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Abascal congregó el 19 de mayo de 2024 en Viva 24 a los líderes de la ultraderecha en Madrid: Milei. Le Pen, Meloni ( por videoconferencia)
Hace ya siete años acuñé el término fascismo 3.0para referirme a la galaxia de grupos de ultraderecha, entonces en auge y hoy muchos en el poder, o muy cerca de él. Decía que tos los fascismos tienen algo en común; ante la inseguridad, se refugian en el miedo y el odio al otro y en posiciones identitarias.
Esta caracterización general sigue siendo válida. pero bajo el rótulo de extrema derecha se manifiestan muchas tipologías políticas. Jon Henly, corresponsal europeo de The Guardian, ha clarificado léxico y los distintos fenómenos en un artículo (al que, por una vez, voy a seguir casi literalmente, sin rompiendo mi compromiso de ser original)). Empieza por caracterizar a la
EXTREMA DERECHA:
La extrema derecha, radical en sus propuestas, no cuestiona el sistema y usa sus instrumentos para llegar al poder y cambiar el sistema desde dentro. Se caracteriza por ser:
Nativista: Los estados son para los nacionales y todas sus ventajas deben ser disfrutadas por ellos no por los de «fuera», especialmente emigrantes. El estado y su cultura tiene que ser homogéneos: lo que supone la exclusión de los otros ( por razón de religión o preferencia sexual). Nativistas son el Reagrupamiento Nacional de Le Pen en Francia, Vox en España, el Partido de la Libertad en los Países Bajos o Fidesz en Hungría.
Autoritaria: Hacen hincapié en sociedades ordenadas y suele llegar al poder prometiendo orden y mano dura. En este énfasis en el orden y la autoridad muchos de ellos llegan a las fronteras de Estado de Derecho.
Euroescéptica. En cuanto que nacionalistas son contrarios a la construcción europea. Ahora en lugar de abandonar la UE proponen restarla fuerza y competencias para volver a la «Europa de las patrias»
ULTRADERECHA
Tiene cono objetivo cambiar el sistema, si es necesario recurriendo a la violencia. A veces es difícil distinguirla de la ultraderecha porque las declaraciones de unas y otras pueden aproximarse en su radicalismo. En este grupo pueden entrar Alternativa por Alemania (AfP) o Amanecer Dorado (Grecia).
POPULISMO
Son partidos o grupos que se basan en la idea de que la sociedad se divide en dos grupos antagónicos «el pueblo» y la «élite». Esta ideología puede alimentar a grupos a derecha ( «Make America Great Again de Trump) o a la izquierda (Podemos) o «Los Insumisos» de Mélenchon.
Chomsky en su despacho del MIT, en una imagen canónica del intelectual.
El gran lingüista y estudioso de la comunicación y activista social y político ha sido objeto de un bulo en los que pueden ser los últimos momentos de su vida. En 2023 a los 94 años sufrió un ictus, que siempre es devastador. Pero a pesar de tener paralizada la mitad de su cuerpo parece que mantiene la conciencia, se comunica con dificultad y sigue las noticias. y da muestras de indignarse por lo que ocurre en Gaza. Su mujer (brasileña) le trasladó a Brasil para que recibiera un tratamiento más personalizado. Y ayer, coincidiendo con el bulo de su muerte, ayer fue dado de alta para seguir su tratamiento en casa.
Aspecto del intelectual después del ictus
Como dijo Mark Twain en 1897 «la noticia de mi muerte es un poco prematura» cuando algunos periódicos publicaron que había fallecido. En este caso, aunque la noticia haya sido un bulo, que ha corrido como el fuego por las redes sociales; la edad y la enfermedad no parecen augurar que su vida se alargue mucho.
Como lingüista su gran aportación fue lagramática generativa. Cada lengua tiene una gramática general. Los seres humanos tienen una adquisición innata para adquirir el lenguaje; los niños tienen patrones y prototipos que facilitan la adquisición del lenguaje cuando se entra en contacto con él. Es la teoría del innatismo del lenguaje Estas teorías convirtieron a Chomsky en uno de los científicos sociales más citados.
El científico fue siempre un activista social y político. que luchó contra el capitalismo y el imperialismo norteamericano (según la leyenda, escribió su primer artículo a los 11 años en defensa de la República española). En esa lucha, incluyó la denuncia de la manipulación mediática en un libro seminal, escrito en colaboración con el economista Edward S, Herman,»Manufacturing Consent«de 1988, que poco después se publicó en español, como «Los guardianes de la libertad» (Austral)
En un sistema democrático, el poder no se impone por la fuerza, sino por un sistema de propaganda, con las siguientes características:
Los medios dominantes son poderosas empresas comerciales, orientadas a obtener beneficios.
Su principal medio de financiación es la publicidad, lo que sesga los contenidos hacia el entretenimiento y el sensacionalismo.
Las fuentes informativas son homogéneas, con predominio de las oficiales.
El temor a querellas y quejas supone una mordaza para el contenido crítico.
La ideología dominante es el anticomunismo,( yo diría que hoy es el neoliberalismo)
Los defensores de las redes sociales nos vendieron que suponían una democratización de la comunicación y la corrección de los medios monopolistas y, en cambio lo que tenemos es un ecosistema en el que ciudadanos (conforme a sus sesgos cognitivos) corporaciones (según sus intereses y línea editorial) son eslabones de una misma cadena de mentiras y manipulación.
