Vergüenza de Europa


Vergüenza de esa Europa que aplaude las revoluciones e interviene «humanitariamente», pero rechaza a los refugiados.

Vergüenza de la Europa que deja morir en el mar a los que huyen de la guerra o la miseria.

Vergüenza de la Europa que es incapaz de establecer una política de acogida solidaria para 30.000 refugiados o inmigrantes.

Vergüenza de la Europa que se entrega a la xenofobia, de la Europa cuyos gobiernos se pliegan a los partidos neofascistas que han ayudado a crecer con su populismo.

Vergüenza de la Europa que abandona las políticas de integración.

Vergüenza de la Europa que impone planes de ajuste que hunden a los países en la recesión.

Vergüenza de esa Europa donde el componente social no existe.

Vergüenza de la Europa que ya no es más que un mercado.

Vergüenza de la Europa que obliga a los servicios públicos a competir con las empresas privadas en condiciones desfavorables.

Muchos abrazamos el ideal de la integración europea. Los gobiernos europeos han secuestrado ese ideal, le han vaciado de contenido y utilizan a las instituciones europeas como una camisa de fuerza para sus propios países. La regeneración de Europa es imprescindible.

Es urgente buscar alternativas a la financiación de RTVE


El pasado 30 de septiembre la Comisión Europea exigió a Francia y España que pongan fin a las tasas impuestas a los operadores telefónicos para financiar a las radiotelevisiones públicas.

Como era previsible, la Comisión declara contrarias al art. 12 de la Directiva de los Servicios Electrónicos estas tasas, por considerar que no financia los costes regulatorios del mercado de las telecomunicaciones, sino el déficit originado en los servicios públicos de la radio y la televisión por la supresión de la publicidad.

Los requerimientos, en forma de dictámenes motivados, dan dos meses ambos a Estados para que modifiquen su legislación. De no ser atendido el requerimiento, la Comisión llevaría el caso al Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo.

El Gobierno dice estar seguro de la conformidad del sistema con la legislación europea y el presidente de RTVE, Alberto Oliart, avanza que España y Francia pueden ir de la mano en su defensa ante el Tribunal de Luxemburgo.

Las perspectivas de ganar el caso en Luxemburgo son escasas, porque desde su sentencia de 2003 en el caso Albacom ha sentado una jurisprudencia que se resume en este fallo:

» (La Directiva) prohíbe a los Estados miembros imponer a las empresas titulares de licencias individuales en el ámbito de los servicios de telecomunicaciones, por el mero hecho de poseer tales licencias, cargas pecuniarias, como la controvertida en los asuntos principales, distintas de las autorizadas por dicha Directiva y que se añaden a éstas.»

Para CC.OO, el gobierno pretende que sea el Tribunal el que dé la última estocada a RTVE y prpone volver al sistema anterior.

Sea cuál sea el fallo, el problema lo será para el gobierno salido de las próximas elecciones. Si la sentencia es contraria, habría que devolver las tasas recaudada con sus intereses y costas. Zapatero ya tiene bastantes problemas como para rectificar en esta cuestión, pero lo único sensato sería abordar ya un nuevo modelo de financiación.

Manteniendo la tasa sobre las televisiones privadas y la transferencia de la tasa sobre el espacio radioeléctrico las alternativas para sustituir a la financiación de las telefónicas son:

– Canón. Difícil de implantar en plena recesión y con altos costes de administración.

– Elevar la tasa de las televisiones privadas, verdaderas beneficiarias de la supresión de la publicidad.

– Reinstaurar una publicidad limitada. Tiempos limitados, sin posibilidad de interrumpir programas. Serviría también para normalizar el mercado publicitario.

Creo que la solución más apropiada sería una mezcla de las dos últimas alterntativas.

(Otras entradas: Más sobre financiación de RTVE,El calvario de la financiación de los servicios públicos de radio y televisión)

Poder gitano


Europa en Suma dedicó su Hora Europea de ayer a los Gitanos en la UE. La cuestión central que se planteó en una tertulia muy estimulante fue ¿debe la UE reconocer a los gitanos como un pueblo europeo sin territorio y dotarles de una representación al máximo nivel?

La propuesta partió de Miguel Fonda, presidente de la Federación de Asociaciones de Rumanos en España (FEDROM). Fonda, español hijo de exilados rumanos, recordó que los gitanos fueron legalmente esclavos en Rumanía hasta 1860 y que hoy, todavía muchos gitanos viven en situaciones de marginación equivalentes a la esclavitud. Se nos recordó también por un asistente el genocidio gitano perpetrado por los nazis.

