Fuentes interactivas en directo


Desde hace una semana viene comentándose en la blogesfera el papel de Twitter en dar a conocer la noticia del terremoto de China. Como no he visto la información en castellano, la recojo, aunque con retraso. De entre las fuentes disponibles, escojo este blog de la BBC.

Antes de la primera noticia de agencia, antes de que los servicios sismológicos lo anunciaran, los usuario chinos de Twitter ya estaban dando la voz de alarma. Twitter es un microblog pensado para que demos cuenta de nuestros movimientos, pensamientos o sensaciones en un espacio de unos pocos caracteres. Es una adaptación de los mensajes sms al mundo de los blogs. Twitter ha tenido un enorme éxito y muchos clones, sobre todo en China. Los jóvenes entusiastas chinos de esta herramienta de las regiones afectadas reaccionaron inmediatamente. Sus breves entradas sirvieron como aviso de emergencia, relato en directo o verificación de datos, como se recoge en este otro blog.

Según parece, sus inventores pensaron que la herramienta podría tener utilidad para coordinar la asistencia en situaciones de emergencia. Pero los usuarios han encontrado un uso informativo bien relevante: servir de fuente interactiva en directo.

Desorden digital


RTVE inaugura hoy su nuevo portal. De un sitio institucional y promocional se pasa a un sitio informativo y promocional. El cambio era imprescindible: era una vergüeza que uno de los grandes medios informativos españoles no tuviera página informativa. Pero ahora en una misma página de entrada se quiere presentar ambos aspectos. La página de entrada está dominada por Chikilicuatre o Pocoyo y lo informativo queda en muy segundo plano. Primer error: en la imagen de RTVE lo informativo queda subordinado a lo promocional (por ejemplo MotoGp, producto estrella de la televisión pública, tiene una pestaña propia). Toda esta página da sensación de desorden.

Segundo error: se oculta la información institucional (estructura, misión de servicio público, documentos institucionales, Instituto Oficial de RTVE etc.) en un faldón, abajo de la página.

Tercer error: la página de noticias es pobrísima, con noticias de agencias(corta y pega). Lo único valioso de esta página es la información de fuente propia (por ejemplo, la entrevista en RNE de Cristóbal Montoro).

No soy especialista en diseño, pero hay muchos caminos sin vuelta, como el que nos lleva a los blogs, desde el que no hay salida, de modo que si queremos seguir en la página, tendremos que volver a teclear la dirección.

Lo valioso de este nuevo portal es el acceso a programas (lo llaman programación a la carta), vídeos y audios, pero los cargados son muy pocos. Aciertos como, el del telediario en 4 minutos, pierden todo su valor cuando no se actualiza. Si se quiere ver un resumen de la actualidad en 4 minutos de telediario, no se puede tener en la mañana del martes el telediario del mediodía del lunes. Otro acierto, los blogs, pero habrá que ver el compromiso y continuidad de sus autores, normalmente sobrecargados de trabajo.

De todo lo visto, me quedo con el archivo sonoro de RNE, con joyas como el «Viaje a ninguna parte», serial radiofónico de Fernán Gómez, antes que película.

No se ve ninguna experimentación con el lenguaje, del estilo de la que se ensayó con los debates electorales, donde se podía seguir al mismo tiempo el texto y el vídeo (Innovación y convergencia en RTVE).

El conjunto me parece decepcionante.

Inteligencia, intoxicación, manipulación


Llevo varios días pensando entrar en el tema de los documentos supuestamente extraídos de los ordenadores de Raúl Reyes, el jefe de las FARC muerto durante una incursión del ejército colombiano en Ecuador.

Desde el primer momento, las autoridades colombianas aseguraron que en tales ordenadores se encontraban las pruebas de la implicación de Hugo Chávez con la guerrilla. El diario El País comenzó el pasado sábado una serie basada en esos supuestos documentos y firmada por Maite Rico, enviada especial a Bogotá. El País tiene una muy competente corresponsal en Colombia, Pilar Lozano, pero parece que los servicios de inteligencia escogieron a Maite Rico para confiarle esos documentos. Si se lee la información del sábado se vee que la base son esos documentos y «fuentes colombianas» o «analistas de la inteligencia colombiana». El País sabe muy bien de que esos documentos se encuentran cuestionados. Un grupo de académicos norteamericanos han analizado su contenido y ponen en duda su interpretación. Una fuente tan poco proclive a Chávez como el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza declara públicamente que no hay pruebas que vinculen al presidente venezolano con la guerrilla. El País se hace eco de estas versiones en una información firmada en Madrid por Fernando Gualdoni, pero como un desmentido del embajador de Venezuela en España. Una versión completa de la postura venezolana se puede encontrar en la web del gobierno de Caracas.

