Huelga general: la jornada no transcurre con normalidad


No, durante una huelga general la jornada no transcurre con normalidad. Tendrá mayor o menor seguimiento, mayor o menor incidencia, pero es claro que la vida ordinaria se altera.

Y sin embargo, es un clásico de las televisiones españolas abrir los informativos del mediodía con una coletilla  –«la jornada transcurre con normalidad»– con una rueda de directos por distintos puntos de España, en los que la ausencia de incidentes violentos se transmutan en normalidad. Así ocurrió, por ejemplo en la huelga del 2002 en TVE y Antena 3.

Es una forma de manipulación informativa: intentar convencer de que, porque se puede andar por la calle y hay un tráfico más o menos normal, la huelga ha fracasado.

Otra forma de manipulación es la contraria: incidir en el carácter supuestamente violento de los piquetes.

Ahora, de cara a la huelga del 29-M, el gobierno lanzará toda su artillería mediática: declaraciones de ministros, diputados, presidentes autonómicos, empresarios, economistas y no me extrañaría que como invitados especiales aparecieran Sarkozy y Merkel.

Está en su derecho. Pero los medios, todos los medios, pero especialmente los públicos, tienen que dar voz a todas las voces, no ocultar los hechos, no satanizar a los huelgistas.

Por si acaso recuerdo que la información sesgada de TVE con respecto a la huega del 20-J de 2002 fue condenada por la Audiencia Nacional como violación del derecho de huelga y libertad sindical, en su dimensión del derecho a dar a conocer los motivos y objetivos de la huelga.

Fueron decisivos para esta condena histórica -un hito para la democratización de RTVE- el dictamen de los teóricos de la comunicación agrupados en Aideka. En concreto, el tribunal apreció especialmente que TVE no informara de la encuesta del CIS, que revelaba una opinión favorable a la huelga.

Lo que se pedía como reparación era la lectura en los telediarios de la sentencia condenatoria. El C.C.O.O de Urdazi es ya una imagen de la historia de la televisión en España y un párrafo (quizá sólo una nota a pie de página) en la historia universal del ridículo.

Aquí dejo la página de Aideka, desde la que se puede acceder a todos los materiales. Recomiendo la investigación realizada y el texto de la sentencia.

Y para que no se nos olviden los viejos tiempos, el vídeo de Urdazi.

ITEM MÁS. Ha habido quien en Twitter me ha reprochado no referirme a la huelga de 2010. Me remito al documentado estudio de Aparici y Rivas que llega a la conclusión de que todos los medios construyeron un acontecimiento a medida de la reforma laboral y contra los sindicatos (pdf).

El matonismo del PP con TVE


Las críticas del PP contra la información de TVE van subiendo de tono. De críticas genéricas de manipulación o de favorecer a la oposición que los diputados y senadores del PP manifestaron en la Comisión de Control de RTVE, se ha pasado a la acusación más concreta de Carlos Floriano de que TVE sigue el guión de Rubalcaba, supuesto instigador de las protestas.

En El Confidencial fuentes del PP desgranan esa acusación: las televisiones privadas dan una información equilibrada porque destacan los incidentes violentos tanto como las protestas,  mientras que en TVE se destacan más las protestas como tal, que se presentan desvinculadas de la violencia y se da voz a los organizadores, así como se muestran abundantes imágenes de cargas policiales.

El enfoque violento de las manifestaciones

Si tal diagnóstico fuera cierto, y para saberlo habría que hacer un análisis de contenido que no está a mi alcance, TVE estaría cumpliendo con su obligación. Tengo mis dudas, como ya manifesté en Twitter el 21 de febrero con respecto a los acontecimientos de Valencia, donde en un primer momento se insistió en las versiones policiales.

Ayer una viñeta (que soy ahora incapaz de encontrar) lo explicaba perfectamente: una gigantesca manifestación y en un lado un energúmeno destruyendo un coche… rodeado por cámara de televisión.

El asunto es un clásico de la manipulación y ha sido exhaustivamente estudiado desde que en  los años 70 James Halloran y sus colaboradores pusieran de manifiesto como los grandes medios «enfocaron» su información sobre las manifestaciones contra la guerra de Vietnam en Londres destacando los incidentes violentos con los que culminaron (Halloran et alt (1970) Demostrations and communication; Noelle-Neumann (1987) The event as envent and the event as news…).

Críticas e independencia informativa

Está bien que el gobierno de turno no se considere satisfecho con la información de la televisión pública. Se ha dicho siempre que eso ha ocurrido con la BBC, justamente por su independencia. Ciertamente, esa independencia durante la guerra de Irak le costó muy cara a la BBC. Primero, por las dimisiones que siguieron al caso Kelly y al informe Hutton y luego por los recortes salvajes que están debilitando el servicio público.

Considero la actitud del PP matonismo informativo porque no se trata de mostrar una legítima discrepancia con la información de TVE. Es una advertencia en toda regla -os vais a enterar cuando solucionemos lo del presidente- contra la independencia y una coacción a sus trabajadores -¿tiene algo que decir el Consejo de Informativos?.

Las acusaciones intentan también desligitimar el servicio público de RTVE y justificar su desmantelamiento vía recortes.

Por mucho que se queje el PP su llegada al poder ya se nota en los informativos de TVE. Puesto que se sigue un modelo de información institucional, la presencia del PP es abrumadora. No me parece demasiado grave, pues el PP tiene en este momento un dominio absoluto de la iniciativa política, desde el gobierno central y los poderes autonómicos y locales, y es lógico que esto se refleje en las noticias.

Me preocupa, en cambio, el tratamiento de las informaciones más de fondo, con la presencia constante de los economistas que defienden los recortes o el copago. Es prácticamente imposible escuchar en los telediarios una voz «experta» que sea crítica con la llamada «consolidación presupuestaria».

Incluso en asuntos donde la posición del PP todavía no está bien definida, el enfoque termina por favorecer a las posiciones neoliberales.

Me refiero al polémico asunto de Eurovegas. Dejo aquí el especial que el TD2 del 28 de febrero dedicó al asunto. Creo que cualquiera que lo vea desapasionadamente llegará a la conclusión de que sería una estupidez perder una oportunidad como esa. Creo que el conjunto de la información está sesgada a favor de aceptar el proyecto. No sólo es que la voces favorables dominen. Es más grave que no se expliquen en todo su alcance las condiciones exigidas (se enuncian superficialmente) y no se cuente el historial del tal Sheldom Adelson.

En cualquier caso os invito a ver el vídeo y dejarme vuestros comentarios sobre esta información.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

ITEM MÁS. Veáse como en esta información institucional sobre el plan de lucha contra el fraude fiscal se pasa de puntillas por el nombramiento de Pilar Valiente (que tuvo que dimitir como presidenta de la CNMV por el caso Gescartera, se dice sucintamente) VIDEO

Algunas reflexiones en el cierre de Público: ¿sobrevivirán los periódicos?


