Exagerar su número ofende a las víctimas


En su edición fechada el 12 de abril Le Monde publica una magnífica crónica de su corresponsal en Naciones Unidas, Philippe Bolopion, bajo el título «Les bilans de morts de guerres, enjeux politiques» («Las cifras de muertos de guerra, una apuesta política). En ella se analiza lo que muchos sospechábamos: intereses políticos y/o de organizaciones humanitarias tienden a inflar el número de víctimas de los conflictos armados. Cuando se dan cifras como la de 650.000 muertos en Irak detrás suele haber un estudio supuestamente serio, en este caso, uno de la revista Lancet. Pero estos estudios aplican no el recuento de las víctimas, sino técnicas o estadísticas o (como en el caso citado) epidemiológicas. Se trata de extrapolaciones, como las manejadas en las encuestas de opinión. La crónica enlaza con un conjunto de fuentes muy importantes.

Por citar la experiencia propia, durante los momentos álgidos de la guerra de Bosnia llegó a manejarse la cifra de medio millón de muertos. A mi no me cuadraba. Cada día, las agencias daban su parte. Las peores jornadas, los muertos eran una docena en Sarajevo, cuatro o cinco en Mostar, dos o tres en Bosnia Oriental, decenas si había alguna gran operación militar en Bosnia Central… Al terminar la guerra, se habló de 200.000 muertos. Hoy las estadísticas más ajustadas los reducen a 100.000. En el caso de Irak, la fuente más fiable me resulta BodyCount, que realiza un recuento diario de víctimas en hospitales y morgues y que, a día de hoy, 11 de abril, estima las víctimas mortales entre 82.725 y 90.251.

Un solo muerto debiera ser suficiente para provocar nuestra empatía y solidaridad. Los periodistas ofendemos a las víctimas cuando, llevándonos por el sensacionalismo o intoxicados por políticos o ongs, exageramos su número.

Imágenes de la globalización


PRIMERA IMAGEN

«Mientras los estadounidenses se preocupan por lo que cuesta llenar el depósito de gasolina, hay gente que tiene problemas para llenar el estómago»

¿Quién iba a pensar que nada menos que Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, iba a denunciar con esa frase lapidaria y un pan en la mano a los biocombustibles como culpables del alza del precio de los alimentos que amenaza con hambrunas en gran parte del mundo? Pues sí, él, que fue conspicuo alto funcionario de la administración Bush y embajador especial para la globalización comercial y negociador del ingreso de China en la Organización MUndial del Comercio, denuncia ahora los programas de Estados Unidos y la Unión Europea para sustituir combustibles fósiles por biocombustibles como una de las causas de la carestía de los alimentos básicos. Los biocombustibles basados en cultivos intensivos se están demostrando. además, como causantes de deforestación en Brasil o Indonesia y generan más CO2 con sus cultivos industriales del que ahorran. Pero esperemos que esta reacción justificada no se lleve por delante también otros biocombustibles, los basados en los aprovechamientos de los residuos agrícolas y forestales.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles. from www.reuters.com posted with vodpod

SEGUNDA IMAGEN

La carestía de alimentos enciende una ola de disturbios por todo el globo. De Indonesia, a Egipto. De Filipinas a Haití, donde ayer se registraron saqueos, como el de la imagen… La ira de los pobres y la represión de los ricos mata ya antes de que lo haga la hambruna que se pronostica… El director general de la FAO, Jacques Diouf, advierte de la gravedad de la crisis y convoca una cumbre mundial para el 3 de junio. Diouf propone una masiva transferencia de semillas a los países pobres y se escandaliza -con razón- de que el Consejo de Seguridad de la ONU no tome medidas para afrontar una crisis que amenaza la estabilidad mundial.

