Imágenes de la globalización: Sri Lanka


En medio del silencio casi universal decenas de miles de civiles se encuentran atrapados en los últimos coletazos de una guerra que ha convertido a estas gentes en desplazados, refugiados en su propia tierra.

Sri Lanka, la Ceilán de los que estudiamos geografía en los 60, esa isla, con forma de lágrima, en el Indíco, al sur de la India, fue primero ocupada por los portugueses para terminar formando parte del Imperio Británico. Los británicos trajeron de la India a trabajadores tamiles, que asentaron en el norte y noreste de la isla. La mayoría originaria, los cingaleses, budistas, consideraron a los tamiles, hindues, una minoría privilegiada. Colonialismo y movimientos de población están en el origen del conflicto.

Después de la independencia, en los 80, estalló la guerra entre el gobierno dominado por los cingaleses y las milicias constituidas por los tamiles, los Tigres Tamiles. A mediados de los 80, India envió una fuerza de pacificación, que pese a los lazos de los tamiles con sus parientes del estado indio de Tamil-Nadu, no favoreció a la guerrilla. La venganza llegó en 1988 con el asesinato del primer ministro indio, Ravij Gandhi, por militantes tamiles. El conflicto se alimentó de nacionalismo identitario y se proyectó en forma de magnicidio a la vecina India.

En los 90, la capital del país, Colombo, se convirtió en escenario frecuente de sangrientos atentados con bomba. Los Tigres precedieron en el uso de terroristas suicidas (mujeres incluidas) a Al Qaeda y las milicias palestinas. En 2002 se llegó a un acuerdo de paz, roto frecuentemente por ambas partes y que degeneró en guerra abierta en 2006. Desde entonces, los Tigres han ido perdiendo territorios hasta quedar confinados en una estrecha franja. Se ignora con exactitud cuantos civiles están atrapados en ese infierno. Ni el gobierno abre corredores humanitarios ni la guerrilla los permite salir. Los bombardeos afectan a los precarios hospitales que se mantienen en la zona. El enviado de la BBC relata lo que se supone está ocurriendo detrás de las líneas que el ejército no permite traspasar a los informadores.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

Sri Lanka no tiene grandes recursos naturales ni es un territorio estratégico para las grandes potencias. Ello explica el clamoroso silencio informativo. Ha sido y es uno de esos conflictos olvidados. Lo que allí ocurre  es un caso de crímenes contra la humanidad,  para afrontar el cual la comunidad internacional debiera de invocar el principio de responsabilidad de proteger, esto es, facilitar a esta población la protección que su gobierno le debe y le niega.


(Otras entradas de la serie
Imágenes de la globalización: Piratas del Índico, La Nueva Gripe, Refugiados, Pakistán)

Imágenes de la globalización: refugiados


La mirada de esta joven madre y las heridas de su hijo son todo un resumen del destino de más de 30 millones de personas en todo el mundo. Ellos han sufrido el fuego cruzado del Ejército de Sri Lanka y de los Tigres Tamiles. Otros quedaron atrás, ellos han sobrevivido, pero ahora empieza un nuevo calvario.

Como ellos, refugiados, huyendo en masa de la guerra, el conflicto o el exterminio, acogidos renuentemente, cuando no con abierta hostilidad en los países vecinos. Viviendo en tiendas o bajo plásticos, en gigantescas aglomeraciones que terminan por convertirse en míseras ciudades permanentes.

Como ellos, desplazados, refugiados en su propio país, hostigados por ejércitos y milicias, a menudo sin la asistencia de organizaciones internacionales, a las que las fuerzas combatientes o los paramilitares impiden prestarles ayuda. En este capítulo, Colombia tiene el ominoso honor de ocupar uno de los puestos más altos de la escala, con cuatro millones de desplazados, expulsados por el ejército, las guerrillas o los paramilitares de sus casas y sus tierras, codiciadas para plantar coca, o ser explotadas con cultivos intensivos como la palma, que mata la diversidad natural de aquellas ricas regiones.

