Televisión ciudadana… y de partido


De repente, un anuncio en el correo de Yahoo llama mi atención. Está en italiano y anuncia YouDem.TV. Pincho el enlace y me conduce a una página de registro de la que se califica la primera tv. social dedicada a  la política y la sociedad italiana. Y en la parte inferior de la página, el logo del Partido Democrático. Y empiezo a entender.

Resumo el proyecto, que arrancará el próximo día 14. YouDem.Tv es la televisión del Partido Democrático, una televisión, por tanto de partido. Una televisión con la que el partido de la oposición quiere romper el asfixiante dominio de la televisión por parte de Berlusconi. En cuanto a los contenidos, será una televisión mixta: información periodística profesional y vídeos producidos por los ciudadanos. El objetivo es conseguir » la prima social television della politica italiana». En cuanto medio, será una televisión convergente. Contará con un canal en YouTube y se difundirá también a través de la plataforma de pago italiana (Sky) y a través de la telefonía 3-G. Vamos, un proyecto casi calcado del Current-Tv de Al Gore, aunque se proclama más directamente la relación con Obama-Tv. YouDem.Tv se incardina en un proyecto más amplio de comunicación alternativa dirigida por el PD y que denominan CarpeDem.

Los medios tradicionales se toman la iniciativa con una cierta sorna. «Filosofía web 2.0 en salsa YouTube», dice La RepubblicaUn proyecto «espartano, pero trendy», para Panorama. Y es que -bromeala Repubblica- «dices Obama y sale Veltroni». Parece complicado que esta televisión ciudadana se libere de los usos partitotocráticos. Justamente, empieza el 14, coincidiendo con el primer aniversario de la «entronización» de Veltroni. En fin, que sea verdaderamente social, que bien les vendrá a los italianos

GAudi: documentación y lenguaje audiovisual


Los laboratorios de Google han lanzado un nuevo producto: GAudi. No, no tiene nada que ver con Gaudí (¿se habrá buscado la coincidencia en la denominación). Se trata de una sistema de indización de audio, aplicado a la búsqueda de vídeos. Existen desde hace tiempo sistemas profesionales de reconocimiento automático de la palabra (speech recognition), utilizados en relación con ficheros de audio. Hay ya televisiones que utilizan tecnologías semejantes, como hizo TVE con los debates electorales; a novedad no es tanto que está búsqueda por palabras se haga ahora sobre el audio de un vídeo, como la generalización por parte de Google de una herramienta que está llamada a revolucionar la búsqueda y el lenguaje audiovisual.

Por el momento se trata de una versión beta, aplicada sólo a los canales políticos de YouTube sobre las elecciones norteamericanas, y, por lo que parece, sólo trabaja en inglés. La búsqueda puede hacerse sobre el conjunto de los vídeos electorales o exclusivamente sobre uno en concreto. Una vez realizada, nos presenta en la pantalla del vídeo los marcadores que nos dirigen a los puntos donde se encuentra la palabra, expresión o cadena de texto. Basta que situemos el cursor encima para que aparezca la frase donde se han pronunciado esas palabras, lo que facilita la navegación.

La primera implicación de la generalización de esta tecnología es potenciar las posibilidades de las búsquedas . A nivel de profesionales de la documentación audiovisual puede facilitar su trabajo. Y para los periodistas puede ser un útil instrumento para tratar, filtrar y, sobre todo, investigar.

Pero las posibilidades que se abren para el lenguaje audiovisual son grandes. Hasta ahora, los vídeos siguen sin ser un elemento interactivo en el lenguaje hipertextual. Podemos enlazar a un vídeo, pero éste estará yuxtapuesto, «incrustado», en el discurso textual. Con las herramientas de reconocimiento del audio (y con las de reconocimiento de rostros) los elementos del discurso audiovisual pueden desagregarse, enlazarse y volverse a combinar. Habrá que pensar nuevos usos expresivos de la palabra y la imagen en un contexto hipertextual.

