Líderes a nuestra imagen y semejanza


La llegada de Sarah Palin ha supuesto un vuelco en la campaña de las elecciones norteamericanas. El mero hecho de que los republicanos hayan elegido una mujer como candidata a la vicepresidencia ha sido suficiente para elevar las expectativas de McCain. La recién llegada reúne algunas cualidades básicas. Es mujer, madre de familia y políticamente inexperta. Estas dos cualidades son sus principales bazas de cara al conjunto del electorado. Que, además, esté en línea con la derecha cristiana, es otro de sus atractivos, pero éste sólo válido para las bases más a la derecha del Partido Republicano. Que sea mujer, madre de familia numerosa, «hockey mum», parece que lleva a identificarse con ella a una gran proporción de mujeres, incluidas las frustradas partidarias de Hillary Clinton. Sólo las feministas más concienciadas rechazan a una mujer enemiga declarada del aborto. Y su falta de preparación quiere hacerse pasar como vector del «cambio», que se ha convertido en el leit motiv de esta campaña. Los estrategas de comunicación construyen su imagen: madre coraje que removerá la ciénaga de Washington. Sus propios defectos de cara a los electores más conservadores, como el embarazo de su hija adolescente, se convierten en virtudes, porque la acercan a los problemas de las familias comunes.  Loz discípulos de Karl Rove se han apuntado un buen tanto en un combate que, seguramente, se decidirá a los puntos.

El caso Palin demuestra el populismo de la política en Estados Unidos. Gore perdió frente a Bush (además de por el escándalo de Florida) porque el elector medio le consideró demasiado elitista, demasiado brillante. Lo msmo podría ocurrirle a Obama. No se quiere como líder al más competente, sino al que más se parece a nosotros. Si antes los líderes eran el modelo, ahora el modelo para el líder es el el ciudadano medio y en Estados Unidos nadie como el ama de casa blanca de una famila trabajadora para encarnar ese estereotipo.

Platón proponía la república gobernada por sabios. Quizá la mejor encarnación de sus ideas se dio con el despotismo ilustrado, el gobierno de la dictradura del proletariado o, en estos momentos, por el régimen de los ayatolás de Irán, donde el líder supremo (por encima del presidente) tiene una legitimidad religiosa y viene a seguir la doctrina seguida por los sabios religiosos. Hoy, el gobierno por los más sabios tiene poco atractivo para las masas de los electores de las sociedades postindustriales.

En Europa, el líder sigue teniendo que investirse con el manto de la competencia, pero esa competencia es construida por los partidos, mecanismo de cooptación de líderes. Luego los comunicadores y spin doctor tendrán que construir una imagen donde se mezcle competencia con identificación popular. Recuerdo la campaña de las legislativas de 1982 en España. Landelino Lavilla lideraba a una UCD en descomposición. Sus asesores llevaron al candidato a visitar mercados e incluso le hicieron marcarse algún pasodoble, pero quedó claro que Landelino era un fino jurista de gabinete, pero no podría ser nunca un líder popular.

Dos casos merecen comentario en Europa. Berlusconi es el puro líder populista. Muchos italianos quieren hacerse tan fácilmente ricos como él y envidian sus trajes y sus liftings y por eso le votan. Más complejo es el caso de Sarkozy. El pequeño Nicolás quiere hacer pasar la actividad frenética por competencia, la repetición de viejas fórmulas por nuevas soluciones mágicas, la actitud lenguaraz por la sinceridad, el mal gusto de la ostentación por aproximación a la gente. Cuando su vida privada invadió la esfera pública, la opinión pública le castigó, así que ha vuelto a un activismo inane. Sarkozy ha puesto fin al modelo de líderes elitistas, salidos de las grandes instituciones francesas.

¡Que gran tarea la de los comunicadores la de convertir la mediocridad en liderazgo!

