Información global en el grupo Murdoch


Según informa The Guardian, News Corporation, el grupo multimedia de Rupert Murdoch, está desarrollando un sistema que pondrá a disposición de cualquier medio del grupo en cualquier lugar del mundo las informaciones y vídeos que haya producido cualquier otro periódico, sitio web, radio o televisión propiedad de Murdoch.

El sistema se denominará NewsCore y se define por los responsables del grupo como un servicio multimedia global en funcionamiento las 24 horas. El sistema seleccionará entre las noticias, fotos y vídeo de cada medio los que pondrá a disposición de todos. Según uno de sus responsables, será una fuente más, «la fuentes más confiable, la nuestra propia».

El proyecto puede verse como uno de los intentos de convertir piezas informativas concretas en un flujo informativo continuo, a modo del servicio de las agencias. En este caso, sin despreciar este aspecto, creo que predomina otro, el de la integración de medios y redacciones. La integración de redacciones se hace con base local, por ejemplo la fusión de la redacción de un diario con la de su edición digital, o la unificación de las redacciones de una radio, una televisión y la página web de una misma empresa. Pero no conozco ejemplos donde esta integración se haga en un grupo multimedia en su conjunto, y menos en un grupo global, como es News Corporation. En rigor, más que de una integración plena se trata de una experiencia de lo que se llama colaboración entre medio, o cross-media.

Su aplicación, sin duda, será un vector más de la homogeneización de los contenidos. Para el editor de Star Tv, en la India, será muy fácil arrastrar del directorio un vídeo de Sky News, producido en Londres. No parece que a Murdoch le importen mucho las peculiaridades culturales. Y los editores de diarios tendrán a disposición vídeos, tan difíciles de producir por ellos.

Estos sistemas explotan al máximo los contenidos concebidos localmente, con una alta rentabilidad empresarial. ¿Caerá alguna migaja para los periodistas en forma de derechos de autor?

El anteproyecto de la Ley General Audiovisual en el Observatorio de Medios de Comunicación y Sociedad


Acaba de aparecer el tercer número de la revista del Observatorio Medios de Comunicación y Sociedad de la Fundación 1º de Mayo de CC.OO (pdf). El análisis del anteproyecto de la Ley General Audiovisual está presente en dos trabajos, el de Ana Molano, en el que destacan las propuestas de CC.OO para modificar o incorporar al proyecto y en la entrevista que Carmen Rivas realiza a Enrique Bustamante. Como muestra recojo esta respuesta:

El Consejo de Ministros aprobó en el mes de junio el Anteproyecto de la Ley General del Audiovisual. ¿Cuál es su opinión sobre el mismo?

“El borrador es enormemente confuso. No tiene memoria económica, no tiene análisis del impacto de la supresión de la publicidad, de lo que va a pasar con el mercado publicitario del futuro. Es muy curioso que no tiene preámbulo, cuando la Ley Audiovisual está justificada por la existencia de más de una docena de leyes caóticas, contradictorias entre sí, pero también por la necesidad de regular un sector vital para la vida democrática española. Hay competencias que se atribuyen de nuevo al Gobierno, otras competencias a la CMT, otras parecen que se atribuyen al Consejo del Audiovisual. El Consejo Audiovisual no se sabe que competencias tendrá porque parece que le quitan la concesión de licencias y que prácticamente no va a tener capacidad de sanción. Es decir, la Ley es simplemente una versión drásticamente descafeinada del borrador que se manejó hace tres años, que fue aprobado por el Consejo de Estado y, desde luego, no es una Ley de regulación, es una Ley de liberalización, rozando el criterio puro de mercado. Creo que el borrador es tan inconsistente desde el punto de vista jurídico que tendrá que sufrir serias reformas en el proceso de trámite incluso por parte del gobierno. Desde luego no es la Ley que se prometió. No es una Ley que garantice para nada que el conjunto de la televisión y el audiovisual esté al servicio de la democracia española”.

