
El malestar de los jóvenes ha encendido las calles en toda Europa. La partida más importante se juega en Francia, tanto para el destino del país, como para toda Europa. Vale la pena y abrir un poco más el foco para abarcar a los Balcanes, esa región tan despreciada que Churchill –dixit- «producía más historia de la que podía consumir». Dos países candidato a entrar en la UE, Serbia y Albania, viven momentos de máxima tensión y se juegan su futuro político en los próximos días.
A continuación un poco de precedentes de estas situaciones.
Serbia
El 1 de noviembre de 2024 se vino abajo la marquesina de la estación ferroviaria de Novi Sad, la capital de la Voivodina, la región del norte, con una importante minoría de origen húngaro. En el accidente murieron 16 personas. La marquesina estaba recién construida e inmediatamente aparecieron evidencias que la obra se había hecho deficientemente por empresas vinculadas a redes clientelares corruptas vinculadas al poder.
Desde entonces las protestas han sido constantes.
Los estudiantes tienen un largo historial de protestas en Serbia. Durante el régimen de Milosevic los jóvenes estudiantes fueron la punta de lanza del movimiento opositor Zajedvno, una caótica amalgama de partidos opositores, algunos abiertamente nacionalistas. Todos los días se repetía el mismo ritual, la manifestación recorría el centro de Belgrado y al llegar a la televisión serbia manifestantes disparaban cohetes y petardos- era un momento que viví y daba miedo. La policía respondía con cargas contundentes. Más adelante, durante la guerra de Kosovo, el edificio fue bombardeado por la OTAN, murieron varios trabajadores, sin que se haya esclarecido si hubo un aviso previo para que el edificio fuera desalojado.
En el 2000, con un Milosevic debilitado después de perder las guerras de Croacia, Kosovo y Bosnia (parcialmente) los estudiantes volvieron a las calles, orgsnizados en el movimiento Otport!, pacifista, autogestionario y realizando una comunicación movilizadora, propia del siglo XXI, que hubiera encajado con las redes sociales, que todavía no existían.
Finalmente Milosevic cayó cuando fue una columna de tractores tomó Belgrado ( se ha discutido si dirigida en la sombra por la CIA, pero no se ha probado) Una muchedumbre asaltó el Parlamento y Milosevic cayó.
Los sucesivos gobiernos que le siguieron hicieron algunos gestos a las potencias occidentales como entregar a Milosevic, aunque Mladic con la complicidad estatal y social evitó la detención durante años. Finalmente terminó en la cárcel del TPI donde ha muerto recientemente.
El gobierno de Alexander Vucic y su Partido Progresista Serbio (SNS) es continuador de las redes políticas y corruptas que se remontan a la época de Milosevic. Su candidatura a la UE le ha obligado a hacer algunas reformas puramente cosméticas. 700.00 serbios han emigrado al extranjero durante sus sucesivos mandatos. En estas elecciones Vucic que no puede revalidar su mandato como presidente, porque ha agotado sus mandatos, aspira a mantenerse en el poder como primer ministro.
Los dos años de protestas de los estudiantes universitarios, en las calles y en el campo (y ahora, sí, además en las redes sociales que manejan con soltura como todos los miembros de la generación Z) han conseguido primero la convocatoria de elecciones anticipadas para el domingo 25 de octubre. En un país con una tradición de fragmentación de los partidos de la oposición, los estudiantes han conseguido constituir una única «lista cívica» con más de 250 opositores prestigiosos. Veremos si Serbia tiene finalmente un gobiero honrado y competente. El problema de estas listas independientes es que pueden ganar elecciones, pero luego no tienen estructuras para gobernar.
LECTURA IMPRESCINDIBLE:
Tamara Djermanovic:«Los estudiantes que han sacudido Serbia» (El País, 21-10-26).
Albania
En Albania, las protestas empezaron pacíficamente este verano. Multitudes protestaban pacíficamente para preservar una zona protegida, en la que anidaban flamencos y donde se iba a construir un resort por una empresa de una hija de Trump.la imagen de esas aves se convirtieron en símbolo de las protestas, que empezó a denominarse «la revolución de los flamencos».
Al cabo de los meses las estudiantes exigen mejoras educativas y el conjunto de los manifestantes exigen la dimisión del primer ministro Edi Reza, acusado de corrupción; a pesar vende que las relaciones con la UE moderniza y beneficia a todo el país; pero la gente percibe que solo beneficia a un poder corrupto.
Hay que recordar también el historial de revueltas en Albania. Tras la caída de un comunismo cerrado sobre si mismo, Occidente confió que el cardiólogo Shali Berisha sacaría el país adelante. La inexperiencia y la corrupción permitieron montar una estafa piramidal. Cuando explotó se llevó por delante los ahorros de todo el pueblo. En una explosión de cólera las multitudes asaltaron cualquier edificio público. La policía desapareció y el país cayó en el caos. Durante años el país fue controlado por mafias étnicas.
Se desató una locura migratoria cualquier cosa que flotara servía para aborrotado de gente cruzar el Adriático y dejar su carga humana en lo puertos y playas italianas (lo cuenta bien la película «Lamerica«).
Esta primera ola migratoria masiva desató un sentimiento de miedo en toda Europa, especialmente en Italia. Todavía es una imagen utilizada por la extrema derecha xenofoba.


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