La revolución de las tabletas


El uso preponderante de las tabletas es la lectura de noticias, pero sus usuarios no están dispuestos a pagar por la información

The Tablet Revolution es el título del estudio de opinión realizado por el Project for Excellence in Journalism sobre el uso de las tabletas, el dispositivo con un más rápido crecimiento en la historia de la comunicación digital. En Estados Unidos, 11% tienen ya una en propiedad.

El informe arroja algunas sorpresas y también algunas confirmaciones.

– Todos pensábamos que las tabletas podrían ser las pantallas para el entretenimiento personal, pero su uso más frecuente, 53%, es el consumo diario de información periodística, mientras que sólo un 13% ven vídeos.

– Otra sorpresa es que los usuarios no se quedan en los titulares: un 42% leen artículos de profundización informativa. La tercera parte consume más información desde que tiene una tableta.

– Las tabletas sustituyen a la pantalla de los ordenadores como interface para la información. En cambio, no sustituyen a los ordenadores como interface de trabajo: la mitad utiliza el correo, un porcentaje muy inferior al que se da en los ordenadores.

– Se pensaba que el consumo de contenidos estaría dirigido por las aplicaciones. Pues no, el 40% de los consumos informativos se hacen a través del navegador y el 21% por medio de aplicaciones de empresas informativas. A la hora de descargar una aplicación, es decisivo el prestigio de la empresa informativa.

– Las empresas estaban convencidas que la tableta era la plataforma ideal para la información de pago. Aproximadamente un tercio paga de alguna manera por la información que consume en estos dispositivos, pero un 70% no se muestra dispuesto a hacerlo.

Todos estos datos tienen que matizarse teniendo en cuenta que los propietarios son usuarios de mediana edad y alto poder adquisitivo, más consumidores de información que la media de la población.

Para mi la más importante confirmación es que las tabletas son el mejor interface digital para la lectura de información. Las tabletas remedan o «re-median» la estructuración espacial de los periódicos y permiten una valoración y jerarquización de los contenidos y una experiencia táctil sustitutiva a la del contacto con el papel.

La mirada de Gilad Shalit


AFP

Ahora que todo está dicho, ahora que los analistas han aportado su luz y los propagandistas su ruido, a mi me queda la mirada de Gilad Shalit.

Sus ojos traslucen un profundo desconcierto, cansancio, ausencia… El difícil reencuentro con la libertad y los afectos olvidados. ¡Que frío el abrazo con su padre!

Ahora le toca lo más difícil: los interrogatorios de los servicios de inteligencia, la recuperación de su lugar en el mundo. Y luego, luchar por no convertirse en un icono, por ser el mismo… o rendirse y aceptar la manipulación del icono.

Gilad es Ofer. Ofer es Uri. Gilad es Abraham.

Ofer es un personaje de la novela de David Grossman «La vida entera». Ofer, un joven israelí a punto de desmovilizarse se incorpora voluntario a una operación militar. Su madre, Ora, huye de su hogar para hacer imposible que le comuniquen la hipotética muerte del hijo. Es el atávico modo de proteger su vida. La novela es una angustiosa recuperación de la maternidad… y de la paternidad de un padre roto -Abraham- después de un cautiverio como prisionero de guerra, que se había negado a aceptar al hijo.

Y Uri es el hijo de Grossman, un joven soldado que murió en la guerra del Líbano cuando su padre estaba a punto de terminar el libro. Grossman, en sus palabras, siguió adelante para escoger la vida.

Llevo varios meses con la «La vida entera» y no puedo leer más de unas cuantas páginas seguidas, porque el dolor de los personaje zambulléndose en la maternidad-paternidad me acongojan de tal manera que no puedo seguir. Por eso para mi Gilad son esos personajes de ficción -Ofer, Abraham- pero también Uri, el hijo muerto de Grossman.

