Cinco años de Periodismo Global… y de crisis


Este blog acaba de cumplir 5 años. El 28 de noviembre de 2007 arrancaba con la promesa de ofrecer otra mirada sobre el periodismo y la información internacional y la duda de si no sería una voz más en la cacofonía universal. Entre las primeras entradas, la dedicada el 21 de enero de 2008 al lunes negro, como etiquetaron los medios al gran batacazo de las bolsas ante las pérdidas de la banca de inversión ahogada por las hipotecas basuras.

Durante cinco años he seguido mirando hacia mi campo de interés, el periodismo y la información internacional, mientras la crisis evolucionaba y se hacía más espesa hasta convertirse en crisis del sistema.

Empecé a publicar con mucha regularidad entradas no muy largas. Y cada vez publico menos, aunque entradas más extensas y reflexivas, quizá menos apropiadas para un blog. La razón es, por un lado, la mayor dedicación a tareas docentes y académicas. Pasar de la clase magistral a animar el trabajo creativo y científico del alumno supone una permanente tutoría virtual que consume horas y horas. Pero hay otra razón, una cierta depresión intelectual . Cuando los fundamentos del estado democrático se tambalean parece que no tiene demasiado sentido hablar de las cosas ordinarias, aunque estas puedan ser el Informe Levenson, los principios editoriales de las televisiones públicas europeas o los mitos y la fotografía -temas recientes que tengo pendientes de tratar en el blog.

Hoy quiero agradecer a los que a lo largo de estos años me habéis seguido con un repaso a los temas de este blog y compartiendo con todos lo que he aprendido.

Cinco años  de crisis: la Gran Involución

Periodismo global quería mirar más allá de la clásica información internacional a los grandes acontecimientos universales y a su tratamiento informativo (categoría Globalización). Pero poco a poco he ido ocupándome de la ruptura del pacto social y democrático y de la crisis del sistema político nacido en la transición.

En estos momentos creo que la recesión ya es una Gran Involución del sistema democrático en el que la destrucción del estado del bienestar, el expolio de los bienes públicos, la depauperación de las clases populares, el sacrificio de una generación perdida… no pueden conducir sino a una explosión social. Parece que la respuesta del gobierno es afinar los instrumentos represivos y la censura. Los movimientos sociales alternativos construyen pequeñas alternativas, pero faltan respuestas globales (ver etiqueta Movimiento 15-M).

¿Sobrevirá la democracia al capitalismo financiero depredador?

Cinco años de información internacional

En estos cinco años el cambio más importante en la política internacional son las llamadas revoluciones árabes. Muchos analistas creen a estas alturas que para lo único que han servido es para sacar de la botella al genio del islamismo. Discrepo. Sólo liberadas de las dictaduras pueden evolucionar estas sociedades y resolver los conflictos entre teocracia y modernidad. Egipto vive en este momento un momento crítico. Si la nueva constitución logra un compromiso entre el tradicionalismo religioso y el respeto de los derechos humanos se habrá logrado un paso gigantesco. Si, en cambio, el islam político se blinda como un nuevo régimen autoritario la experiencia habrá fracasado.

La guerra de Libia puso de manifiesto la manipulación del principio de la responsabilidad de proteger y el abuso de las mal llamadas intervenciones humanitarias. Hoy ante nuestros ojos Siria se desangra y somos incapaces de responder, porque ahí se juegan varias batallas estratégicas (chíes-sunníes, Irán-Israel, Estados Unidos-Rusia),  pero también por carecer de instrumentos de verdadera intervención humanitaria.

¿Y qué decir de Barack Obama? Que finalmente el sistema fue más fuerte que él y sobre todo que ha permitido la victoria de la impunidad.

Cinco años de periodismo

Cinco años de crisis de periodismo y sobre todo de crisis de la prensa, de las empresas multimedia, que a veces pretenden ser la única encarnación del periodismo. Crisis que se quiere presentar como de cambio de era informativa y que es más una crisis de apalancamiento, de haber entregado el periodismo al capitalismo de casino.

Por supuesto que los periodistas, como todos los mediadores sociales, se encuentran en crisis. El periodista hoy tiene que seguir dando sentido al mundo en el que vivimos reconstruyendo la esfera pública fragmentada en comunidades. Es a lo que he llamado periodismo cívico.

Y la crisis de los medios públicos, de la BBC a RTVE ¡Qué doloroso ver como la aceptable neutralidad y credibilidad de RTVE, construida con tanto esfuerzo, se esfuman en unos meses de interferencia gubernamental!

Lo que he aprendido con el blog

Lo primero y más importante que un blog no es una simple plataforma de publicación, sino, ante todo, un nodo en una red social. El blog me ha permitido recuperar el contacto con colegas y antiguos alumnos.

Mi comunidad no es muy grande. En la actualidad en torno a 200 personas reciben actualizaciones por correo electrónico y RSS y tengo 620 seguidores en Twitter. A ellos me debo y les pido disculpas por no actualizar frecuentemente el blog.

Como periodista, siempre escribo con la actualidad en la cabeza, pero otra de las lecciones del blog es que la información ya no es perecedera, que tiene una pervivencia latente, eso que llaman «the long tail», de modo que los buscadores siguen trayendo visitas a informaciones que ya no son de actualidad, pero que -permitidme la presunción- pueden seguir siendo todavía valiosas como reflexión. Y al respecto está claro que cuanto más palabras claves potentes semáticamente incluya el título (por ejemplo, imágenes, globalización, cultura) mayor será el número de sus visitas a lo largo del tiempo. «Imágenes de la globalización» es la entrada más vista, com más de 20.000 entradas.

En total, 476 entradas han reunido algo más de 190.000 visitas y 780 comentarios. El blog debe ser una invitación para el diálogo, pero en esto no parece que haya tenido mucho acierto. Con todo, el blog, según  Alexa ocupa la posición 772.798 de las páginas más vistas a nivel global y la 24.718 a nivel europeo. Todo muy modesto, pero por lo menos tiene un Page Rank de 5.