Que cierre un periódico, una radio, una televisión, siempre es una mala noticia. La desaparición de Público lo es con mayor motivo. Primero, supone la pérdida del único periódico de difusión nacional posicionado en un centro izquierda de verdad. Segundo, el cierre deja en la calle a otro grupo de periodistas, en su mayor parte jóvenes pero ya fogueados, que se suman a los más de 5.000 despidos desde que empezó la crisis. Sufre el pluralismo y sufre la profesión.

Vaya por delante mi simpatía y solidaridad con sus trabajadores.

El experimento de Público

Confieso que nunca me ha gustado Público. En su origen me pareció un remedo de pago de los gratuitos, un intento de ganar lectores con una fórmula ligera y de poco coste. La apuesta por la pequeña columna y la información breve nunca me ha satisfecho. Para ser honesto he de confesar mi antipatía por Roures y sus amigos, paniaguados del poder y esquilmadores de la televisión pública. Creo en los textos en profundidad y que un gran medio sólo lo puede hacer por una redacción poderosa.

Pero Público se ha abierto un hueco en estos años (sus 78.000 ejemplares, todo un logro en plena crisis de la prensa). Y lo hizo dando voz a los que ya no encontraban eco en su espacio natural, El País, el periódico del cambio democrático, convertido desde mediados de los ochenta en la voz de la oligarquía financiera y el pensamiento único económico. Cuenta muy bien este cambio de papeles este magnífico reportaje en profundidad de Jonathan Blitzer en The Nation.

Público ha sido cauce de debates imprescindibles y ha sabido conectar con la sensibilidad de los indignados. No mejora esto su calidad informativa, pero reafirma su necesidad para el pluralismo informativo. En papel, ya no queda más que Diagonal, no comparable ni por su ubicación ideológica ni por su difusión.

Para ser justos, su falta de recursos se ha suplido a menudo con imaginación y dignidad. Como recordaba en Twitter una de sus redactoras se van sin publicar anuncios de prostitución. Público ha sido también una buena escuela para una generación de jóvenes periodistas. Y sus directores, Ignacio Escolar y Jesús Maraña han hecho un gran trabajo dando vida a un periódico con tan magros medios.

No tengo los datos en la mano, pero sospecho que desde un punto de vista económico el fracaso viene dado por una mala planificación económica -característica de todas las empresas Roures- a la que la crisis de la publicidad habrá dado la puntilla.

¿Podría sobrevivir Público en la Red? La permanencia por el momento de la página web parece un truco para cerrar en dos fases. Pero si hubiera habido voluntad empresarial, en acuerdo con los trabajadores y en alianza con los sectores sociales que han hecho de Público su estandarte, creo que no sería ninguna tragedia cerrar el periódico en papel, potenciar el ciberperiódico y quizá editar un semanario o un mensual con información en profundidad y grandes debates.

¿Sobrevirán los periódicos en papel?

De lo expuesto hasta ahora, queda claro que no me parece que el cierre de Público sea un cierre determinado principalmente por la crisis de identidad de la prensa, sino por una mala gestión empresarial. La cuestión de fondo, no obstante es ¿tienen sentido todavía los periódicos? ¿cuánto tiempo aguantarán?

Sintéticamente dejo aquí algunas reflexiones.

– Los grandes periódicos son ya cibermedios, con redacciones integradas, publicando en todo tipo de plataformas tan pronto como es posible, reelaborando y profundizando según pasa el tiempo y utilizando todo tipo de lenguajes y soportes. Uno de los diarios más innovadores, uno de los grandes diarios de referencia, The Guardian, se plantea cerrar su edición en papel.

– El caso de El País es sintomático. Su cambio de organización y de plataforma tecnológica ha llevado a que el verdadero País, con toda su riqueza, esté en la Red, con más información, más debates y más opinión, mientras la edición en papel se empobrece y adelgaza cada día.

– La sostenibilidad económica se busca en dos modelos de negocio: suscripciones baratas en plataformas tecnológicas de valor añadido y muros de pago, con cargo a los grandes usuarios. Con todo, y a pesar de la caída de la publicidad, de las ventas y de los suscriptores, el papel sigue financiando a los cibermedios.

– El periódico de papel (como materia prima y en su proceso de producción y distribución) es caro y ecológicamente insostenible. Hoy con la crisis, los requerimientos de medio ambiente parecen olvidados, pero puede que dentro de poco años veamos prohibidos los periódicos por su daño al medio ambiente.

– La información fluye permanentemente y el periódico la congela… con 24 horas de retraso. Desde ese punto de vista, no puede ser más inoperante leer las noticias que ya conocemos -un fenómeno que es tan viejo como la radio.

Pero…

– Esa congelación informativa es imprescindible para abrir un espacio de reflexión, de valoración… para dar una imagen coherente del mundo en el que vivimos. En ese espacio tiene que predominar la información en profundidad, algo en la que todo el mundo está de acuerdo, pero que pocos hacen porque cuesta mucho, exige potentes redacciones (no necesariamente grandes) y una visión empresarial.

– Hasta ahora el periódico de papel es el soporte donde mejor se estructura y jerarquiza la información espacialmente. El golpe de vista es insuperable. Las tabletas son un gran avance, pero ¿para cuando esas pantallas de grafeno enrollables que el año pasado nos vendían como inminentes?

– El periodismo ya no es comunicación unilateral, sino conversación en la que los periodistas marcan mojones para no perderse en la cacofonía universal. Son tantas las voces, que para ser significativas siguen necesitando el reconocimiento de los medios tradicionales y de modo muy especial de los periódicos, que siguen siendo la referencia informativa. En los países emergentes, cuanto más se asienta la democracia, más sube su circulación .

Los periódicos tendrán que cambiar profundamente para sobrevivir. Serán una plataforma más de los grandes cibermedios, una plataforma más exclusiva, una plataforma premium. No morirán con sus lectores. Más bien, adquirirán lectores cuando estos se vayan haciendo más maduros. Seguirán siendo una referencia imprescindible en la esfera pública.

Algún día dejarán de ser en papel. Los tocaremos y ojearemos como hacemos hoy mientras tomamos café (ya lo hacemos con nuestras tabletas). No sé si para entonces se seguirán llamando periódicos.

¿Es inconstitucional el uso de cámara oculta en los reportajes de investigación?


Acabamos de conocer la Sentencia del Tribunal Constitucional que declara ilegítimo el uso de cámara oculta en la investigación periodística. De la lectura literal de la sentencia parece resultar el carácter ilegítimo de esta técnica. Pero la propia lógica de la sentencia y la jurisprudencia del propio Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos pueden llevar a conclusiones distintas en otros casos.

