España y los violadores de los derechos humanos «amigos»


Castro y Fraga en uno de los viajes del fundador del PP a Cuba. Los dos políticos establecieron una amistad basada en su orígen gallego y en sucarácter carismático (Foto tomada del diario.es)

Un amigo me recuerda que en mi entrada anterior sobre boicot a los violadores de los derechos humanos, olvidaba los países próximos a España de izquierdas y derechas:

(Como casi siempre es una entra muy larga, pero se puede hacer scroll hacia abajo, buscando el país que interese)

CUBA

El país latinoamericano más próximo a España es Cuba. Como cantó Carlos Cano («La Habana, Cádiz con más negritos; Cádiz, la Habana con más salero»). Toda la intelectualidad de izquierdas quedó fascinada por aquellos guerrillero barbudos, mientras la mayoría a mitad de los 60 ya había visto la dictadura ineficaz en la que se había convertido el régimen, salvo algunos entusiastas como Antonio Gades. No puede olvidarse la especial relación entre Castro y Fraga.

En la época del «período especial» González apostó por la evolución del régimen e incluso envió a Solchaga para asesorar sl régimen en como montar un sistema impositivo. Ahora solo algunas organizaciones de matriz sindical mantienen una ayuda humanitaria para paliar el criminal bloqueo enrgético al que Trump somete a la isla.

En los 70 y 80 las hoteleras españolas invirtieron masivamente en Cuba no por altruismo, ni por razones ideológicas, sino buscando rendimientos. Ahora el bloqueo a que EEUU somete a Cuba les ha obligado a abandonar Cuba ¿Cuánto tardarán las grandes hoteleras estadounidenses en quedarse con sus activos? Puro robo.

EEUU (destacadamente su secretario de Estado, el cubano-estadounidense Marco Rubio) persigue con el bloqueo energético el desplome de Estado (cuidado, que se les puede volver del revés con una ola incontrolada de refugiados). En el estado actual de las relaciones Madrid-Washington no parece posible la mediación para una transición pacífica.

VENEZUELA

El intento de Chávez de construir un estado del bienestar aprovechando la bonanza de los precios del petróleo (otros dirigentes «democráticos»como Carlos Andrés Pérez se limitaron a saquear el país), pero pronto el «socialismo sel siglo XXI se convirtió en una dictadura ineficiente; todo fue peor con Maduro.

España tiene unos vículos muy importantes con Venezuela, sobre todo vía emigración, especialmente la canaria. El gobierno Sánchez ha concedido asilo ha destacados opositores y la figura de protección (un asilo práctico) a cientos de miles de venezolanos. La mediación de Zapatero fue importante para intentar una transición democrática, siempre burlada finalmente por Maduro, Y eso, sin perjuicio de que Zapatero haya podido usar su proximidad al gobierno de Maduro para operaciones corruptas (a este respecto me resulta sospechoso que una de las pruebas de cargo sea el clonado del teléfono de un directivo de Plus Ultra por una agencia de seguridad estadounidense.

En este momento, la gran pregunta es ¿dónde está los rendimientos del petróleo y cómo se van a utillizar para reconstruir el país después de los terremotos? No parece que Trump tenga ninguna prisa en democratizar el país, protectorado de Washington. España no tiene ninguna posibilidad de influir en el proceso de democratización. Desgraciadamente, además,Venezuela se ha convertido en un elemento más de lucha política y arma arrojadiza contra Sánchez y promoción del ultranacionalismo de extrema derecha con tintes racistas (¡Vergonzosa aparición! de María Corina Machado en la Puerta del Sol entre gritos de «fuera la mona» para referirse a Delcy Rodrígez por su color y aspecto).

MÉXICO

Otro país con el que nuestras relaciones deben se política de Estado. México puede que sea el país que recibe más inversiones españolas Los vínculos históricos y la migración republicana que fue decisiva en la conformación del México moderno debería desactivar polémicas artficiosas como las de el papel civilizatorio de España y el genocidio llevado a cabo por los conquistadores, dos caras de la misma realidad. Por eso no sobraría reconocer estos hechos y pedir perdón de manera clara y no con una meliflua declaración como la de Felipe VI.

Pero aquí de lo que hablamos es derechos humanos. El cáncer de México son los desaparecidos, 130.000 -cuando los desaparecidos por la Junta Militar en Argentina fueron 30.000. La mayor parte de esos desaparecidos han sido víctimas de la guerra entre carteles de la droga, pero también un número indeterminado de fuerzas militares incontroladas.