Cuando Shalit fue capturado todavía hacía información internacional. Me negué a utilizar el término «secuestro». No, un militar que es capturado en combate por una guerrilla que lucha legítimamente contra la ocupación de su patria no es un secuestrado, es un prisionero de guerra -aunque fuera capturado dentro de las fronteras reconocidas de Israel. Pero Gilad no fue tratado como un prisionero de guerra por Hamas. No tuvo acceso a sus familiares, a doctores independientes, a sus familiares y vivió todos estos años en total aislamiento. Fue sometido a un cruel secuestro, un verdadero crimen de guerra.

El episodio de este intercambio de cautivos no va a desatascar el conflicto, aunque puede haber establecido canales de comunicación entre Hamas y el gobierno israelí. Pero por lo menos deseo que Gilad Shalit pueda escoger la vida.

[Y para cerrar, esta entrevista de Pilar Requena a Grossman (En Portada, 14.03.2010)

¿Manipulación o incompetencia?


Seguimos a vueltas con la manipulación. Como continuación a mi intervención en el Congreso de Educación Mediática y Competencias Digitales me llega por medio de los organizadores esta denuncia de manipulación. Veamos primero el vídeo.

¡Uf ! ¡Qué vergüenza! Una información que nunca tendría que haberse emitido porque no cumple unos mínimos de calidad. ¿Pero es una manipulación?

¿Es una información manipulada? ¿Es un ejemplo de manipulación?

Proyecto Goliath: noticias sin censura es la sección española de un movimiento internacional dedicado a difundir información que consideran censurada y a denunciar la manipulación de los grandes medios. El vídeo que acabamos de ver, sobre un adiestramiento de la Gendarmería Europea en la Rioja, ha sido seleccionado como un ejemplo de la manipulación de TVE.

Tal manipulación se basaría en un encuadre sesgado, tanto mediante la palabra (uso indistinto de términos como «insurgente» y «terrorista»), pero sobre todo visual, al representar a los terroristas o insurgentes con la imagen de un grupo de figurantes-policías que por su actitud (de rodillas, mostrando sus manos) y por los lemas que gritan pudieran recordar a los «indignados», aunque la pancarta luce en inglés el lema «fuera europeos».

Tienen razón al exponer este mecanismo de manipulación, pero para que sea tal debe ser efectiva. Esto es, debe superar un umbral de percepción (si no sería subliminal). La «prueba de cargo» más importante son 3 segundos de audio y vídeo en los que se disuelve esa manifestación. Debo confesar que al ver la primera parte del vídeo no se operó en mi cerebro ninguna asociación tal que «insurgentes = terroristas = indignados». Quizá yo sea un poco lerdo, pero me parece que es cogérsela con papel de fumar.

Es discutible si para considerar una información como manipulada tiene que haber una voluntad del informador de alterar o dar una visión sesgada de la realidad. Por mi parte creo que sí, pues en otro caso más que ante manipulación estaríamos ante un caso de descodificación aberrante. En este caso no tengo elementos para saber si hubo o no esa intencionalidad de asociar el 15-M con el terrrorismo. Presumo que no por parte de la informadora, aunque tengo más dudas por parte de los organizadores del show.

Una información que nunca debió ser emitida

Porque:

No hay «noticia». Falta el hecho novedoso de interés público.

– Es un puro «evento mediático», organizado por el gabinete de comunicación de la Guardia Civil para los periodistas de La Rioja, donde está la academia de formación de fuerzas especiales de esta organización y donde tuvieron lugar estos ejercicios.

– Es un caso más de «periodismo de fuente», donde el informador se limita a retratar y mostrar lo que el jefe de prensa o relaciones públicas le prepara, sin ninguna visión personal y menos aún crítica. Lamentablemente este uno de los cánceres del periodismo actual en todas las esferas, pero más en el ámbito local, donde los informadores son más dependientes de la benevolencia de las fuentes.

– Es una información mal elaborada, mal redactada, narrativamente caótica y con una imagen poco atractiva (a pesar del teatro organizado) y técnicamente de poca calidad.

Esta información no debiera nunca haber superado los filtros editoriales, primero de la Redacción en La Rioja y después del Telediario Fin de Semana. Puede que ni siquiera fuera sometido a los mismos y que nadie viera el vídeo antes de su emisión. Incompetencia en cualquier caso.