Se trata de un viejo asunto, en el que la productora de El Mundo grabó con esta técnica a una esteticista naturista, cuya imagen fue luego utilizada por la televisión pública valenciana en un espacio en el que se denunciaba el intrusismo en las profesiones relacionados con la salud. Ni que decir que en la correspondiente tertulia la espiada fue crucificada. En definitiva, supuesto periodismo de investigación convertido en televisión basura.

Un juzgado de Valencia falló que no existía violación de los derechos a la intimidad y a la propia imagen por entender que la cámara oculta es una técnica del periodismo de investigación. En cambio, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional consideran que se produjo una intromisión ilegítima en los derechos a la imagen y a la intimidad.

El Tribunal Constitucional sigue su reiterada jurisprudencia en casos de colisión entre el derecho a la libertad de información y los derechos de la personalidad y también, de modo destacado, la doctrina establecida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en los casos Hannover y Mosley.

Ponderando los derechos en conflicto, la sentencia reitera que una intromisión en los derechos a la intimidad y a la propia imagen sólo será legítima cuando se trate de una información de relevancia pública (esto es, relevante para la formación de la opinión pública), y delimita bajo que condiciones es admisible tal intromisión: que la afectación de dichos derechos resulte adecuada, necesaria y proporcionada para la realización constitucional del derecho a la libertad de información. Y de tales condiciones obtiene el dictum esencial de este caso:

«… allí donde quepa acceder a la información pretendida sin necesidad de colisionar con los derechos referidos, queda deslegitimada, por desorbitada o desproporcionada, aquella actividad informativa innecesariamente invasora de la intimidad o la imagen ajenos.»

La conclusión es que en este caso, la intromisión no fue proporcionada, pues -dice- hubiera sido suficiente realizar entrevistas a los clientes para llegar a los mismos resultados.

Lo que no creo justificado es la que parece la conclusión general a la que llega la Sala:

«… aun cuando la información hubiera sido de relevancia pública, los términos en que se obtuvo y registró, mediante el uso de una cámara oculta, constituyen en todo caso una ilegítima intromisión en los derechos fundamentales a la intimidad personal y a la propia imagen.»

Y no la creo con base suficiente para ser considerada universalmente ilícita, porque aplicando los principios generales a otro caso se puede llegar a considerar como legítima esta intromisión. ¿No existirán caso en que este sea el único método posible para revelar una conducta reprobable de interés público? ¿No habrá casos donde ese método sea necesario, adecuado y proporcionado?

Confieso que siento desconfianza hacia la técnica de la cámara oculta. Es cierto que puede ser la única manera de probar una conducta ilícita de relevancia pública, pero más a menudo se convierte en un medio de ilustrar más o menos espectacularmente informaciones obtenidas por otros medios más comunes. Al menos en España esta técnica ha estado muy vinculado con un cierto periodismo amarillo, hasta tal punto que se han presentado y editado como grabadas con cámara oculta entrevistas consentidas por el sujeto.

La sentencia (citando la jurisprudencia europea) considera que no puede ser legítima la intromisión con aquellos métodos que vulneren las exigencias de la ética periodística. Los códigos éticos suelen ser más genéricos, pero las normas de buena práctica si suelen bajar hasta el terreno, muchas veces fronterizo y borroso, de la captación de información con cámara o micrófonos ocultos.

Las Guidelines de la BBC (Section 7- Secret Recording, 7.4.10) establecen que la grabación secreta se empleara:

– Como una herramienta de investigación cuando prima facie haya indicios serios (traduzco así evidence) de una conducta, o de la intención de llevar a cabo una conducta que sea de interés público revelar, siempre que la grabación sea necesaria para su prueba y no haya otro medio alternativo.

-En el extrajero, cuando la conducta de un gobierno haga imposible recoger información por los métodos habituales.

– En investigaciones de consumo, científicas o sociales de interés publico, cuando no haya otro modo de capturar la conducta que vaya a estudiarse.

– Y por último, en los programas de humor (al estilo de Objetivo Indiscreto), cuando el uso de este método y el engaño que comportan sean parte sustancial de su naturaleza.

En todos los casos se hace necesaria una autorización editorial expresa antes de utilizar métodos de grabación oculta.

El Manual de Estilo de RTVE (2.6 GRabación oculta o sin consentimiento), exige también autorización expresa, pero es más genérico:

«sólo está justificado en casos muy especiales, como cuando se intenta demostrar la existencia de prácticas ilegales o delictivas que afectan al interés público. La cámara y el micrófono ocultos son el último recurso para probar una acusación o denuncia de verdadero interés público.»

En definitiva, el uso periodístico responsable de la grabación secreta puede ser perfectamente compatible con la doctrina constitucional si resulta imprescindible, sin alternativa ninguna, para revelar una información de interés público. Y casos de corrupción en este país no nos faltan.

Un presidente competente e independiente para RTVE


Que Eduardo Zaplana pueda ser el candidato del PP para presidir RTVE se ha convertido hoy en trending topic en Twitter.

No me extraña la airada y, sobre todo, sarcástica reacción de miles de tuiteros. Poner a Zaplana en RTVE es como poner al lobo a cuidar del rebaño. Desde la presidencia de la Generalitat convirtió a la televisión pública valencia en un simple terminal de su política de propaganda y relaciones públicas. Y como gestor, baste recordar Tierra Mítica.

Puede que sea una nueva operación de distracción. Pero es que el rumor tiene base, porque es bien conocida su buena relación con el aparato socialista, pese a ser el azote de Zapatero en la primera legislatura como portavoz parlamentario del PP.

Y es que, lamentablemente, el presidente será alguien de la esfera del PP que sea aceptable por el PSOE, no por su perfil de competencia e independencia, sino por vínculos personales, empresariales o clientelares que mantenga con el aparato socialista.

La semana pasada me atreví en tuit a establecer el siguiente perfil:

Servidor público. Alguien con un historial de servicio en la administración o en las instituciones pública, sin manchas en su hoja se servicio. Que haya llevado a cabo iniciativas de carácter público

De probada independencia. Que no pertenezca al aparato de los partidos mayoritarios. Que no haya beneficiado o perjudicado a uno u otro partido. Desde luego, ¡que no haya sido jefe de prensa o comunicación de un partido o director de un medio afin!.

– Con experiencia de gestión. Que haya realizado tareas de dirección ejecutiva. Que tenga una trayectoria de buen gestor. ¡Pero que no sea un mero recortador!.

Comunicador o con experiencia en el mundo de la comunicación. No vale alguien que venga de un banco o de una farmaceútica, pero no tiene  por que ser periodista ni director de cine. Debe de ser alguien que haya sido un comunicador eficaz o estudioso de la comunicación o directivo de un grupo de comunicación, aunque en este último caso aparece el fantasma del conflicto de intereses.