Poco se puede presionar. Es un problema de secular debilidad del Estado. Si se hace una protesta personal se recibirá una atenta respuesta de un secretario de algún organismo de derechos humanos con cita de múltiples resoluciones jurídicas. México, como Colombia, son estados leguleyos, herencia hispánica.

COLOMBIA

Durante casi toda su Historia ha vivido una sucesión de guerras civiles y matanzas políticas, siempre en el contexto del reparto de la tierra. Además en los últimos 50 años estas guerras se han agravado por el narcotráfico. La droga ha sido el combustible del conflicto. Los paramilitares financiados y dirigidos por los terratenientes, como Uribe, que además han convertido al ejército en ejecutores de graves vilaciones de los derechos humanos.

En España siempre ha habido organizacion es populares de solidaridad con Colombia. En el proceso de paz puesto en marcha por el presidente Santos con las FARC tuvo un. importante papel de asesoramiento Enrique de Santiago, secretario general de IU.

Los errores de Petro (el primer presidente de la izquierda de Colombia) ha propiciado la victoria electoral del nacionalista de extrema derecha, un abogado que se hizo millonario defendiendo a los narcos. Ha prometido «destripar a los zurdos», una promesa que un país como Colombia predice lo peor.

España tiene tradicionalmente buenas relaciones con Colombia , pero no sé cómo podría presionar en una situación generalizada de violación de los dercehos humanos, sobre todo teniendo en cuenta que de la Espriella forma parte de la misma familia política de Milei, Bukele, Noboa, Tump o VOX (que aspira al gobierno con el PP)

NICARAGUA

Por estas fechas en 1979 entraban en Managua columnas de «muchachos» sandinistas que ponía fin a la dictadura dinástica de los Somoza, que depredaba el país desde 1939, con la protección de EEUU (Roosvelt: «Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta»). Los sandinistas pretendieron gobernar el país de otra manera, introdujeron una reforma agraria y formalmente se comprometieron con la democracia (recuerdo una visita del general Humberto Ortrga, hermano de Daniel, para estudiar el sistema electoral proporcional). Pronto tuvieron que soportar la guerra sucia de Reagan, la «contra». Se convocaron elecciones y las ganó Violeta Barrios de Chamorro, al principio unida al sandinismo. Los sandinistas entregaron el poder y parece que se conjuraron para no ser derrotados jamás.

Me salto etapas. Daniel Ortega perdió las elecciones presidenciales de 1996 y 2001, ganó las de 2001 y desde entonces ha si reelegido tres veces y ahora anuncia que ya no habrá más elecciones. Lo que fue un régimen progresista, joven y fresco, se convertido en una dictadura grotesca y familiar. Daniel se ha empleado con especial crueldad contra sus compañeros en los orígenes del sandinismo. Muchos de ellos, privados de todo hasta de su nacionalidad han recibido asilo en España (Sergio Ramírez, Giaconda Belli, Dora María Tellez). La muerte evitó a Ernesto Cardenal vivir esta degradación del movimiento por el que había luchado.

Los sandinistas fueron acogidos en España con gran satisfacción de las comunidades cristianas populares, partidarias de la teología de la liberación. No estaría de más una condena explícita por parte de estas comunidades de la pátetica dictadura de Ortega.

Para no alargar esta entrada cambio de continente y analizo la situación en Marruecos y Guinea Ecuatorial

MARRUECOS

La situación de los derechos humanos no es tan terrible como durante el reinado de Hassan II. Pero sigue sin existir seguridad juídica, como se ha visto recientemente en el caso del periodista Ali Lamrabt, detenido al regresar a Marruecos por antiguos artículos de opinión. Los. derechos siguen siendo una concesión real, más un privilegio que un. verdadero derecho.

El rey (autoridad política y religiosa) y su entorno (el «mazjen») controlan la vida social, económica y política. El gobierno de Pedro Sánchez cambió una política de Estado, mantenida desde la Transición. La descolonización del Sahara Occidental, que España no culminó solo puede resolverse con un «referendum de autodeterminación. El gobierno ha adoptado la posición de Francia y EEUU, la mejor forma de resolver el problema es una forma de autonomía regional (por cierto, en un país absolutamente centralizado). Sánchez no ha dado ninguna explicación a un cambio trascendental de la política exterior.

Menos mal que, por lo menos se va a devolver la nacionalidad a los saharauis (y a sus descendientes) que en 1977 tuvieran DNI español.

