Expolio y pornocultura


Se me hace cuesta arriba hablar del Chiki-Chiki. Me resisto a hacer el juego al montaje. Pero no puedo por menos que hacerme eco de dos visiones que desmontan el montaje.

Javier Pérez Albéniz (El Descodificador, SoiTu) nos informa de que la gala con la que anoche castigó TVE a la audiencia fue confiada a la productora El Terrat. No es más que una manifestación más del expolio que las distintas empresas del Grupo Árbol somete a la RTVE presidida por Luis Fernández. Con la operación Eurovisión, TVE se ha convertido en una ventana y en un negocio para su competencia, la Sexta.

La otra visión, desde el análisis cultural, la aporta Francisco Rodríguez Pastoriza en el Faro de Vigo (Suplemento Sábado 12 de abril, p. 2). Pastoriza, periodista y profesor de periodismo cultural, enmarca el fenómeno en la teoría de la pornocultura, como un escalón más en la degradación de la pseudocultura. Y es que algunas de estas pretendidas expresiones culturales ofenden al pudor. Cito a Rodríguez Pastoriza:

«Con una melodía infantiloide, un ritmo que pretende emular al hip-hop (ya quisiera) y una letra sin sentido (ni siquiera del humor), su intención es la de crear una imagen de provocación hacia un concurso contra el que lo más fácil es hacer una parodia, lo cual no es el caso, ya que la maniobra no llega a alcanzar tal categoría, ni menos ser una sátira de la sociedad actual, como se quiere vender. La operación comercial amparada bajo la etiqueta friki (derivación españolizada de freak), lleva el nombre de Rodolfo Chikilicuatre y ya ha proporcionado a su protagonista, el humorista David Fernández, salido de un programa de televisión de la competencia, La Sexta, que presenta Andreu Buenafuente (responsable de la productora El Terrat, creadora del personaje, de la que fue director general el actual director de TVE Javier Pons), ha proporcionado, decíamos, el estatus de popular y millonario para una buena temporada. Si los acontecimientos mediáticos responden a las circunstancias por las que atraviesa una sociedad, habría que preguntarse qué es lo que está pasando en la sociedad española
de estos años. ¿Se puede relacionar este acontecimiento con los resultados del informe Pisa?….»

La fortaleza de la televisión convencional


La segunda oleada del informe Televidentes 2.0 (pdf) sobre los hábitos de consumo audiovisual en las distintas plataformas muestra muy malos resultados para la llamada televisión móvil. La mayoría de los usuarios consideran incómodo el dispositivo y no están dispuestos a pagar por su uso. Si algún contenido se aprecia sobre otros es la información. Mi opinión personal es que la televisión móvil no va a desarrollarse sobre la red 3-G, sino, como ya comenté, bajo la norma DBV-H. Para su desarrollo es necesaria la implicación de los proveedores audiovisuales (cadenas y productoras). Son necesarios productos específicos para el móvil (por ejemplo, boletines informativos, mini series) y adaptaciones de algunos productos de la televisión convencional. Los usuarios no están dispuestos a pagar, y menos los altos precios de la red 3G. Un modelo podría ser la difusión gratuitas por parte de las cadenas de productos básicos (boletines informativos, promociones) y otros productos de pago (por ejemplo, avances de series , resúmenes de goles).

Se consolida, en cambio, el consumo audiovisual mediante internet, fundamentalmente a través de las descargas de vídeos. Pero es llamativo que los vídeos descargados no traspasen plataformas: la mayor parte se consume en el ordenador, incluso en el propio ordenador en el que se ha descargado, aunque se afianza la tendencia a compartir estos contenidos entre amigos. El consumidor aparece más dispuesto a pagar en la plataforma internet, siempre que los precios sean razonables. Si tomamos como ejemplo el cine de estreno, el consumidor está dispuesto a pagar algo menos de la mitad de lo que cuesta una entrada a una sala. YouTube domina entre los portales de vídeo; los jóvenes cada vez cuelgan y descargan más vídeos.

El informe subraya que “la televisión convencional sigue siendo la principal fuente de la que se alimenta el consumo de contenidos audiovisuales en Internet». Uno de sus autores, Víctor Romero, concluye «sería un tremendo error olvidar el protagonismo y las fortalezas de la televisión convencional”.

Informe Sociedad de la Información 2007


Telefónica acaba de publica su Informe «La Sociedad de la Información en España 2007». Destaca el aumento de internautas y la mayor penetración de la banda ancha. Pero, pese al crecimiento, seguimos encontrándonos por debajo de la media de la UE.