La verdad que pergueñé este perfil pensando en Lord Patten, presidente del Trust de la BBC. Patten lo ha sido todo: presidente del partido conservador, hábil gobernador de Hong Kong que dirigió la difícil tranferencia a China, comisario europeo…

¿Tenemos en España alguien así?

Pues esta mañana, cuando ha empezado a circular el nombre de Zaplana, se me ha venido a la cabeza Federico Mayor Zaragoza, exministro de educación de UCD, exsecretario general de la UNESCO. Ya sé, es mayor y esa presidencia es un potro de tortura. Es, tampoco lo ignoro, una propuesta utópica, dada su trayectoria de los últimos años próxima a los movimiento altermundistas y, por tanto, anatema para los dos partidos mayoritarios.

Para mi uno de los nombres que anda circulando, Elvira Rodríguez, es inaceptable para garantizar un mínimo pluralismo. Sin poner en cuestión su competencia técnica, entraría en la categoría de «recortadores». Que decir de su independencia. Consejera de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid. Pero mucho me temo que encaja en un perfil que no sé si lanzó el propio Rajoy: mujer, con dominio de las cuentas y que sale en los medios.

¿No puede haber alguien de la altura de la altura de Víctor García de la Concha? ¿No merece RTVE un trato como el del Instituto Cervantes?

¿Se le ocurre alguien un candidato competente e independiente?

 

Libertad, censura y derechos de autor en Internet


En los días pasados se han librado en Internet varias batallas en las que se juega el carácter abierto de la Red

Son episodios de una guerra vieja, entre los que conciben Internet con un espacio sin regulación ni restricciones –ciberlibertarios– y los partidarios de una regulación que, de alguna manera, traslade las normas del espacio físico al ciberespacio -los reguladores. En esta guerra en la que parece que los contendientes son ciberactivistas y gobiernos son, sin embargo, las empresas el verdadero protagonista emboscado.

Como jurista, siempre he creído que el ciberespacio no puede ser un espacio sin ley, que los estados democráticos deben reprimir abusos y delitos y promover usos responsables. El problema es que al intentar transferir los criterios aplicados al espacio físico se producen distorsiones y restricciones a la libre comunicación horizontal, que no otra cosa es el ciberespacio. Y otra dificutad, aún mayor, es que esa regulación no puede ser más que global, lo que resulta imposible por la disparidad de intereses nacionales y culturas diversas. No me han satisfecho ni las posiciones de los reguladores ni las de los libertarios y sin dejar de reflexionar sobre la cuestión he orientado mis líneas de investigación por otros derroteros.

Ante la virulencia de las últimas batallas me arriesgo a dejar aquí algunas reflexiones, demasiado largas para una entrada de blog y lamentablemente poco concluyentes.

Anonymus contra la privacidad

Intolerable que los ciberguerrilleros de Anonymus atenten contra el derecho a la vida privada de los que no piensan como ellos. Castigan -vienen a decir- a los partidarios de que se revele la identidad de los que sean denunciados por violar los derechos de autor –Ojo por ojo, diente por diente. Pero no olvidemos que en la llamada Ley Sinde (texto en la Ley de Economía Sostenible) es un juez el que tiene que autorizar que se revele la identidad del usuario que presuntamente haya cometido la vulneración de los derechos de autor.

No confundir Anonymus con indignados. Anonymus es la encarnación práctica del espíritu hacker, aquel que impone su ley porque tiene unas habilidades técnicas que son la llave de la Red. Y esa supuesta habilidad les da el derecho a establecer lo que es admisible o no la Red. Son también una manifestación de esas multitudes inteligentes (Howard Rheingold), que tan pronto puede ser luchadores por la libertad como turbas fascistas.

La revuelta contra ACTA, PIPA y SOPA

El Acuerdo de Lucha contra la Falsificación (ACTA, por su acrónimo en inglés) acaba de ser suscrito por 22 países de la UE, casi con nocturnidad y alevosía, hasta el punto de que el Relator del Parlamento Europeo, Kader Arif, ha dimitido, calificando el proceso de de mascarada. En Polonia se han registrado protestas populares en la calle, especialmente de jóvenes. El Parlamento tendrá que ratificar ahora el acuerdo.

ACTA, el grueso de cuyo artículado pretende luchar contra la falsificación de mercancías (propuesta Paralemeno Europeo 24 de junio), es un buen ejemplo de las distorsiones que aparecen cuando se quieren trasponer medidas para proteger la propiedad intelectual que pueden ser legítimas en el mundo físico, pero que se convierten en el ciberespacio en intromisiones ilícitas en los derechos a la vida privada y en restricciones a la libertad de comunicar. Y de cómo los intentos para una regulación internacional, hechos por la única vía posible, la de los tratados internacionales, se hacen desde la óptica de las grandes empresas de contenidos.

Tomo las críticas de la orgaización francesa La Quadrature du Net. Bajo las provisiones genéricas del Tratado, los estados miembros podrían establecer mecanismos extrajudiciales para lograr la cooperación de los prestadores de acceso a Internet para revelar los datos personales de los sospechosos de usos que pudieran atentar contra los derechos de autor. Ya en vía penal podría aplicarse sanciones por complicidad a los proveedores de acceso, pero también a los que cooperen con la difusión masiva de informaciones que vulneren los derechos de autor.

Parecidas críticas se realizaron a los proyectos norteamericanos SOPA y PIPA con una una inédita jornada de apagón de Wikipedia. La reacción, por el momento, ha parado los proyectos en el Congreso de los Estados Unidos.

En mi opinión, cualquier intervención que exija revelar la identidad de usuarios o bloquee los contenidos de una página web debe hacerse necesariamente previa orden judicial y de acuerdo con el principio de mínima intervención y proporcionalidad, de modo que se sopesen la gravedad de los hechos perseguidos (no es lo mismo una página de material pedófilo que de enlaces a películas) y los perjuicios originados para usuarios de buena fe.

La razzia de Megauploads

En paralelo, el FBI ha mostrado lo superfluo de muchos de estos nuevos procedimientos. Con la ley penal norteamericana en la mano y los mecanismos de cooperación policial interancional han aplicado al popular agregador de ficheros medidas pensadas para luchar contra el crimen organizado.

Resultado: Megauploads bloqueada, pánico entre los agregadores de material audiovisual de origen ilegal, reactivación del P2P y júbilo entre  los portales de venta de material audiovisual. Intolerable el bloqueo de todos los ficheros, legales o ilegales del agregador. Es como si al intervenir un banco por blanqueo de dinero se confiscaran las cuentas de todos los clientes.

Y una reflexión adicional. ¿Qué pasa con nuestros datos en la nube? ¿Quién los protege? ¿Debemos seguir teniendo copia física de nuestros datos?