Por todo ello, Fonda defendió que el pueblo gitano, un pueblo sin territorio ni Estado, conquiste poder y autonomía (empoderamiento, apoderamiento) y adquiera una representación institucional al máximo nivel como uno de los elementos constitutivos de la identidad europea. Este apoderamiento debería de ir acompañado de políticas sociales para lograr su integración.

Esta propuesta tiene un primer desarrollo indiscutible. Son los propios gitanos los que deben tomar en sus manos su destino, adaptando su cultura al mundo de hoy y promoviendo líderes comunitarios que puedan ser interlocutores con las autoridades locales.

Más discutible me parece una representación política como pueblo europeo. Porque entiendo que no se trata de formar un consejo asesor de la Comisión o el Parlamento, sino de una verdadera instancia política con competencias definidas. ¿Cómo insertar este poder en la complicada arquitectura institucional de la UE? ¿Cómo elegirla? ¿Por sufragio universal?. Y, sobre todo ¿no supondría fragmentar la ciudadanía?

Muy relacionada con este debate estuvo la intervención de Diego Fernández, director del Instituto de Cultura Gitana, dependiente del Ministerio de Cultura. Fernández, que definió la fundación que preside como un órgano político, defendió la suma de identidades en una única ciudadanía. Hoy -dijo- la integración de los gitanos españoles es un modelo para Europa. Pero nos recordó cómo si del siglo XV al XVIII la política española ante los gitanos fue la expulsión en el XIX y el XX, hasta la democracia, fue la reclusión.

Francisco Fonseca, director de la Representación de la Comisión Europea en España, ilustró brillantemente el derecho a libertad de circulación y residencia a partir de la Directiva 2004/38 (pdf, directrices de la Comisión para su trasposición). La Comisión ha emplazado a Francia para que su legislación interna cumpla la normativa europea en materia de expulsiones, de modo que éstas estén sometidas a un conjunto de garantías procesales.

Por su parte, el embajador de Eslovaquia, Jan Skoda, resumió el desarrollo de proyectos europeos para la integración de los gitanos en su país.

La operación xenófoba de Sarkozy nos ha recordado a todos que un pueblo europeo, el gitano, merece la justicia que se le ha negado durante siglos.

Más sobre financiación de RTVE


Vista la comunicación remitida por la Comisión Europea a España sobre la financiación de RTVE me parece que el Gobierno y los medios, hasta los más críticos, han dado una visión poca realista. La situación es mucho más grave.

Es cierto que la Comisión considera el sistema proporcionado en cuanto que está diseñado para cubrir los costes netos del servicio y establece mecanismos para evitar la sobrecompensación.

Es cierto que se distingue entre las tasas a las televisiones y a las telefónicas, en cuanto que ésta última está sometida a un procedimiento para establecer si la nueva exacción es compatible con la Directiva de los Servicios de Comunicaciones (concretamente con  su art. 30), mientras que el recargo a las televisiones no está pendiente de este examen.

La Comisión, sin embargo, considera que ambas medidas siguen sujetas a escrutinio, en cuanto que nuevos impuestos directamente vinculados a la financiación del servicio. Y pide a España que se abstenga de financiar a RTVE con estos nuevos impuestos en tanto no se produzca una decisión de la Comisión.

Literalmente recojo una de las conclusiones:

57) La Comisión desea recordar a España que el artículo 14 del Reglamento (CE) n° 659/1999 del Consejo establece que toda ayuda ilegal puede recuperarse del beneficiario. La Comisión solicita a España que no asigne ninguna financiación a RTVE que proceda de los impuestos introducidos o modificados por la Ley 8/2009 hasta que se haya adoptado una decisión final.

La comunicación da un mes al Gobierno para hacer alegaciones.

Pero ¿qué va hacer el Gobierno para que RTVE no se colapse?

El calvario de la financiación de los servicios públicos de radio y televisión


A cuentagotas la Comisión Europea va sentando las bases de la financiación de los servicios públicos de radio y televisión. Los sucesivos expedientes, encuestas, recursos y sentencias constituyen un verdadero calvario para el funcionamiento estable y una planificación a largo plazo de las radios y televisiones públicas.

Ayer, la Comisión validó los sistemas de financiación de RTVE y France Télévision como ayudas del Estado conforme al derecho europeo y especialmente a las normas de competencia. Es ésta una decisión que resuelve sendos expedientes abiertos por el Comisario de la Competencia, pero en el caso de España queda todavía pendiente el expediente abierto por la Comisaria de la Sociedad de la Información respecto a la nueva tasa sobre los operadores de telecomunicaciones que vehiculen servicios audiovisuales.