Gurús económicos


Ayer fue otro Lunes Negro. La quiebra de Lehman Brothers hizo tambalearse a las bolsas y hundió la confianza en el sistema financiero global. Por cierto, que si entramos en su página web, el banco de inversiones sigue presentándose como un innovador de las finanzas globales, sin una sola mención a la quiebra… Tanta innovación para exparcir el cáncer de las hipotecas basuras… Todo se está diciendo sobre la crisis. Sólo quiero añadir una observación. Los grandes cerebros de estos «innovadores financieros» han venido produciendo informes y recomendaciones que han sido recibidos y tratado como palabra divina por los informadores económicos. Recomendaciones que siempre cargaban contra los salarios y exigían más reformas, esto es, menos regulaciones. Hora es de que los que tan acríticamente difundieron la doctrina del pensamiento único entonen el mea culpa.

Información basura en internet


Está en todos los medios. United Airlines cayó ayer en bolsa un 99% a causa de una vieja noticia sobre su quiebra inminente que circuló por internet como si fuera actual. La compañía tuvo que emitir un desmentido y Wall Street suspendió temporalmente las cotizaciones hasta que la situación se aclaró. He intentado indagar las fuentes y la cosa no está muy clara. Nadie quiere asumir la responsabilidad. La noticia original, con 6 años de antigüedad y referente a pasadas dificultades del grupo aéreo, se encontraba en el archivo digital de Sun-Sentinel (periódico de Florida del grupo Tribune) y alguien enlazó a ella.

El grupo Tribune asegura que cualquier lector después de leerla podía entender que se refería a hechos de 2002, pero por lo que parece las informaciones se conservan en ese archivo digital sin fecha. Tribune insiste que ninguno de sus medios publicó nuevamente la noticia y viene a culpar a una firma de inversión de Miami de hacerla circulara a través de la agencia Bloomberg.

La información de Reuters aclara algo más y señala a otros sospechosos. Parece que un empleado de esa compañía de inversión rastrea la red en buscad de información financiera, encontró la información y la colocó en un blog de Bloomberg. Y entonces Google News comenzó a detectar enlaces y la colocó en su servicio, aunque -se defienden- sin que apareciera en titulares. Un experto financiero advierte de que si tanto creyeron la información como actual es porque la situación de United Airlines vuelve a ser muy mala.

Algunas lecciones pueden extraerse del caso:

  • La falsa información circula en internet como los rumores siempre que tenga algún elemento de credibilidad.
  • Internet ha deteriorado los mecanismos de verificación de los medios tradicionales.
  • El algoritmo automático de Google News es el gran amplificador de la información basura.

Testimonio


«A veces te trastorna tanto lo que has visto que se te acelera el corazón y sabes que la terrible imagen que tus ojos acaban de ver te acompañará y pesará intolerablemente sobre tu alma toda la vida»

Vasili Grossman

Supe de Vasili Grossman por las reiteradas citas que de su diario y artículos hacía Antony Beevor en sus obras Stalingrado y Berlín. Grossman, escritor ruso de origen judío, cubrió toda la guerra para el periódico Bandera Roja, desde el ataque alemán contra la Unión Soviética en 1941, hasta la toma de Berlín por el Ejército Rojo en 1945. Después leí Vida y Destino y he terminado en sus diarios, editados por Beevor y Luba Vinogradova bajo el título Un escritor en guerra, de donde he sacado la cita que abre esta entrada.