¿Unas fuerzas del orden democráticas?

Más que denunciar la manipulación habría que felicitarse de que este vídeo se haya emitido, pues lo que muestra es que los gendarmes europeos, o más concretamente nuestra Guardia Civil, a la hora de escenificar un movimiento de protesta lo hacen con las formas de expresión de los indignados.

Pareciera que las distintas policías están esperando la luz verde para reprimir a los movimientos sociales que resisten a la crisis. Y esto sí que me da miedo.

¿Medios = Manipulación?


En caulquier concentración o foro cívico (de uno u otro signo) es ya un lugar común acusar a los medios de manipulación. Muchas de estas denuncias están más que justificadas. Pero eso no quiere decir que se haya instalado un estado de opinión: las instituciones, los políticos, los medios, los periodistas no nos respresentan. Estado de opinión que por mucho que se presente como no ideológico no es más que una posición ideológica más.

Por eso, cuando me pidieron participar en una mesa redonda de periodistas en el Congreso Internacional de Educación Mediática & Competencia Digital (Segovia 14 de octubre de 2011) pensé que quizá podría trasladar a los académicos interesados en educar en medios mis reflexiones sobre lo que se pueda exigir a los medios y lo que no.

Parto para ello de un caso de estudio. Un blog no profesional critica una foto manipulada por El Mundo, el asunto se convierte en ciberacontecimiento y Pedro J. tiene que bajar a la palestra. No es más que un apunte que concecta con una de mís líneas de investigación sobre pluralismo informativo.

Esta es la presentación.

El mito de Steve Jobs


Visionario, héroe, ejemplo, líder, pionero, sabio… son algunos de los calificativos que se amontonan en las necrológicas de Steve Jobs. Ramón Lobo las recopila bajo un título definitivo: «el hombre que inventó nuestro mundo».

La muerte consagra los mitos. Como los devotos de los santos que arrancaban de su cadáver caliente una reliquia, así hoy los creyentes de Apple se lanzarán a sus tiendas para comprar su último artilugio. No sólo se nos presenta como un gran innovador, sino como un ejemplo humano a imitar: amor al riesgo, perseverancia, inconformismo… Un mito.

Todos están de acuerdo que el gran logro de Jobs y su empresa ha sido convertir en utilizable lo que ya técnicamente existía. Es cierto que con sus dispositivos ha remodelado el mercado de la música y ha establecido las pautas de la comunicación móvil. Hoy la comunicación interactiva es ubicua gracias en parte al iPhone.

El diseño y el marketing son las claves de su éxito. Las presentaciones, los embalajes… (Hace unos años rodaba por Internet un vídeo satírico de la presentación del iJam). Y la pazguatería de unos usuarios que hacen cola para ser los primeros en poseer el nuevo icono de status.

Apple vale más en bolsa que las petroleras o los bancos. ¿Se impone el conocimiento a la energía y a las finanzas en esta fase del capitalismo? ¿O es otra nueva burbuja?.

Apple crea grandes productos, pero intenta mantener cautivos a los usuarios en su reducto tecnológico. La innovación no puede depender de una única matriz tecnológica, sino de la interacción abierta.

Adiós a Steve Jobs, el Che de nuestro tiempo.

Publicado en General. Etiquetas: , , . 5 Comments »

Un corredor humanitario para Sirte


En Sirte se libra la que puede ser la última batalla de la guerra de Libia.

Si la guerra empezó con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, autorizando la intervención militar para proteger a los civiles y evitar una masacre en Bengasi, hace ya mucho tiempo que la OTAN viola y sobrepasa esta resolución con su implicación a favor de los hasta hace poco llamados rebeldes y ahora «fuerzas transicionales», por responder, al menos teóricamente, a las órdenes del Consejo Nacional de Transición (de hecho, estas fuerzas son un conjunto de milicias sin un verdadero mando unificado).

En la batalla por Sirte, los bombardeos necesariamente tienen que afectar a los civiles, pues no existe distinción entre civiles y combatientes ni son posibles los que eufemísticamente se denominan «ataques quirúrgicos» contra objetivo militares. Todos los testimonios hablan  de muerte indiscriminada de mujeres y niños. Los bombardeos de la OTAN sobre Sirte deben detenerse, so pena de incurrir en crímines contra la humanidad.