La sociedad española ha sido durante décadas solidaria con el pueblo saharaui. Múltiples asociaciones ha traído los veranos a niños para sacarlos de la «hamada» el desierto pedregos argelino, donde sobrevive una precaria república popular saharaui, controlada por el Frente Polisario. Los niños han ido a la playa, a la piscina y al médico y han creado vínculos familiares entre estos niños y las familias acogedoras, lo que no ha dejado de provocar problemas cuando las familias de origen, cuando han exigido un retorno no querido.

La capacidad de España de presionar a Marruecos en materia de derechos humanos o en cualquier otra cuestión es nula. España tiene dos talones de aquiles en relación con la monarquia alauí. Uno de fondo, Ceuta y Melilla, para nosotros dos ciudades autónomas, para los marroquíes los «presidios», Personalmente, creo que habría que explorar una forma de soberanía compartida beneficiosa para los dos países. El otro talón de aquiles es la emigración.Mohamed VI puede abrir y cerrar el grifo de la inmigración cuando Madrid adopta una decisión que no le gusta.

GUINEA ECUATORIAL

La descolonización de Guinea Ecuatorial por España fue desastrosa, aunque no se hizo con la premura del Sahara Occiudental. España no dejó una élite comprometida co. la democracia , sino una cultura militar (lógico teniendo en cuenta la situación de la metrópoli).

En 1979 Teodoro Obiang Nguema derroca a su tío Francisco Macías Nguema. A partir de entones el país vive en una dictadura familiar, que a partir del descubimiento de petróleo se convierte en un dictadura extractiva: los ingreso del petróleo ni siquiera aoarecen en el presupuesto nacional y van directamente a las cuentas del dictador. Su hijo, Teodorín se pasea en un Ferrari por París donde tiene unos cuantos apartamento de lujo, que los jueces anticorrupción franceses ha intentado embargar sin éxito.

Obiang ha perseguido con saña a sus opositores políticos. La cárcel de Isla Negra es un infierno sin salida. España ha intentado librar de la cárcel a algunos opositores. Incluso el PP intentó favorecer una alternativa democristiana. También hay algún episodio oscuro de ejercio de la jurisdicción universal en la Audiencia Nacional, en la que los jueces permitieron escapar a los presuntos criminales internacionales.

Ahora mismo hay dos españoles presos en Guinea, presos en terribles condiciones, víctimas de un contencioso por una conflicto sobre la instalación de la TDT, que los guineanos consideran deficiente.

La capacidad de presión de España es nula o casi. Guinea es autosuficiente con sus ingreso por petróleo y la protección de EEUU. España sólo puede perseguir la corrupción que se manifieste en su territorio, pero da la impresión que no hay mucha voluntad, cuando la Audiencia Nacional deja escapar a presuntos criminales.

Vivienda y pluriempleo, regreso a la vieja miseria.


Primera escena de «Historia de una escalera» en su estreno en el Teatro Español en 1949.

Vivienda

El teatro de Buero Vallejo fue un revulsivo en las décadas negras del franquismo. Le puso en órbita su obra «Historia de una escalera», después de ganar el Premio Lope de Vega. Aunque una de las recompensas del premio era el estreno de la obra en el Teatro Español, las autoridades intentaron impedirlo, un signo del carácter subversivo que apreciaban en el desesperanzado y, aparentemente, sencillo drama.

A lo largo de tres generaciones y treinta años, Buero muestra los anhelos de superación de la miseria, concentrada en la hacinación en una vieja corrala, con sus amores y miserias. El autor da una lección de como fiándolo todo al individualismo no se sale de la escalera ni se conquista la dignidad. Solo un cambio social puede liberar.

Los primeros años del franquismo y hasta los 60. la vivienda era un bien inalcanzable. Quedaba algo del parque, que había sobrevivido a la contienda, como la corrala de la obra, pero sus condiciones de habitabilidad eran penosas. También pisos viejos, alquilados al amparo de la la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, los llamados alquileres de renta antigua, a los que los caseros no podían subir los alquileres para no agravar la escasez de vivienda. En determinadas condiciones, los arrendatarios podían comprar el piso a un precio tasado.

La Ley de Arrendamientos Urbanos y los alquileres antiguos duraron hasta que en los 80 se los cargó Boyer, en el primer gobierno socialista para «dinamizar el mercado». Y de aquellos polvos muchos de estos lodos.

Lo de vivir en una habitación también era entones frecuente, pero no se trataba de compartir un piso con otros estudiantes o compatriotas emigrantes. Entonces era normal alquilar habitación con o sin derecho a cocina, frecuentemente a ancianas sin pensión o con una muy exigua.