«El abrazo» de Juan Genovés, el original está en el Museo Reina Sofía, el artista donó los derechos de autor a Amnistía Internacional
Ninguna imagen como «El abrazo» representa mejor el espíritu de la Transición. La amnistía (reclamada en manifestaciones multitudinarias) que puso en la calle a los presos políticos y sindicales, como los del Proceso 2001. Pero que también amnistió a los policías torturadores, a los que todavía no se ha podido juzgar.
Nuestra democracia nació de pacto y eso supuso aceptar una monarquía sin someterla al voto popular. Nuestra Constitución resultó muy avanzada en su reconocimiento de los derechos civiles y políticos, pero cicatera con los derechos sociales y económicos, con grandilocuentes enunciados, que solo son orientaciones para que los poderes públicos los hagan realidad mediante políticas y servicios públicos.
Uno de aquellos amnistiados fue Nicolás Sartorius, un aristócrata, que se sumó a la lucha de la clase obrera (como se decía entonces) como abogado de CCOO y como tal juzgado y condenado en el Proceso 2001, Sartorius luchó por mantener al PCE en la vía del eurocomunismo. Ahora cuando proliferan las obras sobre el fin de la democracia, Sartorius no propone su ampliación como modo de regeneración democrática.
A nivel nacional, la ampliación tiene que pasar por hacer vinculantes los derechos económicos y sociales. no solo por la vía de su exigibilidad ante los tribunales, sino sobre todo mediante reservas presupuestarias, que garanticen servicios públicos de calidad. Y profundizando en nuevos derechos medioambientales o el derecho a preservar la privacidad de nuestro cerebro, frente a los sistemas de intrusión . Y dando mayor protagonismo a los derechos de los jóvenes a vivir independiente… Luchando contra la desinformación. Todo un «programa de regeneración democrática»…
Si algo tiene claro el autor esta expansión democrática (o modo para ir terminando con el capitalismo) ya no puede hacerse (como en los años gloriosos) en el estrecho marco del estado nacional. Ahora la expansión de la democracia tiene que hacerse globalmente, especialmente por medio de organizaciones de integración y en ese sentido la UE es el marco ideal, no solo para expandir los derechos, sino también para conseguir un bienestar con justicia. La UE tiene muchos agujeros, como su política migratoria. Pero la ultraderecha puede destrozar este exitoso experimento, no tanto por su presencia en el Parlamento. como por su control de cada vez más gobiernos. Estamos ante el riego de en lugar de expandir, comprimir la democracia.
El Roto nos advierte del juicio sectario sobre la guerra
He estado ausente del blog por razones de salud durante bastante tiempo. Intento volver al blog dentro de mi proceso de recuperación.
La guerra es la mayor catástrofe que puede poner en marcha el hombre. El ser humano tiene un cerebro reptiliano, dispuesto a todo para defender su espacio. Esta es una de las primeras causas de las guerras, la lucha entre potencias para defender un territorio. Otra es defender una determinada identidad, creencias, ideologías, normalmente ligadas a unos intereses materiales. Normalmente ahí está la fuente de las guerras civiles, dentro de un país o unidad estatal o soberana. La lucha entre potencias soberanas da lugar a las guerras internacionales. La guerra lleva consigo muerte y destrucción material y la suspensión de las normas humanitarias.
Terminar con las guerras y los conflictos violentos parece imposible. Las religiones apuestan por el cambio personal («buenos y benéficos» como en la Constitución de Cádiz). El cristianismo apuesta por el amor y la compasión; el budismo por la contemplación. En los países por los tribunales y los parlamentos.
Internacionalmente por organizaciones de seguridad. Primero la Sociedad de Naciones, luego la ONU, lastrada por el derecho de veto de las grandes potencias en el Consejo de Seguridad, su órgano ejecutivo. Por Tribunales internacionales, el Tribunal de la Haya (para dirimir conflictos ente estados) y el Tribunal Penal Internacional (para perseguir crimines de guerra y contra la humanidad). Y organizaciones interestatales o confederales para compartir intereses (UE).
La disuasión militar y el derecho de defensa
¿Cómo no estar contra la guerra. los ejércitos y las armas? ¿Cómo defenderse de las amenazas contra nuestros estados y modos de vida? La respuesta tradicional es reforzar la defensa militar?
Europa ahora está amenazada por una Rusia que no reconoce las fronteras internacionales y se dice dispuesta a utilizar las armas nucleares y se presenta como campeona de los valores tradicionales y autoritarios.
Contar con un ejército poderoso siempre ha sido una disuasión contra las amenazas externas ha sido siempre una garantía frente a amenazas externas.
