¿Ciberespacio transparente?


Julian Assange es un militante de la transparencia absoluta y su herramienta es WikiLeaks.

Gracias a WikiLeaks hoy sabemos que hubo ejecuciones extrajudiciales en Kenia; hemos confirmado que Afganistán e Irak suponen un desastre estratégico y una violación sistemática de los derechos humanos; hemos visto a nuestros gobernantes desnudos mendigar una foto con el emperador y plegarse a los designios de los procónsules; hemos asistido con escándalo a la connivencia de los fiscales para negar justicia a un español… Gracias WikiLeaks.

Pero no podemos vivir en un mundo absolutamente transparente.

En el mundo real nuestras relaciones sociales se basan en respetar ámbitos de privacidad e intimidad. Hasta en las relaciones más cercanas e íntimas siempre existe un reducto inaccesible al otro. El Derecho ha protegido tradicionalmente frente a intromisiones ilegítimas la privacidad, la intimidad, nuestro derecho a una personalidad (el derecho a la imagen, el derecho al honor) y ha adaptado estos derechos con la protección frente a nuevas vulneraciones, con el desarrollo del derecho a la protección de los datos personales.

En el campo público, la lucha por la democracia es la lucha por una mayor transparencia de la actuación de los poderes. Desde su origen en la noche de los tiempos, los poderes han tendido a revestirse con imágenes simbólicas y a actuar en la oscuridad. En las sociedades modernas los medios de comunicación han ido arrojando luz sobre estas zonas de sombra y los poderes se han defendido asegurando que la información podía comprometer la seguridad pública. Pero cuando todo se clasifica como secreto es evidente que se está ampliando abusivamente ese ámbito de seguridad. Así lo falló el Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso de los Papeles del Pentágono (NEW YORK TIMES CO. v. UNITED STATES, 403 U.S. 713,1971).

Las leyes del derecho de acceso o de transparencia pretenden abrir toda la información generada por los poderes públicos a los ciudadanos, con las salvedades de la protección de la privacidad y la seguridad pública, en los términos definidos por las leyes.

Hasta aquí el debate en el mundo real y mediático. ¿Valen estas reglas para el ciberespacio? Parece que no.

Las aplicaciones de redes sociales ponen en cuestión la privacidad y los derechos de autor de sus participantes. El fundador de Facebook dice que a los jóvenes no les interesa la privacidad ni la propiedad intelectual (eso sí él patenta la palabra «face» para que no pueda ser utilizada como raíz de ninguna marca comercial). Y nuestra huella digital nos hace sombra durante toda nuestra vida.

WikiLeaks nos demuestra que información hasta ahora reservada o secreta puede fluir libremente en cantidades ingentes, en un fenómeno que supera los supuestos de las leyes de transparencia.

¿Debe (poder ya se ve que se puede) ser accesible cualquier conversación privada, cualquier reunión, cualquier acto deliberativo de una institución pública? En mi opinión tiene que ser accesible toda información de interés pública con sus antecedentes, pero es necesario reservar un espacio para que las deliberaciones puedan hacerse sin la presión mediática.

En la encuesta que encontraréis en este blog 10 lectores se han manifestado a favor de WikiLeaks y dos en contra por considerar que las relaciones internacionales se harán más peligrosas. Gana la transparencia.

Tampoco me entusiasman las multitudes inteligentes (smart mobs) porque hoy pueden defender a WikiLeaks y ayer movilizar por sms contra la mentira del gobierno de Aznar en el 11-S, pero mañana pueden lanzarnos contra los inmigrantes, los catalanes o los españoles.

A todo esto la respuesta tendría que darla el Derecho. Pero ¿cómo puede actuar el Derecho en un espacio sin espacio o en un espacio con centenares de jurisdicciones? Las iniciativas jurídicas, desgraciadamente, van en la línea de limitar el libre flujo de información por la vía de la censura o a merced de los intereses de las empresas que quieren poner fina a la neutralidad de la Red.

No hay respuestas. Mejor que el ciberespacio sea transparente, pero, yo, personalmente, procuraré defender mi reducto estrictamente personal.

Richard Holbrooke, hacedor de Dayton


Ha muerto Richard Holbrooke el hacedor de Dayton.

Cuando Obama le nombró embajador especial para Afganistán y Pakistán me pregunté si tendría el mismo éxito que en los Balcanes. Ignoro cual habrá sido su papel real, pero su tarea desde luego no ha saltado a los medios. Sospecho que se trataba de una misión mucho más complicada que la de Bosnia, con más actores, más complejos y, sobre todo, con intereses en juego mucho más vitales para Estados Unidos de los que se jugaban en los Balcanes. (Que Bosnia fuera uno, dos o tres países no afectaba en nada a los intereses de Estados Unidos -decía Holbrooke).

