La redacción integrada de El Tiempo


He tenido la oportunidad de visitar la redacción de El Tiempo en Bogotá. El Grupo Editorial El Tiempo integró hace dos años las redacciones de todos sus periódicos y sus ediciones digitales.

Una redacción de 300 periodistas elaboran 4 periódicos (El Tiempo, el popular Hoy, el gratuito ADN y el económico Portafolio), tres ediciones digitales (eltiempo.com, diarioadn.com.co, portafolio.com.co) y una cadena local de televisión City.tv. La redacción de la televisión es independiente, aunque comparte espacios y se beneficia de las informaciones desarrolladas por la redacción integrada.

El concepto es de una sola información editada en distintas plataformas, pero personalizándola para que realmente se diferencie. En general, se sigue el proceso de “first online”.

Se ha explorado que los reporteros de los diarios hagan vídeos, pero en general se prefiere utilizar los suministrados por la televisión.

El proceso de integración no resultó tan difícil como se temía. Se produjeron 70 despidos, 30 de ellos de periodistas. Se mantienen distintos estatus entre los periodistas provenientes de los periódicos y los de los digitales.

Cada medio, en papel o digital, tiene sus propias mesas de edición y existe además una mesa común de coordinación.

La integración se ha efectuado por secciones, esto es, hay una sola sección de economía, política, cultura, deporte etc. Pero dentro de esa sección única unos redactores trabajan preferentemente para el papel o para los digitales. Los reporteros digitales salen menos a la calle que los redactores de los periódicos.

Internet en la televisión


Desde hace unos meses los televisores LCD y plasma de gama alta ofrecen al posibilidad de conectarse por cable o inalámbricamente a nuestra red local y a través de ella a Internet. Fracasada la experiencia de Media Center, esta es una nueva experiencia de convergencia entre la televisión e Internet. Pero lo que se ofrece no es un acceso pleno, sino un acceso encauzado a través de los widgets de determinados suministradores de contenidos y servicios o redes sociales, por el momento Yahoo, Google, YouTube o Facebook. Cuando el uso de Internet era básicamente profesional, la pantalla de la televisión no era el entorno más adecuado para conectarse a la Red. Ahora, cuando predomina el entretenimiento, en la pantalla común la televisión tendrá que competir con estas aplicaciones lúdicas de la Red.

Ernest & Young acaba de publicar un informe sobre el enorme potencial de este nuevo servicio. Un 76% de los consumidores (norteamericanos) consultados encuentran interesante que la barra con sus widgets apareciera en su televisor, mientras que el porcentaje baja al 61% si de lo que hablamos es de una plena conexión a Internet y sólo un 30% considera atractivo contar con widgets informativos en su pantalla. Lo que me refuerza en la idea de un uso lúdico sobre usos profesionales o informativos.

Recojo a continuación los puntos más importantes del informe.

Fragmentación de la atención. Los widgets competirán por la atención del espectador con los canales ya disponibles. Si una cadena diseña los widgets adecuados puede limitar el zapping, pero los widgets de la competencia también pueden hacerle cambiar de canal. El resultado previsible será una mayor fragmentación de las audiencias.

– Financiación publicitaria. Los nuevos servicios tendrán una financiación publicitaria y competirán por la atención de los anunciantes.

Los programadores y las autoridades reguladoras deben desarrollar nuevas estrategias.

Los contenidos serán interactivos e intercambiables con las plataformas móviles.

Visto desde la perspectiva del ecosistema informativo, estos nuevos desarrollos no hacen sino restar valor a la interactividad que técnicamente ofrece la TDT. Gobiernos u operadores parecen dispuestos a reproducir el esquema analógico en la televisión digital terrestre. Nadie parece interesado en desarrollar sus potencialidades interactivas. Y esa Internert capada y dirigida que son los widgetes en la pantalla del televisor puede ser la puntilla para una TDT interactiva.


Optimismo y pesimismo en los periodistas europeos


Con la que está cayendo, un 80% de los periodistas europeos se siente satisfecho con su trabajo.