Durante la guerra fría, al contar los dos bloques con armas nucleares, la posibilidad de un ataque nuclear era imposible porque garantizaba la destrucción mutua (destrucción mutua asegurada). Ahora Putin, amenaza con el uso táctico de armas nucleares, pensando que no sería atacado con armas nucleares
Gran parte de la prosperidad europea se debe a haber delegado su defensa en la OTAN , la producción industrial en las fábricas baratas de China y la energía en el gas barato de Rusia. La pandemia y la guerra de Ucrania han demostrado que la UE tiene que tener una autonomía estratégica industrial y militar
Así que tiene que sustituir el gas ruso por energía verde producida en Europa y traer de nuevo producciones externalizadas en China. Si gana Trump la OTAN puede quedar herida de muerte. En lo militar, coordinar sus ejércitos, entre todos con el mayor presupuesto militar después de EEUU. No se trata de subir el gasto hasta el 2% para comprar más armas a EEUU, sino de crear una doctrina militar conjunta y un cuartel general conjunto, que pueda movilizar fuerzas de distintos países
Fuente Fotorreportaje del propio Gervasio Sánchez en El País Semanal del 23 de septiembre de 2023. En el recorte se aprecia la comparación entre el pasado y el presente
En diciembre de 1997 entró en vigor la Convención que prohibía el uso de minas antipersonas. Y aunque se hubiera aplicado a rajatabla – no ha sido así, ahora mismo en Ucrania los dos contendientes están usando masivamente estos explosivos- las minas siguieron ahí cuando llegó la «paz» (o su sucedáneo) a Bosnia, Camboya, Angola, Afganistán, Colombia o Centroamérica.
Gervasio documentó las guerras y los respectivos procesos de paz y allí se encontró a las víctimas de estos diabólicos dispositivos, a menudo niños atraídos por su aspecto de juguetes. Habían quedado gravemente heridos y casi siempre había perdido sus extremidades.
Gervasio comenzó a fotografiar estas «Vidas minadas» allí por donde le llevaba su trabajo de fotoperiodista. Pero hizo algo que ya no es tan común. Dedicar muchísimo recursos personales (es un freelance) a seguir estas vidas en el tiempo y la evolución personal. En algunos casos, apoyando moral y económicamente esa recuperación y en todos los casos manteniendo unos vínculos afectivos hasta formar parte de su familia universal (como cuenta en este reportaje).
La función primera del fotoperiodismo es denunciar injusticias, atrocidades y dar testimonio del sufrimiento y el goce humanos. Pero la inmensa mayoría de los profesionales van de cobertura en cobertura, cada vez más exigentes y peligrosas. Pero rara vez regresan. Gervasio vuelve cada 5 años y documenta el cambio, en general positivo.
El proyecto traslada optimismo y muestra la capacidad de superación de los seres humanos. En las series más recientes, aquellos niños destrozados son hoy adultos con familia y una vida digna.
La crisis climática es la más decisiva de la múltiples crisis que coinciden en este primer cuarto del siglo XXI
Un amigo, todavía en activo, pero en edad de jubilación, se confesaba el otro día desanimado por la pérdida de la calidad en todos los ámbitos de la vida y el reinado de la mediocridad.
Hay una discusión entre los que sostienen que nunca hemos vivido mejor y los que ponen de manifiesto las injusticias y brutalidades de nuestro tiempo;
Rosling («Factfulness») defiende la idea de que muchas veces subestimamos el progreso real que ha tenido la humanidad en áreas como la reducción de la pobreza, la mejora de la salud y el aumento de la esperanza de vida.
Ridley («The rational optimist») considera que el intercambio de bienes e ideas ha sido el motor de la prosperidad global.
En contra, los que critican las desigualdades generadas por la globalización y el capitalismo, como Chomsky o Naomi Klein.
Piketty ha demostrado cómo la desigualdad se redujo drásticamente en Occidente después de la II Guerra Mundial. Tras los «treinta gloriosos», a partir de los 80, la desigualdad no ha dejado de crecer pulverizando a las clases medias del primer mundo.
«Desde 2020, la riqueza conjunta de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado. Durante el mismo período, la riqueza acumulada de cerca de 5000 millones de personas a nivel global se ha reducido. Las penurias y el hambre son una realidad cotidiana para muchas personas alrededor del mundo. A este ritmo, se necesitarán 230 años para erradicar la pobreza; sin embargo, en tan solo 10 años, podríamos tener nuestro primer billonario». (Informe Oxfam 2024)
Así que para saber si vivimos mejor o peor que generaciones pasadas hay que saber dónde hemos nacido y en qué clase social.
Cómo nos recordó el aventurero español, Santiago Sánchez, liberado después de un año preso en Irán «no sabemos la suerte que tenemos de haber nacido en España». O cómo, siempre decía el cámara Evaristo Canete, después de la cobertura de alguna guerra o catástrofe, «cuánto me alegro de haber nacido en San Adrián» (su pueblo de la Rivera navarra).
Vivamos mejor o peor es cierto que entre nosotros se ha asentado un estado de pesimismo existencial, que tiene su causa en el estado de policrisis en que vivimos. Como todas la crisis, suponen situaciones cambiantes, a peor o mejor, que en tanto se resuelven causan inestabilidad e inseguridad, La mayor parte son claramente crisis del siglo XXI, aunque algunas tienen su origen en el siglo XX.
Crisis de exaltación de la competitividad
A partir de los 80 del pasado siglo, el neoliberalismo triunfante con Reagan y Thatcher, pone por encima de las personas el beneficio económico de las corporaciones. La economía se financiariza. No es que antes no fuera así, pero el «valor al accionista» no era el principal objetivo. La «satisfacción del cliente» se reduce, ahora, a métricas ilusorias y se produce una degradación del servicio de las empresas privadas y, por extensión, de las públicas, que se ven obligadas a competir con las privadas en un terreno que no es el suyo y son forzadas a sucesivas externalizaciones, dañinas para la organización y sus usuarios.