Twitter se someterá a las restricciones de los distintos países

Twitter anunció que bloqueará aquellos mensajes que puedan ser ilegales en un determinado país. Cualquier empresa debe someterse a la legislación del país en que opere. Pero los problemas son dos. El primero, es que una empresa privada no es quien para juzgar sobre la procedencia o improcedencia de los contenidos. Y segundo, Twitter se ha convertido en una canal de información global, vital para la movilización social, de modo que, de hecho, la postura de Twitter (como antes la de Google en China) es plegarse a gobiernos autoritarios para desarrollar su negocio.

La protección de los derechos de autor y la libertad de comunicar

Mi postura. Todo el que crea un producto intelectual tiene derecho a su control. Son los derechos morales y patrimoniales. Como estas batallas son de contenido económico, se olvida que el autor puede difundir o no y siempre conserva el derecho a que no se distorsione el sentido de su obra. En cuanto a los derechos patrimoniales, lo que ha entrado en crisis es la explotación económica basada en el control de la copia de la obra. Lo que son necesarios son canales de explotación que garanticen un precio justo al creador para que pueda mantener su independencia.

Como académico, soy partidario de un sistema que permita la reproducción no comercial de mis trabajos, sin obras derivadas y siempre con reconocimiento de la autoría (Véase las distintas posibilidades de las licencias de Creative Commons). Me interesa más la difusión con atribución que cualquier explotación comercial. Pero eso es porque como profesor (y antes como periodista profesional) tengo otros medios de vida.

Es perfectamente legítimo que el creador viva de su obra. Desde luego, impedir que otros se lucren de nuestro esfuerzo no es censura. El creador siempre parte de otras creaciones y por tanto nunca es absolutamente original. Pero no creo que el carácter de procomún permita que se expropie al autor el fruto de su trabajo. ¿Por qué no exigir, entonces, un acceso gratuito a Internet y a los dispositivos técnicos que lo permiten y sólo exigir el disfrute gratuito de las obras de la cultura?. Al final, los que se lucran son una serie de intermediarios, desde agregadores hasta los propios proveedores de acceso.

Otra cosa son las medidas de protección. Creo que la mayoría de las intentadas difícilmente protegen los derechos de los autores y, sin embargo, pueden redundar en vulneración de los derechos de autor y en una censura de contenidos. Sólo una autoridad judicial, con las garantías de un procedimiento penal, puede impedir la difusión de contenidos. Y desde luego no es algo que pueda quedar a la cooperación de los proveedores de acceso. Además, la mayoría de estas medidas, mientras se limiten a una jurisdicción nacional son, en la práctica inoperantes.

Externalización de la censura

El caso Twitter demuestra cómo las empresas están dispuestas a asumir la censura que otrora desarrollaba el Estado, con tal de hacer crecer su negocio. Como tantas otras funciones estatales, la censura se externaliza.

Lo peor es que lo que antes se planteaba como medidas coercitivas de una autoridad pública, y por tanto combatibles invocando los derechos humanos, ahora se convierten en interpretación de unas normas de uso, que todos aceptamos porque no nos queda otra y que terminan por remitirnos, en la mayoría de los casos, a la jurisdicción del estado de California. ¿Algún usuario es capaz de desentrañar el alcance de las normas contractuales a las que se ha comprometido en los términos del Derecho aplicable en California?.

En definitiva, la nueva censura externalizada es infinitamente más insidiosa, pero eso sí tiene como contrapartida la capacidad de presión global de los internautas concienciados.

El espejismo de un ciberespacio libre

El ciberespacio no ese espacio de libertad que nos pintan los tecno-utopistas. Como en el espacio físico, distintos autores intentan imponer sus intereses e ideologías, pero su confrontación no se realiza en los términos ideales del «libre mercado de ideas».

Es cierto que en el ciberespacio la pluralidad de voces es casi infinita, pero esas voces pasan necesariamente por la mediación de unas empresas, cuya objetivo es maximizar sus beneficios, aunque sea a costa de la explotación de los trabajadores (véase el caso de Apple en China denunciado por The New York Times) «estableciendo estructuras fiscales eficientes» para prácticamente no pagar impuestos fuera de Estados Unidos y explotando nuestros datos personales como materia prima de su negocio. Y esas empresas pueden, en función de sus intereses, establecer determinados peajes.

Otro peligro es terminar con la llamada neutralidad de la red. Por un lado, las redes sociales y de modo destacado Facebook pretenden convertirse en portales universales, que cierren a sus usuarios en un nicho de interacción con sus «amigos». Por otro, las compañías de telecomunicación quieren privilegiar la circulación de determinados contenidos, un propósito en el que pueden coincidir con las grandes conglomerados multimedia, interesados en reproducir el viejo modelo de distribución unilateral de contenidos audiovisuales.

No, el ciberespacio no es plenamente libre, pero millones de mujeres y hombres en todo el mundo han asumido que necesitan comunicarse libremente, que, incluso (una minoría), tiene cosas que decir. Y eso no tiene marcha atrás.

(PS. Un ejemplo de censura de Facebook: una portada que no podría ser objeto de secuestro o censura conforme a la ley española, pero que no es conforme a las normas privadas de Facebook).

No a la privatización de la televisión pública


El gobierno del PP ha filtrado a Europa Press un anteproyecto de modificación de la Ley General de la Comunicación Audiovisual que supone un ataque directo e indirecto al servicio público audiovisual. Directo, porque permite privatizar las radiotelevisiones autonómicas. Indirecto, porque permite externalizar los informativos y elimina los objetivos de producción propia. Cuando se da una filtración como ésta se pretende medir la reacción social. Es, pues, el momento de decir muy alto NO.

RTVE: la externalización de los informativos supondría la pérdida de independencia informativa

El PP se propone dinamitar las salvaguardas al servicio público establecidas por la LGCA (pdf). Una de las más importantes, la prohibición de ceder a terceros la edición y producción de programas informativos (art. 40.1 LGCA para todas las radiotelevisiones públicas y específicamente para RTVE art. 7.5 de la Ley 17/2006, pdf).

Si los servicios informativos se ceden a terceros pierde todo sentido el servicio público. No puede haber una información independiente, neutral y al servicio de los ciudadanos, editada y producida por una empresa privada, que se debe a los intereses económicos e ideológicos de sus accionistas.

No vale decir que los programas informativos tendrán que ser elaborados siguiendo los principios editoriales establecidos por la cadena pública. La información no es un servicio que pueda someterse a unos parámetros objetivos de control, como puede ser, por ejemplo, una carretera.

Lo que hay detrás es un doble negocio, político y económico.

Se cede los informativos a una empresa políticamente afín, lo que evita al gobierno de turno los controles a los que está sometida la información en RTVE. ¿Habría consejos de informativos en esa empresas prestadoras de los programas informativos? Evidentemente, no.

Y un negocio económico, porque damos de comer a empresas afines, que nos recompesarán por una u otra vía.

