Fascismo e imperios hace un siglo ¿se repite la Historia?


Mussolini desafiante en la Marcha sobre Roma, rodeado de los atrabiliarios personajes del estado mayor fascista. Obtenida en el blog de Fernando Díaz Villanueva

Para no terminar obligados a repetirla tenemos que conocer la Historia (George Santana).No soy historiador; solo lector de Historia; pero voy a atreverme a analizar las semejanzas que veo de estos «tiempos recios» (tomo la expresión de Vargas Llosa y de Teresa de Jesús) con la esperanza de que no repitamos los errores que nos condujeron a guerras y genocidios.

«La Historia se repite dos ves la primera como tragedia. la segunda como farsa»Carlos Marx, el 18 de Brumario.

Esperemos que las tragedias de los años 20 del s. XX no se repitan en el XXI ni como farsa ni mucho menos como nuevas tragedias.

Pido disculpas porque esta entrada me ha salido larguísima.Una pequeña síntesis. El fascismo original es un movimiento que da respuesta violentas y simples a las crisis del siglo XX y toma como enemigo al judío. El actual sigue siendo un movimiento que da respuestas simples a problemas complejas; en este momento su enemigo es la inmigración y actúa a través de los partidos de derecha tradicional, que aceptan su ideología fascista, sobre todo de rechazo al inmigrante.

RECOMIENDO REVISAR Y A SER POSIBLE LEER LAS LECTURAS RESEÑADAS AL FINAL.

Siglo XX, autoritarismos y guerras

La guerra entre imperios decadentes «la Gran Guerra», entonces nadie la llamaba primera porque para los contemporáneos era impensable que aquella se repitiera en poco más de 30 años después. El conflicto bélico y la epidemia de gripe que la siguió tuvo la capacidad de dinamitar el mundo antiguo.

La I guerra fue entre imperios decadentes en una lucha por consolidar o conquistar nuevas colonias. En la II la Alemania nazi se movilizó por el revanchismo y la búsqueda del espacio vital (lebenssraum), que recuerda el de esfera de influencia y seguridad nacional invocado ahora por Trump.

Los locos veinte

La primera consecuencia fue una manifestación de hedonismo: los locos veinte, que explota en los países que aunque hubieran sufrido mucho veían el futuro más despejado:

EEUU (la gran vencedora); Francia (arrasada, pero compensada en Versalles); Berlín (una excepción en la derrotada Alemania); España (neutral, pero favorecida económicamente por el comercio con los contendientes). Es un momento de alegría: «París era una fiesta». Por primera vez EEUU inunda Europa con sus productos de la cultura popular (cine, jazz, charleston). El tango es el único producto no estadounidense que se incorpora a esta cultura popular.

Hoy la cultura popular es más individualista y más aburrida, las redes sociales.

INSEGURIDAD, POBREZA Y HUMILLACIÓN

La alegría duró poco. La crisis del 29 se llevó todo por delante generó en todas partes pobreza y en Alemania una inflación desbocada.

Los perdedores de la guerra (Alemania, humillada en Versalles), Hungría (que pierde gran parte de su territorio, como consecuencia del principio wilsoniano de la autodeterminación de los pueblos) ; e Italia (vencedora con enormes pérdidas, que considera que no han sido adecuadamente compensadas por los aliados y que además es derrotada en Abisinia por un ejército medieval). En todos estos países se vive un sentido colectivo de humillación

Además en toda Europa la crisis empobrece a la crisis medias, atemorizadas por una posible revolución bolchevique, apoyada por la URSS.

VIOLENCIA PARA TOMAR EL PODER.

Proliferan movimientos paramilitares de veteranos de guerra. Este es el caldo de cultivo del fascismo. inseguridad, inflación desbocada, lucha de milicias en la calle. En Berlín, «los pardos» las SA derrotan a los «rojos».

DEGRADACIÓN DEMOCRÁTICA

Los gobiernos son débiles e inestables. Surgen movimientos en toda Europa que tienen en común poner en cuestión la democracia y proponer alternativas autoritarias y totalitarias frente a un liberalismo protector de los derechos individuales. Reivindican el nacionalismo y la vuelta a tiempos pasados ideales,

EL HOMBRE FUERTE

Ese renacimiento del nacionalismo y la nostalgia de los emperadores derrocados se concreta en la confianza de que un hombre fuerte solucionará los problemas.

La fuerza de Hitler es un discurso electrizante y una virilidad ambigua, que conquistaba a las alemanas, aunque en su vida personal era incapaz de mantener una relación normal. Mussolini alardeaba de ser el macho mediterráneo. Franco, unn joven general valiente se convierte luego con su voz atiplada era el militar burócrata, cuya fuerza solo se manifestó después de una guerra de exterminio y una represión sin compasión.

MANIPULACIÓN DE LA DEMOCRACIA

Se utilizan los procedimientos democráticos para llegar al poder. Hitler gana unas elecciones y Hindenburg le nombra canciller. Repite elecciones y logra mayoría absoluta. Inmediatamente, el Bundestag aprueba una ley habilitante que le permite legislar como un dictador. Después de la Marcha sobre Roma, Mussolini manipula al ReyVíctor Manuel, que se convierte en un pelele.

CHIVO EXPIATORIO: LOS JUDÍOS

Frente a los males actuales buscan un chivo expiatorio, los judíos, tradicionalmente perseguidos bien por no asimilarse, bien por asimilarse y ser acusados, entonces, de conformar una élite extractiva que lo controla todo. Un odio alimentado por un viejo sentimiento de raíz cristiana que viene desde la Edad Media y termina en el genocidio nazi

TERROR

Una vez tomado el poder aplicación los fascismos aplican de una violencia sistemática contra los opositores. El primer acto fundacional del fascismo italiano es el asesinato del diputado socialista Matteoti que, hoy tiene calle en la mayoría de los pueblos de la Italia antifascista.

ACOMODACIÓN

Estas palabras del pastor luterano Martin Niemöeller (a menudo atribuidas a Bertold Bretch):

«Primero vinieron por los socialistas, y guardé silencio porque no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y no dije nada porque no era judío.Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre.»

La cita refleja bien el proceso de terror y conformidad sobre los que se asentaba el nazismo, en particular, y en general los regímenes totalitarios, incluida la Rusia soviética.

PROPAGANDA

Los fascismos tanto para llegar al poder como para mantenerse usan los nuevos medios de comunicación, la radio y el cine.

La radio trasmite los discursos electrizantes de Hitler. Lenni Riefenstal con sus documentales presenta al régimen nazi y sus delirios raciales como la nueva Grecia.

El pricipio básico de esta propaganda lo confiesa Goebbels: una mentira reiterada mil veces se convierte en verdad.

EL FASCISMO ETERNO POR UMBERTO ECO

En 1995, el semiólogo publica un ensayo UR FASCISMO, en rl que sintetiza unos elementos comunes a todos los fascismos:

  • El culto a la tradición
  • El rechazo al modernismo
  • El culto a la acción
  • El desacuerdo es traición
  • Miedo a la diferencia
  • Apoyo a la clase media frustrada
  • Obsesión por el complot
  • La vida es una guerra permanente; no se puede pactar con el enemigo (que es al mismo tiempoo demasiado fuerte y demasiado débil).
  • Desprecio por los débiles.
  • Culto a los héroes y a la muerte.

SIGLO XXI

Hoy es muy común usar como insulto la calificación de fascista o comunista. Ahora desarrollaré el fascismo en siglo XXI.

Puedo adelantar las características del fascismo de este siglo que podemos llamar fascismo 3.0, como hice en una entrada ya hace 9 años. No existen fascismos homologables a los del pasado siglo, per sí movimientos emergentes, cada vez co mayor fuerza

Comunismo no existe más que en Cuba y Corea del Norte. China es una dictadura que se dice comunista, pero es un régimen autoritario capitalista. Existen propuestas sociales y políticas de izquierdas que buscan la superación del neoliberalismo, con un reparto más equitativo de la riqueza como las de Piquetty (herencia universal anticipada) o un impuesto especial sobre las grandes fortunas (Gabriel Zuzman). Estas opciones no proponen la nacionalización de los medios de producción, base del comunismo.

