Al sur de la frontera


Ayer La Dos emitió «Al sur de la frontera», la película en la que Oliver Stone realiza el panegírico de Hugo Chávez y el bolivarianismo. Y digo «película», porque aunque las técnicas son las del documental (de una factura, por cierto, un poco chapucera) Stone se monta su propia «película». No es un documental sesgado, es una obra militante, propaganda si se quiere de brocha gorda.

En un trabajo periodístico, aún en el caso de que se tome partido por las víctimas no pueden faltar todas las voces. Lo que no sería admisible en un reportaje o en un documental periodístico puede ser legítimo en este tipo de obras. En este caso, me parece más un ajuste de cuentas de Stone con su propio país y una cierta fascinación por los «hombres fuertes» (Chávez, Castro) que el director norteamericano no oculta.

Creo que Chávez ha creado un caudillismo democrático, en el que la división de poderes queda seriamente dañada y que terminará por pasar factura a su país. A mi desde luego no me gustan los grandes hombres que fascinan a Stone, esa exaltación de la energía en movimiento. En los distintos líderes del bloque bolivariano hay luces y sombras (por cierto ¿por qué no aparece Daniel Ortega?). No hay sombras en «Al sur de la frontera».

Pero si hago esta entrada es porque encontré en la película algunos logros notables:

– Terrible la propaganda de los informativos norteamericanos. Quien no nos obedezca como un vasallo fiel es nuestro enemigo. ¡Cuánta ignorancia y manipulación! ¡Cuánto desprecio hacia sus vecinos del Sur! Sólo por la denuncia de esta manipulación que realiza Stone la película debiera ser analizada en las facultades de Periodismo.

– Una perla que explica los liderazgos bolivarianos. Cristina Kirchner observa: «Es la primera vez en la Historia que el rostro de sus líderes se parece al de sus pueblos».

Otra perla, ésta de Lula : «Es la primera vez que los pobres están siendo tratados como seres humanos en América Latina».

Creo que Lula y Cristina tienen razón. Pero eso no puede significar carta blanca para los líderes de la izquierda y el centro izquierda. Por que destruir la «democracia formal» significa volver a tratar a los pueblos como menores de edad sin discernimiento.

La esperada detención de Mladic


Perfil de Mladic por José Antonio Guardiola

Recordar para que no vuelva a ocurrir

Ayer estábamos en Segovia (en las Jornadas de Periodismo en lo Global) un grupo de periodistas para los que la guerra de Bosnia sigue siendo un hito personal y profesional. Dimos la noticia de la detención de Ratko Mladic a uno jóvenes alumnos, muchos de los cuales no habían nacido el 11 y 12 de julio de 1995, los días en que las tropas a las órdenes de Ratko Mladic consumaron el genocidio ante los ojos del mundo.

Quizá tendríamos que haberles explicado mejor aquella infamia porque a muchos ese nombre eslavo no les diría nada.  Supongo que la botella de champán que Javier Bauluz descorchó tuvo la suficiente caraga simbólica para que comprendieran que no era un noticia más. Vaya para estos jóvenes mi personal reflexión.

¿Qué habrá sido del niño de la cobaya?

No he encontrado la foto, pero en el vídeo que encabeza esta entrada puede verse la secuencia. El 11 de julio, Mladic ha tomado el enclave de Srebrenica después de un cruel asedio. A la entrada del pueblo, en la antigua fábrica de Potocari, centenares de civiles, las mayor parte mujeres y niños, han buscado la protección del contingente de 400 cascos azules holandeses.

«No os preocupeís, no os pasará nada» – tranquiliza el general, mientras acaricia a un niño que en su regazo tiene un conejito, una cobaya blanca (este detalle no aparece en el plano del vídeo). Aquel muchacho rubio tenía unos 12 años y tengo su cara grabada .

Al día siguiente llegan unos camiones y los soldados serbobosnios separan a mujeres y niños por un lado, a los hombres, por otro. Mujeres y niños comienzan su vida de refugiados. Los hombres, hasta 8.000, son masacrados. Las cámaras también captaron aquella macabra selección.Los criminales no se privaron de grabar las matanzas en vídeos domésticos que apararecieron hace un par de años.