Es el dato más optimistas recogido en el European Digital Journalism Survey 2009. Realizado por Oriella, una red de Relaciones Públicas, recoge la opinión de 350 periodistas de Francia, Alemania, Suecia, España, Reino Unido y Holanda sobre los cambios registrados en los dos últimos años en sus medios y en su propio trabajo. No deja de sorprender ese dato optimista, porque contrasta con la mayoría de los resultados del estudio.

Incidencia de la crisis en los medios

– En un 52% de los encuestados, el medio para el que trabaja ha perdido más del 10% de sus ingresos publicitarios.

– En un 10% de los casos, sus medios ya sólo publican online.

– En uno de cada cuatro, su medio ya tiene más audiencia online que en su plataforma tradicional (¡60% en España!)

– Más de un 58% piensan que el número de públicaciones impresas se reducirán drásticamente.

– Un 47% ya publica vídeos

Incidencia en la calidad del producto

– Casi el 10% no crea información original para publicar online.

– Un 43% dice crear hasta un 60% del contenido publicado online.

– Algo más de la mitad cree que ha empeorado la calidad de su producto periodístico.

– El 41% piensa que con los cambios aumentará la dependencia del material de relaciones públicas (cosa de la que se felicita la red de Relaciones Públicas que ha encargado el estudio.

Incidencia en el propio trabajo

– Un 40% produce más contenido y lo difunde en más plataformas (Twitter es una de las últimas).

– Un 30% trabaja más horas.

– Un 17% hace ya piezas de vídeo ante la cámara

– Un 67% son autodidactas en estas nuevas herramientas y no han recibido ninguna formación.

A la vista de los resultados Oriella recomienda a las agencias de relaciones públicas que aprovechen el nuevo escenario y produzcan material que pueda ser fácilmente publicado por estos periodistas más atento a múltiples plataformas que al mundo cambiante. Eso sí, dejando enlaces y ventanas abiertas para que el periodista pueda cocinar un poco ese material y presentarlo como propio.

Si después de todo un 80% se siente satisfecho es que el periodismo debe seguir siendo más una pasión que un trabajo.

Televisión en transición


Llega otro informe sobre las pautas de consumo de televisión a nivel mundial. En realidad, hablar de televisión es una forma de entendernos porque el estudio, como es lógico, no se ocupa sólo de la televisión clásica (la televisión lineal), sino de los programas y contenidos audiovisuales consumidos mediante un conjunto de plataformas. Se trata de Television in Transition, el sondeo de consumo audiovisual 2008 de la consultora Accenture (prf; información en WorldScreen).

La conclusión principal es que cada vez más personas consumen contenidos audiovisuales en mayor número de plataformas distintas. Esta tendencia es universal (o por lo menos común en los 15 países estudiados) con pecualiariades nacionales, y mucho más acusada entre los jóvenes, sobre todo entre los menores de 25 años.

La verdad que la foto de portada es toda una declaración. El consejo subyacente -incluso un directivo del sector lo manifiesta abiertamente- es producir pensando en esos jóvenes, más dispuestos a consumir en cualquier plataforma, pagar por ello y soportar la publicidad. El informe reconoce que la televisión tradicional tiene por delante mucho futuro, pero pinta un panorama en el que producir pensando en los más jóvenes será cada vez más rentable. En una sociedad cada vez más gris ¿los contenidos audiovisuales estarán sólo dedicados a los jóvenes?.  Conclusión propia: sólo los servicios públicos sin criterios de rentabilidad comercial podrán satisfacer las necesidades del conjunto de la población, mientras que las compañías privadas se concentrarán en productos de múltiple explotación.

Uno de los hallazgos que me parecen más esclarecedores es que cada contenido, en función de su formato y su género, deberá ser editado para un conjunto de plataformas según sus características. Inserto un cuadro que muestra las preferencias de los consumidores con respecto a determinados contenidos y las plataformas PC y dispositivos móviles. Por ejemplo, resulta muy claro que vídeos de  actualizaciones y alertas informativas serán editados en formatos muy breves para dispositivos móviles. En cambio, series y tv-movies aparecen como contenidos especialmente aptos para plataformas de vídeo a la demanda (televisión a la carta).

