Las crisis de Ceuta


Entrada masiva de inmigrantes en Ceuta (30-31 de julio de 202) por la playa del Tarajal. Imagen tomada de rtve.es

Confieso que al principio pensé que lo de Ceuta iba a ser una crisis migratoria más. Pero en seguida la evolución de la crisis y una nota de Ángel Alda en substack (lo siento, ahora no la encuentro) en la que advertía que Ceuta podía ser el 98 de nuestra generación. En Ceuta se cruzan las crisis del Estado español, de Marruecos, de los derechos humanos, del derecho internacional multilateral y del expansionismo de EEUU.

Refexiono aquí, a partir de múltiples lecturas, sobre el conjunto de crisis que se están desarrollando en Ceuta.

Crisis humanitaria

Es vergonzoso que un mes después miles de personas vivan en la calle, sin que sus necesidades más elementales sean atendidas. Una situación además, que ha puesto a Ceuta en unsa sitación intolerable haciendo imposible la vida normal de la pequeña ciudad que se encuentra al borde del estallido. Es imposible atender a esa 10.000 personas en el reducido espacio de Ceuta. Es imperativo el traslado a la península para atenderlos mientras se tramita su asilo o expulsión.

Pese a que las competencias de la inmigración corresponden a las comunidades, el gobierno debiera declarar la emergencia nacional y trasladarlos a la península, buscando al mismo tiempo la comprensión de Bruselas en esta situación excepcional.

Polarización y división nacional

Desde el procés ningún otro acontecimiento había causado tanta división social y política.

La inmensa mayoría de los españoles apoya la españolidad de Ceuta y se siente solidario con la ciudad autónoma.

La crisis se ha utilizado para echar gasolina en la xenofobia y el odio al inmigrante. ¿Cómo puede un diputado de Vox llamar impunemente a la caza de todos?

La otra dimensión de la división es utilizar polítcamente las manifestaciones de apoyo a Ceuta, que el 2 de septiembre, encabezadas por lios líderes de PP y VOX, degeneraron no en críticas al gobierno -algo muy legítimo- sino en insultos y actitudes violentas y agresiones a periodistas.

No cabe duda que VOX y en menor medida PP sacarán importantes rendimientos electorales de la crisis.

Cuando el eslogan «Pedro Sánchez, hijo de puta» se hace habitual en cualquier acto político se crea un clima de odio, que ahora se proyecta contra los periodistas de medios que no están en la órbita de la derecha y la extrema derecha. ¿Esperará la policía a que haya lesiones graves para intervenir y neutralizar a los grupos violentos que aprovechan legitimas manifestaciones de protesta para expresar su odio?

El formateo audiovisual de la crisis

Desde hace 30 años triunfan películas y series apocalíticas (por ejemplo Walking Dead) basadas en la necesidad de defenderse de invasiones mortales. Imágenes como las que encabeza esta entrada encajan en esta narrativa de una invasión que salta el muro y nos pone en peligro.

Todos los movimientos antinimigración de Europa y EEUUl as están utilizando estas imágenes en apoyo de su tesis del «Gran Reemplazo»

Crisis de la UE

En vez de admitir que España había sido sometida a un ataque de guerra híbrida. En vez de mostrar su solidaridad como se ha hecho con Alemania frente a Rusia, en un primer momento 22 estados dirigen una carta admonitaria a España, aunque luego la mayoría retiró la firma.

Lo más grave ha sido la limitación al libre movimiento en el espacio. Italia impone controles a los viajeros procedentes de España, ignorando que para ir de Ceuta a la península hay que pasar controles policiales. España responde -en lo que creo que es un error- aplicando las mismas medidas a los viajeros italianos. Sin entrar en si se ha aplicado correctamente el acuerdo de Schengen, no cabe duda que se ha puesto en riesgo uno de los principio esenciales de la Unión, la libertad de movimientos.

La crisis ha puesto también de manifiesto que la política de externalización del control de la inmigración no funciona. Lo que ha hecho Marruecos, lo pueden hacer Túnez, Argelia o Turquía, aunque no existan frontera terrestres. La diferencia es que Marruecos tiene como rehenes a Ceuta y Melilla.

La UE debería revisar la calificación de Marruecos como socio preferencial.