Imperios

De un mundo bipolar, dominado por dos potencias nucleares, en equilibrio por la posibilidad cierta de DESTRUCCIÓN MUTUA ASEGURADA (MAD). Una serie de acuerdos de limitación de armas nucleares intentaron protegernos de esa destrucción, pero esos fusibles han ido saltando uno, tras otro.

El último, estos días, el START III, que suscrito por Reagan y Gorbachov y. renovado tres veces limitaba el crecimiento de las armas nucleares estratégicas. >Trump lo ha dejado caducar.Y lo peor es que Rusia amenaza con usar armas tácticas en el campo de batalla; cada vez estamos más cerca del Holocausto Nuclear.

TRES IMPERIOS quieren construir sus esferas de influencia exclusivas: EEUU, Rusia, China y emparedada entre ellas la UE.

RUSIA

Con la caída del Muro, Rusia sufre un declive. La OTAN quiere aprovechar este momento de decadencia expandiéndose hacia el este. Esa decadencia se convierte en un sentimiento de humillación semejante al de Alemania después ce Versalles.

Putin, después de unos primero intentos de coexistencia con Occidente. pone en marcha un programa para reconstruir el Imperio de los zares y la zona de influencia soviética. Así se llega a una dictadura en el interior que persigue sin piedad a la oposición, de un modo que recuerda al estalinismo. Y en el exterior lanzó la invasión de Ucrania.

Ucrania sin el apoyo de EEUU, solo tiene detrás a una Europa débil militarmente. Ucrania es la muralla de defensa para la Europa báltica, central y oriental. En este momento, Rusia ha lanzado una guerra híbrida contra la UE.

EEUU

Estados Unidos construyó y aprovechó las reglas del mundo después de la II Guerra Mundial. Como potencia hegemónica basó su bienestar en la compra de productos en el exterior, finaciada por un dólar moneda de referencia. Esa externalización destruye puestos de trabajo en la industria manufacturera. Los trabajadores en paro y los agricultores del Medio Oeste son el electorado de Trump.

CHINA

En una generación, el gobierno chino ha sacado a cientos de millones de la pobreza extrema y de ser la fábrica del «todo a 100» ha pasado a ser líder tecnológico mundial. Su ventaja competitiva es planificar a largo plazo, si estar condicionados por programas electorales a corto plazo. Su influencia, la ejerce mediante un comercio poco igualitario y una construcción de infraestructuras nada respetuosas con el medio ambiente, que generan una pesada deuda en los países receptores.

Ahora a su «poder blando» intenta sumarle un importante «poder duro» construyendo un gran ejército y sobre todo, como potencia comercial, una poderosa Armada.

Internamente es una cruel dictadura, que no solo reprime a los opositores, sino también a las minorías étnicas no hans, especialmente a los musulmanes de Xiang. Esta persecución étnica es una característica de un régimen fascista.

LOS HOMBRE FUERTES DE LOS IMPERIOS FASCISTAS

No puede haber fascismo sin culto al hombre poderoso y mesiánico.

Trump es un magnate inmobiliario neoyorkino con métodos mafiosos («este es un trato que no puedes rechazar») que domina la política espectáculo, después de ser durante años presentador de un reality y un misógino; que según sus palabras puede matar a gente en la Quinta Avenida, sin perder un voto.

Putin. Un antiguo miembro de los servicios secretos, que se encontraba en la Alemania Oriental, cuando se desmoronó el Muro, lo que pudo ser uno de los factores de su animosidad hacia Occidente. Un tipo bajito y acomplejado, al que la propaganda muestra como un macho alfa, haciendo judo o pescando con el torso desnudo. Sus métodos de gobierno son los del estalinismo.

Xi Jinping. Bajo un rostro inescrutable, se esconde un mandarín del siglo XXI, que ha eliminado la alternancia en el poder de los alto cargos comunistas. Y cada vez se entrega más a un culto a la personalidad («doctrina X») sin parangón desde Mao. Casado con un antigua estrella de la canción tradicional china.

LA DERIVA ANTIDEMOCRÁTICA Y FASCISTA DE LA AMÉRICA DE TRUMP

Hasta ahora se podía criticar a EEUU por muchas cosas, pero su democracia formal (con sus pesos y contrapesos) funcionaba. Al final de la presidencia de Obama, los republicanos retrasaron la cobertura de la vacante en el Tribunal Supremo y así se han garantizado una mayoría absoluta conservadora por mucho tiempo.

Cuando Trump no reconoce su derrota frente a Biden y lanza sus huestes contra el Congreso la democracia queda herida. Pero más todavía cuando el Supremo reconoce a Trump una inmunidad casi total. Con estos antecedentes ¿reconocerá Trump una derrota en las elecciones de medio mandato? o peor todavía ¿no buscará algún subterfugio legal para presentarse a un tercer mandato, prohibido por la Constitución?

En esta deriva dictatorial y fascista son decisivas las operaciones de captura y deportaciones masivas de emigrantes, que recuerdan a las capturas de judíos por la Gestapo. El brazo ejecutor, la policía migratoria la ICE se está convirtiendo en una milicia paramilitar, que, según la National Public Radio, aplica tácticas antinsurgentes ensayadas en Ïrak y Afganistán por una empresa externalizada.

Las cosas han llegado a tal punto que se está produciendo una reacción popular en contra. Veremos hasta donde llega. Esperemos que si los republicanos son derrotados en las elecciones de medio mandato.»the old and grand party»,ahora secuestrado por Trump reaccione. Otra ventana de esperanza sería una reacción del Supremo, por ejemplo, oponiéndose a la reelección.

En su Directiva de Seguridad Nacional rompe su alianza con Europa o Canadá y amenaza con acciones militares, como la anexión de Canadá o la conversión de Canadá como estado 51de la Unión.más

EL MOVIMIENTO MAGA, UN MOVIMIENTO FASCISTA

MAGA (Hagamos América grande de nuevo) es un movimiento que amalgama a los perdedores de la globalización en torno a la figura mesiánica de Trump y cuyo motor es el evangelismo más conservador, con la financiación de los Comités de Acción Política a los que las empresas pueden hacer donaciones sin limitaciones.

Además, MAGA se ha convertido en una a modo de Internacional Fascista, que financia a estos movimientos en todo el mundo, especialmente en Europa.

Una de sus figuras más destacadas, el vicepresidente Vance, favorece apoya públicamente a la extrema derecha europea, una injerencia sin precedentes en la política de los aliados.

OTROS ESTADOS FASCISTAS

ISRAEL

Un siglo después de haber sufrido un genocidio desarrollado por los nazis, el estado de Israel ha incurrido uns genocidio contra los palestino en Gaza en disputa por la tierra de Palestina utilizando los medios de guerra más mortíferos, a pesar del entramado de normas internacionales. Solo una minoría de «justos» en la sociedad israelí se han opuesto a este genocidio y a la despersonalización del otro, procesos característicos de un estado fascista.

CONO SUR LATINOAMERICANO

Promovidas por EEUU, el pasado siglo los país del Cono Sur latinoamericano sufrieron dictaduras atroces que violaron sistemáticamente los derechos humanos y que incluso aportaron figuras como la de los desaparecidos a la historia universal de la infamia. Hoy nuevos gobiernos fascistas, como el de Javier Milei, justifican aquellos hechos atroces; señal de que el fascismo puede reverdecer en cualquier lugar.

LA COMUNICACIÓN DIGITAL AL SERVICIO DEL FASCISMO

Los nazis y los fascistas italianos usaron eficazmente la radio como medios de propaganda. Hoy las redes sociales crean un entorno ideal para la eclosión de los nuevos fascismos.

La diferencia entre verdad y mentira queda abolida; frente a la verdad se presentan «hechos alternativos» profusamente difundidos por las redes sociales. Con sus mensajes cortos y adictivos (sobre todo para los jóvenes, por ejemplo TikTok) inhiben el pensamiento crítico y favorecen los mensajes emocionales.