¿Aquel chico acariciado por Mladid sería considerado un niño o un adulto? Su suerte dependería del juicio inapelable de algún suboficial. Si fue considerado adulto, moriría en alguna cuneta y puede que sus restos todavía no hayan sido recuperados, o descansen en el cementerio conmemorativo en que se ha convertido Potocari. Si se salvó porque todavía parecía un niño, tendrá 26 o 27 años, habrá intentado reconstruir su vida y puede que vuelva el 11 de julio de cada año para rendir homenaje a un padre o a un hermano masacrado.

Aquel niño se había refugiado en Srebrenica porque la ONU había declarado el pueblo zona protegida; porque el general Morillon, comandate francés de los cascos azules les había prometido «no os dejaremos solos»; porque allí estaban 400 soldados holadeses para protegerlos; porque todas las cámaras apuntaban a Srebrenica… Y delante de todos, con los cascos azules atados de pies y manos por unas normas de enfrentamiento, dedicados a protegerse a si mismos, Mladic cometió el crimen.

Aquel niño merece justicia.

Nunca más

Nunca más militares carismáticos, salvadores de la patria.

Eso es lo que fue Mladic para muchos serbios y serbobosnios, el salvador de una patria en peligro. El hombre con lo que hay que tener, capaz de combatir codo a codo con sus soldados. El hombre sin miedo ni compasión, pero capaz de acariciar a un niño o repartir chocolatinas. El hombre entregado. No un politocastro como Karadzic. Un militar de una pieza. Por eso muchos le protegieron. Por eso los servicios de seguridad de Serbia le ocultaron.

Para ser un criminal no hay que ser un monstruo psicológico. Basta con ser un funcionario obediente o, como en este caso, el defensor de los «nuestros» contra los «otros». Hoy el monstruo, el carnicero, es un anciano enfermo, pero la justicia tiene que hacer su labor, que no es venganza, sino más allá del castigo de las conductas, el reproche de los valores que inspiraron esas conductas.

Serbia se libera de su carga, pero Europa tiene todavía que asumir su culpa.

El 15-M y la democracia líquida


La Puerta del Sol, el movimiento 15-M, pierde hoy brillo en los medios tradicionales y hasta en las redes sociales. La victoria del PP y el hundimiento del PSOE copan la atención. Los acampados, ahora reducidos (como siempre) a los más entusiastas o militantes, anuncian que seguirán una semana para articular el movimiento.

No será tarea fácil, no ya por la heterogeneidad de las propuestas, muchas contradictorias (se me puso la carne de gallina cuando escuché a un indignado declarar que «lo que queremos es que el Estado funcione como una empresa privada»), sino por la dificultad de encontrar un nuevo modo de organización y de proposición de medidas viables con un potencial transformador, que susciten el acuerdo general.

El movimiento ha sacado a la superficie la gran indignación por la gestión de la crisis y por el modo de hacer política. Los congregados han demostrado capacidad de organización y espíritu cívico, pero poca cultura institucional (¿Cómo se puede decir que se es apolítico y proponer reformar la ley electoral?). Conectan con los fundamentos de la democracia, pero ignoran sus desafíos. Las asambleas sirven para organizar un campamento de protesta, pero no para gobernar una sociedad compleja.

Después de la indignación, la victoria rotunda del PP no puede traer más que más políticas neoliberales, con el inequívoco apoyo de los votantes. La legitimidad la  dan los votos, pero sería estúpido no ver que lo que se está gestando es un cambio cualitativo, tanto en los objetivos como en los medios ¿Otra democracia es posible?

La explosión del #15m demuestra que vivimos en una sociedad en que la comunicación virtual es tan importante como la comunicación personal o la comunicación masiva. Las redes sociales y las herramientas interactivas hacen posible formas de democracia directa hasta ahora impensables.

Todas las formas de democracia -la representativa, la directa y la participativa- se basan en la deliberación, esto es, en la confrontación de argumentos previa a la toma de decisiones. En nuestra sociedad líquida (Bauman), inestable, en permanente cambio, la deliberación se acelera y se convierte en tuits de 140 caracteres que se suceden a un ritmo endiablado. ¿Cabe una deliberación reflexiva? Con un botón «me gusta» podemos hoy declarar la  III República y mañana restaurar la Monarquía.

El movimiento 15-M es un movimiento líquido, pero no tiene más remedio que buscar formas de organización y si se quiere hasta de institucionalización. Anuncian asambleas en los barrios. Pues no tendrán más remedio que contar con las asociaciones de vecinos, por muy láguidas y envejecidas que estén. Igualmente, tendrán que coordinarse con las organizaciones alternativas ya existentes, con gran experiencia de movilización.