Como ellos, solicitantes de asilo, que piden el amparo para sus derechos que se les negaron en sus países, y que en los nuestros, tan democráticos, cada vez más se les rechaza, por si fuera el caso de que no huyeran de la guerra o el exterminio, sino simplemente del hambre.

Como ellos, apátridas, a los que algún estado ocupante, genocida o con alto grado de estima de una identidad uniforme, les niega. No son nadie. Hasta el derecho a ser protegidos por un estado (más bien a ser explotados) se les niega.

Palestina, Tibet, Afganistán, Croacia, Bosnia, Serbia, Kosovo, Ruanda, Uganda, Darfur, Colombia, seguro que olvido bastantes de los conflictos que en la segunda parte del siglo XX han generado eso 30 millones de huidos de la barbarie. De los campos de refugiados de hoy saldrán los guerrilleros y los terroristas de mañana.

Ante nosotros se encuentran en pleno funcionamiento dos fábricas de refugiados (desplazados), en Sri Lanka y Pakistán. Ambos conflictos son buenos ejemplos de conflictos globalizados. Para no alargar esta entrada, les dedicaré las próximas.

(Otras entradas de la serie Imágenes de la globalización: Piratas del Índico, La Nueva Gripe, Sri Lanka, Pakistán)

Imágenes de la globalización: piratas del Índico


Hace poco más de un año, el 8 de abril, en plena crisis de los alimentos (¿se acuerda alguien de las subidas de precios y de los desabastecimientos de cereales?) una foto de Robert Zoellick,  mostrando en una rueda de prensa un pan me sugirió una entrada en este blog Imágenes de la globalización. 3504 vistas ha tenido esa entrada, la más visitada de este blog.

Cada día, miles de personas escriben en Google «imágenes», «globalización» (o «imajenes», «globalisasion») y el buscador remite a una decenas esta página, seguramente porque, de forma inadvertida, tuve el acierto de utilizar como título un gran argumento de búsqueda. Muchos de los que llegan a la página quedarán decepcionados, porque seguramente buscan un elenco de imágenes que reflejen las distintas manifestaciones de la interdependencia mundial que hemos dado en llamar globalización. Así que, para compensar la decepción doy comienzo a una serie de «imágenes de la globalización». No siempre las imágenes más representativas están disponibles, así que utilizaré fotos para también las imágenes que la propia palabra crea. Empiezo con un tema de actualidad: piratas en el Índico.

PIRATAS DEL SIGLO XXI

Las aguas del Océano Índico en el Cuerno de África, salida del Mar Rojo, es una de las regiones marítimas más navegadas. Petroleros, mercantes siguen la ruta del Mediterráneo hacia la India o el sureste asiático. También pesqueros de altura, como los atuneros españoles, faenan en una aguas muy ricas. Y de repente, irrumpen los piratas, como si de una novela de Salgari se tratara (¿leen nuestros adolescentes a Salgari?). Para los españoles la primera irrupción informativa del fenómeno fue el secuestro del Playa de Bakío, liberado tras pagar cuantioso rescate.

Los piratas ponen en peligro dos manifestaciones de la globalización: el comercio mundial y la pesca intensiva. Incluso los piratatas ponen como excusa el expolio de sus mares por los pesqueros españoles, japoneses o coreanos. Pero para que la industria del secuestro funcione son necesarias también algunas herramientas propias de la globalización. Los piratas viajan a bordo de frágiles embarcaciones y usan viejos kalasnikov, pero se han dotado de comunicaciones por satélite, que les permiten coordinarse y localizar a sus presas. Sin embargo, la herramienta más sofisticada no son las telecomunicaciones sino la ingeniería financiera. Despachos de abogados de Londres llevan la voz cantante en las negociaciones y los rescates son colocados en cuentas en paraísos fiscales, desde lo que se hace llegar luego una parte en metálico.

