El futuro de las redes sociales


Reseño brevemente este artículo sacado del último The Economist, «Online social networks: everywhere, nowhere.

Las redes sociales no son negocio. A pesar de su crecimiento exponencial y a pesar de adquisiciones millonarias, como la realizada por AOL de Bebo, las redes sociales no tienen un modelo de negocio claro. Ocurrió lo mismo con el correo web. Microsoft, Yahoo o Google incluyen publicidad en sus servicios, pero dando el servicio de correo gratuito pretenden ante todo mantener al usuario enganchado a otras de sus páginas mucho más rentables en términos ded publicidad.

Las redes sociales tienden a ser ubicuas (everywhere). Hasta ahora, cada red social es un jardín cerrado, pero existe un movimiento creciente -como ocurrió con el correo y la mensajería instantánea- en interconectarlas. Los usuarios exigen ya la portabilidad de sus datos de unas redes a otras.

Las redes sociales pueden desaparecer como tales (nowhere). El futuro puede estar en la explotación del correo web como red social. Ahí está todo: lista de direcciones (clasificadas en tipos de contactos), tráfico de mensajes más o menos frecuentes, citas entre usuario… Sólo hace falta explotar con nuevas aplicaciones esa mina de datos.

Irak, Iraq… memoria de la destrucción


¡Ya ha empezado! Eran las tres de la mañana de la madrugada del 20 de marzo de 2003 y al otro lado del móvil, mi jefe, Daniel Peral, me advertía del temido momento: habían empezado los bombardeos.

Mirando la galería de fotos y vídeos de Reuters rememoro las difíciles semanas que siguieron. Pase la guerra en la Redacción de TVE, muy lejos de los riesgos físicos y morales del campo de batalla; pero, en cierta forma, también la Redacción se convirtió en un campo de batalla. Hacer información internacional para televisión tiene algunas ventajas. En el mundo siempre hay algún acontecimiento de primera magnitud y a estas alturas ese acontecimiento casi siempre tiene una imagen; pero la gran ventaja sobre cualquier otra es estar fuera del juego político nacional y de las presiones que conlleva. Hasta que el gobierno de un mediano país quiere jugar una dudosa carta estratégica y se suma como comparsa al Imperio. Entonces empiezan los problemas y la información internacional deja de ser ese territorio franco y despreciado. Empiezan las presiones y llega la voracidad de otras secciones por comerse parte del pastel informativo.

Las tres semanas de campaña (que no de guerra, que todavía sigue) fueron muy intensas y requirieron mucho esfuerzo, pero resultaron menos tensas que los meses que precedieron a los primeros bombardeos. Desde el otoño de 2002 la administración Bush daba señales que la decisión de la guerra estaba tomada y que sólo se trataba de venderla la opinión pública. En aquellos Servicios Informativos dirigidos por Alfredo Urdazi se privilegiaba todo aquello que mostrara la maldad de Sadam y su régimen -disidentes iraquíes refugiados en España aparecían cada día como por ensalmo- y todo los que demostrara la existencia de armas de destrucción masiva y la vinculación con Al Qaeda. Se mininizaba, en cambio, cualquier iniciativa diplomática, se infravolaban los informes de los inspectores de Hans Blix y El Baradei. A los informes del desaparecido Comité Antimanipualación (recogidos en la página del Consejo Provisional de Informativos ) me remito. Se llegó a extremos tan ridículos como -a la hora de unificar grafías- escoger Iraq en lugar de Irak, porque Iraq se escribe en inglés e Irak en francés -ya se sabe, Francia era paladín de la no intervención.

Permítaseme el recordatorio de algunas de las imágenes que se guardan en mi memoria.

La primera guerra del Golfo, 1991. Los bombardeos en la noche verdosa… los ataques aéreos convertidos, por primera vez, en vídeo juegos… Peter Arnett desde la terraza del hotel en directo practicando una diplomacia oscura e indirecta… los soldados iraquíes que se rinden y besan la mano a sus invasores… la carretera de la muerte, Quwait-Basora, todo un ejército reducido a chatarra y la chatarra no nos dejaba ver la carnicería.

