Fotoperiodismo en el New York Times

Las elecciones europeas en YouTube


Libération titula «El gran circo de los vídeos». Los servicios de comunicación del Parlamento Europeo han decidido promover el voto con una campaña, una de cuyas piezas esenciales es la producción y carga de vídeos en YouTube y en otros repositorios como DailyMotion. Algunos de estos vídeos se pasan también en las televisiones convencionales como el de «estas no son las noticias reales» que incide en la importancia de los temas que puede decidir el futuro parlamento.

El vídeo es un buen ejemplo de las dificultades de plantear campañas o cualquier iniciativa común desde la diversidad de lenguas. Visto desde televisión, resulta un galimatías y dudo que muchos telespectadores entiendan el mensaje.

Otros acuden a un mensaje más elemental utilizando el humor.

Pero el problema general es que se trata de una campaña general de comunicación, como se muestra en el último de los vídeos que incrusto.

Una campaña que ha tenido en cuenta las nuevas plataformas de distribución del vídeo, pero campaña al fin y al cabo y, por tanto, carente de la espontaneidad de los vídeos en la red. Falta, sobre todo, una verdadera propuesta de interactividad.

Cualquier iniciativa es buena para favorecer la participación, pero lo que se echa en falta son verdaderos debates europeos, debates comunes, con actores europeos representantes de las distintas sensibilidades e ideologías, que podrían repetirse, adapatados, en cada televisión nacional.

El gran desafío de la Unión Europea, su democratización, sólo puede conseguirse dando pasos hacia un espacio público y una opinión pública común.

Periódicos de papel interactivos


The New York Times acaba de lanzar dos nuevas plataformas de difusión. Una, pretende mantener facilitar la lectura a los que vienen del papel. Otra, copia el formato de los blogs, para atraer a los nativos digitales.

Times Reader 2.0 es una presentación continuamente actualizada e interactiva que imita el papel. «Se lee como un periódico» dicen en su presentación.  Ha sido un desarrollo del periódico con Adobe y se basa en Flash. Es necesario descargar e instalar una aplicación, que trabaja en línea y en local.

(Una solución parecida, también basada en Flash se utiliza por el Boletín de la Asociación de la Prensa de Madrid)

El resultado es una lectura fácil y cómoda, con un diseño espacial semejante al de la página de periódico, lo que permite mantener la jerarquización tradiconal de las informaciones por su localización y extensión.

Para acceder a todos los contenidos hay que suscribirse (3,45 $ a la semana). Pero el acceso a las últimas noticias es libre.

La otra plataforma es Time Wire, con un formato de blog, o si se quiere de Twitter, en la que se van publicando todas las informaciones y entradas de blogs del periódico: un titular, un lead y un enlace a la información, publicados siempre los más recientes en la cabecera de la página. Su propio nombre –wire– indica la vocación de convertirse en un servicio de actualización permanente, que de alguna manera copia e intenta competir con las agencias.

Como se ve, el gran diario no está dispuesto a rendirse a la crisis y busca nuevas formas de difusión y negocio.

¿Pagaremos por la información en Internet?


Los editores de periódicos intentan que se vuelva a pagar por su información en línea. Primero la pusieron en la red gratuítamente para probar a ver que pasaba. Luego, en torno al 2000 quisieron trasladar el modelo de suscripciones al ciberespacio, complementado por la compra individual de artículos. Los diarios que siguieron este modelo, como The New York Times o El País fracasaron y tuvieron que abrir sus ediciones digitales. Los ingresos obtenidos no compensaban el tráfico perdido, esto es, la pérdida de influencia e ingresos publicitarios. Ahora, con la publicidad de las ediciones de papel cayendo en picado y las empresas en números rojos, cuando no en quiebra, los editores quieren que los internautas pagen por su información.

El gran promotor de este movimiento está siendo Rupert Murdoch. Según The Financial Times, The Wall Street Journal prepara para el otoño un sistema de micropagos, complemetado con suscripciones que darían acceso a la información financiera. Otros diarios norteamericanos han constituido Journalism Online, una plataforma común para desarrollar los micropagos, en una especie de i-Tunes de la prensa.

¿Están los consumidores dispuestos a pagar por una información que ahora reciben gratis?

