Irak, Iraq… memoria de la destrucción


¡Ya ha empezado! Eran las tres de la mañana de la madrugada del 20 de marzo de 2003 y al otro lado del móvil, mi jefe, Daniel Peral, me advertía del temido momento: habían empezado los bombardeos.

Mirando la galería de fotos y vídeos de Reuters rememoro las difíciles semanas que siguieron. Pase la guerra en la Redacción de TVE, muy lejos de los riesgos físicos y morales del campo de batalla; pero, en cierta forma, también la Redacción se convirtió en un campo de batalla. Hacer información internacional para televisión tiene algunas ventajas. En el mundo siempre hay algún acontecimiento de primera magnitud y a estas alturas ese acontecimiento casi siempre tiene una imagen; pero la gran ventaja sobre cualquier otra es estar fuera del juego político nacional y de las presiones que conlleva. Hasta que el gobierno de un mediano país quiere jugar una dudosa carta estratégica y se suma como comparsa al Imperio. Entonces empiezan los problemas y la información internacional deja de ser ese territorio franco y despreciado. Empiezan las presiones y llega la voracidad de otras secciones por comerse parte del pastel informativo.

Las tres semanas de campaña (que no de guerra, que todavía sigue) fueron muy intensas y requirieron mucho esfuerzo, pero resultaron menos tensas que los meses que precedieron a los primeros bombardeos. Desde el otoño de 2002 la administración Bush daba señales que la decisión de la guerra estaba tomada y que sólo se trataba de venderla la opinión pública. En aquellos Servicios Informativos dirigidos por Alfredo Urdazi se privilegiaba todo aquello que mostrara la maldad de Sadam y su régimen -disidentes iraquíes refugiados en España aparecían cada día como por ensalmo- y todo los que demostrara la existencia de armas de destrucción masiva y la vinculación con Al Qaeda. Se mininizaba, en cambio, cualquier iniciativa diplomática, se infravolaban los informes de los inspectores de Hans Blix y El Baradei. A los informes del desaparecido Comité Antimanipualación (recogidos en la página del Consejo Provisional de Informativos ) me remito. Se llegó a extremos tan ridículos como -a la hora de unificar grafías- escoger Iraq en lugar de Irak, porque Iraq se escribe en inglés e Irak en francés -ya se sabe, Francia era paladín de la no intervención.

Permítaseme el recordatorio de algunas de las imágenes que se guardan en mi memoria.

La primera guerra del Golfo, 1991. Los bombardeos en la noche verdosa… los ataques aéreos convertidos, por primera vez, en vídeo juegos… Peter Arnett desde la terraza del hotel en directo practicando una diplomacia oscura e indirecta… los soldados iraquíes que se rinden y besan la mano a sus invasores… la carretera de la muerte, Quwait-Basora, todo un ejército reducido a chatarra y la chatarra no nos dejaba ver la carnicería.

El éxodo kurdo, 1991. Cientos de miles de personas vagando por montañas nevadas; un pueblo sin estado, desconocido y olvidado; una información tematizada como «catástrofe humanitaria»; un corolario, la «intervención humanitaria»; una consecuencia, la «exclusión aérea»; un resultado final, el estado kurdo de hecho y la desmembración de Irak.

Los años del olvido, 1991-2002. Irak se desdibuja informativamente; poca información sobre la reconstrucción (en un par de años Irak se reconstruyó a unos niveles impensables en la segunda guerra); algo sobre el bloqueo, cuando los iraquíes invitaban a equipos de televisión occidentales, que nos mostraban niños que morían sin los medicamentos embargados -propaganda iraquí, decíamos; crisis recurrentes con retirada de inspectores y diplomáticos y bombardeos conforme a los avatares de la política interna estadounidense y los líos de faldas de su presidente; «petróleo por alimentos» y su escándalo.