De ahí el argumento de la película «El Pisito» de 1958, de la que al final inserto un pequeño vídeo. El inquilino de una habitación se casa con su decrépita casera esperando heredar el piso (en esta comedia negra la esposa exige que se la trate como tal). Hoy los jóvenes sin vivienda tienen infinidad de posibilidades de vivir experiencias de intimidad y relaciones sexuales. Entonces imperaba la represión sexual. Recomiendo visionar el tristísimo baile agarrao de López Vázquez y Mercedes Vecino en las Cuevas de Sésamo

A partir de los 60, el régimen edifica nuevos barrios en la periferia para acoger la inmigración interior que desarrolla la industrialización. Nacen así barrios como San Blas, El Pilar o la Elipa, a base de viviendas de protección social ,del Instituto Nacional de la Vivienda (todavía se ven en muchos portales la placa del INV con el «cangrejo» de falange, edificado por los grades constructores del régimen. Con lo que Banús ganó con el popular barrio de El Pilar, creó el enclave de lujo de Puerto Banús.

Era más fácil acceder a la vivienda protegida si se eras funcionario, por eso, el enterrador se casa con la hija del verdugo («El Verdugo»- Berlanga) Será en muchos de esos barrios de viviendas protegidas donde en los 60 prenda la resistencia contra el franquismo. Desgraciadamente, esos pisos pisos protegidos pasaron al mercado, lo que impidió el mantenimiento de un parque público de vivienda.

Los que llegaban y no tenían nada ocupaban un trozo de campo y por la noche levantaban una chabola, que no se podía tirar por la mañana, si debajo del techo había una familia. Estos barrios marginales se convirtieron en núcleos de resistencia antifranquista y en los 80 mediante cooperativas se construyeron barrios muy dignos,

Hoy pensar en comprar parece una utopía. En los último tiempos, incluso el alquiler de un piso completo se ha puesto imposible. Queda alquilar una habitación, pero ya nadie se acuerda del derecho a cocina, siempre queda el recurso de pedir comida basura por Globo.

Pluriempleo

En los 60 y en los 70, el pluriempleo era un fenómeno común. Como ahora era difícil llegar a final de mes. Pero había una gran diferencia, entre los trabajadores del naciente sector fabril y el resto.

Los trabajadores de las fábricas tenían salarios un poco mejores que la media; pero estaban sometidos a muy duras condiciones de trabajo y larguísimas jornadas, alargada con horas extras obligatorias, pero no pagadas. De manera que no tenían mucha oportunidad de pluriempleo.

Así que eran sus mujeres las que completaban los ingresos familiares con trabajos en el domicilio, en general relacionados con la costura. Falta un gran homenaje a esas madres que cosían en casa o ayudaban en la tienda familiar, como ha reivindicado Eduard Sola en sus recientes discursos.

Para los que era fácil el pluriempleo era para los trabajadores menos productivos. Era frecuente ser conserje por la mañana en un ministerio y cobrador de autobús por la tarde o vigilante de obra por la noche y así se iba tirando con varios sueldos miserables.

Hoy el pluriempleo lo sufren sobre todo las trabajadoras del sector de cuidados -la mayoría trabajadoras inmigrantes- de las que depende que muchos mujeres u hombres puedan ser trabajadores productivos. Los jóvenes, más que víctimas del pluriempleo lo son de la precariedad o de esa forma de explotación que, eufemísticamente, se llama empleo de plataforma.

Regulación de los debates electorales


Los cinco candidatos posan antes del debate celebrado en RTVE para las elecciones de noviembre de 2019

Los debates electorales son un derecho de la ciudadanía

PP y VOX van a privar a los electores de su derecho a unos debates completos para que los principales candidatos debatan las grandes cuestiones que se deciden en las elecciones del 23 de julio.

El PP, desde el principio, se ha negado a ir más allá de mantener un único cara a cara Feijóo-Sánchez y VOX ha dado marcha atrás en su previa aceptación de un debate a tres, Sánchez-Díaz-Abascal. Lo que prácticamente reduce los debates a un cara a cara (Atresmedia) y uno de portavoces parlamentarios (RTVE). Algo, manifiestamente insuficiente. -Feijóo ha rechazado las propuestas de RTVE y ha insultado al medio público, poniendo en duda su neutralidad, lo que no augura nada bueno para el futuro de la rtv pública-. Tampoco tenía ningún sentido los 6 cara a cara, propuestos por Sánchez, que hubieran perjudicado al resto de las fuerzas políticas.