Personalmente, lo que más me ha interesado es el capítulo dedicado al proceso de convergencia de la televisión. Como comienza el informe de Salvador Pérez Crespo, del que se extrae el capítulo, «hubo un tiempo en que todos sabíamos perfectamente lo que era la televisión», pero el proceso de convergencia ha aumentado las posibilidades de visionar vídeos, más allá del medio tradicional. Estas posibilidades se resumen en la siguiente tabla.

Hoy por hoy, la inmensa mayoría de los contenidos son producidos para la televisión tradicional. Muchos de ellos son canibalizados por los nuevos medios nacidos en el ciberespacio. En otras ocasiones, los acontecimientos nacidos en el ciberespacio son canabilizados por las televisiones tradicionales. Con todo, el ámbito de visionar preferente sigue siendo el salón y la gran pantalla.

Todo se mueve, todo converge, pero lo importante son los mensajes. ¿Ha muerto la televisión? Parece que, de momento, no. De lo que no cabe duda es de omnipresencia de la información audiovisual.

Publicidad y vídeo en BBC News


La BBC ha introducido algunos cambios de diseño en su portal de información news.bbc.co.uk.

Sus editores explican estos cambios. La página se ha ensanchado (ahora se usa una definición de 1024 píxeles), y como consecuencia las imágenes son más grandes y hay más espacio libre. En general, a mi juicio se gana en legibilidad.

Pero lo que quiero comentar no son los cambios generales de diseño. Se refieren a la presentación del vídeo y a la introducción de publicidad.

Se introduce ahora, junto con el sistema de streaming en RealVideo o WindowsMedia, vídeo en formato Flash 9 incrustado en la página. Según los editores, se trata, entre otras cosas, de lograr un tratamiento más integrado de texto, sonido y vídeo, permitiendo que el periodista integre en su relato los distintos elementos. La idea parece buena, pero la verdad es que en los ejemplos mostrados (Video games ratings faces overhaul, Google your way to a wacky office) el vídeo aparece como un encabezamiento previo a la lectura del texto, sin vinculación entre ambos elementos. La verdad es que desde la página principal no se accede, por el momento, a ninguno de estos vídeos incrustados. También se anuncia la posibilidad próxima de sindicar e incrustar estos contenidos en blogs y páginas personales, prestación todavía fuera de servicio, y que ya ofrece, por ejemplo, Reuters (aunque luego WordPress no nos permita incrustar estos vídeos).

El lenguaje hipertexto permite una navegación infinita que construye un nuevo texto a partir del propuesto por el autor. En ese nuevo discurso virtual el lector integra mentalmente elementos expresivamente diversos como texto, vídeo y audio. La solución clásica de abrir una ventana emergente para visionar el vídeo, descargado en sistema streaming, es perfectamente coherente. Pero las nuevas posibilidades técnicas, como las ofrecidas por el vídeo en formato Flash, nos abren una nueva perspectiva: construir un nuevo lenguaje audiovisual. El lenguaje audiovisual se basa en la dialéctica entre la imagen y el sonido. El nuevo lenguaje integraría en esa relación permanente el texto. Sería un paso adelante con respecto al lenguaje audiovisual clásico, pero un paso atrás, si se quiere, con respecto a la intertextualidad que permite la navegación a través de los hipervínculos. En otras palabras, se trataría de dar de nuevo un control al autor sobre un texto cerrado en el que se integre texto, sonido e imagen. Por supuesto, el desarrollo de este nuevo lenguaje, que me atrevo a denominar hiperaudiovisual, sería perfectamente compatible con la navegación hipertexto, de modo que el lector pudiera tanto leer el texto audiovisual propuesto por el autor, como construir su propio texto, saltando de enlace en enlace.

Otra de las novedades en el portal informativo de BBC es la publicidad. Desde hace meses, los usuarios que accedían a la página desde fuera del Reino Unido, encontraban un banner publicitario. Ahora, al ensanchar la página, la publicidad se hace estática y se coloca discretamente en la fila de la izquierda. La publicidad aparece también como presentación previa a los vídeos (gestionados por DoubleClick ad) cuando estos se visionan desde fuera del Reino Unido en alta calidad.