Estamos a la espera de que Interpol acredite o no el origen de esos documentos. Pero el análisis de Interpol se limitará a determinar si el contenido de los discos duros coincide con los documentos. Según la policía colombiana, se sacó una copia en espejo de estos discos, que se entregó a Interpol, mientras los originales quedaban en custodia de la Fiscalía. De modo que Interpol no entrará en interpretaciones sobre el contenido, sino sólo dictaminará si los documentos coinciden con los existentes en los ordenadores que el ejército colombiano dice que eran de Reyes. Y mientras llega esa verificación internacional, Uribe ha hecho una de esas carambolas que tanto le gustan. Extraditando a los jefes paramilitares cumple con Estados Unidos (a lo mejor, hasta consigue la ratificación del Tratado de Libre Comercio), silencia a los criminales para poner freno al escándalo de la parapolítica y garantiza inmunidad para sus crímenes.

El asunto sigue. Hoy, 14 de mayo, el embajador en Madrid hace una rectificación, que El País, como es uso y abuso de la prensa española publica en Cartas al Director como «Aclaración».

Lejos de mi afirmar la verdad o falsedad de tales documentos y ni siquierainterpretarlos. Pero creo que El País ha actuado más que ligeramente. Ha basado una acusación muy grave en unos documentos controvertidos, obtenidos de fuentes de inteligencia y sin mayor investigación para corroborar estas versiones, minusvalorando informativamente otras posiciones.

Y es que no hay que confundir inteligencia con servicios de inteligencia, denominación eufemistica del espionaje y la intoxicación.

La otra olimpiada de China


Los enviados especiales son imprescindibles. Nos cuentan, nos muestran, lo que ven. Quizá no manejen toda la información que se centraliza en la Redacción, pero su testimonio es esencial para conocer el mundo en el que vivimos. Una vez más Rosa María Calaf, corresponsal de TVE en China y enviada a la zona devastada por el terremoto, nos da en sus crónicas claves para comprender la nueva China, tan contradictoria y cambiante. Imprescindible Calaf -he incrustado su primera crónica, sacada de la nueva página en pruebas de RTVE, aunque no es la más significativa.

Dos novedades se desprenden de las crónicas de Calaf. China se está volcando en el socorro de los afectados. En una situación tan difícil puede que los esfuerzos adolezcan de falta de profesionalidad, pero no hay duda que las autoridades no escatiman medios humanos ni materiales. Además, han buscado la cercanía con los afectados, algo hace unos años impensable. Segunda novedad: una inusual apertura a la ayuda llegada del exterior y una colaboración con los medios extranjeros.

Y, algo que no es una novedad, una enorme solidaridad entre la población.

He aquí un desafío más importante para China que los Juegos Olímpicos: abrirse al mundo (no sólo económicamente), organizar su enorme fuerza interna y democratizar el poder. Esa es su verdadera olimpiada.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles. from wwwbeta.rtve.es posted with vodpod

El optimismo tecnológico de los editores

¿Es un crimen contra la humanidad la inacción de la Junta birmana?


Así lo sostiene Gareth Evans, uno de los padres de la responsabilidad de proteger, en la edición de hoy de The Guardian.

Vengo ocupándome de la posibilidad de aplicar la cláusula de la responsabilidad de proteger en dos comentarios, «China puede abrir Birmania» y «La responsabilidad de proteger Birmania» que, por cierto, apenas han tenido lectores, supongo que por colocar los buscadores muy abajo a este blog en un tema de tanta actualidad como la situación de Birmania. En esencia, he sostenido -creo que con muchas especialistas- que esta posibilidad de intervención internacional no procede en los casos de desastres y crisis humanitarias.

Evans aporta hoy una nueva visión. Reconociendo que en la resolución final de la Cumbre Mundial de 2005 no se contempla esta posibilidad aboga por una interpretación amplia. Si el principio trata de proteger a las poblaciones contra los crímenes contra la humanidad ejecutados o consentidos por sus gobiernos ¿no puede considerarse un crimen contra la humanidad dejar morir sin auxilio apropiado a cientos de miles de personas? El ex ministro de exteriores canadiense alega en apoyo de su tesis en que el concepto de crímenes contra la humanidad -tal como se establece por el Derecho Internacional por ejemplo en el Estatuto del Tribunal Penal Internacional- no sólo engloba las matanzas, torturas o represión sistemática, sino también «cualquiera otros actos inhumanos de similares características que puedan intencionalmente causar gran sufrimiento, heridas físicas o graves daños a la salud mental».