En el mismo número hay un trabajo de Rafael Fraguas sobre la crisis de la prensa, donde desarrolla interesantes ideas sobre la inmediatismo que ha supuesto la informática. Y una revisión de Daniel Olmo del fenómeno publicitario en televisión, así como la postura ante la crisis de CC.OO por Juan Gómez. El número se cierra con un largo artículo de Enrique Bustamante sobre la evolución de los estudios sobre las industrias culturales.

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¿Quién esta en peligro en Latinoamérica? ¿Los medios poderosos o los periodistas independientes?


El diario El País dedicó ayer una doble página, con  llamada en portada, al «cerco a la prensa en el eje bolivariano».

La información más extensa, La prensa estorba en el eje bolivariano, estaba firmada por Maite Rico y era un elenco de las denuncias de los medios privados contra las políticas informativas en Venezuela, Ecuador, Bolovia y Nicaragua. Insultos, descalificaciones, acoso, leyes restrictivas y cierre de medios configuran -según la información- la estrategia de los gobiernos bolivarianos para domesticar la prensa, que consideran un poder más de la oligarquía.

No me sorprendió ni el contenido ni el estilo. El País está inmerso en una batalla con estos gobiernos. Convendría que Prisa recordara en estas informaciones sus intereses económicos en América Latina. Una política que le lleva a considerar la posibilidad de reelección de Chavez como el fin de la democracia, y democrático que Uribe utiilice todo tipo de trucos legislativos para sacar adelante un referendum que le permitirá la reelección. Un nuevo episodio de esta guerra es el encontronazo con Oliver Stone a propósito de su documental sobre los proyectos bolivarianos.

No puedo analizar con detalle las distintas políticas y medidas tomadas por estos líderes. No cabe duda que el populismo casa mal con el escrutinio de unos medios independientes. Muchas de las declaraciones de estas autoridades son amenazantes y traslucen el intento de poner los medios a su servicio. Algunas medidas son claramente atentatorias contra el derecho a la libertad de expresión e información, como las introducidas en Venezuela aprovechando la nueva ley de educación, que vienen a criminalizar cualquier protesta. Pero tampoco puede olvidarse que muchos de estos medios se encuentran inmersos en una guerra sucia contra esos gobiernos, en la que se alienta al golpe de estado y hasta el magnicidio. Por otra parte, en el sector de la radio y la televisión la situación de muchas de estas empresas era muy precaria, con licencias caducadas o invasión de frecuencias y los gobiernos lo que han hecho ha sido poner fin a situaciones irregulares de emisoras críticas.

Más me sorprendió la crónica de Soledad Gallego Díaz desde Buenos Aires, El matrimonio presidencial argentino, porque esperaba más equilibrio. Puede, efectivamente, que las iniciativas legislativas del gobierno vayan dirigidas contra el grupo Clarín, pero las medidas anticoncentración que recoge la crónica son bastantes sensatas y homologables con las de muchos países europeos. Por ejemplo, que no se posea una emisora de tv. en abierto y otra por cable en la misma zona, o que no se controle más del 35% de la audiencia. La estrategia de favorecer tres actores en el sector de la comunicación -los medios privados, los medios sociales y los medios públicos- puede ser utópica, pero no puede ser descalificada sin más.

Maite Rico (con un acceso privilegiado a la información suministrada por los servicios de seguridad colombianos en el caso de los ordenadores de Raúl Reyes) sostiene que «en otros lugares, como México, Centroamérica, Brasil o Colombia, la violencia contra los periodistas está ligada sobre todo al crimen organizado o la corrupción». Cierto, pero muchos de esos grupos criminales no son más que terminales de un poder político. Recibo un boletín de la Federación de Periodistas de Colombia (FECOLPER) y sus denuncias y llamamientos de auxilio me emocionan. Copio algunas.

