TVE innova con los reportajes interactivos de En Portada


En medio del ruido mediático levantado por comisarios/as políticos, los trabajadores de TVE siguen buscando la mejor manera de cumplir con la misión del servicio público.

Necesidad de innovar

En una entrada anterior, en la que defendía la validez del reportaje clásico, pedía no obstante, que TVE innovara con nuevas formas de narrar. Hace dos semanas, En Portada dio un paso importante en este camino. Su reportaje sobre Honduras, En el reino del plomo, se ofreció en tres formatos. Uno, el líneal clásico, emitido por los canales de La Dos, 24 Horas y Canal Internacional, reportaje que se puede ver, como toda la producción propia y gran parte del archivo en TVE a la Carta. Pero además, sobre la base del reportaje líneal se construyó un reportaje interactivo. Y finalmente, una de las historias del reportaje se trasladó a un formato que en TVE han denominado webdoc.

Los tres formatos

La versión lineal es, como todos los En Portada, un magnífico documental, en el que se muestra un país desestructurado y víctima de una violencia sin castigo y, sobre todo, la lucha de las víctimas contra la impunidad. Para mi gusto, en este caso se cierra demasiado el foco y hubiera convenido abrir un poco la perspectiva y recordar el golpe de estado que en 2009 derrocó a Manuel Zelaya.

En Portada ya había explorado ampliar y dar vida al material que se rueda para un reportaje de estas características, con un microespacio Contraportada y subiendo a la web de A la Carta materiales extras como «Así se hizo». Ahora, en colaboración con el rtve.es lab ha dado el salto a un verdadero reportaje interactivo.

En una línea de tiempo inferior podemos, además de visionar de principio a fin, navegar por los bloques narrativos que constituyen el documental. Además, van apareciendo puntos informativos que dan acceso a ventanas donde podemos abrir documentos y fragmentos de vídeo. Esta versión va precedida por una atractiva cabecera animada. Se pretende, en fin, enriquecer el relato lineal con otros elementos informativos y permitir al espectador (¿espectador? ¿usuario?) navegar por los bloques narrativos.

A mi juicio todo el planteamiento es muy acertado, pero el interface no resulta cómodo. No es fácil volver al relato líneal, los vídeos no se cargan bien en las ventanas y la navegación no es posible si decidimos verlo en pantalla completa.

Y el tercer formato, el más innovador es el que han llamado webdoc. Nos cuenta la historia de  Ebed, un muchacho asesinado por los militares, y la lucha de su padre contra la impunidad. Se organiza en capas narrativas en el espacio virtual de la habitación del chico, donde los objetos van contándonos parte de la historia conforme los vamos seleccionando. Cuando accedemos a este espacio nos encontramos ya resaltado el retrato del chico, en una invitación de los autores a comenzar por ahí,  para recorrer el relato en un cierto orden que le haga más comprensible.

Los documentales interactivos permiten experimentar nuevas técnicas narrativas. En este caso, el formato elegido, la navegación por un espacio virtual me parece un artefacto más adecuado para, a través de capas informativas superpuestas, desarrollar el contexto de un acontecimiento o introducirnos en espacios informativos. En cambio, me parece que un interface distanciador como éste no es el mejor modo de contar una historia que pierde su dramatismo al fratgmentarla.

En cualquier caso, mi felicitación a En Portada y el laboratorio de rtve. TVE se interna, así, en un territorio en el que el liderazgo lo llevan el National Film Board de Canada, con una especial atención a la dimensión educativa de estos contenidos, productoras como HonkyTonk o la cadena franco-alemana Arte (por ejemplo, Alma, hija de la violencia). En España, el investigador Arnau Gifreu anima el recién creado Observatorio del Documental Interactivo InterDoc, que sin duda se convertirá en una referencia para investigadores y productores.

(No he podido ver todavía Vietnam: la guerra que sí nos contaron, que por lo que parece rescata el rico archivo de TVE para profundizar sobre el tratamiento informativo de la guerra y sus consecuencias políticas y sociales. En tiempos de recortes se puede hacer servicio público a partir del patrimonio documental).

La responsabilidad de Informe Semanal


Anoche TVE perpetró uno de esos programas de autobombo institucional que tan bien se le dan. El especial de los 40 años de Informe Semanal no tuvo ni un atisbo de autocrítica.

En 40 años ha habido etapas mejores y peores, reportajes buenos, malos y regulares. Y manipulación y reportajes al servicio del poder de turno, poder político casi siempre, pero también a veces poder económico o religioso.

En el último año Informe Semanal ha acumulado denuncias de manipulación (desde la sociedad y los profesionales), y su trayectoria en este aspecto ha sido peor que la de los telediarios. La actual dirección ha puesto en riesgo la credibilidad de Informe Semanal.

Informe Semanal es un paradigma del servicio público, porque con sus luces y sombras a lo largo de cuatro décadas nos ha devuelto a los españoles una imagen de nuestro mundo en la  que, a pesar de sus distorsiones, podíamos reconocernos. Nació con vocación de resumen semanal de temas e imágenes, pero pronto se convirtió en un laboratorio en el que los informadores de TVE fueron descubriendo y construyendo el género del reportaje.

El reportaje canónico que ha cristalizado en Informe Semanal a lo largo de su historia mantiene un equlibrio entre la voz del reportero y la voz de protagonistas, testigos, autoridades y expertos. Un equilibrio también entre palabra e imágenes. Informe Semana fue quizá el primer espacio en dar voz al ciudadano común, pero siempre, como todos los programas de TVE, ha estado lastrado por lo institucional. En esta última etapa se ha roto el pluralismo institucional, pero el gran reto es conquistar el pluralismo social. Un pluralismo social que no consiste en hacer encuestas en la calle, sino dar voz a una sociedad cada vez más organizada, no sólo a través de ongs, sino de redes y movimientos sociales.

