Retorno a la interactividad


¡Qué placer la desconexión de las vacaciones! Romper con la rutina, liberarse de las obligaciones es la esencia de las vacaciones. Pero ahora las vacaciones también nos permiten romper el cordón umbilical con el ciberespacio. No todos quieren disfrutar de ese placer. Cada vez se ve a más gente consultando el i-Phone en la playa. Por mi parte, me he limitado a mirar un par de veces el correo.

Pero llega la hora del retorno. Confieso que por una parte estoy deseando zambullirme en la observación de las nuevas tendencias  del periodismo. Pero al mismo tiempo siento una cierta angustia, la angustia de la interactividad, de la permanente comunicación, de la saturación informativa.

Para abrir boca, algunas novedades de las pasadas semanas.

La BBC compartirá sus vídeos con 4 grandes diarios británicos

La BBC ha llegado a un acuerdo con The Guardian, The Times, The Independent y The
Telegraph para que estos  diarios puedan utilizar en sus páginas web un número limitado de vídeos producidos por la Corporación. La BBC plantea el acuerdo como un modo de extender el servicio público. El material se ofrece gratuitamente. Los vídeos serán siempre informativos y nunca de entretenimiento ni de noticias deportivas. Los diarios no podrán insertar publicidad. Y sólo podrán ser vistos por los usuarios del Reino Unido, es decir, por aquellos que pagan el canon que financia el servicio.

Redacción transparente

La televisión pública sueca quiere abrir su redacción al público y para ello ha puesto en marcha un proyecto Öppen Redaktion, Redacción Abierta, que mediante vídeos de las reuniones editoriales muestra el proceso de elaboración de la información. Suecia es Suecia, que envidia, porque en las redacciones que conozco no es que el proceso informativo no esté abierto al público, es que las decisiones informativas se toman sin debate y con gran secretismo.

Anuncios

TVE vs. BBC


La BBC es un referente de la televisión en todo el mundo. En España resulta común comparar TVE con el que se supone debiera de ser su modelo. Un grupo de investigadores, Grupo de Investigación sobre la Televisión Pública (GITEP), ha afrontado el reto de enfrentar dos expresiones del servicio público, como BBC y TVE, a la luz de las experiencias de productores e informadores y en dos terrenos característicos, la información y las teleseries. El GITEP está compuesto por Agustín García Matilla, María Lamuedra, Alejandra Walzrer y Tíscar Lara.

El GITEP convocó ayer 10 de febrero en Segocia, en la Facultad de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Valladolid, a profesiones de la BBC, TVE y profesores para exponer y debatir las primeras conclusiones de su investigación. Resumo a grandes rasgos este debate.

La tensión entre lo que interesa al público y el interés público forma parte de la esencia del servicio público de la radio y la televisión europeas. TVE, amén de su historia de dependencia política, es tributaria de los índices de audiencia… De una audiencia que se mide minuto a minuto. El “share” o cuota de pantalla es el espejo en el que se miran cada mañana los editores, según se manifiesta en la investigación. En la BBC, lo que cuenta es el alcance global, esto es, para cuantos ciudadanos el servicio público ha sido útil cada día. Para TVE, prácticamente la única evaluación externa (además de las críticas de los medios competidores) son los índices de audiencia. La BBC realiza periódicos estudios de opinión y desarrolla canales de interacción con su público. Prácticamente cada década se realiza un libro blanco, un escrutinio en profundidad del servicio público con unas propuestas de reforma para el futuro. En España, el Consejo para la Reforma de los Medios Públicos produjo un buen diagnóstico, sólo parciamente seguido. Con todo, la diferencia sustancial es el modelo de programación de la BBC. Según resulta de la encuesta realizada a profesionales, la BBC sigue una estrategia de diversificación de la programación en sus distintos canales y plataformas para satisfacer el interés del público con distintos contenidos, enfoques y presencia de todas las voces y minorías. TVE  despilfarra La Dos y el gobierno le ha negado una presencia suficiente en la TDT para deslindar contenidos y enfoques. La BBC es apreciada por los británicos como un elemento sustancial de su sociedad e identidad.

Orientación editorial. Las Guidelines (traducidas por la APM) son una guía viva para la actividad profesional, según el testimonio de los compañeros presentes en Segovia. Hay líneas de consulta permanente abiertas ante cualquier duda sobre el correcto tratamiento de una información. En TVE la única referencia es el código deontológico incluido en el Estatuto de Información.