Puede haber quien se sienta satisfecho con la denuncia del «genocidio» de la OTAN, pero en esta situación lo verdaderamente urgente es establecer corredores humanitarios.

Cruz Roja denunció la gravísima situación que se vive en la ciudad, después de hacer llegar hace dos días suministros a uno de sus hospitales. Los representantes de la sociedad civil describieron al equipo de Cruz Roja terribles condiciones por falta de agua potable, medicamentos, productos de higienes y alimentos (especialmente alimentos infantiles).

Hace unas horas otro convoy de la Cruz Roja ha intentado llegar a Sirte, pero, según han constatado los periodistas de Reuters, los disparos de los sitiadores les han impedido culminar su misión de ayuda.

En este contexto, Amnistía Internacional pide el establecimiento de corredores humanitarios, con zonas neutrales y rutas de acceso para los trabajadores humanitarios.

Tan importante como que llegue la ayuda es que se permita la salida segura de los civiles. Hoy ha terminado la relativa tregua de 48 horas dada por el Consejo Nacional de la Transición. Durante este plazo los civiles que han salido no parecen haber sido maltratados, pero tampoco auxiliados. (Véase la crónica de Al Jazzira, al final de esta entrada).

Los que defienden Sirte no luchan por Gadafi, sino por su propia vida. No se rendirán fácilmente. Es hora de una nueva resolución de la ONU, estableciendo corredores humanitarios y exigiendo el respeto de los derechos de los civiles y el tratamiento de los combatientes de acuerdo con las leyes de la guerra.

Otras entradas sobre Libia:

Sarkozy y Cameron en Trípoli ¿misión cumplida en Libia?

Libia: violación de la resolución 1973

Los relatos de la guerra de Libia

Libia: objetivos difusos y daños colaterales

¿Declararía Vd. la guerra a Gadafi?

RTVE, imprescindible


A continuación recojo el texto a partir del cual se me cita en el reportaje de El País «La televisión de todos es mía». (Perdón por los largos párrafos, propios de un artículo y no de una entrada de un blog).