La audiencia ya no es la que era. El 23 de marzo siguieron Informe Semanal una media de 1.323.000 espectadores (cuota de pantalla 7.7%), 600.000 menos que el telediario inmediato. En el reportaje de anoche se decía que la audiencia son los líderes de opinión. Quizá antes. Ahora supongo -no tengo datos- que se trata de una audiencia mayor de 40, 50 años, interesada por una actualidad sin estridencias. La fórmula de Informe sigue siendo válida, pero TVE tiene que innovar con otros espacios informativos.

La credibilidad es muy difícil de construir, pero se pierde en un día. Informe Semanal no puede degradarse porque uno de los pilares del servicio público se hundiría.

 

 

RTVE: la trampa de la publicidad


Fue un error eliminar la publicidad de TVE. Reintroducirla ahora sería todavía peor

González-Echenique está pidiendo a gritos el regreso de la publicidad a TVE. El presidente de RTVE dice que el modelo financiero sin publicidad no tiene estabilidad ni permanencia. El gobierno parece, por el momento, hacer oídos sordos. ¿Para qué ponerse enfrente a las televisiones privadas?. Esperar y ver. Cuanto peor, mejor.

Sindicatos y plataformas de trabajadores están a favor de la reintroducción de la publicidad. Como se ha criticado repetidamente por todos los expertos el modelo de financiación de Zapatero fue una ocurrencia perversa:

– Vinculaba la financiación a los buenos resultados de la competencia (tasa sobre las privadas) y, por tanto, a mejores resultados propios, menos recursos por esta vía.

– Establecía una tasa discutida jurídicamente, como es la aplicada a los operadores de telecomunicaciones que ofrezcan servicios de televisión, y, por tanto, venía a hacer depender la viabilidad financiera de una reclamación judicial. Si finalmente El Tribunal Europeo falla en contra será la muerte del sistema.

– La financiación pública estaba correctamente vinculada a un contrato programa, que no este gobierno ni el anterior han tenido interés en afrontar, en flagrante vulneración de lo dispuesto por la ley.

Y así, y después de dos recortes que han dejado la aportación directamente pública, se vuelve a los números rojos con un déficit de 113 millones de €.

¿Resolvería esta situación el regreso de la publicidad a la pantalla de TVE?

En primer lugar, ya no tendría ningún sentido la tasa sobre las privadas y las telecos. Se volvería al sistema mixto (publicidad + financiación pública), pero en unas condiciones completamente desfavorables.

En plena crisis económica, con los ingresos publicitarios a la baja en todos los medios, con la audiencia y la credibilidad de TVE en caída libre ¿alguien ha hecho los números de cunto se recaudaría por publicidad?

Hoy, la programación sin publicidad es seña del servicio público, quizá en la que más se reconocen los espectadores. Cuando la publicidad desapareció la audiencia aumentó automáticamente. La reitroducción de los anuncios mellarían más la menguante audiencia, aunque no fuera más que por el efecto zapping.

Se entraría en un cículo vicioso. Menor audiencia, menores recursos, menor calidad, menos espectadores… Y así hasta que el servicio público, medido de nuevo por la audiencia, tanto en términos de credibilidad como económicos, resultara indefendible. Lo que puede ser el objetivo del gobierno, pero no de los trabajadores ni de los movimientos sociales.

¿Hay alternativa a la publicidad? El patrocinio, pero gestionado por RTVE. No es admisible contratar programas de teórico coste cero, con el patrocinio incorporado y sin beneficios reales ni de audiencia ni económicos para TVE. Con la desparición TVE prácticamente desmanteló su departamento comercial. Tendría que recuperarlo y explotar comercialmente todos sus recursos. Puede tener sentido unan publicidad no invasiva en rtve.es. Manteniendo abierto el archivo histórico se pueden también buscar patrocinios por esa vía. Y por supuesto habría que renegociar todos los contratos con las productoras y poner a producir a la plantilla.

Pero por encima de todas estas alternativas, la financiación pública debe ser la primera fuente financiera, aún en tiempo de recortes. Para eso sería necesaria la presión social, un verdadero rescate ciudadano de RTVE, asunto que dejo para otro día.

El valor económico y editorial de la radiotelevisión pública


Los servicios públicos multimedia ofrecen un valor económico y editorial que realzan su misión.

Las radiotelevisiones públicas europeas proveen contenido audiovisuales y mutimedia en competencia con operadores privados. Esta competencia (y la influencia que conlleva sobre la programación) debilita las misiones del servicio público (servicio al pluralismo y la diversidad, cohesión social, preservación de la cultura etc.). Cuando en España se procede a la destrucción de la radioteleviones autónomicas y RTVE, como otros servicios del sur y este de Europa, son objeto de injerencias gubernamentales, recojo aquí un conjunto de informaciones de las últimas semanas que aportan ejemplos (en positivo y negativo) de ese valor económico y editorial.

EL VALOR ECONÓMICO

En toda Europa los servicios públicos de radio y televisión son un actor de primera magnitud en la economía del conocimiento. No sólo por su propia dimensión empresarial sino como dinamizadores del sector creativo.

La BBC valora cada dos años su impacto ecónomico (PDF). La Corporación gasta los 4,3 millones de libras que recibe vía licencia y genera de esa forma un incremento del Producto Interior Bruto de 8,3 millones; esto es, por cada libra gastada se multiplica el PIB en casi por dos (factor multiplicador).

Este efecto cuantitativo es más fácil de medir que los efectos cualitativos. Los redactores del informe consideran que la BBC indluye positivamente sobre la economía británica mejorando el potencial productivo (estableciendo estándares, con formación de alta calidad), estimulando la demanda, fomentando las exportaciones y equilibrando el crecimiento sectorialmente y geográficamente.

