Vivir en las esferas de la posverdad


Captura del ominoso vídeo «Riviera Gaza» Netanyahu y Trump en un supuesto resort Trump Gaza. Realizado con Inteligencia Artificial. Un ejemplo de un «deep fake» para construir una burbuja de posverdad.

Sumario

Como la entrada ha quedado muy larga incluyo aquí un pequeño sumario.

En las esferas de la posverdad, verdad o mentira son irrelevantes, de lo que se trata es de compartir experiencias emocionales que refuerzan nuestra adhesión a los nuestro/los nuestros. El llamado periodismo ciudadano no ha democratizado la comunicación, pero ha contribuido a debilitar al periodismo profesional. Las redes sociales han fragmentado más la esfera pública y al almacenar nuestros datos han hecho posible ataques para manipular nuestra conducta con fines políticos . La única solución es la alfabetización mediática.

(Por favor leed la entrada, aunque sea en diagonal)

La posverdad

La realidad ya no existe. No se trata del «cristal con que se mire», sino de crear hechos alternativos. No se pretende que creamos que son verdad; su objetivo es reforzar mediante experiencias emocionales la adhesión a una causa o a un personaje público.

Las redes sociales y las esferas de posverdad fragmentan la esfera pública comunicativa, de modo que cada vez es más difícil mantener un espacio de reflexión social compartido en el que se construya la opinión pública. Las esferas de posverdad se construyen en torno a fracturas sociales.

Con el vídeo «deep fake» (realizado con Inteligencia Artificial) Riviera Gaza no se pretende tanto mostrar un programa inmobiliario en el que las empresa de Trump ganarían millones, como deshumanizar a los palestinos (danzarinas barbudas) y masas a las que se apacigua lanzando desde el aire billetes. El objetivo último es legitimar la expulsión de la población, un elemento más en el proceso del genocidio contra los palestinos.

Cuando Trump dice que los refugiados haitianos se comen las mascotas en la pequeña ciudad de Sprinfield no pretendía que nadie creyera un bulo tan evidente, sino encuadrar la campaña en el tema de inmigrantes y refugiados. Kamala Harris entró al trapo, lo que no favoreció su campaña porque tuvo que jugar en un campo delimitado por su rival. De paso, el bulo hizo la vida más difícil a los haitianos de Sprinfield.

Medios y organizaciones han creado sistemas de verificación para combatir a los bulos: pero de nada valen porque no se trata de conocer la verdad o la mentira sino de adherirnos a causas y personajes y desahogar frustraciones o anhelos. Ya se puede recomendar que no se reenvié ninguna información de la que no conste su verificación. Daremos al botón de compartir siempre que refuerce nuestras ideas o intereses.

Para que una sociedad se divida en burbujas de posverdad es necesario que esa sociedad esté profundamente fracturada y que personajes públicos (políticos, empresarios, líderes religiosos) quieran explotar esas fracturas.

De nada valen las normas restrictivas. La única solución es la alfabetización mediática. George Lakoff, el padre la teoría del encuadre, propone neutralizar las mentiras de Trump simplemente dejando de discutir sobre él.

La falsa promesa del periodismo ciudadano

Muchas veces los que hemos trabajado en televisión fuimos recibido en una cobertura al grito de «Televisión manipulación». Más allá del rechazo de un medio concreto, el grito reflejaba la desconfianza de cierto sectores a los medios profesionales.

La alternativa ofrecida a partir de 2005 era el llamado periodismo ciudadano. En el marco de un movimiento más amplio de rechazo a las mediaciones sociales (periodistas, profesores, políticos y, en mucho menor medida, sanitarios, porque con las cosas serias no se juega) se piensa que con los nuevos medios tecnológicos, cualquier persona puede contar en Internet lo que ve: incluso mostrarlo visualmente, usando primero cámaras sencillas y luego los llamados teléfonos inteligentes, con dispositivos de fotos y vídeos más potentes que los profesionales.

«El periodismo ha muerto» se proclamó. Todavía me duele que mis alumnos que teóricamente querían ser periodistas profesionales. de un día para otro, decúan que lo que ellos querían era citizen journalists. Es cierto que en algunos casos testigos presentes hacen notables coberturas, donde no hay medios profesionales. El caso más temprano que ahora recuerdo es el ataque terrorista contra los hoteles de Bombay en 2008. El periodismo ciudadano no ha tenido nunca los requisitos de calidad del periodismo profesional, ni desde el contenido, ni desde la forma y menos desde las exigencias éticas.

Muchas coberturas que se presentan como periodismo ciudadano son en realidad relatos de parte, como ocurrió en la guerra de Siria, en la que los grupos yihadistas usaban sus vídeos como propaganda., mostrando decapitaciones y obligando a sus cautivos. algunos de ellos periodistas a repetir consignas e incluso a compartir sus crímenes. A Siria era imposible ir porque los periodistas eran objetivo principal de los yihadistas.

Quizá el caso más noble de periodismo ciudadano ha sido la cobertura realizada por periodistas y vecinos locales en la guerra de Gaza, puesto que Israel prohibió la entrada en la Franja a los medios internacionales. Ellas han sido los testigos del genocidio y nuestros ojos en la Franja.

Ahora Musk enardece a las bases republicanas invitándoles a utilizar X y diciéndoles que ellos son los medios, mientras la masa abuchea a los periodistas. Trump ha señalado repetidamente como el enemigo a los medios (el único contrapeso, ahora que domina todas las instituciones).

El fraccionamiento de la esfera pública

Jürgen Habermas (Escuela de Fráncfort) desarrolló a partir de 1981 el concepto de esfera pública, el espacio de deliberación libre en el que en una sociedad democrática se constituye la opinión pública. En esta esfera pública las organizaciones sociales y los medios de comunicación de masas tienen una función esencial. En concreto, los medios de comunicación aseguran que la esfera pública sea un ágora común.

Cuando nos encerramos en una burbuja de posverdad, la esfera pública se fragmenta y el diálogo social es imposible. Internet prometía una esfera pública sin límites de tiempo ni espacio, ni censuras ni públicas ni privadas. El primer síntoma de que esta utopía comunicativa no funcionaba fue el abuso de los comentarios que todos los medios añadieron a sus informaciones y que pronto se convirtieron en espacios de insultos y desahogos personales que nada tenían que ver con el asunto de la información.

Las redes sociales

Nacidas teóricamente para comunicarnos con contactos conocidos a lo largo de la vida (y con sus contactos, que, en teoría pueden conectarnos con cualquier habitante de la tierra en tres saltos) pronto se convierten en un vehículo de información con trascendencia política y social, aunque no necesariamente se presenten como tales.

El objetivo confesado de las redes es obtener beneficios vendiendo publicidad y para ello buscan el mayor número posible de clics y para eso el tráfico está dirigido por algoritmos opacos. Cuanto más emotiva o más ofensiva sea la información más posibilidades de ser remitida será.

El algoritmo nos conoce y nos enviará la información que más acorde esté con nuestras ideas y personalidad. En realidad el negocio más potente es almacenar nuestros datos y venderlos perfilados para manipular nuestro comportamiento.

Estas eran la reglas de las redes desde su nacimiento. Pronto profesionales del marketing comercial y político crean falsos perfiles (bots) que interactúan automáticamente fingiendo ser personas. Los bots fueron esenciales en las campañas de intromisión rusa en las elecciones norteamericanas y en el referéndum del Brexit (caso Cambridge Analytica, al final de esta entrada hay un vídeo incrustado sobre este caso).

Los mensajes de las redes son cortos, lo que no favorece la reflexión, sino la confrontación. Como dan prioridad a los mensajes polarizadores y cuestionadores del sistema, son un terreno propicio para el cuestionamiento de la democracia (como sistema establecido) por la extrema derecha.