Las palabras de Grossman son pura experiencia. Dio testimonio de lo que vio (el horror de la guerra, el infierno de los campos de exterminio, pero también del heroismo y la solidaridad) y eso pesó siempre sobre su conciencia y cambió su vida. Después de narrar en un artículo el infernal mecanismo de muerte del campo de Treblinka, advierte:

«Si se hace infinitamente duro leer esto, el lector debe creerme que también es infinitamente difícil escribirlo. Alguien puede preguntar: ‘¿Y por qué escribir sobre esto, por qué recordarlo?’ Es el deber del escritor contar esa terrible verdad y el deber civil del lector es conocerla. Quien mirara hacia otro lado, quien cerrara losojos sin querer saber nada insultaría la memoria de los muertos»

Testimoniar la realidad es el deber básico del periodista, testimoniar la realidad y profundizar, además, en el alma humana, es el deber del escritor. Puede que la mayoría de los periodistas se pasen la vida dando testimonio de la realidad construida por los pseudoacontecimientos montados por los poderosos, asistiendo sin descanso de una rueda de prensa a otra, en la que ni siquiera ya pregunta, bien por premura, cansancio, desinterés o pleitesía al poderoso. Pero también muchos periodistas se encuentran de bruces con la realidad, una realidad dura, difícil de aceptar. No hace falta ser corresponsal de guerra, puede que seamos un simple informador (precario) de local que tiene que informar de una revuelta en un barrio marginal. Hay que saber entonces liberarse de clichés e ir más allá de lo evidente y profundizar en la causas, aunque resulte molesto para el lector, el oyente o el espectador.

He defendido siempre no cargar las tintas en imágenes duras o escabrosas, pero someterse al buen gusto o respetar una sensibilidad de espectador demasiado timorato nos llevará a traicionar ese deber de testimonio. ¿Podrían haberse moistrado hoy en los telediarios las imágenes de Auschwitz, Treblinka o Bergen-Belsen tras su liberación, imágenes en color y alta definición? Los periodistas tienen que tener estómago, pero también ha de tenerlo el público, cuando lo que está en juego es la propia dignidad de la especie humana.

Decía que Grossman que esas imágenes que Grossman llevaba en su alma cambiaron su vida. A comienzos de los 60 escribió Vida y Destino, la Guerra y Paz del siglo XX, un alegato contra todos lo totalistarismo y que, precisamente, por su denuncia de estalinismo no pudo ver publicada -murió en 1963 y el manuscrito se salvó gracias a su hija que lo publicó en los 90. Confieso que cuando compré el libro, el título me pareció anodino. Luego comprendí su sentido. Todos tenemos un destino ineludible, muy a menudo un destino terrible como aquellas generaciones, pero todos construimos nuestra propia vida con actos de libertad. Como aquel prisionero, que es torturado y asesinado por no querer construir las cámara de gas. Como ese soldado que sigue resistiendo contra toda esperanza. Como el científico que se niega a retractarse de sus trabajos y a quien rehabilita el propio Stalin con una llamada telefónica, el mismo científico que luego firmara apoyando una purga más… Recomiendo la lectura de Vida y Destino como una obra excepcional.

El tiempo en TVE


Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

Dicen que los tiempos han cambiado en TVE. Al menos El Tiempo sí que ha cambiado. Se ha marchado Maldonado, como tantos afectados por el ERE. Y ha venido Mónica López, si no me equivoco, desde TV3. El Hombre del Tiempo -la Mujer del Tiempo, porque en TVE ya había mujeres del tiempo en los 80- ha sido una figura con la que históricamente se identificaban los espectadores y en la época del monopolio era seguramente una de los personajes más populares del país. El Tiempo es, como en todas las cadenas, uno de los espacios de mayor audiencia, y eso, un día tras otro. Vaya por delante el reconocimiento a todos los hombres y mujeres del Tiempo, especialmente para Paco Montesdeoca, que se marchó hace ya más de un año discretamente.

Desde las de las privadas, la información meteorológica se ha caracterizado por la fiabilidad de la información, basada en la oficial suministrada por el Instituto Nacional de Meteorología (ahora Agencia Estatal) reelaborada por el propio personal de TVE. Una información fiable, prudente y con una presentación gráfica austera, demasiado austera y pobre gráficamente en los tiempos que corren, diría yo.