Estos hechos ponen de manifiesto que los partidos consideran los debates como un prerrogativa propia, que pueden graduar a su conveniencia. Aunque los estudios demuestran que los debates, sobre todo en situaciones de polarización, no mueven más allá de un 5% de los votos, en elecciones muy reñidas pueden ser decisivos. Los estudios también advierten que los debates «no se ganan», pero los pierde el candidato que comete errores. De modo que, el candidato al que favorecen las encuestas intente eludir los debates, mientras que el que está en peor posición intenta forzar el mayor número de cruces.

Partiendo del histórico debate Kennedy-Nixon, en el que éste aparecía peor afeitado y sudaba frente a la seguridad del joven JFK, se ha tendido a dar, a mi juicio, demasiada importancia a los detalles de la expresión audiovisual. Lo que cuenta es lo que se dice y la convicción con la que se dice, no detalles audiovisuales que solo perciben los expertos. A veces, una actitud muy impostada puede ser negativa. Por ejemplo, en el debate a 5 de noviembre de 2019, Albert Rivera mostró un adoquín para llevar al debate el hecho de los disturbios provocados por el independentismo. No obstante, esa contundencia, Rivera dio sensación de inseguridad rascándose continuamente una mano.

Los debates en televisión son un desarrollo del derecho fundamental a la información. En una política muy polarizada y escenificada audiovisualmente es la oportunidad de que las propuestas puedan confrontarse. Y aunque resulte paradójico, más ahora que la campaña se desarrolla tanto en las televisiones como en las redes sociales porque ofrecen una oportunidad a los candidatos para luchar contra la desinformación confrontando propuestas con otros candidatos.

Regulación de los debates

En pocos países los debates televisivos son obligatorios y están regulados exhaustivamente. En Estados Unidos, los debates presidenciales los organiza la Comisión para los Debates Presidenciales, una organización privada sin ánimo de lucro.

En España la L.O.5/85, de Régimen Electoral General regula exhaustivamente los mítines, la propaganda en papel y sus emplazamientos, pero solo dedica un artículo, el 66 a la información, propaganda y debates en televisión (y eso que se ha modificado muchas veces, la última en 2022).

Los principios establecidos por el art. 66, tanto para las televisiones públicas como para las privadas son pluralismo, igualdad, neutralidad y proporcionalidad , que sería el principio más aplicable a los debates, y que la Junta Electoral Central viene interpretando en relación a los resultados de las anteriores elecciones de la misma categoría y ámbito. Esta interpretación de la proporcionalidad viene a congelar el pluralismo a la foto fija de las anteriores elecciones.

A título más de divertimento que de otra cosa – porque los partidos nunca se va a plegar a regulaciones que no puedan controlar- realizo esta propuesta. Habría un mínimo de debates en RTVE y todos los que los candidatos acordaran libremente con las televisiones privadas.

En RTVE habría un cara a cara entre los cabezas de lista de las dos primeras fuerzas, tomando como criterio una media de las encuestas. Y un segundo. entre los portavoces parlamentarios de la anterior legislatura.

España Contemporánea: el túnel de las imágenes


Julián Collado – El baile de la matazón – Albacete ca. 1900

¡Con que fuerza se manifiesta la vida! Más de un siglo después, los jóvenes siguen girando y la bandurria sonando. Es el momento de la fiesta. Julián Collado, un fotógrafo local de Albacete logró una composición perfecta con los horizontes sin fin de La Mancha de fondo. Es la grandeza de la fotografía.

Los comisarios de la exposición España Contemporánea: fotografía, pintura  y moda han acertado con la imagen del catálogo, puesto que se declara buscar la historia con minúscula a través de las sociabilidades y los recuerdos.

Hay que precisar que predominan las fotos, son muy pocos los cuadros (aunque las obras pictóricas y las fotos entablan un verdadero dialogo) y los trajes dejan de lado las vestimentas populares para centrarse en modas y piezas de modistos históricos.  Y que los acontecimientos históricos, si bien a veces vistos desde la cotidianidad, son el elemento fundamental de la exposición de la Exposición Mapfre. Atención a los madrileños y visitantes: se cierra el 5 de enero de 2014, así que se puede comenzar el año echando un vistazo atrás a nuestra historia desde el paseo de Recoletos.

Fotografías, vestidos y  cuadros componen un túnel de los últimos 170 años, un túnel de imágenes. Del daguerrotipo a la explosión de las imágenes digitales. De la pieza única y valiosa a la imagen de usar y tirar. Del blanco y negro al color. De la fotografía solemne al reportaje; de la propaganda del NODO al consumismo de la televisión. Una síntesis española de la civilización de la imagen.