Pues me ha convencido. Si la Junta persistiera en su negativa a recibir el auxilio material y técnico del exterior podría considerarse que está cometiendo un crimen contra la humanidad que merece una intervención internacional (por ejemplo, lanzamiento de ayuda desde el aire sin el consentimiento del gobierno) justificada en esa «responsabilidad de proteger». Pero subsiste el problema de que es necesaria una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Con cuentagotas, pero los militares empiezan a dejar entrar a trabajadores humanitarios extranjeros. Vuelvo a insistir que quien tiene la llave para que la ayuda llegue es China y en menor medida India y Tailandia.

En fin, es una polémica que parece que sostengo solo conmigo mismo…

China puede abrir Birmania


Hace dos días me pronunciaba contra la aplicación de la claúsula de la «responsabilidad de proteger» a Birmania. Veo en BBC que Ed Luck, asesor de Ban Ki-moon, es de la misma opinión-más autorizada, claro. Es evidente que no estamos ante un genocidio, crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra. Pero la desidia de la Junta militar es completamente criminal. ¡Ni siquiera el secretario general de la ONU ha logrado hablar con el jefe de la Junta!. Los militares siguen enfrascados en su referendum (que presentan como un paso imprescindible para unas elecciones democráticas en 2010), mientras impiden la llegada de ayuda y los cadáveres se pudren bajo las aguas.

Aun en el supuesto de que la doctrina de la «responsabilidad de proteger» fuera aplicable al caso, China y Rusia vetarían una resolución en el Consejo de Seguridad. Y ahí está la clave, en que los países que sostienen a la Junta, esencialmente China, pero también Tailandia, presionen de modo inmediato a los militares y les convenzan de que su supervivencia depende de que abran el país a la ayuda exterior.

El tiempo pasa y cada día más vidas están en riesgo. La información pierde protagonismo en los medios occidentales y los donantes, los ciudadanos de a pie, enterados de boicot del gobierno birmano pueden sentir la tentación de inhibirse y no hacer contribuciones para paliar la catástrofe.

No todo está perdido para el periodismo de referencia


Esta es la conclusión del texto del secretario general de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), que me envía Paco Audije, ahora en Bruselas en la FIP. Se trata de un texto inédito en castellano y que aprovecho a difundir en este blog -¡vaya! una exclusiva.

En esencia, White apunta signos de esperanzas en el nublado futuro del periodismo. La crisis está llevando a que, tras décadas de incompresión, empresas editoriales y organizaciones de periodistas colaboren en iniciativas para establecer las condiciones éticas que debe cumplir el periodismo en el actual escenario. Son iniciativas todavía en marcha, pero que indican que los editores están comprendiendo que no habrá negocio sin un reforzamiento ético y sin la participación de los periodistas. White indica algún que otro elemento positivo, como el predominio en la red de periódicos europeos de referencia, que baten en el ciberespacio a sus viejos competidores sensacionalistas.

Este es el texto de Aidan White:

La ética y el diálogo inscritos en la agenda de futuro de Europa

Aidan White

De nuevo se vuelve a discutir de la ética y el lado moral del periodismo y –esta vez- son los mismos informadores los que apelan al debate y piden cambios.

En los últimos años, los periódicos y la televisión generalista han sufrido el impacto de la evolución de los hábitos de consumo, reduciendo tanto el número de lectores como las audiencias y restando ingresos publicitarios. Internet hace parecer antiguos, lentos y atrasados a los periódicos y a los telediarios a los que se compara con el dinamismo del ciberespacio.

Las empresas mediáticas se enfrentan a una realidad incómoda en la que los modelos tradicionales, que han dado vida a varias generaciones de los medios europeos, parecen obsoletos. Los jefes de estos medios gestionan el declive mientras se rascan la cabeza pensando qué les traerá el futuro.

Los tacaños (peseteros) han dominado las redacciones europeas durante más de una década para identificar los paradigmas del nuevo mercado, que les ayudarían a obtener el potencial del negocio surgido de Internet y su integración en las diferentes plataformas de comunicación. Los sitios de los diarios y medios audiovisuales en la Red aportan algunos ingresos, pero no llegan a compensar la caída de lectores y la reducción de la publicidad. El hueco de otros mercados –como el desarrollo de los diarios gratuitos en áreas urbanas- ofrece algún alivio, pero no es una respuesta a largo plazo.

¿Está Internet adelantando a los periódicos como fuente de noticias políticas? Para los jóvenes y los más comprometidos políticamente, ya lo ha hecho. ¿Quién de ustedes no echa un vistazo diario en Internet para ojear brevemente las noticias?