«El ex alcalde de Valledupar, departamento del Cesar, Elías Ochoa, dos escoltas y seguidores, se tomaron la sede de la emisora Maravilla Estéreo, reclamando el derecho a réplica, en la mañana de hoy.  Un día antes, en el municipio de Barrancabermeja, región del Magdalena Medio, el periodista Alberto Santacruz Centeno, recibió una llamada amenazante de un presunto comandante del grupo paramilitar, Águilas Negras.» (28-08-09)

«El alcalde de Curillo, Caquetá, Esneider Mayorga, fue capturado por su presunta participación en el asesinato del periodista y líder cívico, Hernando Salas Rojas, el pasado 1 de septiembre. Dos días atrás, en Maicao, Guajira, el equipo del programa Radial Cívico, comunitario y cultural, Maicao en Marcha que se emite en la emisora Olímpica Estéreo, fueron amenazados por dos hombres, plenamente identificados, que portaban armas. … Hernando Salas Rojas, trabajaba para un canal local de T.V, a la vez que participaba en un comité para la derogatoria del mandato del alcalde municipal. Salas también conducía un taxi de servicio intermunicipal, de su propiedad, para cumplir con sus obligaciones económicas, pues el oficio periodístico no le producía ingresos suficientes». (4-09-09)

Valgan estas dos muestras. En Colombia los periodistas son masacrados por las Águilas Negras, la nueva encarnación de los paramilitares que Uribe dice haber erradicado. Muchos de los que luchan por la libertad de expresión y dan por ella su vida puede que nunca hayan pasado por una escuela de periodismo, no tengan ningún carnet o se ganen la vida como taxistas, pero son periodistas y ellos sí que están en peligro.

El ex alcalde de Valledupar, departamento del Cesar, Elías Ochoa, dos escoltas y seguidores, se tomaron la sede de la emisora Maravilla Estéreo, reclamando el derecho a réplica, en la mañana de hoy.  Un día antes, en el municipio de Barrancabermeja, región del Magdalena Medio, el periodista Alberto Santacruz Centeno, recibió una llamada amenazante de un presunto comandante del grupo paramilitar, Águilas Negras.

En Portada Interactiva


En Portada inaugura nueva página web coincidiendo con la nueva temporada del programa. Se puede visualizar un vídeo con un resumen del reportaje Zimbaue, la finca de Mugabe, antes de su emisión. Pero sobre todo podemos acceder a material inédito, como la transcripción de una entrevista con Tsanvangirai, ahora jefe del gobierno, por acuerdo entre la oposición y Mugabe. El blog de José Antonio Guardiola, Azimut, nos da las claves del reportaje. Desde la página se accede a otros reportajes, algunos históricos, como el primer En Portada, una entrevista de Vicecente Botín a Fidel Castro en 1984.

Como ya dije en otra ocasión, esta página es una buena aproximación a lo que puede ser una aproximación interactiva de la información en televisión. Por el momento, la participación del público se limita a la posibilidad de dejar comentarios. La calidad de la audiencia de este programa se evidencia en comentarios como éste, con claves para entender el conflicto del país africano.

Retorno a la interactividad


¡Qué placer la desconexión de las vacaciones! Romper con la rutina, liberarse de las obligaciones es la esencia de las vacaciones. Pero ahora las vacaciones también nos permiten romper el cordón umbilical con el ciberespacio. No todos quieren disfrutar de ese placer. Cada vez se ve a más gente consultando el i-Phone en la playa. Por mi parte, me he limitado a mirar un par de veces el correo.

Pero llega la hora del retorno. Confieso que por una parte estoy deseando zambullirme en la observación de las nuevas tendencias  del periodismo. Pero al mismo tiempo siento una cierta angustia, la angustia de la interactividad, de la permanente comunicación, de la saturación informativa.

Para abrir boca, algunas novedades de las pasadas semanas.