Información basura en internet


Está en todos los medios. United Airlines cayó ayer en bolsa un 99% a causa de una vieja noticia sobre su quiebra inminente que circuló por internet como si fuera actual. La compañía tuvo que emitir un desmentido y Wall Street suspendió temporalmente las cotizaciones hasta que la situación se aclaró. He intentado indagar las fuentes y la cosa no está muy clara. Nadie quiere asumir la responsabilidad. La noticia original, con 6 años de antigüedad y referente a pasadas dificultades del grupo aéreo, se encontraba en el archivo digital de Sun-Sentinel (periódico de Florida del grupo Tribune) y alguien enlazó a ella.

El grupo Tribune asegura que cualquier lector después de leerla podía entender que se refería a hechos de 2002, pero por lo que parece las informaciones se conservan en ese archivo digital sin fecha. Tribune insiste que ninguno de sus medios publicó nuevamente la noticia y viene a culpar a una firma de inversión de Miami de hacerla circulara a través de la agencia Bloomberg.

La información de Reuters aclara algo más y señala a otros sospechosos. Parece que un empleado de esa compañía de inversión rastrea la red en buscad de información financiera, encontró la información y la colocó en un blog de Bloomberg. Y entonces Google News comenzó a detectar enlaces y la colocó en su servicio, aunque -se defienden- sin que apareciera en titulares. Un experto financiero advierte de que si tanto creyeron la información como actual es porque la situación de United Airlines vuelve a ser muy mala.

Algunas lecciones pueden extraerse del caso:

  • La falsa información circula en internet como los rumores siempre que tenga algún elemento de credibilidad.
  • Internet ha deteriorado los mecanismos de verificación de los medios tradicionales.
  • El algoritmo automático de Google News es el gran amplificador de la información basura.

Los éxitos de televisión se convierten en videojuegos


Reuters informa hoy de la tendencia imparable de la industria del entretenimiento de convertir los grandes éxitos de televisión en videojuegos. Se empezó con las superproducciones (blockbusters) de acción, pero ahora todos los fabricantes de consolas lanzan videojuegos basados en series y realities-shows. En el caso de las series se puede profundizar en la identificación con los personajes; en los realities la lógica del producto se lleva a sus últimas consecuencias. Se puede ser protagonista sin ser seleccionado ni pasar por el estudio. En la información se pone de manifiesto el alto poder adictivo de estos productos y cómo está conquistando a nuevos usuarios, sobre todo mujeres.

Este ejemplo de convergencia de medios y productos muestra la integración de los viejos y nuevos medios. Por el momento, todo arranca en el viejo medio, la televisión, pero hay también algún ejemplo, de como a partir de un videojuego se ha construido una serie. La televisión no desaparecerá, pero se integrará en este nuevo entorno interactivo.

Crecen los mensajes que promueven el odio en internet


En el último número de The Economist podemos leer el artículo The braved new world of e-hatred que advierte del crecimiento de los mensajes que, desde premisas religiosas, nacionalistas, xenófobas o étnicas, promueven el odio contra el otro, sea éste inmigrante o imperialista, impío o fundamentalista religioso, turco o armenio, ruso o caucásico.

El dato más concreto que recoge proviene de un estudio del Centro Simon Wiesenthal que ha registrado 8.000 sitios que fomentan el odio y la violencia, con un crecimiento de un 30% en el último año. Los mismos instrumentos que propician una comunicación abierta y la movilización social pueden utilizarse con propósitos de cambio social o para instigar acciones violentas contra el otro. Los ejemplos recogidos por The Economist, desde videojuegos en los que hay que «cazar» al inmigrante hasta la propagación de cualquier teoría conspirativa. Las comunidades constituidas en torno al odio pueden ser pequeñas localmente, pero su conexión global potencian su activisimo.

Respecto a las teorías conspirativas, exotéricas o xenófobas, The Economist observan cómo han revivido en la red. Antes, por ejemplo, era extremadamente difícil encontrar en una biblioteca un ejemplar del panfleto de los Siete Sabios de Sión. Hoy está en la red y al igual que otras supercherías se analiza y se añaden nuevos argumentos en su defensa.

Ni los viejos ni los nuevos instrumentos de comunicación son angelicales. Todos pueden usarse para construir fraternidad o para promover el odio.

La liberación de Betancourt, on line


Son las 21:19 en Madrid. Veo la segunda edición del Telediario de TVE.  Salto del sofá cuando Lorenzo Milá lee directamente desde su ordenador que Ingrid Betancourt ha sido liberada. Mi salto, claro, se habrá quedado corto comparado con el que habrán dado mis compañeros de la redacción de internacional.