Holbrooke contó su primer viaje a Sarajevo en agosto de 1995 a través de la peligrosa ruta del monte Igman en su libro «Para acabar una guerra». Su irrupción como embajador de Clinton supuso una mayor implicación norteamericana en el conflicto. Rápidamente se convirtió en uno de los protagonistas mediáticos de la última parte de la guerra de Bosnia. Un tipo duro para hacer frente a las bravuconerías de los serbios y hacer compatibles los grandes principios con los intereses de Estados Unidos.

«…en el resultado de las negociaciones de Bosnia no había nada predeterminado. Cuando éstas comenzaron, en agosto de 1995, casi todos creían que habrían de fracasar, tal como lo habían hecho todos los esfuerzos previos. Y sabíamos que si nosotros también fracasábamos, la guerra continuaría»

Con estas palabras introduce Holbrooke su relato de aquella negociación. » Mi propia experiencia… me han llevado a la conclusión de la mayoría de los relatos de los principales hechos históricos, incluyendo las biografías, no transmiten la forma en que los vivieron las personas que participaron en ellos» -dice- así que su libro quiere ser antes que nada un testimonio personal, que se inserta en el relato asentado de que los norteamericanos tuvieron que venir a poner paz al patio privado de los europeos, incapaces de terminar con el conflicto.

Vemos a Holbrooke usando el palo y la zanahoria, retorciendo el brazo a los serbobosnios, pero relacionándose con Milosevic de poder a poder, como la verdadera clave del conflicto. Milosevic sostuvo en La Haya que Holbrooke le había dado seguridades de inmunidad. Como en los 90 no existía WikiLeaks habrá que esperar a que los cables de aquella época se desclasifiquen para saber que concesiones o promesas se le hicieron a Milosevic.

Holbrooke reconoce defectos a los acuerdos de Dayton, como mantener dos ejércitos, permitir a los serbios mantener la denominación de República Srpska o la debilidad de la fuerza de policía internacional.

Dayton puso fin a la guerra, mantuvo una unidad formal que impidió nuevos desplazamientos de población y permitió formalmente el retorno de los refugiados. Tres lustros después Bosnia-Herzegovina sigue dividida en tres comunidades con un grado escaso de integración; una confederación de dos estados, uno de ellos una federación, lo que conlleva hasta 5 niveles de gobierno, con sus consiguientes burocracias y sistemas clientelares. Propuestas de unificación como la Haris Siladjic parecen irrealizables.

Pero con todos sus defectos, Dayton terminó la carnicería. Y Richard Holbrooke fue el gran facilitador del acuerdo.

(La verdad es que ignoraba el historial completo del personaje como exponente de la política norteamericana de apoyo a dictadores militares y criminales de guerra y su responsabilidad en tapar el genocidio de Timor Oriental. Aquí dejo este artículo de Stepeh Zunes en The Huffiton Post Richard Holbrooke Represented the Worst Side of the Foreign Policy Establishment)

El cierre de CNN+, la limitación al pluralismo informativo y las privatizaciones que vienen


Prisa anunciaba el viernes 10 de diciembre el cierre de CNN+ el próximo 31 de diciembre. En los acuerdos de integración entre Prisa y Mediaset, que formalizaron la absorción por parte de Telecinco de Cuatro, Prisa transfería su licencia para operar en la TDT, pero se reservaba el derecho a alquilar uno de estos canales para mantener CNN+, posibilidad a la que ahora ha renunciado. Ganan las empresas y pierde la diversidad informativa.

La limitación al pluralismo, consecuencia de la política del gobierno Zapatero

Desparece con CNN+ uno de los dos canales de información permanente a los que los españoles pueden acceder gratuitamente. La eliminación de una voz siempre reduce el pluralismo, pero si repasamos el espectro informativo de la TDT, concluiremos que ahora el dominio de la derecha y la ultraderecha será todavía más apabullante. ¿Qué hará Mediaset con este canal? ¿Más Gran Hermano o Belén Esteban? Desde luego no un canal informativo especializado.

A esta situación se ha llegado por los intereses mercantiles de los grupos multimedia, de los cuales el gobierno Zapatero no ha sido más que un facilitador. Bajo pretexto de aumentar el pluralismo se ampliaron las licencias de la televisión analógica para dar satisfacción a los amiguetes y sin despeinarse se limitó después ese pluralismo con la justificación de garantizar la viabilidad empresarial.