Según declara TVE, la nueva etapa pretende mantener el rigor de la información, pero hacerla más cercana, más participativa, todo ello con el uso de las tecnologías más avanzadas. Vistos los cambios, hay mejoras evidentes y cuestiones manifiestamente mejorables.

El gran cambio consiste en una presentación más espectacular, tanto por el uso de dispositivos gráficos en el estudio más avanzados (grandes paneles, pantallas de plasma), como por el mejor aprovechamiento de las imágenes de satélite. El jucio no puede ser sino positivo, aunque para mi gusto debiera de buscarse un diseño gráfico más limpio y transparente.

Positivo es también el tono didáctico que pretende imponer la nueva responsable, Mónica López. El Tiempo no puede ser sólo el boletín de lo que va a ocurrir, sino una historia que atraiga y aumente la cultura de los espectadores. Lo que pasa que llevar a la práctica este propósito tiene riesgos. Se puede caer en explicaciones demasiado elevadas, o en exposiones pedrestres que ofenda a los espectadores de un nivel cultural normal. En varios caso, me ha parecido que Mónica López descubría el Mediterráneo, con explicaciones obvias.

El Tiempo es un equipo de presentadores, pero como TVE apuesta por crear la imagen de la Chica del Tiempo, no hay más remedio que referirse a Mónica López. Magnífica voz,  y gran seguridad, pero una presencia demasiado fuerte, con una locución demasiado rápida, con excesos gestuales que transmiten tensión. No es una novata, pero creo que la personalidad que se ha construido es demasido percutiente para un medio distante como la televisión.

Mi mayor crítica es a su exceso de presencia en los telediarios. Cuando el tiempo es noticia, es práctica habitual que los hombres del tiempo salgan de su espacio y aparezcan en el telediario. Así se hace en el vídeo que he incrustado con el caso del Gustav. Nada que objetar. Pero es que si cae una gota en Murcia aparece Mónica López, porque se trata de vender el producto. No es más que una manifestación de la desnaturalización informativa de los telediarios.

Por último, la voluntad de fomentar la participación se ha concretado en la petición de fotos a la audiencia. Buena idea, pero su selección debiera ser rigurosa para mostrar algún meteoro o fenómeno extraordinario. Hasta ahora, por lo que he visto, son fotos vistosas, pero poco más.

(Ver  la entrada sobre la nueva presentación gráfica de enero 2010)

La Rusia de Putin


Recomiendo la lectura de «La decisión de Putin, el futuro de Rusia», Zbigniew Brzezinski, publicado en el último número de Política Exterior (pdf).

El que fuera máximo asesor de política exterior de Carter caracteriza a la Rusia de Putin como un estado autoritario en lo político, corporativo centralista en lo económico y revisionista en lo estratégico. Su tesis es que esta caracterización de debe a una decisión de Putin (y a lo que representa, los estamentos de seguridad que se hicieron con el poder tras la dimisión de Yeltsin, los siloviki) que no era la única posible y que hipoteca el futuro de Rusia. La guerra de Chechenia, el caso Jodorkovsky, el asesinato de periodistas, la estabilización económica gracias a la exportación energética, la centralización administrativa, la falta de infraestructuras e innovación… marcan este proceso. Brzezinski cree que cuando descienda el precio del petróleo, la riqueza exorbitante de oligarcas y siloviki desatará una inestabilidad social que un estatado autoritario no puede gestionar. Sin embargo, considera que la orientación europea de la clase media y una deseable estabilidad democrática de Ucrania pueden detener esta deriva autodestructiva de Rusia.

Brzezinski fue un halcón contra la Unión Soviética. En los últimos años ha sido un crítico de la política exterior neoconservadora de Bush, que considera en gran medida ilegítima y, en general, contraria a los intereses de Estados Unidos. Su análisis sobre Rusia es muy valioso, pero apenas menciona la ampliación de la OTAN hacia al este, mientras que refiere constantemente a la influencia benéfica de la Unión Europea.