Otra cosa que he aprendido (o recordado) es que la verdadera patria es la lengua. Un 40% de las visitas provienen de España y el resto de Latinoamérica, especialmente México (un 20% del total), Colombia, Venezuela y Argentina.

El diseño es abigarrado y manifiestamente mejorable, pero he intentado ofrecer en páginas y columnas laterales información de utilidad, otra cosa que he aprendido que debe ofrecer un blog.

En fin, GRACIAS  a todos (y de modo especial a los que habéis llegado al final de esta larga entrada). Y gracias también a dos colaboradores de excepción, Paco Audije y Paco Rodríguez Pastoriza, que ahora utilizan como plataforma de publicación Periodistas en Español.

Los obstáculos a la paz en Colombia


Mañana 15 de noviembre comienzan en La Habana la negociación entre las FARC y el gobierno colombian. En la mesa, obviamente, no estarán las víctimas del conflicto, que quieren hacer oir su voz.

En las vísperas se han celebrado en Madrid unos encuentros promovidos por movimientos sociales y con el apoyo del grupo parlamentario de la Izquierda Plural. Resumo lo esencial de estos encuentros.

Las demandas de los movientos sociales y las víctimas

Los movimientos sociales de Colombia son importantes. Se basan sobre todo en la coordinación de distintas iniciativas de resistencia al expolio campesino, concretadas en comunidades de paz y reunidas en el llamado Congreso de los Pueblos.

Su posición es que ni el gobierno ni la guerrilla les representan y piden que su voz sea oída de modo efectivo en la mesa de negociación -no con el simple envío de escritos, que es la única modalidad hasta ahora prevista.

Otra demanda esencial es que el primer objetivo de la negociación sea un alto el fuego. No podemos ya seguir sufriendo más una guerra de la que no somos parte -dicen.

Por último, estos movimientos temen que las conversaciones traigan la impunidad para los autores de crímenes de estado y piden un relato de la verdad, que tenga en cuenta su sufrimiento.

Estas organizaciones tienen una hoja de ruta que pasa por una serie de congresos populares que adoptan un marco normativo alternativo al estado existente. Su demanda de ser oídas en la negociación está más que justificada, pero, pese a lo amplio de la agenda negociadora, es claro que las conversaciones serían inviables si convirtieran en un proceso constituyente para el que, por otro lado, faltaría un mandato expreso. Parece que lo más razonable es que de las conversaciones salieran foros que produjeran cambios legisativos e incluso constitucionales.

Libre comercio y derechos humanos

El representante de Ecologistas en Acción insistió en que la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre la UE y Colombia y Perú redundaría en un reforzamiento del expolio de las tierras para satisfacer las demandas de las empresas agroindustriales. El tratado, en proceso de ratificación en el Parlamento Europeo, apenas si contiene una mención simbólica al respeto de los derechos humanos.

Los grandes obstáculos para la paz

La intervención más esclarecedora fue la del jesuita Javier Giraldo, defensor de los derechos humanos y permanentemente amenazado por ello. Giraldo sentó como signo de esperanza la extensión de la agenda negociadora, que toca los desafíos nucleares a los que se enfrenta Colombia. Y a continuación desgranó los obstáculos que aparecen en cada uno de los capítulos.

El más importante es el agrario. Aquí se oponen la estrategia de titularización de las tierras, promovida por el gobierno, con la defensa de los insurgentes (y con ellos muchas comunidades y movimientos sociales) de que la tierra no pueda ser enajenada y sea entregada a comunidades que desarrollen una agricultura sostenible.

Pero ante todo, el gran problema es de contexto nacional. Para una paz efectiva el estado tendría que descontaminarse de la influencia paramilitar y del narco, que permean todas las estructuras públicas.

Difícil, casi imposible se antoja el acuerdo, pero por lo menos sobre la mesa están los temas esenciales.

(Veáse en este blog La paz y las víctimas de la guerra de Colombia)

La paz y las víctimas de la guerra de Colombia


Septiembre nos ha llegado con una noticia esperanzadora, la apertura de un proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC.

La paz siempre es esquiva y en Colombia nunca nada es lo que parece. A este punto se ha llegado por la debilidad de la guerrilla y por la apuesta del presidente Santos por normalizar el país. Las FARC no están ni mucho menos derrotadas, podrían aguantar años y años autoalimentandose en las selvas y montañas. Sus métodos, como los inhumanos secuestros, generan el rechazo general. La guerrilla rural es un actor más en el gran negocio del narcotráfico, pero todavía es una alternativa a un estado que abandona a las poblaciones rurales. Su dirigencia parece haber entendido ahora que la victoria militar es imposible y que pueden tener un papel político una vez desmovilizados.

Convertirse en actores políticos es lo que han intentado todas las guerrillas en los procesos de paz. Pero después de la desmovilización los poderes que mandan en Colombia los masacraron. Así ocurrió con el M-19, así con la Unión Patriótica. Esta es la razón principal del fracaso de las múltiples tentativas de paz de los últimos 25 años.

Garantías a los desmovilizados es uno de los puntos a negociar. Pero no bastarán las garantías formales; hará falta un esfuerzo real del estado colombiano por desmontar los grupos paramilitares que son el brazo ejecutor de los viejos (ganaderos) y nuevos intereses oligárquicos (agroindustria). El proceso de desmovilización de los paramilitares ha resultado una farsa, con la reconstitución de viejos y nuevos grupos armados, que siguen asesinando impunemente. Cuando Uribe (reclutado ahora por Murdoch como antes lo fuera Aznar) no lo hace sólo por despecho político, sino como portavoz de esos poderes.

El proceso de paz  (véase acuerdo incrustado al final) parece bien planteado y es ambicioso. Desde el punto de vista procedimental usa de la experiencia internacional y busca la discrección. Lo peculiar es que se arranca sin tregua ni alto el fuego por ninguna de las partes. El riesgo es que ambos contendientes pueden buscar victorias militares que refuercen su posición, pero hagan inviable el proceso.

