Democracia mediática, democracia digital


Ayer asistimos a una vuelta más de tuerca de la convergencia entre los viejos y los nuevos medios al servicio de la comunicación política. Barack Obama convirtió la Sala Este de la Casa Blanca en un Town Hall virtual.

Durante su campaña el candidato se enfrentó a las preguntas de grupos de ciudadanos reunidos en un ayuntamiento. Es una tradición muy norteamericana, que se remonta a los orígenes rurales de la República, seguida prácticamente por todos los candidatos y que, como acto de campaña, venía siendo reflejado desde hace dos décadas por las televisiones. Ahora, la novedad es que ese grupo de ciudadanos puede ser planetario (aunque, de hecho, es norteamericano) y ya no preguntan presencialmente, sino a través de la Red, usando en muchos casos el vídeo. Ni que decir tiene que si en los ayuntamientos los responsables de la campaña filtraban a los asistentes, normalmente entusiastas, ahora las preguntas son también controladas, y hasta el extremo de que es imposible la aparición del espontáneo agresivo, cosa imposible de descartar completamente en las reuniones presenciales.

Me remito al blog de la corresponsal de TVE en Washington, Ann Bosch,  y a su magnífica crónica en el Telediario de anoche. Puede verse también la transcripción de las respuestas y el vídeo del acto (que no consigo incrustar).

La democracia de la polis griega era una democracia directa, una democracia deliberativa que resolvía sus cuestiones en el ágora. Era también, una democracia ologárquica. En la República romana aparece un sistema de representación oligárgica, el Senado. Pero la apelación a la plebe supone, ya durante la República, la aparición de formas de comunicación populista y, luego con el Imperio, la política de «pan y circo», antecedente de nuestra sociedad del espectáculo. La democracia moderna es la democracia representativa. Lo que nació en la Inglaterra del XVIII como un sistema oligárquico de limitación de poderes del soberano, fue convirtiéndose en un sistema de alternativas políticas globales, propuestas por los partidos (mecanismos de organización social, hoy casi nada más que máquinas electorales) a los ciudadanos. El respeto de los derechos humanos y la división de poderes son notas esenciales de la democracia representativa. En la sociedad de masas los medios de comunicación han sido el mediador entre los ciudadanos y los partidos. La democracia informada, en la que un debate racional mantenido en la prensa y las tribunas pública conformaba la opinión pública, fue sustituida por la democracia audiovisual, creadora de imágenes mentales, símbolos y líderes telegénicos, donde lo esencial es mantener la aceptación en las encuestas y lograr el voto en la elección.

Ahora, la democracia digital establece un enlace directo entre los líderes y los ciudadanos. Con las nuevas herramientas interactivas ya no se trata de lograr una aceptación o conformar una opinión pública, sino de movilizar y crear lazos personales. El líder audiovisual ha tratado siempre saltarse la división de poderes y apelar a la opinión pública para ningunear al parlamento y la división de poderes. En realidad, en nuestras partitocracias audiovisuales, el gobierno domina el parlamento en virtud de la regla de las mayorías. Ahora, no sólo se establecer nexos inmediatos, sino que es posible movilizar y pedir opinión de forma interactiva. Sería un regreso a la democracia directa, pero no limitada a cuestiones cruciales, sino a un referendum interactivo permanente. Una posibilidad que convertiría nuestras sociedades en verdaderas veletas, en manos de los magos de la interactividad.

Ayer Obama jugó con los nuevos instrumentos, pero terminó recurriendo a los viejos medios, a la televisión. Con los nuevos medios, moviliza y establece vínculos y adhesiones. Con los viejos, conforma la opinión pública. El objetivo estratégico es superar la resistencia del Congreso a sus planes de reforma. Y es que el presidente de Estados Unidos es el líder investido de unos poderes más impresionantes, pero también es el jefe del ejecutivo más sometido a control del legislativo.

La nueva democracia, la fusión de la democracia audiovisual y la democracia digital, ofrece posibilidades para enriquecer la democracia representativa con elementos de democracia directa y democracia participativa. Pero también el riesgo  de una manipulación populista de la interactividad.

La prensa en caída libre


La recesión está golpeando a los medios en todo el mundo. Así lo reflejan las noticias diarias y así lo constatan los informes más recientes. Como ya es tradicional, con la primavera nos llega el State of the News Media elaborado por el Pew Research Center dentro del Project for Excellence in Journalism.