Después de la caída del Muro cabría haber creado una organización de seguridad común para toda Europa, desde el Atlántico hasta los Urales, como sugirió Mitterand. Pero se impuso la visión de Estados Unidos. Y así, mientras el Pacto de Varsovia se disolvía, la OTAN se ampliaba hasta las fronteras de Euroa. ¿De quién puede defender la OTAN a, por ejemplo, los bálticos? Obviamente, de Rusia. No es extraño que renaciera en Rusia el complejo de sitio, acentuado con medidas que no podían ser consideradas más que hostiles, como el escudo antimisiles en Polonia y la República Checa.

Después de la guerra de Georgia, Rusia ha ganado reputación, poder duro en detrimento del poder blando, la capacidad de atracción pacífica. Europa ha demostrado, una vez más que, su política exterior es prácticamente irrelevante. Estados Unidos juega a la guerra fría e insiste en integrar a Georgia y Ucrania en la OTAN. ¿Cómo integrar a unos países con diferendos importantes con Rusia? ¿Para iniciar una tercera guerra mundial? ¿o para dejarlos a su suerte?. Rusia se enroca, Europa se debilita y Estados Unidos se siente a gusto con el nuevo desafío.

Los éxitos de televisión se convierten en videojuegos


Reuters informa hoy de la tendencia imparable de la industria del entretenimiento de convertir los grandes éxitos de televisión en videojuegos. Se empezó con las superproducciones (blockbusters) de acción, pero ahora todos los fabricantes de consolas lanzan videojuegos basados en series y realities-shows. En el caso de las series se puede profundizar en la identificación con los personajes; en los realities la lógica del producto se lleva a sus últimas consecuencias. Se puede ser protagonista sin ser seleccionado ni pasar por el estudio. En la información se pone de manifiesto el alto poder adictivo de estos productos y cómo está conquistando a nuevos usuarios, sobre todo mujeres.

Este ejemplo de convergencia de medios y productos muestra la integración de los viejos y nuevos medios. Por el momento, todo arranca en el viejo medio, la televisión, pero hay también algún ejemplo, de como a partir de un videojuego se ha construido una serie. La televisión no desaparecerá, pero se integrará en este nuevo entorno interactivo.

RTVE: cambio de imagen, cambio cosmético


RTVE ha cambiado su identidad gráfica, pero sigue sin encontrar su identidad como servicio público en el entorno multicanal y multimedia

Una vez más, se ha querido suplir la falta de un cambio en profundidad con un cambio de imagen. No soy un experto en diseño y, en principio, no voy a cuestionar  la lógica gráfica de esta renovación. Si es por gustos, diré que me resultan un poco molestos los colorines y un verdadero horror los «tacos» de los micrófonos de los reporteros, siempre un elemento ortopédico en televisión, y ahora todavía más chillones; molestas también las «moscas», frente a la transparente anterior de TVE1. RTVE no ha revelado el coste de la operación, que además del pago a la agencia externa (en este caso Summa) supone su sustitución física en todo el equipamiento de la empresa. Su presidente, Luis Fernández, asegura que se pretende una mejor identificación y dinamizar la percepción de los ciudadanos. No sé muy bien que quiere decir con eso de «dinamizar la percepción de los ciudadanos», pero supongo que se trata de mostrar una imagen más dinámica, más fresca… más cercana a la de las privadas.

Luis Fernández ha dicho también a los trabajadores que el cambio del símbolo es el símbolo del cambio ¿ Cuál es ese cambio?