La respuesta de la llamada «comunidad internacional», esto es de los países con intereses globales o específicos (como España, para proteger a sus pesqueros) ha sido enviar una flota a una zona marítima inmensa. En esta reedición de la diplomacia de las cañoneras, la OTAN ha mandado un contingente, en el que cada navío aplica sus leyes nacionales para afrontar el desafío. No existe ninguna autoridad o tribunal internacional para luchar contra la piratería. Una vez más, faltan las instituciones para gobernar la globalización.

¿DE DÓNDE SALEN LOS PIRATAS?

Los informaciones nos hablan de Somalia como un estado fallido. Es cierto, pero no nos explican cómo se ha llegado a esta situación. Los piratas no son más que los miembros de algunos subclanes que han convertido la piratería en una industria. Somalia está fragmentada en territorios con distintas características y distinto pasado colonial. En ausencia de una autoridad política (nacional, regional, ni siquiera local) las únicas leyes son las tradicionales que vinculan y oponen a una compleja estructura social de clanes, subclanes y familias.

El origen último está en el colonialismo (francés, inglés, italiano) y la causa más próxima la guerra fría. El dictador Siad Barre quiso implantar el socialismo científico. Fue derrocado en 1991. Desde entonces, el caos. A partir de ese momento, Somalia irrumpe periódicamente en el flujo de la información global.

A finales del 91 la lucha de todos contra todos desató en toda Somalia, pero especialmente en su capital Mogadiscio eso que desde entonces viene llamándose emergencia humanitaria. Falta de alimentos provocada por los combates, sí, pero también por la imposición del Banco Mundial de que se privatizaran los servicios veterinarios. Somalia que exportaba camellos y ganado ovino a Arabia Saudí ve morir a sus ganados.

En el otoño del 91 una coalición internacional acaba de ganar la Guerra del Golfo. Por entonces nos contaban que la Historia había terminado, así que Bush padre, a punto de dejar la presidencia, quiere demostrar que existe un nuevo orden mundial y pone en marcha, con la aquiesciencia de Butros Gali, la operación Restaurar la Esperanza. Como parar la carnicería en la antigua Yugoslavia parecía imposible, ¿qué mejor que lanzar una operación para pacificar un pequeño país sin ejército?

El desembarco en las playas de Mogadiscio de los marines se escenifica como un evento mediático. Hay más cámaras que soldados… Es la operación militar-humanitaria perfecta para las fechas navideñas, la primera manifestación de la ingerencia humanitaria. Pero pronto esas fuerzas internacionales toman partido en contra de uno de los señores de la guerra, Mohamed Aideed. Las calles de Mogadiscio se convierten en trampas mortales. Un helicóptero Black Hawk es derribado y su piloto arrastrado por la multitud. Las imágenes causan un trauma en Estados Unidos. El episodio marcará la primera presidencia de Clinton y su inhibición en Bosnia y Ruanda. Black Hawk se convirtio en película, es hoy uno de los videojuegos más populares. Imágenes de televisión, cine y virtuales que fueron una de las fuentes que alimentaron el revanchismo norteamericano que buscaba desquitarse en Irak.

Durante una década, Somalia se cuece en su propia barbarie, sin apenas atención del resto del mundo. Las ONGs, la globalización del humanitarismo, trabajan en muy difíciles condiciones.

Todo vuelve a cambiar a partir del 11-S. Los servicios secretos occidentales creen ver que Somalia puede ser la alternativa para el santuario que Al Qaeda ha perdido en Afganistán. Hay una semejanza. Al igual que en Afganistán los estudiantes islámicos, los talibanes, habían conseguido implantar un orden terrible (pero orden al fin y al cabo), en Somalia, las milicias de una coalición de tribunales islámicos  locales van poco a poco controlando Mogadiscio.

¿Cómo combatir el peligro islámico? Alentando la intervención de Etiopía. En principio, el ejército etíope parece vencer a las milicias islámicas, pero pronto el magma somalí enguye a los invasores. Etiopía terminará por retirarse.