Preparando la guerra, septiembre 2002-2003. Continuas filtraciones de informes de servicios secretos, «revelaciones» de exilados iraquíes; «analistas» y «expertos» proclamando la amenaza apocalíptica de Sadam; el elegante Villepin, con su estupendo castellano, y sus movimientos diplomáticos en contra de la intervención; los llamamientos de Juan Pablo II; la movilización global contra la guerra; el rídiculo espectáculo del power point de Powell en el Consejo de Seguridad; la foto de las Azores.

La campaña militar, marzo-abril 2003. Otra vez imágenes verdosas de bombardeos; otra vez las «armas inteligentes», no lo suficiente para no masacrar civiles; otra vez los «vídeo juegos de bombardeos»; el avance anglo-norteamericano parado en Nasiriya; el niño Alí, sin brazos ni piernas ni familia, convertido en personaje mediático; la soldado Lynch, víctima de las balas iraquíes y de la propaganda del Pentágono; la muerte de Couso y las presiones para presentarla como un «trágico accidente»;otra vez los que se rinden besan la mano de los invasores, prisioneros que sí pueden ser mostrados en la televisión; no, en cambio, «los nuestros» «secuestrados» por los iraquíes, cuya imagen sí que estaba protegida por la Convención de Ginebra; Sadam paseándose ausente por un Bagdad espectral; su estatua derribada y la «toma en directo» de Bagdad.

La destrucción de Irak, 2003-2008. El saqueo, la destrucción, la rapiña del tesoro artístico; «Misión cumplida»-Bush dixit; las primeras redadas; los primeros enfrentamientos; la bomba contra el edificio de la ONU y la muerte de Vieira de Mello (un secretario general de la ONU en ciernes) preludio de lo que habría de venir; las carnicerías cotidianas; las peregrinaciones chíies; Paul Bremer, con traje y botas Panamá Jack, bajando del avión protegido por contractors (eufemismo de mercenarios); los contractors colgados del puente de Faluya; los agentes del CNI «asesinados por terroristas» (otro momento infomativamente difícil); ¿donde están las armas de destrucción masiva?;el «caso Kelly»; el ejército del Mahdi; los «daños colaterales» que matan a decenas de personas que asistían a una boda, confundidos con terroristas; la violencia sectaria; la orgía sangrienta de los vídeos yihadistas; la voladura de la mezquita de Samarra; la huída de los periodistas; la infamia de Abu Ghraib; el cansancio, el aburrimiento, Irak ya no es noticia…

«La situación en Irak (¿o en Iraq?) no es idílica, pero sí es muy buena» -Aznar dixit.

5 años de guerra en Irak


A punto de cumplirse en quinto aniversario del ataque anglo-norteamericano contra Irak, se suceden informaciones, reflexiones y análisis.

Quiero traer aquí el multimedia preparado por Reuters, por la calidad de todos sus materiales (fotos, vídeos, mapas, cronología-línea de tiempo y recursos en la red), pero, sobre todo por los testimonios de sus periodistas. Me quedo con el de Samia Nakhoul, superviviente del ataque en el que murió Couso. Magnífica interrelación en el relato de fotos, vídeos y testimonios.

 

 

Dando testimonio – Bearing Witness: five years of the Iraq War

Los medios tradicionales siguen siendo la gran fábrica de una información homogénea


¿Estábamos equivocados sobre el impacto de la tecnología en la democratización de los medios? Así títula cnet.news.com su resumen sobre el V Informe sobre el estado de los medios en Estados Unidos, del Proyecto por la Excelencia en Periodismo (puede descargarse por capítulos o su resumen ejecutivo en pdf). Basta revisar el tema en Google.news para darnos cuenta que la mayor parte de titulares y comentarios se sorprenden de la que la utopía de la democratización de los medios no acaba de confirmarse, o, por lo menos, no se confirma por el informe más completo y fiable sobre el país que marca tendencia en los medios tradicionales y en la evolución del ciberespacio.