Los gestores de los medios han reaccionado a ciegas ante estos cambios con una espiral de recortes presupuestarios. Lo que se traduce en tijeretazos respecto a empleos, cobertura de internacional, formación, periodismo de investigación y niveles de ética. El impacto ha sido dramático. El trabajo periodístico se ha convertido en algo inseguro, mal pagado y crecientemente precario. El papel tradicional de los medios como guardián de las libertades es más débil.

Entretanto, suben de tono las discusiones sobre el futuro. Tenemos a los pesimistas: el juego ha terminado, el reporterismo de viejo cuño ha muerto, larga vida a la nueva comunidad de los bloggers y hábiles con Internet. Y contamos con los optimistas: podemos solventarlo, dennos tiempo para acertar con la mezcla justa de telefonía, Internet y tecnologías de comunicación tradicionales, que la gente pagará por eso.

Nadie tiene la clave de lo que será el mundo de los medios en 15 años, pero hay un amplio acuerdo en que -cualquiera que sea- el futuro será más brillante y nos recompensará si lo basamos en la promoción del periodismo de calidad. El primer indicio es alentador. El Bild Zeitung y el The Sun han sido durante años los diarios de mayor difusión en los kioskos de Alemania y el Reino Unido, pero en Internet son Der Spiegel y The Guardian los que rondan el millón de lectores y lideran el mercado.

Tras un período de ajustes temerarios, hay ahora ideas frescas sobre el futuro de los medios y eso perfila un nuevo debate sobre medios y política. Desde hace meses, grupos profesionales del periodismo europeo, audiovisual y escrito, han estado trabajando en una Carta Europea de la Prensa y la Libertad de los Medios, que inspira el propio sector. Todavía es un trabajo a medias, pero tras años de disputas hay ahora una cooperación sin precedentes entre distintos grupos en un intento de defenderse a sí mismos contra la atención no deseada de políticos y gobiernos.

Esta iniciativa podría abrir también canales a una nueva comunicación entre los hacedores de la política y una comunidad de los medios más unificada sobre la gestión del proceso de estos cambios.

Al mismo tiempo, periodistas y propietarios de los medios mejoran sus –a menudo- hostiles relaciones. La Federación Europea de Periodistas y los propietarios y ejecutivos de los medios europeos han discutido una Iniciativa Ética del Periodismo que busca promover un debate sobre los estándares del periodismo. Éste fue uno de los más alentadores resultados de la polémica sobre la libertad de expresión en torno a las infames caricaturas danesas, que revivió hace poco el provocador político Geer Wilders.

En el terreno editorial, también están cambiando las actitudes. La cadena de medios del Westdeutscher Algemeine Zeitung, que opera en nueve países europeos, está comprometida en una rompedora iniciativa transfronteriza para mejorar la calidad, los estándares éticos y el diálogo social entre gestores del sector y periodistas. El primer encuentro de este tipo, entre gestores y representantes de los periodistas de las cabeceras de este grupo a lo largo y ancho de Europa, está previsto el próximo mes.

La crisis ética del periodismo no es únicamente europea. En los Estados Unidos , las joyas de la corona de los medios tradicionales (New York Times, Los Angeles Times, Washington Post) han sufrido todos turbulencias editoriales. En la India, el emblemático Times of India ha recibido críticas por vender su alma ética en tratos corruptos con distintas corporaciones. Incluso en el Reino Unido han atrapado con las manos en la masa a la “tía favorita”, la BBC, por mentir a sus espectadores.

Las tendencias globales están claras. El molde de los medios tradicionales se ha quebrado, en particular en los medios escritos. En lugares donde la alfabetización avanza, los periódicos tienen un futuro indudable. Pero el proceso de declive es evidente. Los diarios que sobrevivan traerán menos noticias impactantes y proveerán más contextualización, análisis y contenidos fiables. Tendrán que redescubrir sus raíces locales. Lo mismo será cierto en un medio audiovisual fragmentado.

Todo cambia, pero la conjunción de un mundo de noticias fragmentadas y caóticas no implica el final del periodismo de primera clase. Al contrario, para una mejor comprensión, necesitamos un periodismo bien informado, con ética, análisis, comentarios y contextualización. Lo necesitamos más que nunca.

Aidan White es Secretario General de la Federación Internacional de Periodistas, con sede en Bruselas y que agrupa organizaciones representativas de 600.000 periodistas de todo el mundo.

¡Mueran los periódicos! ¡Viva la prensa!