Los jóvenes viven en un universo de pantallas, en el que juegan, se divierten y se relacionan. Según algún estudio entre los 25 y 34 años hasta un 65% se informan exclusivamente por las redes sociales. De modo que, la fragmentación de la esfera pública no solo es ideológica, sino muy señaladamente generacional.

La Inteligencia Artificial nos ofrece la posibilidad de crear falsos vídeos («deep fake») lo que hace más fácil hacer pasar por verdad los «hechos alternativos» y denigrar o ridiculizar al adversario. El espacio digital es cada vez más un espacio para la guerrilla y la confrontación y menos apto para la interacción civilizada.

Los «deep fake» ya han llegado a la política española, lo que no augura nada bueno para la convivencia democrática.

La burbuja de Putin

Putin ha roto la esfera pública persiguiendo la libertad de expresión. El relato oficial es que Rusia sigue siendo la «nueva Roma» que preserva la civilización occidental del desorden democrático y de la degeneración de la «teoría de género» y la extensión de la homosexualidad.

Rusia es el faro de Eurasia y su destino es reagrupar bajo su liderazgo a los pueblos que formaron parte del Imperio de los zares o de la URSS. Disentir de tal relato puede llevar a la cárcel o las nuevas formas de Gulag.

El país solo puede ser gobernado por un «hombre fuerte», apoyado en el «aparato de seguridad». Rusia está rodeada de enemigos, que quieren imponerla el desorden de la democracia y reducir su esfera de influencia. De cortejar a la UE y a la OTAN como socios, se pasó a considerarlos enemigos (sin perjuicio de que como explica Jeremy Sachs Occidente ninguneara a Rusia)

Ya hemos citado las interferencias rusas en las elecciones norteamericanas y su lanzamiento de bulos como el pizzagate (que Hillary Clinton dirigía una red de pederastas desde una pizzería de Washington). En el caso del apoyo a Trump parece claro que se buscaba un presidente más dócil; pero en la posible intervención en el Brexit solo se buscaba crear división; sería también el caso de Cataluña; o el de convocar en las redes sociales a través de bots una manifestación supremacista blanca y otra contra el racismo.

La burbuja de Trump

El relato de Trump es bien conocido «Hagamos Grande de Nuevo a América» (MAGA, en sus siglas en inglés.

Las líneas de fractura son históricas. La más importante la racial, de donde derivan las demás. Recomiendo la lectura del ensayo «La gran fractura americana» de Cristina Olea (corresponsal de TVE en Washington). No hay que olvidar que los negros no consiguieron sus derechos civiles hasta los años 60 del pasado siglo, tras un gran movimiento cívico. En las cárceles sigue habiendo un porcentaje desproporcionado de afroamericanos.

Además está la fractura entre la ciudad y el campo. Y más decisivo entre las élites cultivadas y las clases populares, víctimas de la globalización. Trump encarna como nadie esa brecha, magnate inmobiliario tosco e inculto; estrella mediática que pone es espectáculo sobre todo y que gobierna como si se tratara de un reality show…

Y que tiene una relación especial con otro hombre fuerte, Putin. Está dispuesto a conducir las relaciones internacionales con el regreso a un imperialismo con métodos mafiosos. Por cierto, Martin Barron (que fue director del Washington Post en su libro «Collision of powers» sugiere que los servicios secretos rusos tienen del presidente de Estados Unidos lo que en Rusia llaman un kompromat un dosier comprometedor que mostraría alguna perversión sexual, que podría estar sirviendo a Putin para hacer chantaje a Trump.

La burbuja nacional

Me cuesta entrar en este tema. España ha sido un país dividido, al menos desde la Ilustración. Todas estas fracturas condujeron a la Guerra Civil, propiciada por militares que dieron un golpe fallido contra la república democrática. Siguieron 40 años de una dictadura que pulverizó nuestros derechos, con épocas más crueles y otras más débiles.

A la muerte del dictador, todos enterraron las ofensas y después de una transición que no se hizo en los reservados de los restaurantes, sino gracias a la presión de las fuerzas populares en la calle, lo que les costó a estas fuerzas decenas de muertos.

Finalmente en 1978 pactamos una Constitución, en la que todos cedieron y parecía que a todos nos albergaba. Creo que fue un Constitución progresista difícil de conseguir hoy. Pero quedaron flecos sin cerrar.

Se olvidó que miles de represaliados por el franquismo yacían todavía en las cunetas y que merecían reparación. Y que a la amplísima autonomía reconocida a las comunidades históricas, muchos de sus dirigentes aspiraban lisa y llanamente a la independencia, con el chantaje en el País Vasco del terrorismo de ETA, espada que ha pesado sobre la democracia española durante 4 décadas.

La Constitución hace un desarrollo garantista de los derechos civiles., pero los derechos sociales quedaron reducidos a directrices de la política económica y social; lógicamente en situación de crisis económica estos derechos se ven reducidos.

Resumo las brechas españolas:

  • Franquismo/antifranquismo. Nadie defiende abiertamente la dictadura, pero muchos la blanquean e incluso hay quien se atreve a decir que el gobierno de Sánchez es una dictadura peor que la de Franco.
  • Españolismo/separatismo. La deriva del catalanismo del pactismo a la confrontación ha sido el mayor efecto polarizador de la vida nacional.
  • Desigualdad económica/igualitarismo. Una fractura en relación a la política económica y muy destacadamente la fiscal y los servicios públicos. La crisis de 2008 rompió el bipartidismo con un partido más a la izquierda (Podemos), otro de Centro (Ciudadanos) y otro de extrema derecha (Vox)
  • Tradicionalistas /cosmopolitas. Como en otros lugares hay una división entre los partidarios de los valores tradicionales y los que apuestan por valores como la ayuda al desarrollo o la lucha contra el calentamiento global.
  • Feminismo/Antifeminismo. Sorprendentemente un porcentaje de varones jóvenes piensan que el feminismo ha llegado demasiado lejos. Hay una fractura hombres/mujeres. Ellas son mejores estudiantes, pero siguen teniendo la carga de las obligaciones familiares,
  • Integración de extranjeros e inmigrantes/En contra de la inmigración. Como en otros países, en estos momentos es una de las fracturas más importantes.

No necesariamente estas fracturas se ordenan en el eje izquierda derecha. Muchos hombres jóvenes son igualitaristas, pero antifeministas.

El escándalo de Cambridge Analytica en CNN en Español.

En la nueva guerra fría un ejército europeo para lograr la autonomía estratégica


Tropas del ejercito belga prestando protección a la sede de las instituciones europeas

Trump va imponer a Ucrania una tregua que de hecho es una rendición.

La guerra no empezó en 2022 con la invasión masiva, sino en 2014, con la anexión de Crimea y la promoción de la secesión de los territorios del Donbás, mayoritariamente ruso parlantes. Entonces no se hizo nada y Putin siguió adelante con sus planes.

La narrativa rusa es que se estaba protegiendo a estas poblaciones contra el golpe nazi, que dicen fue la rebelión del Maidán. Es cierto que la lengua rusa no era oficial, pero nadie era castigado por hablarla. El conflicto se cerró en falso con los acuerdos de Minsk, que no respetaron ninguna de las dos partes, como puede ocurrir con la tregua que se prepara ahora, sin abordar una negociación en profundidad sobre los elementos en juego.

La justificación para la invasión de 2022 era que Ucrania se estaba acercando a la UE y a la OTAN, lo que ponía en peligro la seguridad de Rusia. Lo cierto es que después de la caída del muro, EEUU y sus aliados no atendieron a las legitimas demandas de seguridad de la Federación Rusa (Jeremy Sachs lo explica desde su experiencia directa en esta interesantísima conferencia en el Parlamento Europeo).