Recorrer ese túnel del tiempo es reconocernos. Pocos o ningún joven ayer domingo entre los visitantes; los viejos y maduros conforme avanzaban por el túnel iban reencontrándose con su infancia y juventud.

Están las grandes instantáneas históricas: el atentado contra Alfonso XIII, las fotos de Alfonso de Monte Arruit, la barricada de la calle Diputación de Centelles (en su encuadre apaisado original y el más conocido vertical), el miliciano muerto de Capa, la despedida de la División Azul de Santos Yubero. Y Lorca-Dalí-Pepín Bello. Y Valle-Inclán. Pero esta es mi selección personal.

Charles Cliffor – Pontón de la Oliva (1855)

Esclavos del progreso. El británico Clifford viajó por toda España inmortalizando las primeras obras públicas del progreso: puentes, pantanos y ferrocarriles. La del Pontón de la Oliva (hoy en desuso) fue la primera presa del Canal de Isabel II, la infraestructura a la que Madrid le debe lo que es. La construyeron presos en penosísimas condiciones. Muerte, esfuerzo, sufrimiento han sustentado el progreso. Hoy, ese patrimonio público está a punto de enajenarse al servicio del interés privado.

Marín - Celebración de la proclamación de la República

Marín – Celebración de la proclamación de la República

El desafío de los bandoleros andaluces. Un panel recoge las fotos identificativas de los bandoleros capturados por el gobernador de Córdoba en plena Restauración. Es un pena que no haya podido recuperar más que esta foto. Son quince, 20 miradas, de hombre jóvenes, seguros, desafiantes. Unas pocas mujeres: en sus ojos, más odio que desafío.  Pobreza, abandono, inexistencia del Estado fueron el caldo de cultivo del bandolerismo, un fenómeno en gran medida popular.

Una nueva vida al otro lado del mar. Fichas de españoles recién llegados al puerto de Buenos Aires, a comienzos del siglo XX. No tienen el valor artístico de las fotos de Lewis Hine a los inmigrantes de la isla de Ellis, pero sí el mismo valor testimonial. No la he podido recuperar, pero me quedo con la de una mujer de 19 años, soltera, acompañado de su hijo de 1o meses. ¿Había para esa joven otra esperanza que lanzarse a la aventura a un viaje sin retorno? Salvando las distancias, su hazaña es un antecedente de la esas africanas que llegan con sus hijos a nuestras costas en una patera. Sólo que en Argentina esperaba a aquellos españoles un futuro hecho de trabajo durísimo y aquí y ahora hasta eso les negamos.

Marín - Celebración de la proclamación de la República

Marín – Celebración de la proclamación de la República

La España nueva. La alegría de los jóvenes tomaba las calles. Aquel 14 de abril el mundo era suyo. Todo estaba por hacer y mucho hicieron aquellos jóvenes. Pero al final fueron la generación sacrificada el altar de la guerra y de una no menos cruel postguerra.

Salamanca – 12 de octubre de 1936

Venceréis, pero no convenceréis. Llegó la sublevación militar y con ella la guerra. Unamuno tomó partido por los sublevados, pero no hasta el punto de avalar el genocidio fratricida. Luciano González Egido reconstriuó su alegato contra la muerte. Sereno, en medio de la histeria fascista sale del Paraninfo de la Universidad de Salamanca. El regeneracionismo había muerto.

La exposición termina con vídeos del NODO, de viejos programas de TVE y de publicidad. Me quedo con NODO y con la aparición de Carmen Laforet (1:52 en el vídeo)

El exilio interior de las mujeres. Carmen Laforet había ganado el Premio Nacional de Literatura en 1956 con La mujer nueva, el relato de la conversión de una mujer al catolicismo, una novela reverso de Nada. En su pueblo de veraneo, Arenas de San Pedro, las fuerzas vivas (alcalde, jóvenes de Coros y Danzas) le agasajan en su casa. Y el NODO estaba allí. Una mujer joven y tímida nos muestra a sus hijos y posa escribiendo, agarrada a la tabla de salvación de la máquina portátil. Detrás un matrimonio infeliz, una inseguridad vital y literaria y un inesperado y riquísmo epistolario con Ramón J. Sender

Visita virtual a la Exposición España Contemporánea

(Esta entrada cierra un ciclo con la imagen de España (Català-Roca) y el mundo (Magnum First) antes de la globalización)

 

La segunda Restauración


Regreso a este espacio (a veces las exigencias de la vida real dejan anuladas las actividades de la vida virtual) con una reflexión en paralelo entre la primera Restauración (1874-1923) y el régimen democrático nacido con la Constitución de 1978 que,  a efectos retóricos, llamaré la segunda Restauración.