El éxodo kurdo, 1991. Cientos de miles de personas vagando por montañas nevadas; un pueblo sin estado, desconocido y olvidado; una información tematizada como «catástrofe humanitaria»; un corolario, la «intervención humanitaria»; una consecuencia, la «exclusión aérea»; un resultado final, el estado kurdo de hecho y la desmembración de Irak.

Los años del olvido, 1991-2002. Irak se desdibuja informativamente; poca información sobre la reconstrucción (en un par de años Irak se reconstruyó a unos niveles impensables en la segunda guerra); algo sobre el bloqueo, cuando los iraquíes invitaban a equipos de televisión occidentales, que nos mostraban niños que morían sin los medicamentos embargados -propaganda iraquí, decíamos; crisis recurrentes con retirada de inspectores y diplomáticos y bombardeos conforme a los avatares de la política interna estadounidense y los líos de faldas de su presidente; «petróleo por alimentos» y su escándalo.

Preparando la guerra, septiembre 2002-2003. Continuas filtraciones de informes de servicios secretos, «revelaciones» de exilados iraquíes; «analistas» y «expertos» proclamando la amenaza apocalíptica de Sadam; el elegante Villepin, con su estupendo castellano, y sus movimientos diplomáticos en contra de la intervención; los llamamientos de Juan Pablo II; la movilización global contra la guerra; el rídiculo espectáculo del power point de Powell en el Consejo de Seguridad; la foto de las Azores.

La campaña militar, marzo-abril 2003. Otra vez imágenes verdosas de bombardeos; otra vez las «armas inteligentes», no lo suficiente para no masacrar civiles; otra vez los «vídeo juegos de bombardeos»; el avance anglo-norteamericano parado en Nasiriya; el niño Alí, sin brazos ni piernas ni familia, convertido en personaje mediático; la soldado Lynch, víctima de las balas iraquíes y de la propaganda del Pentágono; la muerte de Couso y las presiones para presentarla como un «trágico accidente»;otra vez los que se rinden besan la mano de los invasores, prisioneros que sí pueden ser mostrados en la televisión; no, en cambio, «los nuestros» «secuestrados» por los iraquíes, cuya imagen sí que estaba protegida por la Convención de Ginebra; Sadam paseándose ausente por un Bagdad espectral; su estatua derribada y la «toma en directo» de Bagdad.

La destrucción de Irak, 2003-2008. El saqueo, la destrucción, la rapiña del tesoro artístico; «Misión cumplida»-Bush dixit; las primeras redadas; los primeros enfrentamientos; la bomba contra el edificio de la ONU y la muerte de Vieira de Mello (un secretario general de la ONU en ciernes) preludio de lo que habría de venir; las carnicerías cotidianas; las peregrinaciones chíies; Paul Bremer, con traje y botas Panamá Jack, bajando del avión protegido por contractors (eufemismo de mercenarios); los contractors colgados del puente de Faluya; los agentes del CNI «asesinados por terroristas» (otro momento infomativamente difícil); ¿donde están las armas de destrucción masiva?;el «caso Kelly»; el ejército del Mahdi; los «daños colaterales» que matan a decenas de personas que asistían a una boda, confundidos con terroristas; la violencia sectaria; la orgía sangrienta de los vídeos yihadistas; la voladura de la mezquita de Samarra; la huída de los periodistas; la infamia de Abu Ghraib; el cansancio, el aburrimiento, Irak ya no es noticia…

«La situación en Irak (¿o en Iraq?) no es idílica, pero sí es muy buena» -Aznar dixit.