Después de unos días de inactividad en el blog, atado por la interminable cadena de corrección de exámenes y trabajos, abro esta entrada, en primer lugar, para saludar el regreso a la libertad de una mujer valiente y para hacer votos por una verdadera paz en la castigada Colombia, y, en segundo lugar, para publicar un pequeño test hecho sobre la marcha sobre la circulación de la noticia en la televisión y en los medios on line.

La nnoticia la lanza EFE a las 21:19 por sus servicios tradicionales a bonados. Después de verla en TVE a las 21:21, a las 21:23 entro en rtve.es. Tiene la noticia, una foto de Betancourt, dos pestañas con material documental y la relación de noticias relacionadas. Voy a BBC.news. A las 21:24 no tiene todavía la noticia. Entro en BBC en español y, claro, sí está y material documental relacionado. Y por este orden voy recorriendo páginas y televisiones. A Cuatro llegó cuando Gabilondo termina de dar la noticia con foto. Vuelvo a TVE: conexión telefónica con la corresponsal en Bogotá, que confirma la información difundida por las fuentes oficiales. El País tiene la noticia y el vídeo de la última prueba de vida. A las 23:32 entro en Google.news y no hay nada. Yahoo.news la tiene en todas sus versiones. TVE vuelve a conectar con su corresponsal en Colombia, que amplía la información; desde París, Ángel Gómez Fuentes da las primeras reacciones en Francia. Y por fin, a las 21:41, TVE pincha en directo la rueda de prensa del ministro de defensa, Juan Manuel Santos, que desgrana nombres de los liberados en la operación.

Lecciones. Primera: los medios on line son tan rápidos como la televisión -siempre que ésta esté dando información en directo. Y es que, increiblemente, los dos canales de información permanente en España, Canal 24 Horas (TVE) y CNN+, siguen con sus emisiones pregrabadas, eso sí con rótulos advirtiendo de la noticia. Segunda: Yahoo.news bate a Google.news, porque detrás de Yahoo hay periodistas y detrás de Google un algoritmo de búsqueda, que sólo funciona cuando la gente busca la noticia… que ha conocido por otros medios. Tercera: los anglosajones siguen siendo poco sensibles a lo que ocurra en español. Cuarta: la televisión vehícula mejor la información en directo (ninguna página estaba dando en directo la rueda de prensa del ministro de defensa.

Para otro momento queda un análisis de la noticia propiamente dicha. A vuela pluma, las FARC se debilitan todavía más y Uribe parece haber ganado otra importante baza y sin duda intentará utilizarla para su campaña de reelección. Pero habrá que ver que papel juega una Ingrid Betancourt en libertad.

Como se informan los futuros periodistas


En el mes de junio de 2008 he realizado la primera oleada de encuestas a alumnos de segundo curso de Periodismo. Pretendo hacer un seguimiento durante varios años para detectar las tendencias en el consumo de medios de los futuros periodistas.

Puesto que se trata de un estudio general, me he atrevido a denominar a estas encuestas, con una cierta pretenciosidad, “Nuestro estudio general de medios”. ¿Siguen el desarrollo de la actualidad los futuros periodistas? ¿Por qué medios? ¿Son jóvenes online o están más anclados en Gutemberg y Marconi? A estas y otras semejantes preguntas pretende responder este estudio.

Los resultados de la encuesta pueden verse en este enlace.

El documento está publicado en Scribd y allí puede ser descargado. Vuelvo a lamentar que WordPress no permita incrustar los documentos publicados en Scribd. Para facilitar su lectura y aunque es muy largo para una entrada de un blog, copio aquí su contenido.

Representatividad

Se han recogido 107 encuestas, de las que se han respondido 61. El universo encuestado era de 250 alumnos. El porcentaje de respuestas se acerca al 25%, por lo que los resultados se pueden considera absolutamente fiables en cuanto al grupo de alumnos de 2º A y 2º C de Periodismo, de la Complutense. Sin mayor análisis sociológico, estos resultados son perfectamente extrapolables a los estudiantes de periodismo en toda España y, en buena medida, a los estudiantes universitarios, aunque ahí ya no se puede generalizar, porque determinadas actitudes, como las de la lectura de la prensa, presumiblemente serían distintas. El valor de los resultados viene dado porque se refieren a un colectivo que en un futuro próximo asumirá la responsabilidad de realizar una comunicación profesional de ámbito social. Sus actuales hábitos de consumo de medios puede marcar su conocimiento de la realidad de la que tendrán que informar y su aproximación a las fuentes.