El futuro de este movimiento puede pasar por:

– Promover una gran alianza cívica de organizaciones sociales.

– Buscar puntos de encuentro con partidos y sindicatos

– Crear una plataforma de deliberación virtual.

– Fomentar la presencia en las (limitadas) instituciones de democracia participativa (por ejemplo, consejos escolares).

– Elaborar a través de estos procesos un programa de regeneración democrática, a proponer a los partidos de cara a las próximas elecciones legislativas.

– Crear mecanismos de escrutinio popular de las políticas públicas en Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y Estado Central.

No será una cuestión menor la de la financiación. Cuidado con los mecenas. En eso si que las herramientas interactivas de captación de fondos pueden ser la solución.

(Algunos enlaces. Adolfo Vásquez Roca «Zygmunt Bauman: modernidad líquida y fragilidad humana» pdf / Mark Deuze «Liquid Journalism)

Un programa de regeneración democrática


Este blog nació para hablar de periodismo, televisión, información internacional y globalización. En casi cuatro años no he entrado en temas españoles, salvo, claro, que se refirieran a esas cuestiones centrales del blog.  Pero, ahora, sin que sirva de precedente, ya que en comentarios a la anterior entrada deslicé el tema de la regeneración democrática, me atrevo a lanzarme a la palestra.

En primer lugar, hace dos días afirmaba que las movilizaciones de Sol carecían de un objetivo claro. Sigo pensando que están muy lejos de movilizar a todos los indignados de nuestra sociedad. Pero puede que este movimiento sea el revulsivo que estábamos necesitando. A través de las redes sociales y los pasquines de la Puerta del Sol se están empezando a desgranar propuesta. Vaya aquí la mía para una regeneración democrática.

Reforma de la ley electoral. Aumentar el número de diputados de 350 a 400 para que el voto de todos los españoles, vivan donde vivan, valga lo mismo. Abrir las listas (aunque no creo que los ciudadanos cambiaran mucho el orden).

Reforma federal. Convertir el Senado en Cámara Federal, no en Cámara de segunda lectura. Cerrar la distribución de competencias y modalidades de financiación. Crear conferencias de presidentes y consejeros autonómicos por políticas públicas.

Reforma municipal. Garantizar una financiación estable a los municipios y liberarlos de financiarse mediante el urbanismo.

Reforma fiscal. Aumentar la progresividad fiscal. Abrir la escala del impuesto de la renta aumentado el tipo máximo hasta el 50%. Establecer un impuesto especial sobre la banca (sin perjuicio de tasas internacionales sobre transacciones financieras que pudieran imponerse). Eliminar resquicios fiscales, imposiciones privilegiadas como las de las SICAV, reintroducción de los impuestos de patrimonio y sucesiones. Lucha contra el fraude.

Reforma de la justicia. Aumentar los recursos. Reformas los procedimientos con mayor uso de las nuevas tecnologías. Mayor atención a los justiciables y las víctimas. Gestión eficaz de la oficina judicial.

Cultural democrática. Todos los miembros de las altas instituciones y autoridades independientes a nombrar por el Congreso se someterán a un procedimiento de escrutinio mediante audiencias públicas y, en algunos casos, estableciendo baremos objetivos.

Como se ve, son medidas de gran calado, de gran complejidad, que requieren discusión y difícil articulación. No son blanco o negro. No tienen la simplicidad de una ciberacción. No se resuelven con un flashmob. Exigen un pacto social y político de dimensiones cuasi constitucionales (formalmente, sólo requeriría un cambio constitucional la reforma federal).

Queda un año hasta las próximas elecciones legislativas. Un Zapatero en retirada difícilmente puede liderar un proceso como éste. El PP cree que ya tiene en la mano el poder. ¿Serán -seremos- los indignados capaces de articular esta plataforma de regeneración democrática con propuestas y procesos de diálogo desde la base?


La Puerta del Sol no es la Plaza Tahir… por el momento


La policía ha desalojado esta madrugada a los jóvenes acampados en la Puerta del Sol. Parece que los poderes públicos no tienen otra respuesta. Puede que a través de la convocatoria en las redes sociales consigan concentrarse de nuevo en Sol o en algún otro lugar (¿se acuerdan los veteranos de los «saltos» de las movilizaciones durante la dictadura?), pero no parece que puedan convertir su protesta en un amplio movimiento popular.