Fuente: The economic value of the BBC: 2011/2012

Fuente: The economic value of the BBC: 2011/2012

En España, la mayor parte de esas funciones económicas las desarrolló históricamente RTVE y las autonómicas debieron de ejercer una función de reequilibrio geográfico. Desgraciadamente, han sido objeto de un expolio, que hará muy difícil su reconstrucción. Pero algún economista debiera de medir el decrecimiento del PIB regional que supondrá la desaparición de estos organismos. En cuanto a RTVE, tendría que recuperar su función de promoción tecnológica, impulso al cine y a la cultura, producciones propias de calidad. Con los recortes presupuestarios es difícil, pero posible con una reestructuración empresarial orientada en este sentido.

Y como no hay mal que por bien no venga, el gobierno portugués de Pasos Cohello no ha tenido más remedio que suspender la privatización de la RTP, porque «la situación de los mercados no es favorable». Pretenden despedir a 600 trabajadores de 2600, pero siempre será mejor que la desaparición del medio público.

 

EL VALOR EDITORIAL

Hace unas semanas la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU), la organización que agrupa a los operadores públicos europeos, aprobó una declaración de principios editoriales, que todos sus miembros dicen compartir:

  • Universalidad
  • Independencia
  • Excelencia
  • Diversidad
  • Rendición de cuentas
  • Innovación

Ciertamente, la cosa puede quedarse en los grandes principios, pero la propia UER remite a los códigos editoriales de sus miembros. Hay una gran diversidad en estos códigos: de la declaración de principios a los códigos éticos e instituciones de autocontrol. Pero en cualquier caso suponen compromisos públicos, cuyo cumplimiento puede ser evaluado.

La independencia no depende sólo de las instituciones, sino de la propia cultura democrática del país. Así, Italia y España han tenido el dudoso honor de recibir una mención de censura junto con Serbia, Hungría, Rumanía y Ucrania en la resolución 1920 (2013) de la Asamblea del Consejo de Europa:

» 19. A pesar de la proliferación de medios digitales, las radiotelevisiones públicas siguen siendo la principal fuente de información en Europa. La Asamblea recibe con preocupación los recientes informes sobre presiones políticas en las rtv públicas de Hungría, Italia, Rumanía, Serbia, España y Ucrania, e invita a la Unión de rtv públicas europeas (EBU) a cooperar con el Consejo de Europa en este sentido. Recuerda a los Estados miembros la Resolución 1636 (2008), párrafos 8.20 y 8.21 sobre los indicadores de los medios de comunicación en democracia: las radiotelevisiones públicas deben proteger contra interferencias políticas en su quehacer diario y su trabajo editorial, se deben rechazar posiciones que claramente son de tendencia a una afiliación política, las radiotelevisiones públicas deben contar con códigos de conducta para el trabajo de los periodistas y la independencia editorial«.

Una vez que los medios españoles se han hecho eco de la resolución, RTVE ha respondido con una nota de prensa en la que alega que su actuación está sometida a esos códigos de conducta, aludidos por el Consejo de Europa. No le falta razón, pero esa es sólo una parte de la realidad, pues como bien recuerda el Consejo de Informativos de TVE, tales injerencias han sido denunciadas por este órgano profesional, sin que se hayan tomado medidas para evitar estos atentados contra la independencia profesional.

Las recientes elecciones a los consejos de informativos de RTVE se ha desarrollado con más alta partipación, a pesar de los intentos de la Dirección de hinchar el censo para desligitimar el proceso con una menor participación. Es un buen síntoma, porque indica que los profesionales de la radiotelevisión pública se toman en serio este órgano de garantía de la independencia.

En definitiva, atentados a la independencia «haberlo, haylos», pero también existen principios para contrastarlos y en el caso de RTVE instituciones para denunciarlos.

¿Cómo se garantiza la independencia profesional en las radios y televisiones privadas?

BBC World’s Newsroom: la mayor redacción audiovisual del mundo


El espectáculo empieza el lunes.  A las 12 de Londres (las 12 GMT) el canal informativo mundial de la BBC, World News, comenzará a emitir desde la nueva Broadcasting House, en el centro de Londres. Los espectadores encontrarán nuevos programas y presentaciones visuales más espectaculares, gracias a los nuevos estudios de realidad virtual y emisión en alta definición (véase el vídeo incrustado al final de esta entrada).

El cambio va más allá de una presentación más espectacular. Pivota en un nuevo edificio revolucionario, adosado al viejo Broadcasting House donde nació la BBC, junto a Oxford Circus, que con su nueva plaza y su Media Cafe, donde pueden encontrarse el público y los profesionales, con vistas a la redacción,  promete en convertirse en uno de los puntos calientes de Londres.

El edificio, que ahorrará dinero según los directivos, al poder cerrar y vender el Television Centre del oeste de Londres, forma parte de la operación de dar más visibilidad a la Corporación y acercarla a la audiencia, justo ahora que su imagen se ha visto sacudida por una cadena de escándalos.

La mayor redacción audiovisual del mundo

Como tantas veces ocurre, el cambio de espacio es ocasión para grandes cambios organizativos. Por primera vez, la BBC reune a todos los periodistas de sus distintas canales informativos, nacionales e internacionales, de radio, televisión e interactivos en una única redacción integrada en un enorme espacio diáfano al que se desciende por escaleras helicoidales, con los estudios anejos y con el resto de los servicios audiovisuales (grafismo, postproducción) en las plantas superiores.

En total trabajarán en este edificio 6000 profesionales, más de la cuarta parte del personal de la BBC. El acomodo se está haciendo desde septiembre y está previsto que termine en marzo.

Recomiendo este vídeo (que no puedo incrustar, pero que es mucho más interesante que el vídeo clip promocional incrustado) en el que el propio Peter Horroks, director de Global News, explica la dinámica de la redacción integrada.

En realidad, la redacción integrada ya estaba en funcionamiento desde 2008 en el Television Centre, pero a una menor escala.