TERCERA IMAGEN

Capital tras capital, la llama olímpica sigue siendo recibida con protestas contra China. Pero lo que es más preocupante para el gobierno de Pekín es que a las manifestaciones callejeras se suman las condenas institucionales. Si ayer el Parlamento Europeo llamaba a que las autoridades europeas boicotearan la ceremonia de apertura, la Cámarar de Representantes de Estados Unidos hacía una condena aún más dura. Las autoridades chinas reaccionan con indignación. El anuncio de haber desarticulado un complot terrorista inspirado por Al Qaeda en la región de Xinjiang puede responder a hechos reales, pero también puede ser la señal del comienzo de una represión generalizada. El dragón chino se revuelve furioso y su ira no se proyectará contra los manifestantes de Buenos Aires o San Francisco sino contra los disidentes internos. En cualuqier caso el «espíritu olímpico» es la primera víctima. Es la última vez -anuncian desde el Comité Olímpico Internacional- que la antorcha saldrá del país anfitrión.

CUARTA IMAGEN

EFE

Y Gallardón, con la que está cayendo, en Pekín, buscando votos para Madrid 2016. Como cualquier alcalde o presidente autonómico que se precie, Gallardón viaja acompañado por un cortejo de periodistas cortesanos. Y, claro, todos le preguntaron por su amiga esperanza…

¿A nadie se le ocurriió preguntar por la situación de los derechos humanos en China?

¡Qué provincianismo¡

Esta es la primera entrada de una serie de «imágenes de la globalización». Otras entradas:

Piratas del Índico

La nueva gripe

Refugiados

Sri Lanka

Pakistán/Afganistán

Los sacrificios de Le Monde


Ya se conoce el plan de saneamiento de Le Monde. El presidente del grupo Eric Fottorino lo presentó el pasado sábado 5 de abril al consejo de dirección (conseil de surveillance) y se resume en una cifra: 130 empleos menos. Esos 130 empleos suponen un 20% de la plantilla (598 trabajadores). La mayor parte de los puestos a eliminar mediante bajas incentivadas y prejubilaciones forzosas corresponde a la redacción: se eliminarán 58 periodistas de un total de 340. Otras medidas es desprenderse de cabeceras o negocios accesorios

El País informaba el domingo en un tono aséptico de este plan, que pretende terminar con los números rojos en 2009 y obtener beneficios en 2009. Libération acertaba con su titular «Un mundo cruel». La lectura de esta información nos da algunas claves.

La reducción de personal es la alternativa a la ampliación de capital. Ante la crisis se abrían dos soluciones: reducción de coste o/y ampliación de capital. Los candidatos a la ampliación de capital eran los grupos Lagardère y Prisa.

Las sociedades de empleados apoyan el recorte. Las sociedades de empleados, accionistas del grupo, consideran que con estos sacrificios se evita una ampliación de capital que pondría en peligro la independencia editorial.

Los sindicatos se oponen. Los sindicatos no aceptan que el precio de la independencia sean despidos más o menos dulces. El fantasma de la huelga está a la esquina.

La crisis de Le Monde (ver Frágil acuerdo en Le Monde, La independencia de Le Monde) no ha terminado, pero va clarificándose.

(El martes 8 de abril, mientras escribía esta entrada, los sindicatos de Le Monde convocaban huelga para el 14 de abril)

La llama de la protesta


REUTERS/Patrick Kovarik/PoolLondres, París… La antorcha olímpica prosigue su regreso a Pekín en medio de las protestas. Exilados tibetanos y simpatizantes con su causa han interrumpido en ambas capitales el desfile. En París, al boicot se han sumado miembros de Reporteros Sin Fronteras. En algunos puntos del recorrido han aparecido chinos en apoyo del gobierno de Pekín y a punto se ha estado del enfrentamiento entre unos y otros manifestantes… Es previsible que incidentes semejantes se repitan en San Francisco y Camberra.