#spanish revolution, una de las etiquetas que este movimiento de protesta juvenil ha utilizado en Twitter, puede ser trending topic global, pero no es una revolución, como la vivida en Egipto y que de alguna manera se quiere remedar.

En Egipto, la vanguardia organizada fueron unos jóvenes que manejando las redes sociales y después de meses de preparación lograron hacer visibles y acelerar unas movilizaciones sociales previas y catalizar la ira y la desesperanza de toda una sociedad. Se trataba, nada menos, que de hacer caer a un régimen dictatorial; un objetivo aparentemente inalcanzable, pero claro y movilizador.

En España, los jóvenes del #15m no tienen, ni pueden tener una meta nítida, porque no proponen más alternativa que la de no votar a PP, PSOE o CiU. Y aún en eso no está nada claro el acuerdo. La etiqueta #nolosvotes la pusieron en marcha los enemigos de la ley Sinde para castigar a los que apoyaron la norma, pero ha ido creciendo. Ayer por la tarde se notaba en Twitter una división izquierda-derecha. Los apolíticos denunciaban que IU y grupos ultraizquierdistas intentaban apropiarse de la movilización.

Claro que hay motivos para la indignación y no sólo entre los jóvenes, sino entre toda la sociedad. Pero convertir el cabreo en movilización exige ideas, organización, coherencia y mucho trabajo. Los cambios históricos no llegan con simples quedadas. En los últimos años, otros movimientos de contestación como el de los universitarios contra Bolonia no lograron cuajar. Los altermundistas tienen mucha experiencia de autogestión, ideas movilizadoras y propuestas alternativas concretas, pero no logran una movilización mayoritaria porque exigen un alto nivel de conciencia, entrega y militancia.

Las multitudes pueden ser inteligentes, pero también estúpidas; pueden sentirse fuertes para derribar las barreras de la opresión, pero también convertirse en turbas de linchadores. Las multitudes virtuales son crédulas, tienden a ser manipuladas y pueden convertirse en vehículos del ciberacoso.

Con todo, confiemos que de estas movilizaciones salgan líderes y organizaciones. Porque el otro manantial por el que el cabreo brota es el de la xenofobia, manifiesta ya en Cataluña y a la que los políticos catalanes se han entregado en esta camapaña.

La Puerta del Sol fue el 14 de abril de 1931 una fiesta. Pero hoy por hoy no parece que pueda convertirse en nuestra Plaza Tahir.

El servicio público de la radiotelevisión, imprescindible para la democracia


La radiotelevisión de servicio público es imprescindible en una sociedad democrática para promover la cohesión social, el pluralismo político, la diversidad cultural y lingüística, satisfacer el derecho a la información del público y las necesidades de entretenimiento acorde con los valores democráticos.

Como no podía ser menos, los participantes (políticos, académicos, profesionales, sindicalistas y representantes sociales) en la Jornada «La radioletevisión pública y el porvenir de la democracia en España» (organizada por Teledetodos) estuvieron plenamente de acuerdo en esa valoración del servicio público audiovisual. Pero también, como es lógico, la discusión se centró en los modos en que RTVE y las televisiones públicas han de cumplir con esa función de modo eficaz y estable.

Reforma, contrarreforma y marco europeo

El profesor Bustamante expuso su tesis de que a la reforma democrática concretada en la ley de 2006 de RTVE siguió la contrarreforma articulada por la nueva financiación sin publicidad de 2009 y culminada por la Ley General de la Comunicación Audiovisual de 2010. Negando a RTVE una financiación estable, desvirtuando las normas anticoncentración, desrregulando y eliminando o suavizando las obligaciones públicas de los operadores comerciales se ha fortalecido el polo privado y debilitado el público. El sistema apunta a un oligopolio A3-T5, nefasto para la democracia.

Le tocó responder a la diputada socialista Meritxell Batet, quien no tuvo más remedio que remitirse como gran mérito a la desgubernamentalización de RTVE. Todos los participantes admitieron la desgubernamentalización, pero la mayoría denunció la utilización partidista no ya de los contenidos de TVE, pero sí del marco general audiovisual, a través de, por ejemplo, las comisiones de control o de los consejos audiovisuales autonómicos. Por cierto que Batet aseguró que el gobierno trabaja para crear antes del final de la legislatura el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales.