El sondeo muestra que los espectadores son cada vez más fieles al programa o producto y menos al canal. Los canales que no sean capaces de producir contenidos con un sello propio, aptos para distintas plataformas, tienen un negro futuro. Con todo los respetos, creo que eso es lo que les ocurre a las televisiones privadas españolas y en menor grado a TVE, en la medida que su programación está mayoritariamente en manos de productoras externas. En cambio, pienso, canales productores de contenidos con un sello de calidad, como la BBC, se adaptarán bien al nuevo escenario.

De los nuevos servicios de la televisión interactiva, el más apreciado por los encuestados es el de interrumpir o demorar el visionado de un programa en directo (time-shifting) y a continuación formas de televisión a la carta, que aceptan mejor bajo la fórmula de pago de la tarifa plana. Creo que aquí también los servicios públicos pueden dar la batalla, como nuevamente muestra la BBC, que desarrolla ya una plataforma de televisión a la carta sobre banda ancha, el proyecto Canvass.

Por último, una referencia a España -donde, por cierto, el límite de edad de los encuestados ha sido 55 años. De la televisión que ven, los españoles son los espectadores más molestos con la publicidad.

Conclusión fina (propia): ¡Es la calidad de los contenidos, estúpido!

Cerrar las ediciones en papel puede ser un suicidio para periódicos y revistas


Es toda una epidemia. Periódicos o revistas que cierran su edición en papel y se centran en la edición en línea. The Crhistian Science Monitor es el caso más importante. Ante la caída de los ingresos publicitarios provenientes del papel, muchos propietarios creen que es la única salvación.

Avisos para navegantes. El sacrificio de la edición en papel puede ser un suicidio. The Guardian resume el trabajo de dos investigadores de la City University of London, Thurman y Myllylahti (PDF) sobre el diario económico finlandés Taloussanomat, que decidió en diciembre de 2007 su edición en papel. El resultado fue, sí, que los costes se redujeron en un 50%, pero los lectores disminueron en un 22% y los ingresos en un 75%. Un negocio ruinoso.

Andan por ahí muchos profetas que ponen fecha concreta a la desaparición de los periódicos. En estas operaciones no se trata sólo de eliminar los costes de fabricación y distribución sino de reducir las redacciones. La calidad de la información cae y los lectores lo notan. Pierde también esa cabecera empaque, competiendo con millones de páginas y blogs. Como dice el autor del estudio, el lector de papel puede pasar un hora y media leyendo el periódico, el lector digital puede gastar minuto y medio de su tiempo en la página web.

Avanza la integración de redacciones en el Financial Times


Según leo en The Guardian el Financial Times ha dado un paso más en la integración de sus redacciones (en papel y on line) en un documento titulado Newsroom 2009 en el que se atribuyen nuevas funciones editoriales a los redactores. El periódico llevó a cabo 80 despidos en enero, pero ahora declara que los cambios no darán lugar a más recortes de plantilla. Sintetizo esas nuevas funciones editoriales:

– Incluir enlaces en sus informaciones

– Efectuar los controles ortográficos y de estilo

– Escribir borradores de titulares

– Controlara la extensión cuando la información vaya destinada al papel

Ciertamente las empresas buscan mayor productividad y menores plantillas, pero no cabe duda de que estos cambios van responsabilizando y dando mayor control a los periodistas sobre sus informaciones. No obstante, nunca desaparecerá la supervisión editorial, sin la cual, tanto la prensa tradicional como la información on line perderían sentido y orientación.

Marconi frente a internet: la radio global en el coche


Prototipo de receptor Blaukpunt con acceso a internet

Una compañia australiana, miRoamer, que mantiene un agregador de emisoras de radio, anuncia que ha llegado un acuerdo con el fabricante de radios Blaupunkt para desarrollar un receptor de coche con acceso a internet, vía telefonía 3G, lo que pondría en nuestro automóvil hasta 30.000 posibles emisoras de radio. Aunque el fabricante podría instalar el dispositivo en sus aparatos de gama alta a final de 2009, los precios que se manejan son prohibitivos: 300 € suplementarios en precio del aparato, más una suscripción de tarifa plana a telefonía 3G con capacidad para 2 Gigas, más un pequeño cargo mensual que pretende cobrar la compañía australiana.