Desde finales del siglo pasado se acelera la globalización, con un nuevo reparto de cartas económicas. Se empobrece la clase media de los países ricos, mientras millones salen de la pobreza extrema en lo que hoy llamamos «sur global».
Las deslocalizaciones destruyen industrias y restan importancia al trabajo. Los sindicatos se ven debilitados y el trabajador pierde su orgullo (recordemos, por ejemplo, la película «Full Monty»).
La globalización también supone mejores comunicaciones, físicas y simbólicas. que favorecen los flujos migratorios hacia países cada vez más desindustrializados, pero muy ricos en comparación con los de origen; lo que supone enormes desafíos de acogida e integración de esta nueva población, un importante activo económico y social en sociedades envejecidas,
La crisis de los derechos fundamentales, el 11-S
El siglo se abre con un acontecimiento capital, los atentados yihadistas del 11-S contra el Imperio norteamericano.
La respuesta es la «war on terror» decretada por Bush en la que se dejan en suspenso los derechos más fundamentales, con la complicidad de una serie de gobiernos amigos de Washington. Sus episodios más ominosos fueron Abu–Ghraib y Guantánamo.
La pretensión de que los derechos humanos más fundamentales pueden suspenderse ante amenazas terroristas han dejado una profunda herida en nuestra civilización y ha aumentado, exponencialmente, el peligro terrorista en nuestras sociedades. Podríamos resumir que esta crisis supuso una GRAN INVOLUCIÓN CIVILIZATORIA. Y ha reducido la credibilidad de Occidente, cuando predica por el mundo la democracia y los derechos humanos.
Crisis financiera y derechos sociales
El segundo gran shock del siglo llegó 6 años después del 11-S. En 2007 se pinchó la burbuja inflada durante 25 años de desregulación financiera. Fue la GRAN RECESIÓN.
En España la crisis fue especialmente dolorosa por afectar a un bien básico como la vivienda. Cientos de miles perdieron su hogar.
La respuesta para sanear el sistema financiero fue que el dinero público rescatara las entidades sistémicas. Ello requirió rescates financieros y medidas de austeridad impuestas por los países acreedores. Los servicios públicos se vieron arrasados y los derechos sociales volvieron a ser una pura declaraciónformal.
Cuando en 2020 llegó el tercer shock, la pandemia, los servicios públicos todavía no se habían recuperado, pero una política de gasto y una actuación colectiva europea nos permitió salir de una crisis, que podría haber sido exterminadora,
Crisis política
La crisis financiera y los efectos de la globalización propician en toda Europa la aparición de nuevos partidos y movimientos, más radicales, a derecha e izquierda. Se rompen consensos y la fragmentación dificulta la consecución de mayorías de gobierno.
Crisis de identidad
De sociedades homogéneas, blancas y con los roles de género muy establecidos, pasamos a sociedades diversas multiétnicas, en las que la mujer tiene un papel cada vez más activo, al tiempo que aparecen nuevos modelos de comportamiento sexual (LGTBI+).
Ello crea inseguridad en parte de la población masculina. Un 44% de los hombres sienten que los avances del feminismo los discrimina (encuesta CIS), pese a la gran brecha que todavía existe entre hombres y mujeres, que se manifiesta en la misma encuesta.
España tiene también un problema de identidad nacional. Porcentajes significativos de vascos, catalanes y, en menor medida, gallegos, no se sienten españoles.
En los últimos tiempos hay quien parece interesado en abrir una brecha generacional, culpando a las generaciones mayores de disfrutar de privilegios que impiden que los jóvenes gocen de sus derechos.
Con esta lógica de enfrentamiento intergeneracional se trata de tapar la explotación de los trabajadores más jóvenes y la falta de inversión, pública y privada, en innovación; condición para que la generación mejor cualificada pudiera desarrollar toda su potencial. En España la emancipación se retrasa hasta los 30 años.
Crisis comunicativa
De lo analógico, hemos pasado a lo digital. Del cara a cara a las pantallas. De la reflexión pausada al «me gusta» instantáneo. De la confianza en el mediador experto, a creer al primer indocumentado, que nos emocione.
La aldea global hoy es Internet. que ha creado un nueva mundo vicario del real. Durante la pandemia pudimos seguir siendo sociales confinados en nuestros hogares, pero conectados con el mundo.
Cada vez tenemos más acceso a más y mejor información, pero preferimos intoxicarnos con la mentira que mejor satisface nuestras posiciones. El esfuerzo de distinguir la verdad de la mentira nos tensa, nos hace pesimistas y genera desafección en las instituciones.
Para el Foro de Davos, la desinformación es la mayor amenaza global para los dos próximos años.
Es difícil evaluar el alcance de esta revolución, que a los más mayores genera inseguridad, mientras que para los más jóvenes es elemento esencial de desarrollo y sociabilidad. Ya son muchos los expertos que alertan de la necesidad de volver a una educación en la que la pantalla sea un auxiliar, pero no el centro del proceso educativo.