Había expectación para ver cómo defendía el PP sus propuestas de reducción de canales de RTVE y privatización de las autonómicas. El diputado Ramón Moreno excusó su presencia en razón de la campaña electoral y envió una declaración genérica de apoyo al servicio público. (Declaración que, por cierto, se compagina mal con las recientes declaraciones de Gabriel Elorriaga, ajeno a la dirección del PP, pero activo en FAES mostrándose partidario de la eliminación de todas las televisiones públicas).

Bustamante insistió en que aunque el marco europeo pueda resultar limitativo es jurídicamente vinculante y tiene elementos suficientes para desarrollar una radiotelevisión pública de calidad al servicio de los ciudadanos.

La extensión del servicio público

El Protocolo de Amsterdam permite a los estados financiar a los organismos de radiotelevisión para llevar a cabo la función pública en los términos en que el propio estado miembro la haya definido, siempre que no altere con ello la competencia.

En la doctrina europea, y, sobre todo, en las comunicaciones y práctica de la Comisión Europea se ha asentado la idea de una subsidiaridad del servicio público, de modo que sólo los programas de servicio público podrían ser financiados con recursos públicos y siempre a su coste neto. Lógicamente, los operadores privados hacen una interpretación extrema de la subsidiaridad, de modo que sólo sería servicio público aquello que ellos no desarrollaran, así que la televisión pública quedaría reducida a conciertos, conferencias y sesudos documentales. Dicho de otro modo, la tele pública está para cubrir los «fallos del mercado».

El profesor Emili Prado defendió la consideración global de la programación de servicio público. Primero, porque unos programas van vinculados con otros y sólo de esta manera puede mantenerse una audiencia. Pero, sobre todo, porque en todos los programas tienen que manifestarse las funciones del servicio público, no sólo, por ejemplo, en los informativos, sino también en los programas de entretenimiento, producidos desde los valores de la cohesión social y la educación del gusto. Por su parte, Mónica Terribas, directora de TV3, aportó la experiencia de series juveniles que encarnaban esos valores con gran éxito de audiencia.

El nudo gordiano de la financiación

Unanimidad entre los participantes en considerar la supresión de la publicidad de TVE como una medida que no tenía más justificación que salvar los balances de las televisiones privadas. Y convencimiento de que el Tribunal de Luxemburgo fallará contra la tasa a las telecos. Ante el previsible caos financiero la diputada Batet aseguró que el gobierno tomaría en su momento las medidas apropiadas.

Desde el punto de vista de la audiencia la supresión de la publicidad ha sido una bendición para TVE. Pero ¿cuánto tiempo puede mantenerse ese liderazgo sin la adecuada financiación y con las nuevas limitaciones en la compra de derechos? No nos engañemos -se dijo por varios ponentes- el objetivo de las privadas no es sólo llevarse los ingresos publicitarios, sino también la audiencia. Porque los publicitarios no acudirán si no aumentan sus audiencias.

Se escucharon argumentos a favor de la publicidad en las televisiones públicas. Para el profesor Moragas, la televisión es un elemento imprescindible de un servicio público sostenible. Además, la supresión de los anuncios en TVE ha distorsionado el mercado publicitario. Las grandes empresas catalanas -dijo Terribas- quieren vincular su imagen a los valores de nuestra programación, no a los valores de la televisión basura. Pero se reconoció que la reintrodución de la publicidad en TVE sería nefasta para su imagen y posiblemente para su audiencia.

Hubo consenso en que el sistema de tasas sobre actividades más o menos relacionadas con lo audiovisual no era el camino. Pero no apareció un alternativa nítida. ¿Los presupuestos generales? ¿Un canon a pagar por los ciudadanos?

En mi opinión, puesto que la tasa a las privadas y el traspaso de la tasa del espectro radioeléctrico han pasado ya el filtro de Brusela, si el Tribunal de Luxemburgo tumba la tasa de las telecomunicaciones como es probable, no parece que haya otra solución que compensar lo perdido por vía presupuestaria, lo que, en los tiempos que corren, supondría una reducción más o menos drástica de la financiación real de RTVE.

