El tiempo de TVE en la Red


El Tiempo de TVE estrena un nuevo espacio en la Red. Básicamente ofrece mapas de España y por regiones del mundo, con previsiones a tres días y previsiones de un millar de ciudades en todo el mundo. Además aporta los vídeos emitidos en los distintos canales de TVE, foro, blog, las fotogalerías enviadas por los espectadores y la posibilidad de descargar un widget para visualizar la previsión en nuestro blog o página.

Son muchos los sitios dedicados a la previsión del tiempo, tanto a nivel nacional como internacional. En la mayoría de los casos se trata de páginas que descargan la información automáticamente de distintas fuentes (institutos meteorológicos, satélites). Sus previsiones son muchas veces discrepantes.

Por su parte, muchas cadenas de televisión han preferido externalizar su información meteorológica. TVE apostó en 2008por una información propia, con un sello didáctico y buscando la participación de la audiencia. Dos años después los resultados son excelentes.

La presencia en la Red aumentará el tráfico a rtve.es porque el espectador español encontrará una información que considera fiable y presentada de forma muy asequible. Sin duda el widget tendrá muchos éxito. Además, esta presencia va a promover que El Tiempo se convierta en una verdadera red social, basada en la sinergia entre la televisión y este espacio multimedia.

Varias líneas, pues, de cómo tiene que trabajar una televisión pública: equipos y producción propia, participación de la audiencia y sinergias entre los viejos y los nuevos medios.

Los periodistas, un poco más optimistas


Ya está aquí la nueva entrega del Digital Journalism Report, que cada año publica Oriella, una firma de relaciones públicas. Se trata de una encuesta de opinión que trata de pulsar cómo viven los periodistas la aparición de los nuevos medios, la convergencia entre viejos y nuevos medios y, como, no la incidencia de la crisis en su vida profesional. Este año se suman periodistas del Este de Europa, Brasil y Estados Unidos.

En el informe del año pasado predominaba el pesimismo. En el de éste, en general se apreciauna ligera mejora del clima y una menor desconfianza hacia el futuro. Puede interpretarse que los periodistas están ya asumiendo el cambio sin resistencias injustificadas, pero también que lo peor de la crisis puede haber pasado y, por tanto, los periodistas creen ver mejores perspectivas. pero como se ve en el siguiente cuadro en torno a la mitad de los encuestados piensa que la calidad de la información seguirá degradándose.

Se aprecia también en el informe el crecimiento de los mecanismos de pago, aunque la mayoría de los medios siguen ofreciendo gratuitamente la mayor parte de los contenidos gratuitamente en la Red, y una presencia cada vez mayor en las redes sociales y en aplicaciones para dispositivos móviles.

Otra de las novedades es que, poco a poco, crece el material publicado originalmente en la Red, pero aún así sólo un poco más de la mitad de los medios publican más del 40% de material original.

Por último, el dato más subjetivo, la satisfacción con los cambios de los dos últimos años. Un 34% está más satisfecho y un 50% sigue igual de satisfecho. Optimismo, sí, pero muy matizado.

La agenda de los nuevos y los viejos medios


La agenda de los medios sociales es distinta a la de los medios tradicionales

El Pew Research Center’s Project for Excellence in Journalism ha dado respuesta a lo que muchos nos preguntamos desde la explosión de los medios sociales ¿qué informaciones comparte el público en el nuevo ecosistema informativo? Durante un año ha estudiado tres plataformas sociales en Estados Unidos: la blogosfera, YouTube y Twitter (sólo 7 meses) y el resultado es un informe (resumen, pdf) cuya conclusión principal es que la agenda de los medios y cibermedios profesionales difiere de la de los medios sociales y estos, a su vez, tienen su propia agenda y su lógica diversa.

En Estados Unidos la mitad del público dice depender de otras personas para la mitad de las informaciones que semanalmente reciben. Los líderes de opinión operan ahora a través de los medios sociales, pero los intereses son distintos. Sólo en una semana sobre 29 coincidieron los medios tradicionales y las tres plataformas estudiadas en centrar la atención en un mismo acontecimiento: la ola de protestas que siguieron a las elecciones iraníes en junio de 2009.