Convergencia… también en el canon televisivo


Cuatro países europeos son líderes en número de líneas de banda ancha por habitante: Suecia, Dinamarca, Holanda y Finlandia.  En total 8 países de la Unión Europea superan en penetración de la banda ancha a Estados Unidos y Japón. Son cifras recogidas por el International Herald Tribune, en una entrevista con la Comisaria de Telecomunicaciones, Viviane Reding. Europa también es líder en telefonía móvil, aunque Japón y Corea del Sur van por delante con algunas aplicaciones del multimedia móvil. Por eso tiene tanta importancia la decisión que acaba de tomar la Comisión Europea de adoptar como para la televisión digital móvil la norma Digital Video Broadcasting Handheld (DVB-H), desarrollada por el gigante finlandés Nokia (Reuters).

La decisión despeja incertidumbres y abre la vía a que los dispositivos móviles puedan recibir los canales de televisión clásicos, abiertos o de pago, pero sin necesidad por pagar por la transferencia de información a través de las redes 3G. Es posible que determinados contenidos especialmente concebidos para los dispositivos móviles sigan ofreciéndose como atractivo añadido en los portales 3G de las operadoras de telecomunicaciones, pero, al tiempo, las cadenas tradicionales tendrán que adaptar sus programas a la televisión digital móvil y concebir nuevos contenidos y narrativas audiovisuales para la televisión en movilidad.

La convergencia avanza y no siempre en perjucio de los medios tradicionales. Suecia se dispone a gravar con el canon que financia a la radio y la televisión pública a los poseedores de un ordenador (The Local). La medida coincide con el anuncio de la televisión pública SVT de difundir todas sus programaciones simultáneamente por internet. Los que ya posean una licencia (el 90% de la población) estarán exentos de pagar el canon de 2000 coronas anuales, 211 euros, de modo que la medida afectará principalmente a estudiantes que viven solos o en pequeñas comunidades. Una medida semejante ya se ha tomado en Alemania.

El ordenador hace tiempo que se ha convertido en una pantalla más que rivaliza con la del salón o los dormitorios en tmostrar programas y contenidos audiovisuales. Las televisiones ofrecen la transmisión simultánea o difusión sincrónica de la programación (streaming, P2P) y la posibilidad de descar programas completos o fragmentos. Esta difusión en red está lejos cuantitativamente de la difusión por emisión, pero crece cada día en número de espectadores e influencia. Las televisiones públicas que se financian mediante un canon o licencia (todas las europeas menos la española) tienen que diversificar sus fuentes de financiación y adaptarlas a la fragmentación de la audiencia entre las distintas plataformas.

Para eso hace falta un básico consenso social y político. ¿Se imaginan la polémica en España?

5 años de guerra en Irak


A punto de cumplirse en quinto aniversario del ataque anglo-norteamericano contra Irak, se suceden informaciones, reflexiones y análisis.

Quiero traer aquí el multimedia preparado por Reuters, por la calidad de todos sus materiales (fotos, vídeos, mapas, cronología-línea de tiempo y recursos en la red), pero, sobre todo por los testimonios de sus periodistas. Me quedo con el de Samia Nakhoul, superviviente del ataque en el que murió Couso. Magnífica interrelación en el relato de fotos, vídeos y testimonios.

 

 

Dando testimonio – Bearing Witness: five years of the Iraq War

Los medios tradicionales siguen siendo la gran fábrica de una información homogénea


¿Estábamos equivocados sobre el impacto de la tecnología en la democratización de los medios? Así títula cnet.news.com su resumen sobre el V Informe sobre el estado de los medios en Estados Unidos, del Proyecto por la Excelencia en Periodismo (puede descargarse por capítulos o su resumen ejecutivo en pdf). Basta revisar el tema en Google.news para darnos cuenta que la mayor parte de titulares y comentarios se sorprenden de la que la utopía de la democratización de los medios no acaba de confirmarse, o, por lo menos, no se confirma por el informe más completo y fiable sobre el país que marca tendencia en los medios tradicionales y en la evolución del ciberespacio.