La necesidad de regeneración democrática de las televisiones autonómicas

En la mesa de «televisión de proximidad» se habló, claro, de televisión autonómica y muy poco de televisión local y comunitaria. José Ignacio Pastor denunció la manipulación informativa y la degradación empresarial de la TVV, de cuyo Consejo de Administración es vicepresidente. Los sindicalistas trajeron el caso de la televisión «particular» (de Esperanza Aguirre): una redacción paralela («el lado oscuro de la fuerza) elabora los informativos de Telemadrid.

Lo más interesante de esta mesa fue contrastar dos modelos de televisiones autonómicas emblemáticas: TV3 y ETB. Miguel Ángel Idígoras, director de ETB, se quejó de la interferencia de los sindicatos nacionalistas y ultranacionalista. Ninguna cadena privada tendría nunca programación en euskera, hablado por el 30% de la población, pero ese techo impide a ETB alcanzar las audiencias de otras autonómicas. Terribas expuso las fortalezas de ETB: una cuota de audiencia de 20% en el conjunto de sus canales, una identificación del público, una redacción no dividida por líneas sectarias y una apuesta por la innovación.

El servicio público en la era digital: del PBS al PMS

PSB: «Public System Broadcasting «, sistema público de radiotelevisión. PSM: «Public System Media», sistema de medios públicos. El desafío de la era digital es pasar del PBS al PMS, de un servicio público de radiodifusión a un servicio público de contenidos audiovisuales e interactivos.

Fue Terribas quien (en la mesa de la televisión de proximidad) explicó mejor lo que puede ser el nuevo modelo centrado en los contenidos; contenidos producidos para los medios tradicionales y para las nuevas plataformas, con una concepción global y generados por redacciones integradas y periodistas multimedia (previo modificación del convenio laboral). Yolanda Sobero, presidenta del Consejo de Informativos de TVE, mostró su escepticismo sobre el modelo de profesional multimedia, en cuanto puede convertirse en un mero «hombre orquesta». Roberto Suárez, investigador en políticas de comunicación, abogó también por volver a las esencias del periodismo, colocando las tecnologías al servicio de los objetivos clásicos de una información de calidad.

Interesante debate también entre Eladio Gutiérrez, responsable que fue de Impulsa-TDT y Ricardo Villa, director de Medios Interactivos de RTVE. Gutiérrez reconoció el fracaso de la TDT como plataforma interactiva por falta de un canal de retorno, pero siguió apostando por el «broadcast» como el medio más eficaz y eficiente de difusión y como la esencia del servicio público, planteando el pago de los servicios interactivos y a la carta. Villa defendio, en cambio, un servicio público de acceso general en todas las plataformas.

Participación y derecho de acceso

En la mesa sobre participación social, los representantes de las organizaciones manifestaron una relativa satisfacción ante el desarrollo del derecho de acceso, pero desde el público se criticó la concepción reduccionista que ha aplicado el Consejo de Administración de RTVE, negando un verdadero derecho a las organizaciones representativas y ofreciendo una ronda de intervenciones a aquellas que no hayan tenido voz suficiente en la programación.
(En los próximos días el Canal UNED colgará los vídeos de las distintas mesas y las entrevistas a expertos extranjeros. Por mi parte, «retransmití» a través de Twitter los debates bajo la etiqueta #democraciaytv) (Vídeos en Teledetodos)

Vergüenza de Europa


Vergüenza de esa Europa que aplaude las revoluciones e interviene «humanitariamente», pero rechaza a los refugiados.

Vergüenza de la Europa que deja morir en el mar a los que huyen de la guerra o la miseria.

Vergüenza de la Europa que es incapaz de establecer una política de acogida solidaria para 30.000 refugiados o inmigrantes.

Vergüenza de la Europa que se entrega a la xenofobia, de la Europa cuyos gobiernos se pliegan a los partidos neofascistas que han ayudado a crecer con su populismo.

Vergüenza de la Europa que abandona las políticas de integración.

Vergüenza de la Europa que impone planes de ajuste que hunden a los países en la recesión.

Vergüenza de esa Europa donde el componente social no existe.

Vergüenza de la Europa que ya no es más que un mercado.

Vergüenza de la Europa que obliga a los servicios públicos a competir con las empresas privadas en condiciones desfavorables.

Muchos abrazamos el ideal de la integración europea. Los gobiernos europeos han secuestrado ese ideal, le han vaciado de contenido y utilizan a las instituciones europeas como una camisa de fuerza para sus propios países. La regeneración de Europa es imprescindible.