En cuanto al fondo, los temas a negociar son sustanciales:

  • Política de desarrollo agrario integral
  • Participación política
  • Fin del conflicto
  • Solución al problema de las drogas ilícitas
  • Víctimas

Realmente, si los negociadores fueran capaz de dar solución a todos estos problemas Colombia sería un nuevo país. Como siempre que en estos procesos se plantea un cambio en profundidad aparece la cuestión de la legitimidad de los grupos armados para hablar y negociar en nombre de toda la población. pero hay una voz siempre olvidada, la de las víctimas.

El conflicto (los conflictos, guerrillas, paramilitares, narcotráfico, crímenes de estado) ha dejado atrás a 30.000 desaparecidos y desplazados más de tres millones de personas. Algunas de las organizaciones que agrupan a las víctimas han dirigido una carta al presidente Santos, al secretariado de las FARC y al comando central del ELN.

Los que se presentan como víctimas de los crímenes de estado, se dicen esperanzados, pero denuncian que siguen sufriendo agresiones continuas en un clima de confrontación. Por eso piden:

  • Un alto el fuego bilateral
  • Garantías para la libertad de expresión de sus organizaciones
  • Concreción de los modos de participación ciudadana
  • Medidas de redistribución económica
  • Una Comisión de la Verdad
  • Alguna forma de refrendo de los acuerdos alcanzados

Estas demandas contrastan con el optimismo del mundo empresarial. La guerra contra las FARC puede haber costado cada año un 1% del PIB. La cuestión es en qué emplear el hipotético dividendo de la paz. Ciertamente, como proponen los empresarios, puede haber recursos para la innovación y mejorar los ingresos por turismo. Pero los representantes de los agricultores hablan de grandes inversiones, en un modelo de explotación agroindustrial que ha estado en el corazón del conflicto. Gran parte de esos millones de desplazados han perdido su pedazo de tierra, expulsados a sangre y fuego por ejército o paramilitares, para constituir grandes explotaciones, en especial de palma africana, destructoras de biodiversidad y enemigas de la sostenibilidad de las pequeñas comunidades rurales.

Colombia (en una tradición muy hispana) es especialista en dar a luz grandes textos (por ejemplo, la Constitución de 1971, la ley de restitución de tierras de Santos) que luego se quedan en nada. Ahora tiene la oportunidad de llevar a cabo un cambio real.

F1 en Bahréin, un caso de globalización


Reuters

Los aficionados al automovilismo ponen a punto las más cómodos sillones para no perderse nada de su querido espectáculo. Pero ¡ay! están muy preocupados por si algunos inoportunos manifestantes les estropean la fiesta.

¿Qué pintan los bólidos de Fórmula 1 en ese pequeño estado que la mayoría será incapaz de situar en el mapa? ¿Qué pasa en Bahréin para que haya disturbios y protestas?

La F1 en Bahréin es un caso de libro de globalización, en el que entra en juego el espectáculo, los derechos humanos y la geoestrategia.

LA FALLIDA REVOLUCIÓN DE BAHRÉIN

Bahréin fue un episodio fallido en la Primaver Árabe. En la estela de los acontecimientos de Túnez y Egipto la mayoría chií ocupó la Plaza de la Perla exigiendo reformas democráticas y un tratamiento equitativo. Los chiíes son dos tercios del millón de habitantes de esta minúscula isla estado gobernada por el clan sunní de los Jalifas, pero se sienten excluidos del poder y discriminados en acceso a trabajo, vivienda y otros servicios.

Las protestas pusieron en jaque al gobierno del rey Hamad y el país al borde la revolución, hasta el punto de que se produjo una intervención militar de Arabia Saudí y de Emiratos Árabes Unidos. La intervención de la «Santa Alianza Sunní» sin que se produjera una masacre en la Plaza de la Perla, pero desde entonces se ha desarrollado una inclemente represión, con encarcelamientos y torturas y juicios que incluyeron hasta el personal médico que auxilió a los heridos por la represión.

Un año después, los movimientos chíes se han reorganizado y no quieren perder la oportunidad de la televisión global para hacer llegar su causa al mundo.

LOS INTERESES ESTRATÉGICOS

Bahréin es una pequeña isla entre la costa sureste de Arabia Saudí y la península de Catar. Con una importante producción de petróleo para tan pequeño país y, sobre todo, ingentes reservas de gas, Bahérein se ha convertido en un centro bancario y pretende atraer el turismo de lujo.

La revuelta en Bahréin alentaba las protestas de las minorías chiíes en Arabia Saudí, algo que no podía consentir la teocracia de Riad. Todos estos acontecimientos se enmarcan en la pugna entre Arabia Saudí e Irán por controla la orilla occidental del Golfo Pérsico, donde se producen y circulan los barriles de petróleo que Estados Unidos y Europa consumen. Un gobierno democrático en Bahréin se veía en Riad y ¿Washington? como la cabeza de playa de Irán en Arabia.

Estados Unidos tiene en Manama la base más importante en la zona, hogar de la V Flota. Con la retirada de Estados Unidos de Irak, Manama se convierte en una pieza central de la estrategia norteamericana, como ponía de manifiesto el pasado año el conservados instituto estratégico Stratfor.

EL CIRCO DE LA FÓRMULA 1

Ni que decir tiene que  Bahréin no tenía ninguna tradición automovilística, pero el circo de Ecclestone era perfecto para el proyecto de reorientar al país hacia el turismo de lujo.

Es fácil construir un circuito en el desierto y basta con aportar 30 millones de dólares para que las escuderías se plieguen a correr allí, si es necesario de noche y con iluminación para evitar el calor.

El circo (corredores, aficionados, medios) se mueve en su propia burbuja esteril y desconectada del mundo real. La Fórmula 1 se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos mediáticos globales y los derechos de televisión se cuentan entre los más cotizados.