El ideólogo de la nueva extrema derecha, Steve Bannon, llama a estas campañas «tormentas de mierda» para crear un sentimiento contrario al adversario, que hace impiosible el debate racional y favorece a la extrema derecha.

Sus algoritmos privilegian los mensajes emocionales. más radicales y especialmente los mensajes de odio. Además estos algoritmos son manipulados por sus propietarios (Musk o Zuckerver) a pesar de los intentos de la UE de someter las redes a reglas de responsabilidad y competencia.

Todo ello crea un clima tóxico en el que predominan los bulos y el odio. Está probada su influencia en procesos electorales, como el referéndum de Brexit. La introducción de la Inteligencia Artificial puede empeorar las cosas; engambres de inteligencia artificial pueden construir falsos consensos

Los nuevos fascismos han encontrado en las redes un instrumento perfecto para difundir sus mensajes de odio, sobre todo contra el inmigrante y creando así un clima de miedo y desasosiego entre la población. Dinero no les fata con la financiación que reciben de la Internacional Fascista, a través de MAGA.

Por si fuera poco, los tecnoautócratas que han hecho su fortuna en el mundo digital compran medios tradicionales y los ponen al servicio de la extrema derecha. Bezos, el dueño de Amazon compró The Washington Post, un medio crítico con todos los poderes, para terminar desguazándolo, despidiendo de una tacada a 300 periodistas.

EUROPA, DEGRADACIÓN INSTITUCIONAL, NATIVISMO E INMIGRACIÓN

Nativismo

Como EEUU, los países de la UE, se beneficiaron de la globalización. Los perdedores fueron los trabajadores industriales; los agricultores quedaron más proteguidos por la Política Agraria Común (PAC) -aunque, ahora acuerdos comerciales como Mercosur puedan perjudicarles.

La deslocalización y crisis de 2008 trajeron un crecimiento de la desigualdad y empobrecimiento de las clases populares y en primer momento un auge de movimientos anticapitalistas, agotados al no poder realizar sus propuestas.

Todo ello alimentó la frustración de esas clases empobrecidas. Y la nostalgia de un viejo orden mejor; reivindicación de pasados históricos gloriosos, que ocultan graves crímenes contra la humanidad, que, si bien no pueden ser juzgados con los criterio morales y jurídicos de hoy, tampoco pueden se exaltados y menos como alternativa al Estado Social de Derecho.

Persecución al inmigrante

La Europa occidental (Alemania, Holanda) fueron fuente de emigración hacia América en el pasado siglo; y la meridional hacia la Europa central y occidental en los años 50 y 60. Francia y Reino Unido empiezan a recibir inmigración después de la Guerra en los años de prosperidad en los que se necesita abundante mano de obra barata.

Los inmigrante suelen provenir de los antiguos imperios, lo que favorece un sentimiento de superioridad racista. Francia intenta la integración igualitaria en los valores de la República y construye grandes barrio, que por falta fde mantenimiento terminan degradados. El Reino Unido prefiere que estas comunidades se autogobiernen y mantengan sus propias normas.

A la Europa meridional llegan 20 años después provenientes del Magreb y á Africa subsahariana y en el caso de España de América Latina.

Los gobiernos se muestran incapaces de resolver el empobrecimiento y la desigualdad. En estas condiciones, el racismo subyacente convierte al inmigrante en el chivo expiatorio, al que se atribuyen todos los males, especialmente conductas delictivas que la estadísticas desmienten.

Los demagogos encuentran en esta estigmatización del inmigrante un vehículo privilegiado para conseguir votos.Teorías conspirativas como las del Gran Reemplazo, van más allá del nacionalismo tradicional, al afirmar que hay una conspiración para destruir a las sociedades blancas y cristianas y reemplazarlas por poblaciones musulmanas.

Degradación de la política institucional

Con la fragmentación de partidos que sigue a la crisis de 2008 y en el marco del discurso emocional de las redes sociales, la política institucional se degrada en toda Europa, especialmente en España, donde el insulto se normaliza en las instituciones (en nuestras Cortes el insulto más suave es sinvergüenza), lo que, junto con falta de respuestas eficaces ante grandes crisis favorece discursos típicamente fascistas como «todos son iguales» o «solo el pueblo salva al pueblo».

De la violencia de las palabras a la violencia de los hechos

La nueva izquierda radical promovió los «escraches», importados deArgentina, donde se utilizaban para señalar en sus domicilios a genocidas en libertad, lo que dañaba el derecho a la intimidad.

Ahora los nuevos grupos fascistas van más allá de escraches, lesivos al derecho a la intimidad. En las redes sociales se filtran todos los datos personales y se anima a atacar físicamente; hasta el punto que algunos cómicos, temerosos de su integridad física, han suspendido sus actuaciones públicas.

Las amenazas de muerte son constantes y la policía debiera de tomarse más en serio estas amenazas, que nada tienen que ver con la liberta de expresión.

En el Reino Unido, Jo Cox, una joven y prometedora diputada laborista, contraria al Brexit fue asesinada a cuchilladas, después de ser señalada en las redes sociales.

Asalto a la UE

En este momentos gobiernan en la mayoría de los países de la UE partidos de extrema derecha o de derecha coaligados con la extrema derecha y asumiendo sus principios, sobre todo en materia de inmigración y medio ambiente. Estos gobiernos profundamente euroescépticos y apuestan por, en el mejor de los casos, mantener una UE confederal, sin avanzar en la federalización que proponen los informes Letta y Draghi para afrontar la falta de competitividad europea.

Por el momento, Francia y Alemania aguantan; pero si gobernaran le Pen o AfP, la Unión podría darse por muerta y con ella sus valores de derechos humanos y prosperidad compartida.

LECTURAS RECOMENDADAS

Stefan Zweig » El mundo de ayer» (Acantilado). El hundimiento de un mundo liberal y su conversión a un orden nacionalista y totalitario.

Antonio Scuratti «(Afaguara). Monumental biobrafía de Mussdolini. El primer volumen, la toma del poder, pone los pelos de punta.

Erich Fromm «El miedo a la libertad» (Paidós). La conformación psicológica a un sistema totalitario, buscando seguridad,

Ian Kershaw «Hitler» (Planeta de libros). No encuentro su biografía paralela de dos de los mayores criminales de la Historia, Hitler y Stalin.

Cristina Olea «La gran fractura americana» (La esfera de los libros). Las fracturas históricas de EEUU, que han conducido al fascismo de Trump.

Michael Ignatieff «Sangre e identidades, viaje a los nuevos nacionalismos» (el hombre del TR3S), 2026. Un análisis del reverdecimiento. de los viejos nacionalismos y su consecuencia de guerras y crímenes contra la. humanidad

Lesbos, Lampedusa, Arguineguín, cárceles migratorias, hitos en la historia de la infamia


Hasta 2.500 inmigrantes han llegado a hacinarse en el muelle de Arguineguín con evidente vulneración de sus derechos más elementales

Perdonaréis que esta entrada tenga un tono inusualmente polémico. No me indigno fácilmente, pero la llamada «crisis» migratoria de Canarias me subleva. Creo que las políticas migratoria europea y española son injustas, inhumanas, ineficientes y perjudiciales para nuestras democracias y economías. Pienso que el enmarque informativo predominante es acomodaticio, poco esclarecedor, cuando no directamente xenófobo. Propongo otros encuadres, pero en esta ocasión -es un desahogo personal- casi sin referencia a otras fuentes.

No, no es una invasión

Llegados a Canarias en lo que va de año: en torno a 18.500 migrantes. Población de Mogán (Arguineguín): 2517 habitantes. Población de Canararias: 2.153.000 habitantes. Población de España: 47.329.981 habitantes. Población UE: 448 millones de habitantes. Para un pequeño municipio la llegada de un contingente de personas que sextuplican su población es un trauma; para una región insular, asistir e integrar a nuevos inmigrantes que supone un 0,86% de su población es un muy difícil reto; pero para España(0,039%) y no digamos para la UE (0,0041%), estas cifras son insignificantes.