La ejecución extrajudicial de Bin Laden


No creo que a estas altura pueda aportar ningún esclarecimiento, pero tengo que decirlo: Ben Laden ha sido ejecutado extajudicialmente en palmaria violación del derecho internacional.

No ha sido una acción de guerra. Estados Unidos -y menos su presidente por una orden ejecutiva- no puede convertir unilateralmente la lucha contra el terrorismo en una guerra… the war on terror de Bush, en la  que Obama sigue atrapado.

Se dirá que pedir la extradición a Paquistán hubiera sido ridículo. De hecho, no creo que se hubiera podido solicitar esa extradición porque, que yo sepa, ningún tribunal norteamericano ha procesado y menos condenado en ausencia (algo que permite el derecho anglosajón) a Bin Laden.

Se dirá que era imposible su captura con vida. Si tan localizado estaba ¿no habría sido posible lanzar algún gas paralizante como el utilizado por los rusos en el teatro Dubroska?

Se dirá que era imposible entregar el cadáver a la familia, como dicta el derecho y la ética, so pena de originar una explosión de ira. Y que su tumba se convertiría en la meca de yihadismo. Al menos, que no nos tomen por idiotas diciendo que lanzando el cadáver al mar (que no «enterrando» o «sepultando») se cumplen los ritos musulmanes.

Al final, estamos ante el viejo dilema entre medios y fines. Los fines no justifican nunca éticamente los medios. Y muchas veces, los medios inmorales e injustos terminan por frustrar a largo plazo los fines aparentemente obtenidos.

Irlanda del Norte, España… nos han enseñado que no hay atajos fuera del estado de derecho para luchar contra el terrorismo.

Muerto Bin Laden es ya el mártir de los mártires. ¿Salvará su muerte alguna vida o pondrá otras muchas más en peligro?

(Y desde luego, para el fin de proteger a los civiles en Libia no es legítimo el medio de bombardear a Gadafi y su familia.)

La revolución en Marruecos la harán los pobres


No me resisto a hacer una entrada breve para recoger la esclarecedora visión del periodista marroquí Ali El Merabet recogida en una entrevista de Juan Ramón Lucas en Radio Nacional.

Merabet teme las redadas indiscriminadas de cientos, miles de personas, que pueden ser detenidas a raíz del atentado de Marraquech. De esos miles, sometidos a vejaciones o torturas, se obtendrá un  grupo, quizá una decena, que se presentarán como culpables, lo sean o no.

Preguntado si el atentado puede detener las reformas se pregunta ¿qué reformas?. El Rey ha encargado a un constitucionalista de confianza que reforme la Constitución. Una reforma, una revolución pasa por una asamblea constituyente.

«La revolución la traerán los pobres de las ciudade, de los barrios periféricos abandonados por el Estado; no los jóvenes que salen de picnic gritando cuatro consignas». Es el diagnóstico de Merabet. «No a la monarquía aboluta -dicen- pero no atacan al Rey».

No conozco al periodista. Sólo he encontrado una referencia a una condena de inhabilitación, pero no sé si se trata de las misma persona. Lo que no cabe duda es que el colega que hoy hablaba en RNE tiene coraje. La entrevista me ha reconciliado con la radio.

Audio entrevista

Rectifico: la transcripción de RNE me ha despistado. Se trata de Ali Lmrabet, veterano periodista y luchador democrático, director de Demain. Aquí dejo el vínculo a su artículo «Un attentad qui conforte le régime marocain».

El doloroso parto de la democracia árabe


Nadie dijo que fuera a ser fácil. Las victorias democráticas de Túnez y Egipto hicieron pensar en un derrumbamiento como el del bloque comunista. En 1989 la crisis de legitimidad fue total y las fichas del dominó cayeron unas de otras. Pero eso no está ocurriendo en el mundo árabe.

Sabemos ahora algunas cosas de la intrahistoria de las revueltas. Cómo la vanguardia de ciberactivistas se formó en el modelo  de la resistencia no violenta. Y cómo Estados Unidos los ayudó.

Los regímenes árabes no democráticos tienen muchas cosas en común, pero bases de legitimación, estructuras sociales y condiciones estratégicas distintas. La democracia, si llega, está llegando para la mayoría acompañada de dolor y muerte. Los ciudadanos, que quieren ante todo ser tratados dignamente como adultos responsables de su destino, se merecen algo mejor.