Esa política se consagró finalmente en la Ley General General de la Comunicación Audiovisual (pdf). En su art. 22 considera los servicios audiovisuales como de interés general y no ya como un servicio público. El art. 36 permite la concentración, prácticamente con la única limitación de que el operador resultante de la absorción o la fusión no controle canales con más de un 27%, cifra mágica pensada para posibilitar operaciones como las de Telecinco-Cuatro o Antena 3-La Sexta (finalmente no concretada). Por su parte el art. 29 permite la trasmisión y arrendamiento de las licencias. Este es el cuadro normativo de esta limitación del pluralismo.

El repliegue informativo de Prisa

Una deuda de 5.000 millones de dólares, fruto de una expansión financiada mediante apalancamiento, puso a Prisa al borde del abismo. Su salvación ha venido de la venta de la televisión en abierto a Mediaset y de la inversión de 650 millones por parte del fondo Liberty.

Prisa se ha retirado de la televisión informativa en abierto y anuncia la preparación de un «canal con vocación global» en las plataformas de pago, que algunos ya adelantan que podría denominarse El País TV. Si es así, Prisa reafirmará su opción elitista, renunciando a modelar la opinión pública con el instrumento más poderoso, la televisión en abierto. Esa vocación global y su difusión en plataformas de pago parecen apuntar a un producto para las élites de los mercados latinoamericanos.

Los canales de 24 horas en el ecosistema informativo español

CNN nació en los 80 al calor de la explosión de los satélites, «para contar lo que está pasando, no lo que ha pasado». Millones de personas en todo el mundo se creyeron protagonistas de la historia cuando no eran más que espectadores pasivos de una retransmisión en directo, muchas veces escenificada. La otra gran baza de CNN era, cuando todavía no existía la Internet informativa, la actualización permanente de información a través de boletines periódicos.

Europa sintió que CNN le ganaba la batalla de la globalización y después de un parto de caballo parió un pequeño ratón, Euronews, una cadena informativa de muy limitados recursos, centrado en la actualización informativa vía la información de agencias (texto e imágenes).

En el verano de 1997 se monta apresuradamente el Canal 24 Horas de TVE conforme al pobre modelo de Euronews. Se trataba de dotar con un canal informativo a Vía Digital, en plena guerra con la plataforma de Prisa. Luego en 1999 llegará CNN+.

Canal 24 Horas y CNN+ han mantenido una vida casi clandestina en las plataformas de pago hasta su aparición en abierto en la TDT. Desde entonces no hicieron sino crecer. A día de hoy no tienen más que un poco más del 1% de la audiencia, con una ligera ventaja del canal de TVE sobre el de Prisa. Pero si su media de audiencia no llega a los 100.000 espectadores diarios, el número de personas que la ven el algún momento del día multiplica por 50 o 60 esa audiencia media. Unos 12 millones de espectadores ven en algún momento del día («hacen contacto») una de estas televisiones informativas. Aproximadamente, la mitad de la audiencia media (unos 24 millones diarios) de todos los informativos de las cadenas generalistas.

La conclusión es que, mientras que los españoles siguen informándose preferentemente por medios de los informativos de las seis cadenas generalistas, acuden en un número muy importante a las cadenas de 24 horas para ponerse al día.

Ambas cadenas han desarrollado en el último año una estrategia de programación para fidelizar a ese espectador esporádico que, en principio, sólo busca la última hora. La estructura de microespacios, boletines y programas provenientes de las cadenas matrices ha sido sustituida en la tarde y la noche por magazines informativos, centrados sobre todo en la opinión (entrevistas y tertulias).

Ahora el reto de ofrece un canal temático informativo queda sólo en manos de TVE. Mientras La Dos se desangra con una programación errática en manos de las productoras, el Canal 24 Horas puede consolidarse como la plataforma de la información de calidad.

La privatización que viene con el Partido Popular

Los pasados días el PP ha presentado en el Congreso dos proposiciones de ley. En una de ellas se pretende dar mano libre a las Comunidades Autónomas para privatizar los canales públicos de su competencia. No supone ninguna sorpresa, porque lo que era el deseo de dirigentes autonómicos como Esperanza Aguirre, es hace tiempo política pública del partido. Sin duda su concreción legislativa, tanto en esta legislatura, como en una de probable de gobierno del PP, daría lugar a una amplia polémica y posiblemente a la oposición de algunos gobiernos autonómicos.

Más subrepticia es la segunda proposición de ley,  que bajo el engañoso título de «impulsar la alta definición en el marco del servicio público de la televisión estatal» lo que oculta es la limitación de TVE a un solo múltiple, esto es a cuatro canales, de los cuales uno sería de alta definición, lo que seguramente supondría la desaparición de La Dos.