Veamos cuáles son las tendencias que apunta este informe 2008:

Las noticias están dejando de ser un producto para convertirse en un servicio. El consumo de información es continuo y las noticias tienen también que ser actualizadas continuamente. La agenda setting y el story telling siguen siendo importantes, pero el periodista tiene que suministrar ahora nuevos servicios: cómo clasificar, valorar, usar y reaccionar ante las noticias.

Ni los medios tradicionales ni los sitios informativos en la web son ya simples puntos de destino, sino pasarelas a otros lugares y, sobre todo, a nuevos servicios. Ningún sitio informativo en la red puede limitarse a sus propios contenidos. Hasta la mitad de cada página debiera de dirigir a otras páginas en el propio sitio o en el ciberespacio.

Los contenidos producidos por los usuarios se estrechan. La importancia de este material se reduce incluso en los lugares propios del «periodismo ciudadano». Este cambio de tendencia, con respecto al informe 2007, es lo que ha llevado a pinchar la burbuja del optimismo tecnológico en la democratización de los medios.

El tráfico informativo se concentra en 10 grandes sitios.

El periodismo ciudadano se alimenta del tradicional. La mitad de los contenidos de los blogs son noticias o comentarios de noticias difundidas previamente por los medios tradicionales. Los blogger son bastante remisos a permitir verdaderos debates en sus sitios.

Cambio en la cultura de las redacciones. Se revaloriza como fábrica de información. Los periodistas han cambiado su percepción sobre los «nuevos medios». Ahora ya no desconfían tanto ni ponen en cuestión su credibilidad e incluso consideran que están haciendo mejor periodismo que el tradicional y están dispuestos a utilizar las nuevas herramientas para mejor conectar con el público.

Creciente homogeneización informativa. Dos únicos asuntos informativos -la guerra de Irak y la campaña de las primarias- han monopolizado nada menos que la cuarta parte de la atención informativa. El mundo sigue ausente de la información en Estados Unidos. Aparte de la información sobre Irak, Pakistán e Irán, sólo un 6% de las noticias se refieren a países extranjeros.

Desvinculación entre noticias y publicidad. Es, según el informe, la mayor amenaza para la industria de la información. El problema no es la pérdida de público o su fragmentación; la cuestión es encontrar un nuevo modelo de negocio, una vez que se ha demostrado que el usuario no está dispuesto a pagar por cada pieza informativa y los publicitarios no están migrando a la red tan rápidamente como los usuarios.

La credibilidad de los medios norteamericanos, en picado


Los norteamericanos desconfían mayoritariamente de sus medios de comunicación. Es otra de las conclusiones del estudio de opinión de Harris Interactivo, al que me referí al hablar de la audiencia de los blogs políticos. Según el resumen difundido a través de BusinssWire, la peor parte se la lleva la prensa, de la que desconfían nada menos que un 54%. El siguiente medio menos fiable es la televisión, luego internet y, por último, la radio. Todo ello según la tabla que copio a continuación en inglés.

La representatividad del sondeo es relativa, son poco más de 2000 encuestas, hechas interactivamente (un método que muchos investigadores sociales cuestionan) pero marca una tendencia. La prensa, el medio más serio, más completo, resulta el menos fiable. En cambio, la radio, el medio más directamente informativo, pero, al tiempo, el más ideologizado en Estados Unidos, es el que más confianza despierta. Además, la confianza de los demócratas es mayor que la de los republicanos. Quizá sea una conclusión precipitada, pero me parece que la confianza está en función del grado de identificación ideológica con el medio. La prensa es más liberal, y, por tanto, menos creíble para los republicanos, y la radio, además de facilitar información neutra es el nicho natural para los predicadores de las ondas.