Las telenovelas de la BBC. Coronation Street (40 años en antena) y Eastenders (30 años) son, según el profesor Hugh O’Donnell manifestación de la “esfera pública popular”. Estas telenovelas no hacen nunca una referencia directa a la actualidad, pero sus conflictos dramáticos están extraídos de la actualidad. La contrarrevolución de Thatcher ha imbuido a los británicos de los principio neoliberales. Eastenders ha sido el último reducto de la ideología socialdemócrata.

Alianza con los ciudadanos. La principal conclusión del encuentro es que la supervivencia del servicio público depende de forjar sólidas alianzas con los ciudadanos. Para ello es vital usar los nuevos canales interactivos.

Actualización interactiva y fiabilidad


El blog de los editores de BBC.News es una fuente impagable para aprender sobre periodismo interactivo. No es infrecuente encontrar rectificaciones y disculpas. Hace unos días Steve Hermann daba explicaciones sobre el uso de Twitter como fuente en los atentados de Bombay. Explicaba este editor como abrieron una página de continuas actualizaciones de fuentes diversas: agencias, enviados especiales, mensajes recibidos, blogs, colecciones de fotos en Flicker y “tweeds” de Tweeter. Algunos de estos “tweeds” aseguraban que el gobierno indio se disponía a censurar Tweeter, lo que resultó falso y sin fundamento.

El hecho ha levantado bastante polémica, que el propio blog del editor recoge. De entre todas las opiniones me quedó con la de Tom Sutcliffe en The Independent:

“Mientras un periodista tiene razonablemente un poderoso incentivo para no difundir información dudosa o engañosa, porque podría tener para él un coste profesional, un usuario de Tweeter no está obligado por ningún deber más allá de su propia impresión y estado de mente. Pasará un rumor como si fuera un hecho y no habrá manera de distinguirlo”

Si se examina esa página de actualización se ve que es una herramienta eficaz y diabólica como un potro desbocado. Las entradas no son automáticas e indiscriminadas, sino filtradas editorialmente; pero las posibilidades de verificar esas fuentes son nulas. Cualquiera que haya vivido un acontecimiento como ese sabe que genera un flujo informativo enloquecedor y eso sólo considerando las fuentes profesionales habituales. Supongo que en las fuentes no profesionales se seguirá el criterio, básicamente, de su verosimilitud y coherencia con las fuentes profesionales.

Se ha celebrado la cobertura informativa de los atentados de Bombay como un nuevo triunfo del periodismo ciudadano. Ya me referí con ocasión del terremoto de China a Tweeter como fuente interactiva. No cabe duda que en situaciones de emergencia es una fuente que puede llegar a ser muy valiosa. Puesto que su verificación resulta imposible, páginas como las de la BBC debieran de advertir genéricamente de las limitaciones y condicionamientos de ésta y otras fuentes interactivas como los blogs. Una cosa es recoger una variedad de fuentes y otra dar por los buenos los hechos que relatan. Con estas actualizaciones interactivas se gana en rapidez y variedad, pero se pierde fiabilidad.

La redacción unificada de la BBC


Redacción unificada BBC

Para todos los informadores audiovisuales la BBC es una referencia. Ahora la Corporación pone en marcha una gigantesca redacción unificada, que marcará tendencias. Puede consultarse el blog de los editores de la BBC y los análisis de Peter Preston y Jeff Jarvis, ambos en The Guardian.

La revolución consiste en agrupar las redacciones de información de la radio, la televisión, Five Live, BBC World y BBC online en un mismo espacio, dos plantas del edificio de televisión ocupadas hasta ahora sólo por la redacción de televisión. En total, esta redacción reune a 1000 informadores en la sede central y otros 2700 repartidos por el mundo.

¿Cómo se organiza esta amalgama de redacciones hasta ahora con identidades propias?. La unificación es, ante todo editorial. Toda la redacción comparte una misma agenda informativa y comparte los mismos criterios editoriales forjados en las reuniones diarias a las que asisten responsables de todas las áreas. Todos los informadores comparten las mismas fuentes exteriores (centralizadas en dos diferentes puntos de valoración editorial e ingesta, una de materiales profesionales y otras de materiales generados por el público).