Desde entonces la integración es editorial. Cada canal, cada plataforma mantiene su independencia, con sus propios equipos editoriales, pero todos los periodistas se integran en grupos de trabajo o áreas temáticas comunes, donde comparten saberes y fuentes. Por supuesto, todos tienen que tener capacidades multimedia, pero no producen piezas informativas sucesivas  de una misma noticia en distintos formatos y lenguajes.

En la nueva redacción:

– Se refuerza la coordinación con una mesa de news gathering y un mesa de directos.

– Toda la recolección de información, profesional y no profesional, se centraliza.

– Se pretende cambiar de la mentalidad de canales y plataoformas a la de un flujo único de información servido de la manera en que cada momento resulte más apropiado para la audiencia.

– Se insiste en la orientación hacia la audiencia.

– Los presentadores de radio o televisión que sigan en directo un acontecimiento harán a continuación una información interactiva.

El mejor contenido que he encontrado sobre la organización de la nueva redacción es esta presentación de Simon Ward.

La entrevista al Rey y el servicio público de TVE


Nuestra clase dirigente sigue mirando por el retrovisor. La Noche del Rey de TVE fue un ejercicio autocomplaciente que hoy el país no puede permitirse y que, en lugar de reforzar, pone en cuestión el servicio público de RTVE.

Lo que hace 1o años pudo tener sentido -la celebración institucional del cumpleaños del Rey- hoy, en plena crisis del sistema no es más que un cliché tópico que insulta a millones de españoles que se sienten abandonadas por su país y sus instituciones.

LA ENTREVISTA

Que no, nos dicen, que no, que no es una entrevista, que es una «conversación amable». No, es una entrevista, pero una entrevista obsequiosa, de esas que se denominan de «interés humano» y de las que es maestro Jesús Hermida. Si esas eran las reglas de juego, mejor hubiera sido no hacer la entrevista, porque ni pueden pasarse por alto las cuestiones personales incómodas (Urdangarín, Botswana) ni los problemas que hacen sufrir y dividen a los españoles.

Aparentemente la cosa funcionó.El Rey está agusto en ese formato, luciendo su bonhomía. Lo que pasa en que sus palabras, dejando más allá sus intenciones, ya no son creíbles. No era lo mismo escucharle su preocupación por parados y jóvenes antes de Botswana que anoche. De todas maneras, su tono habrá ganado la comprensión de muchos espectadores.

La entrevista fue el programa más visto del día, con una cuota de pantalla del 14’7% y un pico de audiencia de casi tres millones de espectadores hacia su final. Ya sabemos de la fragmentación de audiencias, pero es que capítulos de la serie Isabel tuvieron más audiencia, y el informativo de la noche de la propia TVE (en caída libre) tuvo una cuota del 12% y sólo 900.000 espectadores por debajo. Sí, la entrevista suscitaba interés, pero la mayor parte de los espectadores y no digamos del conjunto de la ciudadanía estaba a otras cosas.

Los responsables de la Casa Real están aplicando una estrategia de hacer más cercano al Rey. Pero eso exigiría responder a las preguntas y inquietudes de los españoles. Y las respuestas fueron tópicas: llamadas a la unidad con indirectas a Cataluña, cuestionamiento de la estructuración del Estado. Que tengan cuidado, porque tanto sacarlo de la urna o le desgasta o no le sirve para ganar credibilidad.

La reacción de las redes sociales ha sido muy crítica. Las redes sociales no son el conjunto de los españoles, pero crean opinión.

LA GENERACIÓN DEL REY

Volvimos a escuchar el mismo relato. Hicimos grandes cosas porque nos entendimos y nos reconciliamos y fue el Rey el que en su cabeza tenía la ruta y nos marcó el rumbo. ¿Dónde quedan las movilizaciones de millones de españoles? ¿Dónde quedan las víctimas de la represión? Y si hoy no nos va bien es porque hemos olvidado las lecciones de entonces.

La generación del Rey tenía en1975 37 años. Por entonces, todos tenían una carrera atrás -no como ahora que a los 30 se sigue con los másters. Esa generación fue protagonista de la transición, pero también la de los que hoy andan por los 65 y desde luego personalidades de la época anterior, como Carrillo o Gutiérrez Mellado. Ayer esa generación del Rey se mostró en general alejada de la realidad.

La selección de TVE fue la de la élite económica, con incrustaciones de la cultura y la ciencia. ¿No formaron parte de esa generación los sindicalistas? Por ejemplo, un Julián Ariza. Gabilondo, Josefina Molina, Sacristán, Forges aportaron otra visión. Quizá la expresión más amarga y crítica fue la de Antonio Gala.

Los testimonios de Manuel Santana me parecieron especialmente significativos de la continuidad entre franquismo y democracia. Su padre no le pudo ver jugar porque murió a los 39, posiblemente por las penalidades pasadas en la cárcel. Él aprendió a adaptarse y a superarse en uno de los terrenos abiertos a las clases populares, el deporte. Triunfó y se convirtión en uno de los símbolos de éxito y modernidad del tardofranquismo. Cuando salía fuera le sorprendía la palabra fascismo y tenía que explicar que las cosas no eran tan terribles. Luego, ya retirado, fue compañero de padel del Rey. Una trayectoria como las de tantos españoles que se dedicaron a lo suyo y se dejaron llevar suavemente del franquismo a la democracia.

No creo que los jóvenes puedan identificarse con ese relato de la generación del Rey. Faltó autocrítica y mirar al futuro y no tanto al pasado.

TVE

TVE ha aplicado la planilla institucional, válida para otras ocasiones en las que ni la sociedad estaba dividida y traumatizada, ni el Rey cuestionado. Somoano apareció por primera vez para presentar una «entrevista histórica». Puede que la cadena estatal cumpliera una función institucional, pero no dio el servicio de esclarecimiento que los españoles se merecen en estas dura situación.

 

Reflexiones en torno a la crisis de la BBC


La peor crisis de la BBC en 50 años. Lo dijo hace tres semanas uno de sus reporteros estrellas, John Simpson. Y desde entonces la crisis ha crecido como una bola de nieve y amenaza con llevarse por delante la credibilidad de la Corporación, su verdadero patrimonio, la confianza del público en su fiabilidad. Más que una crisis parece una tragedia de Shakespeare.