Por muchas torpezas y acciones poco amistosas de la OTAN, para Putin el peligro era doble: el mal ejemplo de una democracia en un territorio próximo y que el Mir Ruso (su último objetivo estratégico) no podía estar completo sin Ucrania.

Así que en este nuevo reparto de zonas de influencia que se prepara, los países europeos tendrán que vérselas solos ante un Putin expansionista, que puede tener entre sus objetivos cualquier país históricamente perteneciente al imperio zarista o la URSS (por supuesto Moldavia, Georgia, Lituania y hasta Finlandia y Polonia) en una nueva guerra fría cuya frontera estaría en Ucrania (dice Jodorkovsky, que conoce bien a Putin).

Ante la evidencia de que EEUU, al menos con Trump, no seguirán prestando un paraguas defensivo a Europa, el Consejo Europeo (los líderes de los 27 ) ha decidido reforzar la defensa europea; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado un plan de rearme por valor de 800.000 millones de euros y ha adelantado algunas formas de financiación, desde el levantamiento de los límites fiscales hasta mutualización de la deuda. No es extraño que las compañías de armamento hayan dado un salto en sus cotizaciones. Se pague como se pague, los paganos serán los europeos que verán reducido el gasto social y el dedicado a la transición verde.

Solo un proceso de desarme mutuo y un sistema de seguridad europeo podría superar esa nueva guerra fría. La OTAN ha perdido toda su credibilidad y su capacidad de distensión y un ejército europeo sería un elemento de disuasión y, desde luego, un paso adelante en el proceso de integración europeo.

La seguridad estratégica va más allá de los ejércitos. Seguridad es tener no solo una industria armamentística con grades capacidades tecnológicas. También seguridad es tener industrias básicas que garantice el suministro de mascarillas o moléculas para fabricar medicamentos esenciales, sin depender de otra potencias.

Lo esencial es saber hasta que punto los estados miembros quieren llevar la asistencia mutua (art. 42.7 del Tratado de la Unión) que no parece tener el alcance del art. 5 del Tratado de la Alianza Atlántica que considera una agresión a todos los miembros la agresión a cualquiera de ellos.

Frente a la queja de EEU. los países de la UE gastan en conjunto 326.000 millones de euros con un aumento entre 2005 y 2024 de un 30%.Estamos a una distancia del estratosférico de EEUU (916.000 de dólares y muy por encima de los 109.000 de Rusia. Lo que se trataría no sería gastar más sino gastar mejor (Jesús Núñez-Villaverde) y conjuntamente y favorecer las industrias nacionales; con objetivos estratégicos claros y estructuras político-militares que formen parte te de la institucionalización comunitaria. Jesús Lizcano propone aquí un programa muy completo para comunitarizar la defensa europea.

De hecho, la mayor institucionalización lograda es un proceso de cooperación reforzada (PESCO). La UE definió en 2023 sus objetivos estratégicos para una década en la BRÚJULA ESTRATÉGICA (que a la luz de lo ocurrido en los tres últimos años requiere una revisión profunda).

Europa debe dotarse de un sistema militar defensivo que le permita sentarse en la mesa de negociación para establecer un sistema de seguridad europeo.

Cualquier carrera de armamento conduce a la guerra, como fue el caso de Gran Guerra. Pero Europa solo podrá estar en una mesa de negoción con sus propias capacidades. En la UE solo Francia tiene fuerzas nucleares propias, que Macron dice estar dispuesto a ofrecer como un paraguas defensivo para los 27. UK no solo está fuera de la UE sino que, además, sus armas atómicas son de origen estadounidense y están sometidas a supervisión de Washington.

Malos tiempos, pero solo se puede negociar un marco de seguridad, que se base en el derecho internacional. Pero a la negociación hay que llegar poniendo sobre la mesa un cierto peso militar.

POST SCRIPTUM debate sobre el pacifismo

Un amigo me contesta privadamente a esta entrada:

«Haz el amor y no la guerra; ¿dónde ha quedado este lema de nuestra juventud? Hippies, Beatles, Joan Báez, Donovan, …todos creídos y convencidos de que la paz no solo era deseable, sino posible.
Ahora resulta que hay que rearmarse, y lo dicen con toda naturalidad.
Nos han vuelto a engañar. No tenemos remedio.

Mi respuesta:

«Es todo muy triste. Pero entonces había dos bloques bien definidos, que se contenían el uno al otro. Las guerras (por delegación) eran lejanas (Vietnam, Camboya, Angola) o impuestas irracionalmente (Irak) .Pero ahora están muy cerca. Antes se enfrentaban capitalismo y comunismo y ahora democracia liberal (igualdad, legalidad, solidaridad) frente autocracias iliberales (religión,familia, patria, raza, machismo). Al final, es la lucha entre potencias(EEUU, Rusia, China) por dominar el mundo y a nosotros nos han cogido en medio. No sé como saldremos de ésta ni si un movimiento pacifista puede limitar las amenazas, que son bien reales. El movimiento tendría que surgir en Rusia, pero allí el que sale a la calle se juega la vida».

Para completar añado el enlace a un texto de Rafael Fraguas en el que critica las veleidades belicistas de la UE: ¿Dónde vas Europa?

Una nueva opinión en contra del rearme y sus consecuencias económicas de Juan Torres López

Balance de la guerra de Ucrania


Tanque ucraniano. Foto: Sergey Kozlov EFE

Hoy 24 de febrero de 2025 hace tres años que Rusia comenzó la invasión masiva de Ucrania, denominada eufemísticamente «Operación Militar especial».

Putin contaba con tomar Kiev en unos pocos días. pero no contaba con la resistencia patriótica de Ucrania, reforzada por la inteligencia de EEUU y el apoyo militar de la OTAN. Los tanques y vehículos militares rusos se identificaban por una Z. En Rusia hablar de guerra es un delito castigado con cárcel.

Rusia justificó la invasión como una defensa contra la amenaza de la OTAN, después de muchos años de buscar una cooperación estrecha con la alianza y vulnerando el Memorándum de Budapest de 1994 por el que Ucrania entregó su armamento nuclear a cambio de garantías de seguridad. En realidad Ucrania no amenazaba a Rusia, sino al régimen autoritario de Putin.

Para Putin Rusia es un ente virginal que tiene que salvar la civilización cristiana de las amenazas del desorden democrático y las doctrinas de género. Una doctrina inspirada en oscuros pensadores fascistas (el más moderno Alexander Dugin), que entroncan con la tradición eslavófila.

Putin funde la tradición zarista con la soviética (recomiendo «El camino hacia la no libertad» de Timothy Synder). Por eso el tránsito de Ucrania hacia la UE (con su exigencia de democracia y lucha contra la corrupción) es un mal ejemplo para Rusia. Lo que es cierto es que tanto Rusia como Ucrania estaban fuera de un marco de seguridad europeo.

Fracasada la operación relámpago, el conflicto se convierte en una guerra de desgaste con tácticas de la I Guerra Mundial, pero con armamento moderno. Un conflicto en el que se avanza y se resiste metro a metro. Ambos utilizan drones que demuestran que los carísimos cazabombarderos tienen ahora menos importancia. Con drones Ucrania diezma la flota rusa del Mar Negro, mientras Rusia usa misiles hipersónicos para destruir las infraestructuras de Ucrania. Y amenaza con usar armas nucleares si se pone en peligro la soberanía de Rusia.

Kiev recibe armamento de sus aliados occidentales, pero se queja de que es a cuenta a gota gotas y siempre tarde. No ha conseguido una eficaz defensa contra los misiles rusos. Seguramente la amenaza nuclear explica este gradualismo.