El periplo de la antorcha olímpica se ha convertido en un calvario para el gobierno de Pekín. Ningún acontecimiento tan global como los Juegos Olímpicos y, global, por tanto las protestas relacionadas. El barón de Coubertin quiso recrear el espíritu de paz sagrada de la Hélade desde planteamientos aristocráticos. Pero, como nos recuerda la BBC, casi desde su nacimiento y en la mayor parte de sus ediciones, los Juegos han estado bajo una doble tensión: la de los gobiernos organizadores, que han querido convertir su celebración en una baza propagandística; y la de los boicots políticos convocados por movimientos o estados. La más evidente utilización propagandística, la de los nazis en la Olimpiada del 36 en Berlín; el boicot más sonado, el encabezado por Estados Unidos y sus aliados a los Juegos de Moscú del 80. Los Juegos han desatado protestas internas, como las de los estudiantes en México en 1968, ahogadas en sangre; han sido también objetivo terrorista, en Munich, en 1972. Desde Barcelona en 1992 los Juegos han sido, sobre todo, la fiesta del capitalismo global, adobado con rivalidades nacionales. El «espíritu olímpico» se ha quedado en simple camaredería en el seno de los equipos -y eso cuando la hay.

Pekín vio en los Juegos la gran oportunidad para mostrar la potencia de la nueva China. Como en todas partes, se han afrontado nuevas infraestructuras, en este caso más gigantescas y realizadas en menos tiempo. Pero lo que los dirigentes chinos quizá no calcularon era su capacidad para gestionar la propia imagen del acontecimiento. De fronteras para dentro, la propaganda funciona; pero de fronteras para fuera la cosa es muy distinta. No se puede controlar la información ni se saben emplear los recursos más sofisticados de las relaciones públicas (la «propaganda por otros medios»).

La sesión olímpica empezó con la revuelta en el Tibet, que Pekín quiere reducir a una conspiración del Dalai Lama. El Tibet es el primer imán de las protestas. Pekín se enfrenta con una fuerza global: no tanto la de los grupos de tibetanos dispersos por el mundo, como la de la comunidad de los seguidores occidentales de laxas versiones del budismo -Richard Gere y compañía. Otra fuerz global es Falung Gong, poco presente estos días, pero que, sin duda, aparecerá en un momento u otro. Las ongs suponen otro vector global. Reporteros Sin Fronteras se ha destacado en su feudo de París, pero todas las grandes organizaciones de derechos humanos exigen cambios a Pekín

Nadie plantea el boicot a los Juegos, pero sí a la ceremonia de apertura. La última en apuntarse ha sido Hillay Clinton. La mayor parte de los gobierno saben que se juegan mucho en sus relaciones con China y miran para otro lado -véase la cara de póker de Gordon Brown ante la antorcha. Lo cual no quiere decir que en Washington no se estén divirtiendo y azuzando las protestas.

Para que las protestas internacionales influyeran en cambios reales en China el país tendría que ser una sociedad de opinión pública, y sólo parcialmente lo es. En el frente interno los dirigentes comunistas pueden estar más o menos tranquilos. Pero el objetivo de entronizar a China como paradigma de la globalización más avanzada puede no haberse alcanzado cuando la antorcha se apague a mediados de agosto.

La fortaleza de la televisión convencional


La segunda oleada del informe Televidentes 2.0 (pdf) sobre los hábitos de consumo audiovisual en las distintas plataformas muestra muy malos resultados para la llamada televisión móvil. La mayoría de los usuarios consideran incómodo el dispositivo y no están dispuestos a pagar por su uso. Si algún contenido se aprecia sobre otros es la información. Mi opinión personal es que la televisión móvil no va a desarrollarse sobre la red 3-G, sino, como ya comenté, bajo la norma DBV-H. Para su desarrollo es necesaria la implicación de los proveedores audiovisuales (cadenas y productoras). Son necesarios productos específicos para el móvil (por ejemplo, boletines informativos, mini series) y adaptaciones de algunos productos de la televisión convencional. Los usuarios no están dispuestos a pagar, y menos los altos precios de la red 3G. Un modelo podría ser la difusión gratuitas por parte de las cadenas de productos básicos (boletines informativos, promociones) y otros productos de pago (por ejemplo, avances de series , resúmenes de goles).