(Más detalles en The Age).

Algunos somos tan viejos como para recordar cómo cambió la radio en España cuando los receptores se generalizaron en los Seat 600. Entonces los radiofonistas -así se llamaban ellos mismo los que hoy prefieren que se les llame conductores– cambiaron su lenguaje, lo hicieron más cercano y dirigido a conductores -y conductoras de las que no dejaban de mofarse. Aparecieron programas dedicadas al mundo del motor y las tardes de los fines de semana espacios de acompañamiento para el atasco. Sólo las potentes emisoras de Onda Media, entonces clasificadas como comarcales (Radio Madrid, centros emisores de RNE, Radio Barcelona) cubrían territorios amplios. En el resto, el automovilista pasaba por el martirio de las continuas interferencias de emisoras de FM con muy poco alcance. Sin duda, la radio en el automóvil fue uno de los factores que revitalizó al medio frente a la competencia de la televisión.

Este de ahora es un paso más en el acceso a internet a través de dispositivos móviles y de convergencia entre los nuevos y los viejos medios. La radio es un medio esencialmente local, de proximidad. Lo es incluso en la emisoras de onda corta que pretenden ofrecer información a los expatriados o  a comunidades que la tienen vedada en su entorno inmediato por razones físicas o políticas. Por eso es tan interesante ir saltando de frecuencias y emisoras según viajamos, pues de esta manera nos acercamos al mundo social que estamos recorriendo. Técnicamente la radio, además, ha sido un vehículo para hacer llegar al automovista informaciones sobre el tiempo y el estado de la calzada.

¿Qué nos aporta la radio por internet en el coche? La radio en internet es un medio deslocalizado. Además, no son tan numerosas las emisoras en lenguas distintas al inglés. Este desarrollo nos ofrece, esencialmente, radio fórmulas especializadas y -lo que me parece más interesante- podernos mantener conectados a nuestra emisora local en cualquier lugar del globo. O lo que es lo mismo, anclarnos a lo local en nuestro viaje por el mundo.

Como todo el acceso móvil a internet, su explosión depende de que las operadoras bajen sustancialmente las tarifas de acceso a 3G y creen demanda con unas ofertas atrayentes.

El amanecer de la nueva era de la televisión


“Cuanto más jóvenes, menos televisión ven” es un titular que podemos encontrar estos días repetido en blogs y páginas que siguen las tendencias audiovisuales. Su fuente inmediata está en una información publicada por Hollywood Reporter y distribuida por Reuters, pero su fuente última la encontramos en un estudio de opinión que vale la pena comentar.

La consultora Deloitte lanzó el año pasado en Estados Unidos un estudio bajo el título de State of the Media Democracy, dirigido a conocer las nuevas tendencias de consumo mediático por estratos de población. Un título a mi entender pretencioso, porque reduce la democracia mediática a la producción de contenidos no profesionales. Ahora se publica la segunda oleada de esta encuesta (pdf), que parece confirmar la creciente convergencia entre la televisión y los contenidos digitales.

El estudio muestra que son los más mayores los más predispuestos a los medios escritos y al consumo de la televisión tradicional. Las edades intermedias consumen televisión, pero, sobre todo, productos audiovisuales personalizados (DVDs, grabadores digitales personales) y son los más jóvenes los que menos televisión ven, pero son los que más tiempo invierten en los medios, con preferencia por los digitales. Pero aún esta franja entre 15 y 24 años consume 10,5 horas de televisión a la semana.