La BBC compartirá sus vídeos con 4 grandes diarios británicos

La BBC ha llegado a un acuerdo con The Guardian, The Times, The Independent y The
Telegraph para que estos  diarios puedan utilizar en sus páginas web un número limitado de vídeos producidos por la Corporación. La BBC plantea el acuerdo como un modo de extender el servicio público. El material se ofrece gratuitamente. Los vídeos serán siempre informativos y nunca de entretenimiento ni de noticias deportivas. Los diarios no podrán insertar publicidad. Y sólo podrán ser vistos por los usuarios del Reino Unido, es decir, por aquellos que pagan el canon que financia el servicio.

Redacción transparente

La televisión pública sueca quiere abrir su redacción al público y para ello ha puesto en marcha un proyecto Öppen Redaktion, Redacción Abierta, que mediante vídeos de las reuniones editoriales muestra el proceso de elaboración de la información. Suecia es Suecia, que envidia, porque en las redacciones que conozco no es que el proceso informativo no esté abierto al público, es que las decisiones informativas se toman sin debate y con gran secretismo.

Gol a la TDT


El gobierno Zapatero autoriza en pleno agosto la televisión digital de pago. Y lo hace mediant Decreto-Ley por razones de urgente necesidad . Con razón, la urgencia es evidente, la liga está a punto de comenzar y la Sexta tiene que rentabilizar sus inversiones futbolísticas.

Supongo que ayer el ciberespacio español bulliría a favor y en contra, conforme la adscripión política y empresarial de cada cual. Me quedo simplemente con el sano escepticismo de Enric González.

Seguramente todo estará dicho, pero me apunto a la imagen fácil en una tarde de agosto: la Sexta ya ha ganado su trofeo, ya tiene su Canal Gol, pero el gol se lo ha  metido el gobierno a todos los españoles, al convertir la regulación del sector audiovisual en ocasión para hacer «mercedes» a sus amigos.

El interés general no consiste en facilitar una nueva plataforma de pago para el fútbol sino en establecer una regulación completa y ambiciosa de las posibilidades de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Los gobiernos de Aznar apostaron por multiplicar los canales, dividiendo las concesiones entre el gobierno central y los gobiernos autonómicos, de modo que el espectro se ha repartido por razones de puro clientelismo político, de un signo u otro. El gobierno Zapatero ha seguido con el mismo modelo. El resultado es multiplicar la misma televisión comercial homogénea del modelo analógico.

La regulación de la TDT debiera seguir estas líneas básicas:

– Repartir los canales posibles entre la emisión convencional y la emisión en alta definición (HD).

– Diversificar los contenidos de servicio público con canales especializados, tanto de los operadores públicos, como de operadores privados.

– Reservar una parte de los canales para entidades locales sin ánimo de lucro.

– Explotar las posibilidades de interactividad de la TDT, para lo que es necesario una regulación técnica que unifique y exija unas prestaciones mínimas a los equipos decodificadores y medidas de fomento para que los operadores creen contenidos interactivos.

A base de favores a los amigos, cuando llegue la Ley Audiovisual tendrá que limitarse a unir los distintos remiendos.

Hoy ya tenemos a nuestra disposición una veintena de canales. Por una parte está la oferta de los canales nacionales analógicos. Por otra, los nuevos canales digitales que repiten el modelo de los anteriores a base de reposiciones. La única novedad son los canales sectarios de la derecha. Y ahora, el Gol de la Sexta.

Gervasio Sánchez en Kabul


El verano es para las vacaciones. En mi caso, este año, para trabajar en profundidad, un poco desconectado del ciberespacio, en varios proyectos que tengo que entregar en septiembre. Si a eso le unimos una conexión más cara y azarosa que la habitual, el resultado es el abandono de este blog desde casi un mes. Hasta septiembre seguiré con perfil bajo, pero no quiere dejar pasar estos días de agosto sin remitir desde aquí al blog de Gervasio Sánchez Los desastres de la guerra, en el Heraldo de Aragón.

