Han pasado dos décadas y China sigue sin enfrentarse a su pasado reciente. Tianamen sigue siendo tabú en China, donde el gobierno vuelve a bloquear las redes sociales de cara al aniversario. No es extraño. Si en España no somos capaces de enterrar a los fantasmas del franquismo y dar satisfacción a sus víctimas, en China manda la generación de entonces jóvenes tecnócratas que apoyaron la represión.
Las cosas podrían haber sido de otra manera como se adivina en las memorias de Zhao Ziyang, defenestrado y castigado con arresto domiciliario en vida por defender que la única salida era la democratización.
Ahora esos tecnócratas gestionan una crisis sin precedentes que se ceba en las masas de mano de obra barata y sin derechos -¿serán el modelo que nos proponen nuestros apóstoles de la flexibilidad?. Por el momento no ha habido una explosión social, pero China sigue careciendo de los mecanismos más elementales para afrontar los conflictos sin que estos pongan en cuestión el sistema.
Pero en este aniversario es hora de recordar a las víctimas y de apoyar a los defensores de los derechos humanos. Este es el objetivo de la campaña que ha lanzado Aministía Internacional. Recojo aquí el vídeo con los testimonios de uno de estos activistas (y una voz en off familiar).
Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.



La mirada de esta joven madre y las heridas de su hijo son todo un resumen del destino de
Obama ha dado una gran victoria a la impunidad al renunciar a juzgar a los agentes de la CIA que torturaron y a los ideólogos y leguleyos que buscaron los pretextos legales. La mal entendida razón de Estado ha triunfado.