Si leemos la prensa española, en los titulares predomina el «sí, pero…», más excéptico, cuanto más de matiz económico sea la publicación. Por su parte, El País insiste en el estrangulamiento financiero de RTVE.

En un primera análisis y a partir de las notas de prensa (RTVE, France Télévision) podemos extraer algunas conclusiones:

Tanto en el caso de España como en el de Francia las ayudas son proporcionadas y no existe exceso de compensación porque la financiación del servicio depende de sus costes netos y no de los ingresos generados por las nuevas tasas asignadas a su financiación.

– En el caso de Francia la Comisión ya había aprobado la financiación vinculada al canon pagado por los usuarios y el Tribunal Europeo había declarado esta resolución conforme a Derecho. Ahora la Comisión valida la tasa sobre la publicidad audiovisual y sobre los servicios de comunicación electrónica (portales de Internet, operadores de cable y satélite). En todo caso, esta financiación se presenta como una compensación por la pérdida de ingresos publicitarios.

– En el caso de España, no encuentra tampoco problemas de financiación desproporcionada en las tres fuentes de financiación (tasa sobre los ingresos de la televisiones, tasa sobre los ingresos de los operadores de servicios electrónicos y un 80% sobre la tasa ya existente de uso del espectro radioeléctrico). En este jucio parece que ha tenido bastante peso el compromiso del Gobierno de España de someter a RTVE a una auditoría externa anual.

-Pero, y éste es un gran pero, se remite al expediente abierto por la Comisaria de la Sociedad de la Información, Noeli Kroes, sobre la legalidad de esta nueva tasa sobre los operadores de comunicaciones, o dicho más claramente, sobre las telefónicas.

Los analistas vinculados al sector de las telecomunicaciones dan por supuesto que esta tasa es ilegal y se remiten al art. 30 de la Directiva sobre la autorización de redes y servicios de comunicaciones (pdf) que permite imponer tasas a estos operadores para financiar la autoridad nacional de reglamentación, pues concluyen, a sensu contrario, que no caben otras tasas. Entiendo, por el contrario, que el hecho de que pueda establecerse esa tasa específica no impide que estos servicios queden sometidos a otros impuestos o tasas, conforme el sistema impositivo nacional. No soy capaz de determinar las diferencias entre el caso español y el francés, pero no veo porque si esta tasa es legal en Francia no pueda serlo también en España.

Ángel García Castillejo, consejero de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, considera llegado el momento de implantar el canon a pagar directamente por los usuarios y recuerda que era una de las opciones propuestas por el Comité de Sabios. El canon debió de instaurarse como mínimo en 1981, pero discrepo de que ahora sea el momento. En plena crisis, un nueva tasa que grabara a los hogares con 200 € (media de la cuantía en Europa) daría lugar a una rebelión fiscal y tendría unos altos costes de administración que le harían inviable.

Prefiero, la verdad, que paguen las telefónicas a que paguen los ciudadanos. Ya veremos…

Resoluciones en el Boletín de la Dirección de la Competencia (España, Francia)

Debate a cinco sobre ¿Europa?


Acaba de terminar el debate en TVE entre las cinco candidaturas con mayor representación en el Parlamento Europeo. Un debate a cinco, con tiempos pactados, no puede ser un buen espectáculo audiovisual. Pero, como en otras ocasiones, ha resultado más esclarecedor que el cara a cara entre los representantes de los dos grandes partidos.

El el debate se han evidenciado dos modelos económicos y sociales. No, no estaban representados por el PP y el PSOE. Los encarnaban Izquierda Unida, a la izquierda, y Coalición por Europa (representada por CiU), a la derecha. Dos modelos nítidos. Uno partidario de intervención del estado, nacionalizaciones, derecho al aborto, estado palestino y saharaui… Otro, defens0r de privatizaciones, desrerregulaciones, mercados únicos y una Europa de los pueblos y los idiomas.

Entre estos dos polos, PSOE y PP han mantenido su consabida batalla de gobierno y oposición. Ciertamente, con el PSOE defendiendo posiciones más próximas al polo izquierdo y con el PP intentándose desmarcarse de las soluciones más radicalmente neoliberales  del polo derecho. En medio, más escorado hacia la izquierda, la Europa de los Pueblos (representada por ERC). Y como los datos demuestran esa confrontación en lo nacional de PP y PSOE se traduce en un consenso del 70% de las iniciativas en el Parlamento Europeo.