El informador no es un informador multimedia, o no lo es en el sentido que se usa más frecuentemente. Ni es un videoperiodista ( o mojo, periodista móvil, como ahora se denomina a estos esclavos en el mundo anglosajón), ni edita el mismo contenido para distintas plataformas. La redacción está organizada por áreas especializadas, de modo que, por ejemplo, los redactores científicos de la televisión y de BBC online comparten espacio, fuentes, contactos… De modo que así se supone se creará una cultura redaccional común. Los editores de los programas y de BBC online piden información a las áreas, que la elaboran originalmente conforme la personalidad de la plataforma y el programa. Pero se mantiene la especialización de medios: el informador de televisión produce información televisiva y el informador de BBC online información online. Para Peter Horrock, responsable de esta gigantesca organización, no puede desperdiciarse la formación y preparación de cada informador, adaptada a una forma específica de elaborar la información, con necesidades distintas en cada medio.

Otra de las ideas en las que existe Horrock es en que no se trata de reelaborar o recocinar el mismo material para distintas plataformas, sino de usar los medios expresivos relacionados con cada información del modo más creativo posible en cada plataforma.

Redacción unificada, sí; redacción multimedia, sí, en cuanto que se une redacciones de distintos medios y usan recursos comunes. Informador multimedia, sí, en cuanto que creador a partir de elementos expresivos de distintos medios; informador especializado temáticamente, si; pero, informador polivalente, no, en cuanto que reelaborador de la misma información para distintas plataformas.

Publicidad y vídeo en BBC News


La BBC ha introducido algunos cambios de diseño en su portal de información news.bbc.co.uk.

Sus editores explican estos cambios. La página se ha ensanchado (ahora se usa una definición de 1024 píxeles), y como consecuencia las imágenes son más grandes y hay más espacio libre. En general, a mi juicio se gana en legibilidad.

Pero lo que quiero comentar no son los cambios generales de diseño. Se refieren a la presentación del vídeo y a la introducción de publicidad.

Se introduce ahora, junto con el sistema de streaming en RealVideo o WindowsMedia, vídeo en formato Flash 9 incrustado en la página. Según los editores, se trata, entre otras cosas, de lograr un tratamiento más integrado de texto, sonido y vídeo, permitiendo que el periodista integre en su relato los distintos elementos. La idea parece buena, pero la verdad es que en los ejemplos mostrados (Video games ratings faces overhaul, Google your way to a wacky office) el vídeo aparece como un encabezamiento previo a la lectura del texto, sin vinculación entre ambos elementos. La verdad es que desde la página principal no se accede, por el momento, a ninguno de estos vídeos incrustados. También se anuncia la posibilidad próxima de sindicar e incrustar estos contenidos en blogs y páginas personales, prestación todavía fuera de servicio, y que ya ofrece, por ejemplo, Reuters (aunque luego WordPress no nos permita incrustar estos vídeos).

El lenguaje hipertexto permite una navegación infinita que construye un nuevo texto a partir del propuesto por el autor. En ese nuevo discurso virtual el lector integra mentalmente elementos expresivamente diversos como texto, vídeo y audio. La solución clásica de abrir una ventana emergente para visionar el vídeo, descargado en sistema streaming, es perfectamente coherente. Pero las nuevas posibilidades técnicas, como las ofrecidas por el vídeo en formato Flash, nos abren una nueva perspectiva: construir un nuevo lenguaje audiovisual. El lenguaje audiovisual se basa en la dialéctica entre la imagen y el sonido. El nuevo lenguaje integraría en esa relación permanente el texto. Sería un paso adelante con respecto al lenguaje audiovisual clásico, pero un paso atrás, si se quiere, con respecto a la intertextualidad que permite la navegación a través de los hipervínculos. En otras palabras, se trataría de dar de nuevo un control al autor sobre un texto cerrado en el que se integre texto, sonido e imagen. Por supuesto, el desarrollo de este nuevo lenguaje, que me atrevo a denominar hiperaudiovisual, sería perfectamente compatible con la navegación hipertexto, de modo que el lector pudiera tanto leer el texto audiovisual propuesto por el autor, como construir su propio texto, saltando de enlace en enlace.

Otra de las novedades en el portal informativo de BBC es la publicidad. Desde hace meses, los usuarios que accedían a la página desde fuera del Reino Unido, encontraban un banner publicitario. Ahora, al ensanchar la página, la publicidad se hace estática y se coloca discretamente en la fila de la izquierda. La publicidad aparece también como presentación previa a los vídeos (gestionados por DoubleClick ad) cuando estos se visionan desde fuera del Reino Unido en alta calidad.