Este exhaustivo análisis de los medios informativos en Estados Unidos resume así la situación: la prensa aguanta el desafío de los medios interactivos y no pierde tantos lectores como se auguraba, gana credibilidad… pero pierde drásticamente ingresos, hasta el punto de que algunas fuentes económicas, como los anuncios por palabras están prácticamente desapareciendo. La tendencia se ha acentuado en 2008 y la recesión no hace más que agravar la situación, porque (aunque el informe no lo diga) la dependencia de la bolsa está significando la puntilla final para muchos grupos de periódicos.

Dos gráficos ilustran las diferencias entre audiencias e ingresos. La fuerte subida en audiencia de los medios interactivos no tiene correlato una subida proporcional de ingresos. En cambio, a una pequeña bajada de audiencia en periódicos y revistas corresponden fuertes bajadas de ingresos. Sólo la televisión por cable, con un salto de audiencia debido a las elecciones, es capaz de convertir las ganancias de espectadores en semejantes mejoras en los ingresos.

Audiencias 207-2008

Publicidad 2007-2008

El informe refleja las tendencias en Estados Unidos, que no tienen porque ser universales, pero que indican cambios que afectan en todas partes. Puede verse el resumen, imprimirse o descargarse por capítulos (tiene más de 700 páginas) o explorar sus gráficos interactivos. Por ejemplo, como muestra, el gráfico de los formatos utilizados por las televisiones, donde se aprecia que, aunque el vídeo editado sigue siendo el formato más empleado, las entrevistas ocupan cada vez más espacio.

Hay capítulos que me han interesado especialmente, como el de las nuevas iniciativas, donde se destacan nuevas fórmulas interactivas, muchas de ellas desarrolladas por periodistas expulsados de los medios tradicionales. Por ejemplo, Global Post, para desarrollar el periodismo internacional, de la que ya me ocupé en este blog. O ProPublica,, una organización sin fin de lucro dedicada a desarrollar informaciones de servicio público con una «fuerza moral».

Por último, Lecciones de las Elecciones, de Tom Rosenstiel and Bill Kovach (los autores del famoso Elements of Journalism) cuyas conclusiones resumo a continuación:

– La prensa política es más pasiva, cada vez mero vehículo para las campañas de los partidos, cubiertas con un supuesto equilibrio. Cada vez hay menos información propia dedicada a investigar asuntos relativos a los candidatos o a sus programas (parece que los norteamericanos copian a los españoles).

– La cultura de la «cobertura del autobús», con periodistas asignados a las distintas caravana limita su independencia y los hace más vulnerables al control político (¡vaya! parece que hablan de España).

– La prensa política realiza un enfoque de «estrategia» o lucha por el poder, con abundantes encuestas que tratan de ocultar el sesgo cada vez mayor de cada uno de los medios.

– Los medios de información permanente, sobre todo la televisión por cable, han abdicado de hacer una información propia sustancial, y han centrado su cobertura en la opinión de analistas, jefes de comunicación, supuestos analistas, todos ellos completamente partidistas.

¡Qué envidia dan estas informes!

Diplomacia YouTube


El presidente Obama ha hecho una primera apertura simbólica hacia Irán felicitando el año nuevo a los iraníes en un vídeo, colocado en el blog oficial de la Casa Blanca. (Es curioso que aunque en YouTube podemos encontrar el vídeo sin subtítulos en farsi, la versión recogida por la Casa Blanca es la incrustación del vídeo en YouTube con subtítulos).

El mensaje puede resumirse en un titular: Irán recuperará el papel que merece en la comunidad de naciones si renuncia a promover el terrorismo y a su programa nuclear. Las autoridades iraníes han pedido a Estados Unidos más que palabras para comenzar una nueva época de relaciones. Son los primeros pasos de un complejo ballet que puede llevar a encuentros al máximo nivel. Nada ocurrirá hasta después de las elecciones en Irán, que puede volver a ganar Ahmedinejad.