Cambio institucional. RTVE tiene ahora un nuevo marco institucional: Ley 17/2006, de 5 de junio, de la radio y la televisión de titularidad estatal, Estatuto de Información de la Corporación RTVE, Mandato Marco de la Corporación RTVE. Este nuevo marco establece una definición adecuada de las misiones del servicio público, la estabilidad de su financiación, la independencia y neutralidad editorial y la independencia de sus informadores. Resta todavía el último elemento de este marco institucional, el Contrato-Programa, que RTVE negocia ahora con el Gobierno, y que tiene que concretar la misión de servicio público definida por la Ley 17/2006 y el Mandato Marco en términos de obligaciones concretas y financiación adecuada. Es el Contrato Programa el cierre del marco institucional y hasta que no se llegue a un acuerdo no veremos en que se concreta el cambio institucional. Con todo, este nuevo marco sienta unas bases para lidiar con los rigurosos requisitos que la Comisión Europea establece para permitir la finaciación pública del servicio. Con todas las cautelas, puede decirse que RTVE se encuentra en un buen punto de partida para realizar el servicio público a la altura del siglo XXI. Cambio institucional, sí.

Independencia informativa. Desde 2004, los informativos de RNE y TVE han roto con el ominoso partidismo que mantuvieron no sólo durante la última legislatura de Aznar sino a lo largo de toda su historia, con mayor o menor incidencia dependiendo de que existiera una mayor o menor división política.  Los informativos son básicamente neutrales en la pugna partidista-sin excluir deslices- pero siguen siendo básicamente institucionales. Ese caracter institucional resta valentía para abordar temas conflictivos. La asignatura pendiente sigue siendo una información en profundidad, arriesgada, rompiendo ataduras institucionales. Pero desde el punto de vista de la indepedencia informativa, sí hay una nueva RTVE.

Cambio generacional. Ese sí que ha sido un cambio radical. El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ha «desvinculado» (eufemismo para despido no traumático) a 4150 trabajadores. Y ese cambio generacional parece que es el que quiere simbolizar el cambio de identidad gráfica. Una radiotelevisión más joven… La renovación generacional es necesaria en cualquier organismo, pero el problema es la ruptura, la discontinuidad. No todos los que se han ido era buenos ni todos los que se incorporan malos. Por ejemplo, por muy bueno que sea el espacio musical de Fernando Palacios en RNE, sustituir los Clásicos Populares de Fernado Argenta se me antoja una tarea imposible. Entre las nuevas incoporaciones en los informativos se aprecian grandes promesas de futuro, pero el tono general, la locución por ejemplo, se aproxima en inexperiencia a las privadas. Y es que, además de reducir el capítulo de gastos de personal, el ERE pretendía una plantilla peor pagada, más inexperta y, por tanto, más maleable.

No es extraño que a los desvinculados (entre los que me encuentro) les parezca el cambio identitario una frivolidad, como a Guillermo Orduna (La nueva ‘marca’ RTVE, carta al director EL País, 2 de sept. 2008). Estoy de acuerdo con Orduna en que «lo de cambiar los logotipos o las sintonías y no renovar los productos que se ofrecen, me parece una frivolidad».

Programación sin rumbo. Aquí es donde no ha habido cambio. Tanto RNE como TVE tienen una programación indistinguible de la de su competencia en las horas de máxima audiencia. Lógicamente, a horas minoritarias si que hay diferencias. En el caso de TVE se sigue siendo tributario de las productoras y en el caso de RNE de estrellas o pseudoestrellas importadas. En TVE algunas series como Cuéntame o Amar en Tiempos Revueltos pueden indicar el camino, pero falta despegarse del pasado y acudir al presente. Es especialmente grave el dejar en manos de productoras espacios como España Directo o Comando Actualidad.

Sin estrategia de distribución. TVE sigue sin una estrategia para dar una personalidad diferenciada a la Dos, donde va una programación popular, pero sin posiblidad de conquistar grandes audiencias. Y no utiliza adecuadamente sus canales en la TDT. Por ejemplo, la estragia de distribución de los Juegos Olímpicos ha sido un desastre, con repeticiones continuas en la Una y la Dos. El Canal 24 Horas está completamente abandonado. Y el gobierno parece apostar ahora por una TDT de pago, que restaría todavía más posibilidades para que TVE produzca canales especializados de calidad.