Se consolida, en cambio, el consumo audiovisual mediante internet, fundamentalmente a través de las descargas de vídeos. Pero es llamativo que los vídeos descargados no traspasen plataformas: la mayor parte se consume en el ordenador, incluso en el propio ordenador en el que se ha descargado, aunque se afianza la tendencia a compartir estos contenidos entre amigos. El consumidor aparece más dispuesto a pagar en la plataforma internet, siempre que los precios sean razonables. Si tomamos como ejemplo el cine de estreno, el consumidor está dispuesto a pagar algo menos de la mitad de lo que cuesta una entrada a una sala. YouTube domina entre los portales de vídeo; los jóvenes cada vez cuelgan y descargan más vídeos.

El informe subraya que “la televisión convencional sigue siendo la principal fuente de la que se alimenta el consumo de contenidos audiovisuales en Internet». Uno de sus autores, Víctor Romero, concluye «sería un tremendo error olvidar el protagonismo y las fortalezas de la televisión convencional”.

Informe Sociedad de la Información 2007


Telefónica acaba de publica su Informe «La Sociedad de la Información en España 2007». Destaca el aumento de internautas y la mayor penetración de la banda ancha. Pero, pese al crecimiento, seguimos encontrándonos por debajo de la media de la UE.

Personalmente, lo que más me ha interesado es el capítulo dedicado al proceso de convergencia de la televisión. Como comienza el informe de Salvador Pérez Crespo, del que se extrae el capítulo, «hubo un tiempo en que todos sabíamos perfectamente lo que era la televisión», pero el proceso de convergencia ha aumentado las posibilidades de visionar vídeos, más allá del medio tradicional. Estas posibilidades se resumen en la siguiente tabla.

Hoy por hoy, la inmensa mayoría de los contenidos son producidos para la televisión tradicional. Muchos de ellos son canibalizados por los nuevos medios nacidos en el ciberespacio. En otras ocasiones, los acontecimientos nacidos en el ciberespacio son canabilizados por las televisiones tradicionales. Con todo, el ámbito de visionar preferente sigue siendo el salón y la gran pantalla.

Todo se mueve, todo converge, pero lo importante son los mensajes. ¿Ha muerto la televisión? Parece que, de momento, no. De lo que no cabe duda es de omnipresencia de la información audiovisual.

Publicidad y vídeo en BBC News


La BBC ha introducido algunos cambios de diseño en su portal de información news.bbc.co.uk.

Sus editores explican estos cambios. La página se ha ensanchado (ahora se usa una definición de 1024 píxeles), y como consecuencia las imágenes son más grandes y hay más espacio libre. En general, a mi juicio se gana en legibilidad.

Pero lo que quiero comentar no son los cambios generales de diseño. Se refieren a la presentación del vídeo y a la introducción de publicidad.

Se introduce ahora, junto con el sistema de streaming en RealVideo o WindowsMedia, vídeo en formato Flash 9 incrustado en la página. Según los editores, se trata, entre otras cosas, de lograr un tratamiento más integrado de texto, sonido y vídeo, permitiendo que el periodista integre en su relato los distintos elementos. La idea parece buena, pero la verdad es que en los ejemplos mostrados (Video games ratings faces overhaul, Google your way to a wacky office) el vídeo aparece como un encabezamiento previo a la lectura del texto, sin vinculación entre ambos elementos. La verdad es que desde la página principal no se accede, por el momento, a ninguno de estos vídeos incrustados. También se anuncia la posibilidad próxima de sindicar e incrustar estos contenidos en blogs y páginas personales, prestación todavía fuera de servicio, y que ya ofrece, por ejemplo, Reuters (aunque luego WordPress no nos permita incrustar estos vídeos).