Anna Bosch ya nos ha explicado los pormenores de la crisis y a ella me remito. Ella se imagina a algunos políticos británicos con una sonrisa malevolente. Yo estoy viendo a políticos españoles y a sus correveidiles periodísticos riendo a mandíbula batiente. Porque en España la BBC ha sido siempre el modelo inalcanzable de imparciaidad, exactitud y profesionalidad, valores que los políticos y gestores de la radiotelevisión pública española dicen siempre perseguir, pero conculcan en cuanto tienen oportunidad.

En cambio, en el Reino Unido, el primer ministro Cameron -recuérdese que allí el gobierno siempre está incómodo con la BBC- ha salido en su defensa y ha declarado que no se trata de una crisis existencial.

La BBC y sus profesionales están reaccionando con un nivel envidiable de autocrítica. Son los propios programas de la Corporación y sus periodistas los que sacan a la luz los propios fallos en un proceso que, por momentos, parece haber entrado en una situación de pánico que amenaza con quedar fuera de control.

Sintetizo los grandes polos de esta crisis y su potencial destructor para la credibilidad de la BBC:

– Una cultura de tolerancia hacia los abusos sexuales del que fue su gran estrella Jimmy Saville durante décadas. Saville era un punto de conexión de la sesuda BBC con la cultura pop. Es el cargo más grave, pero no especialmente letal para la organización. Primero, porque podría haber ocurrido en cualquier otra organización y segundo porque son conductas del pasado que afectan a responsables que ya no están en activo. Esta dimensión tiene un largo recorrido y las revelaciones que sin duda irán llegando serán todo un trauma para la sociedad británica, pero no tienen porque dañar especialmente la credibilidad de la BBC.

Presunta autocensura. Un reportaje aparentemente no emitido de Newsnight sobre el caso Saville para no coincidir con la emisión de un especial navideño laudativo del fallecido Saville. El editor de Newsnight tuvo que dimitir y el caso se encuentra bajo inverstigación ¿Se autocensura la BBC cuando sus intereses como corporación están en juego? La cuestión apunta a la propia independencia de la BBC.

Información errónea y difamatoria. Un reportaje también de Newsnight que veladamente acusaba a un político de pederastia. La BBC pidió disculpas y han dimitido su director general, la directora y el editor adjunto de programas informativos. Lo que está aquí en cuestión es la propia fiabilidad de la información, la accuracy, la capacidad de verificar y respetar los derechos de tercero.

A raíz de la presunta censura en Newsnight se cambió la cadena de mando editorial, que si normalmente iba del editor del programa hasta el director general, pasando por la directora de informativos y su adjunto, pasó ahora a constituirse por unos responsables editoriales nombrados ad hoc por el director general en funciones.

Estos cambios y la ansiedad con no parecer condescendientes con los abusos sexuales pueden estar en el origen de la información que erróneamente acusaba al político conservador. Es de señalar, además, que este reportaje de investigación se realizaba con una organización sin fin de lucro, The Bureau for Investigative Journalism, que tampoco sale muy bien parada.

Organización ineficiente. Escándalo por el contrato blindado del dimitido director general, que después de pocos meses en el cargo, se va con una indemnización de medio millón de euros. No me extrañaría que Entwistle termine por renunciar a la indemnización. Pero el caso lo que pone de manifiesto, según muchos críticos internos, es una organización demasiado burocratizada.

El propio Lord Patten, presidente de la BBC, sugirió que debieran diferenciarse la línea de gestión de la línea editorial, para lo que habría que modificar la Royal Chart que rige la Corporación. Ahora el director general es el máximo responsable gestor y editorial.

La BBC está gobernada por un Trust que regula, controla y autoriza los distintos servicios que presta la Corporación después de unos estrictos tests de valor añadido. Sus miembros son nombrados por la Reina (esto es, por el gobierno) después de un proceso de selección pública. El Tust nombra al Consejo Ejecutivo, encabezado por el Director General, cuyo puesto se somete a un procedimiento de selección pública. Por tanto, una gestión independiente y profesional supervisada por un organismo garante del interés público.

Uno de los factores determinantes de la excelencia de la BBC es su sistema de directrices editoriales. Compendio de normas de buena práctica y recomendaciones de estilo se revisa cada 5 años, pero es sometido a permanente discusión en seminarios, estudios de caso etc., de modo que sus pautas están perfectamente asumidas por cada informador y por la organización en su conjunto.

Conforme a estas directrices, cada periodista es responsable de su información, pero se establece un sistema de consultas que en los casos delicados pueden llegar hasta el máximo responsable editorial, el director general. En los dos reportajes de Newsnighta este sistema ha fallado. Primero, por presunta interferencia; en el segundo, por presunta inhibición.

Es esta la más grave crisis desde el caso Kelly en 2003. Entonces, de la comisión de encuesta presidida por Lord Hutton, resultó que los procesos de verificación y consulta habían sido deficientes, pero también que el gobierno Blair intentó de mil modos influir a la BBC para que aceptara su tesis sobre las armas de destrucción masiva de Sadam Husein. Ana Azurmendi lo sintetizó bien en un artículo académico: los asesores de Blair forzaron titulares sensacionalistas en los informes sobre las supuestas armas, pero el periodista de la BBC Andrew Gilligan cayó en el mismo vicio (en este caso exagerando una confidencia) al exponer la manipulación propagandística.

Ahora no ha habido interferencias políticas exteriores, por eso esta crisis es más dañina que la del caso Kelly, que también se llevó por delante al director general de entonces.

Quizá convenga mirar un poco más allá de la BBC y situar estos fallos en el contexto de la crisis vivida por los tabloides de Murdoch por su ejercicio sistemático del espionaje de las vidas privadas. La agresividad que lleva en su adn el periodismo británico puede llevar a estos abusos, pero en el extrem0 opuesto está el complaciente periodismo español.