Prensa

Los encuestados no tienen un hábito de lectura en profundidad de los diarios. Sólo la cuarta parte los lee diariamente y de una manera rápida, porque la mayoría (57%) lo hace durante un tiempo de entre un cuarto de hora y media hora. Como  casi la mitad lee más de un periódico, puede interpretarse que se hace una lectura rápida, buscando el contraste entre informaciones. Se trata de una actitud positiva, propia de estudiantes de periodismo. Pero la falta de lectura en profundidad indica un interés epidérmico por los temas de actualidad. Lógicamente estamos hablando de tendencias dominantes.

El diario más leído y con el que existe mayor identificación es El País. Público es el segundo por lectura y El Mundo, el tercero. Sin embargo, por identificación El Mundo supera a Público. En cuanto a las calificaciones de los periódicos las mejores son para El País y El Mundo. Público es visto como más sensacionalista y entretenido.

También entre este sector los diarios gratuitos tienen una enorme penetración. Un 80% leen diariamente un gratuito. Entre ellos domina 20 Minutos. En la comparación entre gratuitos y de pago, estos últimos reciben las mejores calificaciones. Como era previsible, se percibe a los gratuitos como más entretenidos y sensacionalista. Lo que no era tan previsible era la percepción de los diarios de pago como menos equilibrados, cuando los principales diarios nacionales son más sectarios que nunca.

Las revistas de información general merecen muy poca atención de este sector (82% no las leen). Tampoco son mayoritariamente seguidos los diarios regionales, dato que puede estar en relación con el hecho de que muchos de los estudiantes son de Madrid. En cambio, un 52% lee revistas especializadas, entre las que destacan las de moda, deportes y por detrás música, cine, informática y los «muy» («muy interesante», «mucha historia»).

Pese a este seguimiento de la prensa, son los diarios junto con los programas informativos de radio los que son considerados más creíbles. Un 72% los consideran el mejor instrumento para profundizar la información.

Radio

El colectivo encuestado tiene una fuerte vinculación con la radio.  Un 44% la escucha diariamente entre 15 minutos y una hora, un 20% entre 1 y dos horas y un 11% más de dos horas. Resultados estos de escucha de la radio que superan claramente a los de tiempo dedicado a ver la televisión. La mayoría escuchan la radio en casa, lo que significa una vinculación más fuerte que la de escuchar la radio en coche o en movimiento. El tiempo se reparte casi en la misma proporción entre programas musicales (40%) e informativos (36%). Puede aventurarse que la especial vinculación de este colectivo a la radio viene dada por la escucha continuada de música, conclusión que viene avalada porque un 36% escucha habitualmente cadenas de radio fórmula de música pop.En la otra dimensión, la informativa, la SER es la cadena más escuchada (con un gran predominio sobre las otras cadenas generalistas) y con la que más se identifican los encuestados.  La SER consigue también la mejor valoración profesional, seguidas, más o menos al mismo nivel, por RNE y Onda Cerdo. Es curioso que las dos cadenas de televisión de RTVE (La Una y la Dos) obtienen en general mejores calificaciones que RNE.

La radio ha perdido para estos jóvenes inmediatez informativa: sólo un 17% la usan para mantenerse informados de la última hora, frente a un 63% que prefieren internet. En cambio, como ya se dijo los informativos de radio merecen un 100% de credibilidad. Como medio de entretenimiento, la radio es un medio secundario: sólo el 18% escucha magazines de entretenimiento, lo que es lógico, porque el perfil de estos programas es escasamente juvenil.

Televisión

Una de las conclusiones que parece reafirmar esta encuesta es la caída del seguimiento de la televisión entre los jóvenes universitarios. Un 19% no ven ya diariamente la televisión. El segmento mayor (36%) ve la televisión entre una 1 y dos horas y un 17% más de dos horas (menos que el 48% que no la ve o la ve menos de una hora). De modo que, aunque los niveles de audiencia siguen siendo importantes, se encuentran ya muy por debajo de la media de la población. El 62% sigue viendo la televisión en grupo con su familia, por eso, los jóvenes que viven en residencias o pisos compartidos, un porcentaje importante entre el colectivo, se «liberan» de ese visionado nocturno en familia casi obligatorio.