Mientras sus actuales gestores la matan poco a poco, el PP prepara el entierro de La Dos, aquella cadena que, en tiempos, se declaraba «para la inmensa minoría».


Santos Yubero: el tiempo congelado


Visitar la exposición «El Madrid de Santos Yubero» es entrar en un tiempo congelado. Cualquier instantánea detiene el teiempo, pero en esta sucesión  que va de 1925 a 1975 somos testigos de cómo el tiempo primero se acelera durante apenas una década, para congelarse luego durante otras cuatro. Hasta la misma forma de la sala, con su bóveda de cañón, nos da la sensación de internarnos en el túnel del tiempo.

Santos Yubero ejerció de fotógrafo de prensa durante medio siglo. Era un reportero de oficio, sin pretensiones artísticas, pendiente de las convocatorias oficiales, pero sin desdeñar cualquier escena costumbrista. Al frente del departamento de fotografía del diario YA dirigió a un grupo de fotógrafos, firmando todos los trabajos, los suyos y los del resto del equipo. Casi todos sus trabajo reflejan actos oficiales o acontecimientos previamente previstos. Quizá la excepción, la verdadera fotonoticia la que encontramos en la foto del cadáver de Calvo Sotelo cubierto con un abrigo.

El Madrid de los 30 es una ciudad alegre y cada vez más polarizada políticamente. El objetivo captura las fiestas populares y las grandes concentraciones políticas. El fotógrafo todavía no usa la pequeña Leica, sino los aparatos con clichés de cristal. En las ampliaciones hoy mostradas podemos reconocer los rostros de la multitud, mayoritariamente hombres. Primero, la euforia del cambio político, luego, la ira y la sed de venganza en entierros multitudinarios.

Llega la guerra. Santos Yubero la pasa en Madrid y sigue siendo un fotógrafo oficial. Visita el frente de Guadarrama y fotografía a una columna de Guardias de Asalto, con una puesta en escena propia del romanticismo de la vieja caballería. Acompaña al general Riquelme al frente de Extremadura y los campesinos componen para las cámara la hoz y el martillo. Apenas imágenes de combates y bombardeos (al menos en la exposición). Santo Yubero sobrevive.

Abril de 1939. Los niños escalan la montaña de tierra para desenterrar a la «señá Cibeles». Sus padres les han dicho que ahora hay que levantar el brazo no ya con el puño cerrado, sino con la mano abierta. Empieza un tiempo nuevo y allí está Santos Yubero con su acreditación oficial para cubrir el Desfile de la Victoria. Durante 36 años la firma de Santos Yubero aparecerá en las fotos de desfiles y los actos de un Franco omnipresente. Y por supuesto, los toros, Manolete, Celia Gámez, los campos de fútbol o escenas costumbristas de tranvías abarrotados o barrenderos retirando la nieve. El tiempo se detiene.

Pero ¿que tendrá la fotografía y sobre todo la fotografía de prensa que es capaz de penetrar en la realidad más allá de las apariencias? El Madrid alegre de la República es también el Madrid de esta joven madre que pide limosna a la puerta de una iglesia con la mirada ausente,  mientras su hija toca un precario pianillo. Y el Madrid triunfalista de Franco es el de esta anciana que aprieta las últimas cartas de su hijo caído en Rusia. Sobre sus ropones negros luce la Cruz de Hierro alemana. Los rostros de las dos madres son el mejor retrato de una España áspera y cainita, que hiela el corazón de sus hijos.

Encuestas


Añado hoy una nueva encuesta sobre la publicación por WikiLeaks de comunicaciones diplomáticas secretas y retiró una ya veterana sobre la supresión de la publicidad en TVE.

Con 83 votos, casi un 58% consideraron que esta medida del gobierno Zapatero era una oportunidad para poner a la televisión pública al servicio de la ciudadanía. En cambio, algo más de un 38% opinaron que a la larga la televisión pública perdería recursos y audiencia.

No es el momento de hacer balance de la televisión pública sin publicidad, pero por el momento parece que la mayoría de los que respondieron llevaban razón. TVE sin publicidad es más «pública» y mantiene el liderazgo de audiencia. Pero apuntan nubarrones muy negros sobre su financiación, así que la desconfianza de los que dijeron «no» también estaba justificada.

Os invito ahora a opinar sobre la revelación diplomática de Wikileaks (en la columna de la derecha).

WikiLeaks, el cablegate y la diplomacia «pública»


¿Volverá a ser el mundo igual?

