Fotoperiodismo en el New York Times


Cada día el New York Times nos sorprende con una nueva plataforma de publicación. En este caso se trata de Lens, un blog dedicado a la fotografía, vídeo y fotoperiodismo.

Como se dice en su presentación, aunque hasta los 7o era común que no hubiera una sola foto en la portada, el fotoperiodismo ha sido una de las savias que han vivificado la Redacción del diario.

Recomiendo este vídeohecho con humor  sobre el modo de trabajo del “pool” de la Casa Blanca.

Periódicos de papel interactivos


The New York Times acaba de lanzar dos nuevas plataformas de difusión. Una, pretende mantener facilitar la lectura a los que vienen del papel. Otra, copia el formato de los blogs, para atraer a los nativos digitales.

Times Reader 2.0 es una presentación continuamente actualizada e interactiva que imita el papel. “Se lee como un periódico” dicen en su presentación.  Ha sido un desarrollo del periódico con Adobe y se basa en Flash. Es necesario descargar e instalar una aplicación, que trabaja en línea y en local.

(Una solución parecida, también basada en Flash se utiliza por el Boletín de la Asociación de la Prensa de Madrid)

El resultado es una lectura fácil y cómoda, con un diseño espacial semejante al de la página de periódico, lo que permite mantener la jerarquización tradiconal de las informaciones por su localización y extensión.

Para acceder a todos los contenidos hay que suscribirse (3,45 $ a la semana). Pero el acceso a las últimas noticias es libre.

La otra plataforma es Time Wire, con un formato de blog, o si se quiere de Twitter, en la que se van publicando todas las informaciones y entradas de blogs del periódico: un titular, un lead y un enlace a la información, publicados siempre los más recientes en la cabecera de la página. Su propio nombre –wire– indica la vocación de convertirse en un servicio de actualización permanente, que de alguna manera copia e intenta competir con las agencias.

Como se ve, el gran diario no está dispuesto a rendirse a la crisis y busca nuevas formas de difusión y negocio.

¿Pagaremos por la información en Internet?


Los editores de periódicos intentan que se vuelva a pagar por su información en línea. Primero la pusieron en la red gratuítamente para probar a ver que pasaba. Luego, en torno al 2000 quisieron trasladar el modelo de suscripciones al ciberespacio, complementado por la compra individual de artículos. Los diarios que siguieron este modelo, como The New York Times o El País fracasaron y tuvieron que abrir sus ediciones digitales. Los ingresos obtenidos no compensaban el tráfico perdido, esto es, la pérdida de influencia e ingresos publicitarios. Ahora, con la publicidad de las ediciones de papel cayendo en picado y las empresas en números rojos, cuando no en quiebra, los editores quieren que los internautas pagen por su información.

El gran promotor de este movimiento está siendo Rupert Murdoch. Según The Financial Times, The Wall Street Journal prepara para el otoño un sistema de micropagos, complemetado con suscripciones que darían acceso a la información financiera. Otros diarios norteamericanos han constituido Journalism Online, una plataforma común para desarrollar los micropagos, en una especie de i-Tunes de la prensa.

¿Están los consumidores dispuestos a pagar por una información que ahora reciben gratis?

No mucho, según el informe de PriceWateherhouseCoopers Moving into multiple business models (pdf, vídeo). Según una encuesta realizada en 7 países, los consumidores utilizan preferentemente la televisión y los diarios digitales para mantenerse informados y no están dispuestos a pagar por ello. Aprecian, eso sí, los diarios tradicionales para la información en profundidad, pero, en general, tampoco están muy dispuestos a pagar. Hay excepciones, nichos informativos que podrían convertirse en productos de pago con bastante facilidad. Se trata de la información financiera y de la información deportiva. Los consumidores estarían dispuesto a pagar un poco menos (alrededor del 90%) de los que pagan por una suscripción o por un diario de papel por servicios financieros y deportivos.