El lenguaje hipertexto permite una navegación infinita que construye un nuevo texto a partir del propuesto por el autor. En ese nuevo discurso virtual el lector integra mentalmente elementos expresivamente diversos como texto, vídeo y audio. La solución clásica de abrir una ventana emergente para visionar el vídeo, descargado en sistema streaming, es perfectamente coherente. Pero las nuevas posibilidades técnicas, como las ofrecidas por el vídeo en formato Flash, nos abren una nueva perspectiva: construir un nuevo lenguaje audiovisual. El lenguaje audiovisual se basa en la dialéctica entre la imagen y el sonido. El nuevo lenguaje integraría en esa relación permanente el texto. Sería un paso adelante con respecto al lenguaje audiovisual clásico, pero un paso atrás, si se quiere, con respecto a la intertextualidad que permite la navegación a través de los hipervínculos. En otras palabras, se trataría de dar de nuevo un control al autor sobre un texto cerrado en el que se integre texto, sonido e imagen. Por supuesto, el desarrollo de este nuevo lenguaje, que me atrevo a denominar hiperaudiovisual, sería perfectamente compatible con la navegación hipertexto, de modo que el lector pudiera tanto leer el texto audiovisual propuesto por el autor, como construir su propio texto, saltando de enlace en enlace.

Otra de las novedades en el portal informativo de BBC es la publicidad. Desde hace meses, los usuarios que accedían a la página desde fuera del Reino Unido, encontraban un banner publicitario. Ahora, al ensanchar la página, la publicidad se hace estática y se coloca discretamente en la fila de la izquierda. La publicidad aparece también como presentación previa a los vídeos (gestionados por DoubleClick ad) cuando estos se visionan desde fuera del Reino Unido en alta calidad.

¿Por qué los usuarios que acceden desde el extranjero disfrutan de publicidad? La cuestión tiene que ver con la financiación del servicio público. Como es sabido, la BBC, como casi todas las radiotelevisiones públicas europeas, se financia por una tasa especial o canon. Esa financiación cubre los servicios nacionales, mientras que los servicios prestados fuera del territorio nacional tienen que buscar otra forma de financiación. De acuerdo con las normas comunitarias de financiación, los servicios que no se consideren estrictamente servicio público tienen que ser financiados en régimen de competencia. En otras palabras, resultaría competencia desleal recurrir a la financiación publicitaria dentro del Reino Unido, mientras que, en cambio, para los servicios prestados hacia el exterior existen limitaciones para usar la financiación preveniente del canon.

Por eso, el público británico ya puede visionar o descargar gratis cualquier programa emitido en la última semana por las distintas cadenas de la BBC, mediante la función i-Player. La BBC anuncia una versión para ser utilizada fuera del Reino Unido, que, previsiblemente, incorpore limitaciones y alguna forma de publicidad.

Estatuto de Información de RTVE


La Corporación RTVE va a dotarse en las próximas semanas de un nuevo instrumento para hacer real el pluralismo interno. Se trata del Estatuto de Información, pactado entre una Comisión Redactora, elegida por los trabajadores, y el Consejo de Administración. El texto fue acordado el pasado 28 de febrero (sin que RTVE apenas diera relieve informativo al hecho) y está ahora pendiente de ratificación en referendum y de su promulgación final por el Consejo de Administración. Como tampoco existe ningún enlace fuera de la intranet de la empresa, incluyo el TEXTO en la página de documentos de este blog.

Los estatutos de redacción nacen en los años 70 como una alternativa a las sociedades de redactores y con una misma finalidad: garantizar el pluralismo al interno de los medios. En Francia, por su peculiar historia, fue posible que en los 60 se constituyeran en el seno de determinados periódicos sociedades de periodistas que, a través de su participación colectiva en el capital societario, controlaran los principios fundacionales de estas publicaciones, en peligro en virtud de la mercantilización de las empresas y la consiguiente concentración. Las más importante ha sido la de Le Monde (véanse en este blog los comentarios Frágil acuerdo en Le Monde y La independencia de Le Monde). En España, pese a algún intento, la situación económica, política y jurídica hacía inviable la solución de la participación de los periodistas en el capital de la empresa. Surge, en cambio, de la mano de El País, la solución de los estatutos de redacción. Le seguirán luego El Mundo, otros diarios y casi todas las televisiones públicas autonómicas (excepto Telemadrid).