No, no es una crisis migratoria, es una crisis de gestión de la inmigración

Desde mediados de 2019 era evidente que, reforzado el control del Estrecho, del Mediterráneo central y del Mediterráneo oriental, la ruta atlántica se estaba reactivando. Y no se tomaron medidas para poner en servicio los mecanismos de acogida creados durante la llamada «crisis de los cayucos» en 2006, cuando en un año llegaron a las islas 36.000 migrantes, desmontados después por el Partido Popular. Clamorosa ha sido la descoordinación entre el Ministerio de Migraciones, con su escasa capacidad de generar recursos y partidario de los traslados a la Península, el del Interior, guardián de la cárcel canaria, el de Defensa, puesto de perfil en la cesión de instalaciones y el de Exteriores, que solo ha reactivado ahora los contactos con los países de origen.

La criminal política de los enclaves cárcel

Lampedusa primero, Lesbos después de manera muy destacada, Ceuta y Melilla siempre, y ahora Canarias, territorios de soberanía europea no continentales, se han convertido en cárceles migratorias. La Unión Europea y sus miembros han decidido que los migrantes no deben llegar a territorio continental para evitar su movilidad por territorio Schengen. Que los que desembarcan en Arguineguín no lleguen a Estocolmo, Amsterdam o Varsovia.

Dentro de estos enclaves se crean campamentos cárceles, se niega el futuro al migrante; se le somete a trato degradante (que es si no mantener a miles de personas hacinadas en muelle, con tres bocadillos al día, con váteres químicos saturados y sin duchas ni agua corriente, ¡con separación temporal de los niños de sus madres!); se les deshumaniza y se hace imposible que los que tengan derecho de asilo o protección puedan ejercerlo (imposible o ineficiente asistencia letrada, devoluciones en caliente tristemente legitimadas esta semana por el Tribunal Constitucional). Que sepan que no saldrán de estas cárceles más o menos acondicionadas.

No importa que de esta manera la acogida sea imposible, que la solidaridad se trueque en estos lugares en xenofobia y que se puedan generar agravios territoriales, que en el caso de Canarias pueden hacer renacer, incluso, sentimientos independentistas.

La política migratoria de la fortaleza europea

Los enclaves cárcel son una de las manifestaciones más extremas de la idea xenófoba de que hay que proteger la fortaleza europea, nuestra riqueza, nuestro modo de vida, nuestra superior cultura, de los bárbaros que acechan a las puertas.

Progresivamente la Unión ha ido ampliando sus competencias migratorias, sobre la base de la distinción entre inmigración regular e irregular y entre derecho de asilo e inmigración económica. La Unión establece las condiciones de entrada y residencia legal de nacionales de terceros países en un Estado miembro, pero son estos los que establecen los cupos de inmigración legal en su territorio. La UE refuerza las fronteras con su propia policía migratoria, Frontex.

Desde el Convenio de Dublín de 1995 se supone que los sistemas de asilo de todos los estados miembros comparten unos mismos estándares en materia de derecho de asilo y el Estado al que llega el solicitante de protección es el que debe decidir si tiene o no derecho a la misma. Cuando Merkel abrió las fronteras alemanas en 2015 a los refugiados sirios el sistema de Dublín saltó por los aires y se hizo patente la falta de solidaridad entre los miembros con el fracaso absoluto del reparto por cuotas propuesto por la Comisión.

La respuesta ha sido externalizar el control migratorio: dinero y cooperación policial para que los bárbaros no nos invadan. Ciertamente no es lo mismo los 6.000 millones de euros del acuerdo de Turquía, entregados en el marco de programas concretos de asistencia a los migrantes, que pagar a Libia por encarcelar y violar los derechos de los migrantes o los acuerdos de devolución con Marruecos, Senegal o Mauritania. Pero con esta externalización Europa es más frágil: está bajo el continuo chantaje de Erdogan, Mohamed VI o de los señores de la guerra de Libia, un chantaje en el que no solo está en juego dinero, sino complejos intereses geoestratégicos.

La Comisaria de Interior, la sueca Ylva Johansson, a la que competen las migraciones ha presentado un plan que está muy lejos de suscitar la unanimidad, ni siquiera la mayoría cualificada que requieren las políticas migratorias. Pasa por agilizar los procedimientos de asilo, garantizar la acogida y la integración de los asilados, que Frontex controle direcamente las fronteras, expulsiones inmediatas a los inmigrantes económicos irregulares y mecanismos voluntarios de solidaridad entre los Estados (cuotas de acogida o dinero para los acogedores). En su visita a Canarias los testigos se refieren a Johanson como «haciéndose la sueca» ante las demandas de solidaridad de las autoridades locales.

Estas políticas han convertido nuestros mares en cementerios, han deshumanizado a los inmigrantes a su llegada, han causado dolor, han favorecido la xenofobia y la explotación laboral de los clandestinos.

El falso efecto llamada

La derecha, la extrema derecha y hasta los gobierno de centroizquierda agitan una y otra vez el espantajo del efecto llamada para negar la acogida, la normalización y hasta el trato humano a los llegados. Si los tratamos bien, si les permitimos quedarse e integrarse -dicen- cada vez vendrán más y seremos invadidos.

La realidad es que estas llegadas masivas en un lugar y momento dado responden a un efecto llamada inverso: puesto que la fortaleza está cerrada a cal y canto, cualquier hueco debe ser aprovechado. En los lugares de origen se produce una histeria colectiva, es ahora o nunca. Cuando se tapa esa brecha se busca otro resquicio y otra vez a empezar. Si la migración fuera ordenada y existieran oportunidades reales de emigrar para los que cumplieran determinadas condiciones esta fiebre colectiva se atemperaría.

Las mafias y el negocio de los muros

Los gobiernos europeos no se cansan de proclamar su lucha contra las mafias, como si ese fuera todo el problema. Las mafias son parte del problema, pero no su origen. Si no puedes viajar legalmente no te queda más remedio que ponerte en sus manos.

Pueden ser grupos delincuentes que tanto trafican con drogas como con seres humanos, como en el norte de Marruecos, que de una manera u otra actúan en connivencia con policías en los países de origen y con otros delincuentes en los de llegada. Pueden ser, también, puras terminaciones de milicias o grupos políticos militares como en el Sahel y Libia. O, simplemente, un pescador de Senegal que ve una buena oportunidad de negocio o un buen día decide echarse al mar con sus amigos para buscar una nueva vida.

Luchar contra las mafias no es detener a los patrones de las pateras, es desmontar el entramado de poder que hay detrás de ellas y eso es imposible si Europa sigue financiando a gobiernos no democráticos y a los oscuros poderes (militares, policiales, religiosos) en los que se sustentan.

Hay otro negocio más lucrativo que el de las mafias y es la industria de las fronteras. Según estudio del Overseas Development Institute (ODI) entre 2014 y 2016 los países de la UE gastaron 1.700 millones de euros en vallas, muros y sistemas de vigilancia, y otros nada menos que 15.300 millones en acuerdos con los países de salida. En España, la investigación de la Fundación por Causa ha rastreado el negocio migratorio: 350 empresas distintas han participado en 943 contratos diferentes, a los que España ha destinado a lo largo de 15 años más de 1.000 millones de euros.

Son muchos, en fin, los intereses, económicos y políticos, que alimentan la infamia.

Ordenar una inmigración necesaria para la prosperidad global

Las migraciones han sido uno de los grandes motores de la historia de la humanidad. Siempre nos hemos movido y lo seguiremos haciendo huyendo de la violencia o la pobreza, buscando una vida mejor. En la actual globalización las mercancías circulan libremente, las personas no.