Veamos cuáles son las tendencias que apunta este informe 2008:

Las noticias están dejando de ser un producto para convertirse en un servicio. El consumo de información es continuo y las noticias tienen también que ser actualizadas continuamente. La agenda setting y el story telling siguen siendo importantes, pero el periodista tiene que suministrar ahora nuevos servicios: cómo clasificar, valorar, usar y reaccionar ante las noticias.

Ni los medios tradicionales ni los sitios informativos en la web son ya simples puntos de destino, sino pasarelas a otros lugares y, sobre todo, a nuevos servicios. Ningún sitio informativo en la red puede limitarse a sus propios contenidos. Hasta la mitad de cada página debiera de dirigir a otras páginas en el propio sitio o en el ciberespacio.

Los contenidos producidos por los usuarios se estrechan. La importancia de este material se reduce incluso en los lugares propios del «periodismo ciudadano». Este cambio de tendencia, con respecto al informe 2007, es lo que ha llevado a pinchar la burbuja del optimismo tecnológico en la democratización de los medios.

El tráfico informativo se concentra en 10 grandes sitios.

El periodismo ciudadano se alimenta del tradicional. La mitad de los contenidos de los blogs son noticias o comentarios de noticias difundidas previamente por los medios tradicionales. Los blogger son bastante remisos a permitir verdaderos debates en sus sitios.

Cambio en la cultura de las redacciones. Se revaloriza como fábrica de información. Los periodistas han cambiado su percepción sobre los «nuevos medios». Ahora ya no desconfían tanto ni ponen en cuestión su credibilidad e incluso consideran que están haciendo mejor periodismo que el tradicional y están dispuestos a utilizar las nuevas herramientas para mejor conectar con el público.

Creciente homogeneización informativa. Dos únicos asuntos informativos -la guerra de Irak y la campaña de las primarias- han monopolizado nada menos que la cuarta parte de la atención informativa. El mundo sigue ausente de la información en Estados Unidos. Aparte de la información sobre Irak, Pakistán e Irán, sólo un 6% de las noticias se refieren a países extranjeros.

Desvinculación entre noticias y publicidad. Es, según el informe, la mayor amenaza para la industria de la información. El problema no es la pérdida de público o su fragmentación; la cuestión es encontrar un nuevo modelo de negocio, una vez que se ha demostrado que el usuario no está dispuesto a pagar por cada pieza informativa y los publicitarios no están migrando a la red tan rápidamente como los usuarios.

«Consulting de relaciones públicas y asesoramiento de imagen»


Bajo este concepto, «consulting de relaciones públicas y asesoramiento de imagen», intentó camuflar el ex concejal popular de Palma Mallorca, Javier Rodrigo de Santos, los 50.000 euros de dinero público gastados en prostíbulos y centro de relax, según relata la querella del Ministerio Fiscal y recoge El País.

El caso tiene todos los elementos políticos y de morbo para convertirse en un gran escándalo mediático. Lo que me ha llamado la atención es la rúbrica tras la cual se pretendía ocultar la verdadera naturaleza del gasto. Cabe pensar que emplear 50.000 euros del presupuesto de una empresa pública municipal en «consulting de relaciones públicas y asesoramiento de imagen» era algo que pudiera considerarse dentro de las prácticas políticas normales y que si no coló era porque los recibos en realidad no tenían relación con ese supuesto asesoramiento. ¿Hubiera sido aceptable gastar de verdad 50.000 euros en asesoramiento de imagen y relaciones públicas?. Supongo que si tal dinero se gastara en asesoramiento de la entidad y no de su administrador, tal conducta no podría considerarse en términos estrictamente penales como malversación, mientras que quizá si lo fuera si el beneficiario de tal asesoramiento lo fuera el administrador.

Más allá de los ilícitos penales ¿qué sentido tendría que una empresa pública municipal gastara estas cantidades en relaciones públicas? ¿Cuántos cientos -miles quizá- de millones de euros despilfarran las administraciones públicas en ese tipo de asesoramientos? Al calor de este chorro de dinero han nacido un engambre de empresas clientelares, que, en el mejor de los casos, enseñan a los políticos a mirar al objetivo de la cámara.