Terminar con el predominio de la producción propia, un desastre económico

El mismo art. 40.1 de la LGCA ordena a las radiotelevisiones públicas que la mayor parte de sus programas sean de producción propia. Aunque inconcreta y supeditada a lo que establezcan los respectivos acuerdos marco y contratos programa, el PP quiere ahora eliminar esta otra seña de identidad del servicio público.

Justo cuando hay que someterse a una austeridad extrema,  las radiotelevisiones públicas deben concentrarse en lo esencial, la producción de programas, rentabilizando al máximo sus recursos económicos, técnicos y humanos.

Levantar esta norma significará convertir a las radiotelevisiones públicas en cascarones vacíos, en cúpulas de directivos dedicados a encargar programas a amiguetes.

Por supuesto, hay que dar espacio al talento ajeno y a los servicios muy especializados, pero las cadenas públicas y, de modo muy destacado RTVE tienen todavía un gran potencial por explotar.

La privatización explícita y encubierta del las radotelevisiones autonómicas

No es ninguna sorpresa que el PP permita a los gobierno autonómicos privatizar a las cadenas públicas regionales. Estaba en su programa. Pero en el anteproyecto filtrado hay trampa.

Los gobiernos autonómicos podrán privatizar directamente. Esto significaría sacar a concurso las frecuencias, las instalaciones y el personal de la cadena y entregárselas a una empresa privada a cambio de un precio. Solución brutal, pero al menos transparente. Los ciudadanos se quedarían sin ese servicio público, pero no seguirían pagando.

La trampa está en la posibilidad de mantener el servicio público bajo la fórmula de gestión indirecta. Esto significaría, como en el caso anterior, seleccionar a a una empresa privada para entregarle frecuencias, instalaciones y personal y, además, encomendarle la misión de servicio público.

Para que lo entiendan los no juristas, bajo este sistema de gestión indirecta del servicio público han funcionado las cadenas generalistas nacionales hasta la LGCA. ¿Dónde estaba el servicio público durante los últimos veinte años?

Como es lógico, el concesionario exigiría por desarrollar esa misión de servicio público, que consideraría muy onerosa, una contraprestación económica.

Otra posibilidad abierta son distintas fórmulas de cooperación público-privada.

¿Por qué se dejan abiertas estas puertas? Porque la privatización pura y dura es hoy inviable con la situación del mercado: crisis y oligopolio (dos grupos se reparten el 80% del mercado). Así que es muy posible que nadie acudiera a un concurso de privatización pura y dura, pero muchas empresas (¿imbricadas en los sistemas clientelares regionales?) pueden considerar rentable la gestión indirecta o la cooperación pública-privada, siempre que haya un bombeo de fondos públicos.

 

Líneas rojas del servicio público de RTVE


RTVE quedará muy mermada por el recorte de 200 millones de euros impuesto por el gobierno Rajoy. Pero con mil millones de euros se puede prestar dignamente el servicio público siempre que no se sobrepasen determinadas líneas rojas.

La medida se enmarca en el objetivo general de reducción del déficit, el gran tijeretazo, la única política que hoy existe en Europa. Pero en este caso no se puede por menos que pensar que más que recorte se trata de un castigo propinado conforme a un plan previo. El PP ya enmendó en la anterior legislatura para reducir el presupuesto justamente en 200 millones, al tiempo que proponía la eliminación de dos canales.

Es más, suena a revancha contra un servicio público reformado por los gobiernos Zapatero, que, con sus luces y sus sombras, ha logrado el liderazgo de audiencia y la estima del público para sus programas e informativos.

Si esta corriente enemiga de RTVE se impone poco quedará por hacer más que resistir, aunque confiemos que todavía quede alguien con sentido de Estado en el PP, al menos ahora que gobiernan. Pero ¿cómo movilizar a la opinión pública para luchar por este servicio público cuando ante sus ojos se desmontan aspectos esenciales de los servicios públicos de sanidad o educación?

Como ya ocurre en la BBC sometida a un parecido estrangulamiento financiero, la calidad de servicios y programas disminuirá. Pero los defensores del servicio público deberíamos ponernos de acuerdo en unas líneas rojas que no puedan sobrepasarse sin desnaturalizar el servicio público. Será más difícil que nunca movilizar a la opinión pública, que ya tiene bastante con ver con se desmontan aspectos esenciales de la sanidad y la educación.

Dejo aquí algunas ideas para buscar esas líneas rojas.

Independencia y pluralismo

Ni un paso atrás en la independencia y pluralismo consagrado por las reformas de Zapatero. Y nunca más la manipulación de Urdaci.

La relación entre Presidente y Consejo de Administración puede haberse demostrado disfuncional, pero ello no puede significar volver a la gubernamentalización del Estatuto de 1980, remedado ahora por la ley catalana fraguada entre CiU y PP.

Presidente y consejeros tienen que contar con tan amplio consenso parlamentario como hasta ahora. No puede eliminarse a los consejeros propuestos por los sindicatos, so pretexto de ahorro. Lo que debe hacerse es elevar el listón de su profesionalidad e independencia, sometiéndolos a un verdadero escrutinio parlamentario antes de su nombramiento.

No deben tocarse otros elementos esenciales del pluralismo, como son el Estatuto y los consejos de informativos. En cambio, debería reforzarse el papel del consejo asesor.

Financiación

Todo el mundo piensa que el Tribunal Europeo de Justicia declarara la tasa que pesa sobre las telecos como contraria al derecho comunitario. Habrá que esperar y ver. Si fuera así, habría que remodelar todo el sistema de financiación.

Ni en un sistema definitivo (ni en una reforma de urgencia vía Decreto-Ley) se debe volver a una financiación mayoritariamente publicitaria. Sería un retroceso. La publicidad puede ser una fuente accesoria, pero no volver a invadir la programación. No está mal como algunos han propuesto cambiar (parcialmente) autopromociones por una publicidad muy selectiva, nada invasiva e introducir patrocinios, también selectivos.

Creo que todavía tiene que quedar mucho recorrido en la explotación comercial de los productos de RTVE. El archivo es de todos y tiene que estar accesible a todos los españoles, pero debe perseguirse cualquier utilización comercial del mismo. Podría pensarse en un servicio de pago fuera de nuestras fronteras, como en el modelo iPlayer de la BBC, pero, puesto que los usarios son, sin duda, hispanoparlantes, poner un muro de pago sería suicida para la función de proyección exterior de España.

La subvención pública no puede ser arbitraria, sino acorde con el Mandato Marco, que impone a RTVE un importante elenco de obligaciones. Para ello es imprescindible la consecución del Contrato Programa, con el que no atrevió el gobierno Zapatero.

¿De dónde recortar?

No de los gastos de personal, que ahora, sobre un presupuesto de 1.000 millones se quedará en un 38%. RTVE ya sufrió la sangría de más de 4.000 profesionales. Lo que hay que hacer es que explotar al máximo todas sus potencialidades. Me temo que con el nuevo convenio colectivo la Dirección realizará en cambio un recorte de pluses, lo que no dejará de mermar la productividad.