Cuesta trabajo parar de leer los cables del Departamento de Estado. Para los interesados en la política internacional es un verdadero festín. En las pocas horas pasadas desde la publicación de estos 250.000 documentos, analistas, medios y blogueros se han lanzado sobre esta masa de información para extraer los despachos de su interés e interpretarlos conforme a su visión.

El 22 de noviembre WikiLeaks en su Twitter hacia una declaración casi apocalíptica:

«Los próximos meses veremos un nuevo mundo, en el que la historia global será redefinida. Mantengámonos firmes»

Estas revelaciones ya están provocando ondas en el mundo de las relaciones internacionales, algunas con la capacidad de convertirse en maremotos que se lleven por delante algunas  posiciones establecidas. Pero estos daños serán fácilmente restañados por los distintos poderes en cada lugar. No caerán las grandes torres y las murallas de Jericó seguirán firmes porque los sistemas de poder son capaces de deglutir y asimilar casos de corrupción, abusos y hasta traiciones.

El gran cambio sería que a partir de ahora las relaciones entre poderes se encuentren bajo escrutinio público, sin zonas de sombras.

Esto es lo que sostiene Simon Jenkins en The Guardian. Ya no existe un documento electrónico seguro y la diplomacia tendrá que adaptarse a una nuevas reglas de transparencia. Lo que emerge de los cables es «la corrupción y la mentira de los poderosos y el desajuste entre lo que proclaman y hacen» y más en concreto, la dominante derechista de la diplomacia norteamericana. Jenkins defiende que el escrutinio de las zonas oscuras pueden prevenir desastres como el ataque a Irak, basado en el argumento de las armas de destrucción masiva.

¿Todo debe ser conocido?

Los diarios que han tenido previo acceso a estos documentos aseguran que han eliminado cualquier referencia que pudiera poner en peligro la vida de las fuentes (El País, Le Monde), incluso The Guadian y The New York Times reconocen haber eliminado despachos que pudieran poner en peligro la seguridad nacional y haber mantenido conversaciones con el Departamento de Estado y haber admitido algunas de sus sugerencias.

Hasta ahora el término de «diplomacia pública» se empleaba para indicar las acciones comunicativas de los estados destinadas a desarrollar sus objetivos estratégicos en el mundo de las relaciones internacionales. La diplomacia pública es una de las manifestaciones más importantes del «poder blando» (como ha desarrollado el profesor Nye). Y es «pública» como contraposición a la diplomacia clásica, secreta.

Mostrar desnudos a los poderes es un sano ejercicio democrático. Pero no toda reunión, negociación o cambio de impresiones puede desarrollarse bajo los focos. Por ejemplo, tomemos un órgano deliberativo como el Consejo Europeo. Si sus reuniones fueran televisadas, cada mandatario hablaría para su opinión pública y no para buscar los puntos de encuentro y desencuentro e identificar las concesiones mutuas para llegar a un acuerdo.

Hacen falta muchas conversaciones discretas para forjar consensos en la política nacional e internacional. Lo que los ciudadanos tienen derecho a conocer no es tanto el proceso por el que se ha llegado a estos compromisos como el alcance de sus términos, las mutuas concesiones y su respeto o no de la legalidad y los derechos humanos.

Me temo que una diplomacia transparente puede hacer más peligroso todavía nuestro mundo.

En cualquier caso, gracias WikiLeaks.

Televisión convergente y vídeo interactivo


La batalla por el futuro de la televisión se libra en torno a una caja

El vídeo en Internet (cibervídeo) y la televisión tradicional están en pleno proceso de convergencia, pero no sabemos si el resultado será una simple plataforma de visualización o un nuevo medio.

Se multiplican las iniciativas, en muchos casos mediante asociaciones entre compañías tecnológicas, operadores de telefonía y productores de contenidos. Todos luchan por colocar su caja (set top box) junto a nuestra flamante pantalla plana. Y de quien se lleve el gato al agua depende el futuro del medio televisión.

En primera línea y operativas están las plataformas de videoclub interactivo o televisión a la carta. Apple Tv (un sistema propietario) marca tendencia con su videoclub global, que no deja de plantear problemas de operación. Las operadores de adsl ofrecen también su propia caja para acceder a su catálogo. Movistar-Imagenio ofrece contenidos en HD, pero no incluye disco duro. ONO anuncia un desarrollo con Tivo, el dispositivo de grabación digital pionero. La caja de Digital Plus (iPlus) es el descodificador de esta plataforma de pago más un disco duro, con funciones tanto para ver canales, de videoclub, así como de pago por visión. Todas estas cajas son soluciones propietarias para personalizar la recepción y comprar contenidos audiovisuales.