Fuente PEJ

Como se aprecia en el anterior cuadro, los medios tradicionales tienen una agenda más equilibrada entre los asuntos políticos y las cuestiones sociales, con una menor atención a la tecnología que los medios sociales. Los medios sociales están más polarizados. Ni tampoco que, en todas partes, los blogs difunden y discuten preferentemente acontecimientos nacionales.

Los blogs se centran en informaciones con una carga emocional, que afectan a individuos o grupos que reivindican sus derechos y que desatan pasión ideológica. No es una sorpresa constatar que la blogesfera está altamente ideologizada.

La agenda de Twitter está polarizada en la tecnología, en gran medida de carácter autorreferencial sobre la propia plataforma.

En YouTube no se comenta, sólo se comparte y se comparte aquellas vídeos chocantes y llamativas, imágenes glocales cuyo localización es irrelevante, da la misma que sea de nuestra ciudad, de nuestro país o del cualquier lugar del mundo, lo que cuenta es que nos sorprendan y nos entretengan.

Otra de las conclusiones es que los medios sociales (sobre todo los blogs) dependen más de los medios tradicionales que a la inversa. Sólo en una cuestión, el llamado Climagate, los medios sociales fueron una semana por delante de los medios tradicionales, que no tuvieron más remedio que hacerse eco de la polémica desatada en el ciberespacio.

Mi conclusión personal: los medios sociales cumplen preferentemente funciones sociales (movilizarnos, divertirnos, reafirmarnos en nuestras convicciones) que aparentan ser funciones sociales.

Un periodismo más limitado, especializado y de nicho


Ya está aquí The state of news media 2010 con el que cada cada año el Pew Research Center Project for Excellence in Journalism realiza cada año una extensa y profunda radiografía del periodismo en Estados Unidos. Lo que allí ocurre marca tendencia, pero no debe extrapolarse sin más. Por ejemplo, la caída de circulación de los periódicos en Estados Unidos nada tiene que ver con el desarrollo explosivo que vive la prensa en los países emergentes.

En este informe 2010 predominan los grises. Sigue la caída de audiencia e ingresos en los medios tradicionales, en parte como consecuencia de la recesión, pero todas las proyecciones indican que a la hora de la reactivación sólo recuperará una parte de lo perdido.

Los datos son dramáticos. La prensa escrita, que sigue siendo la principal fuente de investigación periodística, ha perdido desde 2000 un 30% de capacidad (en medios y recursos humanos) para elaborar y editar información. La capacidad de las divisiones informativas de las cadenas nacionales de televisión se han reducido a la mitad desde los 80.

Como en toda crisis, ni unas realidades se esfuman tan rápido ni otras se asientan inmediatamente. En 2010 los «nuevos medios» registraron nuevos desarrollos informativos, como el uso de Twitter como herramienta informativa y de movilización en los casos de Irán y Haití, al tiempo que nuevos sitios de periodismo profesional van ganando audiencia y autoridad.

Pero sigue sin consolidarse un modelo de negocio en los nuevos medios interactivos. En los últimos cuatro años se han volcado 141 millones de dólares en sitio de estos nuevos medios sin ánimo de lucro; pero esa cantidad no es más que un 10% de los ingresos perdidos por los medios tradicionales.

Algunos expertos avanzan un nuevo ecosistema informativo, caracterizado por distintos estilos de periodismo, una mezcla de periodismo profesional y aficionado y una variedad de modelos de negocio (comercial, sin ánimo de lucro, público y financiado por las universidades). Las redacciones será, según estas previsiones, más pequeñas, más especializadas y volcadas en alguna forma de periodismo de nicho. ¿Quién enlazará -me pregunto- esos nichos para que el espacio público no se fragmente?

El informe rompe algunos mitos. Los internautas no buscan la información en la miriada de sitios a su disposición. El 35% tiene un sitio favorito y la mayoría se reduce a 5 o menos cibermedios.

Sólo un 7% está dispuesto a pagar por la información e incluso únicamente un 19% de los  que son leales a un único cibermedio estarían dispuestos a pagar. A pesar de ello, todos los grandes cibermedios se han lanzado a una carrera para establecer nuevos muros de pago. Piensan que puede ser rentable, aunque atraigan sólo a unos pocos internautas. Puede ser rentable económicamente, pero informativamente  parece un suicidio.