De un mundo bipolar, hemos pasado a un mundo multipolar. De un equilibrio nuclear entre dos gigantes, ahora estamos en una competencia entre una decena de potencias nucleares.
La caída de la URSS produjo la ilusión del «fin de la Historia» (Fukuyama), entendido como la victoria del capitalismo y las democracias liberales, en un mundo con una potencia hegemónica, Estados Unidos.
Durante unos años parecía que ese hegemon no tenía rival. Pero toda una serie de errores cometidos con Rusia han conducido a que Putin intente reconstruir «el mundo ruso» (como trasunto de la URSS). La consecuencia, la guerra de Ucrania.
La guerra de Gaza (convertida en un genocidio) tiene su origen en el conflicto secular palestino, pero es también manifestación del desafío de Irán a Estados Unidos.
El tercer gran actor geopolítico es China, por ahora rival económico, social y económico de Estados Unidos y Europa. Pero si EEUU apoya abiertamente la independencia de Taiwan y arma a la isla -como podría hacer Trump- la rivalidad podría convertirse en hostilidad militar.
Crisis climática
De todas estas crisis, la más grave es el calentamiento global, provocado por el hombre por su consumo de combustibles fósiles durante los últimos 150 años.
Este cambio climático, junto con la destrucción de los hábitats naturales pone a la especie humana al borde de la extinción. Si se supera el límite de +1.5 grados sobre las temperaturas de la era preindustrial, nadie sabe como reaccionará el clima.
Nadie serio niega ya el fenómeno, pero son todavía mayoría los que piensan que se puede combatir el peligro consumiendo como hasta ahora, haciendo algunos cambios para adoptar fuentes de energía sostenible.
La realidad es que consumimos más de lo que la tierra puede soportar. Tendremos que hacer cambios radicales, lo que no quiere decir vivir peor, sino vivir de otra manera menos depredadora y con otras satisfacciones más allá del consumo.
Estos cambios tienen que hacerse con justicia para que no se lleven la peor parte los más débiles.
El mejor y el peor de los tiempos
En medio de todas estas crisis globales, nuestro tempo es el mejor y el peor de los tiempos, Dicken dixit.
«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación».
El político ultraderechista sueco-danés Rasmus Paludan quema ante la embajada turca en Estocolmo un ejemplar del Corán.
A raíz del patético espectáculo de ultraderechistas aporreando un muñeco de Pedro Sánchez, se habla estos día mucho en España de libertad de expresión y delitos de odio, pero se trata de un debate que rebasa nuestras fronteras.
La libertad de expresión y sus límites
La libre expresión es un derecho fundamental con, al menos, tres dimensiones.
Dimensión personal: Íntimamente unida a libertad de pensamiento nos permite desarrollar nuestro intelecto y personalidad.
Dimensión colectiva: Nos permite comunicarnos con los otros para construirnos como seres sociales.
Dimensión institucional: En la dialéctica de la libre expresión de ideas y opiniones se construye la esfera pública, sin la que no puede existir la democracia. Esta dimensión institucional recibe una especial protección jurídica, lo que significa que en la confrontación con otros derechos, las libertades de expresión e información tengan, en principio, reconocidas una prevalencia por defecto.
Ningún derecho es absoluto porque entonces haría imposible la realización de otros derechos.
Nace, así, la teoría de los límites externos. Esto es, derechos más esenciales para la dignidad humana frente a los que los derechos de comunicación decaen. El art. 20.4 de la Constitución española menciona como límites, además del resto de los derechos fundamentales, el honor, la intimidad, la propia imagen y la protección de la infancia y juventud.
En nuestra tradición los derechos al honor se han protegido por la vía penal, con los tipos de injurias (insultos, menosprecio) y calumnias(falsa atribución de un delito y el castigo penal puede inhibirse con la exceptio veritatis). En cambio, en el derecho anglosajón el libelo se persigue por vía civil, como en nuestro caso ocurre con la protección de la propia imagen.
Hay una jurisprudencia consolidada, tanto a nivel nacional (Tribunal Constitucional), como europeo (TEDH) que exige que cualquier restricción:
Esté recogida en la ley y sea siempre limitada a lograr la protección derecho
Se aplique por tribunales independientes
Los jueces tienen que hacer un ejercicio de ponderación para hacer en la mayor medida posible compatibles los dos derechos en conflicto.
Cuando el posible ofensor de otros derechos es un profesional de la información, hay una presunción de preferencia de los derechos de comunicación, siempre que el comunicador haya seguido las reglas de la buena práctica profesional (fair report).
Una persona pública, especialmente los políticos, están obligados a soportar mayores injerencias en su honor, en aras de preservar la crítica de la acción pública
Libertad expresión y derechos de odio en España
El vapuleo durante la nochevieja a un muñeco de Pedro Sánchez. La agresión simbólica es un paso más en la deslegitimación del gobierno de Sánchez por la derecha en general, en este caso en la línea de Vox de emplear una violencia simbólica, que peligrosamente un día puede convertirse en violencia física.
Todo ello, sin perjuicio, que en estos hechos se haya podido incurrir en otros delitos, como amenazas, coacciones o desórdenes público.
No todas las conductas moralmente condenables deben de tener un castigo penal. En este caso lo importante sería un acuerdo entre todos los partidos para reducir la tensión y construir un muro en torno a los que como Vox usan y abusan de la violencia (por ahora) simbólica.
La Jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos exige que España derogue las leyes que castigan específicamente las injurias a la Corona y otras autoridades públicas. La libertad de expresión protege no solo las críticas, sino que incluso obliga a las figuras públicas a soportar los insultos, que no serían admisibles en el caso de particulares.
En cuanto a la apología del terrorismo creo que no es necesaria su derogación, sino una redacción más precisa que exija que la expresión pueda provocar actos terroristas o suponer ofensa que aumente el dolor de las víctimas,
La quema de Corán y su persecución como delito de odio en Dinamarca
Durante meses, un político de ultraderecha sueco.danés, Rasmus Paludan se ha dedicado a quemar ejemplares del Corán ante embajadas de países islámicos y en barrios de mayoría musulmana, con el objetivo confesado de provocar disturbios y crear rechazo contra esta población.
Además de protestas diplomáticas, estos hechos elevaron el nivel de peligro de atentados yihadistas. Y, algo menos conocido en Occidente, provocó agresiones contra minoríascristianas en países como Pakistán.
Y es que, como declaró el juez estadounidense Holmes, en una histórica sentencia de los años 20 del s. XX «la libertad de expresión no autoriza a dar la voz de fuego en un teatro abarrotado».
Ante los requerimientos diplomáticos de los países islámicos, el gobierno danés tenía que contestar que ninguna ley le permitía en estos casos limitar la libertad de expresión. Y finalmente, Dinamarca ha añadido un tipo penal que castiga esta conducta con multas y hasta tres años de cárcel.
Vuelvo a insistir, la libertad expresión no es un derecho absoluto y más allá de limitaciones jurídicas, todos debemos saber que tenemos que autolimitarnos en aras de una convivencia pacífica.
Al finalizar un año, siempre tendemos a hacer balance y a preguntarnos que nos depararán los próximos doce meses. El año que termina en lo personal ha supuesto la pérdida de varios queridos amigos y la lucha por superar las consecuencias de mi ictus. Más allá de lo personal, como siempre despido el año con una entrada que intenta anticipar algunas grandes tendencias que previsiblemente marcarán en lo colectivo los próximos 12 meses
No tengo ninguna bola mágica, pero basta con estar atento a la actualidad para adelantar las grandes tendencias. Siempre puede aparecer cisnes negros (sucesos sorpresivos de gran impacto socioeconómico), con los que no contábamos, y alteran profundamente la Historia. Por ejemplo, a finales de 2021 era evidente que la tensión entre Rusia y Ucrania podía terminar en guerra.
En cambio, en diciembre de 2019 era imposible anticipar que la humanidad se iba a ver azotada por una terrible pandemia, aunque el virus de la Covid ya circulaba en China. En 2023, el cisne negro se ha hecho visible en Gaza, reiniciando un conflicto secular que había quedado oculto, hasta que se ha podrido y ha estallado en un genocidio que, pone, además, en peligro la paz mundial.
Así que, sin perjuicio de los cisnes negros que puedan aparecer, estas son ALGUNAS TENDENCIAS PARA 2024.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y CAMBIO TECNOLÓGICO
Durante 2023 uno de los fenómenos emergentes ha sido la popularización de aplicaciones de inteligencia artificial. Esta explosión ha ido acompañada de luchas empresariales para controlar estas herramientas e intentos de regular (Directiva UE) sus efectos peligrosos, no tanto lo que llaman una singularidad tecnológica (que una máquina sea más inteligente que los humanos y pueda revelarse contra sus creadores) como neutralizar sus efectos actuales (abuso de derechos de autor, sesgo de los algoritmos, atentados contra la privacidad, cibervigilancia).
Esta es la RESPUESTA de Chat GTP a mi pregunta sobre las tendencias para 2024.
Como modelo de lenguaje, mi conocimiento se detiene en enero de 2022, por lo que no tengo información actualizada sobre eventos o desarrollos específicos que hayan ocurrido en 2023 o 2024. Sin embargo, puedo proporcionarte algunas tendencias y áreas de interés que podrían ser relevantes para ese período, basándome en patrones históricos y proyecciones generales hasta mi última actualización:
Tecnología y Inteligencia Artificial (IA):
Se espera que la inteligencia artificial y la automatización continúen avanzando en una variedad de sectores, desde la atención médica hasta la fabricación y la logística.
Desarrollos significativos en la computación cuántica podrían estar en el horizonte, aunque es posible que aún estén en las etapas iniciales de implementación práctica.
Sostenibilidad y Cambio Climático:
Mayor enfoque en soluciones sostenibles y renovables en energía.
Se anticipa un aumento en la adopción de tecnologías verdes y medidas para abordar el cambio climático.
Salud y Biotecnología:
Continuación de avances en la investigación médica y la biotecnología, posiblemente con desarrollos significativos en terapias génicas y personalizadas.
Mayor adopción de tecnologías de salud digital y telemedicina.
Política y Relaciones Internacionales:
Cambios geopolíticos y reconfiguraciones en alianzas internacionales.
Continuación de la atención en temas como la ciberseguridad, la privacidad de datos y la regulación de tecnologías emergentes.
Economía Global:
La recuperación económica de la pandemia de COVID-19 podría seguir teniendo un impacto en diferentes regiones del mundo.