La idea es que nuestro régimen democrático sufre en estos momentos una sacudida semejante a la que supuso el Desastre del 98 para la primera Restauración.

La primera Restauración vino a poner fin al periodo convulso (1868-1874) en el que se ensayaron varios regímenes democráticos (la monarquía democrática de Amadeo, la república unitaria y la república federal). Se instaura una monarquía limitadan en la que la soberanía reside en el Rey con las Cortes. El monarca retiene funciones ejecutivas, entre ellas la decisiva de disolver las Cortes. La Constitución de 1876 incluye un elenco de derechos, en buena medida recuperados del periodo revolucionario, pero cuya eficacia queda condicionada al desarrollo legal, siempre limitador. El sufragio es censitario, es decir, los electores no son los ciudadanos sino los propietarios.

La esencia del régimen político de la primera Restauración era el turno de partidos y el caciquismo. Las élites se turnan en el poder: conservadores, representantes de los propietarios agrarios y del catolicismo tradicional, y liberales, representantes de las élites industriales y financieras y del libre pensamiento. El poder real se ejerce a través de una red clientelar cuyas terminaciones últimas son los caciques locales. El ministro de Gobernación realiza el «encasillado» estableciendo el reparto de escaños antes de los comicios.

El sistema funcionó hasta la pérdidad de las colonias en 1898. Entonces el país se preguntó sobre su propia identidad (los noventayochistas), pero sobre todo aparecieron las grandes cuestiones: la obrera, la regional, la militar, la religiosa. Los partidos del turno se fraccionaron, las reivindicaciones obreras fueron reprimidas violentamente, el ejército se convirtió en una fuerza desestabilizadora y no se encuentró el modo de encajar constitucionalmente las exigencias de autonomía de la burguesía catalana.

En definitiva, a partir del 98 entra en crisis la legitimidad del régimen, que sobrevirá hasta el golpe de Primo de Rivera, pero en medio del desafecto de las clases populares y de buena parte de las élites.

El régimen de 1978 es también una restauración en la medida en que reinstala la monarquía, pero se asienta en una legitimidad democrática concretada en el estado social y democrático de derecho. Junto a la monarquía, ahora meramente representativa, se introducen en la Constitución concesiones hacia los poderes fácticos, pero el balance es una democracia moderna y avanzada, comparable, al menos jurídicamente, con cualquier otra europea. En este sentido, denominar a este régimen segunda Restauración no deja  de ser injusto, pues pone en primer término y como elemento central la monarquía y sugiere una comparación con el régimen de democracia limitada de 1876, pero, en fin, seguiré usando aquí el término como digo a efectos retóricos.

El mayor paralelismo entre las dos restauraciones reside en el sistema de partidos. En la segunda el turnismo se ha convertido en bipartidismo. Las elecciones son libres y no se pautan desde un despacho ministerial, pero el sistema electoral, los medios de comunicación y el deseo de estabilidad del electorado nos han conducido a una situación en la que los dos grandes partidos no sólo dominan la administración, sino que quieren hacer valer sus políticas partidistas en todas las instituciones democráticas cuya independencia subvierten. Y por si fuera poco el caciquismo, siempre latente, se ha revitalizado en las redes clientelares de las autonomías.

La crisis ha roto uno de los pilares de la legitimidad: el estado social. El pacto social se ha roto y su manifestación más solemne fue la modificación  por la vía rápida para introducir el déficit cero. En estas condiciones no puede sino crecer la desafección popular, que hasta ahora había soportado el asfixiante bipartidismo y la corrupción clientelar. Pero se mantiene todavía otro pilar de legitimidad, que es el estado de derecho. El estado de derecho se encuentra también amenazado por la leyes represivas que quieren controlar un estallido social.

La monarquía, otro pilar de la legitimidad, más simbólico que real, también se resquebraja. El caso Urdangarín o la cacería del rey no son más que las manifestaciones más evidentes. La monarquía castiza de Juan Carlos o la tecnocrática de Felipe no ofrecen un modelo de identificación y unidad a los españoles. Perisiste la sagrada unión del altar, el trono y las armas, completadas últimamente con el papel de representante de los intereses de las multinacionales españolas.

Más de tres décadas después la Constitución de 1978 requería una reforma:

– Para actualizar la carta de derechos, agregar derechos de cuarta generación y mecanismos de efectividad de los derechos sociales:

– Delimitar con mayor precisión el estatus del monarca;

– Limitar los poderes de los partidos;

– Agilizar el funcionamiento de las instituciones constitucionales;

– Modificar el sistema electoral:

– Introducir mecanismos de participación popular interactiva;

– Convertir el estado de las autonomías en un verdadero estado federal;

– Precisar las transferencias de soberanía a la Unión Europa y establecer mecanismos de control democrático.