Las milicias islamistas vuelven a Mogadiscio, pero los occidentales parecen haber aprendido la lección y deciden confiar en un nuevo presidente,  que promete poner orden y terminar con los piratas. Dicen que es «islamista moderado». Vaya… El caso es que una conferencia de donantes le ha prometido 165  millones de euros. ¿Adivinan quién será el mayor pagano? Sí, la Unión Europea.

¿Cuál será el próximo capítulo, la próxima imagen de esta historia de globalización?

(Otras entradas de la serie Imágenes de la globalización: La nueva gripe, Refugiados, Sri Lanka, Pakistán)

Obama da una victoria a la impunidad


Obama ha dado una gran victoria a la impunidad al renunciar a juzgar a los agentes de la CIA que torturaron y a los ideólogos y leguleyos que buscaron los pretextos legales. La mal entendida razón de Estado ha triunfado.

Los memorandos legales se han revelado en última instancia, cuando un tribunal iba a exigir su publicación, conforme la Information Act. La CIA, esa institución de las tinieblas, ha prevalecido. ¿Cómo permitir que algunos de sus agentes fuera a ser juzgado?

En realidad lo que ha hecho Obama es dar por buena la doctrina de la obediencia debida. España y Argentina han expulsado de sus legislaciones -con no poco dolor y sangre- a esa institución de la impunidad.

El presidente que pretende cerrar Guantánamo dice que hay que mirar al futuro, no al pasado. En Chile, Argentina o Sudáfrica saben que no hay futuro si no se exponen y se cauterizan las heridas del pasado. En España todavía penden sobre nuestro futuro las violaciones de los derechos humanos de hace siete décadas. En Perú, con la condena de Fujimori, el estado de derecho ha vencido a la impunidad.

Actualizo esta entrada (2-05-09) con la referencia al Informe de Amnistía Internacional Mensajes Contradictorios y el vídeo correspondiente de la Ong. En esencia, AI denuncia que los cambios han sido más simbólicos que sustanciales.

Turquía y Armenia avanzan hacia la normalización


Barack Obama reabrió durante su gira europea la siempre latente cuestión turca. Al recomendar a la Unión Europea el ingreso de Turquía no hizo sino reafirmar una posición tradicional de Estados Unidos, que es vista por muchos en Europa como una ingerencia. Sarkozy -faltaría más- adoptó la pose de independencia y le constestó que ese es un asunto interno de los 27.

No sé si ayudan o perjudican las presiones norteamericanas en el anclaje definitivo de Turquía a Europa. Pueden ablandar resistencias gubernamentales, pero crean resquemor en las opiniones públicas de Francia y Alemania, nada partidarias de la integración.

El mejor camino de Turquía hacia la UE es el de la normalización. Normalización democrática y social. En otras palabras, suavizar su factores diferenciales: resolver la cuestión kurda, crear espacio de convivencia para laicos y religiosos… y superar la cuestión armenia. La negación del genocidio armenio ha sido un factor de fricción diplomática y el pretexto para limitaciones a la libertad de expresión.

Ahora, después de una década de trabajo de académicos y encuentros de la sociedad civil, Armenia y Turquía se preparan para normalizar sus relaciones. El Internacional Crisis Group acaba de publicar un informe titulado Turkey and Armenia: Opening Minds, Opening Borders (resumen ejecutivo y recomendaciones; pfd). El trabajo documenta este proceso, determina los puntos esenciales del diferendo y realiza recomendaciones a ambos gobiernos para que el proceso no se frustre.

A Turquía le recomienda que no sacrifique la normalización a las exigencias de Azerbaiyán de retirada armenia de Nagorno-Karabaj. Y a Armenia que pacte con Azerbaiyán en el marco de la OSCE unos principios para la retirada de sus tropas del enclave. Como siempre, en los territorios bisagra entre Europa y Asia, unos conflictos albergan a otros, como si de matrioskas se tratara.