El proceso de catársis de la BBC dejará unos cuantos cadáveres y cambios en la organización, pero la Corporación está rindiendo cuentas y eso, a la larga, mantendrá la confianza del público.

(Añado el enlace al artículo Libros de estilo y directrices editoriales: referente de calidad en el Periodismo audiovisual y multimedia de los medios públicos, de Navarro, Diaz y García)

(Más daños colaterales. El Director General en funciones pide que no se tuiteen los problemas internos y un programa de investigación sobre los dueños de The Daily Telegraph se queda en el dique seco)

Julio Somoano no es idóneo para dirigir los Servicios Informativos de TVE


El Consejo de Informativos de TVE ha considerado que Julio Somoano no es idóneo para dirigir los Servicios Informativos. Aunque de acuerdo con el art. 52 del Estatuto de Información de RTVE esta opinión no es vinculante, el Presidente de la Corporación, González Echenique debiera tomarla en cuenta y proceder a proponer a otro profesional con más acreditadas credenciales de independencia.

PROCESO Y REFERENDUM

El Estatuto de Informativos de RTVE (que tiene su causa en la Ley 17/2006, constituye un pacto entre RTVE y sus informadores y es una norma interna de la Corporación) establece que el Director de la Sociedad (en este caso lo ha hecho el Consejo de Administración) comunique al respectivo Consejo de Informativos la propuesta de Director de los Servicios Informativos. El Consejo de Informativos tiene que dar un informe no vinculante, para lo cual en el plazo de una semana puede convocar un referendum entre los profesionales de la información.El propuesto puede hacer pública una declaración con las líneas informativas y organizativas de su proyecto.

Ha sido la primera ocasión en que estas normas se han aplicado. Tiene razón el Consejo de Informativos al considerar el proceso histórico, pero la participación en el referendum ha sido decepcionante: no han llegado a un 30% los que han votado y de los que lo han hecho casi un 21 han votado en blanco.

Dos razones evidentes pueden ser el desinterés y el miedo. Miedo a que la Dirección pueda acceder al registro de votos emitidos mediante una aplicación en la intranet de RTVE. Quizá para otra ocasión el Consejo de Informativos debiera de dar garantías explícitas del cáracter secreto del voto*. El desinterés puede tener distintas causas: falta de compromiso ante una votación no vinculante; pasotismo porque «todos son iguales». Hay un hecho sobre el deber reflexionarse. Los llamados a votar eran los reconocidos como profesionales de la información, es decir, aquellos trabajadores de los Servicios Informativos cuya labor redunda en los contenidos informativos. Quizá el censo pudiera incluir a profesionales no comprometidos con el proceso informativo.

En cualquier caso hay que reconocerlo: la baja participación ha debilitado este proceso de control interno. Un mal resultado que no augura nada bueno para el futuro de una Redacción temerosa o indiferentes de su independencia.

FALTA DE IDONEIDAD DE SOMOANO

El Director de los Servicios Informativos debe ser un profesional reconocido prestigio, experiencia periodística acreditada y conocimiento del medio. (art. 35 del Estatuto). Y, además de facilitar a la sociedad una información de relevancia pública con veracidad, objetividad, imparcialidad y respetuoso de los principios deontológicos, debe defender la indepencia de los profesionales (art 37). En resumen, debe ser un informador cualificado, con una trayectoria de independencia y servicio público.

Somoano tienen una cualificacion suficiente, pero, desde luego, no puede decirse que sea un profesional de reconocido prestigio, sino por el contrario presenta una trayectoria controvertida.

Su relación con RTVE ha sido polémica. Se presenta a unas oposiciones a redactor de Radio Exterior que requerían bilingüismo en inglés. Las gana y se cuestiona que sea bilingüe, pero no ocupa la plaza y con sólo 26 años y ninguna experiencia es nombrado editor de España a las ocho, el informativo estrella de la cadena, que dirige durante dos años. Pide la excedencia, y vulnerando sus condiciones que exigen no trabajar para otra radio o televisión, pasa a presentar un informativo en Telemadrid. (CCOO ha recuperado las denuncias de aquella época).

Vinculación con el PP. Se ha citado mucho estos días un trabajo académico en el que se diseñaba una campaña de comunicación para que el PP ganara las elecciones de 2008. El autor ha dicho que lo mismo podría haberla hecho de ERC ¡Pero la hizo «para» el PP! En el trabajo hay consideraciones inquietantes sobre la necesidad de inyectar ideología en las series de ficción. Ha sido, además, una de las figuras destacadas de la etapa más negra y sectaria de los informativos de Telemadrid manejado por un grupo que se autodenomina «el lado oscuro». Y para colmo, a estas alturas todavía no sabe queienes fueron los autores de los atentados del 11-M.

Renuncia a la declaración de líneas informativas y organizativas. El Estatuto de Información deja en manos del propuesto hacer esta declaración, pero está claro que no hacerla es una declaración implícita: «soy nombrado porque tiene el poder y no tengo porque dar explicaciones a mis subordinados».

Así lo ha entendido el 70% de los votantes en el referedum: sólo 38 profesionales han aprobado su nombramiento.

TESTS INMEDIATOS

Si G. Echenique ratifica a Somoano, habrá que estar muy atentos en las próximas semana a unas cuantas «pruebas del algodón» para saber si los informativos de TVE se convierten en un terminal de la política del PP.

Contrataciones. No es en principio cuestionable que un director de informativos pueda venir de fuera de RTVE. Incluso algún fichaje externo puede dinamizar la Redacción. Pero nunca una política de contrataciones sistemática para todos los puestos claves. Así se hizo primero en la televisión valenciana y luego en Telemadrid, y no sólo contratando responsables editoriales, sino una redacción paralela, dejando sin cometido a los anteriores informadores. En la presente situación económica un solo contrato externo ya es cuestionable.