Los espectadores -sin duda pocos- han visto así dos modelos de sociedad, aunque una vez más las referencias a Europa han sido, salvo en el bloque institucional, escasas, por no decir inexistentes.

De los cinco candidatos, Ramón Jáuregui (PSOE), como siempre brillante y apasionado, con un punto de aspereza, podría considerarse como el más convincente, si es que algún elector está todavía dispuesto a dejarse convencer. Por cierto, sus  sonrisas ante opiniones que considera desmesuradas o demagógicas, le dan un tono desdeñoso y no le favorecen.

De Grandes (PP), senatorial, pesado, poco articulado, pero creíble. Meyer (IU), eficaz. A los dos representantes catalanes, nuevos en estas lides, todavía les falta un hervor.

En cuanto a la realización, correcta y conforme a la pauta pactada. Se priva a los espectadores de los cronómetros. La disposición en torno a la mesa, con un espacio abierto frente a la moderadora, ha dado como resultado que Jáuregui y Junqueras (EdP) se dirigieran directamente a cámara en sus primeras intervenciones, dando una cierta impresión de hieratismo. Cuando ha saltado apenas la chispa del debate entre los debatientes, no siempre el plano elegido ha servido los cruces de miradas. No hubiera estado de más un mayor empleo del plano cenital.

Me quedo con el «en Europa hay que hacer amigos» de Luis de Grandes, que no ha sido entendido en su respuesta por Jáuregui, al referirse a las amistades con Estados Unidos. En Europa hay que hacer amigos, porque la Unión es obra de consensos y de intercambios, de hoy por ti mañana por mi. Lástima que dada las relaciones de fuerzas y el entreguismo socialista esos consensos sean siempre de derechas.

(Aprovecho esta entrada para enlazar al monográfico del Portal de la Comunicación sobre elecciones y medios de comunicación)

Europa ausente del cara a cara Mayor-López Aguilar


¿Se debe mantener la política agraria común? ¿Debe la Unión Europea desarrollar una política anticíclica? ¿Debe desarrollar un ejército europeo? ¿Cómo conseguir la seguridad energética? ¿Es respetuosa con los derechos humanos una directiva que permite retener en centro de detención a los inmigrantes hasta seis meses? ¿Debemos ir hacia una unión política o retroceder a un mercado común? ¿Debe admitirse a Turquía en la Unión? ¿Qué características tiene que tener la futura Comisión? ¿Qué hacer si los irlandeses vuelven a rechazar el Tratado de Lisboa?…

Son algunas de las cuestiones que se planterán en el próximo Parlamento Europeo. Ninguno de los dos candidatos ha querido entrar en ellas. Mayor Oreja ha planteado el debate en términos estrictamente nacionales -quizá habría que decir nacionalistas. Y López Aguilar ha invocado a Europa sólo en el terreno de los principios, una Europa que, según dice, se construirá a partir de ahora conforme a nuestros valores.

Un debate como éste no puede estar focalizado en las complejidades técnicas que conforman el día a día de la Unión. Pero han faltado ganas de llevar la Política de la Unión a la discusión. Bien dice Mayor que a Bruselas hay que llevar la política, pero hoy poco han hecho ambos para lograrlo.

Lo lógico es que el candidato más veterano hubiera intentado poner de manifiesto las lagunas europeas del más joven. Pero no. Ha sido López Aguilar, más dinámico y agresivo, el que ha atacado la trayectoria de su contrincante en la cámara. Mayor aguanta lo que le echen con su calma y su estilo de otra época.

Las reglas del debate están puestas para que no sea tal, sino una sucesión de monólogos. Las réplicas de un minuto son la única oportunidad para la confrontación directa. López Aguilar las ha sabido aprovechar. Por supuesto, ambos han convencido a los convencidos y no creo que muchos ciudadanos cambien su voto y ni siquiera que algún abstencionista haya decidido ir a votar.

La moderadora segura y con autoridad. La realización -también pactada- correcta. Los candidatos, achicharrados, apenas podían abrir los ojos al principio. Y el cronómetro, oculto a los espectadores. Otra consecuencia de un pacto que privilegia a los dos grandes partidos.

Las elecciones europeas en YouTube


Libération titula «El gran circo de los vídeos». Los servicios de comunicación del Parlamento Europeo han decidido promover el voto con una campaña, una de cuyas piezas esenciales es la producción y carga de vídeos en YouTube y en otros repositorios como DailyMotion. Algunos de estos vídeos se pasan también en las televisiones convencionales como el de «estas no son las noticias reales» que incide en la importancia de los temas que puede decidir el futuro parlamento.