Por su parte, los fabricantes de televisores llevan varios años ofreciendo soluciones de acceso a los contenidos de Internet. Las distintas alternativas pasan por una conexión inalámbrica a nuestro router (la tv tiene su propia ip) y una serie de widgets para acceder a las platataformas más populares. Y por supuesto la mayoría de los nuevos receptores tiene un puerto USB para reproducir vídeos externos o grabar los programas que visionamos.

La integración pasa por plataformas abiertas, que sean capaces de ofrecer:

– La programación tradicional de nuestras cadenas favoritas

– La grabación y reproducción a voluntad de todos los canales recibidos

– Reproducir y grabar vídeos y otros contenidos audiovisuales desde dispositivos de almacenamientos

– Selección de vídeos a la carta, gratuitos o de pago, tanto provenientes de la programación televisiva como de la Red.

– Guías de navegación, personalización y búsqueda.

– Interactividad en todas estas operaciones.

– Interactividad para compartir, comentar y valorar.

La caja evidentemente tendrá que tener dos conectores: un cable coaxial de antena y una conexión por cable o inalámbrica a nuestro router o red local.

Este es el modelo que ha presentado en FICOD Anthony Rose (vídeo ponencia). Se trata de YouView, que está siendo desarrollado conjuntamente con varios operadores británicos, entre ellos la BBC. Rose ya desarrolló para la BBC el iPlayer, un reproductor y punto de acceso a la riquísima mediateca de la Corporación -tiene una enorme pega: sólo pueden acceder los británicos, que son los que pagan el servicio con el canon.

Rose hizo hincapié en la necesidad de herramientas de orientación y personalización para disfrutar de esta ingente masa de información audiovisual. La solución de Google pasa por convertir a su buscador en el centro de esa experiencia.

Integrar la televisión y el cibervídeo tiene la dificultad de hacer compatibles dos experiencias visuales y de recepción distintas. En la medida en que los cibervídeos ganen en definición y calidad ambas experiencias se irán aproximando, pero no será fácil.

La búsqueda de contenidos, la personalización y la guía por los mismo será decisiva para esa convergencia. Pero estoy seguro que una mayoría seguirá confiando esa guía a sus orientadores tradicionales: los canales que editan una programación y ofrecen una alternativa global.

El vídeo interactivo

En esta nueva televisión jugará un papel muy importante el vídeo interactivo. Todos soportamos el anuncio previo al vídeo que en realidad deseamos ver. Y como nos descuidemos hacemos click y nos encontramos en la página del anunciante, que de eso se trata. Hasta ahora las aplicaciones de vídeo interactivo se habían reducido prácticamente a su uso publicitaria.

Existen algunas experiencias de vídeo informativo interactivo. La empresa francesa HonkyTonk ha desarrollado una herramienta y producido interesantes documentales interactivos, como » The Jouney to the end of the coal». Ahora una empresa española Madpixel ha presentado en FICOD su propia tecnología y su aplicación a un reportaje de Informe Semanal.

En mi opinión esta tecnología tiene mayor potencialidad informativa que la simple muestra de fichas de personas y lugares, pero es un primer paso muy interesante.

De lo que no me cabe duda es que el futuro del vídeo informativo está en la interactividad.

El tiempo de TVE en la Red


El Tiempo de TVE estrena un nuevo espacio en la Red. Básicamente ofrece mapas de España y por regiones del mundo, con previsiones a tres días y previsiones de un millar de ciudades en todo el mundo. Además aporta los vídeos emitidos en los distintos canales de TVE, foro, blog, las fotogalerías enviadas por los espectadores y la posibilidad de descargar un widget para visualizar la previsión en nuestro blog o página.

Son muchos los sitios dedicados a la previsión del tiempo, tanto a nivel nacional como internacional. En la mayoría de los casos se trata de páginas que descargan la información automáticamente de distintas fuentes (institutos meteorológicos, satélites). Sus previsiones son muchas veces discrepantes.

Por su parte, muchas cadenas de televisión han preferido externalizar su información meteorológica. TVE apostó en 2008por una información propia, con un sello didáctico y buscando la participación de la audiencia. Dos años después los resultados son excelentes.

La presencia en la Red aumentará el tráfico a rtve.es porque el espectador español encontrará una información que considera fiable y presentada de forma muy asequible. Sin duda el widget tendrá muchos éxito. Además, esta presencia va a promover que El Tiempo se convierta en una verdadera red social, basada en la sinergia entre la televisión y este espacio multimedia.

Varias líneas, pues, de cómo tiene que trabajar una televisión pública: equipos y producción propia, participación de la audiencia y sinergias entre los viejos y los nuevos medios.