Eufemismos. Si dejamos de oir «recortes» y en su lugar nos empachos de «reformas»; si el «rescate» ya es sólo una «línea de crédito»… será un signo claro de que la política informativa del PP está funcionando.

Ocultación de informaciones polémicas. Si no se habla de la filtración del ERE o se cantan las excelencias del copago o Eurovegas, el PP estará en acción. Es cierto que nunca los informativos de TVE se han caracterizado por una información incisiva de los casos de corrupción de los partidos, de todos los partidos, pero en la etapa anterior no ha habido ocultación.

Editor y presentador del TD2. Si Somoano, siguiendo la estela de Urdaci, presenta y dirige el TD2 será un mal síntoma. La función de director de los Servicios Informativos de TVE requiere dedicación exclusiva. Su director debe fijar las líneas informativas y controlar su cumplimiento, pero no hacer información, pues, sin ningún control superior corre el riesgo de supeditar el telediario a sus opiniones o lucimiento.

MORALEJA FINAL: «Y vinieron los sarracenos y nos molieron a palos. Que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos» (o indiferentes)

*RECTIFICACIÓN. El Consejo de Informativos me indica que si se dieron esas garantías. Se utilizaron dos bases de datos no conectadas e imposibles de cruzar, una con el censo y otra con los votos, sin que nadie de Recursos Humanos tuviera acceso a los datos. Por tanto, puesto que estas garantías eran conocidas por los votantes, o los profesionales temen las facultades de adivinación del director propuesto o, simplemente, pasan.

Lee mis labios: el problema es la degradación del empleo


Primero una explicación sobre el título.  Read my lips: no taxes es una famosa frase de George Bush padre ante la Convención Republicana de 1988 que le eligió como candidato presidencial. Esa promesa de no subir impuestos tuvo un enorme impacto en la campaña, pero Bush, como suele ocurrir, tuvo que incumplir su promesa y subió impuestos en 1990, y la frasecita se convirtió en un boomeran en la campaña de 1992 que llevó a la presidencia a Clinton.

La frase me vino a la memoria cuando recibí el texto de Jesús Martínez sobre desfases de audio y vídeo, que reproduzco a continuación. Lamentablemente, cada vez son más frecuentes las desincronías de audio y vídeo en las emisiones de la televisión digital. Uno pudiera pensar que es una fatalidad tecnológica propia de la TDT, pero no, Jesús, nos demuestra que se trata de desidia a la hora de aplicar correctamente los procedimientos técnicos. Así que cuando veamos que los labios de un presentador o un reportero se mueven sin sincronía con su sonido recordemos el motivo: la degradación del empleo en las televisiones españolas.

Jesús Martínez Barbero es profesor de Tecnología Multimedia en la UPM, fue director técnico de Antena 3 y anteriormente desempeñó distintas responsabilidade en RTVE. Esta es su aportación a Periodismo Global para mejorar nuestra cultura técnica.

Cada vez que veo la tele me lleno de estupor con la creciente  asincronía entre el vídeo/audio con la que nos deleitan las cadenas de televisión. Es difícil ver un presentador con su audio síncrono, que no haya diferencia entre los movimientos labiales y el sonido que se escucha. Se conocen las bases por las que existe dicha asincronía y las herramientas para corregir dicho desfase, entonces ¿Por qué no se soluciona en las producciones?. En los últimos tiempos se ha visto una degradación no solo en la calidad de la señal, también en los contenidos y en las basuras que inundan nuestra TDT.

Cada cadena tiene su propio modelo de fracaso en el control de su emisión. Los factores que pueden afectar tienen mucho que ver con las últimas tendencias en la gestión; la externalización a empresas de bajo coste y la inexperiencia de trabajadores más baratos que otros de más experiencia. Desde un punto de vista simplista, para que el proceso de externalización de una producción pueda ser económicamente viable, la empresa que presta los servicios ha de usar menos personal y de menor cualificación técnica que la existente. Otra forma de bajar los gastos es despedir personal de amplia experiencia y contratar mano de obra menos cualificada y más barata para el control de los equipos. Al final se está más pendiente de la evolución de caja que de la salida de la propia emisión.

Uno de los principales factores de la asincronía entre audio y vídeo, ha sido la digitalización de la producción de contenidos. Mientras que en los equipos analógicos se va tratando loa señal de imagen según va llegando, en los equipos digitales se almacena el cuadro completo para tratar la imagen y después transmitir dicho cuadro. Pongamos un ejemplo; cuando en un codificador llega el audio y el vídeo, estos dos elementos se separan y mientras el audio se va digitalizando de forma instantánea, en el caso del  vídeo se almacena un cuadro completo para su codificación (en el mejor de los casos, puesto que suelen ser varios cuadros), obteniendo un retardo de 20 milisegundos para el caso de 50 imágenes por segundo o de 40 milisegundos para 25 imágenes por segundo. Si conocemos el retardo en un equipo, es fácil retardar el sonido el mismo tiempo que se retrasa el vídeo, de esta forma se mantiene síncrono el audio y el vídeo.

El retardo de una etapa es impredecible cuando entran en escena equipos que su retardo está en función de la forma de operar, como puedan ser los mezcladores de vídeo en los que el retardo introducido puede variar desde un cuadro hasta el número de bancos de efecto que tenga el mezclador. Este es el ejemplo clásico de un estudio de producción y lo que se suele realizar es poner un retardo fijo de cuadro y medio de forma que no se note el retardo se trabaje en el banco de efectos que el operador trabaje.  Si no se realizan estos retardos en los estudios, el retardo general de una producción es la suma de los retardos en cada una de las fases. Si tenemos dos estudios trabajando en cadena sin ajustar los retardos, no se nota la diferencia en cada estudio, pero si se notará en las señales que atraviesen los dos estudios.