La televisión es claramente un medio de entretenimiento. Los programas más seguidos son las series extranjeras (36%) y las españolas (31%), mientras que los informativos se quedan en un 21%. Los programas informativos (ni siquiera los de los canales 24 Horas) no son los preferidos para estar al día ni para profundizar en la información. Resultan más creíbles las programaciones «todo noticias» (85%) que los informativos de las cadenas generalistas (62%), pero ambos están por debajo de los periódicos de pago, los informativos de radio, las revistas especializadas y las páginas de los medios en internet. No hay lugar para programas especializados porque el 69% no tiene televisión de pago -y eso en un segmento de población al que se supone alto poder adquisitivo.

Las cadenas preferidas son Antena 3 (29%) y Cuatro (21%). TVE1, Telecinco y la Sexta quedan por detrás, con un 14%. Sin embargo se da una identificación ideológica dominante con Cuatro (34%), un dato más que parece avalar que la televisión es preferentemente un medio de entretenimiento. Las mejores calificaciones de los programas informativos se las llevan, por este orden, Cuatro, La Dos (que sólo es seguida por un 2%) y TVE1. En cambio, A3 y la Sexta se ven como más sensacionalistas y entretenidas, lo que indica, sobre todo en el caso de A3 que su preferencia vendrá dada por los programas de entretenimiento, seguramente las series españolas, programas en los que destaca esta cadena.

Ciberespacio

Un 46% consulta diariamente páginas informativas -recordemos que sólo un 25% leía diariamente los periódicos. Y sin embargo, el tiempo dedicado a informarse a través de la red es escaso. La mayoría (41%) dedica entre 1 y 3 horas a la semana y un 32% menos de una hora a la semana. Son muy pocos los que hacen un uso informativo intensivo de la red. Las páginas consultadas en su inmensa mayoría corresponden a las de los diarios de pago y, en menor medida, especializadas (moda, burladero) o alternativas (kaos en la red). De modo que los diarios de pago reafirman mediante la red su poder informativo entre este colectivo. Estas páginas son las preferidas para mantenerse informativamente al día, sólo después de la radio. Llama la atención el poco uso de otras herramientas de actualización informativa, como las alertas al ordenador o al teléfono, lo que parece indicar no sólo un uso poco sofisticado de la red, sino también una escasa urgencia informativa, menor en todo caso a la que corresponde a los profesionales en activo. Sin embargo esta información en la red, que como vemos corresponde fundamentalmente a las páginas de medios tradicionales, se percibe como menos fiable que la de los diarios, aunque todavía altamente fiable (86% frente a 100%).

Como consumidores de contenidos, estos jóvenes universitarios prefieren (descargan o visionan), vídeos no profesionales (83%), música (73%, un dato congruente con el consumo musical de la radio), series de televisión (59%), películas (51%) y vídeos informativos (41%). De todos estos contenidos sólo se paga en un porcentaje significativo por la música (20%) y sólo un 10% por las películas.

Estos datos parecen indicar un uso preferentemente lúdico de la red, aunque es significativo que aun cuando se trata de los contenidos menos descargados o vistos un porcentaje tan alto como el 41% descarga vídeos informativos. Puede aventurarse que esos vídeos informativos restan atención a los programas informativos de televisión, en la misma medida que las páginas de los diarios restan lectura a los periódicos en papel. Es significativa también la poca explotación informativa que hacen de la red, pues sólo un 20% prefieren internet para profundizar en la información, tarea para la que se sigue confiando abrumadoramente en los diarios en papel (71%).

En cuanto al papel activo jugado en la red, el 66% tiene una página personal o blog. En futuras encuestas habrá que preguntar sobre el carácter de estos blogs), pero del perfil general cabe pensar que puede tratarse más de medios de expresión personal que de medios informativos. En cuanto a las herramientas interactivas, el 100% utiliza el correo, un 54% forma parte de alguna red social, mientras que un porcentaje menor, pero todavía alto (44%) participa en foros o chats. Un 78% comparte fotos, muy por encima del 44% que comparte vídeos.

