerdo de Munich aleja cualquier esperanza de internacionalización.

La ofensiva es una acción audaz, bien planificada y bien ejecutada, pero con carencias básicas. La inferioridad en artillería y sobre todo en aviación: los aparatos alemanes e italianos dominan los cielos. La dificultad de los suministros. La falta de transportes.

El Ejército del Ebro mandado por Modesto estaba organizado en dos cuerpos, el V, al sur, mandado por Líster y el XV, al norte, por Tagüeña. Las operaciones se desarrollan en la Terra Alta de Tarragona, un terreno en principio sin mayor valor estratégico, en el arco del río entre Mequinenza y Amposta.

Explotando la sorpresa, el 25 de julio de 1939 el Ejército del Ebro cruza el río. Avanza haciendo en un solo día 4.000 prisioneros. Pero no consigue conquistar sus dos primeros objetivos, Vilalba d`Arcs y Gandesa. El 1 de agosto Modesto ordena ponerse a la defensiva. Han conquistado 300 kms/2, dominan buenas posiciones defensiva, pero están encajonados entre el enemigo y el río.

Franco podría haber seguido avanzando sobre Barcelona, pero opta por aniquilar a lo mejor del ejército de la República. Serán siete contraofensivas, todas ellas frontales. Dos ejércitos, en total 400.000 combatientes, en un duelo de carneros, como se ha comparado a veces, que supone la más larga y terrible de todas las batallas de la guerra.

En la madrugada del 16 de noviembre los últimos hombres de Tagüeña cruzan el puente de hierro de Flix, antes de volarlo. La batalla del Ebro ha terminado.

En total, ambos bandos han tenido 100.000 bajas. Los nacionales han hecho 20.000 prisioneros. Ha sido una terrible carnicería. En la Terra Alta han caído cerca de 20.000 soldados, casi 2/3 republicanos.

Descanso y preparación

Después de pasar a la orilla izquierda del Ebro, la compañía de transmisiones de José Luis se instala en Tortosa. No están mal, si no fuera por los terribles bombardeos nacionales.

La Brigada es trasladada a Lérida, para participar en la ofensiva de Balaguer, que fracasa, y no llegan a entrar en combate.

Son meses tranquilos. José Luis pasa por Tárrega, Tarrés, la Granadella, pueblos de una rica región agrícola, en la que todavía se pueden encontrar alimentos. En Tarrés están instalados en la iglesia. En Granadella pasa revista a las tropas el general Hernández Saravia, jefe del Ejercito del Este.

En julio se acaba la tranquilidad. De nuevo, caminando, hacia el sur, hasta la ribera del Ebro.

El paso por Flix

A las 00:15 minutos del 25 de julio de 1938 el Ejército del Ebro cruza el río por cuatro puntos. Fayón, al norte y Amposta, al sur, dos maniobras de diversión y en el centro, en los ataques principales, por Flix y Ascó, el XV Cuerpo de Tagüeña, y por Mirabet el V de Lister.

José Luis es de los primeros en cruzar por Flix, en la barca del comandate Fidel. A pesar del fuego enemigo llegó sano y salvo a la otra orilla.

Paso Flix montaje

Relato del paso por Flix. Ida y vuelta de un soldado

La batalla del transmisionista

Cuando el frente queda estabilizado, la compañía de transmisiones de José Luis se instala en La Fatarella, en el puesto de mando de Tagüeña.

Desde allí, hacen servicio en una centralita bien protegida de Ascó, pero, sobre todo, reparan las líneas a lo largo del frente. Hay que seguir el cable por el campo durante kilómetros hasta encontrar la rotura y unir de nuevo las dos puntas.

Sufren los bombardeos de la artillería y la aviación y algunas veces llegan a la primera línea, como en el cementerio de Vilalba d’Arcs.

También hay momentos de tranquilidad para escribir a la familia y los soldados aprovechan las provisiones del pueblo de esta zona agrícola.

transmisiones

Sobre el fondo de la bobina de cobre y el teléfono, elementos del transmisionista, relato de José Luis del combate junto a la tapia del cementerio de Vilalba

Prisionero que no pasado

El 15 de noviembre las últimas resistencias republicanas se derrumban. Es el último día de la batalla.

José Luis es enviado con otros cuatro compañeros a recoger el último cable que comunicaba con el frente. Las unidades de primera línea están retirándose, pero ellos siguen adelante y quedan en tierra de nadie.

Ven llegar a los requetés. José Luis y un compañero salen de su escondite y dicen a los soldados enemigos “nosotros nos pasamos”. Los requetés le quitan el abrigo.

Comparecen ante un tte. coronel nacional: “nos hemos pasao, somos de transmisiones”. La escena, cuyo relato se puede leer en la imagen, termina con un escalofriante “con estos haced lo que queráis”.

José Luis ha sobrevivido a siete meses de guerra, pero le quedan por delante ocho meses de cautiverio.

interrogatorio montaje

Ida y vuelta de un soldado

(Próximamente publicaré una versión interactiva de Ida y vuelta de un soldado)

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