El vídeo es un buen ejemplo de las dificultades de plantear campañas o cualquier iniciativa común desde la diversidad de lenguas. Visto desde televisión, resulta un galimatías y dudo que muchos telespectadores entiendan el mensaje.

Otros acuden a un mensaje más elemental utilizando el humor.

Pero el problema general es que se trata de una campaña general de comunicación, como se muestra en el último de los vídeos que incrusto.

Una campaña que ha tenido en cuenta las nuevas plataformas de distribución del vídeo, pero campaña al fin y al cabo y, por tanto, carente de la espontaneidad de los vídeos en la red. Falta, sobre todo, una verdadera propuesta de interactividad.

Cualquier iniciativa es buena para favorecer la participación, pero lo que se echa en falta son verdaderos debates europeos, debates comunes, con actores europeos representantes de las distintas sensibilidades e ideologías, que podrían repetirse, adapatados, en cada televisión nacional.

El gran desafío de la Unión Europea, su democratización, sólo puede conseguirse dando pasos hacia un espacio público y una opinión pública común.

Turquía y Armenia avanzan hacia la normalización


Barack Obama reabrió durante su gira europea la siempre latente cuestión turca. Al recomendar a la Unión Europea el ingreso de Turquía no hizo sino reafirmar una posición tradicional de Estados Unidos, que es vista por muchos en Europa como una ingerencia. Sarkozy -faltaría más- adoptó la pose de independencia y le constestó que ese es un asunto interno de los 27.

No sé si ayudan o perjudican las presiones norteamericanas en el anclaje definitivo de Turquía a Europa. Pueden ablandar resistencias gubernamentales, pero crean resquemor en las opiniones públicas de Francia y Alemania, nada partidarias de la integración.

El mejor camino de Turquía hacia la UE es el de la normalización. Normalización democrática y social. En otras palabras, suavizar su factores diferenciales: resolver la cuestión kurda, crear espacio de convivencia para laicos y religiosos… y superar la cuestión armenia. La negación del genocidio armenio ha sido un factor de fricción diplomática y el pretexto para limitaciones a la libertad de expresión.

Ahora, después de una década de trabajo de académicos y encuentros de la sociedad civil, Armenia y Turquía se preparan para normalizar sus relaciones. El Internacional Crisis Group acaba de publicar un informe titulado Turkey and Armenia: Opening Minds, Opening Borders (resumen ejecutivo y recomendaciones; pfd). El trabajo documenta este proceso, determina los puntos esenciales del diferendo y realiza recomendaciones a ambos gobiernos para que el proceso no se frustre.

A Turquía le recomienda que no sacrifique la normalización a las exigencias de Azerbaiyán de retirada armenia de Nagorno-Karabaj. Y a Armenia que pacte con Azerbaiyán en el marco de la OSCE unos principios para la retirada de sus tropas del enclave. Como siempre, en los territorios bisagra entre Europa y Asia, unos conflictos albergan a otros, como si de matrioskas se tratara.

Cuando Turquía sea un país «normal», con relacionaes normales con todos sus vecinos estará más cerca de la Unión. Para la Unión, la integración sería un acierto estratégico. Institucionalmente supone un desafío gigantesco, que la Unión paralizada de hoy es incapaz de afrontar. Si los 27 hicieran ahora caso a Obama la Unión se convertiría en una simple  zona de libre cambio.

Salvar el periodismo en Europa


La Federación Europea de Periodistas (EJC-IFJ) ha dirigido un llamamiento a todos los grupos del Parlamento Europeo instádolos a poner en el centro del debate político, tanto en la inmediata campaña, como en la deliberación de la futura cámara el futuro del periodismo en una sociedad democrática. (Puede verse la noticia en EuObserver.com).

Los periodistas europeos piden que el debate y la acción de la futura Comisión no se reduzcan a políticas de competencia en torno a las telecomunicaciones, sino que afronten la cuestión esencial de la función pública de los medios para una sociedad democrática en un entorno convergente.

Plantean tres preguntas básicas:

– ¿Quién pagará por el suministro de una información fiable, precisa, de calidad y útil para los ciudadanos dado que los modelo de negocio hasta ahora existentes han dejado de funcionar?

– ¿Cuáles son las opciones en la relación entre el Estado y los medios para financiar servicios de información con los recursos públicos?

– ¿Cómo puede financiarse esa información de interés público sin comprometer el principio fundamental de la independencia editorial?