Crisis de la soberanía de España

Como el propio Sánchez reconoció -pese a su actitud condescendiente con Marruecos- España había sufrido un ataque contra su integridad territorial.

Nadie puede negar que de acuerdo con el derecho internacional Ceuta es española porque estaba ya bajo la soberanía de las monarquías hispánicas (Portugal primero, Castillo luego) antes de que existiera ninguna entidad política antecesora de la actual monarquía alauí instaurada en el siglo XVII.

Para Marruecos la raíz de la soberanía no está en la existencia de una entidad política, sino en en vasallaje político y religioso («beia») de las tribus y sus autoridades religiosas prestado al sultán. Después del reconocimiento internacional de su soberanía sobre el Sahara, Ceuta y Melilla son las siguientes bazas de la constitución del Gran Marruecos, como afirma Eduardo Bayón en este análisis. La posición oficial de Rabat es la reivindicación permanente de los «penales», pero contentándose al día de hoy con la constitución de una «célula de reflexión» conjunta.

En el caso del Sahara occidental el Tribunal de Justicia Internacional dio la razón a España en dictamen consultivo declarando en octubre de 1975 que no existía vínculos entre el territorio y Marruecos. Un mes después la Marcha Verde ocupaba el Sahara.

Felipe VI no va Ceuta porque lo prohiba el gobierno, sino porque su presencia daría lugar a una respuesta marroquí que agravaría la crisis.

«Ceuta se defiende»

La extrema derecha ahora es la fuerza antisitema como hasta el 2000 lo era la izquierda.

En esta posición que recoge el malestar de las clases populares y medias. los movimientos de derecha y extrema derecha se han apropiado también de lo eslóganes de la izquierda. De la «sanidad o la educación publicas no se venden, se defienden» hemos pasado al mismo eslogán donde Ceuta sustituye a la mención de los servicios públicos.

¿Cree alguien que las ciudades autónomas pueden defenderse militarmente, disparando contra los que intentan entrar?. O que se puede entrar en guerra abierta con Marruecos. Ahora la guerra no sería de espingardas y blocaos ni siquiera de bombardeos con armas químicas como lanzó España contra los rifeños en los años 20 y que en España se ignora (todavía quedan vivas algunas víctimas de aquellos crímenes de guerra). En los tiempos de drones y misiles, para defender Ceuta habría que bombardear Rabat y Casablanca, mientras que los marroquíes atacarían Málaga o Sevilla.

La referencia por Sánchez a la batalla de Wad-Rads no parece muy prudente. También podría haber recordado el Barranco del Lobo y Desastre de Annual. Ciertamente en aquella guerras, coloniales los rifeños también cometieron crueles crímenes de guerra.

No se olvide que la cláusula de defensa mutua de la OTAN cubre un ataque militar, no una invasión civil.

Crisis con Marruecos

Marruecos nunca va a dejar de reivindicar Ceuta y Melilla, una exigencia que activara por razones internas o internacionales cuando quiera.

No había que ser un observador nuy avezado para comprender que el paso masivo había sido organizado por Marruecos; lo que ahora confirma un informe de la Policía Nacional, que constata la presencia de gendarmes y policías organizando el paso.

En el mejor de los casos Marruecos es un rival estratégico El gran puerto de TángerMed ya hace competencia a Algeciras. Ademas, proyecta un gran puerto en Dajla (Sahara Occidental) para reforzar su presencia en el territorio y crear un hub atlántico para los países del Sahel, que haría competencia a los puertos canarios. Y ha ampliado unilateralmente 300 millas su zona económica exclusiva, que se solapa con las aguas territoriales de Canarias.

En este momento, Trump y Netanyahu juegan la carta de Marruecos como venganza contra Sánchez. Además, en. documentos consultivos del Departamento de Estado se admite implícitamente que las ciudades autómas son marroquíes. La prensa internacional suele denominar a las ciudades autónomas como «enclaves» españoles en Marruecos.

Rabat se ha convertido en un aliado de primera categoría de Washington en el marco de los «acuerdos de Abraham», esenciales para el reconocimiento de Israel por los países musulmanes.