¿Por qué los usuarios que acceden desde el extranjero disfrutan de publicidad? La cuestión tiene que ver con la financiación del servicio público. Como es sabido, la BBC, como casi todas las radiotelevisiones públicas europeas, se financia por una tasa especial o canon. Esa financiación cubre los servicios nacionales, mientras que los servicios prestados fuera del territorio nacional tienen que buscar otra forma de financiación. De acuerdo con las normas comunitarias de financiación, los servicios que no se consideren estrictamente servicio público tienen que ser financiados en régimen de competencia. En otras palabras, resultaría competencia desleal recurrir a la financiación publicitaria dentro del Reino Unido, mientras que, en cambio, para los servicios prestados hacia el exterior existen limitaciones para usar la financiación preveniente del canon.

Por eso, el público británico ya puede visionar o descargar gratis cualquier programa emitido en la última semana por las distintas cadenas de la BBC, mediante la función i-Player. La BBC anuncia una versión para ser utilizada fuera del Reino Unido, que, previsiblemente, incorpore limitaciones y alguna forma de publicidad.

Directrices editoriales: la referencia de la BBC


La BBC es sinónimo de buen periodismo y para muchos periodistas españoles es la referencia obligada en cualquier debate sobre la calidad de la radio y la televisión. Como todos los estereotipos tiene mucho de verdad, pero no estaría de más que sus defensores conocieran a fondo su programación y modo de funcionamiento.

header_title.jpg

A este modo de funcionamiento nos podemos aproximar a través de sus Guidelines. La Corporación ha desarrollado un importante corpus de directrices editoriales (para radio, televisión y contenidos en línea), directrices y estándares técnicos y directrices para el desarrollo de productos y servicios en línea. Además, existen normas para los proveedores y los procedimientos de suministro y específicamente para los colaboradores (freelancers). No son, por supuesto, normas cerradas, sino en continua actualización e interacción con los profesionales a los que se dirigen y el público al que garantizan una calidad de servicio. En conjunto, impresiona la normalización y previsibilidad de todas las actividades de la Corporación, siempre con un doble objetivo, el mejor servicio del público y la gestión más eficaz.

La Asociación de la Prensa de Madrid ha editado ahora en castellano las directrices editoriales (pdf). Se abren estas directrices con unos principios editoriales generales, que luego se detallan en otros 17 capítulos. El detalle de estas indicaciones superan el de las normas deontológicas y -a mi entender- constituyen un catálogo de buenas prácticas informativas.

Enrique Peris, corresponsal en Londres de TVE hasta hace unos meses, asistió a la presentación el pasado 11 de febrero. Esta es su crónica:

  

La accuracy, es decir, la exactitud, la precisión, el rigor a la hora de elaborar la noticia, es más importante para la BBC que la rapidez. Así lo decía David Jordan, responsable del cumplimiento de los criterios editoriales de la corporación británica, y sus palabras sonaban como de otro lugar, y, desde luego, de otra époa: como el enunciado de esos principios casi sagrados que constituían la base del periodismo serio y honrado en los tiempos gloriosos de esta profesión.

Jordan acudió este lunes pasado a la sede de  la Asociación de la Prensa de Madrid, que ha tomado la feliz iniciativa de publicar en castellano el libro que contiene las directrices editoriales de la BBC, una especie de manual de estilo en el que se ponen por escrito esos criterios y esas líneas de actuación que la radiotelevisión pública británica proclama como propios y que quiere ver reflejados en el trabajo de sus profesionales. 

Veracidad, imparcialidad, honradez en relación con lo que no se sabe de una noticia o de un hecho, seriedad y profesionalidad a la hora de tratar y presentar los temas, respeto por la intimidad: todo un catálogo de valores y normas éticas para el tratamiento de la información.

Un código ético que, como se dijo en la presentación de esta versión española del ideario profesional de la BBC, sería en sentido estricto, “de imposible cumplimiento”,  pero que para la cadena británica es una referencia en la tarea diaria de sus informadores; y eso es, en definitiva, junto a su independencia en lo político y lo económico y su envergadura empresarial (la BBC es un negocio de tres mil millones de libras esterlinas, que tiene 25.000 empleados, como recordó David Jordan)  lo que ha convertido a la cadena británica en un modelo de respetabilidad y credibilidad. 