¿Por qué los usuarios que acceden desde el extranjero disfrutan de publicidad? La cuestión tiene que ver con la financiación del servicio público. Como es sabido, la BBC, como casi todas las radiotelevisiones públicas europeas, se financia por una tasa especial o canon. Esa financiación cubre los servicios nacionales, mientras que los servicios prestados fuera del territorio nacional tienen que buscar otra forma de financiación. De acuerdo con las normas comunitarias de financiación, los servicios que no se consideren estrictamente servicio público tienen que ser financiados en régimen de competencia. En otras palabras, resultaría competencia desleal recurrir a la financiación publicitaria dentro del Reino Unido, mientras que, en cambio, para los servicios prestados hacia el exterior existen limitaciones para usar la financiación preveniente del canon.

Por eso, el público británico ya puede visionar o descargar gratis cualquier programa emitido en la última semana por las distintas cadenas de la BBC, mediante la función i-Player. La BBC anuncia una versión para ser utilizada fuera del Reino Unido, que, previsiblemente, incorpore limitaciones y alguna forma de publicidad.

Convergencia… también en el canon televisivo


Cuatro países europeos son líderes en número de líneas de banda ancha por habitante: Suecia, Dinamarca, Holanda y Finlandia.  En total 8 países de la Unión Europea superan en penetración de la banda ancha a Estados Unidos y Japón. Son cifras recogidas por el International Herald Tribune, en una entrevista con la Comisaria de Telecomunicaciones, Viviane Reding. Europa también es líder en telefonía móvil, aunque Japón y Corea del Sur van por delante con algunas aplicaciones del multimedia móvil. Por eso tiene tanta importancia la decisión que acaba de tomar la Comisión Europea de adoptar como para la televisión digital móvil la norma Digital Video Broadcasting Handheld (DVB-H), desarrollada por el gigante finlandés Nokia (Reuters).

La decisión despeja incertidumbres y abre la vía a que los dispositivos móviles puedan recibir los canales de televisión clásicos, abiertos o de pago, pero sin necesidad por pagar por la transferencia de información a través de las redes 3G. Es posible que determinados contenidos especialmente concebidos para los dispositivos móviles sigan ofreciéndose como atractivo añadido en los portales 3G de las operadoras de telecomunicaciones, pero, al tiempo, las cadenas tradicionales tendrán que adaptar sus programas a la televisión digital móvil y concebir nuevos contenidos y narrativas audiovisuales para la televisión en movilidad.

La convergencia avanza y no siempre en perjucio de los medios tradicionales. Suecia se dispone a gravar con el canon que financia a la radio y la televisión pública a los poseedores de un ordenador (The Local). La medida coincide con el anuncio de la televisión pública SVT de difundir todas sus programaciones simultáneamente por internet. Los que ya posean una licencia (el 90% de la población) estarán exentos de pagar el canon de 2000 coronas anuales, 211 euros, de modo que la medida afectará principalmente a estudiantes que viven solos o en pequeñas comunidades. Una medida semejante ya se ha tomado en Alemania.

El ordenador hace tiempo que se ha convertido en una pantalla más que rivaliza con la del salón o los dormitorios en tmostrar programas y contenidos audiovisuales. Las televisiones ofrecen la transmisión simultánea o difusión sincrónica de la programación (streaming, P2P) y la posibilidad de descar programas completos o fragmentos. Esta difusión en red está lejos cuantitativamente de la difusión por emisión, pero crece cada día en número de espectadores e influencia. Las televisiones públicas que se financian mediante un canon o licencia (todas las europeas menos la española) tienen que diversificar sus fuentes de financiación y adaptarlas a la fragmentación de la audiencia entre las distintas plataformas.

Para eso hace falta un básico consenso social y político. ¿Se imaginan la polémica en España?

Menos humos, blogosfera


La mayoría de los norteamericanos no leen los blogs políticos. Así titula Reuters la información en la que da cuenta de una encuesta realizada por Harris sobre 2.302 adultos. Sólo un 22% lee regularmente (al menos varias veces por mes) blogs políticos, frente a un 56% de los encuestados que no lo hace nunca. Otro 23% sólo varias veces al año. Sorprendetemente, los resultados en los jóvenes son peor que entre los mayores. Sólo los leen un 19% entre 19 y 31 años, mientras que el porcentaje sube hasta el 26% en los mayores de 63. Y eso en el país con una blogosfera más potente.