Algunos datos muestran que la programación de la televisión puede estar perdiendo la partida, porque ya un 69% considera más “divertido” el ordenador que el televisor, aunque luego a un 58% le gustaría poder visionar los contenidos digitales de su ordenador en el televisor doméstico. Y además, a los tiempos que se dedican a ver la televisión tradicional, habría que sumar los dedicados a la televisión en la red: un tercio ve programas on line (15 de puntos de incremento con respecto a la primera edición del estudio).

Otra tendencia muy clara es la de utilizar el teléfono móvil como un dispositivo de entretenimiento. Un 36% ya le dan este uso (con un incremento en un año de 12 puntos). También los videojuegos (en sus distintas plataformas) están extendidas entre todas las capas de población: nada menos que un 60% juegan habitualmente, con resultados más altos entre los más jóvenes.

En lo que el estudio llama “democracia mediática”, esto es, los contenidos no profesionales, los crecimientos son también claros. Un 45% crea su propio “entretenimiento”, editando sus fotos y vídeos. Un 45% ponen contenidos a disposición de otros y un 69% acceden a contenidos no profesionales.

La conclusión más interesante a mi juicio es que el público elige el contenido y lo busca en la plataforma que le resulta más conveniente o más familiar. Esto es, finalmente, lo importante es la creatividad y no el vehículo de difusión.

El estudio no se pregunta la relación entre contenidos profesionales y no profesionales -¿en qué medida los no profesionales son eco de los profesionale?. Tampoco se incluyen preguntas específicas sobre las formas de adquirir información de actualidad, de manera que el estudio no nos marca ninguna tendencia sobre la relación entre plataformas e información periodística. Y hay que recordar que lo que es válido en Estados Unidos no tiene porque serlo en otras partes. Me parece más generalizables los comportamientos de los jóvenes que los de los adultos. Por ejemplo, en España los videojuegos son casib una rareza entre los mayores de 35 años.

¿Estamos ante una nueva era de la televisión como se titula uno de los capítulos del estudio?

Saturación informativa


En el último número de la Columbia Journalism Review encuentro un magnífico artículo, Overload! Journalism’s battle for relevance in an 
age of too much information, de Bree Nordenson, que plantea los retos que para el periodismo supone la sobreexposición informativa.

El autor hace una revisión de los estudios, artículos y libros que analizan las consecuencias de la saturación informativa en nuestra atención, en el modo en que estamos informado de las cuestiones de relevancia pública y en el negocio y la función del periodismo. Uno de los estudios de los que parte es el encargado por la agencia AP y al que ya me referí en la entrada Fatiga Informativa.

Aun con el riesgo de contribuir a esa universal cacofonía paso a hacer un resumen (libre) del artículo, sin entrar en detalle de citas, para lo que os remito al original.

Insatisfacción y pasividad informativa. El estudio encargado por AP puso demanifiesto una conclusión inesperada: los jóvenes, que consumen información preferentemente a través de los nuevos medios digitales, estaban deseosos de una información más en profundidad, pero la saturación informativa y la abundancia de herramientas de búsqueda y personalización, terminaban por paralizarlos. Cuanto más sobrecargados e insatisfechos estaban, menos esfuerzos hacían para encontrar esa información relevante y en profundidad que decían desear. A partir de este hecho, el artículo revisa los hechos y las implicaciones de esta sobresaturación. La ironía es que estos consumidores incapaces de cambiar sus insatisfactorios hábitos tienen a su disposición poderosos herramientas de control y personalización. La libertad de elección se convierte en la tiranía de la elección.

Hiperinformados sin contexto. En el mundo de los medios tradicionales, la cantidad de información venía dada por la capacidad de los soportes de publicación; hoy, la infpormación on line no tiene prácticamente límites de capacidad. Hay más de 70 millones de blogs y 150 millones de páginas web… En 2006 el mundo produjo 161 exabytes (un exa=1 millón de gigas), el equivalente a tres millones de veces la información contenida en todos los libros hasta ahora escritos. La mayor parte  de esta información nos llega elementalmente tratada en forma de titulares, actualizaciones y resúmenes, en un flujo de fragmentos de información sin relación unos con otros. Las empresas se han pasado al negocio de la información tratada elementalmente.