NO ES LA SEGURIDAD, SON LOS DERECHOS HUMANOS

Parece que los corredores están preocupados por su seguridad, mientras que el gobierno y los organizadores insisten en que todo funcionará perfectamente.

La cuestión no es esa. La pregunta que debiera de hacerse la Fórmula 1 –como bien señala Rupert Wingfield-Hayes en la BBC– es si legítimo celebrar las pruebas en Bahréin.

El gobierno ha hecho la promesa de una serie de reformas democráticas, que quería vender al mundo aprovechando la F1. Pero eso no le ha impedido seguir con su campaña de represión, denunciada por las organizaciones locales e internacionales de derechos humanos.

Si el gobierno de Bahréin quiere aprovechar el acontcimiento global de la F1, Amnistía Internacional tampoco quiere dejar pasar la oprtunidad y nos invita a participar en su acción «Las dos caras deBahréin» pidiendo la liberación de 14 activistas de los derechos humanos.

De Bosnia a Siria, veinte años después la misma impotencia


¡Qué poco hemos aprendido en veinte años! Ante nuestros ojos (los ojos de las cámaras vicarios de los nuestos) se desarrolla en Siria la matanza de inocentes como antes en Bosnia. Y como entonces no queremos o no sabemos que hacer.

BOSNIA Y SIRIA, ANALOGÍAS Y DIFERENCIAS

En Bosnia-Herzegovina, entonces, y ahora en Siria un conflicto político ha degenerado en asesinatos masivos de la población civil.

Bosnia fue una de las guerras -la más sangrienta y las más complicada- del rosario que jalonó la ruptura de Yugoslavia. Las élites políticas de las republicas de aquella federación, sin la legitimidad ideológica del marxismo, abrazaron el nacionalismo excluyente. Todas fueran responsables políticamente. Pero no todas fueron igualmente criminales.

La dirección de la República de Serbia  se apropió de hecho de los poderes de la Federación y así Milosevic pudo responder a la declaración de independencia de Croacia y Eslovenia con el ataque del Ejército Federal y un año después a la de Bosnia-Herzegovina, para evitar condenas internacionales, con una cínica orden de retirada y de desmovilización de los militares de origen bosnio, lo que significó, en la práctica que el antiguo ejército de Tito se convirtió en el ejército de los serbios de Bosnia, el ejército que asedió Sarajevo durante más de tres años.

La guerra fue una lucha fraticida entre tres comunidades: serbios (ortodoxos), croatas (católicos) y musulmanes. Todos hablaban una lengua común y compartían una cultura, un forma de vida y una convivencia bajo distintos imperios o equilibrios políticos (la Yugoslavia de Tito). Se diferenciaban a veces en los nombres, en las fiestas… y en la memoria de anteriores matanzas sectarias.

Estallada la guerra, los serbios se entregaron a la limpieza étnica. Les siguieron los croatas. Los musulmanes no llevaron a cabo una política sistemática de genocidio, pero también cometieron crímenes de guerra. Cuanto más se conoce, menos se entienden las matanzas sectarias. Quizá es que basta con que se disuelvan los poderes del estado para que el hombre, azuzado por el miedo y el odio, se convierta en lobo para el hombre.

En Siria, el conflicto reside en la pérdida de legitimidad de un régimen dictatorial. A las primeras protestas Asad respondió con represión, a las manifestaciones organizadas con bombardeos de artillería.

El conflicto sirio no fue en origen sectario, pero el hecho de que el ejército y los servicios secretos estén en manos de alauís (como Asad y su camarilla) ha derivado en una lucha entre sunníes (desertores del ejército, milicias improvisadas, jihadistas) y alauís.

Cristianos, drusos y kurdos desconfían de los sunníes y de su radicalización y esa es una de las razones de que Asad se mantenga todavía en el poder. Así que, a diferencia de Bosnia, Siria es todavía una lucha entre un ejército poderoso y unas milicias insurgentes mal organizadas, coordinadas y armadas. La caída de Asad seguramente degeneraría en una lucha sectaria entre comunidades.

Yugoslavia no tenía un valor estratégico per se, aunque durante el conflicto Alemania aprovechara para extender su influencia por los Balcanes y Rusia buscara regresar a la región. En cambio, Siria es la pieza clave del ajedrez de Oriente Próximo; una pieza que garantizaba un status quo favorable a Israel, a pesar de la alianza de los Asad con Irán y su apoyo a Hezbolá y Hamas. El derrocamiento de Asad sería una derrota para Irán, pero puede que  Israel viera como un enemigo pasivo se convertía en otro activo. La guerra sectaria podría extenderse a El Líbano y avivar el conflicto kurdo en Turquía. Además, en Siria se libra una batalla de la guerra entre chiíes (Irán) y sunníes (Arabia Saudí, Catar).

¿NEGOCIACIÓN O INTERVENCIÓN?

Un conflicto sectario en algún rincón remoto hubiera pasado desapercibido, pero los buenos europeos no podían consentirlo en su vecindad. Hubo una genuina indignación en las opiniones públicas, que fue manipulada por sus gobiernos, pero que dio impulso a la idea de una intervención humanitaria para parar la carnicería.

Mediaciones y negociaciones frustradas fueron innumerables en Bosnia. Era patética la visita de los enviados internacionales a Pale, donde Karadzic ya les humillaba, ya les agasajaba, en ambos casos sin ningún efecto práctico. Desde la ONU se empezó por aplicar las herramientas existentes: el despliegue de cascos azules, pensados para operaciones de mantenimiento de la paz, dedicados a la protección de convoyes humanitarios, con un mandato tan débil que bastante tenían con protegerse a si mismos.

Poco a poco fueron poniéndose en marcha otros expedientes para proteger a la población. Corredores humanitarios, zonas protegidas… se mostraron más como un expediente diplomático que una verdadera protección para los civiles. En Srebrenica el general Morillon prometió a los refugiados «no os abandonaremos». Menos de dos años después allí se cometía un atroz genocidio ante la pasividad de un batallón holandés de cascos azules.

Los debates en el Consejo de Seguridad fueron interminables. Finalmente, sin la legitimidad de una resolución del Consejo de Seguridad (imposible sin Rusia y China) la intervención se redujo a algunos bombardeos de la OTAN. La paz de Dayton puso fin a la guerra, pero dio a luz a un estado inviable.

La experiencia de Bosnia sirvió para alumbrar en la ONU la doctrina de la responsabilidad de proteger, que excepcionalmente, ante la abstención de Rusia y China, permitió legitimar la intervención en Libia. En Libia se sobrepasaron se pasó de una operación para proteger a la población civil a una amplia intervención en favor de una de las partes. Diríamos que su estreno no ha sido muy brillante.

Del «nunca más» a las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en Bosnia salió el primero un tribunal específico (que ha juzgado a criminales de todos los bandos) y finalmente la Corte Penal Internacional, muy activa en Libia, pero ausente de Siria, en lo que para algunos es una actuación parcial de la fiscalía.

En Siria, corredores humanitarios o las zonas protegidas requeriría apoyo aéreo, que, razona Mariano Aguirre partidario de la negociación, causaría muchas bajas civiles. Las condiciones exigidas por el gobierno Siria para aplicar el plan de Kofi Annan (compromiso por escrito de los insurgentes y de Arabia y Catar) pronostica el fracaso de esta primera iniciativa, avalada por la ONU y la Liga Árabe. Parece que Asad, como antes Milosevic, agotará la paciencia de los negociadores.

Así que nada de lo que teóricamente la civilización había aprendido en Bosnia parece ser de utilidad en Siria. Sólo caben dos soluciones: una intervención militar de países como Turquía, Catar o Arabia, lo que desencadenaría una guerra de grandes proporciones, o negociaciones para intentar detener las matanzas. Porque está claro que ni la oposición política, ni la insurgencia militar pueden hacer caer a Asad. Sólo un golpe dentro de sus filas puede desbloquear esta situación.

LOS RELATOS

La guerra de Bosnia fue contada sobre todo por las imágenes de fotógrafos y televisiones. Todos tenemos en la retina las distintas matanzas: las de la cola del pan, las de la cola del agua… Yo recuerdo como un símbolo la muerte de aquellos dos amantes, croata él y musulmana ella, abatido por los francotiradores cuando trataban de huir cruzando el Miljaca.

Sin poderosos servicios de información que los controlaran los periodistas se movieron libremente… arriesgando sus vidas. Los grandes medios informaron desde los dos lados, pero el centro informativo fue Sarajevo, donde miles de periodistas soportaron los bombardeos serbios. No es de extrañar que la opinión pública europea identificara como criminales sólo a los serbios. Poco, muy poco, se habló de los crímenes de los croatas y apenas de los de los musulmanes, desde luego estos últimos mucho menos abundantes dada su propia debilidad.

Entre las izquierdas, en cambio, se adoptó una posición proserbia, que idealizaba a Tito y cerraba los ojos a los crímenes de Milosevic. La intervención era una guerra imperialista. Lo mismo pensaron de Kosovo, de Libia y ahora de una posible intervención en Siria.

En Siria, los periodistas apenas pueden estar presentes y cuando lo están dependen de los insurgentes. Ahora la fuente fundamental son los vídeos de aficionados suministrados por la oposición siria, imágenes díficiles no ya tanto de verificar como de contextualizar. Así que la información de Siria se ha convertido en una sucesión de imágenes borrosas, en las que apenas se distinguen tanques disparando o cadáveres desmembrados. Falta el relato que los periodistas construyeron en Bosnia. Las redes sociales han conseguido movilizar a activistas extranjeros, pero falta una movilización semejante a la de Bosnia en las opiniones públicas.

¿Habrá un Dayton para Siria?

El odio se retroalimenta


¿Muerto el perro se acabó la rabia? No, la muerte de Mohamed Merah no es más que un nuevo capítulo de una historia de odio.

Merah incubó su odio en los banliues de la marginación. En la escuela se le dijo que era ciudadano de la República, pero su barrio era un gueto al que la República no llegaba más que en forma de represión policial. Un ministro del Interior (Sarkozy se llamaba) le dijo a él y a los chicos como él que eran basura. Le Pen y su hija le dijeron que él era «el otro», que ponía en peligro la República. Y otros políticos cuando llegaron las elecciones (otra vez Sarkozy) le dijeron lo mismo que Le Pen.

Los imanes también le dijeron que era distinto, que era «otro». Merah cambió su marginación en el orgullo del diferente. Si nos matan -en Palestina, en Irak, en Afganistán- mataremos. Y para matar fue instruido en tierras lejanas. Y mató sin necesidad de recibir órdenes de un comandante operativo.

Mató a compatriotas de su religión, que, pese a ser militares, puede que también se sintieran el «otro». Y mató a niños y maestros que al parecer se sentían también el «otro», pues fueron enterrados en la santa tierra de Israel, no en la laica Francia.

Merah hoy será un mártir –shahid– para muchos musulmanes. Su recuerdo alimentará el odio de muchos musulmanes y de muchos franceses, que se verán reafirmados en su odio hacia el «otro».

En cuanto pase el luto, el odio se hará presente en la campaña electoral: no consentiremos que el «otro» nos ponga de rodillas, reforzaremos la seguridad, los controles, la policía… la discriminación. Y los medios serán altavoz de las palabras de odio de los políticos.

El odio se retroalimenta. ¿Cómo podemos romper esta espiral?

 

Interrogantes para 2012


Valga esta recopilación de interrogantes como felicitación de 2012 para los que seguís este modesto blog (y perdón por prescindir hoy de enlaces).