La gran poda tiene que venir de las contrataciones y servicios externos, esto es, esencialmente de las productoras. Ha sido siempre un clamor interno la denuncia del despilfarro cuando no de la corrupción de estos contratos. Es hora de dejar lo esencial: aquellos en los que la parte externa aporte verdadero valor añadido que no pueda lograrse con los medios propios.

Puede tener sentido contratar grandes series o tvmovies, pero también se puede explorar este terreno con los medios propios, y, desde luego, deben eliminarse cualquier contratación de magazines, programas realizados en estudio o series documentales (dejando espacio para los jóvenes productores externos) que pueden perfectamente realizarse con los medios y el talento propio.

Por supuesto, en época de vacas flacas habría que revisar los costes de los contratos externos que se salvaran de la poda, los sueldos de las estrellas y los emolumentos de los directivos, empezando por el presidente y los consejeros.

Otro capítulo en el que seguro que se puede ahorrar es el de los grandes despliegues institucionales. Elecciones, actividades de la Corona y del gobierno, eventos de la «marca» España o grandes acontecimientos deportivos concitan unos despliegues técnicos y humanos muchas veces desproporcionados, que terminan por saturar y aburrir. Una sarta interminable de conexiones en directo que terminan por matar a la verdadera información.

Lo imprescindible del servicio público

La Uno de TVE es el buque insignia de la Corporación. Pero hoy ya no es esencial el liderazgo en la cuota de audiencia. No se trata de ser el primero cada día en el prime time sino de hacer llegar a cada público la información que precisa por el medio, la plataforma y en el momento más adecuado.

Son esenciales, por tanto, los medios interactivos y muy especialmente la rtve a la carta, de un enorme éxito, pero más costosa (servidores, ancho de banda) cuanto más éxito tiene.

Los medios interactivos no han matado, ni mucho menos, a los medios tradicionales. El consumo de televisión está en su punto más alto. Para satisfacer a los distintos públicos es vital la diversidad de canales. Por eso creo que una línea roja debiera ser que no se cierre ningún canal. Es más, si es necesario puede ser necesario sacrificar algún oropel de La Uno. O dicho en otras palabras, puede ser más imprescindible para el servicio público el deporte minoritario de Teledeporte que la Champions en La Uno. Es más, hay que potenciar estos canales, especialmente Clan, que no puede ser una simple ventana para productos foráneros, sin un solo espacio verdaderamente educativo.

Resulta también vital promover el compromiso y la complicidad del público y para eso no hay mejor herramienta que la participación. Toda los programa tienen que diseñarse pensando en la participación con el apoyo de las redes sociales.

RTVE debe basar su producción en equipos internos que creen marca y sean capaces de producir para todas las plataformas. Como ejemplos de buena práctica pueden citarse Al Filo de lo Imposible, El Tiempo, Los Lunnis o La Aventura del Saber.

Interrogantes para 2012


Valga esta recopilación de interrogantes como felicitación de 2012 para los que seguís este modesto blog (y perdón por prescindir hoy de enlaces).

Terrible 2011

Si repasamos los balances que al final de cada año realizan los medios siempre predominan los grandes acontecimientos traumáticos.

Es la constatación de que el cambio (social, político, medioambiental) siempre trae desorden y con él sufrimiento para muchos de los afectados por esos cambios. A veces superado el trauma, la vida de la gente mejora; otras empeora. Pero en toods los grandes acontecimientos -la explosión factual de largos procesos aveces subterráneos- son más las incógnitas que las respuestas. Para encontrar acontecimientos positivos que no cuestionen el futuro prácticamente tenemos que quedarnos con las victorias y las gestas deportivas. Ni siquiera las grandes bodas están libres de incertidumbres: nadie sabe cuanto tiempo comerán perdices juntos los novios.

2011 no ha sido distinto a cualquier otro año. Termina dejándonos un gusto amargo, así que lo mejor es que cada uno mire a lo positivo que pueda haber en su vida personal.

En el nuevo año seguirá el desarrollo de los procesos en cursos, que, como siempre, se verán a veces alterados por acontecimientos nuevos, altamente imprevisibles (cisnes negros los llaman) que se escapan a los observadores más informados. Por ejemplo, las cánceres que aquejan a dirigentes latinoamericanos…

La crisis y la destrucción del Estado democrático y social de Derecho

No hay perspectivas de que a nivel global se aborde la regulación de los mercados financieros, sin la que no se podrá salir de la crisis. Los poderes financieros han triunfado y los poderes políticos son cada día más impotentes y los liderazgos más débiles.

Estados Unidos se mirará al ombligo de la carrera presidencial y sin mejora económica Obama -la Gran Decepción– no tiene ni mucho menos garantizada su reelección.

Europa seguirá cavando su tumba, destruyendo su modelo y lanzándose con entusiasmo a una recesión que puede ser profunda. El nuevo tratado intergubernamental de unión fiscal será una fuente de incertidumbre por mucho que, a diferencia de los tratados europeos, el descuelgue de uno de los miembros no paralice el proceso.

Habrá que ver a partir del lunes si los mercados mantienen la tregua y respetan los colmillos que el BCE ha mostrado con ese medio billón de euros cedidos a los bancos para que regularicen sus balances, no para reactivar el crédito.

Si Sarkozy pierde la presidencia podría haber algún pequeño cuestionamiento de la austeridad sin condiciones. Mientras, fuera del foco de los grandes medios, Viktor Orban continuará su tarea de convertir a Hungría en un sistema autoritario según el modelo ruso. Entre los interrogantes para 2012 está el de si los nuevos movimientos de protesta pueden suponer un contratiempo mayor para los planes de Putin de perpetuarse hasta 2028.

Es difícil que los emergentes se libren de la crisis, con las dos grandes economías, Estados Unidos y Europa, paralizadas.

La gran incógnita es China. Debilitamiento de las exportaciones, burbuja inmobiliaria y burbuja de la deuda de las corporaciones locales serían en cualquier parte factores más que suficientes para una crisis económica. Pero el gobierno comunista tiene instrumentos extraordinarios de política económica, mientras que carece de las respuestas flexibles que otorgan el estado de derecho para responder a las protestas sociales. Una gran explosión social en China tendría la fuerza de una bomba termonuclear y nadie quedaría al margen.

Las revoluciones árabes

Fueron ese cisne negro de 2011. De la primavera al invierno, han caído cuatro autócratas, hay un país en virtual guerra civil (Siria), la revolución se ha reprimido en Bahrein por una Santa Alianza sunní, Libia y Yemen amenazan con convertirse en estados tribales, dos monarquías (Marruecos y Jordania) han hecho reformas más o menos cosméticas, pero sólo en  Túnez la transición hacia la democracia avanza, mientras que en Egipto la virtual alianza entre el ejército y los militares puede desembocar en un nuevo autoritarismo o resolverse en un baño de sangre.