Gervasio está en Kabul y cada día nos deja en su blog su visión personal de uno de los países más desdichados de la tierra. Gervasio,  através de sus fotos y crónicas, mira sobre todo con compasión y empatía. Las víctimas son los protagonistas, no los poderosos. En el blog ha encontrado una forma de expresión que se adapta como un guante al modo en que concibe la información, mejor que la crónica para su fiel Heraldo de Aragón o la entrada en un informativo de la SER.

Gervasio es un freelance que se ha ganado a pulso, sin pretensiones ni protagonismos, el crédito y el aprecio de que goza. Le conocí los días previos a las primeras elecciones en Bosnia después de la guerra, en septiembre de 1996. Ándabamos por Pale, la modesta estación de invierno convertida en la miserable capital de Radovan Karadzic. Nos enteramos que los talibanes habían entrado en Kabul. Gervasio viajaba a Afganistán nueve meses después.

En fin, a todos los que lleguen en agosto a este blog les recomiendo que sigan el trabajo de Gervasio en Afganistán.

Otras entradas sobre Gervasio Sánchez:

El alegato de Gervasio Sánchez contra las armas y Tres fotoperiodistas españoles

Robert Capa y Gerda Taro, entre el mito y la realidad


El Museo Nacional de Arte de Cataluña acaba de abrir una doble exposición dedicada a dos de los grandes mitos del fotoperiodismo, Robert Capa y  su compañera Gerda Taro. Están abiertas hasta el 27 de septiembre, así que es una buena excusa para darse una vuelta por Barcelona.

La trágica muerte de ambos en el desempeño activo de su oficio no podía por menos que convertirlos en mito. Se publican ahora unas memorias de Capa y una novela de Susana Fortes. Paco Rodríquez Pastoriza me autoriza a reproducir su colaboración en el Faro de Vigo.

SE PUBLICA POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA “LIGERAMENTE DESENFOCADO”, LAS MEMORIAS DE GUERRA DEL FOTÓGRAFO ROBERT CAPA. COINCIDE CON UNA NOVELA DE SUSANA FORTES SOBRE SU BIOGRAFÍA Y LA DE SU COMPAÑERA GERDA TARO.

Dice el periodista Jean Lacouture en el prólogo a Robert Capa (Lunwerg. Photopoche) que André Friedmann, el fotógrafo nacido en Hungría y nacionalizado americano, conocido por su seudónimo de Robert Capa, tenía la audacia del actor Errol Flynn, la locuacidad del novelista Joseph Kessel, la jovialidad de Ernest Hemingway y la fantasía del actor Yves Montand. Además, habría que añadir, un marxista (de Groucho Marx) sentido del humor y un desapego a la vida cuando menos desconcertante, a juzgar por su pasión por las mujeres, el juego y el alcohol. Hay una biografía excelente de Capa escrita por Richard Whelan, que recorre sus pasos desde su salida de Budapest, desde el momento en que Hitler se anexionó Hungría (mi ascendencia judía estaba bien cubierta con dos abuelos judíos por cada costado), hasta su muerte en 1954 al pisar una mina cuando hacía un reportaje sobre la guerra de Indochina para la revista Life. Ahora se publica Ligeramente desenfocado (La Fábrica), un relato autobiográfico que cubre su actividad en varios frentes de la Segunda Guerra Mundial, desde 1942 hasta la liberación de Berlín en 1945.

Dicen quienes lo conocieron que su vida cambió cuando su compañera, la también fotoperiodista Gerda Taro, murió en Brunete, aplastada accidentalmente por un tanque republicano durante la guerra civil española. Capa nunca superó el trauma de esta pérdida, que le empujó al juego, al alcohol y a las mujeres, en las que siempre buscó a Gerda. Se incluye un romance con la actriz Ingrid Bergman (que inspiró a Hitchcock el guión de su película La ventana indiscreta) y otro más duradero con Elaine, la esposa del actor John Justin. Elaine, a la que Capa cita en estas memorias con el nombre de Pinky, estuvo a punto de casarse con el fotógrafo, pero al final de la guerra se fue con Chuck Romine, un amigo de Capa. Para entonces, el hombre de acción, que no se acostumbró a vivir en tiempos de paz, había eclipsado al amante. Pensó que ya no podría soportar una aburrida vida de familia.

