La ejecución extrajudicial de Bin Laden


No creo que a estas altura pueda aportar ningún esclarecimiento, pero tengo que decirlo: Ben Laden ha sido ejecutado extajudicialmente en palmaria violación del derecho internacional.

No ha sido una acción de guerra. Estados Unidos -y menos su presidente por una orden ejecutiva- no puede convertir unilateralmente la lucha contra el terrorismo en una guerra… the war on terror de Bush, en la  que Obama sigue atrapado.

Se dirá que pedir la extradición a Paquistán hubiera sido ridículo. De hecho, no creo que se hubiera podido solicitar esa extradición porque, que yo sepa, ningún tribunal norteamericano ha procesado y menos condenado en ausencia (algo que permite el derecho anglosajón) a Bin Laden.

Se dirá que era imposible su captura con vida. Si tan localizado estaba ¿no habría sido posible lanzar algún gas paralizante como el utilizado por los rusos en el teatro Dubroska?

Se dirá que era imposible entregar el cadáver a la familia, como dicta el derecho y la ética, so pena de originar una explosión de ira. Y que su tumba se convertiría en la meca de yihadismo. Al menos, que no nos tomen por idiotas diciendo que lanzando el cadáver al mar (que no «enterrando» o «sepultando») se cumplen los ritos musulmanes.

Al final, estamos ante el viejo dilema entre medios y fines. Los fines no justifican nunca éticamente los medios. Y muchas veces, los medios inmorales e injustos terminan por frustrar a largo plazo los fines aparentemente obtenidos.

Irlanda del Norte, España… nos han enseñado que no hay atajos fuera del estado de derecho para luchar contra el terrorismo.

Muerto Bin Laden es ya el mártir de los mártires. ¿Salvará su muerte alguna vida o pondrá otras muchas más en peligro?

(Y desde luego, para el fin de proteger a los civiles en Libia no es legítimo el medio de bombardear a Gadafi y su familia.)

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