Nadie ha explicado porque se cambió la política tradicional de neutralidad respecto al Sahara y el cese de la ministra González Laya.

España puede tomar alguna medida de retorsión, pero las verdaderas medidas de presión están en manos de la UE, endureciendo el tratado comercial. Mohamed VI ha demostrado que es un socio poco de fiar.

Marruecos seguirá siendo un vecino puede que incómodo, pero al que habrá que sobrellevar cómo decía Unamuno de lo que entonces se llamaba «cuestión catalana». Las buenas relaciones, pero exigentes con Marruecos, serán siempre necesarias. No en vano el primer viaje al exterior de los presidentes de todo color ha sido a Rabat.

España depende de Marruecos en materia de lucha contra el yihadismo y el narcotráfico. Con la ayuda de la UE habrá que apretarle en materia de comercio. Con Bruselas mirando al Este, seguramente no podemos esperar mucho de esa vía.

Crisis del gobierno

El gobierno ha sido incapaz de afrontar esta crisis. Se ha dejado que la crisis humanitaria degenerara en una situación muy vulnerable a los 10.000 inmigrantes-ni siquiera sabemos cuántos son-que quedan en la ciudad. Esto ha supuesto la paralización de la vida ordinaria de Ceuta y una creciente tensión social.

El gobierno ha actuado tarde y mal.

Además las contradicciones entre los ministros y una gestión opaca -no sabemos si el CNI avisó, ni que sabía.

Por si fuera poco la crisis se ha contagiado a las instituciones, amenazando con convertirse en un caso más de judicialización de la política. Está entre las competencias de la jueza de la Audiencia Nacional que ha recibido una querella de una asociación de extrema derecha, investigar para ver si da curso al procedimiento y que instancia es competente. Lo que no se entiende es que un informe de la Policía Nacional que establece la participación de gendarmes y policías marroquíes no pueda transmitirse a la cadena de mando del Ministerio del Interior, en aras de la seguridad nacional.

Ya lo he dicho el gobierno tenía que haber declarado la emergencia nacional y trasladar a los inmigrantes a la península para su atención durante la tramitación de la expulsión o el asilo. Hay que proteger los derechos de estos seres humanos, especialmente de los menores y, al mismo tiempo, reducir la presión que sufren los ceutíes.

¿Piensa alguien que las autoridades marroquís que abrieron la frontera van a aceptar de golpe a 10.000 personas porque se les ponga en la frontera?

Crisis migratoria

El origen de esta crisis no es un incidente migratorio, sino un ataque híbrido de Marruecos. Pero ha derivado en una grave crisis humanitaria, que además amenaza a la estabilidad de Ceuta.

La presión migratoria n las fronteras terrestres y marítimas de la UE no van a cesar mientras no se establezcan mecanismos legales y razonables de llegada, por ejemplo, formación profesional local o inmigración circular, y tramitación del asilo en consulados.

Ayer mismo Salvamar recató un cayuco con 44 personas vivas, se estima que en la travesía desde Gambia a Ccanarias han podido morir más de medio centenar de personas.

Como ha demostrado el caso italiano los centros de deportación a países terceros, que ahora autoriza el reglamento europeo, además de violar los derechos humanos, son caros y poco eficaces.

SOLO QUEDA ESPERAR QUE PARA QUE ESTA CRISIS NO SEA EL 98 DE LA DEMOCRACIA. ES NECESARIO QUE TODOS NOS UNAMOS EN TORNO A LOS DERECHOS HUMANOS, SIN DEJARNOS LLEVAR POR LA XENOFOBIA. Y QUE LOS PARTIDOS DE ESTADO NO INTENTEN ENCONTRAR UN ATAJO PARA GOBERNAR. EL ELECTORADO SABRÁ VALORAR, CUANDO TOQUE LO QUE SE HECHOO BIEN O MAL. OTRA COSA BORDEA EL GOLPE DE ESTADO.

Violación de los derechos de migrantes irregulares en la UE


Las vallas del centro de identificación de migrantes construido por Italia en Shengjin, en el norte de Albania. Alket. Tomada de The Guardian

Hoy, 12 de junio de 2026 entra en vigor el Reglamento 2024/1349 (texto). Es una fecha triste en la que la UE adopta una normativa ignominiosa, que viola los derechos humanos de los solicitantes de asilo y el espíritu y valores de la Unión y los convenios europeos de derechos humanos y los tratados internacionales sobre el derecho de asilo.