No mucho, según el informe de PriceWateherhouseCoopers Moving into multiple business models (pdf, vídeo). Según una encuesta realizada en 7 países, los consumidores utilizan preferentemente la televisión y los diarios digitales para mantenerse informados y no están dispuestos a pagar por ello. Aprecian, eso sí, los diarios tradicionales para la información en profundidad, pero, en general, tampoco están muy dispuestos a pagar. Hay excepciones, nichos informativos que podrían convertirse en productos de pago con bastante facilidad. Se trata de la información financiera y de la información deportiva. Los consumidores estarían dispuesto a pagar un poco menos (alrededor del 90%) de los que pagan por una suscripción o por un diario de papel por servicios financieros y deportivos.

Otras conclusiones del informe son que los diarios tradiciones están lejos de desaparecer, pero que los ingresos provenientes de la edición en papel seguirán declinado.

(Actualizo el 12 de mayo. Carmelo Machín me envía el enlace a este artículo del New York Times «The american press in suicide watch». Su conclusión es que, sea cuál sea la forma de periodismo que emerja de esta crisis, valdrá lo que se pague por él.)


Artículos editoriales interactivos


The Financial Times va elaborar algunos de sus editoriales con la participación de sus lectores. Cada semana, uno de sus articulistas o especialistas abrirá el debate de un tema en un nuevo blog, Arena blog. Al final de la semana, el equipo de editorialistas responderá a los lectores. Finalmente, este debate se trasladará a un editorial que se publicará los lunes, tanto en el diario digital como en el diario de papel.

Esta  primera semana la cuestión a debate es la si la subida de los impuestos debe ser un fenómeno transitorio o, si bien, los gobierno deben consolidar los altos impuestos para afrontar las necesidades sociales… Una cuestión propia de estos nuevos tiempos de retorno del Estado, en una publicación que ha sido y es una de las plataformas de los grandes negocios y las políticas neoliberales.

Los artículos editoriales presentan la definición de un medio con respecto a las grandes cuestiones públicas. Son la máxima expresión de la línea editorial. Los editoriales son una toma de postura institucional, colectiva si se quiere, y por eso no van firmados. Este carácter anónimo se compagina mal con la personalización del mensaje en la radio y, sobre todo, en la televisión. En España, sólo encontramos verdaderos editoriales en el caso de la cadena COPE. En televisión, lo que más se le parece son las aperturas del telediario de Gabilondo, donde se supone que la opinión del presentador es la de la cadena.

Nunca en la historia del periodismo el público había participado en esa toma de postura editorial. El editorial era fruto de un articulista o de un equipo,  identificados con la línea del medio. Muchas veces los artículos editoriales pecan de suficiencia y soberbia. Los buenos editoriales reflejan la discusión entre los editoriales y los debates de la Redacción. Según Robert Shrimsley, uno de los editores del Financial, de lo que se trata ahora es de compartir esos debates mantenidos internamente con los lectores del diario, para que estos, una comunidad de hombres de negocios o economistas puedan aportar sus visiones y experiencias.

En la presentación de esta herramienta interactiva no se dice expresamente, pero se supone que habrá moderación para eliminar aquellos comentarios irrelevantes. El debate acaba de empezar y lo ha hecho con altura.

Televisión en transición


Llega otro informe sobre las pautas de consumo de televisión a nivel mundial. En realidad, hablar de televisión es una forma de entendernos porque el estudio, como es lógico, no se ocupa sólo de la televisión clásica (la televisión lineal), sino de los programas y contenidos audiovisuales consumidos mediante un conjunto de plataformas. Se trata de Television in Transition, el sondeo de consumo audiovisual 2008 de la consultora Accenture (prf; información en WorldScreen).

La conclusión principal es que cada vez más personas consumen contenidos audiovisuales en mayor número de plataformas distintas. Esta tendencia es universal (o por lo menos común en los 15 países estudiados) con pecualiariades nacionales, y mucho más acusada entre los jóvenes, sobre todo entre los menores de 25 años.

La verdad que la foto de portada es toda una declaración. El consejo subyacente -incluso un directivo del sector lo manifiesta abiertamente- es producir pensando en esos jóvenes, más dispuestos a consumir en cualquier plataforma, pagar por ello y soportar la publicidad. El informe reconoce que la televisión tradicional tiene por delante mucho futuro, pero pinta un panorama en el que producir pensando en los más jóvenes será cada vez más rentable. En una sociedad cada vez más gris ¿los contenidos audiovisuales estarán sólo dedicados a los jóvenes?.  Conclusión propia: sólo los servicios públicos sin criterios de rentabilidad comercial podrán satisfacer las necesidades del conjunto de la población, mientras que las compañías privadas se concentrarán en productos de múltiple explotación.

Uno de los hallazgos que me parecen más esclarecedores es que cada contenido, en función de su formato y su género, deberá ser editado para un conjunto de plataformas según sus características. Inserto un cuadro que muestra las preferencias de los consumidores con respecto a determinados contenidos y las plataformas PC y dispositivos móviles. Por ejemplo, resulta muy claro que vídeos de  actualizaciones y alertas informativas serán editados en formatos muy breves para dispositivos móviles. En cambio, series y tv-movies aparecen como contenidos especialmente aptos para plataformas de vídeo a la demanda (televisión a la carta).

El sondeo muestra que los espectadores son cada vez más fieles al programa o producto y menos al canal. Los canales que no sean capaces de producir contenidos con un sello propio, aptos para distintas plataformas, tienen un negro futuro. Con todo los respetos, creo que eso es lo que les ocurre a las televisiones privadas españolas y en menor grado a TVE, en la medida que su programación está mayoritariamente en manos de productoras externas. En cambio, pienso, canales productores de contenidos con un sello de calidad, como la BBC, se adaptarán bien al nuevo escenario.

De los nuevos servicios de la televisión interactiva, el más apreciado por los encuestados es el de interrumpir o demorar el visionado de un programa en directo (time-shifting) y a continuación formas de televisión a la carta, que aceptan mejor bajo la fórmula de pago de la tarifa plana. Creo que aquí también los servicios públicos pueden dar la batalla, como nuevamente muestra la BBC, que desarrolla ya una plataforma de televisión a la carta sobre banda ancha, el proyecto Canvass.

Por último, una referencia a España -donde, por cierto, el límite de edad de los encuestados ha sido 55 años. De la televisión que ven, los españoles son los espectadores más molestos con la publicidad.

Conclusión fina (propia): ¡Es la calidad de los contenidos, estúpido!

Cerrar las ediciones en papel puede ser un suicidio para periódicos y revistas


Es toda una epidemia. Periódicos o revistas que cierran su edición en papel y se centran en la edición en línea. The Crhistian Science Monitor es el caso más importante. Ante la caída de los ingresos publicitarios provenientes del papel, muchos propietarios creen que es la única salvación.

Avisos para navegantes. El sacrificio de la edición en papel puede ser un suicidio. The Guardian resume el trabajo de dos investigadores de la City University of London, Thurman y Myllylahti (PDF) sobre el diario económico finlandés Taloussanomat, que decidió en diciembre de 2007 su edición en papel. El resultado fue, sí, que los costes se redujeron en un 50%, pero los lectores disminueron en un 22% y los ingresos en un 75%. Un negocio ruinoso.

Andan por ahí muchos profetas que ponen fecha concreta a la desaparición de los periódicos. En estas operaciones no se trata sólo de eliminar los costes de fabricación y distribución sino de reducir las redacciones. La calidad de la información cae y los lectores lo notan. Pierde también esa cabecera empaque, competiendo con millones de páginas y blogs. Como dice el autor del estudio, el lector de papel puede pasar un hora y media leyendo el periódico, el lector digital puede gastar minuto y medio de su tiempo en la página web.

Las dificultades de Obama con la democracia digital…y Cuba


Franklin D. Roosevelt supo explotar un nuevo medio, la radio, para establecer una relación especial con los ciudadanos. Otro tanto hizo Kennedy con la televisión. Y Obama ensaya fórmulas de democracia digital. Pero al político que ha llegado al poder en la ola de una campaña digital se le está atragantando la tecnología.

La Casa Blanca no tiene la tecnología adeacuada para, por ejemplo, realizar el envío masivo de correos. Además, toda acción gubernamental está sometida a normas y procedimientos, ente otros, en materia de privacidad. Ahora los vídeos de YouTube incrustados en el blog de la Casa Blanca llevan un enlace a la política de privacidad de este repositorio, advirtiendo que se recogen cookies, como puede verse en el siguiente vídeo.

Lo más importante es que los entusiastas jóvenes tecnólogos que acompañaron a Obama en su carrera a la Casa Blanca, están aprendiendo que gobernar no es hacer campaña. Que gobernar no es agitar o movilizar. Que existen responsabilidades y un escrutinio permanente.

Son ya muchas las voces que reprochan a Obama no haber aprobado, como prometió, una directiva del gobierno digital (e-goverment) como prometió. No falta tampoco el uso de las nuevas herramientas para controlar la acción de gobierno. ProPublica (una interesante iniciativa de periodismo de interés público) ha puesto en marcha su ChangeTracker que advierte de los cambios en las páginas oficiales n whitehouse.gov , recovery.gov y financialstability.gov.

(Fuentes: Washington Post, Wired)

EPÍLOGO CUBA

Interrumpo la redacción de esta entrada para ver los telediarios. Y me entero que Obama ha levantado las restricciones a los contactos con Cuba. ¿Y cuál es la última entrada del blog de la Casa Blanca? Pues Obama buscando huevos de Pascua, con el correspondiente vídeo (el incrustado más arriba).

Millón y medio de cubano-americanos habrán acogido con alegría o rechazo esta medida. Pero para los servicios de información de la Casa Blanca la noticia es el huevo de Pascua.

La medida estrecha más aún el estrecho de La Florida. La población de Cuba se va beneficiar y los cubano-americanos van a reconstruir sus lazos con el país de sus orígenes. La llegada de remesas también será un balón de oxígeno para el gobierno de Castro. Es una buena plataforma para un mayor acercamiento que puede escenificarse en la próxima cumbre de las Américas. El reto para Washington y La Habana es el levantamiento total del embargo. La transición a la democracia se aceleraría -los hermanos Castro mediante.

Enhorabuena al pueblo de Cuba.

El videoperiodismo avanza imparable


El vídeo adquiere cada día más protagonismo en el periodismo digital

Cualquier sitio de periódicos y revistas recoge cada vez más vídeos, provenientes de agencias o elaborados por el propio medio. Los últimos estudios muestran un crecimiento exponencial del número de vídeos y visionados. Brigthcove es una plataforma de vídeo profesional, que da servicios a periódicos de Estados Unidos, Europa y Asia. Según sus datos, los medios que utilizan esta plataforma pasaron de publicar 186 vídeos en 2007, a 683 en 2008, un incremento del 1500%. Y los usuarios visionaron casi 43 millones de vídeos por 15 en el año anterior.

Ha sido la prensa la mayor beneficiada de la revolución multimedia, añadiendo el atractivo del vídeo y el audio a sus páginas. Hoy, los periódicos norteamericanos apuestan fuerte por el vídeo como una estrategia de atraer visitas en el contexto de la crisis.

Reuters apuesta por el videoperiodismo

La demanda de vídeos informativos no hace más que crecer. Y Reuters quiere convertir a cada uno de sus colaboradores en videoperidistas. Según la británica Press Gazette la agencia está dotando a sus delegaciones con un «maletín estudio», compuesto por una cámara de vídeo conferencia en HD, focos, trípode y micrófono. Un equipo apto para la transmisión de actos informativos. Y para el reportaje está suministrando cámaras directamente conectables a la red (flip camera).  Se trata, según su Global editor of multimedia, Chris Cramer, de explotar las posibilidades de conexión casi ubicua a la banda ancha y dotar a todos los reporteros de capacidad de trabajo multimedia.

Reuters es, junto con APTN, el gran suministrado de noticias de televisión y lo seguirá siendo porque este videoperiodismo suministrará un material destinado a las páginas web, no a las televisiones. El videoperiodismo es, hoy por hoy, un fenómeno de la órbita del periodismo digital más que del periodismo en televisión. La televisión requiere una calidad de imagen (técnica y narrativa) inalcanzable con los planteamientos del videoperiodismo. Pero no cabe duda de que la filosofía del videoperiodismo puede adaptarse a la televisión. Dependiendo para que informaciones, el reportero puede ser su propio cámara o hacer una videoconferencia. Pero la gran información requiere de cámaras profesionales, capaces de ver ante sí la imagen que se convertirá en una imagen rica, cargada de denotaciones y connotaciones; un profesional que convierte el instrumento de la cámara en una extensión natural de su cuerpo.

Mi homenaje a los grandes reporteros gráficos (los Canete, Mata o Couso) y mi ánimo a los jóvenes videoperiodistas que se inician en la profesión con un videoteléfono.

(Una actualización. Periodista en Español informa que la filial de EFE en Estados Unidos ha llegado a un acuerdo laboral con sus empleados, representados por el sindicato News Media Guild, que, entre otros extremos como la congelación de sueldos, contempla que la agencia de formación a sus trabajadores como reporteros multimedia, conforme a una propuesta del propio sindicato).

El archivo de RTVE es patrimonio de todos


César Alierta ha visitado hoy Prado del Rey. Y se ha hecho la foto con Luis Fernández para anunciar un acuerdo estratégico entre Telefónica y RTVE del que no conocemos más extremos que el de que incluye un proyecto para digitalizar y explotar el archivo histórico de RTVE. La nota de prensa no puede ser más ambigua ni la información del Telediario más triunfalista.

¡Qué miedo da! Si el comunicado es ambiguo y farragoso al director de Teléfónica se le ve la oreja. De lo que se trata es de que el los programas e imágenes de TVE alimenten las plataformas interactivas de Telefónica (IpTV, teléfono). Las dos compañías tienen hace tiempo una colaboración tecnológica (por ejemplo TSA, filial de Teléfonica, ha desarrollado la digitalización de la Redacción de TVE). Ahora, esta alianza estratégica parece ser tanto tecnológica como comercial.

Los archivos de RTVE, su fondo documental, es la historia sonora y audiovisual de este país. En este sentido, es patrimonio cultural de todos. Pero es también un fondo de explotación para el propio funcionamiento del grupo público y un fondo con un potencial comercial inmenso en un entorno de plataformas multimedia.  En sus almacenes (el «voltio» en la jerja, deformación del inglés «vault) se acumulan documentos audiovisuales con diversos soportes analógicos, que para su explotación, y aún su conservación tienen que ser digitalizados. Otra cosa es el destino que se dé a tales fondos.

Desde la aparición de las autonómicas y privadas, y, sobre todo, a través de las productoras, los fondos han sido expoliados durante dos décadas por el procedimiento de la copia descontrolada que ha ido a parar a los archivos de la competencia o las productoras. Por supuesto me refiero a documentos informativos o simplemente imágenes de repertorio y no a programas o series. En la época de Caffarel comenzó la digitalización, que en la actualidad continua gracias a dotaciones presupuestarias del Acuerdo Marco. Por cierto, que Caffarel hizo algunos movimientos para sacar ese patrimonio de RTVE y constituir un organismo específico. Por su parte, Fernández anunció el año pasado en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca que pondría los archivos digitalizados a disposición del público.

La constitución de un organismo específico ha sido el modelo francés. El Institute National de l’Audiovisuel (INA) recogió todos los archivos históricos de la radiotelevisión pública y ahora se nutre del depósito legal de todas las emisiones audiovisuales francesas. No es, por tanto, un fondo de explotación para la radiotelevisión pública, que para utilizar sus imágenes y sonidos tiene que pagar. Eso significa que las radiotelevisiones públicas mantienen sus fondos de explotación, pero están descargadas de las obligaciones culturales. En cambio, los archivos de la BBC son tanto archivos históricos, como archivos de explotación de las cadenas públicas de radio y televisión. Tanto el INA como la BBC permiten descargar y visionar una selección de imágenes, sonidos y programas completos. En el caso de la BBC, a través de su i-Player es posible acceder a toda la programación reciente, pero sólo desde ordenadores situados en el Reino Unido, esto es, sólo los contribuyentes británicos que pagan el canon. Hoy, muchas televisiones tienen habilitados sistemas en línea de venta de imágenes.

Creo que habría que distinguir entre distintos fondos y distintos usos:

– Información audiovisual histórica, por ejemplo, la que tenga más de 5 años de antigüedad:  tratamiento cultural y acceso abierto en Internet con calidad web. Acceso de pago a tarifas comerciales para televisiones y empresas. Acceso de pago reducido para instituciones culturales que pretendan reutilizar este material, a ser posible en el marco de acuerdos de cooperación. Acceso libre a investigadores.

Información audiovisual de actualidad: parecidas reglas de acceso, pero priorizando la explotación exclusiva de RTVE.

– Programación: explotación comercial y acceso libre en Internet con calidad web a la programación de la última semana y a una selección de la programación histórica, seleccionada con criterios culturales e históricos.

En fin, son algunas ideas que creo que están en consonancia con la misión de servicio público de RTVE.