El Sahara después de Agdaym Izik


Nada volverá a ser igual en el Sahara después de la represión marroquí al campamento de Agdaym Izik

Los saharuis llevan 35 años sin poder ser soberanos en su propia tierra, sufriendo el exilio eterno o la ocupación, víctimas de un Marruecos que proyecta todas sus carencias y frustraciones en el territorio, de una España irresponsable y de Polisario que ha terminado por convertirse en el gestor de la dependencia de la ayuda internacional. Un pueblo que merece un destino mejor.

Es pronto para avanzar conclusiones sobre todo en plena desinformación y guerra de propaganda, pero se apuntan ya algunas tendencias: necesidad de ampliar la misión de la ONU a la protección de los derechos humanos, involución en Marruecos, una España más débil en sus relaciones con el vecino del sur, un reforzamiento de la resistencia interna… y unas malas prácticas generalizadas en la verificación de fuentes por parte de los medios españoles.

Proteger a los saharauis

Las autoridades marroquíes han desatado una represión que supone graves violaciones de los derechos humanos. Asesinatos, palizas y detenciones indiscriminadas. Con la información existente hablar de genocidio o exterminio sistemático -como hacen los activistas prosaharauis- parece una distorsión propagandística. Habrá que ver si los detenidos terminan por convertirse en desaparecidos en cárceles clandestinas como tantas veces ha ocurrido en la historia de Marruecos.

La gravedad de las violaciones de los derechos humanos justifica la intervención internacional. No se trata de invocar la siempre conflictiva cláusula de la responsabilidad de proteger que tiene todo Estado en relación a su población que no deja de ser una limitación a su soberanía. Marruecos es simple potencia administradora de hecho, no el estado soberano del territorio -pese al desliz del ministro Jaúregui.

El Consejo de Seguridad de la ONU debe intervenir cuando en un territorio pendiente de descolonizar la potencia administradora viola los derechos humanos. La única acción viable sería ampliar la misión de la MINURSO para que tuviera competencias en materia de protección de los derechos humanos, por la que los saharauis llevan clamando desde hace mucho. No estoy muy seguro de que la MINURSO hubiera sido capaz de proteger eficazmente a la población en una situación tan conflictiva como ésta, pero sin duda hubiera sido un relativo freno a la represión.

La única potencia que podría imponer esta situación a Marruecos es Estados Unidos, pero la Administración Obama parece concentrar sus esfuerzos en una falsa coreografía de conversaciones de paz en Oriente Próximo. Para el Sahel parece apostar por una estrategia de refuerzo militar de los regímenes amigos a costa de los derechos humanos. No parece, en consecuencia que el sistema de Naciones Unidas vaya a aportar una protección efectiva, sin perjuicio de que, por ejemplo Argelia, planteara una demanda en la Comisión de Derechos Humanos.

La protección de los saharauiss depende pues de sus propias redes sociales y de la acción de activistas que, como se ha visto en esta crisis, tienen muy poca experiencia y pertenecen a organizaciones bastante débiles. Amnistía Internacional o Human Rigths Watch debieran de tomar acciones contundentes, como la de intentar enviar comisiones de investigación a su territorio.

Involución marroquí

Existe un riesgo cierto de que el reinado de Mohamed VI vuelva a los «años de plomo». El desmantelamiento del campamento, con las muertes de policías, parece una operación mal preparada y peor ejecutada. Puede que sólo sea incompetencia; puede que se buscaran esas muertes para justificar una represión a sangre y fuego. Si las fuerzas políticas y sociales se envuelven en la bandera nacional y legitiman una represión indiscriminada echaran por la borda la limitada apertura política, con consecuencias internas.

España pierde

La pusilánime diplomacia española no hace sino mostrar la dependencia de España de Marruecos. El talón de Aquiles siguen siendo Ceuta y Melilla. ¿Cuánto tiempo va a pasar hasta que Marruecos orqueste algún incidente grave en esas fronteras -fronteras de la vergüenza por las condiciones en que se desarrolla el pequeño comercio?. Un Marruecos más cerrado y menos respetuoso de los derechos humanos será un interlocutor mucho más difícil.

La resistencia saharaui

Como en todo conflicto donde un movimiento de resistencia actúa desde el exterior llega un momento en que la iniciativa pasa al interior. Esto es lo que ocurrió en Palestina en la primera Intifada o lo que pasó en España con fenómenos como CCOO o la renovación del PSOE del interior. Y eso es lo que está ocurriendo desde hace varios años en los territorios ocupados saharauis. Hasta ahora ha tenido una dimensión social, con figuras como Aminetu Haidar, pero la represión que ahora se desarrolla forzará a la creación de una resistencia clandestina que, por muchos lazos que pueda tener con el Frente Polisario, será cada vez más independiente de él.