Vamos, que el escándalo morboso de Baleares no es más que el signo que apunta a otra corrupción política y mediática bien asentada y aceptada.

La credibilidad de los medios norteamericanos, en picado


Los norteamericanos desconfían mayoritariamente de sus medios de comunicación. Es otra de las conclusiones del estudio de opinión de Harris Interactivo, al que me referí al hablar de la audiencia de los blogs políticos. Según el resumen difundido a través de BusinssWire, la peor parte se la lleva la prensa, de la que desconfían nada menos que un 54%. El siguiente medio menos fiable es la televisión, luego internet y, por último, la radio. Todo ello según la tabla que copio a continuación en inglés.

La representatividad del sondeo es relativa, son poco más de 2000 encuestas, hechas interactivamente (un método que muchos investigadores sociales cuestionan) pero marca una tendencia. La prensa, el medio más serio, más completo, resulta el menos fiable. En cambio, la radio, el medio más directamente informativo, pero, al tiempo, el más ideologizado en Estados Unidos, es el que más confianza despierta. Además, la confianza de los demócratas es mayor que la de los republicanos. Quizá sea una conclusión precipitada, pero me parece que la confianza está en función del grado de identificación ideológica con el medio. La prensa es más liberal, y, por tanto, menos creíble para los republicanos, y la radio, además de facilitar información neutra es el nicho natural para los predicadores de las ondas.

Encuentro otros datos relevantes en un estudio sobre liderazgo de la Universidad de Harvard (pdf). En este caso, las preguntas se refieren a la cobertura de las elecciones primarias. Nada menos que un 64% de los encuestados desconfía de la cobertura mediática de la campaña. Un 61% considera que esta cobertura se ha centrado en asuntos triviales. Por contra, un 71% desearía que la información de la campaña se centrara en las políticas específicas de futuro propuestas por los candidatos. Resulta evidente el cansancio de la trivilialidad. Los resultados vienen a avalar los estudios (resumidos por la profesora Berganza) que relacionan la pérdida de credibilidad de medios y políticos con un «enfoque estratégico» de la información política y electoral, en detrimento de un «enfoque temático», que es lo que parecen pedir los encuestados norteamericanos.

Menos humos, blogosfera


La mayoría de los norteamericanos no leen los blogs políticos. Así titula Reuters la información en la que da cuenta de una encuesta realizada por Harris sobre 2.302 adultos. Sólo un 22% lee regularmente (al menos varias veces por mes) blogs políticos, frente a un 56% de los encuestados que no lo hace nunca. Otro 23% sólo varias veces al año. Sorprendetemente, los resultados en los jóvenes son peor que entre los mayores. Sólo los leen un 19% entre 19 y 31 años, mientras que el porcentaje sube hasta el 26% en los mayores de 63. Y eso en el país con una blogosfera más potente.

En un análisis a vuela pluma, los datos parecen indicar que la influencia política de la blogosfera está limitada a un segmento de la población, siendo el interés político mayor a mayor edad. O visto de otra manera, los medios tradicionales siguen ejerciendo una influencia política predominante. Desde mi punto de vista, los blogs son más importante por su repercusión en los medios tradicionales que por su impacto directo en los internautas. En Estados Unidos, lo mismo que en España, los blogs políticos están muy polarizados y son utilizados para lanzar campañas políticas. Los blogs conservadores y ultraconservadores están muy bien organizados y suponen una red muy potente. Piénsese, por ejemplo, en el papel jugado por estos blogs en la dimisión precipitada de Dan Rather, después de caer en la trampa de unos documentos falsos sobre el historial militar de George W. Bush, o en la campaña contra el candidato Kerry de sus supuestos camaradas de armas en las lanchas rápidas durante la guerra de Vietnam.