En un análisis a vuela pluma, los datos parecen indicar que la influencia política de la blogosfera está limitada a un segmento de la población, siendo el interés político mayor a mayor edad. O visto de otra manera, los medios tradicionales siguen ejerciendo una influencia política predominante. Desde mi punto de vista, los blogs son más importante por su repercusión en los medios tradicionales que por su impacto directo en los internautas. En Estados Unidos, lo mismo que en España, los blogs políticos están muy polarizados y son utilizados para lanzar campañas políticas. Los blogs conservadores y ultraconservadores están muy bien organizados y suponen una red muy potente. Piénsese, por ejemplo, en el papel jugado por estos blogs en la dimisión precipitada de Dan Rather, después de caer en la trampa de unos documentos falsos sobre el historial militar de George W. Bush, o en la campaña contra el candidato Kerry de sus supuestos camaradas de armas en las lanchas rápidas durante la guerra de Vietnam.

Otro dato que invita a relativizar el seguimiento de los cibermedios son los de audiencia de los debates cara a cara entre Zapatero y Rojoy. Según los datos elaborados por la empresa Lixesa para la Academia de la Televisión (El País 7-3-08) durante el primer debate, el 25 de febrero, la señal suministrada por la Academia recibió 398.548 peticiones de vídeo, realizadas por 144.666 usuarios únicos… Todo un acontecimiento en la red, pero que palidece frente a los 13.043.000 espectadores que lo siguieron por la televisión tradicional. En el segundo cara, la televisión perdió un millón de espectadores, saturados, seguramente, de un debate estéril. Pero los internautas se cansaron todavía mucho más: sólo se registraron 217.107 peticiones de vídeo y 87.034 usuarios únicos. Y es que el debate era un acontecimiento mediático, no un ciberacontecimiento y el público apostó por verlo en el medio tradicional. La tele gana al cibervídeo.Vaya, que se ve más cómodamente desde el sillón que tecleando en el ordenador. Y todavía hay quien dice que la televisión ha muerto.

En cambio, el triunfo de Rodolfo Chikilikatre para Eurovisión sí que es un ciberacontecimiento . Según RTVE, 2.024.460 internautas votaron en MySpace para elegir al candidato español al festival. Chikilikuatre se llevó 109.905 votos ¡más que usuarios únicos del segundo cara a cara! El ciberacontecimiento es un buen vector del movimiento friki y sirve bien a la movilización social. El acontecimiento mediático crea una ilusión de participación.

Así que, menos humos blogosfera… Pero ¡ay! de quién desprecie su influencia.

Segundo cara a cara: otra ocasión pérdida


photo_tve-1_2008_0304_001700859.jpgEl debate ha terminado y todos dan su ganador. Me resisto al juego. Ciertamente, los dos cara a cara han sido movilizadores, pero también hipnóticos. Poco han aportado al esclarecimiento democrático porque no han sido sino repetición de lo ya sabido y un rosario de datos interpretados o manipulados a conveniencia. La profesora Rosa Berganza nos recuerda en el Portal de la Comunicación los estudios que sostienen que el «enfoque estratégico» de la información política, esto es este juego de ganadores y perdedores, no conduce sino a una «espiral del cinismo». Juan Varela, por ejemplo, ha seguido en directo el debate mediante Twiter como si fuera un combate de boxeo… Todo el mundo ha despreciado el debate a siete, que no fue, desde luego, un hito en la historia del espectáculo televisivo, pero que, sin embargo, no sólo permitió oir a otras fuerzas políticas, sino ver un planteamiento más abierto de nuestro presente y futuro.Volviendo a este segundo cara a cara. Zapatero se adapta mejor a los requerimientos del medio, pero Rajoy se ha vuelto a mostrar como un contrincante correoso y seguro en sus posiciones.

Novedades. Quizá el pasado ha pesado menos que en el debate anterior. Zapatero ha avanzado un plan económico para afrontar la desacelaración económica. Rajoy ha anunciado pactos de estado en las cuestiones esenciales. ¡Ah! La gran novedad que anunciaba Zapatero parece que era ese Libro Blanco que, dijo, estará mañana a disposición de los internautas.

Aciertos de Zapatero: «apoyaré sin condiciones la política antiterrorista de cualquier gobierno». Otro acierto: los «comprometo…» (resonancias del «puedo prometer y prometo». Error: volver sobre Irak y el 11-M. Otro error: ciertos gestos de displicencia hacia el contrincante.

Aciertos de Rajoy: la economía (sólo le ha faltado aquello de «Es la economía, estúpido»). ¿Otro acierto?: reconocer que hará el trasvase (por antonomasia se entiende que el del Ebro), algo que se ha resistido a hacer en campaña.