Su participación en la segunda guerra mundial se inició con la propuesta de la revista Collier’s cuando Capa estaba a punto de ser expulsado de los Estados Unidos. Desde entonces cubrió en varias etapas y para otras revistas (Life, Weekly Illustrated, etc.) algunos de los frentes más destacados de la contienda: el norte de África (fue el único fotógrafo que consiguió una imagen de la captura de Rommel), Sicilia (se lanzó en paracaídas con los soldados que tomaron la isla), Nápoles y sobre todo el desembarco en las playas de Normandía el 6 de junio de 1944, acompañando en la primera oleada a los soldados de la compañía E. El capítulo IX de estas memorias, dedicado a este episodio, resume el estilo, la personalidad y la manera de trabajar de este fotógrafo. Incluso su sentido del humor, que tiende a manifestarse en los momentos más dramáticos (veo a mi madre en el porche de mi casa, saludándome y agitando mi póliza de seguros. P.171; tropas anfibias quería decir una sola cosa: pasarlo mal en el agua o pasarlo mal en tierra firme. P.166). Entró en el París liberado a bordo de un tanque estadounidense pilotado por republicanos españoles.

UN ROBERT CAPA DE NOVELA

A pesar de seguir fielmente la trayectoria biográfica de sus protagonistas, hay que decir que Esperando a Robert Capa (Planeta) es por encima de todo una novela. Se cuenta aquí un tramo de la vida del fotógrafo y de su compañera Gerda Taro. La escritora Susana Fortes (Pontevedra, 1959) se introduce en el cuerpo y en el alma de esta última para narrar con gran verosimilitud las relaciones amorosas y profesionales de ambos personajes, su peripecia vital desde el momento en que se conocen (en un París lleno de refugiados que huyen de los totalitarismos) hasta la trágica muerte de ambos. Se relatan las tensiones de una vida profesional, que se desarrolla en los límites mismos de la muerte (No me satisface observar los acontecimientos desde un lugar seguro. Prefiero vivir las batallas como las vive un soldado. Es la única forma de comprender la situación, escribió Gerda Taro en su diario. P.213), en paralelo a las relaciones entre un hombre y una mujer en las que el orgullo impide a veces el paso a la ternura. Valiéndose de una amplia y bien manejada documentación, la imaginación de la escritora desliza sobre estos sólidos cimientos una historia de amor que es al mismo tiempo un drama en el que el lector percibe cada vez con más intensidad la cercanía inexorable de la tragedia.

La novela es también un homenaje a muchas cosas: a una intelectualidad comprometida con la república española, a unos profesionales del periodismo que se juegan la vida todos los días, a las brigadas internacionales… Hay una referencia a un bebé recién nacido durante el sitio del Alcázar de Toledo, defendido por los franquistas. Se llamaba Restituto Valero, hijo de un teniente del bando nacional, que fue con los años uno de los miembros de la Unión Militar Democrática, la UMD, la organización militar antifranquista en la que también estaba el padre de Susana Fortes… (Muchos años después… ese niño se jugaría la piel y la carrera junto a otros nueve compañeros de armas por defender la democracia frente a la dictadura de aquel general Franco que un día lo sacó en pañales del Alcázar. P.158). Homenaje, pues, también, a la UMD, tantos años después.