Los estatutos de redacción son mecanismos de autorregulación y participación interna. Suelen definir el marco de relaciones profesionales, desarrollando los deberes y derechos de los informadores, estableciendo un conjunto de normas de carácter deontológico (a veces también normas de estilo) y creando órganos de participación (consejos de redacción, comités profesionales). El elemento clave de ese sistema son esos consejos, entre cuyas competencias más importantes y frecuentes suelen estar dar su parecer no vinculante sobre el nombramiento del director de la publicación o de los servicios informativos, o manifestar su discrepancia con una posición editorial en las mismas páginas o programas de la empresa.

En RTVE venía reclamándose un estatuto desde 1981. A pesar de que en varias ocasiones se abrieron negociaciones, estos procesos no llegaron a nada. Una RTVE absolutamente gubernamentalizada no era el mejor contexto para estos instrumentos de participación y control. En cambio, las radiotelevisiones autonómicas, siguiendo el ejemplo de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, se dieron (como digo, salvo Telemadrid, otro reducto de la gubernamentalización) estatutos de informativos. Los estatutos de las radiotelevisiones se centran en la regulación de los aspectos profesionales y amplían su ámbito subjetivo a un conjunto de categorías, como cámaras u operadores de vídeo, con funciones importantes en la conformación de la información audiovisual. Unos estatutos han funcionado mejor y otros (en aquellas empresas con mayor dependencia política) peor, hasta el punto de que en El Mundo o la radiotelevisión valenciana los consejos han dejado de elegirse. El último precedente antes del RTVE ha sido el estatuto de redacción de la agencia EFE, con un alto grado de desarrollo de los derechos profesionales y un Consejo de Redacción con importantes poderes.

La ley de la radio y la televisión de titularidad estatal define un nuevo marco al establecer dentro de su arquitectura institucional los consejos de informativos, a los que caracteriza como órganos de control interno destinados a garantizar la independencia profesional de los informadores y promover la independencia editorial de la Corporación (como garante de los principios del servicio público y entre ellos de los de veracidad y objetividad informativa).

La ley establece que la norma reguladora de estos consejos sea aprobada por el Consejo de Administración «con el acuerdo de los profesionales». Esta exigencia determinó la elección por los trabajadores de una comisión redactora, que elaboró un texto, luego negociado y pactado con el Consejo de Administración y pendiente ahora de referendum.

Sintéticamente indico las novedades del Estatuto de Información de la Corporación RTVE:

  • Naturaleza de pacto interno
  • Sujeto amplio: los profesionales de la información audiovisual, todos los profesionales del periodismo, la imagen y el sonido que determinan los contenidos informativos
  • Amplio elenco de derechos, con novedades como el derecho a la libertad de creación y el derecho a una carrera profesional, que deberá ser tenida en cuenta a la hora de efectuar nombramientos o adscribir a los puestos de trabajo.
  • Código deontológico adaptado a la realidad presente de la información audiovisual
  • Consejos de informativos con importantes poderes, como dar su opinión sobre los nombramientos de los directores de informativos y comunicación previa de los nombramientos intermedios y de los cambios de organización informativa.
  • Recurso de amparo ante los consejos
  • Posibilidad de expresar una discrepancia editorial

En definitiva, el estatuto es un marco útil para garantizar tanto la independencia personal de los informadores, como la independencia editorial y el respeto de los principios de servicio público que inspiran a la radio y televisión públicas. Pero sólo es un marco, no una panacea. Como todos los derechos, éstos tienen que ser asumidos y ejercidos por sus titulares. Eso conlleva riesgos, pues por importantes que sean las garantías jurídicas siempre queda un terreno gris de discreccionalidad de la empresa. Y como a todas las instituciones, los consejos tienen que dar contenidos reales a sus funciones.