Encuentro otros datos relevantes en un estudio sobre liderazgo de la Universidad de Harvard (pdf). En este caso, las preguntas se refieren a la cobertura de las elecciones primarias. Nada menos que un 64% de los encuestados desconfía de la cobertura mediática de la campaña. Un 61% considera que esta cobertura se ha centrado en asuntos triviales. Por contra, un 71% desearía que la información de la campaña se centrara en las políticas específicas de futuro propuestas por los candidatos. Resulta evidente el cansancio de la trivilialidad. Los resultados vienen a avalar los estudios (resumidos por la profesora Berganza) que relacionan la pérdida de credibilidad de medios y políticos con un «enfoque estratégico» de la información política y electoral, en detrimento de un «enfoque temático», que es lo que parecen pedir los encuestados norteamericanos.

No callar la voz de las víctimas de Colombia


manifestación en Bogotá -AFPDespués de la movilización global del 4 de febrero contra las FARC, las víctimas de todas las violencias políticas quisieron hacer su vox, como ya recogí en este blog. Ayer, 6 de marzo las víctimas de los paramilitares -15.000 muertos y desaparecidos- salieron a las calles de Colombia. En Bogotá (la capital del país con mayor número de desplazados del planeta por la violencia política, nada menos que 4 millones) se reunieron 40.000 personas, en una marcha que no contaba precisamente con el beneplácito del poder ni de los medios de comunicación. Hubo también marchas o concentraciones en otras 60 ciudades a lo largo del mundo. En Madrid, la concentración contó con la presencia del jesuita Javier Giraldo, coordinador del banco de datos de violencia política y destacado defensor de los derechos humanos.

Este comentario viene a cuento del desinterés de los medios españoles. De todos los grandes diarios sólo recogen la noticia El País y El Mundo, pero como simple foto acompañada de un pie informativo. Todos los diarios llevan abundante información del conflicto Ecuador-Colombia-Venezuela, con crónicas (El País, La Vanguardia) de corresponsales o enviados especiales muy críticas con Chávez. Entre las televisiones, sólo TVE difundió una crónica de su corresponsal en Bogotá en el telediario de las nueve de la noche del jueves. Por supuesto ningún medio se refiere a la concentración de Madrid.

¿Son todas las víctimas iguales para los medios?

(Más información en Pepitorias)

Periodistas cabreados


Que el periodismo se degrada y el oficio está por los suelos es un lugar común. Así que el cabreo es el estado natural de las redacciones. Para dar salida a la indignación y la bilis acumulada los colegas anglosajones tienen una página, AngryJournalist.com. En este momento recoge 1756 comentarios anónimos, porque la primera regla es el anonimato y la confidencialidad.

En una rápido vistazo abundan las quejas sobre trabajos adicionales no previstos, mobbing por parte de los editores, errores de edición, salarios escasos, desconfianza hacia el «periodismo ciudadano».

Vaya, pues parece una gran idea, aunque tiene más de válvula de escape que de búsqueda de alternativas.

¿Hay ahí algún periodista cabreado? Escribe tu comentario y dínos la razón de tu cabreo.

Directrices editoriales: la referencia de la BBC


La BBC es sinónimo de buen periodismo y para muchos periodistas españoles es la referencia obligada en cualquier debate sobre la calidad de la radio y la televisión. Como todos los estereotipos tiene mucho de verdad, pero no estaría de más que sus defensores conocieran a fondo su programación y modo de funcionamiento.

header_title.jpg

A este modo de funcionamiento nos podemos aproximar a través de sus Guidelines. La Corporación ha desarrollado un importante corpus de directrices editoriales (para radio, televisión y contenidos en línea), directrices y estándares técnicos y directrices para el desarrollo de productos y servicios en línea. Además, existen normas para los proveedores y los procedimientos de suministro y específicamente para los colaboradores (freelancers). No son, por supuesto, normas cerradas, sino en continua actualización e interacción con los profesionales a los que se dirigen y el público al que garantizan una calidad de servicio. En conjunto, impresiona la normalización y previsibilidad de todas las actividades de la Corporación, siempre con un doble objetivo, el mejor servicio del público y la gestión más eficaz.