Decepcionante el bloque de futuro. De acuerdo en apostar por la educación y la innovación, para terminar hablando de la vivienda. Falta visión de futuro en estos líderes… O será que es el país el que no tiene visión de futuro.

Innovación y convergencia en la página electoral de RTVE


La campaña electoral le ha sentado bien al sitio de RTVE. Sigue siendo preferentemente institucional y promocional, pero ha incoporado una página electoral de carácter informativo completamente innovadora.

La novedad más importante es la integración de texto y vídeo. Y para ello se ha escogido el cara a cara Zapatero-Rajoy. La aplicación vincula el texto de la transcripción con el momento correspondiente de vídeo, de manera que se puede navegar por el texto para acceder al vídeo y viceversa. El vídeo se encuentra minutado por bloques y es posible acceder al texto buscando también por palabras claves. Así, por ejemplo, sabemos que cada uno de los candidatos mencionó el término «eta» en 17 ocasiones y podemos acceder al momento concreto del vídeo.

Esta interrelación de vídeo y texto es una notable novedad notable, no implementada, que yo sepa, hasta ahora en otros sitios de televisiones que explotan su propios vídeos. Esta sincronización entre palabra escrita e imagen en movimiento abre nuevas posibilidades en el lenguaje audiovisual. No sólo resulta útil para las personas con discapacidad, sino que ofrece la posibilidad general de recibir el mensaje por un doble canal sensitivo y, por tanto, mejora su eficacia comunicativa.

No es la única novedad. En la línea habitual de convergencia entre radio, televisión y gráficos, en la página encontramos vídeos de TVE, sonidos de RNE y gráficos con datos electorales. Y entre los vídeos de TVE, algunos en relación con las campañas electorales de valor histórico, como el famoso «Puedo prometer y prometo» de Adolfo Suárez. No falta, claro, un vínculo con el canal de TVE en YouTube. Y una buena funcionalidad, la posibilidad de incrustar los vídeos en la propia página o blog (lamentablemente, wordpress que aloja este blog no permite la incrustación de vídeos fuera de las más habituales plataformas como YouTube).

Esperemos que todo esto sea un anticipo de un verdadero portal informativo.

La esterilidad de un falso debate


Bueno, ya he terminado el primer asalto… el primer cara a cara «histórico»… Pues para este viaje no hacían falta tantas alforjas.

Cualquier democracia, representativa, directa o participativa se basa en la deliberación. La deliberación es el proceso por que, mediante el diálogo, el debate y la confrontación de ideas, opiniones y posiciones se determinan las opciones colectivas. En la democracia representativa -y la nuestra es básicamente una democracia representativa con algunas gotas de democracia directa y participativa- el parlamento es el espacio de deliberación por excelencia. El parlamento es el lugar para vencer dialécticamente, pero también para convencer al oponente y, desde luego, para convencer a la opinión pública. Nuestra tradición parlamentaria era la de los debates caóticos y desordenados, dominados a menudo por la irrupción de lo que se llamaba diputados «jabalíes»; pero también un parlamento de magníficas piezas oratorias -«Grande es Dios en el Sinaí, pero más grande es en el Calvario», Castelar; «España ha dejado de ser católica», Azaña- que eran verdaderos hitos de cambios históricos. La democracia del 78 no fue capaz de establecer procedimientos parlamentarios ágiles, los políticos ya no tienen formación oratoria y leen sus discursos y la disciplina de partido hace imposible convencer desde la tribuna al adversario, aunque en el trabajo parlamentario cuando los focos se apagan el pacto es posible. Pero, con todo, de vez en cuando, en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo salta la chispa del verdadero debate.

La televisión descubrió los debates entre candidatos en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 1960. La teoría dice que John F. Kennedy ganó porque Nixon se negó a maquillarse… cuando en realidad es que Kennedy ganó porque encarnaba un cambio de generación. Desde entonces, la democracia se ha convertido en democracia mediática: el foro de las ideas y de la confrontación se ha trasladado a los medios. Y en esa democracia mediática, los debates electorales son la gran atracción. Ha habido grandes debates entre varios candidatos (no ha habido más que seguir los debates entre los candidatos demócratas en las primarias norteamericanas en curso) y magníficos debates entre dos candidatos. Nuestra democracia no es bipartidista, pero los debates cara a cara favorecen el bipartidismo. Pero aún así los debates entre los dos líderes de los grandes partidos (que no candidatos a la presidencia del gobierno, porque nuestro sistema es parlamentario) han sido la excepción. Para que existan estos debates, y salvo que una ley que los impongan, es necesario que los dos políticos perciban que algo pueden ganar y esto ha sido la excepción en la corta historia de nuestra democracia.