Cuando Turquía sea un país «normal», con relacionaes normales con todos sus vecinos estará más cerca de la Unión. Para la Unión, la integración sería un acierto estratégico. Institucionalmente supone un desafío gigantesco, que la Unión paralizada de hoy es incapaz de afrontar. Si los 27 hicieran ahora caso a Obama la Unión se convertiría en una simple  zona de libre cambio.

Diplomacia YouTube


El presidente Obama ha hecho una primera apertura simbólica hacia Irán felicitando el año nuevo a los iraníes en un vídeo, colocado en el blog oficial de la Casa Blanca. (Es curioso que aunque en YouTube podemos encontrar el vídeo sin subtítulos en farsi, la versión recogida por la Casa Blanca es la incrustación del vídeo en YouTube con subtítulos).

El mensaje puede resumirse en un titular: Irán recuperará el papel que merece en la comunidad de naciones si renuncia a promover el terrorismo y a su programa nuclear. Las autoridades iraníes han pedido a Estados Unidos más que palabras para comenzar una nueva época de relaciones. Son los primeros pasos de un complejo ballet que puede llevar a encuentros al máximo nivel. Nada ocurrirá hasta después de las elecciones en Irán, que puede volver a ganar Ahmedinejad.

La diplomacia clásica, por definición, establece cauces permanentes y discretos de comunicación entre estados. Junto con el uso de la fuerza, ha sido el principal determinante de las relaciones internacionales. El contacto entre soberanos ha sido siempre otro factor clave. En el siglo XX, con regímenes políticos cada vez más personalistas, la diplomacia de la cumbres trajo a veces cambios reales y dramáticos (Munich, Rykiavik), pero ha terminado por convertirse en un ejercicio de relaciones públicas, dirigido a las respectivas opiniones públicas nacionales. Las técnicas de las relaciones públicas aplicadas a las relaciones internacionales ha traído la diplomacia pública, consistente en construir imágenes y ejercer un poder blando para que otros estados influidos por sus opiniones públicas desarrollen políticas que no sean favorables.

El vídeo de Obama se encuadra en estas estrategias de diplomacia pública. No es la primera vez que un mandatario dirige un mensaje en forma de vídeo a otro país. Pero ahora ese vídeo no hay duda que llegará a esa opinión pública, a través de YouTube y la difusión viral. El momento y el motivo también son estratégicos. El Nowruz, el año nuevo persa, el nuevo día que coincide con el solsticio de primavera, es una fiesta que se celebra desde Bosnia a la India por multitud de pueblos con raíces persas. Es una fiesta no islámica, que el régimen de los Ayatolas no tiene más remedio que respetar, pero que nada tiene que ver con el tremendismo de la Asura chií. En definitiva, una fiesta laica en una república islámica.

No me extrañaría que Ahmedineyad respondiera con otro vídeo.

Ignominiosa Justicia Universal a la carta


El titular lo dió la propia ministra de exteriores de Israel, Tzipi Livni: España limitará mediante ley su jurisdicción universal para evitar «abusos» como que un juez de la Audiencia Nacional puede inculpar de crímenes contra la humanidad a un ministro israelí. El ministerio de exteriores español calla.

¡Qué vergüenza! Todos somos iguales ante la ley, pero unos más que otros. Justicia universal, sí, pero sólo aplicando el peso de la ley a los latinoamericanos y africanos… Ni siquiera Aznar se atrevió a proponer modificar la ley durante el caso Pinochet. Si el gobierno llevara adelante esta iniciativa, Zapatero pasaría a la historia no como el promotor de la Alianza de Civilizaciones sino como el político que dio marcha atrás en una conquista básica para la protección de los derechos humanos.

Me he referido en este blog frecuentemente al principio de justicia universal y en concreto en una entrada he expuesto algunas contradicciones del principio. Creo que lo que debiera de reforzarse y hacerse vinculante para todos los estados es la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional. Pero de eso a recortar la jurisdicción española por molestar a Israel va un abismo, el que va de la una protección global a la ignominia.