Con todo, el principio democrático, del gobierno por las mayorías, se ha instalado definitivamente en el mundo árabe. Cuatro gobiernos de partidos islamistas en solitario o en coalición con fuerzas laicas gobernarán en Marruecos, Túnez, Libia y Egipto. Tendrán que aprender no sólo a gobernar creando mayorías electorales sino aceptando la disidencia. No cabe duda que la democracia traerá un mayor conservadurismo social, porque conservadoras son mayoritariamente estas sociedades. ¿Funcionará este experimento? Lo que sabemos es que la represión del islamismo vencedor electoral en Argelia trajo una terrible guerra civil.

Tensiones estratégicas

Un año más, los grandes tensiones se centrarán en la bisagra de Oriente Próximo.

Las revoluciones árabes ha supuesto un reforzamiento de las fuerzas sunníes. La salida de Estados Unidos de Irak ha traído la ruptura del débil equilibrio entre sunníes y chiíes. Si los Assad terminan por caer en Siria ello supondrá en lo interno una represión de los alauíes y una nueva victoria del sunnismo sobre el chiismo. En año electoral, Irán no detendrá su programa nuclear y Estados Unidos y sus aliados reforzarán sus sanciones. En Israel, Netanyahu descolocado por las revoluciones árabes, no abandona la idea de un bombardeo contra Irán, aunque por el momento los servicios secretos, más prudentes que Bibi, parecen haberle disuadido. A todo esto, campaña electoral en Estados Unidos… Demasiadas tensiones en un mismo escenario.

Claro que tampoco hay que perder de vista el mar de China o la frontera de las dos Coreas, pero mientras China sea estable internamente, es poco previsible que las tensiones asiáticas produzcan una crisis mayor.

Los indignados

En 2012 habrá, sin duda, más motivos para indignarse. Esta por ver si los movimientos nacidos en 2011 consiguen establecer en los distintos países algunos objetivos por los que dar batallas y ganar victorias que puedan tener un valor simbólico. Personalmente creo que tendrían que entrar a formar parte de amplias alianzas sociales con otras fuerzas, pero dudo que lo hagan dado su cuestionamiento de todo lo institucional. Seguramente mejorarán su coordinación a nivel global, lo que les daría una enorme fuerza. En todo caso, su carácter liquido es su gran fuerza, pero también su mayor debilidad.

Derechos Humanos

2011 ha sido un año contradictorio. Por primera vez Naciones Unidas legitimó un intervención militar en el principio de responsabilidad de proteger. Pronto esa intervención superó los límites de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y perdió, pese a su carácter limitado y supuestamente quirúrgico. El Tribunal Penal Internacional abrió una causa por los crímenes cometidos por los dirigentes gadafistas, pero nadie ha sido capaz de poner ante un tribunal -libio o intenacional- a los asesinos de Gadafi.

España: el gobierno de los mercados y los empresarios

No hay más que ver las reacciones de los expertos financieros para ver como el gobierno del PP les tranquiliza. Basta escuchar a los dirigentes de la patronal para comprender que este es su gobierno. Ya lo sabemos, después de las elecciones andaluzas llegaran los grandes recortes para reducir el peso de lo público y dejar al estado social convertido en instituciones de beneficencia.

¿Cuál es la duda entonces? Una, si la sociedad aguantará este nuevo apretar de los tornillos. Y parece que sí, que todavía la familia sigue soportando el peso, así que salvo una respuesta de los indignados (¿los reprimirán los nuevos mandos del Ministerio del Interior?) no parece que vaya haber explosión social.

La otra incógnita es saber si el PP será capaz de administrar su poder institucional casi absoluto con prudencia, sin hacer tabla rasa con la ampliación de los derechos sociales, legado del gobierno Zapatero.

Comunicación

No hay duda de que 2012 nos traerá nuevas tecnologías para comunicar. Otra cosa es que sepamos emplearlas para mantener una conversación de altura que regenere el espacio público y no un simple cotorreo de patio de vecindad o, peor, de tertulia de telerrealidad. Habrá de todo, pero estoy convencido que los ciudadanos escrutarán cada vez a todos los poderes, incluidos a los propios periodistas.

Las empresas informativas seguirán explorando modos de hacer pagar por su información, mientras que seguirán intentando no pagar a los periodistas que la producen, convertidos en agregadores de contenidos o reemplazados por blogueros que trabajan gratis.

En España desembarcará el portaviones Huffington Post para colonizar el espacio de PRISA. ¿Tendrán que colaborar gratis las grandes firmas de la cuadra PRISA?.

En la televisión, la competencia privada se ha reducido a la lucha entre dos grandes grupos, que están rediseñando marcas y canales para mejor llegar con sus productos comerciales a los distintos segmentos de audiencia. El gobierno del PP les hará regalos, como se los hizo el de Zapatero, debilitando a las televisiones públicas.

Es difícil vender las autonómicas, pero todo apunta a que las concederán a empresas mixtas con participación de grupos regionales. En el caso de RTVE, los recortes son seguros. Con la pérdida de derechos deportivos es difícil que La Uno pueda mantener su liderazgo. Aquí la incógnita es si mantendrán un modelo de radiotelevisión pública independiente del poder político.

Para terminar con una nota positiva, uno de los éxitos tecnológicos de 2012 puede ser la televisión híbrida. Nadie mejor para sacarle partido que TVE con sus magníficos fondos documentales.

 

 

Navidad: gozad del amor y la libertad


«Pajarillos que estáis en el campo gozando el amor y la libertad…» 

Los Campanilleros

Soy poco dado a felicitaciones navideñas. Pero ayer redescubrí el villancico de Los Campanilleros y hoy quiero compartirlo con vosotros para responder a tantas felicitaciones.

En Tiempo de Silencio, la novela de Luis Martín Santos, llevada al cine por Vicente Aranda, y recuperada ayer en La Dos, Matías, el señorito crápula amigo del protagonista, Pedro, en plena ebriedad, hace repetir  una y otra vez a la cantaora que canta para si el villancinco este verso: «Pajarillos que estáis en el campo gozando del amor y la libertad». Cantado a voz en grito por toda la taberna se convierte en un estribillo subversivo, hasta que un sereno pone fin a la fiesta.

¿Hay algo más subversivo que el amor y la libertad?

A los que esperan al Redentor…

A los que festejan el solsticio de invierno…

A los que aman la familia…

A los que aborrecen las cenas navideñas…

A los que esperan cambiar de vida con la Lotería…

A los que creen que ya era hora de tener «un gobierno como Dios manda»…

A los que temen a la derecha…

A los satisfechos…

A los indignados…

A todos, que gocéis del amor y la libertad