De estos datos parece resultar un uso de la red más lúdico que informativo, con un grado importante de interacción social.

Conclusiones

Los diarios de pagos siguen siendo percibidos como el medio informativo más fiable y completo, pero su consumo es medio, sin una profundización en la información.

La radio es un medio informativo y de acompañamiento musical. Su imagen informativa (capacidad de actualización y credibilidad) es excelente.

La televisión sigue siendo un medio de entretenimiento familiar. Porcentajes significativos ha abandonado esa televisión, que todavía sigue siendo una fuente muy importante de entretenimiento para la mayoría. La televisión no tiene un uso informativo preferente y su credibilidad es media.

El uso informativo de la red es poco intenso y sofisticado. Destaca la visita a páginas informativas de los medios tradicionales y el visionado de vídeos informativos, pero su uso es preferentemente lúdico. El colectivo mantiene un buen nivel de interacción social en la red.

Algunos comentarios de los alumnos

– «Radio y tv se han quedado como voces de fondo y son poco utilizadas excepto excepciones.»

– «Se evidencia la tendencia del estudiante a consultar los medios de comunicación a través de portales en la red. En mi opinión esta práctica responde al ritmo de vida y al poder adquisitivo del estudiante. Se valora la instantaneidad y la variedad que ofrece Internet.»

» Yo leo poco las noticias en internet; pero si que alguna que otra vez me hemetido por su facilidad e instantaneidad y he obsevado que, claro por noticias que nofalten, es decir, introducen muchas, pero el contenido es bastante pobre e incompleto.Yo prefiero coger un periódico y leérmelo porque me parece menos aburrido y comprendo mejor las cosas por su desarrollo. Internet no profundiza en los temas, esmuy superficial y eso no me gusta. Pero, eso es consecuencia de la constante actualización.»

– «En  la red llega a existir tanta acumulación de información quete llega a cansar, mientras que el periódico es más manejable a la vez que puedesconsultar artículos, columnas, etc., de grandes escritores o columnistas.Me quedo con el papel antes que Internet, aunque no descarto su uso, es más, es necesario en bastantes ocasiones y es una buena herramienta que permite investigar,  así como visualizar blogs de corresponsales e infinidad de temas.»

– «La mayoría de los estudiantes seidentifican con medios de comunicación de tendencia ideológica o línea editorialidentificada con el PSOE. Recurro a datos como la elección de la cadena SER o el canal CUATRO como favoritos.»

Fatiga informativa


Los jóvenes «digitales» sienten un cierto vértigo o fatiga informativa y demandan una información más en profundidad. Esta es la conclusión principal de un estudio promovido por Associated Press (AP) y presentado en la reunión anual de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN). (Puede verse el resumen informativo de AP en el International Herald Tribune y descargar el informe en pdf)

AP puso en marcha el estudio partiendo de la constatación de que los hábitos de consumo informativo de los jóvenes estaban cambiando. Pero en lugar de lanzar una encuesta cuantitativa puso en marcha un estudio antropológico con 18 jóvenes entre 18 y 34 años, todos ellos «digitales» (conectados gran parte del día), de Estados Unidos, Reino Unido e India. Este tipo de estudios indican tendencias profundas, pero no tienen la representatividad de las encuestas masivas y, por tanto, las conclusiones debieran de ser verificadas más ampliamente.

El consumo de noticias de estos jóvenes tiene mucho de episódico. Es un proceso en el que las alertas informativas, actualizaciones y noticias factuales se suceden de forma compulsiva. En este proceso, los sujetos echan de menos informaciones que contextualicen y esclarezcan lo que acontecen.

 

En el siguiente esquema se visualiza este proceso. En la parte superior, lo que reciben. En la inferior, lo que desean.

 

  • Algunos hechos explican la angustia informativa de estos jóvenes:
  • Las noticias están conectadas con el correo electrónico. Tantas veces como se consulta el correo, se consultan las noticias.
  • Esa consulta constante entra en la espiral del aburrimiento: estamos aburridos y consultamos las noticias, que no hacen más que aburrirnos.
  • La información se convierte en un producto más de consumo rápido.
  • Estos consumidores sienten la necesidad de una información más profunda, pero no la encuentran
  • El consumo de información se comparte con el desarrollo de otras tareas en línea.
  • Las constantes promociones informativas de la televisión aumentan la fatiga. Las noticias televisivas tratadas como entretenimiento (infotainment) relajan la tensión
  • Estos jóvenes son adictos a las noticias deportivas, de espectáculos y del corazón.