Comunicación y poder


Una vez más, Francisco Rodríguez Pastoriz me autoriza a la publicación de sus colaboraciones en los suplementos de los sábados del Faro de Vigo. En esta ocasión se trata del análisis de Comunicación y poder, la obra de Manuel Castells que se presenta como la síntesis y revisión del pensamiento del sociólogo español más citado internacionalmente.

No he leído todavía el libro, que por su extensión reservo para el verano. Confieso que a veces me irrita un poco el tono algo profético de Castells, que, sin llegar a las tecnoutopías de Toffler y tantos autores norteamericanos, le lleva a dar por muertas realidades muy vivas. En esta ocasión parece que da bastante importancia a los últimos desarrollos mediáticos, como el infoentretenimiento o los procesos de glocalización, sobre los que he intentado hacer alguna pequeña aportación personal. Es cierto que se ha producido un cambio de paradigma, pero todavía no está nada claro no tanto que esa autocomunicación, como llama Castells a las posibilidades de comunicación interactiva, esté cambiando nuestras costumbres personales y la sociedad en su conjunto, lo que parece obvio, sino si estamos siendo capaces de utilizar nuestras nuevas capacidades con un sentido liberador, tanto en lo personal como en lo colectivo.

Sin más, paso a copiar el trabajo de Rodríguez Pastoriza.

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El acceso a Internet, un derecho fundamental


Casi cuatro de cada cinco personas en todo el mundo consideran que el acceso a Internet debiera tener la consideración de derecho fundamental. Así resulta de una encuesta mundial realizada por la BBC en 26 países (pdf) y a la que han respondido 27.000 adultos.

La encuesta se enmarca en una quincena que la BBC (radio, televisión y online) dedica a Internet, SeasonSuperpower, con elementos tan interesantes como Digital Giants, una serie de vídeos con personajes que están modelando lo que hoy es Internet, una superpotencia o un supepoder, esencial para participar en la vida comunitaria y social al comienzo de este siglo XXI.

La conclusión más rotunda de la encuesta es esa percepción mundial del acceso como un derecho fundamental. Pero el estudio tiene otros muchos datos dignos de análisis. Por ejemplo, en Europa una mayoría de los encuestados son partidarios de alguna forma de regulación gubernamental. En España, un 47% está a favor de la regulación y un 51% en contra. En nuestro país, Internet es, sobre todo, fuente de información. Los españoles se encuentran entre los que mejor podrían vivir sin Internet (un 70%) y a los que menos libertad ha aportado (sólo un 30% creen que ha aumentado su libertad).

Pero vuelvo a lo esencial. El convencimiento de que el acceso a la Red es un derecho fundamental es un hecho revolucionario. Internet ha configurado un nuevo ámbito comunicacional, el de la comunicación interactiva, el ciberespacio, que se suma al espacio de la comunicación natural y al de la comunicación mediática. En ese espacio podemos ejercer el derecho a la libertad de expresión e información, pero también los derechos de reunión, petición, el derecho a la educación, a la cultura y sirve cuando menos instrumentalmente a otros derechos sociales como el derecho a la salud. En otras palabras, la Red, el ciberespacio, es un ámbito, un foro público, especialmente relevante para el ejercicio de los derechos que nos hacen individuos, para los derechos humanos o derechos fundamentales.

Hay un aspecto instrumental y previo en estos derechos que es el derecho de acceso. Acceso que exige una conexión física, una conexión de banda ancha. Y un acceso en condiciones de igualdad y transparencia.

La primera manifestación se traduce en que los ciudadanos puedan exigir el derecho a la prestación del servicio, bien al estado, bien a las compañías de telecomunicaciones que prestan el el servicio público o de interés general. La tendencia es incluir el derecho de acceso, la conexión a la banda ancha, como una de las prestaciones del servicio básico de telecomunicaciones.

La segunda expresión de ese derecho es la neutralidad de la red, que todos los usuarios de la misma reciban el mismo trato de forma transparente. La presidencia española de la UE ha patinado al apuntarse temporalmente a la tesis de que las telefónicas discriminen a los usuarios.

Pero el derecho a Internet como derecho fundamental no se agota en el acceso. Todos los derechos que se ejercen en este ámbito tienen que estar garantizados, empezando por la libertad de expresión e información.