RTVE, imprescindible

El malhadado intento de injerencia editorial del Consejo de Administración de RTVE puede interpretarse como un síntoma de la crisis de la radiotelevisión pública. En realidad es manifestación de un mal más profundo: la partitocracia que contamina todo nuestro sistema político y nos ha degradado a una democracia de baja intensidad. El sistema de reparto de cargos institucionales ha desacreditado a instituciones esenciales como el Consejo del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional o RTVE. Es urgente una regeneración democrática; es urgente un cambio de cultura.
La Ley 17/2006 pretendió la desgubernamentalización de RTVE confiriendo el nombramiento del Presidente, con facultades ejecutivas, y del Consejo de Administración a mayorías parlamentarias de 2/3. A los consejeros les exige cualificación y experiencia profesional, que intenta concretar bastante vagamente en formación superior o reconocida experiencia y en desempeño de funciones de alta dirección, control o asesoramiento desempeñadas durante un plazo de cinco años. Sin entrar a analizar si esta cualificación se da en todos los actuales consejeros, o en la trayectoria de algunos de ellos de plena vinculación a los partidos, una anécdota ilustra la falta de cultura de independencia institucional. La ley ordena que antes del nombramiento, los candidatos propuestos se sometan a una audiencia en la cámara respectiva (Congreso o Senado) para determinar su idoneidad. Pues bien, cuando los candidatos comparecieron en el Senado sus señorías no se molestaron en formularlos ni una sola pregunta. Si RTVE hoy no tiene presidente y sus consejeros no se renuevan, es por la misma razón que no se renueva el Tribunal Constitucional.
La política audiovisual de Rodríguez Zapatero se divide en dos períodos: una reforma y una contrarreforma. La reforma, la Ley 17/2006 que dio un estatuto de independencia, al menos formal a RTVE. Además, de la desgubernamentalización, la Ley instituyó órganos de control interno de defensa de la independencia profesional y editorial (los consejos de informativos) que en estos días han mostrado su virtualidad. No se trata, por tanto, de modificar esta ley (si acaso aclarar que los respectivos directores de informativos son los responsables editoriales y jurídicos de la información emitida). De lo que se trata, insisto, es cambiar de cultura.
En la segunda legislatura socialista llegó la contrarreforma, con la Ley 8/2009, que eliminó la publicidad de TVE, estableciendo un sistema de financiación, uno de cuyos pilares, una tasa sobre las telefónicas, se encuentra cuestionada en el ámbito europeo, con posibilidades de que el Tribunal Europeo termine por declararla contraria al derecho comunitario. RTVE ha entrado así en un peligrosísimo periodo de inestabilidad financiera. Además, la Ley 8/2009 impuso a TVE una serie de limitaciones en materia de adquisición de derechos cinematográficos y deportivos, que aboca a La Uno a competir en el mercado audiovisual con las manos atadas a la espalda.
La contrarreforma Zapatero pasó por suavizar las formas anticoncentración, que propició la adquisición de Cuatro por Mediaset y apunta a la consolidación de sólo dos grandes grupos audiovisuales. Contrarreforma que culminó con la Ley General de la Comunicación Audiovisual, que terminó con el régimen de servicio público de las televisiones privadas y convirtió la licencia en un elemento patrimonial que prácticamente se otorga a perpetuidad. A ello se suma el fiasco de la TDT, con dos de los operadores nacionales dependientes de grandes grupos mediáticos emitiendo programas enlatados. No se ha constituido el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (al que se opone firmemente el PP y que de no existir será exigida por las instituciones europeas) ni tampoco se ha firmado el contrato programa para asignar los recursos necesarios al ambicioso mandato de servicio público que se ha encomendado a RTVE.
En este contexto, la radio y la televisión públicas son más necesarias que nunca. La radiotelevisión de servicio público es imprescindible en una sociedad democrática para promover la cohesión social, el pluralismo político, la diversidad cultural y lingüística, satisfacer el derecho a la información del público y las necesidades de entretenimiento acorde con los valores democráticos. Las funciones del servicio público audiovisual no pueden quedar en manos de compañías mercantiles que hace mucho tiempo dejaron de ser empresas periodísticas para convertirse en conglomerados financieros. Basta repasar el dial de la TDT para comprobar que sólo los canales de TVE aportan contenidos diversos y especializados. Y si nos referimos a la radio, sólo RNE mantiene un canal de noticias, otro de música clásica y otro centrado en música juvenil no sometido a la radiofórmula. Otro de los grandes logros es la televisión a la carta que pone los contenidos de RTVE (especialmente su rico archivo) a disposición de todos de forma interactiva.
La audiencia ha premiado a La Uno, en gran parte por la desaparición de la publicidad. Un retorno a los anuncios parece inviable, así que probablemente la única financiación estable puede llegar vía presupuestos, y esto en el período de contracción actual puede significar más austeridad. Si se desarrolla la producción propia (así se promete en el Convenio Colectivo que acaba de ser refrendado por los trabajadores) hay un cierto margen de maniobra.
El público y la mayoría de los profesionales aprecian que en esta etapa los programas informativos han logrado un aceptable grado de independencia, neutralidad y calidad. No así el PP que sigue utilizando la denuncia de la manipulación como arma arrojadiza. A falta de estudios científicos sobre el contenido, mi opinión es que se ha logrado la neutralidad y un pluralismo institucional sesgado por el bipartidismo, que se ha avanzado en la representación de la diversidad social, pero que queda todavía un camino que recorrer para lograr un pluralismo pleno. El marco jurídico institucional no es perfecto, pero sí aceptable. Reformas legislativas de un gobierno con mayoría absoluta que ataquen la independencia profesional y editorial serían inaceptables.