Como en la I Guerra Mundial, la artillería tiene enorme protagonismo, pero con cañones de largo alcance y gran precisión.

En las ciudades ocupadas por los rusos se producen crímenes de guerra (matanza de Bucha). También es cierto que está por investigar ejecuciones de prisioneros rusos por ucranianos. Putin está procesado por el Tribunal Penal Internacional por el desplazamiento de menores a Rusia

La guerra ha producido decenas de miles de muertos entre los militares de ambos bandos y miles de víctimas civiles y la mayor ola de refugiados en Europa desde 1945 (6,5 millones acogidos en países europeos). Y ha destruido un país que costará miles de millones reconstruir.

La guerra se encamina a una entrega de Ucrania a Rusia, una gran derrota para Europa. Es el momento de pensar un nuevo marco de seguridad europeo, más allá de un posible ejército de la UE, un marco de desarme y garantías mutuas.

La entrega de Ucrania


Reunión de Putin y Trump en la cumbre del G20, en Hamburgo en julio de 2017. A la salida Trump desacreditó la versión de sus servicios secretos, según la cual, Rusia había intentado influir en las elecciones. Dijo que la negativa de Putin le parecía más creíble.

No sabemos los detalles de la conversación telefónica de 90 minutos, de hace una semana. Pero por las manifestaciones de sus representantes en Europa parece que lo que han pactado ambos presidentes es entregar Ucrania a Rusia, que Moscú consolide sus conquistas territoriales en Ucrania. Ahora las conversaciones en Ryad darán forma a ese acuerdo telefónico (sin participación ni de Ucrania ni de la UE) y sin que se negocie a partir de los intereses legítimos de ambas partes (véanse elementos para la paz en Ucrania).

El pacto de Múnich de nuestra generación. por su contenido y por el lugar donde han ido conociéndose algunos de sus datos (En la Conferencia de Seguridad de Múnich).

No parece exagerado comparar el acuerdo Trump-Putin con el Pacto de Múnich. En septiembre de 1939 se reunieron en Múnich Hitler, Mussolini y los primeros ministros de Francia y Reino Unido, Daladier y Chamberlain para decidir la suerte de los Sudetes, una región checa de mayoría germano parlante. Francia y Reino Unido pensaban que entregando esta región a Hitler evitaban la guerra con Alemania.

Cuando aterrizó en Londres un exultante Chamberlain proclamó que había logrado la «paz para una generación». El apaciguamiento no sirvió más que para Hitler se creciera y siguiera con su rearme. En marzo del 39 invadió Checoslovaquia. Francia y Alemania no hicieron nada y el 1 de septiembre del 39 Hitler atacó a Polonia y Reino Unido y Francia no tuvieron más remedio que declarar la guerra a Alemania.

Es el momento de recordar que Europa no provocó la invasión de Putin a Ucrania. Juan González lo explica en este hilo de Twitter.

La prevista entrevista entre Trump y Putin puede ser una reedición de la conferencia de Yalta, porque además de entregar Ucrania podrá servir para repartirse esferas de influencia: Eurasia para Rusia; Oriente Próximo e Indo Pacífico para EEUU y por supuesto también su tradicional patio trasero (América Latina); África quedaría como un territorio en disputa entre China, Europa y Rusia. Ni que decir que este reparto sin contar con China sería inestable y fuente de conflictos.

¿Qué vas a conseguir en una negociación si de entrada ya das a la otra parte sus máximas reivindicaciones? En el futuro de Ucrania, los europeos no tendrán ningún papel más que pagar la reconstrucción, pero EEUU ya se reserva una parte importante del pastel de lo que quede de Ucrania, un alto porcentaje en la explotación de las tierras raras. (No descartaría que Trump reservara para sus empresas un lucrativo papel en la reconstrucción mil millonaria, pagada por los europeos).

Consecuencias de la entrega de Ucrania:

  • Ambos bandos están exhaustos. La diferencia es que Rusia tiene más capacidad de reclutamiento y la vida de sus soldados cuenta poco.
  • Más que un acuerdo de paz será un alto el fuego. Rusia y Ucrania (si sigue existiendo) volverán a la guerra en cuanto se recuperen. Ucrania no puede aceptar que un 45% de su territorio le sea arrebatado.(Crimea, el Donbás y parte de Jersón, Jarkov y Zaporiya). Rusia puede lanzar nuevas operaciones militares para hacerse con toda Ucrania, un Estado que consideran artificial por ser parte esencial de la Santa Rusia.
  • En lugar de un nuevo ataque militar contra Ucrania, es más probable es que Putin promueva una rebelión contra Zelensky, en un país desangrado y frustrado, para instalar un gobierno títere en Kiev.
  • Las fronteras dejarán de ser sagradas. A partir de esa victoria, Putin amenazara a toda Europa, sobre todo a los territorio menos integrados y divididos como Moldavia o Georgia. Aumentará su influencia en lo Balcanes orientales, que se alejarán de Bruselas.
  • Las democracias europeas se verán hostigadas por la alianza de extrema derecha de Putin y Trump.
  • No podría descartarse tampoco una operación militar contra el corredor de Suwalski, que une Lituania con Polonia. Si se cortara este corredor, el enclave ruso de Kaliningrado podría unirse con Bielorrusia, el estado vasallo de Rusia.
  • Europa se queda sola, EEUU deja de ser aliado, para convertirse en adversario comercial y político, que interfiere para fomentar a la extrema derecha. Europa tendrá que rearmarse, ahora estará entre la presión de Rusia y EEUU. China ya se ofrece como socio fiable.
  • La OTAN está virtualmente muerta. Construir un ejército europeo tendrá un enorme coste, tanto si se financia nacionalmente, como mancomunadamente por la UE. En esta opción «cañones en lugar de mantequilla» padecerán los servicios públicos y las clases populares. Crecerá el malestar social.
  • La adquisición de armamento favorecerá a EEUU. La industria europea no está en condiciones de rivalizar, pero en lugar de buscar armas ultra sofisticadas Europa debiera desarrollar armas defensivas más sencillas (Una lección militar de la guerra de Ucrania es la importancia de los drones, relativamente baratos, comparados con los cazabombombarderos)
  • EEUU pierde su reputación de gran potencia. Deja de ser un aliado fiable. Europa tiene que buscar nuevas alianzas con Brasil, la India, Sudáfrica, Canadá o Australia. China es una autocracia rival en lo ideológico y en lo comercial, pero con la que podrían encontrarse áreas de cooperación, como, por ejemplo, la lucha contra el calentamiento global.
  • Putin dejará de ser un paria internacional y su dictadura será más fuerte.

POST SCRIPTUM

Añado aquí un relato muy distinto, el de mi amigo Javier Sáenz, convencido de que la OTAN es responsable de la guerra por sus provocaciones a la seguridad de Rusia. Puede verse en este enlace «el acercamiento USA-Rusia y la patética Europa». No estoy de acuerdo, pero tiene que haber pluralidad de puntos de vista.

La destrucción del estado social y democrático de derecho


Fernando Botero ha convertido en una obra de arte la violación más grave de los derechos humanos de la últimas décadas. los abusos de los estadounidenses en la prisión de Abu Grhaib (Irak).

IN MEMORIAM DE ELÍAS DÍAZ

Hace unos días falleció a los 90 años Elías Díaz , catedrático emérito de la UAM, que fue profesor mío de Filosofía del Derecho en los 60 y cuyo libro «Estado democrático y social de derecho», inspiró la Constitución Española y en mi dejó una profunda huella intelectual. Aquí se pue descargar una ponencia (pdf) del autor en la que está lo esencial de la obra.