Terrible 2011

Si repasamos los balances que al final de cada año realizan los medios siempre predominan los grandes acontecimientos traumáticos.

Es la constatación de que el cambio (social, político, medioambiental) siempre trae desorden y con él sufrimiento para muchos de los afectados por esos cambios. A veces superado el trauma, la vida de la gente mejora; otras empeora. Pero en toods los grandes acontecimientos -la explosión factual de largos procesos aveces subterráneos- son más las incógnitas que las respuestas. Para encontrar acontecimientos positivos que no cuestionen el futuro prácticamente tenemos que quedarnos con las victorias y las gestas deportivas. Ni siquiera las grandes bodas están libres de incertidumbres: nadie sabe cuanto tiempo comerán perdices juntos los novios.

2011 no ha sido distinto a cualquier otro año. Termina dejándonos un gusto amargo, así que lo mejor es que cada uno mire a lo positivo que pueda haber en su vida personal.

En el nuevo año seguirá el desarrollo de los procesos en cursos, que, como siempre, se verán a veces alterados por acontecimientos nuevos, altamente imprevisibles (cisnes negros los llaman) que se escapan a los observadores más informados. Por ejemplo, las cánceres que aquejan a dirigentes latinoamericanos…

La crisis y la destrucción del Estado democrático y social de Derecho

No hay perspectivas de que a nivel global se aborde la regulación de los mercados financieros, sin la que no se podrá salir de la crisis. Los poderes financieros han triunfado y los poderes políticos son cada día más impotentes y los liderazgos más débiles.

Estados Unidos se mirará al ombligo de la carrera presidencial y sin mejora económica Obama -la Gran Decepción– no tiene ni mucho menos garantizada su reelección.

Europa seguirá cavando su tumba, destruyendo su modelo y lanzándose con entusiasmo a una recesión que puede ser profunda. El nuevo tratado intergubernamental de unión fiscal será una fuente de incertidumbre por mucho que, a diferencia de los tratados europeos, el descuelgue de uno de los miembros no paralice el proceso.

Habrá que ver a partir del lunes si los mercados mantienen la tregua y respetan los colmillos que el BCE ha mostrado con ese medio billón de euros cedidos a los bancos para que regularicen sus balances, no para reactivar el crédito.

Si Sarkozy pierde la presidencia podría haber algún pequeño cuestionamiento de la austeridad sin condiciones. Mientras, fuera del foco de los grandes medios, Viktor Orban continuará su tarea de convertir a Hungría en un sistema autoritario según el modelo ruso. Entre los interrogantes para 2012 está el de si los nuevos movimientos de protesta pueden suponer un contratiempo mayor para los planes de Putin de perpetuarse hasta 2028.

Es difícil que los emergentes se libren de la crisis, con las dos grandes economías, Estados Unidos y Europa, paralizadas.

La gran incógnita es China. Debilitamiento de las exportaciones, burbuja inmobiliaria y burbuja de la deuda de las corporaciones locales serían en cualquier parte factores más que suficientes para una crisis económica. Pero el gobierno comunista tiene instrumentos extraordinarios de política económica, mientras que carece de las respuestas flexibles que otorgan el estado de derecho para responder a las protestas sociales. Una gran explosión social en China tendría la fuerza de una bomba termonuclear y nadie quedaría al margen.

Las revoluciones árabes

Fueron ese cisne negro de 2011. De la primavera al invierno, han caído cuatro autócratas, hay un país en virtual guerra civil (Siria), la revolución se ha reprimido en Bahrein por una Santa Alianza sunní, Libia y Yemen amenazan con convertirse en estados tribales, dos monarquías (Marruecos y Jordania) han hecho reformas más o menos cosméticas, pero sólo en  Túnez la transición hacia la democracia avanza, mientras que en Egipto la virtual alianza entre el ejército y los militares puede desembocar en un nuevo autoritarismo o resolverse en un baño de sangre.

Con todo, el principio democrático, del gobierno por las mayorías, se ha instalado definitivamente en el mundo árabe. Cuatro gobiernos de partidos islamistas en solitario o en coalición con fuerzas laicas gobernarán en Marruecos, Túnez, Libia y Egipto. Tendrán que aprender no sólo a gobernar creando mayorías electorales sino aceptando la disidencia. No cabe duda que la democracia traerá un mayor conservadurismo social, porque conservadoras son mayoritariamente estas sociedades. ¿Funcionará este experimento? Lo que sabemos es que la represión del islamismo vencedor electoral en Argelia trajo una terrible guerra civil.

Tensiones estratégicas

Un año más, los grandes tensiones se centrarán en la bisagra de Oriente Próximo.

Las revoluciones árabes ha supuesto un reforzamiento de las fuerzas sunníes. La salida de Estados Unidos de Irak ha traído la ruptura del débil equilibrio entre sunníes y chiíes. Si los Assad terminan por caer en Siria ello supondrá en lo interno una represión de los alauíes y una nueva victoria del sunnismo sobre el chiismo. En año electoral, Irán no detendrá su programa nuclear y Estados Unidos y sus aliados reforzarán sus sanciones. En Israel, Netanyahu descolocado por las revoluciones árabes, no abandona la idea de un bombardeo contra Irán, aunque por el momento los servicios secretos, más prudentes que Bibi, parecen haberle disuadido. A todo esto, campaña electoral en Estados Unidos… Demasiadas tensiones en un mismo escenario.

Claro que tampoco hay que perder de vista el mar de China o la frontera de las dos Coreas, pero mientras China sea estable internamente, es poco previsible que las tensiones asiáticas produzcan una crisis mayor.

Los indignados

En 2012 habrá, sin duda, más motivos para indignarse. Esta por ver si los movimientos nacidos en 2011 consiguen establecer en los distintos países algunos objetivos por los que dar batallas y ganar victorias que puedan tener un valor simbólico. Personalmente creo que tendrían que entrar a formar parte de amplias alianzas sociales con otras fuerzas, pero dudo que lo hagan dado su cuestionamiento de todo lo institucional. Seguramente mejorarán su coordinación a nivel global, lo que les daría una enorme fuerza. En todo caso, su carácter liquido es su gran fuerza, pero también su mayor debilidad.