No falta día que algún estudio, conferencia u opinión nos anuncie la muerte de los periódicos. Los periódicos en papel tienen un difícil futuro, pero la prensa, entendida como las empresas y profesionales que producen información de relevancia e interés público, afronta con más optimismo ese futuro.

Esa es la conclusión más importante del Newsroom Barometer 2008, un estudio anual de la opinión de los editores de periódicos, encargado por Reuters y el World Editors Forum. Cuando en 2006, The Economist se preguntó en su portada ¿Quién mató a los periódicos?, los editores decidieron lanzar este barómetro anual, realizado por Zogby Internacional.

En esta ocasión los editores (700 de 120 países, aunque el 53% de Estados Unidos y Europa occidental) se muestran optimistas sobre el futuro de su actividad (un 86%), pero sólo una minoría (un 30%) cree que la plataforma de distribución dominante seguirá siendo el papel. La mayoría apuesta por la distribución on line (44%), a través de dispositivos móviles (12%) o en papel electrónico (7%). De modo que se confía en el futuro, en la capacidad de crear contenidos informativos como la base de la actividad, pero se vislumbra la decadencia del periódico en papel. Estos cambios de la distribución hacen creer a la mayoría (56%) que las noticias serán gratuitas en el futuro (Este es el aspecto que Reuters destaca en su titular)

Los editores apuestan por la convergencia y los redacciones multimedia, pero temen no tener el dinero ni los periodistas necesarios para afrontar el reto. Quizá por ello un 28% piensa que la calidad del periodismo empeorará en los próximos años.

Esta es, muy resumida, la visión de los editores de periódicos. No son los periódicos las únicas fábricas de información. Las grandes redacciones, los verdaderos motores de la información de actualidad, también están en las cadenas de radio y televisión. Pero han sido los periódicos los que han invadido el terreno audiovisual, mientras que las radios y televisiones (salvo excepciones como la BBC) no han desarrollado sitios en línea potentes, usando sus recursos periodísticos para producir información escrita de fuentes propias -no el simple corta-pega de agencia.

Mi conclusión: el futuro está en las grandes redacciones.

¿En quién confiamos? ¿En los medios o en los gobiernos?


¿En quién confiamos? Pues depende, en los medios, si vivimos en un país emergente, en los gobiernos, si vivimos en un país de democracia desarrollada. Este es al menos el titular más impactante de otra de esas encuestas globales que Reuters y BBC vienen encargando a GlobeScan.

En este caso, el objetivo era conocer el grado de confianza en los medios (puede descargarse la encuesta completa en pdf, resumen en BBC) en 10 países con muy distinto grado de desarrollo político y económico: democracias capitalistas altamente desarrolladas (Estados Unidos, Alemania y Reino Unido), países emergentes con democracias asentadas (Corea del Sur, Brasil e India) o todavía débiles (Indonesia), un gigante potenciales con democracia inestable (Nigeria), una democracia formal que se desliza hacia la autocracia (Rusia) y una autocracia subdesarrollada (Egipto).

Con poco más de 10.000 encuestas, no puede sostenerse que los resultados sean tendencias globales. Pero lo interesante es comparar resultados entre unos y otros países y en este caso las diferencias sí que son llamativas. En Reino Unido, Alemania y Estado Unidos ¡se confía más en los gobiernos que en los medios! En el resto, más en los medios que en los gobiernos.

¿El mundo al revés? Los resultados en esas tres democracias sugieren que los medios han dejado de ejercer su papel de «perro guardián» o que los ciudadanos perciben que han dejado de cumplirlo, volcados en convertir la información en espectáculo y doblegados por el servilismo político. Esa es una lectura. Otra, que los ciudadanos confían en sus sistemas políticos y en tiempos de crisis se cierra filas con gobiernos representativos.

En los otros países, puede que los gobiernos se perciban como menos representativos y a los medios como su mejor controlador. Pero tampoco pueden hacerse lecturas lineales, porque las diferencias entre países son importantes. ¿Cómo confiar en los medios egipcios si el gobierno los controla? Pues porque los periodistas egipcios, como hicieron en su momento los españoles, son maestros de escribir entre líneas.

Hay mucho más en esta encuesta. Los medios tradicionales siguen siendo los líderes en credibilidad, empezando por la televisión nacional. Los menos creíbles son los blogs (Reuters titula que están todavía lejos de la madurez). Dos tercios de los encuestados quieren estar informados regularmente, pero los medios digitales están a la cola de las preferencias, incluso entre los jóvenes (un 19%), aunque este grupo es mucho más proclive.

En fin, una lección de humildad para «digitales» y «tradicionales»