La diplomacia clásica, por definición, establece cauces permanentes y discretos de comunicación entre estados. Junto con el uso de la fuerza, ha sido el principal determinante de las relaciones internacionales. El contacto entre soberanos ha sido siempre otro factor clave. En el siglo XX, con regímenes políticos cada vez más personalistas, la diplomacia de la cumbres trajo a veces cambios reales y dramáticos (Munich, Rykiavik), pero ha terminado por convertirse en un ejercicio de relaciones públicas, dirigido a las respectivas opiniones públicas nacionales. Las técnicas de las relaciones públicas aplicadas a las relaciones internacionales ha traído la diplomacia pública, consistente en construir imágenes y ejercer un poder blando para que otros estados influidos por sus opiniones públicas desarrollen políticas que no sean favorables.

El vídeo de Obama se encuadra en estas estrategias de diplomacia pública. No es la primera vez que un mandatario dirige un mensaje en forma de vídeo a otro país. Pero ahora ese vídeo no hay duda que llegará a esa opinión pública, a través de YouTube y la difusión viral. El momento y el motivo también son estratégicos. El Nowruz, el año nuevo persa, el nuevo día que coincide con el solsticio de primavera, es una fiesta que se celebra desde Bosnia a la India por multitud de pueblos con raíces persas. Es una fiesta no islámica, que el régimen de los Ayatolas no tiene más remedio que respetar, pero que nada tiene que ver con el tremendismo de la Asura chií. En definitiva, una fiesta laica en una república islámica.

No me extrañaría que Ahmedineyad respondiera con otro vídeo.

Confundir información con propaganda electoral


Luchaba anoche con mi conexión a Intenet (una vez más Ya.com me tiene sin servicio adsl y, en consecuencia con el blog desatendido) cuando escuché en el Telediario de TVE a Lorenzo Milá introducir el bloque electoral y anunciar que «el orden y los tiempos son establecidos por la Junta Electoral… Una obligación que el Consejo de Informativos de TVE critica porque considera que las campañas deben hacerse exclusivamente con criterios informativos…» (video). Pensé, bueno, el férreo corsé de la propaganda se afloja un poco.

La declaración del Consejo de Informativos es una más de las voces profesionales que vienen pidiendo recuperar la información en las campañas electorales. Los periodistas catalanes fueron pioneros y consiguieron que los bloques electorales se identificaran como una imposición. Ahora el Colexio de Xornalistas de Galicia denuncia que los partidos ponen obstáculos a la toma de imágenes en sus mítines (denuncia de la que también se hizo eco el Telediario de TVE). Es un cambio cualitativo que, por primera vez, TVE se haga eco de esta crítica profesional, aunque sea por una vía tan tímida como esas referencias en el Telediario. Es cierto, también, que durante el bloque electoral aparecen rótulos en los que se advierte que las imágenes han sido grabadas por los respectivos partidos, un principio recogido en el Código Deontólogico del Estatuto de Informativos de RTVE (art. 9.5). Es un pequeño logro del Consejo de Informativos de TVE, que como el de RNE, están encontrando graves obstáculos para desarrollar su misión de control.

¿Cómo es posible que la información electoral haya llegado a convertirse en propaganda? Desde las primeras elecciones democráticas las normas electorales (en la actualidad la L. O. 5/85, de Régimen Electoral General) regularon los espacios de propaganda gratuita en la radio y la televisión públicas. De la sopa de letras de 1977, con todo tipo de agrupaciones y coaliciones improvisando un discurso ideológico antes las cámaras, se pasó a primar a los grupos en función de su representación parlamentaria. Los partidos, según su capacidad económica, fueron poco a poco empleando estos espacios para colocar propaganda con el formato de spot publicitario, con nulo segumiento de la audiencia. Por otra parte, a partir de 1982, TVE, la única televisión por entonces, organizó la cobertura de los mítines y caravanas electorales. Muy pronto la información dejó paso a la propaganda, con un espacio reservado en esa cobertura informativa para los grandes partidos. La Junta Electoral Central exige y aprueba un plan de cobertura informativa de las cadenas públicas para cada convocatoria electoral.

El resultado de este sistema es que la cobertura informativa se ha convertido en un clon de los espacios gratuitos, con los partidos realizando grandes despliegues técnicos, suministrando la imagen realizada (y enaltecedora de la organización y el líder) a las cadenas y dificultando el acceso de las cámaras de las televisiones. Es imprescindible que la Junta Electoral vigile la imparcialidad y el equilibrio informativo, pero someter la información a un previo reparto de tiempos es enfeudarla a los partidos, es convertirla en propaganda. La prensa realiza el seguimiento de la campaña, pero también desarrolla los grandes temas informativos planteados. Las televisiones se quedan en la campaña y las públicas reparten esa cobertura de tal forma que, a veces, para cubrir la cuota de un determinado partido en el día se improvisa una declaración. Es hora de liberar de esa propaganda a los telediarios y hacer información de verdad, esto es, planteando y esclareciendo las cuestiones en juego en esas elecciones.