No defiendo un mundo sin fronteras, porque supondría que los estados no podrían ya ejercer sus funciones básicas. Defiendo un derecho de refugio y asilo, que puedan invocar no solo los que huyen de la guerra o la persecución, también los afectados por el cambio climático, los desastres naturales o las pandemias. Defiendo que, además, se consagre un derecho universal a la emigración, conforme al cual se pueda acceder a otro país siempre que se cumplan las cualificaciones educativas y laborales en los términos establecidos por cada estado en un sistema de cuotas de inmigración.

Europa es un continente envejecido, África es un continente joven. Hoy la prosperidad económica está en Europa, pero puede que mañana el dinamismo de una población joven cambie las tornas. La inmigración puede ser el motor de una prosperidad compartida.

La inmigración clandestina es la base de un sistema de explotación económica en los países ricos. En los países de origen cercena las posibilidades de desarrollo autónomo, pues son los más formados los que emigran. Las remesas económicas sostienen a las familias, pero las hacen dependiente, a ellas y al país, de un dinero ganado con enorme sufrimiento, que en su inmensa mayoría se destina directamente al consumo.

Es imprescindible que haya posibilidad de una inmigración legal cumpliendo unos requisitos razonables. Un sistema de pasarelas, de entrada y salida legal y flexible, vinculado a inversiones económicas y experiencias de educación compartida, que permitan que, por ejemplo, un joven reciba formación profesional reglada en su país, que le dé acceso en Europa a un trabajo en prácticas o a una residencia temporal que, en determinadas condiciones, pueda convertirse en permanente. Los sistemas de visados por puntos de los países anglosajones privilegian la entrada de migrantes muy cualificados e ignoran la realidad de los puestos de trabajo menos cualificados que los nacionales no quieren ocupar.

La integración no es fácil. En Alemania, del más del millón de personas llegadas en 2015 hoy más de la mitad tienen trabajo, pero son los primeros que lo están perdiendo con la pandemia. El comunitarismo anglosajón crea guetos culturales y el integracionismo republicano francés fracasa ante el hecho de que la discriminación económica y la falta de horizontes lleva a muchos jóvenes de segundas y terceras generaciones a la radicalización islamista. La integración requiere dinero y generosidad, un compromiso firme del Estado y la sociedad de acogida, pero también la exigencia firme del respeto a los derechos humanos, especialmente los de las mujeres, por parte de los inmigrantes y a la aceptación de que sus normas religiosas no pueden ser impuestas en un estado laico.

En un mundo con enormes desequilibrios demográficos y de desarrollo las migraciones seguirán imparables. Lo que tenemos que decidir es si queremos una prosperidad compartida o si preferimos, en nombre de la preservación de nuestra sacrosanta identidad, mantener un sistema criminal.

El portal de Belén, Navidad 2019


efe felicitació

Por segundo año, este 2019 la Agencia EFE felicita las fiestas con una imagen de migrantes

Este año me proponía hacer una felicitación amable de Navidad, quizá con un toque satírico sobre ese ridículo reto entre alcaldes de ver quien pone más luces -y obtiene más ingreso por turismo y más contribuye al calentamiento global. Pero la felicitación de EFE me ha retrotraído al que considero que en nuestra tradición es el espíritu más genuino de Navidad: la acogida. Y una imagen sintetiza la acogida, o la falta de acogida, el portal de Belén.

Los movimientos de poblaciones no se van a detener por muchos muros, físicos, legales o sociales, que pongamos. Los desequilibrios de medio ambiente, riqueza y demográficos son tan abismales que este siglo XXI será el de las grandes migraciones.

Ordenar el fenómeno migratorio es un reto universal que solo se puede afrontar desde el multilateralismo. Gestionar la acogida es un reto local: de los estados, las ciudades, las organizaciones, los individuos.

En Estados Unidos la criminalización del migrante ha llevado a separar a los padres de sus hijos. La iglesia metodista Claremont de California ha simbolizado esta cruel política con un belén en que José, María y Jesús están separados en jaulas, como lo están los migrantes centroamericanos que logran cruzar la frontera después de mil peligros y penalidades. No han faltado las críticas considerando blasfema la imagen.

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Belén de la Claremont United Methodist Church. Foto de Karen Klark Ristine

En España internamos en CIES a los migrantes sin papeles, lugares que son peores que cárceles y que ni siquiera sirven para su teórica finalidad de expulsar a estas gentes. Y a los solicitantes de asilo, con unos derechos reconocidos, nuestras instituciones son incapaces siquiera de darles un techo para dormir. En Madrid, mientras Ayuntamiento y Gobierno central se cruzaban acusaciones, los solicitantes de asilo han dormido muchas noches de este frío otoño a las puertas de los servicios sociales, del SAMUR Social.

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El Portal de Belén del Samur – Foto de Fabiola Barranco

Ya oigo los gritos: demagogia, politización, deja en paz la sagrada Navidad… Seguramente muchos de esas críticas vendrán de los que rodean con una gran bandera de España el belén municipal, actualizando la vieja alianza entre el altar y el trono.

Ah, sí, ya lo oigo, «si tanto los quieres porque no te los llevas a tu casa». Cada uno sabrá lo que su conciencia le pide, si quiere y puede ayudar o no. Pero es la sociedad en su conjunto la que tiene que dar una respuesta que respete los derechos y la dignidad de estas gentes.

A todos os deseo

FELIZ NAVIDAD

FELIZ SOLSTICIO DE INVIERNO

FELIZ CIUDAD ILUMINADA

FELIZ REENCUENTRO FAMILIAR

FELIZ FIESTA DEL CONSUMO

Que cada uno elija. Y de propina el Adeste Fideles, para que no digáis que no soy tradicional.

 

 

No hay lugar para ellos en nuestra Navidad


Escultura de Elia Li Gioi con restos de barcas de inmigrantes. Catedral de Noto (Sicilia). Foto Rafael Díaz

Lo sé, no es una imagen navideña al uso, pero es lo que me pide el cuerpo para felicitar las fiestas a los seguidores de este modesto blog. Los restos del naufragio, las esperanzas, los sufrimientos, las muertes de tantos inmigrantes simbolizados en esta obra de arte. Los restos de los naugragios de Lampedusa, que tanto nos impresionaron y hoy ya nadie recuerda.

No hay lugar para ellos en nuestra confortable posada, en nuestras ciudades engalanadas e iluminadas, en la fiesta del consumo y los sentimientos edulcorados.

Las migraciones son el gran fenómeno de nuestro tiempo. Ni siquiera un pacto internacional no vinculante, que reconoce a cada estado el control de las fronteras y la gestión de la inmigración, pero propone tratar a los migrantes como seres humanos con derechos, ha logrado el acuerdo de países autoproclamados civilizados y cristianos como Austria, Hungría, Estados Unidos… (pdf texto Pacto Mundial).

No existe una solución sencilla, pero permitidme que esta navidad recuerde a los que huyen de la guerra, la violencia, la muerte, la discriminación y la pobreza y buscan entre nosotros una vida digna. Por supuesto, no son los únicos que no encuentran acomodo (los enfermos mentales, los que viven en la calle, los desahuciados y un sinfin de «otros»), pero dejadme que hoy me fije en los que vienen de más allá de nuestras fronteras.

Os deseo a todos unas felices fiestas, ya sea la celebración del solsticio de invierno, el nacimiento de Jesús o, simplemente, el reencuentro con amigos y familiares. Os dejo una música tópica de Navidad, el Mesías de Haendel, que más allá de las creencias de cada cual, es una expresión de belleza que a todos nos puede unir.

El Mesías con el coro de niños de King’s College de Cambridge. Se puede navegar por los marcadores del vídeo. En el minuto 30, el coral»For unto us a child is born», uno de mis preferidos


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Guerra ideológica. Argumentación contra algunos mensajes del odio (III)


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En la guerra ideológica que se desarrolla en las redes sociales lo más grave es la asunción con la mayor alegría por gentes «de orden» de mensajes de odio, dedicados a estimatizar y deshumanizar al diferente, ya sea por su sexo, opción sexual, religión u origen. La mayor parte de estos mensajes se centran en los inmigrantes. La inmigración es el campo de batalla en el que se decide el destino de Europa.