Esperando a Robert Capa es también, como escenario en el que se desarrolla la historia de sus protagonistas, el retrato en blanco y negro de unos años que decidieron el rumbo de la historia del siglo XX. París era entonces la capital del mundo y allí se encontraron, junto a los refugiados, la intelectualidad más brillante del siglo, las ideas políticas más revolucionarias y el arte más vanguardista. Los nombres de Picasso, Matisse, Malraux, Bretón, Man Ray… salpican estas páginas en las que el telón de fondo es la aventura de una época irrepetible. España resultó ser el banco de pruebas para que el fascismo ejercitase el último ensayo antes de la traca final. Capa y Gerda Taro lo vieron en los ojos de los refugiados, en París. Pero sobre todo, en la España en guerra: en los frentes de Madrid, de Barcelona, de Valencia, de Brunete, en la mirada perdida de los niños, en las víctimas de un enfrentamiento civil sin sentido que enloqueció al país durante tres años (La guerra de España nos ha hecho algo a todos. Ya no somos los mismos. P.185) y dejó una secuela de miedo y de tristeza otros cuarenta.

Francisco Rodríguez Pastoriza.

¿Para qué vuelven los españoles a Guinea Ecuatorial?


El ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España visita Guinea Ecuatorial acompañado de una amplia delegación de parlamentarios y empresarios. Parece que el Gobierno Zapatero se ha acordado de pronto que hay un pequeño país en África que habla español.

Hasta ahora la antigua colonia había quedado fuera de la nueva política africana de España, dirigida, ante todo, a colaborar con el desarrollo de los países de África Occidental de los que parten los miles de inmigrantes que intentan llegar a nuestras costas, aún a riesgo de perder la vida. De Guinea Ecuatorial no llegan inmigrantes… porque entre un tercio y la mitad de los ecuatoguineanos ya viven en España desde hace muchos años.

Es difícil que entre una metrópoli y su colonia se establezcan relaciones justas y equilibradas. Tras la independencia llegó el neocolonialismo: la metrópoli siguió ejerciendo una tutela política y militar y explotando los recursos económicos mediante las élites interpuestas. Francia es el modelo de este neocolonialismo, con intervenciones militares llegado el caso.

No ha sido el caso de España con Guinea Ecuatorial. Tras la independencia, Francisco Macías se hizo violentamente con el poder y eliminó a la pequeña élite pro española. España, en los estertores del franquismo, aceptó  los hechos. Luego, todavía en la transición, llegó el golpe militar -«el golpe de la libertad» como lo llama el régimen- del sobrino de Macías, Teodoro Obiang, un militar formado en los valores franquistas de la Academia Militar de Zaragoza.

Los últimos gobiernos de UCD y los primeros gobiernos socialistas abrieron los brazos a Obiang. En los 80, Guinea Ecuatorial se llevaba una parte sustancial de la todavía pequeña cooperación española. Pero España nunca recuperó su influencia. Los roces por pequeñas cuestiones fueron permanentes. Y Francia ofreció lo que España no podía ofrecer, la integración en su comunidad francófona y una plataforma para que Obiang pudiera gastar su dinero en París.

A lo largo de los 80, España fue perdiendo su influencia mientras enterraba dinero que la corrupción local se zampaba. Los gobierno de González no apoyaron nunca abiertamente a la oposición radicada en España, por entonces principalmente el Partido del Progreso de Severo Moto. Tampoco dio un cheque político en blanco a Obiang. El país se hundió en una dictadura y en una pobreza absoluta.

Cuando apareció el petróleo, España estaba fuera. Pero no fue tampoco Francia la principal beneficiaria, sino las compañías norteamericanas extractoras. Las regalías del petróleo no van al presupuesto nacional, sino a las cuentas personales de Teodoro. Su hijo Teodorín ya se encarga de gastarlo en las joyerías de París o la Costa Azul.

En los últimos años, las migajas del petróleo han llevado algunas infraestructuras construidas por China. España ahora quiere hacer negocios y para eso el gobierno Zapatero parece dispuesto a endosar las pseudo aperturas democráticas de Obiang. Es la hora de la política exterior realista.