En este contexto, los responsables de AP proponen un nuevo esquema de difusión en tres pasos. Uno, alarma informativa en la red. Dos, información breve y de tensión informativa, disponible en la red y en televisión. Tres, informe en profundidad, a distribuir en múltiples plataformas. No me parece una propuesta demasiado novedosa, pero viene a reafirmar la convergencia de las plataformas de difusión.

Las tendencias que aparecen en el informe son bastante congruentes con la encuesta que he pasado a mis alumnos y que próximamente, cuando los afectados debatan sus conclusiones, difundiré en este blog.

 

 

 

Fuentes interactivas en directo


Desde hace una semana viene comentándose en la blogesfera el papel de Twitter en dar a conocer la noticia del terremoto de China. Como no he visto la información en castellano, la recojo, aunque con retraso. De entre las fuentes disponibles, escojo este blog de la BBC.

Antes de la primera noticia de agencia, antes de que los servicios sismológicos lo anunciaran, los usuario chinos de Twitter ya estaban dando la voz de alarma. Twitter es un microblog pensado para que demos cuenta de nuestros movimientos, pensamientos o sensaciones en un espacio de unos pocos caracteres. Es una adaptación de los mensajes sms al mundo de los blogs. Twitter ha tenido un enorme éxito y muchos clones, sobre todo en China. Los jóvenes entusiastas chinos de esta herramienta de las regiones afectadas reaccionaron inmediatamente. Sus breves entradas sirvieron como aviso de emergencia, relato en directo o verificación de datos, como se recoge en este otro blog.

Según parece, sus inventores pensaron que la herramienta podría tener utilidad para coordinar la asistencia en situaciones de emergencia. Pero los usuarios han encontrado un uso informativo bien relevante: servir de fuente interactiva en directo.

Desorden digital


RTVE inaugura hoy su nuevo portal. De un sitio institucional y promocional se pasa a un sitio informativo y promocional. El cambio era imprescindible: era una vergüeza que uno de los grandes medios informativos españoles no tuviera página informativa. Pero ahora en una misma página de entrada se quiere presentar ambos aspectos. La página de entrada está dominada por Chikilicuatre o Pocoyo y lo informativo queda en muy segundo plano. Primer error: en la imagen de RTVE lo informativo queda subordinado a lo promocional (por ejemplo MotoGp, producto estrella de la televisión pública, tiene una pestaña propia). Toda esta página da sensación de desorden.

Segundo error: se oculta la información institucional (estructura, misión de servicio público, documentos institucionales, Instituto Oficial de RTVE etc.) en un faldón, abajo de la página.

Tercer error: la página de noticias es pobrísima, con noticias de agencias(corta y pega). Lo único valioso de esta página es la información de fuente propia (por ejemplo, la entrevista en RNE de Cristóbal Montoro).

No soy especialista en diseño, pero hay muchos caminos sin vuelta, como el que nos lleva a los blogs, desde el que no hay salida, de modo que si queremos seguir en la página, tendremos que volver a teclear la dirección.

Lo valioso de este nuevo portal es el acceso a programas (lo llaman programación a la carta), vídeos y audios, pero los cargados son muy pocos. Aciertos como, el del telediario en 4 minutos, pierden todo su valor cuando no se actualiza. Si se quiere ver un resumen de la actualidad en 4 minutos de telediario, no se puede tener en la mañana del martes el telediario del mediodía del lunes. Otro acierto, los blogs, pero habrá que ver el compromiso y continuidad de sus autores, normalmente sobrecargados de trabajo.

De todo lo visto, me quedo con el archivo sonoro de RNE, con joyas como el «Viaje a ninguna parte», serial radiofónico de Fernán Gómez, antes que película.

No se ve ninguna experimentación con el lenguaje, del estilo de la que se ensayó con los debates electorales, donde se podía seguir al mismo tiempo el texto y el vídeo (Innovación y convergencia en RTVE).

El conjunto me parece decepcionante.