En esta tercera entrada modestamente argumentaré contra algunos de estos mensajes relacionados con la inmigración y la islamofobia. Debo advertir que una verdadera refutación exigiría el uso de datos y fuentes, que superan el objeto de esta entrada.

No, los inmigrantes musulmanes no vienen para conquistarnos e imponernos la sharía. Los musulmanes, como todo migrante hueye de la guerra, la inseguridad, la persecución, o, simplemente, busca una vida mejor y más digna. Circula un mensaje que asegura que conforme crece su presencia en la sociedad, exigen que se respeten sus prácticas, contrarias a una sociedad libre y a la dignidad de la mujer, primero en su comunidad, para terminar imponiéndolas a toda la sociedad. Es la tesis de Houellebecq en Sumisión. En tal mensaje se dan unos porcentajes de musulmanes en países europeos que no se corresponden con la realidad y menos las políticas que se dicen han impuesto.

Sí, la interpretación conservadora que domina hasta el Islam más moderado entra en conflicto con el respeto a la dignidad de la mujer, una concepción no tan alejada de la propia del nacionalcatolicismo. La imposición no es la solución. La raya roja son los derechos humanos y las reglas de la convivencia democrática. Es aceptable el hiyab hasta en la función pública. Es aceptable el burkini y más si de esta manera las musulmanas disfrutan de playas y piscinas. No es aceptable el burka o el nikab, porque anulan la personalidad de la mujer y crea desconfianza en las relaciones en el espacio público. Es perseguible penalmente la ablación porque es un atentado a la dignidad de las menores. Debe castigarse penalmente cualquier forma de matrimonio forzado.

No, en el Islam no existe una autoridad central religiosa como el papado. Ninguna autoridad religiosa o moral de esta creencia puede dar consignas a todos los musulmanes para que invadan Europa.

Sí, existe una corriente islámica, profunda pero minoritaria, que quiere destruir la sociedad abierta europea. Su fuente última es wahabismo gobernante en Arabia Saudí (nuestro aliado y socio comercial) y sus manifestaciones van de Al Qaeda al Estado Islámico, pasando por la proliferación de células espontánteas y lobos solitarios que periódicamente realizan acciones terroristas. Pero como nos ha enseñado la lucha contra el IRA o ETA, contra el terrorismo no hay atajos. La violación de los derechos de los terroristas alimenta una espiral sangrienta. Solo cabe la constante, medida y profesional acción policial y el trabajo de integración en nuestras sociedades, para demostrar a los musulmanes que su religión no es incompatible con la democracia.

Sí, la libertad religiosa supone también derechos para otras confesiones, no solo para la católica. Una consecuencia es, por ejemplo, menús halal en cárceles, hospitales, colegios. ¿Cómo escandalizarse en un país en el que los obispos seleccionan a los profesores de catolicismo que serán pagados por el Estado o en el que las imágenes religiosas reciben honores militares y condecoraciones policiales?.

Sí, la mayor parte de los crímenes machistas son cometidos por extranjeros. Pero no, los medios no deben indicar el origen como dato relevante en estas informaciones porque supondría estigmatizar a estas comunidades.

No, no hemos logrado integrar a la segunda y tercera generación. Por mucho que hablen y se comporten como nosotros siguen siendo el moro, el negrata, el sudaca.

No, los emigrantes no son un peligro para nuestro estado del bienestar. En cuanto que jóvenes hacen un menor uso de los recursos sociales. Aumentan la masa de cotizaciones. Con el crecimiento de la emigración crece el PIB.

Sí, tenemos un problema con la inmigración:

  • Porque hay una inmensa brecha entre Europa y África, de riqueza, seguridad y bienestar.
  • Porque en el origen de esa brecha está en la esclavitud, primero y el colonialismo, después.
  • Porque nuestra demografía es declinante y la del Sur creciente.
  • Porque las culturas no se integran fácilmente.
  • Porque hemos olvidado que ayer nosotros eramos emigrantes.
  • Porque solo permitimos que lleguen como ilegales, y les empujamos a la marginación y la delincuencia.

Sí, tenemos una gran oportunidad con la inmigración:

  • Porque es la única manera de rejuvenecer Europa.
  • Porque necesitamos la mezcla, el mestizaje, tanto para revitalizar nuestra cultura, como incluso desde el punto de vista genético.
  • Porque permite reequilibrar la riqueza entre países y regiones y hacer el mundo más seguro.

Sí, en un mundo global en el que mercancias y capitales circulan libremente, emigrar es un derecho, que tiene que ordenarse:

  • Frente a la ilegal, facilitar el asilo y crear pasarelas de inmigración legal. Centros de solicitud de asilo allí donde se concentran los refugiados. Inversión en formación en los países de origen, con oportunidades de emigración para los formados en todos los niveles (formación profesional, técnica, universitaria).
  • No, no es una solución comprar a tiranos y sátrapas para que retengan a los que huyen del horror o buscan una vida mejor. Es ponernos en sus manos y permitir que sean ellos los que regulen el flujo migratorio.
  • Repartir entre regiones y países los flujos migratorios cuando se produzcan episodios puntuales, como manifestación de la solidaridad nacional y europea.
  • Invertir en integración, no permitir que aparezcan guetos, perseguir la discriminación, establecer reglas de discriminación positiva, favorecer la diversidad.
  • Exigir el respeto a las leyes y valores nacionales, pero crear organismos de composición y mediación que detecten tempranamente los conflictos.

Terminaré con una estrofa que leí en 1970 inscrita en un pupitre de la Facultad de Derecho de la Complutense. Los versos son de Chicho Sánchez Ferlosio, aunque allí aparecían atribuidos a Miguel Hernández.

Dicen que la patria es
un fusil y una bandera.
Mi patria son mis hermanos
que están labrando la tierra.

OTRAS ENTRADAS DE ESTA SERIE

Guerra ideológica (I)

Guerra ideológica. Argumentación contra algunos mensajes sectarios (II)

 

Fascismo 3.0


Germany Europe Nationalists

Cumbre de la ultraderecha. Pretty, Le Pen, Salvini, Wilders reunidos en Coblenza 21-1-16

Pretty, Le Pen, Salvini, Wilders. En la foto faltan al menos Farage, Orban, Kaczynski. Son los representantes del nuevo fascismo europeo. Sus santos patronos son Trump, Putin, Erdogan. Ya han vencido antes de disputar las elecciones. Fillon, Rutte, Seehofer, las derechas de siempre, llevan en sus programas lo esencial de las medidas de la ultraderecha.

Fascismo 1.0. Fascismo 2.0. Fascismo 3.0.

El fascismo 1.0, el de los años 20 y 30: el de Mussolini (1.1), ultraconservador y católico; el de Hitler (1.2) revolucionario y autodestructivo; el de los émulos de Mussolini en la Europa del sur y el este, los Franco, Salazar (1.3).

Fascismo 2.0: los nostálgicos del fascismo 1.0 y los pelotones de choque de jóvenes descerebrados, cabezas rapadas, siempre minoritarios, pero con una enorme capacidad de desestabilización.

Fascismo 3.0, el de American First, el del Brexit, el de regreso de los muros a Europa.

Todos los fascismos tienen un hilo conductor común: el miedo y el odio al otro. Hay que leer de nuevo El miedo a la libertad, la obra en la que Erich Fromm analiza, desde una perspectiva histórica y psicoanalítica, las pulsiones que llevaron a la clase media alemana a echarse en manos de Hitler.

Convivir con el diferente no es fácil sin una pedagogía social. Cuando desde los poderes políticos, religiosos y culturales (de un lado y otro) se exacerba la diferencia, el otro es confinado o se autoconfina en un gueto. Eran los guetos judíos de la Europa oriental de principios del siglo XX, o salvando las distancias, son los banlieus franceses. Pero cuando llega un cataclismo social entonces el otro ya no es simplemente alguien ajeno, sino el enemigo a eliminar.