Desgraciadamente pienso que esa reforma no es posible. En este momento, dado el equilibrio de fuerzas, cualquier reforma constitucional serían regresiva.

Después del 98 la primera Restauración vivió casi un cuarto de siglo en crisis hasta que la legitimidad dictatorial de Primo de Rivera la suspendió y la legitimidad republicana la sustituyera en 1931. En nuestro caso, no se adivina más legitimidad alternativa que la que representa 15 M. El movimiento ha sido capaz de influir en la agenda social y mediática y proyectar nuevos valores, pero su carácter de red le hace de alguna manera autosuficiente e incapaz de aglutinar una alternativa política real mayoritaria.

No creo que esta segunda restauración viva una agonía de 25 años. En el siglo XXI el tiempo corre más deprisa.

(Gracias a los que hayáis llegado al final de este largo texto, en absoluto adapatado a la concisión, estilo directo y enlaces propios de la entrada en un blog. A veces uno necesita expresarse en un formato más tradicional.)

España: la imagen de la corrupción


España es uno de los países más citados por corrupción en las noticias de las televisiones internacionales, según un estudio que acaba de publicar Media Tenor (pdf). Sólo nos superan los países caribeños, Bulgaria, Nepal y los países en desarrollo. Y lo peor es que esta tendencia empeora y las mayoría de las informaciones presentan un encuadre negativo.

Evidentemente, cualquier índice de corrupción, como los de Transparencia Internacional, no sitúan a España tan alto en la escala de países corruptos. Pero, como indica el estudio, las televisiones de países como China, Turquía o Rusia no informan sobre casos de corrupción. En cambio, los informativos de España (el analizado es el TD2 de TVE) e Italia dan gran cobertura a estos hechos. En todas las informaciones predomina el enfoque de los casos individuales y se echa en falta enfoques generales sobre el fenómenos, sus causas y consecuencias.

Parece claro que el hundimiento de la confianza internacional en nuestro país no depende sólo del déficit y de la deuda sino también de la extensión de esa lacra de la corrupción, que no deja de ser una de las causas del déficit público y de la deuda de los particulares, endeudados para pagar viviendas con precios hinchados por comisiones y especulación.

Ignominiosa Justicia Universal a la carta


El titular lo dió la propia ministra de exteriores de Israel, Tzipi Livni: España limitará mediante ley su jurisdicción universal para evitar «abusos» como que un juez de la Audiencia Nacional puede inculpar de crímenes contra la humanidad a un ministro israelí. El ministerio de exteriores español calla.

¡Qué vergüenza! Todos somos iguales ante la ley, pero unos más que otros. Justicia universal, sí, pero sólo aplicando el peso de la ley a los latinoamericanos y africanos… Ni siquiera Aznar se atrevió a proponer modificar la ley durante el caso Pinochet. Si el gobierno llevara adelante esta iniciativa, Zapatero pasaría a la historia no como el promotor de la Alianza de Civilizaciones sino como el político que dio marcha atrás en una conquista básica para la protección de los derechos humanos.

Me he referido en este blog frecuentemente al principio de justicia universal y en concreto en una entrada he expuesto algunas contradicciones del principio. Creo que lo que debiera de reforzarse y hacerse vinculante para todos los estados es la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional. Pero de eso a recortar la jurisdicción española por molestar a Israel va un abismo, el que va de la una protección global a la ignominia.

Si la iniciativa se concreta, espero que las ongs de derechos humanos lancen una movilizaciones en la calle y en el ciberespacio. Y que los ciudadanos que defienden los derechos humanos saquen sus conclusiones a la hora de votar.

El alegato de Gervasio Sánchez contra las armas


gervasioJosé Antonio Hernández me envía una presentación de Power Point que no puedo por menos que recoger. Se trata de las palabras de Gervasio Sánchez con ocasión del premio Ortega y Gasset de Periodismo que recibió el pasado 7 de mayo.

Gervasio, gran fotógrafo y persona, en presencia de la vicepresidenta del gobierno y otras autoridades realizó un alegato contra la fabricación y venta de armas que España, a pesar del discurso oficial, sigue realizando.

Terminaba Gervasio de este modo:

«…yo también tengo un sueño: que por fin un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte»

DISCURSO DE GERVASIO SÁNCHEZ (pdf)