Estado democrático de Derecho

Todo Estado genera normas jurídicas. pero no tos son Estados de Derecho. Solo es Estado de Derecho el Estado democrático de Derecho, es decir. el que cumpla las siguientes condiciones:

  • Imperio de la Ley
  • División de poderes
  • Fiscalización de la Administración
  • Protección y desarrollo de los derechos fundamentales

Ante una crisis política grave son las instituciones y la cultura política las que tienen que proteger estas salvaguardas. Estados Unidos ha hecho siempre gala de su sistema de pesos y contrapesos. Nixon dimitió ante la posibilidad de ser sometido a un empeachment.

Trump no reconoció su derrota de 2020 y lanzó a sus huestes contra el Congreso. Y en esa mentira ha basado su última campaña que ha encandilado a millones de ciudadanos entregados. Prometió ser dictador por un día, pero parece dispuesto a serlo durante 4 años y más allá. Es dudoso que vaya a reconocer una derrota en 2028.

En toda Europa, empezando por Hungría, se desarrollan democracias iliberales, que no respetan la división de poderes y vulneran los derechos humanos, empezando por los de los inmigrantes, invocando motivos de seguridad.

Estado social

El pacto básico establecido después de la II Guerra Mundial era el Estado social. Los derechos sociales, que garantizan una vida digna – el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, a la protección al consumo- no son derechos subjetivos directamente exigibles ante los tribunales, pero el Estado los satisface mediante los servicios públicos y el gasto social.

En los primeros 80, con la llegada de Reagan y Thatcher al poder, el Estado social se desmonta pieza a pieza, la bajada de impuestos destruye los servicios públicos. Las luchas de clase no consiguieron parar este ataque.

La globalización, que convierte a China en la fábrica del mundo, saca a mucha gente del sur de la extrema pobreza, mientras que los trabajadores y clases medias de Europa y Estados Unidos se empobrecen . Muchos territorios antes industriales se convierten en yermos ( cinturón del óxido en EEUU). Muchas de estas zonas ahora depauperadas y antes prósperas son caladero de votos para las extremas derechas.

La doctrina del neoliberalismo convirtió en un dogma la destrucción del estado social. Una de las razones del auge de la extra derecha es el individualismo de la libertad de «sálvese quien pueda».

Derechos Humanos

Después de la II Guerra Mundial, el consenso de que la dignidad humana exigía mecanismos de protección. En un largo camino desde la Declaración Universal de 1948, se fue construyendo un entramado de tratados e instituciones para hacer real la protección de los derechos fundamentales, cuya cumbre institucional fue la constitución del Tribunal Penal Internacional (EEUU e Israel no son parte del tratado que lo crea y por tanto no reconocen su jurisdicción). Otro hito anterior fue la tipificación de los delitos de crímenes de guerra y genocidio (recomiendo la lectura de Calle Este-Calle Oeste).

El atentado más grave contra los derechos humanos en el siglo XXI ha sido la war on terror declarada por George Bush, que después de los atentados del 11-S contra EEUU trajo dos guerras (Irak y Afganistán) que no solo destruyeron dos países con enormes sufrimientos, sino que, además, rompieron todos los equilibrios de Oriente Próximo.

Esa supuesta guerra contra el terrorismo trajo una violación de los derechos fundamentales a nivel global, en el que colaboraron muchos países. Los episodios más ominosos de esta cruzada fueron Abu Ghraib y Guantánamo (que ahora se pretende abrir como campo de concentración de inmigrantes).

La voladura final de Estado

Trump y Milei tratan al Estado como una empresa en quiebra. Si se destruyen las estructuras administrativas, no sé cual puede ser la alternativa al estado-nación.

En el caso de EEUU, Trump ha entregado la administración a un payaso loco, que quiere tratar al país como si fuese una start up. Esperemos que dentro de partido republicano alguien pare esa locura o que en elecciones de medio mandato los ciudadanos le den un buen revés si la inflación que va a generar su política económica les hace daño en su economía particular.

Dentro del Estado caben redes de resistencia y solidaridad. Fuera solo queda la ley de la selva.

Regreso al pasado


Judíos de Centroeuropa deportados «voluntariamente» por los nazis. Fuente Yad Vashem.

Bajo el título «regreso al pasado» hoy pensaba hablar de un tema nacional, la escasez de vivienda hoy como ya ocurriera después de la guerra y la miseria que llevaban consigo las viviendas hacinadas, que denunció Buero Vallejo en su obra «Historia de una escalera», estos días puesta en escena en el Teatro Español, el escenario en que se estrenó en 1949. Pero, la propuesta de Trump de vaciar «voluntariamente» Gaza para convertirla en la Riviera de Oriente Próximo, me ha traído a la memoria otro plan disparatado, el llamado Plan Madagascar

El Plan Madagascar fue una de tantas fantasías nazis. La sección de asuntos judíos del Ministerio de Exteriores pensó que entre las condiciones impuestas a Francia en la capitulación podría estar la entrega de la isla del Índico para reasentar allí a los judíos centroeuropeos, que dadas las condiciones naturales de la isla supondría su exterminio. El bloqueo naval británico hizo inviable tal plan y en su lugar se puso en marcha el plan genocida de la Solución Final. Era más fácil y económico crear guetos en los países ocupados y engañar a los concentrados ofreciéndoles el traslado en tren a supuestos «campos de trabajo», prometiendo mejores condiciones; en realidad, el destino final eran «campos de exterminio» a escala industrial.

Trump no pretende mandar a los palestinos a campos de exterminio, sino proseguir su destrucción como pueblo, que ya empezó con la Nakba en 1947-48, cuando los militares judíos expulsaron de sus hogares a 700.000 palestinos, que tuvieron que huir a los países vecinos. Lo que Trump propone es la reedición de la Nakba (muchos de los gazatíes son descendientes de refugiados que tuvieron que huir de lo que hoy es el norte de Israel). Esos refugiados palestinos siempre fueron un estado dentro de los países de acogida, desde los que lanzaban ataques contra Israel. Tanto Jordania, como Líbano se vieron desestabilizados por esta situación.

No es raro que ningún país árabe quiera apoyar la fantasiosa propuesta de Trump. Aunque la «calle árabe» ya no es lo que era, las protestas y la desestabilización estarían aseguradas.

El plan es una apuesta inmobiliaria, en el estilo de Trump, una provocación para «enmarcar» el relato de un proceso de negociación y que se puede retirar cuando haya conseguido determinados efectos. En este caso creo que trata de dinamitar el proceso de paz en Gaza y dejar manos libres a Israel para que siga con su limpieza étnica en Cisjordania. Si su plan no es aceptado, tanto Trump como Netanyahu dirán que con los terroristas palestinos, a los que se les ha ofrecido un futuro radiante no se puede negociar y solo cabe exterminarlos, nada de dos Estados.

Ganadores y perdedores en la guerra de Gaza


Después de muchos intentos fallidos se ha llegado a un acuerdo de una tregua en Gaza.

Pendiente todavía de la aprobación del gobierno ultra de Netanyahu, que alega para su reserva a la hora de ratificar el acuerdo, alegando que Hamas pretende controlar las categorías de prisioneros palestinos que han de ser liberados. Todo apunta a que Israel se niega a liberar a militantes de Hamas que pudiera haber participado en la operación del 24 de octubre en la que el grupo islamista atacó a Israel el 23 de octubre de 2023. Hamas niega que quiera hacer cambios en el acuerdo. Además los ministros ultranacionalistas del gobierno Netanyahu amenazan con romper la coalición si se aprueba la tregua.