La Asociación de la Prensa de Madrid ha editado ahora en castellano las directrices editoriales (pdf). Se abren estas directrices con unos principios editoriales generales, que luego se detallan en otros 17 capítulos. El detalle de estas indicaciones superan el de las normas deontológicas y -a mi entender- constituyen un catálogo de buenas prácticas informativas.

Enrique Peris, corresponsal en Londres de TVE hasta hace unos meses, asistió a la presentación el pasado 11 de febrero. Esta es su crónica:

  

La accuracy, es decir, la exactitud, la precisión, el rigor a la hora de elaborar la noticia, es más importante para la BBC que la rapidez. Así lo decía David Jordan, responsable del cumplimiento de los criterios editoriales de la corporación británica, y sus palabras sonaban como de otro lugar, y, desde luego, de otra époa: como el enunciado de esos principios casi sagrados que constituían la base del periodismo serio y honrado en los tiempos gloriosos de esta profesión.

Jordan acudió este lunes pasado a la sede de  la Asociación de la Prensa de Madrid, que ha tomado la feliz iniciativa de publicar en castellano el libro que contiene las directrices editoriales de la BBC, una especie de manual de estilo en el que se ponen por escrito esos criterios y esas líneas de actuación que la radiotelevisión pública británica proclama como propios y que quiere ver reflejados en el trabajo de sus profesionales. 

Veracidad, imparcialidad, honradez en relación con lo que no se sabe de una noticia o de un hecho, seriedad y profesionalidad a la hora de tratar y presentar los temas, respeto por la intimidad: todo un catálogo de valores y normas éticas para el tratamiento de la información.

Un código ético que, como se dijo en la presentación de esta versión española del ideario profesional de la BBC, sería en sentido estricto, «de imposible cumplimiento»,  pero que para la cadena británica es una referencia en la tarea diaria de sus informadores; y eso es, en definitiva, junto a su independencia en lo político y lo económico y su envergadura empresarial (la BBC es un negocio de tres mil millones de libras esterlinas, que tiene 25.000 empleados, como recordó David Jordan)  lo que ha convertido a la cadena británica en un modelo de respetabilidad y credibilidad. 

Por lo demás, la BBC tiene un riguroso sistema de controles y una serie de fórmulas para recibir respuestas y quejas por parte de la audiencia, y un considerable sentido de la autocrítica que, entre otras cosas   –como subrayó Jordan, en respuesta a las preguntas de algunos de los periodistas españoles que escuchaban su exposición y a los que el asunto interesava vivamente–,  permite a sus profesionales (of course!) criticar pública y abiertamente las informaciones de la cadena o las decisiones de sus responsables si consideran que no se ajustan al ideario o a los criterios éticos que rigen su actividad.

De todos modos, curiosamente, en el coloquio que siguió a la presentación, el asunto dió pie a más preguntas y más intervenciones, y el que más tiempo ocupó, fue, con mucho, el del terrorismo y  por qué en las informaciones de la BBC no se llama «terroristas» a grupos como ETA o a sus activistas, que es algo que aquí en España llama mucho la atención y suscita controversias apasionadas y un tanto exageradas, a veces.

Las directrices de la corporación pública británica son bastante claras al respecto: se rechaza el adoptar el lenguaje de otros como propio, y en este sentido se considera inadecuado emplear palabras como «liberar» o «ejecutar» utilizadas en relación con grupos armados, pero tampoco el término «terrorista» es considerado adecuado. «Nuestra credibilidad se ve socavada por el uso descuidado de palabras que conlleven juicios emocionales o de valor  -se dice en el capítulo dedicado a Guerra, terror y emergencias-. La palabra «terrorista» en sí misma puede ser un obstáculo, más que servir de ayuda para entender lo acontecido. Deberíamos evitgar este término, a no ser que se ponga en boca de alguien. Deberíamos informar sobre los hechos tal y como los conocemos y dejar las valoraciones a otras personas».  Son bastantes los medios británicos, no solo la BBC, que tienden a no llamar terroristas a organizaciones como ETA, porque consideran que el terrorismo no es, en sí mismo, un objetivo o un fin para esos grupos, sino un método, por muy reprobable y condenable que sea.