Llega, además, este Estatuto con 20 años de retraso. La generación que luchó por él fue barrida por el ERE. Hoy toca a los jóvenes generaciones aprovechar la conquista.

El futuro de las redes sociales


Reseño brevemente este artículo sacado del último The Economist, «Online social networks: everywhere, nowhere.

Las redes sociales no son negocio. A pesar de su crecimiento exponencial y a pesar de adquisiciones millonarias, como la realizada por AOL de Bebo, las redes sociales no tienen un modelo de negocio claro. Ocurrió lo mismo con el correo web. Microsoft, Yahoo o Google incluyen publicidad en sus servicios, pero dando el servicio de correo gratuito pretenden ante todo mantener al usuario enganchado a otras de sus páginas mucho más rentables en términos ded publicidad.

Las redes sociales tienden a ser ubicuas (everywhere). Hasta ahora, cada red social es un jardín cerrado, pero existe un movimiento creciente -como ocurrió con el correo y la mensajería instantánea- en interconectarlas. Los usuarios exigen ya la portabilidad de sus datos de unas redes a otras.

Las redes sociales pueden desaparecer como tales (nowhere). El futuro puede estar en la explotación del correo web como red social. Ahí está todo: lista de direcciones (clasificadas en tipos de contactos), tráfico de mensajes más o menos frecuentes, citas entre usuario… Sólo hace falta explotar con nuevas aplicaciones esa mina de datos.

Irak, Iraq… memoria de la destrucción


¡Ya ha empezado! Eran las tres de la mañana de la madrugada del 20 de marzo de 2003 y al otro lado del móvil, mi jefe, Daniel Peral, me advertía del temido momento: habían empezado los bombardeos.

Mirando la galería de fotos y vídeos de Reuters rememoro las difíciles semanas que siguieron. Pase la guerra en la Redacción de TVE, muy lejos de los riesgos físicos y morales del campo de batalla; pero, en cierta forma, también la Redacción se convirtió en un campo de batalla. Hacer información internacional para televisión tiene algunas ventajas. En el mundo siempre hay algún acontecimiento de primera magnitud y a estas alturas ese acontecimiento casi siempre tiene una imagen; pero la gran ventaja sobre cualquier otra es estar fuera del juego político nacional y de las presiones que conlleva. Hasta que el gobierno de un mediano país quiere jugar una dudosa carta estratégica y se suma como comparsa al Imperio. Entonces empiezan los problemas y la información internacional deja de ser ese territorio franco y despreciado. Empiezan las presiones y llega la voracidad de otras secciones por comerse parte del pastel informativo.

Las tres semanas de campaña (que no de guerra, que todavía sigue) fueron muy intensas y requirieron mucho esfuerzo, pero resultaron menos tensas que los meses que precedieron a los primeros bombardeos. Desde el otoño de 2002 la administración Bush daba señales que la decisión de la guerra estaba tomada y que sólo se trataba de venderla la opinión pública. En aquellos Servicios Informativos dirigidos por Alfredo Urdazi se privilegiaba todo aquello que mostrara la maldad de Sadam y su régimen -disidentes iraquíes refugiados en España aparecían cada día como por ensalmo- y todo los que demostrara la existencia de armas de destrucción masiva y la vinculación con Al Qaeda. Se mininizaba, en cambio, cualquier iniciativa diplomática, se infravolaban los informes de los inspectores de Hans Blix y El Baradei. A los informes del desaparecido Comité Antimanipualación (recogidos en la página del Consejo Provisional de Informativos ) me remito. Se llegó a extremos tan ridículos como -a la hora de unificar grafías- escoger Iraq en lugar de Irak, porque Iraq se escribe en inglés e Irak en francés -ya se sabe, Francia era paladín de la no intervención.

Permítaseme el recordatorio de algunas de las imágenes que se guardan en mi memoria.