Lo que sabemos del acuerdo por las declaraciones de los mediadores es que el alto el fuego tendrá tres fases:

La primera fase durará 6 semanas. Israel detendrá sus ataques, Hamas entregará 33 rehenes (vivos o muertos). Israel liberará un número indeterminado de presos, en función del estado de los rehenes liberados. En esta fase los gazatíes desplazados podrían volver a sus viviendas en el norte (o lo que quede de ellas) y la ayuda humanitaria entraría sin restricciones por el paso de Rafah. En la segunda fase, sin duración estimada. se afrontaría la reconstrucción de la Franja y el gobierno definitivo del territorio. Y en la tercera un acuerdo de paz definitivo.

No se trata de un acuerdo de paz y deja más dudas de las que despeja. Sin contar con la mala fe israelí; desde el anuncio del acuerdo 80 palestinos han muerto en bombardeos. Es normal que en una guerra los combates sigan hasta que el alto el fuego entre en vigor para lograr ventajas tácticas, pero que ventaja obtiene el ejército israelí asesinando a otros 80 palestinos.

Me he dispersado explicando el acuerdo, una información reiteradamente publicada. El propósito de esta entrada es responder quien ha ganado y quien ha perdido después de estos 15 meses de guerra.

Es evidente que el gran perdedor es el pueblo palestino, sometido a un genocidio de enormes dimensiones en Gaza (46.500 muertos según las cifras del Ministerio de Salud, controlado por Hamas y estimado en más 60.000 por la revista científica The Lancet) y a un hostigamiento y limpieza étnica en Cisjordania (centenares de casas destruidas).

También es perdedor el pueblo israelí, especialmente los rehenes y sus familias y los 500 militares caídos en combate y sus familias, Hay que recordar que Hamas es el último responsable de esta infierno, con su ataque en el que cometió todo un conjunto de crímenes contra la humanidad; pero Netanyahu, en lugar de una acción militar contenida desató en venganza un genocidio con el que no ha logrado el objetivo estratégico de destruir a Hamas, por mucho que. mediante ejecuciones extrajudiciales haya asesinado a sus principales dirigentes políticos y militares. Hamas sigue resistiendo al ejército israelí y según algunas fuentes conserva 5.000 soldados y gran apoyo en buena parte de la población y, sin duda, la capacidad de reconstruirse cuando terminen las hostilidades.

Israel ha desatado un conjunto de guerras regionales, que aparentemente, le garantizan la hegemonía, pero ha creado nuevos desequilibrios, que en algún momento estallarán.

Irán y Rusia han sido los grades perdedores de este reacomodo geoestratégico y en este sentido Estados Unidos es un gran ganador en cuanto que su vicario, Israel, puede controlar la región en alianza con Arabia y los países del Golfo. Pero que Israel no se confunda atacando a Irán, gran perdedor de esta crisis. Irán, la antigua Persia, es una gran potencia militar (puede estar a punto de contar con armas nucleares) cultural y religiosa (con una enorme influencia sobre los chíes de Oriente Próximo).

Un ataque contra Irán «abriría las puertas del infierno» en toda la región. Que Israel tampoco se complazca con su ocupación de una parte de Siria. No es la primera vez que tiene que retirarse traumáticamente de un país ocupado, como fue el caso de El Líbano.

La caída de los Asad supone el ascenso del yihadismo, próximo a lo Hermanos Musulmanes, lo que pone nerviosos a los dirigentes de Arabia, Egipto o Túnez.

El gran ganador es la Turquía de Erdogan, con enorme influencia sobre los nuevos gobernantes de Siria y capacidad para mediar entre los actores de la región.

Caen los muros para detener a la extrema derecha


Trump y Musk: Los multimillonarios gobiernan directamente, sin necesidad de intermediarios

Warren Buffet, uno de los hombres más ricos del planeta por su participación en el fondo de inversiones Berkshire Hathaway, lo dijo paladinamente hace unos años:

«Por supuesto que hay lucha de clases y la mía ha ganado esa guerra»

La victoria de los superricos entra en otra dimensión. Ya no necesitan intermediarios ni gobiernos títeres. Ahora, prometiendo políticas de la ultraderecha, el multimillonario Trump vuelve a la Casa Blanca y con él el payaso tecnológico, Elon Musk, el hombre más rico del mundo por el valor en bolsa de sus empresas. (Por cierto, ya veremos cuanto tardan en chocar estos dos egos gigantescos).

Desde los gobiernos los multimillonarios pueden cambiar legislaciones para favorecer sus empresa y negocios. O, indultarles de sus delitos, como hará Trump o presionar a los jueces, como hacía Berlusconi. Los gobiernos dejan de ser neutrales.

Trump ha ganado prometiendo perseguir al inmigrante y hacer «América grande de nuevo» (MAGA, por sus siglas en inglés) un nacionalismos, que, ahora sabemos (nada se había dicho en la campaña electoral), podría incluir acciones como ataques a los carteles del narcotráfico en México, la toma militar del canal de Panamá o Groenlandia recursos minerales y estratégica para las rutas navales según se va deshelando el Ártico) o la presión económica sobre Canadá para convertirlo en un estado de la Federación estadounidense. O la expulsión masiva de mexicanos (esto fue una de las promesas estrella de la campaña).

Y con los multimillonarios llegan al poder el nuevo fascismo 3,0, el de las fronteras y los muros, que está ganando la batalla del relato para estigmatizar los derechos humanos y el respeto de las diferencias como una ideología censora (woke) que lucha contra los valores nacionales para proteger a los inmigrantes y al las familias antinaturales en lugar de las naturales y la mentira del cambio climático.

Injerencias de Musk en Europa

Desde su altavoz en su red social X (antes Twitter) Musk apoya a la ultraderecha europea. Para él solo Aternativa para Alemania (AfD) puede salvar Alemania o Maine Le Pen Francia,

Las injerencias de Trump no son nuevas. Durante su primer mandato, Steve Bannon, intentó cuajar un internacional de movimientos ultraconservadores. Aunque ese intento contaba con abundante financiación, era un movimiento de organizaciones elitistas, mientras que ahora se trata de un ataque desde una popular red social desde la que puede crear desinformación viral.

Libertad de expresión y manipulación

Musk es libre para defender las ideas que quiera y donde quiera y apoyar a las opciones políticas que desee. Lo que no puede hacer es manipular el algoritmo de su red para favorecer estas opciones.

Los magnates tecnológicos siempre han defendido que sus plataformas no son medios y que, por tanto, no deben estar sometidas a las mismas normas de responsabilidad que los medios; razonamiento que salta por los aires cuando su propietario hace campañas políticas, además cabalgando sobre bulos y desinformación.

La Unión Europea ha intentado dar una respuesta a estos problemas con su Ley de Servicios Digitales. que afecta a los plataformas digitales, incluidas las redes sociales, que superen los 45 millones de usuarios mensuales en todo el territorio de la UE, Estos servicios están sujetos a un sistema de rectificación rápida, so pena de multas millonarias.

Tanto Twitter, como Meta (Facebook, WhatsApp, Instagram) tenían sistemas de monitorización de bulos o informaciones delictivas (terrorismo, pornografía, pederastia) sobre la base de normas establecidas por ellas mismas. Cuando Musk llegó a Twitter (que no llegaba a ese número de usuarios en Europa) desmontó este sistema. Y ahora hace lo mismo Meta.

Dicen que la alternativa son las notas de aprobación y contexto de la comunidad. Difícilmente estas notas pararán los bulos de la ultraderecha, Las redes sociales son «cajas de ecos», que nos hacen llegar lo que queremos oír. Sus algoritmos propalan los bulos y las opiniones más extremas. Y la injerencia de Rusia y China no tienen un papel no menor en estas campañas de desinformación, que intentan desacreditar a las democracias,

Así que las redes sociales en manos de multimillonarios serán cada vez más el caballo de troya de la ultraderecha en nuestras democracias.