España nunca debió de abandonar Guinea Ecuatorial,  como nunca podrá dar la espalda a Cuba, sean cuales sean sus regímenes. Es una prioridad estratégica. Ello requiere un diálogo crítico con los gobiernos y un apoyo a las sociedades y a los grupos que luchan por la democracia y la justicia.

Otros países dejaron en sus colonias escuelas y hospitales. España dejó iglesias y órdenes religiosas que durante muchos años han sido las únicas que han ofrecido a la población los servicios mínimos que debía prestarles el Estado. Con todo, la imagen de España no es mala. Durante la realización de un reportaje para TVE, una anciana preguntó a José Antonio Guadiola ¿cuándo vuelven los españoles?. Los españoles ahora quieren volver para hacer negocios. Sería grave que, en nombre del realismo, el gobierno español olvidara la defensa de los derechos humanos. Sería un nueva traición.

La fractura latinoamericana


Varias fallas tectónicas recorren el subcontinente americano. Periódicamente esas fallas se abren y dejan salir la lava de los volcanes o en su entorno se producen terribles terremotos. Pero la falla más divisoria, más trágica y más mortal es la desigualdad. Pobreza asentada en la exclusión de las poblaciones originarias. Pobreza cultivada por las élites criollas después de la independencia.

Muchas revoluciones intentaron llenar esa falla. Unas fueron ahogadas en sangre por oligarquías locales y la intervención del imperio del norte. Otras se institucionalizaron y se convirtieron en vehículo de opresión. Pero la respuesta más propia y autóctona a la pobreza y la desigualdad ha sido el populismo. Populismo que promete terminar con la desigualdad a cambio de la adhesión inquebrantabable a un caudillo carismático. Populismo que reparte las migajas a través de redes clientelares. Populismo que desprecia las «formalidades» de la legalidad o la conforma a su capricho. Ha habido caudillos crueles y benévolos. Y algunos repartieron más de lo que las oligarquías estaban dispuestas a soportar. La respuesta fueron dictaduras, casi siempre militares. Aparecen, así, ciclos repetitivos. Populismo-Dictadura-Instauración Democrática sin igualdad-Populismo…

En los 90 Latinoamérica vivió uno de esos periodos de reinstauración democrática con exclusión creciente. Fueron estos países alumnos aventajados del consenso de Washington y el resultado fue una década perdida. Y en esto llegó el teniente coronel Chávez, arrasó electoralmente repetidas veces en Venezuela y propusó su modelo de «socialismo del siglo XXI» a las «naciones hermanas».

El socialismo de Chávez lucha contra la desigualdad, con discutible eficiencia y forzando mediante los votos las instituciones básicas de la democracia. Porque democracia no es sólo respetar la voluntad del pueblo sino también que esta voluntad se conforme a unas reglas admitidas por todos. La limitación de los mandatos electivos del máximo mandatario es una de esas reglas.  Los caudillos del siglo XIX se hacía reelegir una y otra vez. Por eso en México una de las reivindicaciones de la revolución liberal era «no reelección». Muchas constituciones consagraron esa no reelección. Pero a los nuevos caudillos les molesta esa limitación de mandatos. El primero de estos caudillos que la eliminó fue el colombiano Uribe. Y le siguió Chávez.

En Honduras, Zelaya, salido de las filas de la oligarquía y convertido al populismo, quiso seguir la senda. Pero la relación de fuerzas, sin unas masas encuadradas, le fue desfavorable. En Honduras renace el tradicional golpe militar con el apoyo de la jerarquía católica.

Algunos quieren ver el continente dividido en dos mitades, chavistas y no chavistas. Pero cada país es una realidad y sus gobernantes deben ser juzgadoas por sus ciudadanos en elecciones limpias y regulares. No hay atajos para luchar contra la desigualdad. El Estado de Derecho no es una formalidad molesta. El Estado de Derecho es la base sólida sobre el que se puede incluir un sistema de justicia e inclusión.