Derechos Humanos

2011 ha sido un año contradictorio. Por primera vez Naciones Unidas legitimó un intervención militar en el principio de responsabilidad de proteger. Pronto esa intervención superó los límites de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y perdió, pese a su carácter limitado y supuestamente quirúrgico. El Tribunal Penal Internacional abrió una causa por los crímenes cometidos por los dirigentes gadafistas, pero nadie ha sido capaz de poner ante un tribunal -libio o intenacional- a los asesinos de Gadafi.

España: el gobierno de los mercados y los empresarios

No hay más que ver las reacciones de los expertos financieros para ver como el gobierno del PP les tranquiliza. Basta escuchar a los dirigentes de la patronal para comprender que este es su gobierno. Ya lo sabemos, después de las elecciones andaluzas llegaran los grandes recortes para reducir el peso de lo público y dejar al estado social convertido en instituciones de beneficencia.

¿Cuál es la duda entonces? Una, si la sociedad aguantará este nuevo apretar de los tornillos. Y parece que sí, que todavía la familia sigue soportando el peso, así que salvo una respuesta de los indignados (¿los reprimirán los nuevos mandos del Ministerio del Interior?) no parece que vaya haber explosión social.

La otra incógnita es saber si el PP será capaz de administrar su poder institucional casi absoluto con prudencia, sin hacer tabla rasa con la ampliación de los derechos sociales, legado del gobierno Zapatero.

Comunicación

No hay duda de que 2012 nos traerá nuevas tecnologías para comunicar. Otra cosa es que sepamos emplearlas para mantener una conversación de altura que regenere el espacio público y no un simple cotorreo de patio de vecindad o, peor, de tertulia de telerrealidad. Habrá de todo, pero estoy convencido que los ciudadanos escrutarán cada vez a todos los poderes, incluidos a los propios periodistas.

Las empresas informativas seguirán explorando modos de hacer pagar por su información, mientras que seguirán intentando no pagar a los periodistas que la producen, convertidos en agregadores de contenidos o reemplazados por blogueros que trabajan gratis.

En España desembarcará el portaviones Huffington Post para colonizar el espacio de PRISA. ¿Tendrán que colaborar gratis las grandes firmas de la cuadra PRISA?.

En la televisión, la competencia privada se ha reducido a la lucha entre dos grandes grupos, que están rediseñando marcas y canales para mejor llegar con sus productos comerciales a los distintos segmentos de audiencia. El gobierno del PP les hará regalos, como se los hizo el de Zapatero, debilitando a las televisiones públicas.

Es difícil vender las autonómicas, pero todo apunta a que las concederán a empresas mixtas con participación de grupos regionales. En el caso de RTVE, los recortes son seguros. Con la pérdida de derechos deportivos es difícil que La Uno pueda mantener su liderazgo. Aquí la incógnita es si mantendrán un modelo de radiotelevisión pública independiente del poder político.

Para terminar con una nota positiva, uno de los éxitos tecnológicos de 2012 puede ser la televisión híbrida. Nadie mejor para sacarle partido que TVE con sus magníficos fondos documentales.

 

 

Adios a Havel


¿Cuántas veces las redacciones dieron por muerto a Havel en los 90? Sin embargo, de cada episodio de extrema gravedad salió adelante. No venció al cáncer, pero se acomodó a vivir con él. Del mismo modo, durante medio siglo Vaclav Havel luchó contra un régimen totalitario, que tras cada episodio de disidencia parecía que iba a doblegarle y al que, finalmente y a diferencia del cáncer, logró vencer.

Havel se ha ganado un puesto en la Historia como ejemplo de lo que la resistencia cívica puede conseguir, como modelo de referencia ética para un pueblo, pero también de lo difícil que es que un intelectual pueda convertir un aliento ético en políticas eficaces para su pueblo.

Havel guió a su pueblo en la Revolución de Terciopelo, pero no pudo impedir la ruptura de su país Checoslovaquia. Vaclav Klaus -el economista convertido al credo ultraliberal después de sestear en los institutos del régimen comunista mientras Havel entraba y salía de la cárcel- y Vldimir Meciar -el populista exboxeador- dividieron el país ante la impotencia de Havel y la indiferencia de la mayoría de los checos y eslovacos. Cabe decir en favor de ambos pueblos que no sólo la ruptura no fue traumática (a diferencia de las que entonces se desarrollaban en los Balcanes) sino que hoy las relaciones tanto institucionales como personales son excelentes.

Todavía de más calado es la derrota de ese ideal ético representado por Havel frente a lo que creo que el mismo llamó la pérdida del alma espiritual de sus compatriotas. La riqueza fácil, las más rastrera bazofia de la cultura de masas, la Praga en la que proliferan casinos gestionados por mafias no pueden ser más opuestos al espíritu del intelectual bohemio que fue Havel, pero son también consustanciales al capitalismo que defendió el político Havel.

Entrevisté a Havel en 2011 para el reportaje la Europa que viene (cuyo vídeo incrusto al final de esta entrada). No fue fácil lograr la entrevista y menos realizarla. Havel, presidente entonces en 2011, recibió al equipo de TVE en su despacho del Castillo de Praga. Correcto y profesional, sin embargo apenas podía ocultar su fastidio ante los preparativos técnicos de la entrevista. Las respuestas fueron erráticas, sin ninguna brillantez, llenas de lugares comunes. Al terminar la entrevista, no más de veinte minutos, aparecía cansado y sus asesores de inmediato le llevaron a otro compromiso institucional. Ya solos, la traductora, que le conocía bien, nos dijo «no sé que le pasaba hoy a este hombre.