Otro dato que invita a relativizar el seguimiento de los cibermedios son los de audiencia de los debates cara a cara entre Zapatero y Rojoy. Según los datos elaborados por la empresa Lixesa para la Academia de la Televisión (El País 7-3-08) durante el primer debate, el 25 de febrero, la señal suministrada por la Academia recibió 398.548 peticiones de vídeo, realizadas por 144.666 usuarios únicos… Todo un acontecimiento en la red, pero que palidece frente a los 13.043.000 espectadores que lo siguieron por la televisión tradicional. En el segundo cara, la televisión perdió un millón de espectadores, saturados, seguramente, de un debate estéril. Pero los internautas se cansaron todavía mucho más: sólo se registraron 217.107 peticiones de vídeo y 87.034 usuarios únicos. Y es que el debate era un acontecimiento mediático, no un ciberacontecimiento y el público apostó por verlo en el medio tradicional. La tele gana al cibervídeo.Vaya, que se ve más cómodamente desde el sillón que tecleando en el ordenador. Y todavía hay quien dice que la televisión ha muerto.

En cambio, el triunfo de Rodolfo Chikilikatre para Eurovisión sí que es un ciberacontecimiento . Según RTVE, 2.024.460 internautas votaron en MySpace para elegir al candidato español al festival. Chikilikuatre se llevó 109.905 votos ¡más que usuarios únicos del segundo cara a cara! El ciberacontecimiento es un buen vector del movimiento friki y sirve bien a la movilización social. El acontecimiento mediático crea una ilusión de participación.

Así que, menos humos blogosfera… Pero ¡ay! de quién desprecie su influencia.

No callar la voz de las víctimas de Colombia


manifestación en Bogotá -AFPDespués de la movilización global del 4 de febrero contra las FARC, las víctimas de todas las violencias políticas quisieron hacer su vox, como ya recogí en este blog. Ayer, 6 de marzo las víctimas de los paramilitares -15.000 muertos y desaparecidos- salieron a las calles de Colombia. En Bogotá (la capital del país con mayor número de desplazados del planeta por la violencia política, nada menos que 4 millones) se reunieron 40.000 personas, en una marcha que no contaba precisamente con el beneplácito del poder ni de los medios de comunicación. Hubo también marchas o concentraciones en otras 60 ciudades a lo largo del mundo. En Madrid, la concentración contó con la presencia del jesuita Javier Giraldo, coordinador del banco de datos de violencia política y destacado defensor de los derechos humanos.

Este comentario viene a cuento del desinterés de los medios españoles. De todos los grandes diarios sólo recogen la noticia El País y El Mundo, pero como simple foto acompañada de un pie informativo. Todos los diarios llevan abundante información del conflicto Ecuador-Colombia-Venezuela, con crónicas (El País, La Vanguardia) de corresponsales o enviados especiales muy críticas con Chávez. Entre las televisiones, sólo TVE difundió una crónica de su corresponsal en Bogotá en el telediario de las nueve de la noche del jueves. Por supuesto ningún medio se refiere a la concentración de Madrid.

¿Son todas las víctimas iguales para los medios?

(Más información en Pepitorias)

Periodistas cabreados


Que el periodismo se degrada y el oficio está por los suelos es un lugar común. Así que el cabreo es el estado natural de las redacciones. Para dar salida a la indignación y la bilis acumulada los colegas anglosajones tienen una página, AngryJournalist.com. En este momento recoge 1756 comentarios anónimos, porque la primera regla es el anonimato y la confidencialidad.

En una rápido vistazo abundan las quejas sobre trabajos adicionales no previstos, mobbing por parte de los editores, errores de edición, salarios escasos, desconfianza hacia el «periodismo ciudadano».

Vaya, pues parece una gran idea, aunque tiene más de válvula de escape que de búsqueda de alternativas.

¿Hay ahí algún periodista cabreado? Escribe tu comentario y dínos la razón de tu cabreo.