La soberanía europea

Ya sabemos el poco aprecio de Trump y Musk por Europa y la UE, pero ahora gobiernos, como el de la neofascista Meloni abren grietas en el bloque europeo.

Meloni está dispuesta a contratar con Musk un sistema de comunicación encriptada. a través de SpaceX o lo que es lo mismo poner en manos del magnate un sistema vital para la soberanía nacional. Es cierto que ahora no hay una alternativa en operación; pero la UE va a poner en marcha IRIS2, una constelación de 260 satélites por valor de 10,000 millones de euros. Si estos proyectos se confían a empresas estadunidenses, Europa seguirá siendo un enano tecnológico.

La UE sigue siendo la mayor potencia normativa. Uno de los ejemplos más importantes son las directivas medioambientales. Con la nueva directiva CAFE las emisiones de los coches tienen que bajar de 115,1 mg de CO2 a 93,6. so pena de pagar elevadas multas Como los fabricantes europeos siguen empeñados en fabricar vehículos de combustión, para rebajar la media de esas emisiones un pool de fabricantes europeos se ha aliado con Tesla, fabricante de coches eléctricos para bajar así la media de emisiones.

De modo que, por no optar por la innovación. hay que aliarse con una con una compañía estadounidense y desnaturalizar la norma europea que la ultraderecha, negacionista del cambio climático o por lo menos retardataria en cuanto la urgencia de las medidas para luchar contra él presenta como una barbaridad. Su derogación puede ser una de las ofertas electorales estrella de la extrema derecha.

En la medida en que más gobiernos europeos caen en manos de la ultraderecha más se difuminan los valores universales de la UE.

Desaparecen los cordones sanitarios

Cada vez en más países, la derecha democrática pacta con la extrema derecha y hasta algunos socialistas para controlar gobiernos, como en Holanda, Austria, varios landers alemanes de Este y comunidades autónomas españolas. Una cosa es sacar adelante medidas concretas y otra gobernar juntos con los mismos valores. Se rompen así los llamados cordones sanitarios, todos juntos contra la ultraderecha. En una situación de dispersión del voto, cada vez es más difícil mantener el aislamiento de la extrema derecha.

Sin llegar a gobernar juntos. El Fascismo 3.0 ha ganado el relato y ha contaminado a la derecha democrática con sus valores y políticas: persecución de la inmigración, nacionalismo, retardismo climático, antifeminismo, desprecio de la diversidad sexual y prioridad de la tradición sobre los derechos humanos.

Persecución de los gobernantes de centroizquierda

En una vida política cada vez más polarizada derecha y extrema derecha someten al gobernante de centroizquierda a campañas de bulos que le desgastan hasta su dimisión o salida de la vida política que se convierten para ellos en completamente tóxica. No se trata de la crítica del adversario, sino de la cacería humana del enemigo. Ahí está el caso reciente de Trudeau ( Canadá) o el más antiguo de Jacinta Arden ( Nueva Zelanda).

Peor es cuando estas campañas se dirigen contra las instituciones, como ocurre ahora con cacería, sin precedentes, contra el Fiscal General del Estado. Cuando la pieza política cae, la institución queda dañada para siempre.

Tendencias para 2025


Aquí ya está a punto de llegar el nuevo año de 2025. El que se va, 2024, me ha dejado, algo ineluctable cuando se tiene una cierta edad, la pérdida de queridos amigos y el cansancio de luchar contra las consecuencias de mi ictus y sus recaídas. En lo internacional, el genocidio de Gaza, uno de los peores hechos criminales del siglo XXI.

((VERSIÓN 2 de esta entrada del 28 de diciembre; la primera es del 27 de diciembre. Esta segunda versión añade los apartados sobre las migraciones, los olvidados y dentro del deterioro democrático la referencia al lawfare))

Como siempre el nuevo año es una total incógnita. pero ahí van algunas tendencias plausibles.

Oriente Próximo

La región seguirá siendo un polo de tensión mundial, marcado por la acción de Israel para ser el poder hegemónico regional. No parece que a corto plazo se alcance un alto el fuego, que detenga el exterminio y ponga en libertad a los rehenes y a prisioneros palestinos.

Todo depende de los intereses particulares de Netanyahu; aunque el designio estratégico israelí es el exterminio de los palestinos y la expulsión de sus casas y tierras, como ocurre cada día en Cisjordania, para establecer un estado judío desde el río hasta el mar.

Es una gran incógnita si los islamistas que detentan el poder en Damasco mantendrán sus promesas de moderación o impondrá una versión más o menos radical de la sharía para construir un califato yihadista . Por de pronto, embajadores y enviados especiales hacen el camino de Damasco, buscando ventajas políticas o económicas,

Ucrania

Igual que a finales de 2022 era claro que Putin podría desencadenar en cualquier momento un ataque contra Ucrania, ahora lo que está en la agenda son negociaciones de paz, no necesariamente justa ni duradera.

Los dos contendientes están exhaustos. Si como Trump ha avanzado cortase la ayuda a Kiev; los europeos no podrán mantener solos a Ucrania.

Rusia aparentemente está en mejores condiciones para seguir la guerra, pero ha sufrido un enorme carnicería en sus tropas (hasta el punto de tener que recurrir a la infantería de su aliada Corea del Norte, lo que ha dado a la guerra una peligrosa dimensión euro-asiática).

La economía rusa ha aguantado mejor de lo pensado a las sanciones, a costa de recaer en graves desequilibrios macroeconómicos, que pueden estallar en cualquier momento y llevarse por delante a Putin.

En esta situación, Zelensky va a ser forzado por sus aliados a negociar, mientras que Putin podrá vender como gran victoria haber conquistado el Donbás y haber asegurado Crimea, aunque no haya logrado anexionarse toda Ucrania.

Una paz sobre esa base no será más que una tregua, como ya ocurriera con el acuerdo de Minsk de 2014. Estas podrían ser los elementos para una negociación justa de paz si los contendientes estuviera igualados, lo que no es el caso,

Si se ignoran estos elementos de negociación y solo se consolida el estatus quo; en cuanto cualquiera de los contendientes se encuentre más fuerte se lanzará de nuevo al combate. Ucrania para liberar los territorios ocupados; Rusia para sojuzgar Ucrania.

Por eso parece difícil que Ucrania entre en la OTAN porque en cualquier momento la Alianza podría verse obligada a entrar en guerra con Rusia. A cambio Kiev podría recibir otras garantías, como los pactos de seguridad que ya tiene con varios países europeos y un rearme masivo con tecnologías punta (buen negocio para la industria armamentista europea).

Si se llega a la paz en las presentes condiciones, Putin puede considerarse vencedor e incrementar su presión sobre Georgia, Armenia. Moldavia o los países de Asia central o desarrollar operaciones híbridas sobre los países bálticos o Finlandia (corte de cables submarinos o presión con inmigrantes).

Calentamiento global

Además de los efectos a largo plazo (subida del nivel del mar o cambio de las corrientes oceánicas) es previsible el incremento de efectos climáticos catastróficos extremos, como la dana.

Además de estar perdiendo la batalla para detener las emisiones de efecto invernadero, tenemos pendiente la adaptación a las nuevas condiciones extremas con justicia, tanto a nivel nacional como internacional, Estos principio debieran tener en cuenta estos principios, no solo por justicia, sino quizá primero por eficacia económica.

La disrupción Trump

El presidente electo es hasta cierto punto imprevisible, pero es seguro que hasta dispuesto a llevar a cabo las barbaridades que ha prometido, salvo que la realidad se lo impida. A diferencia de su primer mandato, ahora en su equipo no hay expertos, solo aduladores o locos como él (Musk).

En primer lugar es posible que detenga la ayuda a Ucrania y estreche relaciones con su amigo Putin, al que admira, por ser «hombre fuerte», como él.