Posibles cambios en la dinámica económica global y en los mercados financieros.
Educación y Trabajo Remoto:
La educación y el trabajo remoto podrían seguir siendo partes integrales de la vida cotidiana, aunque con adaptaciones y mejoras en la infraestructura digital.
Cultura y Entretenimiento:
Evolución continua de formas de entretenimiento digital y cambios en la producción y distribución de contenido.
Desarrollo Tecnológico:
Avances en áreas como la nanotecnología, la robótica y la realidad aumentada.
Es importante tener en cuenta que estas son proyecciones generales y que los eventos específicos pueden influir significativamente en el panorama futuro. Las circunstancias geopolíticas, económicas y sociales pueden cambiar, lo que afectaría las perspectivas para 2024.
Como se ve, respuestas genéricas que poco concretan, con la salvedad de lo tecnológico. Pero lo que cualquier humano informado puede anticipar es que en 2024 la inteligencia artificial (me resisto a escribir el nombre con mayúsculas) seguirá desarrollándose y exigiendo esfuerzos regulatorios de los poderes públicos. Y mucha imaginación en la sociedad para potenciar nuestra inteligencia y no idiotizarnos.
GRANDES Y PEQUEÑAS GUERRAS
Vivimos una gran guerra, Ucrania y otra, aparentemente menor, de exterminio de la población palestina en Gaza, en la que no solo se utilizan grandes medios militares, sino que supone un enorme peligro para la paz mundial. Además, sobre el mundo cae la vergüenza de consentir un genocidio y de las víctimas de hoy saldrá los terroristas de mañana. Sólo EEUU podría revertir este curso de la infamia, pero todo indica que no lo va a hacer.
El otro gran conflicto, el de Ucrania, está estancada y si Kiev deja de recibir ayuda de EEUU y la UE, Rusia ganará la guerra, lo que supondrá un gigantesco peligro para la paz mundial y las democracias.
Esperemos que las elecciones en Taiwán y la previsible victoria del partido anti Pekín no nos traiga otro gran conflicto en Extremo Oriente.
Mientras, la humanidad se desangra en decenas de conflictos olvidados. Por mencionar uno solo, en Sudán, 6 millones de personas son desplazados internos. Pude despertarse cualquiera de estos conflictos olvidados, como el de Kosovo.
MIGRACIONES
Guerras y conflictos internos son uno de los grandes motores de las migraciones. Después de la II Guerra Mundial, millones de europeos fueron expulsados de sus hogares. Así nació en 1950 la Convención del Estatuto del Refugiado, que consagra el asilo y refugio como un derecho humano fundamental. En todo el mundo desarrollado, se aplican cada vez más políticas para negar o limitar este derecho.
El otro motor es la búsqueda de una vida más próspera y digna. Cuanta mayor sea la diferencia de riqueza ente territorios mayor será el flujo migratorio, que no parará por muchas limitaciones que se impongan, solo se hará más peligroso y letal. De nada servirán los muros y la externalización de las fronteras ni las devoluciones en frontera. Seguirán llegando y si no se trabaja su integración, los problemas generados serán combustible para la xenofobia y la extrema derecha.
ELECCIONES
El 51% de la humanidad participará en elecciones en 76 países a lo largo de 2024. En cada una se juegan cuestiones nacionales, pero las de Estados Unidos tienen consecuencias para toda la humanidad, como potencia hegemónica (en decadencia)n que es. Lo más probable es un enfrentamiento Biden-Trump. Un segundo mandato de Trump sería un asalto en toda regla a la democracia estadounidense y su sistema de pesos y contrapesos y una alegría para Putin. De lo que no hay duda es que Vladimir Putin será reelegido, sin ninguna competencia genuina.
Nos afecta muy directamente la elección al Parlamento Europeo del 9 de junio que, lamentablemente se planteará aquí como una segunda vuelta a las legislativas de julio o un plebiscito sobre la amnistía. Y lo que se juega en esas elecciones es esencial: más Europa o u una regresión al nacionalismo.
No hay duda de que las distintas extremas derechas seguirán la racha en alza que han protagonizado en toda Europa, salvo España y Polonia. La gran cuestión es si el Partido Popular Europeo va a romper su alianza tradicional con liberales y socialistas y va a abrazar a las fuerzas de la reacción nacionalista, traicionando los valores fundacionales de la Unión.
CALENTAMIENTO GLOBAL
2023 ha sido el año más cálido desde que se tienen registros. El calentamiento no es una previsión es un hecho que cada año causa millones de muertos y miles de millones de pérdidas económicas. Pese a lo evidente, nos resistimos a tomar las medidas drásticas para preservar la especie humana.
RECUPERACIÓN ECONÓMICA
Salvo algún «cisne negro», la inflación parece retroceder y eso hace suponer que los Bancos Centrales levantarán el pie. Una bajada de tipos propiciaría la recuperación y las inversiones que exige la transición energética.
DEGRADACIÓN INSTITUCIONAL EN ESPAÑA
Lamentablemente no parece que los bloques a derecha e izquierda estén dispuestos a ponerse de acuerdo para afrontar los grandes problemas, detener la manipulación de las instituciones, destensar la vida política. A los ciudadanos nos queda la responsabilidad de cumplir cada uno con su deber para mantener el país en marcha y una convivencia pacífica.