En los 20 y los 30 el cataclismo fue primero la Gran Guerra y después la Gran Depresión. La clase media se entregó a las partidas de la porra, que sintió que la defendía de las masas obreras revolucionarias. Anuladas las libertades, exterminadas las fuerzas revolucionarias, la única manera de lanzar la economía era poner en marcha la máquina de guerra. Y proyectar el odio acumulado contra el otro, judío, gitano, homosexual.

Nuestro cataclismo ha sido una globalización que ha roto el pacto socialdemócrata y ha dejado atrás a las clases populares, un cataclismo con cuenta gotas que se ha exacerbado con la Gran Recesión: paro, precariedad, menores salarios, destrucción de los servicios públicos.

Las políticas europeas han marcado ya al chivo expiatorio. La falta de verdaderas políticas de integración, la política migratorio que prácticamente hace imposible el acceso legal a la fortaleza europea y ahora la negación del derecho de asilo, en palmaria violación de los tratados internacionales, muestran al migrante y al refugiado como un peligro.

A diferencia del fascismo 1.0, el fascismo 3.0 no propone sustituir la democracia por un sistema totalitario. Su pretensión es una democracia nacional, esto es, una democracia sin derechos para los otros, una democracia de identidad, una democracia de valores tradicionales excluyentes, con gobierno fuertes y desaparición de contrapoderes. La democracia de Putin y Erdogan. Una democracia autoritaria, que quiere acabar con lo bueno y lo malo de la globalización, con el cosmopolitismo, con el derecho y las instituciones internacionales.

En Estados Unidos todas las medidas de Trump (que como Hitler hace lo que dice) van en la dirección de esa democracia nacional. Ya veremos si los contrapoderes y la resistencia social le paran.

En Europa si Le Pen ganara la presidencia de Francia, la Unión Europea podría darse por liquidada. Las guerras comerciales que Trump va a desencadenar y la implosión de la Unión Europea podrían ser el verdadero cataclismo de nuestra tiempo. Y entonces las escuadras del fascismo 2.0 serían de gran utilidad a este fascismo postmoderno 3.0. Mientras tanto, inyectan sus políticas excluyentes en nuestra sociedad. Restricciones a la libre circulación, vallas, muros, rechazo del derecho de asilo.

¿Qué hacer? Desde luego resistir, resistir en el terreno en el que hoy se libra la batalla cultural, en el ciberespacio, en las redes sociales. Acoger, de acuerdo con nuestras posibilidades. No negar las realidades y los problemas, con cuestionamientos radicales del sistema que no conducen a ninguna parte. No es lo mismo Trump que Clinton. No es lo mismo Putin que Merkel. Si dejamos caer a la Unión Europea, rechazándola como expresión de la dominación neoliberal, con ella se irán nuestro derechos, nuestra prosperidad y nuestra paz.

PS. Ya que este artículo adolecía de enlaces, aquí dejo este artículo de The Guardian sobre la vigencia del pensamiento de Anna Harendt. Como uno de los estudiosos de Arendt dice si pensamos que el mal es una persona podemos confrontarlo, pero ahora el mal es banal y se manifiesta en una serie de decisiones cotidianas que poco a poco cambian nuestras vidas.

Los muros de Europa


Como millones de europeos he disfrutado de mis vacaciones en el Mediterráneo. Mientras, centenares de miles trataban de superar el muro líquido. Miles han muerto en el intento. Nuestra pasividad es culpable. No basta sentir compasión. Voluntarios y ongs (Médicos Sin Fronteras rescatando naúfragos) no pueden salvar la responsabilidad de todos. Es hora de que la indignación fuerce un cambio de política en los estados y en la Unión Europea. Pero al menos en España todo el mundo está en campaña electoral y no parece que la acogida de los que, simplemente, buscan una vida digna, vaya a estar en lo alto de la agenda.

Que salvado el Mediterráno los muros y las fronteras se multipliquen de un país a otro es un fracaso de la Unión Europea. Es consecuencia de la falta de una política de asilo e inmigración común.

La inmigración económica no se detendrá mientras la brecha económica entre las dos orillas sea gigantesca. Promover desarrollo y democracia son las soluciones a largo plazo para que nadie se vea forzado a buscar un futuro mejor lejos de su tierra. Pero ahora el motor de la crisis son las guerras de Libia, Irak, Siria, Sudán, Afganistán, Eritrea.

En el caso de Siria se ha dejado a los países vecinos, sobre todo a Jordania y Líbano, con una enorme carga. No es que la política europea fuera muy eficaz en las guerras de la antigua Yugoslavia, pero al menos hubo acogida y ayuda. Ahora, la Unión Europea tendría que estar dando asistencia a los países de acogida y crear en los campos de Turquía, Jordania y Líbano oficinas para solicitar refugio. Todo menos esos terribles peregrinajes para finalmente queda varados en una estación húngara.

Es paradójico que el gran Orban haya levantado un muro de espino en la frontera con Serbia. En el verano del 88 fueron los policías húngaros los que cortaron las alambradas que separaban de Austria, para que puedieran pasar los miles de alemanes orientales que habían decidido aprovechar las vacaciones para saltar a Occidente. Aquella avalancha, favorecida por los comunistas reformistas húngaros, fue el principio del fin del muro de Berlín.

Recorrí en el otoño del 2001 la frontera entre Hungría y Serbia. En el reportaje «La Europa que viene» de En Portada queríamos contar como sería la nueva Europa a la que iban a incorporarse los países ex comunistas. Uno de los temas, que decidimos centrar en Hungría, era el de la gestión de las fronteras exteriores. Entonces, lo que se planteaba era la relación con los países de la antigua Yugoslavia que acababan de terminar un ciclo de guerras. Así, la perspectiva era conectar dos autopistas, una húngara, otra serbia, que terminaban abruptamente a pocos kilómetros de la raya fronteriza (Tito siempre temió una invasión soviética desde Hungría). Catorce años después hay un nuevo muro de separación.

En Hungría revisamos también los irredentismos históricos. La nostalgia de la Gran Hungría, el territorio previo a la desmembración que supuso el Tratado del Trianón después de la I Guerra Mundial, ha sido un motor constante de la política húngara. Orban ofrece pasaporte a todos los nacionales de países vecinos húngaros de origen. Identidades, pasaportes, yo y el otro. Justamente, en el sur de Hungría estos sentimientos identitarios son más fuertes y la acogida de los refugiados más difícil. Orban finalmente está actuando con total desprecio para la dignidad de los que que buscan llegar como sea a Alemania -al final más generosa que los «solidarios» mediterráneos. La mala gestión de la crisis por parte del gobierno húngaro está estallándole en pleno centro de Budapest.

No sé si los que llegan a nuestras fronteras quieren ser europeos, pero perciben a Europa como un lugar de paz y dignidad. Y los estamos defraudando.

(Dejo aquí el vídeo de la «Europa que viene»)

 

Inmigración: el enfoque y la responsabilidad de los medios


Oleada, avalancha, mafias, escalada, sin control, vigilancia, fronteras, iiregulares, ilegales…

No he hecho un seguimiento exhaustivo, pero estas son las palabras que más he oído en la radio, en la televisión o leído en los periódicos para hablar de la «tragedia en el Mediteráneo», el «drama de la inmigración» o el «drama en el Mediterráneo», que es como prácticamente todos los medios etiquetan el naufragio en el mar y la muerte de centenares de personas que, huyendo de la guerra o la pobreza, buscaban una vida digna en Europa.

Todas palabras negativas. Apenas algunas informaciones que ponen de manifiesto que estas gentes tienen derecho a un asilo que Europa les niega. Apenas se escucha «derechos humanos». En general las informaciones se dividen en dos grupos, aquellas que hacen la crónica de la tragedia y aquellas otras que se limitan a reproducir los argumentos de la UE y sus propuestas: lucha contra las mafias, control en los países receptores, una operación militar trasunto de la Atalanta, como si estas gentes fueran piratas somalíes.