La información públicamente relevante se obscurece. Esta sobreabundancia pone en segundo término la información relevante. En los 60, el espectador de televisión no podia dejar de ver los informativos; hoy el consumidor, ante una enorme oferta de infoentretenimiento, puede dejar pasar las noticias. El descubrimiento casual de la información es cada vez más raro. El consumidor pasivo recibe cada vez menos información política.

Los límites de la atención humana. Como los ordenadores, los consumidores se informan mientras realizan otras muchas tareas. Como es lógico, nuestra atención se dispersa. El artículo cita a una serie de psicológos cognitivos que ponen de manifiesto algo que nuestra propia experiencia nos indica: sin una atención activa no hay conocimiento. Nuestro cerebro está preparado para pensar, analizar, diseccionar y crear, si nuestra actividad intelectual se limita a responder a un flujo de bits, a una estimulación constante, no aprenderemos ni conoceremos. Los que se informan on line muchas veces lo hacen mientras trabajan (doy fe con la caída de visitas a este blog los fines de semana).

La economía de la atencion. La información está por todas partes y nos llega de forma invasiva, como la publicidad, con la que compite. Los medios compiten no por una mejor información, sino por atraer esa atención saturada por unos estímulos exuberantes. Los medios corren el riesgo de asfixiarse en un entorno saturado de titulares y actualizaciones. En esta situación, el precio de la información decrece continuamente, en una deflación informativa que pone en peligro la supervivencia de los medios. Para sobrevir y cumplir su función pública, los medios deben aumentar el valor de su información, enriqueciendo y profundizando su contenido.

Implicaciones para la democracia. Vivimos en un entorno informativo caótico y sin referencias. El ciudadano se coloca en un nicho informativo y el espacio público se fragmenta. El periodista sigue estando obligado a dar una visión global de nuestro mundo. Hay que cambiar la metáfora del “gatekeeper” por la del guía que acompaña al ciudadano balizando el ciberespacio. El buen periodismo es el que coloca la información en su adecuado contexto. Este periodismo en profundidad crea nuevos mercados y nuevos públicos. Como ejemplo de las posibilidades de este periodismo en el mundo on line pone a la BBC, con su desarrollo multifacético y multimedia de las informaciones.

Para terminar recojo también de la Columbia Journalism Review el vídeo con el psicológo Gary Markus.

CNN quiere competir con las agencias


CNN se dispone a lanzar un servicio de noticias de textos dirigido a periódicos y sitios web con  el propósito explícito de competir con las agencias y, especialmente, con el gigante AP, según el New York Times.

CNN asegura que tiene 3000 periodistas desplegados por el mundo y, que por tanto, tiene recursos para competir con las grandes organizaciones dedicadas a la captación y elaboración de información. Desde el punto de vista de CNN se trata de una manifestación más de la convergencia: editar y distribuir sus contenidos por cualquier plataforma. Para periódicos y páginas web, el servicio puede ser una alternativa barata a las agencias en tiempos de crisis. Para la agencias, el movimiento significa en palabras de Tom Curley, presidente ejecutivo de AP, que “un cliente se convierte en competidor”. CNN distribuiría últimas noticias (breaking news), cometarios de sus periodistas y vídeos. Para la cobertura local de Estados Unidos, CNN piensa contratar periodistas multimedia, con una cámara y un simple portátil. Un ejemplo de lo que puede ser el servicio puede encontrarse en The CNN Wire.

Las agencias son desde hace 150 años los grandes productores de información. Pocas empresas informativas pueden competir a nivel internacional o nacional con ellas en la captación de información “en bruto”. Las agencias pueden verse sólo retadas por CNN o BBC. Pero además de distribuir su información a abonados ahora pueden convertirse también en difusores directos hacia el público. Para ello tienen que convertirse en portales de información, como ha hecho Reuters, pero no otras grandes como EFE o AFP. Estoy trabajando sobre este tema y mi impresión es que las agencias que no tienen sus propios portales, esto es, que no compiten directamente con los medios de difusión, pierden una excelente oportunidad para ampliar su negocio e influencia.

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