En estas circunstancias, los presentes debates se han vendido como un acontecimiento histórico. En realidad, se han construido como acontecimientos mediáticos y cómo acontecimientos mediáticos han sido más importantes sus prolegómenos, la pugna entre medios y las consecuencias extraidas por los medios que el acontecimiento en si mismo.

Se nos ha enseñado hasta el último detalle del decorado y a esta hora, pasada media hora de la media noche, los tertulianos habituales repiten con machacona disciplina que el «suyo» ha sido el ganador, el menos crispador, el más convincente… Y mañana vendrá la guerra de las audiencias. Y los especialistas que analizarán corbatas y gestos.

La realidad es que la normas pactadas por los partidos han sido un corsé tan rígido, un escudor protector de ambos, que todo se ha limitado a repetir las consignas habituales y los desencuentros sabidos, con un punto de indignación ensayada hasta la saciedad. Ni una chispa de verdadero debate. Ni un reconocimiento del adversario. Ni una rectificación. Ni siquiera un ataque de calado. Todo ha sido una confrontación ritualizada, que oculta datos básicos ¿Alguno ha hablado de la economía del ladrillo, responsable en gran parte del auge económico pasado y del parón económico actual? Penoso el debate sobre los desafíos del futuro, donde se ha terminado hablando de quién va en helicóptero a los entierros por los incendios forestales. Ni una gota de autenticidad; ni una gota de novedad.

La única virtualidad de este acontecimiento mediático puede haber sido encender el interés político; pero, ¡ojo! la repetición de estos eventos puede saturar, sobre todo si son tan aburridos como el de esta noche.

¿Propaganda o información electoral?


TVE ha llegado a un acuerdo con los partidos para sustituir los tradicionales bloques de propaganda electoral por spots de 30n segundos, con un tiempo total igual al del 2004 y con criterios de proporcionalidad. La Junta Electoral ha aprobado el acuerdo. Luis Fernández, con su tradicional triunfalismo, califica el acuerdo de «avance histórico en la comunicación política».

No hay duda que los bloques gratuitos de propaganda electoral eran un inútil antigualla. Pero tenían un valor para las candiatura locales. La información suministrada por RTVE afirma que todavía «faltan por cerrar detalles para el mismo formato con los partidos minoritarios en las desconexiones territoriales». Los spots son más modernos que los bloques, pero no dejan de ser propaganda, propaganda vestida con los códigos de la publicidad. ¿Convencerán a los electores? No sé, me parece que los votantes españoles tienen el colmillo muy retorcido…

Pero de lo que nada dice RTVE es que pasa con la información electoral de los telediarios y diarios hablados. Desde 1982 la cobertura de las campañas electorales fue haciéndose más profesional y más compleja, al tiempo que más dependiente de los partidos. La regla de aplicar a estos espacios informativos las mismas reglas de proporcionalidad que a los bloques gratuitos ha llevado a enfeudar esta información a los partidos. En las últimas campañas, son los propios partidos los que facilitan la señal de televisión realizada de sus grandes mítines, que se sincronizan con los telediarios, sin que se advierta a los espectadores de que esa imagen ha sido producida por el propio partido. Los periodistas se convierten en cronistas palaciegos, que tienen que pactar con las potentes maquinarias de propaganda de los partidos los actos a cubrir y las declaraciones. En fin, información convertida en propaganda, pero empaquetada con los códigos de la información de actualidad. Un sistema que afecta a todas las televisiones, no sólo a TVE.

Desde hace dos campañas electorales hay un clamor entre los periodistas para buscar una alternativa. Entre tanto, se extiende entre los periodistas, sobre todo entre los catalanes, la negativa a firmar o aparecer en imagen.

Terminar con esa información-propaganda de campaña sí que hubiera sido un avance histórico en la comunicación política. ¿Para cuando una verdadera información electoral? Una información que analice programas, enfrente a los políticos con su promesas incumplidas, profundice en los grandes cuestiones planteadas por los candidatos, una información (que no debates o entrevistas, que eso es otra cosa) que dé voz a los ciudadanos.