Si la iniciativa se concreta, espero que las ongs de derechos humanos lancen una movilizaciones en la calle y en el ciberespacio. Y que los ciudadanos que defienden los derechos humanos saquen sus conclusiones a la hora de votar.

Crímenes de guerra en Gaza


Tres semanas ya de carnicería en Gaza. Del millar de víctimas mortales palestinas, más de 300 son niños y un centenar mujeres. Y pese a todo, Israel sigue insistiendo en que lo que ocurre es que los civiles son tomados como escudos humanos por Hamas. Bien, si eso fuera así Israel se lo demostraría al mundo con una tregua unilateral de 48 horas y abriendo todos los pasos fronterizos para que los palestinos pudieran huir de sus supuestos captores. Si no pudieran hacerlo es porque alguien los retenía…

Gaza es uno de los territorios más superpoblados del mundo. Cualquier bombardeo tiene el riesgo de producir víctimas civiles -lo que los militares llaman daños colaterales (otro eufemismo, que sirve a un determinado enfoque, como la etiqueta de escudos humanos). Pero no, no se producen sólo esos mal llamados daños colaterales. Lo que está ocurriendo es un deliberado ataque contra los civiles, y eso, de acuerdo con el Protocolo Adicional de la Convención de Ginebra, son actos que debe calificarse como crímenes de guerra. Baste citar los bombardeos de las sedes de organizaciones humanitarias. Y mientras se quemaban los víveres, Ban Ki-Moon lucía su cortés sonrisa en Israel. Tampoco sirve de mucho dar al Ejército de Israel las coordenadas del edificio donde tienen su sede la mayor parte de los medios, bombardeado ayer, lo que ha suscitado la indignación de los periodistas extranjeros acreditados en Israel.

Recojo aquí el tratamiento hecho de este tema por Newsnight, el programa diario de información en profundidad de la BBC. Dos largas piezas presentan los hechos y las opiniones de los especialistas. Son Gaza: the case of war crimes y Gaza war crimes: the debate (no incrusto los vídeos porque no consigo desactivar el molesto autoplay). Me gustaría presentar fuentes de esta calidad en español, pero lamentablemente todas nuestras televisiones están a años luz.

Lo que se suscita en ese primer vídeo es la posibilidad de que estos crímenes se planteen ante los tribunales de los países que tienen reconocidad la jurisdicción universal para estos crímenes, como España, Bélgica o Reino Unido. ¿Se atreverá alguien a plantear el caso ante la Audiencia Nacional? O ¿eso de la jurisdicción universal sólo se aplica a los crímenes cometidos en África o América Latina? Por el momento, una asociación de Melilla anuncia una querella.

Israel sigue con su propaganda, que vehícula incluso a través de cauces oficiales españoles. Así, los periodistas que acompañaron a Moratinos en su gira por Oriente Próximo recibieron a través de la Dirección de Comunicación Exterior la documentación propagandística de Israel. Sus argumentos: no hay desproporción cuando la muerte de civiles no puede evitarse para lograr objetivos militares.

Ante el bloqueo informativo, Al Jazeera ha tomado una decisión sin precedentes. Ha abierto un repositorio de vídeos rodados en Gaza, que pueden ser utilizados bajo licencia Creative Commons 3.0. Esto supone poder descargar vídeos en alta banda, esto es en calidad profesional, y utilizarlos para producir nuevas informaciones con la sola condición de citar la fuente.

De estos vídeos escojo el que más directamente tiene que ver con esta entrada, la utilización de fósforo blanco, admitada en el campo de batalla, pero no en zonas habitadas por civiles.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

De Gaza nos llega el grito desesperado en RNE de la española María Velasco, su denuncia del fósforo blanco y de la desidia de los servicios consulares españoles (Lo siento, WordPress no me deja incrustar el audio).

Se anuncia para mañana sábado 17 de enero una tregua. Ya queda menos para la toma de posesión de Obama. Será una tregua en falso, pero, al menos, servirá de alivio a las víctimas.