Aprendiendo multimedia. RTVE no ha tenido un sitio en internet para difundir sus contenidos hasta hace unos meses. Creo que debía ser el único servicio público europeo que no tenía más que una página institucional. Es positiva la difusión on line de los programas (RNE y TVE «a la carta»), pero da la impresión de que los programas se dejan caer, sin más. Falta una estrategia de explotación pública de los archivos. Y la página propiamente informativa es indigna de RTVE, el típico «corta y pega», sin información verdaderamente propia, salvo el acceso a telediarios y diarios hablados ya emitidos.

El reto de los servicios públicos de radio y televisión en el siglo XXI

Este breve análisis puede contrastarse con las experiencias de adaptación al nuevo entorno de los servicios públicos europeos, recogidas en el libro From Public Service Broadcasting to Public Service Media (Nordicom, Göteborg 2008). Su tesis es que los servicios públicos europeos tienen que adaptarse al nuevo entorno multicanal y multimedia mediante:

  • Manteniendo audiencias masivas. Sin esas audiencias, se convierten en irrelevantes, pierden legitimidad y se arriesgan a perder financiación. RTVE cumple este requisito, y el marco institucional aludido permite luchar por mantener esta posición.
  • Diferenciar lo más claramente posible sus productos de sus competidores comerciales. No es el caso de RTVE, o no suficientemente.
  • Establecer una estrategia de multidifusión a través de diversas plataformas: canales generalistas, canales especializados, on line (internet), plataformas móviles. Los productos tienen que adaptarse a cada plataforma y debe haber sinergias entre unas y otras. RTVE está en mantillas.
  • Establecer alianzas con operadores de esas nuevas plataformas. La única que recuerdo era la de acólitos de Vía Digital.

En fin, la cuadratura del círculo…

Más sobre Georgia: táctica, estrategia y propaganda


Recojo aquí algunos análisis sobre las causas y consecuencias del conflicto en Georgia.

Carlos Taibo coquetea con las teorías conspiratorias. Su tesis es que, igual que Sadam Hussein, Shakkasvili fue empujado por la CIA a su fracasada aventura para forzar la tensión con Rusia, lo que distraería de los fracasos de la Administración Bush y perjudicaría a Obama, con una imagen menos adecuada para los tiempos duros. Tiene razón Taibo que la acción georgiana no podría haberse realizado sin el consentimiento, al menos tácito, de Estados Unidos.

Open Democracy dedica una decena de análisis al conflicto. El especialista búlgaro Ivan Krastev habla de la trampa de la gran potencia. Su tesis es que la victoria táctica de Rusia es, en realidad, una fracaso estratégico. Con su intervención, Rusia ha hecho manifiesta la teoría estratégica de Putin, que no es otra que la de la Rusia zarista del s. XIX. Rusia ha mostrado su poder, pero ese poder no hace más que repeler a sus vecinos. Rusia ha perdido atractivo o «soft power» y se arriesga a un aislamiento internacional. Krastev también insiste en que la CIA informó al presidente georgiano de que los rusos no atacarían Georgia (¿chapuza o conspiración?). La verdad es que todo el argumento del análisis puede resumirse en la cita final de George Kennan (el teórico de la guerra fría): «Rusia no puede tener en su fronteras más que vasallos o enemigos». El rápido acuerdo de Estados Unidos con Polonia para la instalación del sistema antimisiles y la reacción de la OTAN que sigue apostando por el ingreso de Georgia avalarían, por el momento, esa tesis de fracaso estratégico.

Otra visión, también en Open Democracy, es la del experto en lengua adjasia, George Hewitt, quien sostiene que el conflicto sólo se podrá resolver contando con osetios y adjasios. Hewitt defiende la identidad propia de ambos territorios y su forzada integración a Georgia, primero por el régimen menchevique de los años 20, y luego por Stalin. Interesante la observación de que la mayoría de los refugiados georgianos son tratados con descuido por las autoridades por ser de la provincia de Mingrelia.