El Reglamento va mucho más allá de endurecer la regulación de la inmigración. En lugar de facilitar la solicitud de asilo fuera del territorio de la Unión, por ejemplo en las sedes consulares de los 27 o en las oficinas del servicio exterior de la Unión (que por cierto, algunos rumores indican que las fuerzas de derecha y extrema derecha que controlan el Parlamento les gustaría desguazar). Por el contrario la denegación del asilo en el territorio de uno de los miembros puede dar lugar a internamientos en instituciones de ese estado por un plazo de hasta 30 meses. El Reglamento permite separar a familias, nada muy distinto a lo que hace Trump.

Lo más grave es que ese internamiento también puede «externalizarse» trasladando al solicitante hasta su expulsión a su país a un tercer estado, con el no tiene porque tener vínculo alguno y puede estar a miles de kilómetros del propio. Se establece de que los países receptores tienen que respetar los derechos humanos, pero la colaboración con países como Túnez o Libia es más que preocupante. En el caso de cooperación con Turquía durante la ola de huída de la guerra de Siria era distinto porque las aportaciones de la UE iban dirigidas a proyectos finalistas de organizaciones de la sociedad civil que atendían a los migrantes.

Los tribunales italianos han paralizado varias veces el intento de Meloni de enviar a las instalaciones constriudas en Albania a solicitantes de asilo a cambio del pago de una cantidad al gobierno de Ali Rama (por cierto, ahora cuestionado por la «revolución de los flamencos» por vender una isla protegida a la hija y el yerno de Trump).

Si el difícil devolver a su país a una persona que ha visto rechazada su solicitud de asilo, no va ser más fácil hacerlo desde un país intermedio: a la larga será más caro, pero los gobiernos antiinmigración hará desaparecer a las personas de otro color de sus calles a costa de los derechos de los solicitantes de asilo o protección que, además, llevan sobre sus espaldas terribles historias de persecución.

En una lectura apresurada del Convenio Europeo de Derechos Humanos de 1950 (texto) el Reglamento entra en conflicto con el art. 5 del Convenio, que en su art 5 prohibe que nadie pueda ser sometido a detención arbitraria.

Los Reglamentos, una vez que entra en vigor, son vinculantes para los 27. Esto quiere decir que si un estado aplica estas medidas no viola el derecho de la Unión. Pero ninguno de los estados está obligado a adoptar estas medidas represivas.

Desde la huída de cientos de miles de personas a Italia cuando Albania colapsó y luego en 2010 cuando llegó la ola de solicitantes de asilo de Siria y Afganistán Europa ha temido la llegada de solicitantes de asilo que hay que distinguir de los inmigrantes económicos. La primera en proponer la expulsión a terceros países no fue Meloni, sino la socialdemócrata danesa Frederiksen. En cambio Merkel logró integrar masivamente a los llegados, sin prejuicio de incidentes aislados (generalmente personas con enfermedades mentales).

El caso es que el marco mental del miedo a refugiado y al inmigrante se ha impuesto, con la aquiesciencia de la derecha y explotación de la extrema derecha a través de la agitación en las redes sociales. Estos días estamos viendo en Belfast la cacería del que no sea blanco.

RECTIFICACIÓN

En toda la entrada confundo el Pacto de Emigración y Asilo, que es lo que era obligatorio desde ayer, que es una secuencia de normas. Itziar Gómez García lo explica perfectamente en Agenda Pública.

Una de estas normas es el  proyecto del Reglamento de Retorno [2025/0059 (COD)], en revisión estos días por el Parlamento Europeo. que es el que he analizado en esta entrada. Distintas ONGs y organizaciones políticas recogen firmas pidiendo su no aprobación.

DIACULPAS POR LA FALTA DE RIGOR

En el Pacto hay normas para el reparto de inmigrantes entre países, pero siempre bajo una perspectiva de seguridad de las fronteras considerando al inmigrante como una carga y no como un ser humano con derechos. que nos puede aportar mucho, no solo económicamente, sino desde el punto de vista de la civilización.