Para terminar, los enlaces a las campañas on line para para parar la matanza de Amnistía Internacional y de Avaaz, para aquellos que quieran sumarse.

Y dicen que es la Tierra Santa…


Siempre recordaré los terribles testimonios de los familiares de un muchacho hispano-palestino, muerto por los disparos de la policía palestina en una manifestación anti Arafat, a mediados de los años 90, recogidos en una crónica de Daniel Peral para TVE. El hermano del fallecido se lamentaba -«Y dicen que es Tierra Santa…»

Una Tierra Santa que es un pedazo de tierra insignificante, pero cargado de valor simbólico y estratégico, que la ocupación y colonización judia roba poco a poco a los palestinos.

Esa Tierra Santa vuelve a desangrarse.  El bombardeo israelí contra Gaza no puede tener otra calificación que la de crímen contra la humanidad.

Ante ello, los poderes de la tierra, piden «contención» al agresor, que esgrime el Holocausto como justificación de una seguridad que sólo significa expolio y muerte para el vecino.

Los políticos israelíes hacen su campaña electoral con bombas. Quieren de nuevo una Gaza desestructurada e ingobernable. Al retirarse, dejaron reducida la Franja a la mayor cárcel del mundo. Se retiraron y tiraron la llave al mar. Pero Hamás ha conseguido imponer su orden en la cárcel a pesar del bloqueo.  Un orden que permite la vida cotidiana, pero que significa también la imposición de un modelo social y religioso… No es casual que uno de los objetivos haya sido la ceremonia de graduación de  la policía, uno de los logros de Hamas.

La acción de Israel aleja cualquier solución negociada. Hamas no tiene gran capacidad de respuesta directa, pero puede volver a lanzar una oleada de atentados suicidas. Y en Cisjordania puede encenderse una tercera Intifada.

¿Seguirá Obama apoyando sin fisuras a Israel?

Para terminar dejo el testimonio de un médico palestino recogido por la cadena SER. Vale la pena escucharlo hasta el final: ¿Dónde están los cristianos? ¿Dónde están los judios? ¿Dónde están los musulmanes?


Matices en la guerra del Congo


Niños soldados de Uganda en apoyo de grupos armados congoleños © APGraphicsBank

Estos días se desarrolla en el este del Congo una tragedia humana en la que miles de inocentes son víctimas de masacres, expulsiones, reclutamientos forzosos y violaciones. La I Guerra Mundial Africana se ha reactivado y son muchos los culpables. Me cuesta escribir sobre este conflicto por respeto a las víctimas, pero no puedo compartir el relato con el que algunos sectores progresistas lo explican.

Se etiqueta el conflicto como la guerra del coltán. La región de los Kivus es rica en esta mezcla de minerales, imprescindible para teléfonos móviles y otros dispositivos electrónico.s Toda la República Democrática del Congo -antes Zaire, antes Congo Belga- es riquísima en minerales. Como en casi todas partes, esa riqueza ha sido una maldición. La lucha por el control de los recursos naturales ha fragmentado el Congo desde su independencia, propiciado la existencia de caudillos locales manejados por intereses exteriores, la intervención de las grandes potencias y la interferencia de los países vecinos. Todo eso es cierto, pero intentar explicar lo que ocurre en el este del Congo como una conjura de las multinacionales con Ruanda para apoderarse de los recursos del Congo es más que una simplificación, es ignorar las raíces profundas del conflicto. En esa simplificación, Kabila es un dirigente democrático, Congo está siendo atacado por Ruanda, los tutsis masacran a los hutus, las tropas de la ONU son cómplices de los agresores ruandeses.

Las raíces profundas del conflicto no son otras que, de un lado, la destrucción del estado congoleño, convertido por el dictador Mobutu en una finca privada (como ya lo fuera propiedad de Leopoldo de Bélgica); de otro, el genocidio de Ruanda.