Durante la presentación del libro de valores y criterios de la BBC, varios de los asistentes  -con alguna opinión discordante-  expresaron con rotundidad su opinión en el sentido de que terroristas son indudablemente todos los que practican el terrorismo o cometen actos terroristas, y de que ETA es, sin discusión, una organización terrorista. David Jordan explicó como pudo el criterio de su empresa en este terreno tan escabroso, quizá algo sorprendido de la sensibilidad que despierta el asunto entre los periodistas y los políticos españoles.

Cuidado con las redes sociales


Fue sonada la metedura de pata de aquellos medios angloasajones que difundieron datos sacados de un falso perfil de Bilawal Bhutto en Facebook. El hijo de la asesinada Benazir declaraba en esa falsificación que no había nacido para ser un líder y hacía una serie de manifestaciones que podían considerarse contrarias a la interpretación estricta del Islam. Facebook retiró los perfiles.

Ahora, según informa The Guardian, la BBC recomienda a sus empleados precaución en el uso de fotos obtenidas en las redes sociales. La BBC no ha tomado todavía una directriz editorial definitiva, pero subraya que la facilidad de obtención no exime de responsabilidad por su uso. En primer lugar, está la cuestión de su propia autenticidad. Y, además, se plantean problemas de derechos difíciles de resolver. Los editores de la BBC insisten en que aunque este material sea público, en la mayor parte de los casos se ha generado para ser visto por una pequeña comunidad de amigos y familiares. Una vez más se plantea la frontera entre lo público y lo privado. En cualquier caso, se recomienda que se indique el contexto en que se han obtenido estas fotos.

 La semana pasada también sabíamos, gracias a la comparecencia de Pierre Lessourd ante un Comité sobre Información y Propiedad de los Medios de la Cámara de los Lores, que la agencia France Press tiene prohibido usar como fuentes Wikipedia y Facebook, entre otras fuentes en línea.

Creo que Facebook y Wikipedia son dos fuente muy distintas. La primera es un vehículo de hacer públicos contenidos privados, y, por tanto, su fiabilidad debe considerarse mínima. En cambio, Wikipedia está basado en una creación colaborativa del conocimiento, que incluye sus propias herramientas de corrección y debate sobre cuestiones controvertidas. Por tanto, puede ser considerada una fuente que ofrece elementos para valorar su fiabilidad. El problema es que las fuentes en línea no se someten al proceso de verificación de las fuentes del mundo real, en gran parte por la presión que supone la edición en línea de contenidos para distintas plataformas.

La India poliédrica de Raghu Rai


Casa Asia ha traído a España una exposición del fotógrafo indio Raghu Rai, compuesta de dos colecciones, una en color, que por el momento sólo se puede ver en Barcelona, y otra de 35 fotos en blanco y negro, que es la que puede contemplares en Madrid hasta el 27 de abril.

Muelles de Calcuta - Raghu Rai

Esas 35 obras son una ventana a una India poliédrica…

Una India en continuo movimiento y contemplación a la vez… La multitud en movimiento y en medio unos hombres leyendo el periódico en Churchgate Station (Bombay)… Una India de trenes parados, como ese camino de Djaerling…

Una India de festivales religiosos, llenos de vida y erotismo… Una India de santones que han renunciado hasta su propia materialidad…

Una India de los monzones, en la que la tierra se vuelve líquido…

Un India de pobres, que duermen en la calles, y de ricos, retratados en sus coloridas bodas…