La primera guerra del Golfo, 1991. Los bombardeos en la noche verdosa… los ataques aéreos convertidos, por primera vez, en vídeo juegos… Peter Arnett desde la terraza del hotel en directo practicando una diplomacia oscura e indirecta… los soldados iraquíes que se rinden y besan la mano a sus invasores… la carretera de la muerte, Quwait-Basora, todo un ejército reducido a chatarra y la chatarra no nos dejaba ver la carnicería.

El éxodo kurdo, 1991. Cientos de miles de personas vagando por montañas nevadas; un pueblo sin estado, desconocido y olvidado; una información tematizada como «catástrofe humanitaria»; un corolario, la «intervención humanitaria»; una consecuencia, la «exclusión aérea»; un resultado final, el estado kurdo de hecho y la desmembración de Irak.

Los años del olvido, 1991-2002. Irak se desdibuja informativamente; poca información sobre la reconstrucción (en un par de años Irak se reconstruyó a unos niveles impensables en la segunda guerra); algo sobre el bloqueo, cuando los iraquíes invitaban a equipos de televisión occidentales, que nos mostraban niños que morían sin los medicamentos embargados -propaganda iraquí, decíamos; crisis recurrentes con retirada de inspectores y diplomáticos y bombardeos conforme a los avatares de la política interna estadounidense y los líos de faldas de su presidente; «petróleo por alimentos» y su escándalo.

Preparando la guerra, septiembre 2002-2003. Continuas filtraciones de informes de servicios secretos, «revelaciones» de exilados iraquíes; «analistas» y «expertos» proclamando la amenaza apocalíptica de Sadam; el elegante Villepin, con su estupendo castellano, y sus movimientos diplomáticos en contra de la intervención; los llamamientos de Juan Pablo II; la movilización global contra la guerra; el rídiculo espectáculo del power point de Powell en el Consejo de Seguridad; la foto de las Azores.

La campaña militar, marzo-abril 2003. Otra vez imágenes verdosas de bombardeos; otra vez las «armas inteligentes», no lo suficiente para no masacrar civiles; otra vez los «vídeo juegos de bombardeos»; el avance anglo-norteamericano parado en Nasiriya; el niño Alí, sin brazos ni piernas ni familia, convertido en personaje mediático; la soldado Lynch, víctima de las balas iraquíes y de la propaganda del Pentágono; la muerte de Couso y las presiones para presentarla como un «trágico accidente»;otra vez los que se rinden besan la mano de los invasores, prisioneros que sí pueden ser mostrados en la televisión; no, en cambio, «los nuestros» «secuestrados» por los iraquíes, cuya imagen sí que estaba protegida por la Convención de Ginebra; Sadam paseándose ausente por un Bagdad espectral; su estatua derribada y la «toma en directo» de Bagdad.

La destrucción de Irak, 2003-2008. El saqueo, la destrucción, la rapiña del tesoro artístico; «Misión cumplida»-Bush dixit; las primeras redadas; los primeros enfrentamientos; la bomba contra el edificio de la ONU y la muerte de Vieira de Mello (un secretario general de la ONU en ciernes) preludio de lo que habría de venir; las carnicerías cotidianas; las peregrinaciones chíies; Paul Bremer, con traje y botas Panamá Jack, bajando del avión protegido por contractors (eufemismo de mercenarios); los contractors colgados del puente de Faluya; los agentes del CNI «asesinados por terroristas» (otro momento infomativamente difícil); ¿donde están las armas de destrucción masiva?;el «caso Kelly»; el ejército del Mahdi; los «daños colaterales» que matan a decenas de personas que asistían a una boda, confundidos con terroristas; la violencia sectaria; la orgía sangrienta de los vídeos yihadistas; la voladura de la mezquita de Samarra; la huída de los periodistas; la infamia de Abu Ghraib; el cansancio, el aburrimiento, Irak ya no es noticia…

«La situación en Irak (¿o en Iraq?) no es idílica, pero sí es muy buena» -Aznar dixit.