La construcción de un mito


Tenía pendiente desde hace un par de semanas el comentario de la exposición Korda: Conocido / Desconocido en la Casa de América de Madrid. Ahora veo que cerró el 25 de enero. Llego tarde, pero como ha sido un acontecimiento suficientemente recogido por los medios, no creo que importe.

Alberto Korda ha pasado a la historia por la foto del Ché, uno de los iconos más potentes del siglo XX, elemento sustancial del mito del guerrillero. Icono, por cierto, susceptible de múltiples lecturas y usos, como la paradoja de convertirse en artefacto mercantil ligado al mundo de la moda, algo que debe hacer rebullirse a Ernesto Guevara en su tumba.

No es del mito del Che del que quiero hablar. Korda fue la sombra de Fidel durante casi 10 años. Estas fotografías, menos conocidas fuera de Cuba que la del Ché son un buen testimonio de como se construye un mitio.

Alberto Díaz fue un autodidacta convertido en fotógrafo. En homenaje a los hermanos Korda, cineastas húngaros, y por las resonancias de la película Kodak bautizó a su estudio fotográfico de La Habana como Estudios Korda, y el mismo se convirtió en Alberto Korda. Eran los 50. Dedicado a la fotografía de moda y publicidad los estudios Korda se convirtieron en una referencia en La Habana frívola de la dictadura de Batista. Cuando los barbudos bajaron de Sierra Maestra, Korda abrazó la revolución. Desconozco las circunstancias, pero lo cierto es que se convirtió en el fotografo de la Revolución. Dejó testimonio de los primeros años y de todos los hechos relevantes. Allí estaba en aquel gran mitin en el que tomo la foto del Ché a contraluz. Era una instantánea más y un acto más. En la exposición pude ver una foto excepcional: Sarte y Simone de Beauvoir, de visita en La Habana, escuchan las explicaciones del Ché. Sartre parece atento e interesado. Beauvoir luce una media sonrisa de superior condescendencia.

Korda tuvo, sobre todo, el privilegio de seguir estrechamente a Fidel y establecer con él una relación muy especial. En 1968 esa relación (¿personal? ¿profesional? ¿política?) se rompió.

Documentó y ayudó a construir el mito. Fidel aparece siempre sobre la multitud, en encuadres enfáticos, que resaltan su fortaleza y soledad. Especialmente atractiva es esa foto de Fidel a los pies de Lincoln, con varias posibles lecturas. ¿Un libertador admira a otro? ¿La grandeza de Lincoln y la pequeñez de Fidel? ¿El David cubano que iba a enfrentarse al Goliat gringo? Korda retrata los grandes actos políticos, siempre con Fidel como protagonista, como ese mitin en el que las palomas rinden pleitesia al comandante y le señalan como ungido.

No son estas las fotos que más me interesaron. Las más verdaderas y al mismo tiempo las que han ayudado a crear el mito del caudillo proteico son las que documentan la actividad del incansable Fidel. En la zafra, cortando caña… Manchándose las manos de barro… Conversando con guajiros… Dirigiendo todo tipo de actividades… La Revolución hecha potencia en un hombre que actúa y piensa, al  que rinde el cansancio físico con un libro en las manos. Una fuerza de la naturaleza que está en todas partes para cambiar Cuba. Allí me contaron que la zona de Cárdenas no se cultivaban los cítricos. Hasta que el comandante la visitó. Un guajiro le ofreción un fruto, una toronja, del árbol que había plantado en su bohío. El comandante comprendió que aquella era una buena tierra para esos frutales. Dicho y hecho. Hoy las plantaciones de cítricos llenan aquellos campos. No sé si la historia es real o un relato mítico más.