Siria

Es terrible ver desangrarse a Siria, un país donde existen algunas de las condiciones objetivas para el triunfo de la democracia, como unas clases medias cultivadas y una vanguardia de jóvenes ciberactivistas. En contra, la división conforme a líneas sectarias: una minoría alauí que gobierna sobre una mayoría sunní y unas minorías cristianas (10%) o kurdas (3%), que temen a la mayoría. El temor de una guerra civil o, peor, a una guerra sectaria como en El Líbano, está siendo manipulado por el régimen, pero no es una perspectiva descartable.

Bachar el Assad ha desatado una represión sangrienta, con algunas pequeñas concesiones. Con su cerrazón informativa, ha dado una victoria a los ciberactivistas que han sido hasta ahora la única fuente informativa pero inverificable, como puntualizaba Enric González. No sabemos si, realmente los manifestantes o algunos de ellos son violentos, como sostiene el régimen. Es muy probable que el clan libanés de los Hariri pueda estar dando su apoyo a la revuelta. Pero de lo que no hay duda es que Assad está masacrando una rebelión, que por el momento no ha conseguido congregar grandes multitudes en ciudades como Damasco o Alepo.

¿Qué hacer con Siria? ¿Es que aquí no es aplicable el principio de «responsabilidad de proteger»? Claro que es aplicable, pero la intervención militar es inviable. Primero, porque no sería aprobada por el Consejo de Seguridad. Y segundo porque es impracticable. No cabe, desde luego, una campaña aérea «para proteger a los civiles» (como en Libia) y menos una intervención terrestre.

Las sanciones que anuncian Francia, Italia, Reino Unido o Estados Unidos si tienen algún efecto lo tendrán a muy largo plazo. Lo que pone de manifiesto esta situación es que no existe mecanismo eficaces e inmediatos frente a la violación sistemática de los derechos humanos. Con todo ¿por que no se manda al Tribunal Penal Internacional el caso de Assad con la misma celeridad que se mandó el de Gadafi?

Si Siria es la piedra angular de arco Irán-Hezbolá-Hamas, quién piense que retirando este elemento clave cambia el equilibrio estratégico a su favor (¿Israel?) corre el riesgo de ser víctima de la inestabilidad que tal operación provocaría.

Puede que en Siria se esté dando la batalla clave entre sunnismo y chiísmo, pero me atrevo a afirmar que lo que quiere la mayoría es una vida mejor y más libre.

Libia

El tiempo corre a favor de Gadafi. Paul Rogers en Open Democracy pone de manifiesto los problemas políticos y militares de la OTAN (falta de munición de alta precisión). Una vez que las potencias occidentales han declarado manifiestamente el objetivo de acabar con Gadafi y puesto que éste lucha por su supervivencia, Rogers no descarta alguna «acción asimétrica», esto es, alguna acción terrorista fuera de Libia. Mientras, los movimientos alternativos construyen su propio relato: la guerra no es sólo por el petrólero, sino para apoderarse del fondo soberano del estado libio.

Egipto y Túnez

Las protodemocracias han quedado en la oscuridad informativa. En Túnez se ha dado un paso muy positivo al optar por elecciones a una asamblea constituyente. En cambio, en Egipto el apoyo en referendum de unas pocas enmiendas constitucionales para permitir elecciones presidenciales (al tiempo que se mantenía el carácter islámico del estado) no es un buen síntoma. Como tampoco lo es la falta de transparencia sobre las nuevas entidades de seguridad.

El Golfo

Las protestas acalladas en Baréin por la intervención del Consejo de Cooperación del Golfo (la «Santa Alianza» sunní)… Represión sangrienta en Omán… Concesiones económicas en todos lados, palo y zanahoria… Catar inmune a las reformas, interviniendo en Libia y nosotros mendigando inversiones, mientras los medios se divierten fascinados por los turbantes de la «jequesa»

Yemen

Al borde de un acuerdo, que será un enjuage (si llega a aplicarse) para una transferencia de poder entre tribus y clanes.

Marruecos y Argelia

Los dos países del Magreb donde se dan mejores condiciones objetivas, pero donde todavía no ha llegado el momento.

Concesiones por ahora formales en Marruecos, sin que las protestas se apagen, pero tampoco sin exceder de unos límites más que prudentes. Inteligencia del poder absteniéndose de una represión abierta.

Argelia, paralizada todavía por la memoria del genocidio de los 90, con una protestas limitadísimas.