Hace unos días el presidente del Trust de la BBC (véase su curriculum: presidente del Partido Conservador, Gobernador de Hong Kong, Comisario Europeo, Rector de Oxford) decía que la Corporación es una fuerza moral. La BBC se ha ganado durante más de 80 años el aprecio de los británicos. RTVE construye con dificultad esa función pública, pero la reacción social y profesional de estos días es un buen síntoma.

Lecciones del intento de interferencia del Consejo de Administración de RTVE: ni un paso atrás en la independencia profesional


Apenas en 24 horas las redes sociales han alimentado una ola de rechazo que ha obligado a los consejeros y a sus partidos a dar marcha atrás en su intento de supervisar la información de TVE.

Un día no es nada, pero parece que estamos abocados a reflexionar en caliente. Para mi estas son las reflexiones de esta movida jornada.

Consejo de Informativos. El Consejo de Informativos de TVE ha estado a la altura de las circunstancias. Ha ejercido satisfactoriamente su función de órgano de control interno y garante de la independencia profesional y editorial de RTVE. Sale reforzado, pero su prueba de fuego residirá en la forma en que dé su dictamen al nombramiento en su día del director de Informativos que suceda a Llorente. El PP arrastró los pies en la negociación del Estatuto de Informativos. Espero que hoy que sus dirigentes han hecho alarde de fe en la independencia profesional hayan borrado de su agenda (oculta) la eliminación de este organismo.

Consejo de Administración. En mi opinión, más que ejercer un verdadero control previo lo que pretendían los consejeros era enterarse de lo que se cocía para ir con el cuento a sus jefes en el partido y hacer méritos. Incluso parece que ha jugado el prurito de decir «ahora que somos el presidente colegiado, pues vamos a controlar la información». Los votos me parece que se explican por equilibrios y pactos internos.

El presidente. Nos hemos enterado que Fernández y Oliart sí tenían acceso al sistema de redacción. Seguramente Oliart no metería la nariz, pero no dudo que Fernández revisaba (o ponía) hasta la última coma. El presidente de la Corporación es su máximo ejecutivo, pero no es el responsable editorial de la información. La ley debiera modificarse para que no quedaran dudas que el responsable editorial (y en consecuencia responsable jurídico) es el director de los Servicios Informativos (los de TVE, de RTVE, de medios interactivos). Sólo el director de Informativos y los responsables editoriales que él dependen pueden supervisar o controla previamente a la emisión. Otra cosa es censura inconstitucional.

– Los profesionales. La Redacción de Informativos se ha rebelado. La verdad es que en este caso no era muy difícil, porque se seguía la corriente y el propio director de Informativos era partícipe en la protesta. En épocas pasadas estas rebeliones eran contra direcciones manipuladoras. Pero entonces no existían las redes sociales y el hartazgo del bipartidismo no era tan grande. Está bien, que los nuevos profesionales vayan entrenándose en la protesta, por lo que pueda venir.

– Los partidos. Han puesto cara de póker, como si la cosa no fuera con ellos. Si han dado marcha atrás no ha sido tanto por la condena social (de nada han servido medio millón de firmas pidiendo un referendum constitucional), sino porque la retirada no tocaba sus intereses esenciales. En campaña electoral la información se cosifica y queda bajo el control de la Junta Electoral Central y sus instrucciones mostrencas. Además, estoy seguro que hay zascandiles en la Redacción que ya les dan el queo para hacer méritos.

– La sociedad. La gran esperanza es la reacción social. Los partidos empiezan a ser sensibles a las redes sociales, al menos en campaña electoral. Pero en esta catársis colectiva muchos se rasgan hipócritamente las vestiduras. Los medios privados tienen legítimamente un sesgo editorial que, por ley, no puede tener RTVE, pero de eso a mentir o alterar la realidad como en el caso reciente de la foto de El Mundo hay un abismo. Da vergüenza leer la justificación de Pedro J.

La prueba del algodón de la independencia editorial de RTVE vendrá con la llegada del PP al gobierno. Espero que les haya servido de lección para no alterar todos los elementos positivos que la Ley 17/2006 trajo a RTVE.

Hay muchas asignaturas pendientes:

– Establecer un modelo estable de financiación, que creo que ahora ya no puede hacer uso de la publicidad, ni siquiera de modo limitado.