Los hombres excepcionales pueden hacer mucho para cambiar la Historia. Los hombres excepcionales aciertan y se confunden. Los hombres excepcionales, sin frenos ni limitaciones institucionales, se convierten en tiranos. Los hombres excepcionales convertidos en mitos pueden ser tiranos aceptados y queridos. Los mitos dejan a sus pueblos en minoría de edad. Los mitos, incluso cuando no ejercen un poder formal, siguen determinando la vida de los pueblos. Y eso es lo que ocurre hoy en Cuba.

Díselo a Obama… en vídeo


Dos organizaciones periodísticas de Estados Unidos, WorldFocus (televisión y portal de información internacional) y GroundReport (portal de periodismo ciudadano) lanzan la iniciativa de abrir una canal específico en YouTube, Talk to Us,  para recoger vídeos en que periodistas de todo el mundo hagan llegar sus opinions o propuestas al presidente Obama sobre las grandes cuestiones mundiales. Los mejores vídeos serán difundidos por WorldFocus en su informativo a través de la televisión pública norteamericana (PBS). Los vídeos pueden utilizar cualquir lengua, pero son preferidos en inglés.

No es nuevo habilitar utilizar un canal de internet para hacer llegar opiniones y propuestas a los poderesos. Lo nuevo del caso es que se busque la participación de periodistas de todo el mundo sobre cuestiones internacionales… y que para ello se utilice un vídeo. El vídeo es un medio de expresión poderoso -representa la realidad con la pregnancia de la imagen y el sonido- pero no es un buen vehículo para propuestas complejas ni pensamientos abstractos, que se expresan mejor a a través de la palabra escrita.

La gran cuestión que subyace es que se hace con todo este flujo de información que fluye desde la base hasta el vértice.

Sí, ahora cualquiera puede dirigirse a los poderosos. Otra cosa es que le escuchen.

La Historia en directo


Ayer no tenía acceso a internet, así que seguí la toma de posesión de Obama a través del medio por excelencia para estas ocasiones, la televisión. Seguí la retransmisión básicamente a través de La Dos, con saltos a Cuatro y a CNN Internacional. De esa manera me sumé a los millones de espectadores en todo el mundo que tuvieron esa experiencia tan típica de la televisión de sentirse partícipe de un acontecimiento histórico… desde el sofá del cuarto de estar.

La toma de posesión de Obama fue uno de esos grandes acontecimientos mediáticos, estudiados por Dayan y Katz. La traducción de su obra en español lleva un título que me parece acertado: la historia en directo. Este es uno de los acontecimiento que, según la clasificación de estos autores, podemos calificar como de coronación. Son acontecimientos básicos para crear la simbología que une a una comunidad nacional o, más allá de las fronteras nacionales, a una comunidad universal. Todos hemos participado virtualmente en la coronación del emperador y, de una manera u otra, a través de los iconos y la palabras, tenemos la ilusión de haber sido espectadores de primera fila del nacimiento de una nueva era.

Esta participación virtual une, pero también paraliza. Somos simples espectadores que ignoramos nuestra pasividad e inanidad. Como alternativa, en el ciberespacio se ha configurado un nuevo modelo de participación virtual. Son infinidad los sitios tanto de medios tradicionales como de organizaciones sociales (por ejemplo, Avaaz) que crearon su propio espacio para esa investidura. En esos espacios se facilitaba un canal de televisión para la retransmisión en directo y se solicitaban fotos, vídeos y, sobre todo, opiniones. Con las fotos y los vídeos los participantes se convertían en testigos activos. Pero lo más importante eran las opiniones. Por primera vez la llegada al poder de un mandatario ha ido acompañada de un flujo inabarcable de deseos, consejos, opiniones y mensajes de ánimo. ¿Sería posible dar forma a ese magma? ¿Sería posible que ese espíritu de los ciudadanos del mundo inspire esa nueva presidencia que tanto nos afecta a todos?

Obama anunció una nueva era y todos los comentaristas la dan hoy por hecho. A mi el discurso me pareció esperanzador, pero también cauto y más que idealista, pragmático. Lo más positivo, la advertencia a los norteamericanos de que no pueden seguir consumiendo todos los recursos del planeta.

Como experiencia puse hace casi un mes una encuesta sobre las primeras medidas de Obama. Sólo ha habido 18 respuestas, pero 7 creían que la primera medida debiera de ser cerrar Guántanamo. Pues bien, uno de sus primeras órdenes ejecutivas ha sido suspender los juicios, paso obligado para poner fin a ese agujero negro de los derechos humanos. Es más fácil cerrrar Guantánamo -y aún así será un galimatias jurídico- que cualquier otra medida. Pero es una de las más necesarias para restaurar la decencia.