The Economist coincide en la tesis de que, a la larga, a la operación será un fracaso estratégico para Rusia.

Y, por último, el resumen que la Columbia Journalism Review realiza de los blogs de los periodistas rusos que han acudido a Osetia del Sur. Sus relatos, vídeos y fotografías testimonian el alto grado destrucción de la capital de Osetia del Sur. Human Rights Watch redujo el número de muertos denunciados por los rusos de miles a centenarares, pero, en cualquier caso, este fue alto y la destrucción importante. Y todo ello, 16 horas antes de la intervención rusa. Los blogs de los periodistas rusos, sin desprenderse de una visión nacional, han sido una voz valiosa para neutralizar la propaganda de unos y otros.

Cuestión de reputación


Mientras disfrutaba de unos días de vacaciones era un espectador más del gran espectáculo global de los Juegos, desarrollado en paralelo con la guerra en el Caúcaso. Los Juegos, la ceremonia del capitalismo global revistida de unos abstractos valores de fraternidad y sana competencia. Los Juegos, consagración de la gran potencia del mundo global, China. Y en el Caúcaso una guerra más por un pedazo de territorio, como viene haciendo la humanidad desde sus orígenes. Más limpieza étnica de un lado y de otro, más muerte y miseria y una partida estratégica por la energía.

A veces conviene volver a los clásicos para entender las cosas. En la España del Siglo de Oro y de la decadencia que le siguió, la preservación de la honra, que gobernaba las acciones personales y familiares, tenía un correlato público en el concepto de reputación. Una potencia tenía que mantener su reputación si quería ser respetada por las demás. Y así, si las guerras en Europa son iniciadas por Carlos V por defender su primacía imperial y defender el catolicismo, suys sucesores, sobre todo Felipe III y Felipe IV, actuaron ya más por defender la reputación del Imperio Hispánico que por razones estratégicas más profundas. Véase a este respecto El Conde Duque de Olivares de J.H. Elliot.

En el Caúcaso, Rusia ha reafirmado su reputación y Estados Unidos la ha perdido. Saakashvili inició la guerra en plena tregua olímpica, convencido que sería un paseo militar resuelto en unas horas. Un paso suicida que recuerda al de Sadam Hussein al invadir Irak. Pero la resistencia de los micilianos de Osetia del Norte fue suficiente para permitir la rápida reacción de Rusia. Rusia ha demostrado a los pueblos caucásicos y, en general, a todas la minorías del antiguo espacio soviético, que quien se coloca bajo la protección del nuevo imperio reconstruido por Putin no será dejado a su suerte. Y Estados Unidos ha quedado en evidencia dejando a Georgia sin más apoyo que algunas invectivas contra Rusia con el lenguaje de la guerra fría.

Rusia tuvo que aceptar que Estados Unidos y sus aliados sobrepasarán una línea roja incorporando a las repúblicas bálticas a la OTAN. Era la Rusia debilitada de los 90. La Rusia de Putin no podía aceptar el ingreso de Georgia en la Alianza Atlántica. A los aliados europeos no les hacía demasiado felices este previsto ingreso, pero en la pasada cumbre de la organización aceptaron el plan para la adhesión. ¿Se hubiera atrevido Rusia a desarrollar esta operación con Georgia en la Alianza? Mejor no pensar en ese escenario…

En las guerras del siglo XX y el XXI las grandes víctimas son los civiles. Ahora Rusia y Georgia se acusan mutuamente de genocidio. Genocidio es una acción sistemática para exterminar a un grupo humano. No parece que ni unos ni otros hayan cometido genocidio. Pero posblemente unos y otros hayan cometido crímenes contra la humanidad.

Y, ahora Rusia está en condiciones de aplicar los mismos principios que la OTAN ha aplicado en Kosovo y reconocerá la independencia de Abjasia y Osetia del Sur.