Una India de modernidad construida por la fuerza manual de trabajadores que siguen utilizando técnicas de la época de los faraones para edificar rascacielos…

Una India de mujeres que trabajan y consuelan…

Una India de mujeres fuertes y determinadas… Indira Gandhi y Teresa de Calcuta…

Entierro de un niño v�ctima de la catástrofe de Bhopal - Raghu Rai La trayectoria de Raghu Rai es la de un fotoperiodista y alguna muestra del género encontramos en la exposición, como esta terrible de un niño, víctima de la intoxicación masiva de Bhopal. Pero el conjunto de lo que podemos ver en Madrid es más la instantánea de la vida cotidiana que del acontecimiento noticioso. El grano de las impresiones en InkJet da toda su materialidad a esa India poliédrica.

Esperemos que podamos ver en Madrid la colección en color, que ahora se expone en Barcelona. Por el momento, recomiendo la exposición de Madrid.

Los foros y la agenda de la globalización


En primer lugar, pedir disculpas porque este comentario llega con una semana de retraso. Pero, con todo, creo que vale la pena hacer un balance de los Foros Mundiales, el Económico y el Social, verdaderos vectores de la globalización y de su agenda, si bien de signo opuesto.

El Foro Económico Mundial de Davos fue creado en 1971 por un profesor de economía suizo como lugar de encuentro entre teóricos de la economía y empresarios. Además de espacio de reflexión teórica muy pronto se convirtió en un lugar discreto donde los magnates del capitalismo europeo y norteamericano se conocían, enlazaban relaciones y marcaban estrategias y hasta cerraban algún negocio (aunque este aspecto ha sido siempre marginal).

Davos en inviernoTodo ello en el marco exclusivo de Davos, la Montaña Mágina de Thomas Mann, un escenario en el que el tiempo fluye con la suavidad de los copos de nieve cayendo para que Hans Castorp, su protagonista, se encuentre a si mismo a lo largo de siete años. Esa atmósfera aletargante es hoy una simple referencia literaria en una moderna y lujosa estación de invierno.

Hasta hace una década, las reuniones anuales, siempre la última semana de enero, se mantuvieron fuera de la atención de los medios. Pero la cada vez más frecuente presencia de mandatarios internacionales terminaron por convertir a Davos en un aconteciento mediático. A mediados de los noventa, Davos se convirtió en el escaparate para vender las excelencias de la globalización, desde una perspectiva puramente economicista. Las críticas y la aparición en 2001 del contraforo, el Foro Social Mundial, abre la agenda de Davos. En el último lustro en Davos se discute la pobreza, los Objetivos de Milenia, el Sida o la malaria, la lucha contra la corrupción terrorismo o multiculturalidad. Se llena de personajes mediáticos, Bono, Bob Geldorf, Bill Gates y se convierte en uno más de los circos mediáticos que acompañan la globalización. Las televisiones tiene a su disposición platós y enlaces por satélite. Pero entre bambalinas, los poderosos siguen perfilando estrategias. Las grandes Ongs globales acuden también a Davos a hacers oir e intentar influir en la agenda global de los poderosos.

Este año, Davos ha vuelto por sus fueros, dominados sus debates públicos por el fantasma de la recesión. En este clima, debates sobre la pobreza, con participación de Bono o la reina Rania de Jordania han quedado en segundo término. Todos los observadores han subrayado el clima de incertidumbre que domina al capitalismo global.

El Foro Social Mundial nación en 2001 en Portoalegre como un punto de encuentro de todos los movimientos contrarios a una globalización económica contra los intereses de los ciudadanos y los pueblos. Su gran éxito mediático fue acuñar el término «Otro mundo es posible».

Lugares de celebración FSM 2008El Foro Social ha apostado por descentralizarse y por el trabajo a nivel local con visión global. Este método crea tejido local y solidaridad en red, pero resta visibilidad. Es cierto que el corazón de los grandes medios está en Davos, pero Portaalegre era el contrapeso informativo imprescindible. El mapa que se acompaña da idea de esa descentralización.