¿Una nueva era? Ya veremos.

(Escribo esta entrada a vuela pluma (sigo sin conexión estable), así que disculpad la falta de enlaces, fotos y vídeos)

Obama y el perro guardián


El comienzo de la presidencia de Obama puede verse ensombrecido por el escándalo del gobernador de Illinois. Rod Blagojevich ha intentado vender el escaño del Senado que deja libre Barack Obama. Aunque resulte sorprente, la vacante en Illinois no se cubre por una nueva elección, sino por designación del gobernador del Estado. Y Blagojevich había puesto a subasta el cargo, según la acusación del fiscal Patrick Fitgerald. El gobernador es un demócrata con el que el presidente electo han mantenido una importante colaboración política. El estado de Illinois, desde el Chicago de los gansters, tiene una larga tradición de corrupción política y, por ejemplo, el anterior gobernador republicano también fue acusado de corrupción.

Obama ya ha pedido públicamente la dimisión del gobernador, pero la cuestión que se está planteando es en que medida los asesores del entorno de Obama conocían o participaban en estos enjuages. Los republicanos se han lanzado sobre la presa y la blogesfera conservadora bulle. Muchos piensan que el escándalo no tocará a Obama. Mi impresión es que Obama sigue en estado de gracia, pero el caso no hace sino demostrar que es humano, político, y como tal muy humano y vulnerable.

Lo que me interesa de este asunto es la conducta de los medios de comunicación. Como muestra, incluyo este vídeo obtenido de la BBC, en el que, al final de una rueda de prensa sobre las ayudas a la industria automovilista, la primera pregunta es sobre la conexiones de su personal con el gobernador.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

Los medios, los periódicos sobre todo, se han puesto en marcha. El Chicago Tribune, en plena bancarrota de su empresa editora, empieza a tirar del hilo con una exclusiva de las conexiones de Rahm Emanuel, el futuro jefe de gabinete de la Casa Blanca, con el gobernador corrupto. Cuando los beneficios se hunden y todas dan por muerta a la prensa, es hora de sacar pecho y recuperar el papel de «perro guardián» de los abusos del poder. Veremos si es solo perro ladrador y no mordedor.

El gobierno virtual de Obama


Casi cada día, elpresidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, comparece en rueda de prensa para ir presentando a su equipo. La transión en Estados Unidos, ese período que transcurre entre la elección y la toma de posesión, es una de las cuestiones clásicas de estudio de la ciencia política en ese país. La transición tiene procedimientos bien establecidos y normalmente se hace con discrección, sin excesiva presencia pública del presidente electo. En esta estraordinaria transición, en medio de la crisis, la constitución del equipo de gobierno está teniendo gran visibilidad, en un intento de crear confianza y mostrar que a partir del 20 de enero arrancará el cambio prometido… aunque sea con personajes que, no por competentes, difícilmente pueden simbolizar el cambio dadas sus largas carreras y compromisos con el establecimiento. A ello, Obama responde «El cambio soy yo». Ya veremos…

Esta transición está teniendo su presencia en el ciberespacio en el sitio http://change.gov/, en continuidad con la propia campaña.

Internet ha sido la columan vertebral de la campaña de Obama y ha sido clave para su victoria, hasta el punto de que puede decirse que ha cambiado el modo de hacer política: captación de voluntarios a través de las redes sociales sin afiliación con la campaña, recogida de fondos de pequeñas donaciones no sometidas a limitaciones conforme a las técnicas del marketing viral, utilización de los recursos gratuitos del ciberespacio como You.Tube y una interacción continua con sus partidarios.

Esa interacción es la que parece ofrecer esa página del cambio de gobierno. Se invita a presentar ideas ante cada uno de los grandes temas de la agenda presidencial y a entrar en debate con figuras tan destacadas como el próximo Secretario de Sanidad, Tom Daschle. Tampoco falta el story telling, con la invitación a contar las historias del cambio. Con todo ello, el equipo del nuevo presidente puede recibir un feedback en una escala hasta ahora inimaginable. Eso sí, Obama se lleva de su campaña los datos de los que le apoyaron quizá con la simple compra de una camiseta, previo permiso de los interesados que habrán recibido el correspondiente mensaje. A cambio, libera de copyright el sitio de la transición y coloca todos sus materiales bajo licencia Creative Commons 3.0.