Hay métodos de ajuste automático, el método más común es el estudio de la imagen y e ajuste del audio dependiendo de los movimientos de los labios. Plantea varios problemas en el caso de multilenguaje y no se suele utilizar en centros de producción. Hay una patente española que consiste en la inserción de cierto tipo de datos del audio dentro de la imagen y con el reconocimiento de dichos datos en la imagen se puede retrasar el audio, este caso necesita procesar menos información puesto que solo procesa el audio y no el vídeo y se puede justar en cualquier fase de la producción.

Aparte de todos estos ajustes, habría que hacer un ajuste de los retardos de los audios de todas las señales de entrada a los estudios. Cuando se trabajaba con señales analógicas había que sincronizar la señal de vídeo de todas las señales de entrada del estudio. Ahora habría que hacer lo mismo con el retardo del audio y ajustarlo en cada una de las entradas. La forma más sencilla es el uso de claquetas de forma que se pueda ajustar toda la cadena, eso sí, es necesario una cierta dedicación.

 

La credibilidad y la viabilidad de RTVE y el plan Citizen


El retorno a un presidente nombrado por el gobierno (mayoría absoluta parlamentaria mediante) ha sido un duro golpe a la independencia de RTVE. En los próximos meses se juega la credibilidad y la viabilidad del servicio público estatal de la radio y la televisión.

CREDIBILIDAD

González-Echenique carece de legitimidad de origen, aunque está por ver si conquistará una legitimidad de ejercicio respetando la neutralidad informativa y desarrollando las misiones de servicio público que la Ley 17/2006 y la Ley General de la Comunicación Audiovisual atribuyen a la Corporación.

Me parece muy bien que el PSOE impugne ante el Constitucional el Decreto-Ley, pero creo que es incoherente renunciar a un consjero, mientras se mantiene otro, por muy distintos que sean sus origenes de nombramiento. Al Partido Socialista le pediría que no realizara una desligitimación de raíz de TVE y RNE, al menos hasta que veamos por donde van las cosas. Por favor, que no se juege a «cuanto peor, mejor».

Un test para la credibilidad será el nombramiento de los directores de informativos. Primero por los nombres que se propongan. Profesionales con el perfil del nuevo director de EFE indicarían la voluntad palpable de controlar la información. En segundo lugar, no menos importante es respetar los procedimientos establecidos para estos nombramientos por el Estatuto de Informativos.

El director de la respectiva sociedad comunicará a los consejos la propuesta de nombramiento del director de los servicios informativos. Los consejos darán un informe no vinculante en el plazo de siete días y podrán previamente convocar un  referendum. El Consejo de Informativos de TVE ya ha anunciado que piensa convocar esta consulta y ha puesto en marcha una aplicación informática para su rápida realización. Si las nuevas direcciones ignoraran u obstaculiazaran estos procedimientos violarían la ley, pues el Estatuto, pacto entre el Consejo de Administración y los informadores, deriva su fuerza normativa de la Ley 17/2006.

VIABILIDAD EMPRESARIAL

El perfil de González-Echenique apunta fundamentalmente al control de las cuentas. La situación empresarial no puede ser más caótica tras el recorte de 200 m. de € que prácticamente ha supuesto suspender la producción y emitir programas de coste cero.

Para la viabilidad empresarial es decisivo resolver la financiación, formalizar un contrato programa y establecer un plan estratégico.

Si como se teme el Tribunal Europeo declara la tasa a las telecos como contraria al derecho comunitario será necesario un replanteamiento completo y no hay más que dos opciones, o aumentar la subvención presupuestaria o volver a una publicidad limitada. El contrato programa trianual (que tendría que estar en vigor desde hace cuatro años) vincula financiación y objetivos concretos de entre los establecidos por el mandato marco.

Este es el contexto general para la aplicación de un plan estratégico empresarial. En los últimos días está circulando en determinados medios (El Economista, La Gaceta) un denominado Plan Citizen, cuyos promotores aseguran «está estos días en los despachos de La Moncloa». Se presenta como un plan realizado por un grupo de expertos independientes y lo están presentando Santiago Miralles (anteriormente vinculado a TV3 y ahora profesor de ESADE) y Miguel Ángel Morcuende (ingeniero anteriormente vinculado a TVE).

Mi comentario se basa en el «resumen ejecutivo», pues el texto de tal informe que yo sepa no es público.

Se vende como un «plan para devolver RTVE a sus verdaderos accionistas, los ciudadanos». Me parece que tal confesión ya implica un desenfoque. Los accionistas tienen derecho a un beneficio privado; un servicio público genera beneficio social.

Es indudable que RTVE necesita un plan empresarial basado en una gestión moderna. Nunca lo ha tenido, aunque a lo largo de los años han pasado decenas de consultoras, todas con soluciones simplistas nunca aplicadas, pese a sus suculentos honorarios.

El plan Citizen que se dice inspirado en la BBC propone un «ahorro» de un 30% en 4 años. De modo que al final del plan el presupuesto de RTVE quedaría reducido a 600 m. de €, la mitad de los 1.200 que era el techo previsto en el mandato marco. Para ello se afrontarían externalizaciones (con transferencia de personal) y desinversiones, todo ello so pretexto de centrarse en el «core» del servicio, esto es la producción de programas. La verdad no sé que más se podrán externalizar que ya no lo esté. En cuanto a medios infrautilizados lo que hay que hacer es ponerlos a producir, no venderlos.

Acierta el informe Citizen cuando propone una consideración global de los contenidos, desde los programas hasta los contenidos digitales. Pero la solución que se ofrece, entiendo que una gran redacción o fábrica audiovisual integrada, es un objetivo muy difícil y que desde luego requiere importantes inversiones de partida.

En fin, me parece una barbaridad hablar de venta del archivo. El archivo es de todos y debe estar accesible gratuitamente a los ciudadanos. Otra cosa es que se ponga fin al expolio y se cobre por su uso a empresas.

En fin, el Plan Citizen no es el Informe para Reforma.