Aprovecho la ocasión para desearos FELIZ 2024 y agradeceros vuestro seguimiento, que es para mi muy importante. GRACIAS.
Nacimiento en la iglesia evangélica luterana de Navidad en Belén, Cisjordania. Las figuras se colocan sobre escombros para recordar la destrucción de Gaza y el exterminio de la población. Foto: JAIME VILLANUEVA
Ya está aquí la Navidad. Cada vez con más luces, que se encienden más pronto, para favorecer el consumo y el turismo. La competencia de identidades pueblerinas en la altura de los árboles (artificiales). Las películas familiares, cada vez más estúpidas. Las comidas y cenas de empresa, cada vez más cargantes y caras. Ya solo nos falta el sonsonete de la Lotería.
El ruido navideño puede llevarnos a olvidar que ante nuestros ojos se desarrolla un genocidio(al margen de que en proceso penal internacional resultara difícil probar la voluntad explícita de exterminar a todo un grupo humano). Por eso en esta Navidad, que si algo significa, más allá de la fiesta del consumo, debiera de ser un tiempo de paz, alcemos nuestra voz por los medios que estén a nuestro alcance para exigir un alto el fuego definitivo, la liberación de los rehenes israelíes y la detención del exterminio del pueblo palestino.
Los cristianos palestinos, perseguidos por la intolerancia judía y musulmana hasta el punto de ser una comunidad residual, también alzan la voz contra el exterminio de sus hermanos, con esta versión de un VILLACINCO CLÁSICO (que recomiendo reproducir).
De entre todas las INICIATIVAS QUE PIDEN EL ALTO EL FUEGO RECOJO AQUÍ LA DE INTERMON OXFAM.
Os dejó como regalo navideño esta parte del Mesías, en el que se recoge el salmo bíblico («Porque un niño nos ha nacido») en el que identifica al Niño Recién Nacido como «Príncipe de la Paz«.
No hay que compartir la creencia religiosa para estar de acuerdo con que el nacimiento de cualquier niño es signo de esperanza, pero en los que estas semanas han nacido en Gaza lo han hecho en circunstancias tan terribles, que posiblemente han sido fuente de más dolor para sus familias…. ¡Ojala que cuando crezcan puedan romper el círculo vicioso del odio y la violencia!
Os deseo a todos que aprovechéis la ocasión («La Nochebuena se viene, la Nochebuena se va y nosotros nos iremos para no volver más») para disfrutar con vuestrosseres queridos.
RTV Madrid fue la autonómica que más avanzó en la participación social. Y ahora se coloca bajo el control total del gobierno autonómico.
Una de las primeras determinaciones de los gobiernos con mayoría absoluta PP-Vox, constituidos después la elecciones autonómicas de mayo ha sido modificar las leyes reguladoras de la radiotelevisiones autonómicas públicas para garantizarse su control, forzar el cambio de directivos, y reducir sus presupuestos. (Aquí la denuncia de la Federación de Sindicatos de Periodistas)
En general, pasa a elegirse los órganos de gobierno por mayoría absoluta, en lugar de por mayoría cualificada. Un sistema proveniente de RTVE que exigía al menos el consenso de los dos principales grupos parlamentarios, un sistema propio del bipartidismo, muy deficiente democráticamente, pues terminaba por significar un reparto por cuotas de los consejeros, pero que, al menos garantizaba que en los órganos de gobierno hubiera representantes de la oposición.
Tanto en RTVE, como en las autonómicas se buscan alternativas a partir de 2010. En RTVE se intenta seleccionar por concurso público a los consejeros, pero finalmente PP y PSOE acuerdan -prácticamente el único acuerdo en 5 años- tirar a la basura las evaluaciones del concurso (hecho por una comisión independiente de expertos) y repartirse el Consejo de Administración por cuotas, sin ni siquiera elegir a los candidatos mejor valorados de su tendencia.
En el caso de las autonómicas, quizá la mejor experiencia de democratización se dio en RTV Madrid, cuando el gobierno del PP de Cifuentes dependía de Ciudadanos. Telemadrid se recuperó después de que los tribunales revirtieran el ERE de la época de Esperanza Aguirre, que había dejado a la cadena herida de muerte. La Ley 8/2015 introduce interesantes mecanismos participación social, como que los consejeros fueran designados parlamentariamente, a propuesta no solo de los grupos parlamentarios (4), sino también grupos sociales y profesionales (5) y luego tenían que ser elegidos por 2/3 de la Cámara.
Y por si fuera poco, el PSOE se dispone a nombrar como presidente de EFE a Miguel Ángel Oliver, exsecretario de Estado de Comunicación, un perfil poco o nada propicio para garantizar la independencia de la agencia pública de noticias.
Como se ve, los partidos siguen apostando por el control de los medios públicos. Son inamisibles los cambios que permiten nombrar los órganos de gobierno y gestión por mayoría absoluta, lo que entrega su control a los gobiernos de turno. Pero también está agotado la elección por mayorías cualificadas que termina por convertirse en un sistema de reparto por cuotas.
Es hora de una verdadera regeneración que pasaría por consejos de administración propuestos por la sociedad civil y gestores y administradores seleccionados por concurso público.
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