Veremos si este estilo internet 3.0 se traslada al sitio de la Casa Blanca, una página perfectamente institucional, propio de internet 1.0.

La tecnología ofrece un vehículo de interacción, pero la política supera la tecnología. Se trata de escuchar las demandas profundas de los ciudadanos y hacerlas posibles. Veremos a partir del 20 de enero si el cambio no es más que un pragmatismo postmoderno.

Mensajes en los atentados de Bombay


No es la primera vez que India sufre graves atentados terroristas de raíz islamista. Matanzas masivas, como las ocasionadas por bombas en los trenes de Bombay, siguiendo la estela de los atentados de Madrid y Londres. O ataques simbólicos, como el registrado contra el Parlamento de Delhi. Pero ninguno ha sido tan complejo y con tanta trascendencia.

El terrorismo no pretende tanto un resultado concreto sino hacer llegar a una población aterrorizada un mensaje que cambie su percepción del mundo en el que vive. Estos mensajes pueden ser muy directos y brutales o entrañar un conjunto de signos y significados dirigidos a distintos destinatarios. Los atentados de Bombay pertenecen a esta segunda categoría.

Mensaje comunal. Alguno de los terroristas ha manifestado que los ataques eran «una respuesta al mal trato de los musulmanes en la India«. Desde la partición, la minoría musulmana se ha quejado de discriminación, pese a que muchos de sus miembros ocupan relevantes posiciones sociales. Periódicamente se registran en India explosiones de violencia sectaria entre las distintas comunidades, hindús, sijs, musulmanes… La radicalización hindú propiciada por el Baratiya Janata aumentó la presión sobre la comunidad musulmana, presión ha disminuido con el Partido del Congreso en el gobierno. El mensaje, por tanto, busca la radicalización de los musulmanes y la adhesión de los jóvenes a la causa jihadista. Pero puede tener la respuesta de progroms contra los musulmanes.

Mensaje político. Las fuerzas de seguridad han sido puestas en evidencia. «Podemos desafiar al poderoso estado indio». Este mensaje puede tener consecuencias políticas, con el reforzamiento del Baratiya Janata y su política de mano dura en las próximas elecciones.

Mensaje internacional. «Si los musulmanes estamos perseguidos, nuestros hermanos de todo el mundo deben ayudarnos en nuestra lucha». Es un mensaje dirigido a recoger la solidaridad de la umma islámica. Pero también pone de manifiesto las implicaciones internacionales. Las autoridades indias han denunciado -como era de rigor- conexiones exteriores, que no pueden ser otras, claro está, que Pakistán y sus servicios secretos. Los atentados son ataque contra el proceso de normalización entre India y Pakistán, que sufrirá un enfriamiento e incluso se paralizará totalmente en el caso de una victoria del Baratiya Janata.

Mensaje social. Los ataques iban dirigidos contra el corazón de la India británica: la Puerta de la India, la estación Victoria. El mensaje es «India tiene que sacudirse su herencia británica» y «vosotros, los ricos anglófilos, ya no estáis seguros en vuestros refugios de lujo». Las raíces británicas son muy profundas, como para erradicarse con estos atentados. Los ricos, seguramente, fortalecerán la seguridad privada.

Mensaje económico. «Podemos paralizar la capital económica y financiera». La vitalidad de Bombay es tal que los atentados no supondrán una amenaza para su pujanza; si acaso, una nube más en la crisis que amenaza a las economías emergentes.

Mensaje global. Como en el ataque del hotel Marriot de Islamabad o los atentados contra turistas en Egipto, Indonesia o el Magreb el mensaje es «las tierras del Islam son peligrosas para vosotros, infieles;  no implantaréis vuestro modo de vida y vuestra globalización fracasará«. Sin duda, el turismo se verá afectado, pero India seguirá siendo un destino atractivo y difícil (por la vivencia de la pobreza) para los occidentales.

En definitiva, los hechos de Bombay son todo un desafío a la emergencia de la India como potencia global. La riqueza, diversidad y potencialidades del país continente terminarán por imponerse a la violencia terrorista.

(Un enlace a Open Democracy «What to make of the Mumbai attacks»)