En Madrid se celebró también una de las sesiones del Foro Social, sin que los medios apenas se hayan hecho eco. Por eso, para romper ese silencio, he pedido a mi amigo el sociólogo Carlos Pereda, uno de sus animadores, una reseña de la reunión de Madrid. Esta es su aportación:

El

«El Foro Social Mundial surge en 2001 en la estela del movimiento antiglobalización y como oposición al Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde anualmente se reúnen los gerentes del capitalismo global. Se buscaba el intercambio de experiencias y de propuestas con la mirada puesta en otros mundos posibles. Aunque la Carta de Principios del FSM ha servido de base para infinidad de encuentros locales, nacionales y continentales, hasta ahora el momento culminante ha tenido lugar a finales de enero de cada año, coincidiendo con la cumbre de Davos. La cita ha tenido lugar cuatro veces en Brasil, una en La India y otra en Nairobi. En 2006 tuvo carácter policéntrico (Caracas, Karachi y Bamako) y el año que viene volverá a Brasil (Belén, Amazonia). Este año 2008 ha extrenado fórmula, al celebrarse de manera descentralizada en todo el mundo, allá donde hubiera movimientos críticos que lo quisieran poner en marcha. En España ha tenido lugar, al menos, en Madrid, Galicia, Cataluña, Andalucía, País Valenciano, Murcia, Castilla y León, Canarias, Baleares… Si se mira en la página oficial del FSM se puede ver que también se han celebrado foros en Irak, Camerún, Corea del Sur, Alemania, Francia y otros muchos países (www.wsf2008.net).»

» En el caso concreto de Madrid el FSM ha sido un éxito, al menos en relación a las previsiones iniciales. Ya en la sesión de apertura, en un instituto del centro de Madrid, el aforo de 280 asientos fue desbordado por más de 600 personas que llenaron los pasillos y el escenario. En la jornada siguiente, 26 de enero, día mundial de movilización y acción global, más de 70 organizaciones sociales, sindicales y políticas dieron forma a 22 talleres, que se celebraron en su mayoría en un antiguo colegio ocupado (el Patio Maravillas), otro taller sobre democracia municipal tuvo lugar en Arganzuela y otro en la Cañada Real, un barrio marginal de Madrid. En total participaron unas 1.500 personas. Los talleres trataron los temas libremente propuestos por los participantes, si bien hubo un trabajo previo para refundir las más de 60 propuestas iniciales. Entre otros temas, se abordaron la inmigración y el racismo, el cambio climático, la mercantilización de la educación, el acceso a la vivienda, la lucha contra las transnacionales, la criminalización de los movimientos sociales y el sumario 18/98, mercados financieros y globalización, relación entre partidos políticos y movimientos sociales, el poder transformador de los feminismos, economía social y consumo responsable, Europa y el tratado de Lisboa, etc. (ver www.fsmo8madrid.org).»

«El fruto más visible del FSM en Madrid se mostró, en mi opinión, en la asamblea de movimientos que tuvo lugar el domingo 27 en el Patio Maravillas. En un clima plural, constructivo e ilusionado, se formuló con toda claridad una demanda común: continuar este camino de encuentro y coordinación, sin forzar las cosas pero con voluntad de mantenernos unidos en la estrategia general de enfrentarnos al modelo político y económico hoy dominante, en el mundo y en Madrid. Y eso respetando y valorando positivamente nuestras diferencias, que son fruto de la libertad, para seguir avanzando en la construcción de «un mundo donde quepan todos los mundos», contra el dominio de la sociedad por el capital o por cualquier otra forma de imperialismo. Algunos piensan que este encuentro marcará un antes y un después en la articulación de los movimientos críticos de Madrid. ¡Ojalá acierten!»

Carlos Pereda

(del equipo de portavoces del FSM08Madrid)