El canon del español


De nuevo tenemos el privilegio de disfrutar de una de las crónicas culturales de Francisco Rodríguez Pastoriza para los Sábados del Faro de Vigo, en esta ocasión sobre la nueva colección de la Academia de la Lengua, que pretende publicar el que podría considerarse como “canon” de la literatura española.

La idea de establecer una relación de obras canónicas como resumen de la historia de una literatura tan rica y tan larga no deja de ser discutible. Pero no lo es la tarea al respecto de la Academia de la Lengua, editando en esta Biblioteca Clásica joyas de nuestra literatura, acompañadas del correspondiente aparato crítico para quien desee ampliar la lectura, más allá del disfrute de la obra original.

Lástima que los textos no puedan adquirirse en alguno de los formatos de libro electrónico. No obstante, están disponibles para su descarga gratuita los materiales críticos que acompañan las obras. Con todo, creo que la referencia de la biblioteca digital de la literatura española (al menos de la clásica) sigue siendo la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes de la Universidad de Alicante.

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EL CANON DE LA ACADEMIA

La RAE comienza la publicación de las mejores obras de la literatura española

 

FRANCISCO R. PASTORIZA (*)

De las tres funciones del lema de la Academia de la Lengua, “limpia, fija y da esplendor”, es esta última la que menos proyección ha tenido desde su fundación en 1713. Consiste  en propagar aquellas obras escritas en castellano en las que la lengua ha brillado por su alta calidad. Esta función, además, está exigida por el artículo primero de los estatutos de la institución, que obliga a la Real Academia Española a divulgar los escritos literarios, especialmente los clásicos, y a mantener vivo el recuerdo de quienes han cultivado con gloria nuestra lengua. Hubo un primer intento en 1889 con la “Biblioteca selecta de clásicos españoles”, nunca terminada, y recientemente la RAE ha venido publicando ediciones conmemorativas de obras como Don Quijote de la Mancha, en el año de su V centenario, y de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, cuando se cumplieron los 40 años de su aparición en 1967. Ahora la RAE comienza a editar en Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores la “Biblioteca Clásica de la Real Academia Española”, una colección que dirige el académico y catedrático de Literatura Francisco Rico. Cada año se publicarán ocho títulos de entre los primeros 111 seleccionados por la Academia (algunos volúmenes contienen varias obras de un mismo autor), una selección que comienza en el Cantar de Mio Cid y termina con Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán (la selección se cierra en el siglo XIX). Entre ellos se incluyen también obras de autores hispanoamericanos. Hay aquí obras universalmente divulgadas, como Don Quijote de la Mancha, y algunas totalmente desconocidas, como Tradiciones peruanas de Ricardo Palma. A este ritmo de ocho volúmenes por años, la publicación de todos los títulos finalizará en 2025. Como todo canon, la selección es opinable y sin duda los lectores más exigentes echarán en falta algunos autores o algunos títulos. Lo que se puede afirmar es que no falta ninguno de los más importantes de la historia de la literatura española e hispanoamericana hasta el siglo XIX. Con este proyecto la RAE intenta fijar un canon de clásicos similar al que en Francia ha instituido La Pléiade.

NIVELES DE LECTURA

Las obras incluidas en la colección se ajustan a varios niveles, de modo que pueda llevarse a cabo una lectura fluida de los textos literarios o una lectura especializada, a través de las notas a pie de página (pequeños desarrollos sobre la palabra o alusión que las motiva, para una mejor comprensión del texto) y sobre todo al final de cada obra, donde se profundiza en estas mismas cuestiones y se aportan bibliografías complementarias.

Las cuatro primeras obras puestas ya en circulación este año no se corresponden con su antigüedad cronológica, sino que obedecen a un intento de definir el canon que propone la RAE. Son el Cantar de Mio Cid (Nº 1), los Milagros de Nuestra Señora, de Gonzalo de Berceo (Nº 3), la Gramática sobre la Lengua Castellana, de Antonio de Nebrija (Nº 17) y La vida del Buscón, de Francisco de Quevedo (Nº 59).

La edición del Cantar de Mio Cid, a cargo de Alberto Muntaner, ha sido revisada directamente desde el texto más antiguo conservado. Para acceder a algunos de los tramos prácticamente ilegibles, deteriorados por la aplicación de reactivos químicos utilizados para leer algunos de sus pasajes, se ha echado mano de modernas técnicas como cámaras digitales de análisis hiperespectral, cámaras de reflectografía infrarroja y viedomicroscopios de superficie, que han permitido penetrar en los contenidos correctos de algunas palabras o frases completas que en ediciones anteriores (incluida la meticulosa transcripción paleográfica de Menéndez Pidal) no se habían llegado a desvelar.

Para los Milagros de Nuestra Señora, la edición de la RAE (a cargo de Fernando Baños) ha estudiado exhaustivamente todas las variantes de anteriores ediciones, desde las fuentes del infolio del siglo XIV, los manuscritos Mecolaeta y la copia encargada por Ibarreta, el monje de Santo Domingo de Silos, base de la fijación de este texto.

De la Gramática sobre la Lengua Castellana de Antonio de Nebrija se conoce popularmente su existencia, de la que se habla en todos los manuales de Lengua y Literatura Española, aunque pocos han sido los lectores que han tenido la oportunidad de acercarse a sus contenidos (ya en la época de su primera edición quedó marginada y poco menos que olvidada). Esta edición es una excelente ocasión para descubrir esta “genial extravagancia” que, en la presente edición a cargo de Carmen Lozano se atiene al princeps de 1492.

Obra más divulgada popularmente es La vida del Buscón, de Francisco de Quevedo, ya por su lectura directa del texto original o en las diversas adaptaciones que se han hecho para el cine y la televisión. La edición de la RAE (de Fernando Cabo Aseguinolaza) se atiene al manuscrito conocido como Bueno (así denominado por haber pertenecido al poeta y bibliófilo sevillano de este apellido), el más cuidadoso de todos los manuscritos conocidos (el de la biblioteca Menéndez y Pelayo de Santander y el de la biblioteca de la propia RAE) y el que mejor se atiene a la intención de Quevedo.

MIRANDO AL FUTURO

Esta colección se puede visitar de forma gratuita en la página web de la RAE (www.rae.es), que además ofrece diversos materiales de apoyo para cada obra. Desde allí pueden descargarse textos clásicos de Garcilaso de la Vega, Calderón de la Barca, Lope de Vega o Leopoldo Alas ‘Clarín’ en formatos adaptables a la mayor parte de dispositivos electrónicos. Y también textos cortos para iPhone. Desde esta página se puede acceder también a diversos con ediciones de textos clásicos. En los próximos años la RAE comenzará la edición de dos nuevas colecciones, la “Biblioteca Clásica Popular” y la “Biblioteca Clásica Escolar”.frpastoriza@wanadoo.es

(*) Profesor de Información Cultural

      de la Universidad Complutense de Madrid

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2 comentarios to “El canon del español”

  1. centros de rehabilitación Says:

    Todo un honor tu publicación, gracias por compartirla, realmente un gusto disfrutar de tan buenos post, un saludo.

  2. rafaeldiazarias Says:

    Gracias


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