De ese movimiento social se había desgajado una corriente favorable a aceptar la autonomía propuesta por Rabat. Hoy estas mismas personas critican abiertamente (por ejemplo en entrevistas en TVE) que las autoridades hayan alentado los ataques de los colonos marroquíes contra la población. Hoy la autonomía es más inviable y se ha abierto una brecha muy difícil de cerrar entre pobladores originarios y los colonos marroquíes.

Cualquier solución pasa por un triángulo de negociación Marruecos-Polisario-Resistencia Interna, lo que complica todavía más una componenda satisfactoria para todos.

Entretanto, no es despreciable la radicalización de esa resistencia interna y su infiltración por redes yihadistas. Marruecos lleva años haciendo propaganda sobre esa supuesta presencia y con sus actos lleva camino en que se convierta en una profecía autocumplida.

La guerra de la propaganda

Capítulo aparte merece la guerra de propaganda. Marruecos decreta el bloqueo informativo y encuentra su chivo expiatorio: los medios españoles. Pero hay que decir que los medios españoles se lo están poniendo fácil con la publicación de fotos que no corresponden al conflicto. El caso demuestra unas malas prácticas generalizadas en cuanto a la verificación de las fuentes y especialmente de los contenidos obtenidos en Internet.

Tomemos el caso de las fotos de niños heridos en Gaza en 2006. El País la publica el vienes 12 de noviembre en su página 5 (no el miércoles como se dice en la rectificación, que ni en eso aciertan) y rectifica el 13. Por lo que parece varios diarios publican la foto distribuida por EFE, que la habría obtenido de la organización Thawra. En su rectificación, esta organización asegura que Marruecos está filtrando fotos falsas. ¿Una trampa de los servicios secretos marroquíes? Puede ser, pero lo que es seguro es que alguien hizo circular esa fotos en las redes sociales y que los medios profesionales incumplieron las más elementales obligaciones de verficación y publicaron estas fotos sin referencia a la fuente, como sus propios libros de estilo les exigían.

“Esto ilustra los peligros de los medios cuando confían sólo en una fuente, especialmente cuando esa fuente es parte en el conflicto y la información no puede ser verificada de manera independiente”, ha dicho Aidan White, secretario general de la Federación Internacional de Periodistas, en un comunicado en el que pide más exactitud en la cobertura de la crisis.

Bastaría haberse fijado un poco en las fotos de los niños para detectar que, por ejemplo, no aparecía nadie con los ropajes propios del Sahara. Si la foto hubiera pasado por las manos de un editor gráfico o un redactor especialista en internacional que en su momento hubiera seguido el ataque israelí a Gaza seguramente esas fotos no se hubieran publicado. Pero por lo que parece lo que cuenta es quien copia y pega más rápido.

El Telediario 2 de TVE «casi el mejor telediario del mundo»


Por segundo año consecutivo la edición nocturna del telediario de TVE es premiado por la organización Media Tenor. En esta ocasión, queda en segundo lugar tras el Journal de TF1.

Ya explique el año pasado la naturaleza de este premio. Se premia la diversidad (temática, de localización, personajes, géneros informativos) medible cuantitativamente. No se tienen en cuenta criterios cualitativos, imposibles de aplicar cuando se comparan informativos de muy distintos países. Y ahí, en lo que no resulta medible, es donde fallan los  inf0rmativos de TVE.

Mi juicio sobre este informativo sigue siendo positivo. Pero falta profundidad y sobran informaciones planas y tratamientos obvios. Como cualquier informativo incurre en errores. Citaré algunos recientes que no me parecen admisibles.

Ayer, 28 de octubre, el mismo informativo que dedicaba un buen tiempo a su premio, daba como segunda noticia la absolución por un jurado popular de una mujer acusada de la muerte de su marido, información que bien podría haber abierto un bloque de sociedad con noticias semejantes. En cambio, la muerte de Néstor Kirchner se retrasaba hasta el minuto 20 y se despachaba con un directo y una crónica.

No me ha gustado el tratamiento de la información de los archivos de la guerra de Irak, donde se ha insistido (como, por cierto, en el New York Times) en la implicacion iraní casi tanto como en las atrocidades. El pasado lunes, el TD2 realizó una asociación intolerable entre WikiLeads y el cibercrimen, dando paso a un reportaje sobre el crimen en la red con una presentación de este índole: «Y ya que hablamos de WikiLeads hay que recordar la actividad criminal en Internet…· (cito de memoria).

Para ser el mejor telediario del mundo no basta recoger voces plurales.