Todos enfoques negativos. Los periodistas necesitamos encuadres para entender la realidad y hacérsela entender a los demás. La teoría del framing ha puesto de manifiesto como a la hora de escoger un encuadre entran en juego muchos factores: nuestros valores personales, las rutinas profesionales, la línea editorial del medio. Muchas veces los periodista ni siquiera somos conscientes de nuestros encuadres, aplicados de forma rutinaria. Hacen falta sacudidas sociales para que los crímenes pasionales» se conviertan en «violencia de género». En otras ocasiones, un hecho aislado, por muy grave que sea, como el del niño que irrumpe en su instituto con una ballesta y cuchillo y mata a un profesor, se convierte en categoría: «intolerable nivel de violencia escolar». Intolerable generalización, diría yo.

Afortunadamente ningún medio (o por lo menos ninguno de los principales) está realizando campañas para criminalizar la inmigración, al estilo de los tabloides británicos o el Bild alemán. Pero el enmarque general es que la inmigración es un fenómeno negativo, imposible de gestionar y que causa tragedias que son accidentes imposibles de evitar.

Las imágenes también se encuadran en un contexto, pero a veces se revelan y hablan por si mismas. ¿Cómo  no sentirse interpelado por la visión de seres humanos que luchan por su vida a las orillas de la isla de Rodas? Unos reaccionará con solidaridad, otros con indignación, otros incluso, con racismo… dependerá de nuestro encuadre mental profundo. En cualquier caso, las imágenes podrán en evidencia el discurso oficial.

El punto de vista es una manifestación del encuadre. En fotografía el punto de vista personal se manifiesta en el lugar donde se pone la cámara, en el plano que se escoge, en el encuadre visual. Así, abriendo el plano, José Palazón nos mostró el fenómeno migratorio como la manifestación de la desigualdad más absoluta.

Valla de Melilla – José Palazón (Prodein)

El reformismo social de Lewis Hine


Ha pasado un siglo, y ahí está el testimonio. Las fotos de Lewis Hine, que podemos ver en la Fundación Mapfre hasta el 29 de abril, nos hablan hoy de un mundo en el que está el germen del nuestro y al que en algunos aspectos parece que regresamos. (Para una reseña de la exposición, la de Francisco Rodríguez Pastoriza)

DE LA REFORMA A LA CONTRARREFORMA

Oficina privada de empleo en Nueva York - Lewis Hine

Hine no pretendía dejarnos ese legado maravilloso. No intentaba informar, ni siquiera documentar su mundo. Su propósito era reformar la sociedad, hacerla menos injusta; no demoler los fundamentos de una sociedad capitalista, simplemente hacerla menos inhumana, modificando algunas de sus leyes o estableciendo instituciones filantrópicas para atender a los desheredados.

Hine no era un revolucionario; no era socialista ni anarquista. Quería con sus fotos cambiar la conciencia social y en gran parte lo consiguió. Pero las reformas no impidieron que, pese a su trabajo, reconocido años antes, muriera en la indigencia.

Los reformistas siempre fueron despreciados por los revolucionarios, pero esta corriente fue muy importante para el progreso de Estados Unidos, hasta la intervención  estatal que supuso el new deal. En Europa la reforma vino de la mano del conseso entre socialdemócratas y democristianos que trajeron el estado del bienestar a partir de 1945.

De una manera u otra, el término reforma ha significado a un lado y otro del Atlántico la construcción de instituciones para mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población. Hoy reforma, en el vocabulario del pensamiento único, significa destruir las instituciones creadas por un siglo de reformas. Reforma estructural quiere decier contrarreforma. En un bucle de un siglo volvemos al mundo de Hine. Ya sé, en los países centrales (no en los periféricos) no hay trabajo infantil, pero las nuevas estructuras producen una marginación creciente que se ejemplifica, por ejemplo, en los guetos de pobreza de las ciudades norteamericanas.

Como hace un siglo, el precio de la hora de trabajo ya no alcanza para mantener con dignidad al trabajador.

INMIGRANTES

Italianos buscan sus maletas perdidas en la isla de Ellis - Lewis Hine

Los primeros trabajos sistemáticos de Hine fueron las series de fotografías de los inmigrantes europeos.

Llegaban al gran foco de atracción que era Nueva York huyendo de la miseria, la guerra y los progroms de la vieja Europa. Hine nos muestra su llegada a la isla de Ellis, el desvalimiento ante los controles, el desconcierto ante un nuevo mundo desconocido, pero también el brillo desafiante en muchas de esas miradas, dispuestas a comerse el mundo.

En Nueva York les esperaban viviendas infrahumanas, fábricas textiles con jornadas interminables, mafias de sus propias compatriotas que les ofrecían explotación a cambio de lealtad.

Lo que Hine quería era mostrar las duras condiciones de sus vidas, pero sin obviar los momentos de fiesta en los patios de vecindad y, sobre todo, mostrando la dignidad de los inmigrantes. Hacer visible al inmigrante como persona.

Lo mejor de Hine es su respeto ante el otro. Por eso me parece que una de las mejores fotografías que puede verse en esta exposición es la de esta judía recién llegada a la isla de Ellis.

Judía en la isla de Ellis - Lewis Hine

EL TRABAJO INFANTIL

Lewis Hine

El núcleo más importante del trabajo de Hine se centró en el trabajo infantil. El reformador social creía que c0n sus imágenes podría despertar las conciencias para liberar a los niños de un trabajo embrutecedor. Un siblo después, los rostros de estos chicos nos siguen hablando: orgullo, cansancio, rencor, coquetería, satisfación por saberse protagonistas de un instante…

En pleno siglo XXI, la plaga del trabajo infantil no se ha erradicado por muchos convenios internacionales que lo prohiban. No sólo muchas familias depende del trabajo de sus hijos para subistir, sino, lo que es peor, en muchos países la esclavitud infantil es una práctica cotidiana.

EL VALOR DEL TRABAJO

Ícaro en el Empire State Building - Lewis Hine

El Hine más optimista es el de su gran reportaje sobre la construcción del Empire State Building.

Han pasado viente años de las primeras fotos de la isla de Ellis. Aquellos niños desarrapados se han convertido ahora en jóvenes obreros, que dominan el acero y hacen crecer el símbolo del capitalismo norteamericano, el gran edificio de resonancias imperiales.

El reportaje es una glorificación del trabajo en el mundo del maquinismo. El trabajador controla con la fuerza de sus brazos y su habilidad la máquina. El obrero especializado es el protagonista, una visión positiva, muy distinta a la pesimista de los Tiempos Modernos de Chaplin, con su denuncia de la deshumanización del trabajo en la cadena de montaje.

Hoy en una sociedad materialista, pero desmaterializada, el trabajo es una commodity más, una materia prima de valor decreciente. No hay lugar para el trabajo manual, ni para el obrero especializado. La riqueza depende de la especulación financiera.

Pero nos queda este maravilloso Ícaro volando sobre Mahhatan.

 

(Vídeo de la conferencia sobre Lewis Hine en la Fundación Mapfre)

Vergüenza de Europa


Vergüenza de esa Europa que aplaude las revoluciones e interviene «humanitariamente», pero rechaza a los refugiados.

Vergüenza de la Europa que deja morir en el mar a los que huyen de la guerra o la miseria.

Vergüenza de la Europa que es incapaz de establecer una política de acogida solidaria para 30.000 refugiados o inmigrantes.

Vergüenza de la Europa que se entrega a la xenofobia, de la Europa cuyos gobiernos se pliegan a los partidos neofascistas que han ayudado a crecer con su populismo.

Vergüenza de la Europa que abandona las políticas de integración.

Vergüenza de la Europa que impone planes de ajuste que hunden a los países en la recesión.

Vergüenza de esa Europa donde el componente social no existe.

Vergüenza de la Europa que ya no es más que un mercado.

Vergüenza de la Europa que obliga a los servicios públicos a competir con las empresas privadas en condiciones desfavorables.

Muchos abrazamos el ideal de la integración europea. Los gobiernos europeos han secuestrado ese ideal, le han vaciado de contenido y utilizan a las instituciones europeas como una camisa de fuerza para sus propios países. La regeneración de Europa es imprescindible.