Aumentar al menos en un par de canales, de modo que RTVE pueda desarrollar verdaderos canales temáticos.

Seleccionar consejeros verdaderamente independientes, con trayectorias profesionales no sólo brillantes, sino también con un perfil de independencia.

– Sacar las sucias manos de todos los partidos de RTVE. Ni que decir tiene que sería un atentado contra la democracia volver al antiguo modelo de dependencia directa gubernamental.

Terminaré con una cita del presidente del Trust de la BBC, Chris Patten, que no ha llegado ahí como un advenedizo (fue presidente del Partido Conservador, Gobernador de Hong Kong y pilotó su traspaso a China, Comisario europeo, Rector de Oxford; igualito que algunos consejeros de RTVE). Patten define a la BBC como una verdadera fuerza moral.

La Corporación británica se ha ganado el aprecio ciudadano en 60 años. RTVE ha empezado a conseguirlo en los últimos años. No lo echemos por la borda.

(Para otro día dejo las reflexiones general sobre la política audiovisual).

El Consejo de Administración de RTVE no tiene competencias para censurar la información de TVE


Escándalo general por la decisión del Consejo de Administración de RTVE de acceder al sistema informático de la Redacción de TVE. (El País, Público). La Red arde (#rtvedetodos es trending topic).

El Consejo de Informativos de TVE reprueba la decisión que considera «un ataque directo a la libertad e  independencia de los profesionales de la información». Rebelión también entre los responsables editoriales (El Mundo).

¿A qué se han dado acceso los consejeros de RTVE?

– A todas las fuentes escritas y audiovisuales que alimenta la Redacción de TVE, fuentes externas como las agencia, pero también internas, esto es, por ejemplo, a los rodajes de las redacciones de Madrid y todos los centros territoriales.

– A las previsiones de noticias y su cobertura.

– A los minutados y guiones de los programas y su evolución.

– A las informaciones durante su elaboración, esto es, a sus textos, montajes de vídeo y sus distintas versiones, tanto de los informadores como de las correcciones realizadas por los distintos responsables editoriales.

Por cierto, que si de lo que se tratara es de que los consejeros tuvieran una información actualizada, ya existe en la intranet corporativa una aplicación que permite el acceso a todas las agencias informativas cotratadas por RTVE, sin necesidad de entrar en el sistema informático de la Redacción (iNews).

El acceso a este sistema informático interno permite a los consejeros supervisar la información cotidiana y la planificación de la misma. En otras palabras, pueden censurar de hecho las informaciones, mediante presión al Director de los Servicios Informativos, los responsables editoriales intermedios y hasta a los propios informadores. Y, un aspecto poco resaltado, el conocimiento de los minutados se presta a la denuncia partidista antes de que una información se haya emitido.

El Consejo de Administración de RTVE no tiene competencias para supervisar la información

Al Consejo de Administración corresponden la dirección y gobierno de la Corporación (art. 9.1 L. 17/2006). Entre sus competencias y funciones (art. 16 L. 17/2006) está la responsabilidad por el cumplimiento general de la misión de servicio público y los objetivos generales de la Corporación, nombrar al Presidente, aprobar el nombramiento de los directivos de las sociedades (entre ellos los directores de los Servicios Informativos), supervisar la labor de los directivos y fijar las directrices generales de actuación de la Corporación. En ningún caso la supervisión de la información. Ni siquiera el Presidente tiene entre sus funciones el control de la información (art. 20 L. 17/2006).

Los principios de independencia editorial y profesional son elementos esenciales del servicio público que la L. 17/2006 encomienda a RTVE (art. 3.2 b). Para velar por esa independencia la Ley establecía unos consejos de informativos, constituidos en virtud del Estatuto de Informativos de la Corporación, pactado entre el Consejo de Administración y la representación de los trabajadores.

La responsabilidad informativa, como bien indica el Consejo de Informativos de TVE, «recae de forma directa en la dirección de los servicios informativos, las jefaturas de área, los editores y todos los profesionales que forman parte de la cadena de elaboración de la información».