Es claro que si el estado congoleño controlara el territorio, las multinacionales no tendrían más que negociar, influir o corromper a esas autoridades. Pero como no existe estado, favorecen a unas u otras milicias; con ellas negocian, a ellas suministran armas… Son su brazo armado en un territorio sin ley.

En concreto, en ese territorio de los Kivus las fuerzas en presencia son:

a) el ejército nacional congoleño, más una banda de desarrapados que un ejército regulara, una banda con historial de rapiñas y violaciones de los derechos humanos; b) los mai-mai, otra banda que, bajo la capa de la tradición guerrera tribal, matan, extorsionan y violan; son aliados de Kabila y enemigos de los tutsis; c) los restos de las milicias hutus ruandesas (FDLR) responsables del genocidio, que desde Congo sigue atacando Ruanda; d) las milicias tutsis del general Nkunda, las más disciplinadas, que han cometido crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y que no podrían llevar la iniciativa sin el apoyo del gobierno tutsi de Ruanda. Todos estos grupos, como ha denunciado Amnistía Internacional y testimoniado BBC reclutan niños y niñas

Y es que la otra raíz es el genocidio de Ruanda. En 1994, los radicales hutus desatan un genocidio en el que son exterminados cientos de miles de ruandeses, la mayoría tutsis. La victoria de las milicias tutsis del Frente Patriótico Ruandés provoca el éxodo de dos millones de ruandeses. Las milicias hutus y los restos del antiguo  ejército hutu empujan a estas masas a los campos de refugiados de Zaire. Puede decirse que en Kivu surge otra Ruanda, una Ruanda hutu, controlada por criminales, que siguen hostigando al poder tutsi al otro lado de la frontera. En 1997 Ruanda invade Kivu, desmonta los grandes campos de refugiados ruandeses y sus tropas cometen si no un genocidio planificado, sí terribles crímenes de guerra. El presidente ruandés Paul Kagame saca del ostracismo a Laurent Kabila, que en una marcha espectacular de Kivu a Kishasha termina con satrapía de Mobotu. Inmediantamente, Kabila rompe con sus aliados ruandeses y estalla la guerra mundial africana, en la que de un lado luchan Congo, Angola, Zimbabwe, Namibia con el patrocinio de Francia, y de otro, con patrocinio de Estados Unidos, Ruanda, Uganda y Burundi. El país sufre un terrible expolio. Hasta 5 millones de civiles mueren en esa guerra.

En 2002 se llega a un acuerdo de paz, pero el territorio sigue fragmentado y controlado por los distintos señores de la guerra. Joseph Kabila, el hijo de Laurent, revalida su poder en unas elecciones que terminan con la rebelión de su principal contrincante. Ahora, Kabila ha integrado en su gobierno al hijo de Mobut… La ONU despliega su más importante fuerza de paz, MONUC, con 15000 militares, un mandato fundamentado en el capítulo VII de la carta de las Naciones Unidas, y que permite a estas fuerzas utilizar todos los medios para el mantenimiento de la paz. Pero su tarea resulta imposible. El país es inmenso y sus comunicaciones precarias. Las unidades no tardan en verse en medio del fuego cruzado de unos y otros. Para los hutus, son aliados de los tutsis; para los tutsis, aliados de los hutus. El general español Díaz de Villegas, jefe de la misión, terminó por dimitir el mes pasado por considerarla destinada al fracaso. En algunos casos, las unidades de MONUC se convierten en una banda más, que, en lugar de proteger a la población, la extorsionan.

Hoy esa guerra mundial africana se reactiva. Tropas de Angola y Zimbabwe pueden esta combatiendo ya en Kivu. El coltán, los minerales, son el combustible de la guerra. Pero su causa última es no haber hecho justicia a las víctimas de genocidios y crímenes de guerra. Y su contexto el no haber dotado a MONUC con los medios necesarios para haber desarmado a todas las milicias.

(Sobre el conflicto considero de especial interés los informes y recomendaciones de Crisis Group)