Internet era impensable en 1948, cuando el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) proclamaba el derecho a investigar, difundir y recibir informaciones, ideas y opiniones por cualquier medio, pero, justamente, ese consideración general de los medios hace que las actividades informativas en Internet (mejor que por Internet) queden perfectamente dentro del ámbito de la declaración.

La Red es más que un medio de comunicación, aunque los medios, los cibermedios, operen en este ámbito. El ejercicio de la libre expresión e información en el ciberespacio es un derecho tan fundamental como su manifestación en el espacio mediático. Algún juez en España (caso SER) todavía no se ha enterado.

YouTube implanta un sistema automático de subtitulación


YouTube, la más popular plataforma para compartir vídeos, ha puesto hoy en servicio un sistema de subtitulación automática de todos los vídeos en inglés. Hasta ahora el servicio se estaba probando en un número seleccionado de vídeos, pero ahora se extiende a cualquier vídeo en inglés, aunque a la hora de cargarlo el usuario puede indicar mediante un botón si quiere que esta funcionalidad se aplique inmediatamente a su contenido.

El sistema se basa en un algoritmo para el reconocimiento de voz desarrollado por Google. Como reconocen sus autores en The Times para que funcione correctamente la voz tiene que ser clara y no haber mucho ruido ambiente. También está por ver como reaccionará a los distintos acentos dentro de un mismo idioma.

El reconocimiento de voz se prometía como una función estándar en cualquier ordenador hacer más de una década, pero los requisitos de estos programas, como, por ejemplo la necesidad de que el programa «aprendiera» la dicción del usuario, hizo que nunca llegaran a generalizarse.

En el siguiente vídeo puede observarse una demostración del sistema. En el botón rojo cc (close caption) se puede configurar esta funcionalidad y obtener prestaciones tan importante como descargar la transcripción. Se nos advierte -eso sí- que todas estas prestaciones están todavía en beta.

Este sistema tiene una serie de aplicaciones de enorme interés:

Ayuda a las personas con problemas de audición. Hasta ahora la transcripción es tremendamente costosa. En España el Centro de Subtitulado y Audiodescripción realiza esta tarea con carácter institucional. Todas las televisiones subtitulan películas, pero sólo TVE subtitula sus informativos, que tienen una problemática especial, por la inmediatez del trabajo, y que se resuelve en gran medida descargando los textos existentes en su sistema informático de redacción en el sistema de subtitulado.

– Herramienta para el aprendizaje de lenguas. La subtitulación puede servir no sólo al estudiante de una lengua extranjera, sino también al inmigrante que todavía no domina la lengua del país en que habita.

Herramienta para la búsqueda y documentación de vídeos. Las posibilidades de buscar y documentar aumentan exponencialmente si contamos con la descripción de la palabra, aunque lógicamente el vídeo es mucho más que palabra. Televisiones y agencias de noticias pueden sacar un enorme partido a esta tecnología.

– Servir como punto de partida para el vídeo interactivo. La vinculación entre el texto y la imagen permite crear vínculos salientes a partir del texto. Dos aplicaciones GAudi (que me imagino que esta en el origen de esta aplicación) y el visor interactivo de RTVE, de las que ya me he ocupado anteriormente, ya utilizan estas posibilidades.

¿Funcionará en inglés? ¿Cuándo llegará en español?

Cómo Internet y los teléfonos móviles han convertido las noticias en una experiencia participativa


El Project for Excellence in  Journalism acaba de publicar un informe sobre el consumo de información de los norteamericanos bajo el título «Entendiendo el consumo participativo de las noticias» y el subtítulo con el que encabezo esta entrada.

La principal conclusión es que la inmensa mayoría de los norteamericanos, hasta un 92%, consumen la información de actualidad a través de múltiples plataformas. Nada menos que un 46% usan habitualmente hasta 6 distintas plataformas.

La televisión sigue siendo el medio o plataforma preferido, pero Internet ha superado a la radio y a los periódicos.