El Consejo de Administración, en ejercicio de sus funciones, ha aprobado un conjunto de normas que delimitan el servicio público en materia informativa (por ejemplo, el Manual de Estilo). Y hasta ahí puede llegar. No puede supervisar y menos censurar.

Ahora, la ministra Pajín anuncia una rectificación. Lo peor es que el daño ya está hecho. Da munición a los enemigos del servicio público, que dirán que una televisión pública independiente es imposible.

(El que suscribe fue redactor durante 32 años de TVE, hasta que me acogí voluntariamente al ERE. Fui miembro del Consejo Antimanipuación, del Consejo Provisional de Informativos y la de Comisión Redactora del Estatuto de Informativos de RTVE)

La deuda griega: entre el plan Brady y Ceausescu


La crisis de la deuda externa

A comienzos de este siglo muchas ongs en Europa y Estados Unidos batallaban por el perdón de la deuda de los países más pobres (Jubilee Debt Campaign, Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa).

La deuda se había convertido, después de 20 años, en una carga insoportable que hacía inviable el desarrollo de estos países. Algún logro consiguieron estas campañas. En junio 2005, mientras se cocía la Gran Recesión, los ministros de Finanzas del G-8 acordaron un programa de alivio para los 20 países más endeudados, que básicamente consistía en condonaciones parciales a cambio de inversiones de los gobiernos respectivos en los Objetivos del Milenio.

Era el penúltimo episodio de un proceso que arranca en los 60, con préstamos de instituciones internacionales para grandes infraestructuras, y explota en los 70 con el exceso de liquidez originada por los petrodólares, que los bancos occidentales prestaron con prodigalidad y que financiaron a todos los tiranos bendecidos por Washington y el despilfarro de los ricos de los países del Sur. (Global Issues: Causas de la crisis)

Con la subida de tipos de interés la deuda se hizo impagable. Cuando México estuvo a un paso del impago a comienzos de los 80 el sistema financiero internacional se puso al borde del colapso. La cuerda se apretó todo lo que se pudo, pero al final el plan Brady (wikipedia) vino a reconocer que la deuda era impagable en su totalidad. Aunque redujo su cuantía y aumentó los plazos, mantuvo las condiciones de mercado. En realidad, el alivio fue más para los bancos acreedores que para los países deudores.

Pocos de los que Europa y Estados Unidos luchaban hace poco por la condonación de la deuda podían adivinar que en unos pocos años sus países se verían atenazados por una deuda pública (en gran medida fruto de conversión de la deuda privada en pública vía refinanciación de los bancos) que ponían en peligro el estado del bienestar.

El Plan Brady fue una soga suave, que mantuvo a los deudores en un estado de postración. En América Latina dio lugar a la década perdida. Pero había otras soluciones más drásticas, el pago de toda la deuda, y en un caso esta alternativa se llevó al extremo.

Ceausescu: pagar la deuda caiga quien caiga

Nicolae Ceausescu era en los 70 recibido en las capitales de Occidente como un dirigente nacionalista que osaba desafiar al Kremlin. Tuvo, así, acceso al crédito. Cuando llegó la crisis de la deuda, el conducator rumano decidió cortar por lo sano y devolver hasta el último dólar de los 9.000 millones que debía. Rumanía, un país agrícola, se volcó en la exportación de su producción y las importaciones se cortaron drásticamente. Los campesinos cayeron en una miseria absoluta, las fábricas se paralizaron, los cortes de luz y calefacción fueron cotidianos… pero la deuda se terminó de pagar en 1989, unos meses antes de la caída del tirano.

En Grecia la troika (Comisión UE, BCE, FMI) se mueve entre la solución Ceausescu y el plan Brady. De lo que no cabe duda es que no se trata de «rescatar» a Grecia, sino a los bancos frances y alemanes.

Por cierto, Ceausescu llevó el déficit cero a la Constitución, pero eso sí, sometió la reforma a referendum, que ganó por el noventaitantos por ciento.

(Referencia de Reinhart y Rogoff al método Ceausescu)

Y como complemento, Debtcracy, el documental realizado con donaciones de público.