Es seguro que lanzara una subida de aranceles que subirá la inflación en EEUU y que puede desembocar en una guerra comercial mundial (una guerra de aranceles fue el prólogo de la crisis de 1929).

No puede descartarse que en un momento de baja popularidad, lance una operación para recuperar el control de canal de Panamá. Tampoco que desarrolle una ataque de comandos contra México, justificándolo como un ataque contra los carteles de la droga.

Deterioro democrático

La democracia se encuentra en crisis en todo el mundo. Son muchos los -dicen las encuestas- los que prefieren un régimen autoritario si garantiza seguridad y una (relativa) prosperidad. Ya comenté aquí el libro de Applebaum «el ocaso de la democracia». Las causa son muchas; una clase política, que da prioridad a sus intereses y se enfanga en luchas sectarias, favorecidas por la desinformación… Por supuesto, una desigualdad creciente aleja a las clases populares de la democracia,

Pero por encima de todo es que en este mundo digital se han disuelto las mediaciones sociales, Lo hemos visto en Valencia, cuando militares y bomberos dejaban la piel, por todas partes apareció el lema «solo el pueblo ayuda al pueblo», que ponía en cuestión al Estado democrático.

Lawfare. Unos y otros manipulan la justicia, deteriorando la división de poderes.

Crisis de la Vivienda

Una de las causas de la desafección democrática es la crisis de la vivienda, un fenómeno mundial.

Estamos hablando de los países ricos. En el sur global una vivienda son cuatro palos que sostienen un techo de hojalata.

En el norte, a vivienda ha dejado de ser un derecho para convertirse en un activo financiero. Adquirir una vivienda por las clases populares es imposible en todo el mundo, así que es una bomba de relojería que puede estallar en cualquier parte en cualquier momento, a semejanza de las «revueltas del pan» en los años 80 del pasado siglo explotaban de cuando en en los países árabes. E

Inteligencia artificial

El año que termina ha sido el de la inteligencia artificial conversacional. En esencia usa el lenguaje natural y el aprendizaje para comunicarse. En sus efectos, es como un Google ampliado. La más popular de estas herramientas es Chatgtp.

La inteligencia artificial generativa aprende de patrones y genera luego datos de características similares, por lo que puede tener gran aplicación en Medicina (informar y detectar tumores en imágenes) o en Derecho (generar demandas). Por eso su impacto puede ser enorme en profesiones intelectuales.

Es el momento de intentar que esta nueva revolución no deje a nadie atrás y regularla para promover sus efectos positivos y tratar de controlar los negativos.

Migraciones

Las migraciones han sido un motor de progreso en la historia de la Humanidad. Han enriquecido a las civilizaciones y han propiciados u sucesión.

El instinto de buscar una vida mejor y más digna es universal. Las actuales movimientos migratorios responden a desequilibrios demográficos. Mientras el norte rico sufre el declive demográfico, el sur pobre registra una explosión demográfica. Ante estos hechos los muros no sirven de nada. Hay que tratar el fenómeno como una oportunidad no como un problema y crear pasarelas legales de llegada, que enriquezcan a los países emisores y a los receptores. Sin olvidar que hay que lograr una integración no forzada.

Los olvidados

Más allá de las luchas geopolíticas, millones de personas mueren por el hambre, consecuencia de condiciones meteorológicas extremas (por ejemplo, el avance del desierto) o guerras intestinas (Sudán) o por viejas supersticiones (vudú en Haití). Son los olvidados, que a nadie interesan.

Los cisnes negros

Son los acontecimientos a los que Nassin Nicholas Taleb ha llamado «Cisnes Negros». Son una sorpresa absoluta para todos (salvo para algún profeta oscuro al que nadie hizo caso), tienen un impacto extraordinario y, del mismo modo que llegaron se van a veces dejando cambios esenciales en nuestro mundo.

¿Quién podía predecir en 2019 el covid? O en 2023 que Hamas atacaría a Israel y este se vengaría con un genocidio y una cadena de guerras que han cambiado estratégicamente Oriente Próximo.

EA finales de 2024, la enfermedad X asola la República Democrática del Congo. No se sabe si es una simple malaria agravada o una candidata a nueva pandemia, como puede serlo la gripe aviar. O si, si explotase la burbuja inmobiliaria china nos llevaría a una crisis económica global.

Que el nuevo año se apiade de nosotros. De corazón os deseo lo mejor para 2025. FELIZ AÑO. FELIÇ ANY NOU. BON ANO NOVO. سنة جديدة سعيدة

El Gran Israel y el Gran Califato se reparten Oriente Próximo


Al Jolani, el líder de Hayat Tahrir al-Sham (HTS) es aclamando a su entrada en Bagdad

El régimen de los Assad se ha disuelto como un azucarillo en menos de dos semanas, después de medio siglo de una férrea dictadura familiar.

Factores de la caída de Bashir el Assad

Seguramente detrás de un cambio de esta magnitud estarán los servicios secretos, occidentales y de Israel. Pero hay otros factores que aparecen a la luz del día. Loas servicios secretos llevan a cabo ahora mismo una operación de lavado de cara de Hayat Tahrir al-Sham (HTS).

La derrota de de Hezbollah (o. por lo menos su desactivación por un tiempo) ha dejado al régimen sin su mejor aliado militar sobre el terreno y esa derrota ha llevado a Irán a una contención extrema, para evitar que su involucración exterior no desestabilice interiormente al régimen de los ayatolás.

La guerra de Ucrania ha debilitado el apoyo militar ruso, pese a la importancia que para Moscú tiene su presencia en Siria. Latakia, en la costa siria es su única base naval en el Mediterráneo.

Los continuos bombardeos israelíes han debilitado al ejército del Assad.

El apoyo de Turquía a Hayat Tahrir al-Sham (HTS), Ankara, que espera controlar el norte de Siria, también ha sido decisivo para fortalecer a esta facción rebelde, frente a otras. Seguramente ,el HTS también habrá recibido financiación saudí y de los países del Golfo.

Nuevos equilibrios en Levante (Oriente Próximo)

En esta reflexión sigo principalmrnte el análisis de Rafael Poch.

Primero habrá que ver si Hayat Tahrir al-Sham ) es capaz de mantener su dominio en todo el país o si se reactiva el Estado Islámico) Isis y se produce una guerra entre las facciones islamistas.

Israel ya no tiene el contrapeso sirio y el iraní queda muy debilitado El «eje de resistencia» queda muy dañado». Así que no solo seguirá con su genocidio en Gaza, sino que podrá desarrollar su limpieza étnica en Cisjordania, pudiendo expulsar a sus habitantes palestinos a El Líbano y Jordania. Y hacer efectivo su gran objetivo estratégico: un país judío desde el río Jordán hasta el Mar Mediterráneo. Líbano y Jordania pueden ser absorbidos, o menos quedar bajo la influencia de una Siria integrista, o incluso dividirse entre Siria e Israel. Puede que Irak se sume al reparto de los despojos de Siria.

Se asentaría así un gran estado árabe integrista, un califato sunní, disolviendo las líneas trazadas artificialmente por británicos y franceses el acuerdo Skypes-Picott, constituyendo un gran estado sunní con capital en Damasco.

Los Assad fueron una dictadura criminal, pero garantizaron la pacífica convivencia de una mayoría sunní con la minoría chíi en su rama alauí, la de los Aassad, mayoritaria, en el noroeste y los cristianos en sus distintas confesiones y otras minorías, como armenio, kurdos o drusos. Quitado el tapón de la botella ¿Quién mete otra vez el liquido dentro?

Mapa acuerdo Sykes-Picott. Fuente Enciclopedia Británica