Por lo demás, la BBC tiene un riguroso sistema de controles y una serie de fórmulas para recibir respuestas y quejas por parte de la audiencia, y un considerable sentido de la autocrítica que, entre otras cosas   –como subrayó Jordan, en respuesta a las preguntas de algunos de los periodistas españoles que escuchaban su exposición y a los que el asunto interesava vivamente–,  permite a sus profesionales (of course!) criticar pública y abiertamente las informaciones de la cadena o las decisiones de sus responsables si consideran que no se ajustan al ideario o a los criterios éticos que rigen su actividad.

De todos modos, curiosamente, en el coloquio que siguió a la presentación, el asunto dió pie a más preguntas y más intervenciones, y el que más tiempo ocupó, fue, con mucho, el del terrorismo y  por qué en las informaciones de la BBC no se llama “terroristas” a grupos como ETA o a sus activistas, que es algo que aquí en España llama mucho la atención y suscita controversias apasionadas y un tanto exageradas, a veces.

Las directrices de la corporación pública británica son bastante claras al respecto: se rechaza el adoptar el lenguaje de otros como propio, y en este sentido se considera inadecuado emplear palabras como “liberar” o “ejecutar” utilizadas en relación con grupos armados, pero tampoco el término “terrorista” es considerado adecuado. “Nuestra credibilidad se ve socavada por el uso descuidado de palabras que conlleven juicios emocionales o de valor  -se dice en el capítulo dedicado a Guerra, terror y emergencias-. La palabra “terrorista” en sí misma puede ser un obstáculo, más que servir de ayuda para entender lo acontecido. Deberíamos evitgar este término, a no ser que se ponga en boca de alguien. Deberíamos informar sobre los hechos tal y como los conocemos y dejar las valoraciones a otras personas”.  Son bastantes los medios británicos, no solo la BBC, que tienden a no llamar terroristas a organizaciones como ETA, porque consideran que el terrorismo no es, en sí mismo, un objetivo o un fin para esos grupos, sino un método, por muy reprobable y condenable que sea.

Durante la presentación del libro de valores y criterios de la BBC, varios de los asistentes  -con alguna opinión discordante-  expresaron con rotundidad su opinión en el sentido de que terroristas son indudablemente todos los que practican el terrorismo o cometen actos terroristas, y de que ETA es, sin discusión, una organización terrorista. David Jordan explicó como pudo el criterio de su empresa en este terreno tan escabroso, quizá algo sorprendido de la sensibilidad que despierta el asunto entre los periodistas y los políticos españoles.

Cuidado con las redes sociales


Fue sonada la metedura de pata de aquellos medios angloasajones que difundieron datos sacados de un falso perfil de Bilawal Bhutto en Facebook. El hijo de la asesinada Benazir declaraba en esa falsificación que no había nacido para ser un líder y hacía una serie de manifestaciones que podían considerarse contrarias a la interpretación estricta del Islam. Facebook retiró los perfiles.

Ahora, según informa The Guardian, la BBC recomienda a sus empleados precaución en el uso de fotos obtenidas en las redes sociales. La BBC no ha tomado todavía una directriz editorial definitiva, pero subraya que la facilidad de obtención no exime de responsabilidad por su uso. En primer lugar, está la cuestión de su propia autenticidad. Y, además, se plantean problemas de derechos difíciles de resolver. Los editores de la BBC insisten en que aunque este material sea público, en la mayor parte de los casos se ha generado para ser visto por una pequeña comunidad de amigos y familiares. Una vez más se plantea la frontera entre lo público y lo privado. En cualquier caso, se recomienda que se indique el contexto en que se han obtenido estas fotos.

 La semana pasada también sabíamos, gracias a la comparecencia de Pierre Lessourd ante un Comité sobre Información y Propiedad de los Medios de la Cámara de los Lores, que la agencia France Press tiene prohibido usar como fuentes Wikipedia y Facebook, entre otras fuentes en línea.

Creo que Facebook y Wikipedia son dos fuente muy distintas. La primera es un vehículo de hacer públicos contenidos privados, y, por tanto, su fiabilidad debe considerarse mínima. En cambio, Wikipedia está basado en una creación colaborativa del conocimiento, que incluye sus propias herramientas de corrección y debate sobre cuestiones controvertidas. Por tanto, puede ser considerada una fuente que ofrece elementos para valorar su fiabilidad. El problema es que las fuentes en línea no se someten al proceso de verificación de las fuentes del mundo real, en gran parte por la presión que supone la edición en línea de contenidos para distintas plataformas.

A %d blogueros les gusta esto: