Transparencia en la blogesfera


La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos exige a partir de ahora a los blogeros que  apoyen un determinado producto que hagan públicos los pagos o regalos recibidos de las empresas del sector sobre el que hacen sus comentarios. El incumplimiento de esta obligación puede conllevar una multa de hasta 11.000 dólares.

La Comisión, que es el organismo público que protege a los consumidores, impone la misma normativa a los famosos que apoyen cualquier producto en sus redes sociales.

(Fuentes: Washington Post, CNET)

Esta normativa se enmarca en el derecho de protección de los consumidores, pero tiene raíces en el Derecho de la Información y desborda el ámbito de Estados Unidos.

La transparencia es una de las obligaciones esenciales que tiene que asumir las empresas para que la relación jurídico-informativa, de la que son parte también los profesionales el público y los profesionales, resulte equilibrada. El derecho a conocer del público tiene como correlato el derecho a saber quién nos informa y en función de que intereses. Por eso, muchas legislaciones han exigido que sea pública la propiedad de la empresa y sus principios editoriales. Y para ello, exigían, o bien la inscripción en un registro público de  estos datos, bien su publicación periódica por el propio medio.

La desrregulación que ha venido desarrollándose en los últimos 20 años se ha llevado por delante muchas de estas obligaciones. Si queremos saber la propiedad real de la empresa tendremos que hacer una labor detectivesca a través de la maraña de participaciones cruzadas de los grupos multimedia.

Otra dimensión de ese deber de transparencia es dar a conocer los conflictos de intereses que puedan existir en la labor informativa. Esta obligación, más que estrictamente jurídica, ha sido más a menudo recogida por los códigos deontológicos y ha tenido más una proyección interna en las redacciones, es decir, los trapos sucios se lavan en caso, sin dar mayor cuenta al público.

Hoy por hoy, uno de los mayores atentados a la transparencia viene dado por la ocultación de las empresas de relaciones públicas como fuente de informaciones. A través del Video News Realease se precocina una información que luego será asumida como propia por el periodista de turno. La información de la industria del espectáculo se basa en estos productos. Y qué decir de los viajes pagados a presentaciones, de las entrevistas «en exclusiva» que en realidad son pura y llanamente promociones comerciales. En un estudio (Fake TV News) de 2006 PrWatch.org encontró 36 noticias de televisión montadas con estos materiales de las que no se mencionaba su origen.

A diferencia de empresas y profesionales, los ciudadanos que mantienen un blog o un perfil en una red social, no están sujetos a ninguna obligación de transparencia. En su favor tienen una presunción social de actuación desinteresada. Nada más lejos de la realidad. Estas nuevas formas de información y expresión se orquestan por partidos, empresas, agencias de relaciones públicas y campañas publicitarias como un recurso más, prevaliéndose de la cándida aproximación de la mayor parte del público a estas plataformas.

Otros organismos de protección de los consumidores debieran de tomar nota de la normativa norteamericana. Y más allá, cualquier código deontológico adoptado por blogeros que quieran ofrecer una información fiable debiera exigir un mínimo de transparencia, como por ejemplo,  sus vinculaciones con organizaciones y empresas y pagos y regalos recibidos.

Internet en la televisión


Desde hace unos meses los televisores LCD y plasma de gama alta ofrecen al posibilidad de conectarse por cable o inalámbricamente a nuestra red local y a través de ella a Internet. Fracasada la experiencia de Media Center, esta es una nueva experiencia de convergencia entre la televisión e Internet. Pero lo que se ofrece no es un acceso pleno, sino un acceso encauzado a través de los widgets de determinados suministradores de contenidos y servicios o redes sociales, por el momento Yahoo, Google, YouTube o Facebook. Cuando el uso de Internet era básicamente profesional, la pantalla de la televisión no era el entorno más adecuado para conectarse a la Red. Ahora, cuando predomina el entretenimiento, en la pantalla común la televisión tendrá que competir con estas aplicaciones lúdicas de la Red.

Ernest & Young acaba de publicar un informe sobre el enorme potencial de este nuevo servicio. Un 76% de los consumidores (norteamericanos) consultados encuentran interesante que la barra con sus widgets apareciera en su televisor, mientras que el porcentaje baja al 61% si de lo que hablamos es de una plena conexión a Internet y sólo un 30% considera atractivo contar con widgets informativos en su pantalla. Lo que me refuerza en la idea de un uso lúdico sobre usos profesionales o informativos.

Recojo a continuación los puntos más importantes del informe.

Fragmentación de la atención. Los widgets competirán por la atención del espectador con los canales ya disponibles. Si una cadena diseña los widgets adecuados puede limitar el zapping, pero los widgets de la competencia también pueden hacerle cambiar de canal. El resultado previsible será una mayor fragmentación de las audiencias.

– Financiación publicitaria. Los nuevos servicios tendrán una financiación publicitaria y competirán por la atención de los anunciantes.

Los programadores y las autoridades reguladoras deben desarrollar nuevas estrategias.

Los contenidos serán interactivos e intercambiables con las plataformas móviles.

Visto desde la perspectiva del ecosistema informativo, estos nuevos desarrollos no hacen sino restar valor a la interactividad que técnicamente ofrece la TDT. Gobiernos u operadores parecen dispuestos a reproducir el esquema analógico en la televisión digital terrestre. Nadie parece interesado en desarrollar sus potencialidades interactivas. Y esa Internert capada y dirigida que son los widgetes en la pantalla del televisor puede ser la puntilla para una TDT interactiva.


LIFE (y Robert Capa) en línea


Google sigue imparable con su proyecto de digitalizar la biblioteca soñada por Borges. Al lector se le abre un universo hasta ahora inaccesible. Para el autor supone oportunidades (que circulen sus obras descatalogadas) y riesgos (que no se compensen sus derechos y que no se cuente con él). Y desde el punto de vista económico y cultural se apunta un nuevo monopolio. Hoy no voy a analizar los pros y contras de Google Books. Simplemente, os ofrezco una posibilidad de disfrutar del proyecto.

Google Books ha puesto en línea la colección digitalizada de la mítica LIFE, una de las grandes revistas gráficas, que entre los 40 y los 70, fueron el soporte para el más brillante fotoperiodismo.

Basta, por ejemplo, poner en el rectángulo de búsquedas Robert Capa para encontrar una impresionante serie de reportajes fotográficos del autor, por cierto, muchos de ellos realizados como «empotrado» en unidades del ejército norteamericano. Pero me quedo con un texto, no con una foto. En Road to Madrid, el fotográfo relata su seguimiento de los republicanos españoles enrolados en la Legión Francesa, su entrada en París y la fallida invasión del Valle de Arán en 1944. Batidos por la superioridad franquista, los combatientes tuvieron que cruzar derrotados, por segunda vez, 5 años después, la frontera y entregar las armas a los hasta, hace poco, sus camaradas franceses.

Y para imágenes curiosas, estas otras de la cumbre de Yalta, en los momentos previos a la histórica foto de Stalin, Churchill y Roosvelt, realizadas por un fotógrafo del ejército norteamericano.

Optimismo y pesimismo en los periodistas europeos


Con la que está cayendo, un 80% de los periodistas europeos se siente satisfecho con su trabajo.

Es el dato más optimistas recogido en el European Digital Journalism Survey 2009. Realizado por Oriella, una red de Relaciones Públicas, recoge la opinión de 350 periodistas de Francia, Alemania, Suecia, España, Reino Unido y Holanda sobre los cambios registrados en los dos últimos años en sus medios y en su propio trabajo. No deja de sorprender ese dato optimista, porque contrasta con la mayoría de los resultados del estudio.

Incidencia de la crisis en los medios

– En un 52% de los encuestados, el medio para el que trabaja ha perdido más del 10% de sus ingresos publicitarios.

– En un 10% de los casos, sus medios ya sólo publican online.

– En uno de cada cuatro, su medio ya tiene más audiencia online que en su plataforma tradicional (¡60% en España!)

– Más de un 58% piensan que el número de públicaciones impresas se reducirán drásticamente.

– Un 47% ya publica vídeos

Incidencia en la calidad del producto

– Casi el 10% no crea información original para publicar online.

– Un 43% dice crear hasta un 60% del contenido publicado online.

– Algo más de la mitad cree que ha empeorado la calidad de su producto periodístico.

– El 41% piensa que con los cambios aumentará la dependencia del material de relaciones públicas (cosa de la que se felicita la red de Relaciones Públicas que ha encargado el estudio.

Incidencia en el propio trabajo

– Un 40% produce más contenido y lo difunde en más plataformas (Twitter es una de las últimas).

– Un 30% trabaja más horas.

– Un 17% hace ya piezas de vídeo ante la cámara

– Un 67% son autodidactas en estas nuevas herramientas y no han recibido ninguna formación.

A la vista de los resultados Oriella recomienda a las agencias de relaciones públicas que aprovechen el nuevo escenario y produzcan material que pueda ser fácilmente publicado por estos periodistas más atento a múltiples plataformas que al mundo cambiante. Eso sí, dejando enlaces y ventanas abiertas para que el periodista pueda cocinar un poco ese material y presentarlo como propio.

Si después de todo un 80% se siente satisfecho es que el periodismo debe seguir siendo más una pasión que un trabajo.

¿Inventará Google los periódicos?


Para muchos de nosotros es todo un ritual. En cinco minutos ojeamos nuestro diario preferido, pasando páginas, reteniendo titulares y fotos, leyendo algún lead… Puede que en algún caso nos retenga una información para seguir de inmediato una revisión que nos da una visión ajustada de la realidad, tal como la ha visto nuestro diario. Y si tenemos a nuestra disposición varios periódicos, haremos todavía más rápido el escrutinio para comparar unos con otros. Y, luego, puede que en otro momento, más tranquilos, hagamos una lectura reflexiva.

GoogleLabs ha lanzado un nuevo lector de información (news reader), Fast Flip, que de alguna manera recrea la experiencia de hojear varios periódicos. Presenta las imágenes de las informaciones de tres docenas de medios asociados, entre los que se cuentan la BBC o el Washington Post. Las imágenes se ordenan en líneas horizontales por las que se puede navegar conforme a tres tipos de criterios: popularidad, secciones y tópicos.

Según los responsables, explorar noticias en la web es más lento que en papel. Esta herramienta pretende hacer más rápida (evitando los tiempos de carga de una página seleccionada a partir de un enlace) y más visual la exploración informativa. Se trata de crea más tráfico en torno a las informaciones seleccionadas. La selección se basa en Google.News y en su famoso algoritmo.

Google pretende incluir anuncios y compartir los ingresos con los medios. De enemigo, Google quiere convertirse en colaborador de los medios que crean el contenido.

Lo mismo que el Times Reader, que ya comenté, esta herramienta busca recrear la experiencia de leer el viejo diario en papel.

Información global en el grupo Murdoch


Según informa The Guardian, News Corporation, el grupo multimedia de Rupert Murdoch, está desarrollando un sistema que pondrá a disposición de cualquier medio del grupo en cualquier lugar del mundo las informaciones y vídeos que haya producido cualquier otro periódico, sitio web, radio o televisión propiedad de Murdoch.

El sistema se denominará NewsCore y se define por los responsables del grupo como un servicio multimedia global en funcionamiento las 24 horas. El sistema seleccionará entre las noticias, fotos y vídeo de cada medio los que pondrá a disposición de todos. Según uno de sus responsables, será una fuente más, «la fuentes más confiable, la nuestra propia».

El proyecto puede verse como uno de los intentos de convertir piezas informativas concretas en un flujo informativo continuo, a modo del servicio de las agencias. En este caso, sin despreciar este aspecto, creo que predomina otro, el de la integración de medios y redacciones. La integración de redacciones se hace con base local, por ejemplo la fusión de la redacción de un diario con la de su edición digital, o la unificación de las redacciones de una radio, una televisión y la página web de una misma empresa. Pero no conozco ejemplos donde esta integración se haga en un grupo multimedia en su conjunto, y menos en un grupo global, como es News Corporation. En rigor, más que de una integración plena se trata de una experiencia de lo que se llama colaboración entre medio, o cross-media.

Su aplicación, sin duda, será un vector más de la homogeneización de los contenidos. Para el editor de Star Tv, en la India, será muy fácil arrastrar del directorio un vídeo de Sky News, producido en Londres. No parece que a Murdoch le importen mucho las peculiaridades culturales. Y los editores de diarios tendrán a disposición vídeos, tan difíciles de producir por ellos.

Estos sistemas explotan al máximo los contenidos concebidos localmente, con una alta rentabilidad empresarial. ¿Caerá alguna migaja para los periodistas en forma de derechos de autor?

En Portada Interactiva


En Portada inaugura nueva página web coincidiendo con la nueva temporada del programa. Se puede visualizar un vídeo con un resumen del reportaje Zimbaue, la finca de Mugabe, antes de su emisión. Pero sobre todo podemos acceder a material inédito, como la transcripción de una entrevista con Tsanvangirai, ahora jefe del gobierno, por acuerdo entre la oposición y Mugabe. El blog de José Antonio Guardiola, Azimut, nos da las claves del reportaje. Desde la página se accede a otros reportajes, algunos históricos, como el primer En Portada, una entrevista de Vicecente Botín a Fidel Castro en 1984.

Como ya dije en otra ocasión, esta página es una buena aproximación a lo que puede ser una aproximación interactiva de la información en televisión. Por el momento, la participación del público se limita a la posibilidad de dejar comentarios. La calidad de la audiencia de este programa se evidencia en comentarios como éste, con claves para entender el conflicto del país africano.

Retorno a la interactividad


¡Qué placer la desconexión de las vacaciones! Romper con la rutina, liberarse de las obligaciones es la esencia de las vacaciones. Pero ahora las vacaciones también nos permiten romper el cordón umbilical con el ciberespacio. No todos quieren disfrutar de ese placer. Cada vez se ve a más gente consultando el i-Phone en la playa. Por mi parte, me he limitado a mirar un par de veces el correo.

Pero llega la hora del retorno. Confieso que por una parte estoy deseando zambullirme en la observación de las nuevas tendencias  del periodismo. Pero al mismo tiempo siento una cierta angustia, la angustia de la interactividad, de la permanente comunicación, de la saturación informativa.

Para abrir boca, algunas novedades de las pasadas semanas.

La BBC compartirá sus vídeos con 4 grandes diarios británicos

La BBC ha llegado a un acuerdo con The Guardian, The Times, The Independent y The
Telegraph para que estos  diarios puedan utilizar en sus páginas web un número limitado de vídeos producidos por la Corporación. La BBC plantea el acuerdo como un modo de extender el servicio público. El material se ofrece gratuitamente. Los vídeos serán siempre informativos y nunca de entretenimiento ni de noticias deportivas. Los diarios no podrán insertar publicidad. Y sólo podrán ser vistos por los usuarios del Reino Unido, es decir, por aquellos que pagan el canon que financia el servicio.

Redacción transparente

La televisión pública sueca quiere abrir su redacción al público y para ello ha puesto en marcha un proyecto Öppen Redaktion, Redacción Abierta, que mediante vídeos de las reuniones editoriales muestra el proceso de elaboración de la información. Suecia es Suecia, que envidia, porque en las redacciones que conozco no es que el proceso informativo no esté abierto al público, es que las decisiones informativas se toman sin debate y con gran secretismo.

Cómo se informan los futuros periodistas


Por segundo curso consecutivo he realizado (este año en colaboración con el profesor Rodríguez Pastoriza) una encuesta a alumnos de 1º y 2º de Periodismo de la Universidad Complutense, bajo el título de Nuestro Estudio General de Medios. El documento está publicado en Scrib y al final de esta entrada incrusto el texto completo. (Nuestro Estudio General de Medios 2008, Scribd)

Como se razona en ese resumen, la representatividad es grande con respecto al universo estudiado, alumnos de 1º y 2º de Periodismo de la Universidad Complutense. Y no es arriesgado pensar que los resultados pueden ser bastante representativos de los hábitos de los estudiantes de Periodismo en toda España. Con respecto al estudio del año anterior, hay algunas tendencias mostradas en el año anterior que no terminan de consolidarse, lo que exije estudios más amplios y más dilatados en el tiempo. A continuación recojo las conclusiones del estudio.

Conclusiones

  • El colectivo encuestado, futuros periodistas, muestra en esta promoción un mayor interés informativo que en la oleada realizada el pasado año. Consumen todos los medios, tradicionales e interactivos, con una finalidad destacadamente informativa.
  • Los diarios de pagos siguen siendo percibidos como el medio informativo más fiable y completo, pero su consumo es medio, sin una profundización en la información.
  • La radio sigue siendo un medio informativo y de acompañamiento musical. Mantiene su credibilidad, pero se usa menos como medio de actualización informativa que en 2008.
  • La televisión sigue siendo un medio de entretenimiento familiar, pero este grupo mantiene un alto consumo de programas informativos. El medio sigue siendo una fuente muy importante de entretenimiento para la mayoría. La credibilidad de los programas informativos se sitúa por encima de la media.
  • Los estudiantes consumen y valoran mejor los medios con los que se identifican más ideológicamente. Los medios de grupo Prisa (El País, la SER y Cuatro) son los más consumidos, con los que más se identifican y están entre los  que mejor valoran los estudiantes. En el caso de la radio y, sobre todo, de la televisión públicas las valoraciones positiva superan los porcentajes de identificación y consumo.
  • Los estudiantes mantienen un alto grado de interactuación social en la Red y en ella consumen preferentemente los contenidos culturales, mayoritariamente de forma gratuita, con la excepción de la música, cuya industria parece haber encontrado un nuevo modelo de negocio.
  • Aunque su mayor consumo informativo se produce en la Red lo es a través de los cibermedios, esto es, los medios tradicionales presentes en el ciberespacio. Producen y comparten información, pero consideran poco creíble toda aquella que no viene de medios tradicionales. Se ven como parte de una profesión abierta y  no se identifican con las corrientes que reivindican que en la Red todos somos periodistas.

Es la hora de la sociedad civil iraní


En Irán no se desarrolla estos días una nueva revolución de color, por mucho que los que protestan hayan adoptado el verde como símbolo

Lo de los colores viene de la Revolución Naranja de Ucrania, seguida por la Revolución de las Rosas en Georgia y otras revueltas populares identificadas con un color o símbolo. Aunque no tuviera color propio, la primera después de la caída del Muro fue la caída de Milosevic en Serbia. El modelo siempre es el mismo. Un régimen no homologable con las democracias liberales. La oposición no reconoce la victoria del candidato del poder, comienzan las movilizaciones con apoyo más o menos secreto del exterior, hasta que el régimen resulta desbordado y, o bien reconoce la victoria de la oposición, o bien es derrocado, como ocurrió en Serbia. Ucrania o Georgia, puestas como ejemplo por el Estados Unidos de Bush, han sido un gran fiasco.

La división dentro del régimen islámico

En las revoluciones de colores la oposición persigue un cambio de régimen. En Irán asistimos a una disputa dentro del régimen. Musaví no pone en cuestión la república islámica sino que denuncia que sus principios están siendo subvertidos con un pucherazo de Ahmedinejad.

Nadie pone la mano en el fuego por la victoria de Jamenei y si no véase la prudencia de Obama. Como José Antonio Guardiola recuerda Irán no es Teherán. Seguramente Ahmedinejad habrá ganado, pero alguien se le ha ido la mano y ha provocado la crisis.

El conflicto tendría que haberse sustanciado en el interior del régimen, caracterizado por una suerte de centralismo democrático: los teólogos discuten hasta la extenuación y la decisión es adoptada por el líder máximo, el jurisconsulto iluminado, que todos respetan. El régimen está ahora claramente dividido entre Jamenei-Ahmedinejad y Rasanjani-Musaví-Jatamí. ¿Pondrá la división en cuestión la autoridad esclarecida del líder máximo Jamenei?

La hora de la sociedad civil

Los manifestantes de Therán no tomarán el poder, pero han convertido a la sociedad civil urbana en el nuevo actor político que los ayatolás ya no podrán ignorar. Las clases medias han aprendido a organizarse con las nuevas tecnologías y buscar atajos tecnológicos a prohibiciones o censuras. Como dice Ana Blanco en su blog no se puede quitar los móviles a las multitudes de manifestantes.

Gobierne quien gobierne no podrá ignorar las demandas de este nuevo actor político. Si lo hace, el desafecto crecerá. Por el momento, es lo que está haciendo Ahmedinejad. El riesgo es que el país se divida en dos. Entonces tendríamos que hablar no de una revolución de colores, sino de una contrarrevolución sangrienta. Lo que está claro es que la república islámica no se disolverá como un azucarillo en una revolución de terciopelo.

(Y como siempre, la recomendación del especial de BBC on line)