– Un 78% se informa a través de la televisión local

– Un  70% lo hace en cadenas nacionales de tv. por ondas o cable

– Un 61% a través de Internet

– Un 54% en la radio

– Un 50% en un periódico local

– un 17% en periódicos nacionales

Internet no aporta la diversidad profetizada: un 57% se contenta con consultar entre dos y cinco cibermedios.
Experiencia participativa:

– Un 37% usa el teléfono móvil para informarse

– Un 28% ha personalizado su acceso a la información a través de Internet

– Un 37% crea o «mueve» información a través de la redes sociales.

En definitiva, un nuevo ecosistema, donde a la última hora se accede por el móvil, se reciben alertas a través de las redes sociales y donde unos medios o plataformas refuerzan a otros. Pero ¿dónde se crea esa información que rebota de una plataforma a otra? El informe, basado en encuestas entre los consumidores, no responde a esta pregunta. Mi respuestas: en los medios tradicionales, pero también cada vez en mayor medida en los nuevos medios sociales.

La BBC prepara una drástica reducción de sus servicios


Los directivos de la BBC parecen dispuestos a adaptarse a la política de un futuro gobierno conservador y preparan un plan de reducciones que dará satisfacción a muchas de las reivindicaciones de sus competidores comerciales, según informa The Times.

Resumo los recortes en los servicios que, siempre según el diario londinense, anunciará próximamente su Director General Mark Thompson:

– Cierre de dos cadena de radio digital, de carácter musical una y otra dirigida a la población asiática.

– Un tope para la adquisición de derechos deportivos, de un 8,5% de sus ingresos, en torno a 300 millones de libras.

– Cierre de un canal digital de televisión dirigido a los adolescentes.

– Reducción de un 25% del presupuesto y personal de BBC.Online.

Una de las medidas más llamativas es la instrucción de que BBC.Online incluya más enlaces a periódicos, de modo que aumente el tráfico de sus competidores. Los enlaces salientes son una exigencia de buen periodismo digital, pero como un modo de citar fuentes y aumentar la diversidad de puntos de vista, no como un medio para cubrir menos información con recursos propios.

Los directivos trabajan convencidos de que en el nuevo presupuesto se congelará la licencia que pagan los británicos por el servicio, la principal fuente de financiación de la BBC, y que este año asciende a 3.600 millones de libras. Pero las medidas van más allá que ajustarse a un tiempo de austeridad. Lo que tratan es limitar la extensión del servicio público y dejar audiencias como las de los adolescentes a las empresas privadas.

Es cierto que la BBC  tiene un enorme poderío en todos los campos, y de modo muy señalado en la comunicación interactiva. Puede que no esté de más en tiempos de crisis concentrarse en lo esencial. Pero lo sospechoso es que las medidas que se anuncian serían casi un calco de las limitaciones exigidas por los competidores privados y sobre todo por el grupo Murdoch.

En definitiva, un episodio más del asedio que los grupos multimedia someten a los servicios públicos con la aquiesciencia de Bruselas.

(Actualizo con la información del lunes 1 de marzo de The Guardian, con más datos sobre la configuración de los servicios y las tensiones entre el Trust y los directivos. Petición del Sindicato de Periodistas contra los recortes)

La cacofonía del nuevo ecosistema informativo


Nunca ha habido tantas voces, pero nunca han sido tan homogéneas.

Los grupos multimedia imponen su cosmovisión a través de sus múltiples marcas. Los nuevos medios en Red aportarían la diversidad que matan los grandes medios tradicionales.

Un informe de ámbito local del Project for Excellence in Journalism (PEJ) parece demostrar lo contrario. En How news happens: a study of the news ecosystem in one american city (pdf) se estudia el proceso informativo en la ciudad de Baltimore. Las conclusiones son demodeloderas:

Un 80% de las informaciones no tienen ninguna novedad y se limitan a reeditar informaciones anteriores.

Un 95% de las «nuevas noticias» se han originado en los medios tradicionales, con un notable liderazgo de los periódicos.

Según el informe, los nuevos medios (blogs, twitter, redes sociales) tienen una función de alerta informativa y diseminan la producción de los medios profesionales, pero apenas generan información.

Lo más grave es que estos medios tradicionales no cesan de reducir sus redacciones y recursos informativo y en consecuencia cada vez producen menos información y de menor calidad.

Son conclusiones muy locales, pero estoy seguro que son bastante generalizables.

La esfera pública cada vez es más reducida.