Un dato que no sé si hoy será recordado en las notas necrológicas. Havel era hijo de un rico burgués que edificó en los años 20 un gran centro cultural y de ocio, que incluía cine, teatro, cafeterías. Por su origen social el régimen comunista le impidió hacer una carrera universitaria, pero no pudo impedir que se desarrollara como una figura en ese mundo de teatros y cervecerías de la bohemia intelectual de Praga.

Puede que al lugar donde haya ido Havel le esté esperando Alexander Dubcek para compartir una cerveza.


Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

La mirada de Gilad Shalit


AFP

Ahora que todo está dicho, ahora que los analistas han aportado su luz y los propagandistas su ruido, a mi me queda la mirada de Gilad Shalit.

Sus ojos traslucen un profundo desconcierto, cansancio, ausencia… El difícil reencuentro con la libertad y los afectos olvidados. ¡Que frío el abrazo con su padre!

Ahora le toca lo más difícil: los interrogatorios de los servicios de inteligencia, la recuperación de su lugar en el mundo. Y luego, luchar por no convertirse en un icono, por ser el mismo… o rendirse y aceptar la manipulación del icono.

Gilad es Ofer. Ofer es Uri. Gilad es Abraham.

Ofer es un personaje de la novela de David Grossman «La vida entera». Ofer, un joven israelí a punto de desmovilizarse se incorpora voluntario a una operación militar. Su madre, Ora, huye de su hogar para hacer imposible que le comuniquen la hipotética muerte del hijo. Es el atávico modo de proteger su vida. La novela es una angustiosa recuperación de la maternidad… y de la paternidad de un padre roto -Abraham- después de un cautiverio como prisionero de guerra, que se había negado a aceptar al hijo.

Y Uri es el hijo de Grossman, un joven soldado que murió en la guerra del Líbano cuando su padre estaba a punto de terminar el libro. Grossman, en sus palabras, siguió adelante para escoger la vida.

Llevo varios meses con la «La vida entera» y no puedo leer más de unas cuantas páginas seguidas, porque el dolor de los personaje zambulléndose en la maternidad-paternidad me acongojan de tal manera que no puedo seguir. Por eso para mi Gilad son esos personajes de ficción -Ofer, Abraham- pero también Uri, el hijo muerto de Grossman.

Cuando Shalit fue capturado todavía hacía información internacional. Me negué a utilizar el término «secuestro». No, un militar que es capturado en combate por una guerrilla que lucha legítimamente contra la ocupación de su patria no es un secuestrado, es un prisionero de guerra -aunque fuera capturado dentro de las fronteras reconocidas de Israel. Pero Gilad no fue tratado como un prisionero de guerra por Hamas. No tuvo acceso a sus familiares, a doctores independientes, a sus familiares y vivió todos estos años en total aislamiento. Fue sometido a un cruel secuestro, un verdadero crimen de guerra.

El episodio de este intercambio de cautivos no va a desatascar el conflicto, aunque puede haber establecido canales de comunicación entre Hamas y el gobierno israelí. Pero por lo menos deseo que Gilad Shalit pueda escoger la vida.

[Y para cerrar, esta entrevista de Pilar Requena a Grossman (En Portada, 14.03.2010)

Un corredor humanitario para Sirte


En Sirte se libra la que puede ser la última batalla de la guerra de Libia.

Si la guerra empezó con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, autorizando la intervención militar para proteger a los civiles y evitar una masacre en Bengasi, hace ya mucho tiempo que la OTAN viola y sobrepasa esta resolución con su implicación a favor de los hasta hace poco llamados rebeldes y ahora «fuerzas transicionales», por responder, al menos teóricamente, a las órdenes del Consejo Nacional de Transición (de hecho, estas fuerzas son un conjunto de milicias sin un verdadero mando unificado).

En la batalla por Sirte, los bombardeos necesariamente tienen que afectar a los civiles, pues no existe distinción entre civiles y combatientes ni son posibles los que eufemísticamente se denominan «ataques quirúrgicos» contra objetivo militares. Todos los testimonios hablan  de muerte indiscriminada de mujeres y niños. Los bombardeos de la OTAN sobre Sirte deben detenerse, so pena de incurrir en crímines contra la humanidad.

Puede haber quien se sienta satisfecho con la denuncia del «genocidio» de la OTAN, pero en esta situación lo verdaderamente urgente es establecer corredores humanitarios.

Cruz Roja denunció la gravísima situación que se vive en la ciudad, después de hacer llegar hace dos días suministros a uno de sus hospitales. Los representantes de la sociedad civil describieron al equipo de Cruz Roja terribles condiciones por falta de agua potable, medicamentos, productos de higienes y alimentos (especialmente alimentos infantiles).

Hace unas horas otro convoy de la Cruz Roja ha intentado llegar a Sirte, pero, según han constatado los periodistas de Reuters, los disparos de los sitiadores les han impedido culminar su misión de ayuda.

En este contexto, Amnistía Internacional pide el establecimiento de corredores humanitarios, con zonas neutrales y rutas de acceso para los trabajadores humanitarios.

Tan importante como que llegue la ayuda es que se permita la salida segura de los civiles. Hoy ha terminado la relativa tregua de 48 horas dada por el Consejo Nacional de la Transición. Durante este plazo los civiles que han salido no parecen haber sido maltratados, pero tampoco auxiliados. (Véase la crónica de Al Jazzira, al final de esta entrada).

Los que defienden Sirte no luchan por Gadafi, sino por su propia vida. No se rendirán fácilmente. Es hora de una nueva resolución de la ONU, estableciendo corredores humanitarios y exigiendo el respeto de los derechos de los civiles y el tratamiento de los combatientes de acuerdo con las leyes de la guerra.

Otras entradas sobre Libia:

Sarkozy y Cameron en Trípoli ¿misión cumplida en Libia?

Libia: violación de la resolución 1973

Los relatos de la guerra de Libia

Libia: objetivos difusos y daños colaterales

¿Declararía Vd. la guerra a Gadafi?