Otras conclusiones del informe son que los diarios tradiciones están lejos de desaparecer, pero que los ingresos provenientes de la edición en papel seguirán declinado.

(Actualizo el 12 de mayo. Carmelo Machín me envía el enlace a este artículo del New York Times “The american press in suicide watch”. Su conclusión es que, sea cuál sea la forma de periodismo que emerja de esta crisis, valdrá lo que se pague por él.)


Artículos editoriales interactivos


The Financial Times va elaborar algunos de sus editoriales con la participación de sus lectores. Cada semana, uno de sus articulistas o especialistas abrirá el debate de un tema en un nuevo blog, Arena blog. Al final de la semana, el equipo de editorialistas responderá a los lectores. Finalmente, este debate se trasladará a un editorial que se publicará los lunes, tanto en el diario digital como en el diario de papel.

Esta  primera semana la cuestión a debate es la si la subida de los impuestos debe ser un fenómeno transitorio o, si bien, los gobierno deben consolidar los altos impuestos para afrontar las necesidades sociales… Una cuestión propia de estos nuevos tiempos de retorno del Estado, en una publicación que ha sido y es una de las plataformas de los grandes negocios y las políticas neoliberales.

Los artículos editoriales presentan la definición de un medio con respecto a las grandes cuestiones públicas. Son la máxima expresión de la línea editorial. Los editoriales son una toma de postura institucional, colectiva si se quiere, y por eso no van firmados. Este carácter anónimo se compagina mal con la personalización del mensaje en la radio y, sobre todo, en la televisión. En España, sólo encontramos verdaderos editoriales en el caso de la cadena COPE. En televisión, lo que más se le parece son las aperturas del telediario de Gabilondo, donde se supone que la opinión del presentador es la de la cadena.

Nunca en la historia del periodismo el público había participado en esa toma de postura editorial. El editorial era fruto de un articulista o de un equipo,  identificados con la línea del medio. Muchas veces los artículos editoriales pecan de suficiencia y soberbia. Los buenos editoriales reflejan la discusión entre los editoriales y los debates de la Redacción. Según Robert Shrimsley, uno de los editores del Financial, de lo que se trata ahora es de compartir esos debates mantenidos internamente con los lectores del diario, para que estos, una comunidad de hombres de negocios o economistas puedan aportar sus visiones y experiencias.

En la presentación de esta herramienta interactiva no se dice expresamente, pero se supone que habrá moderación para eliminar aquellos comentarios irrelevantes. El debate acaba de empezar y lo ha hecho con altura.

Cerrar las ediciones en papel puede ser un suicidio para periódicos y revistas


Es toda una epidemia. Periódicos o revistas que cierran su edición en papel y se centran en la edición en línea. The Crhistian Science Monitor es el caso más importante. Ante la caída de los ingresos publicitarios provenientes del papel, muchos propietarios creen que es la única salvación.

Avisos para navegantes. El sacrificio de la edición en papel puede ser un suicidio. The Guardian resume el trabajo de dos investigadores de la City University of London, Thurman y Myllylahti (PDF) sobre el diario económico finlandés Taloussanomat, que decidió en diciembre de 2007 su edición en papel. El resultado fue, sí, que los costes se redujeron en un 50%, pero los lectores disminueron en un 22% y los ingresos en un 75%. Un negocio ruinoso.

Andan por ahí muchos profetas que ponen fecha concreta a la desaparición de los periódicos. En estas operaciones no se trata sólo de eliminar los costes de fabricación y distribución sino de reducir las redacciones. La calidad de la información cae y los lectores lo notan. Pierde también esa cabecera empaque, competiendo con millones de páginas y blogs. Como dice el autor del estudio, el lector de papel puede pasar un hora y media leyendo el periódico, el lector digital puede gastar minuto y medio de su tiempo en la página web.

La prensa en caída libre


La recesión está golpeando a los medios en todo el mundo. Así lo reflejan las noticias diarias y así lo constatan los informes más recientes. Como ya es tradicional, con la primavera nos llega el State of the News Media elaborado por el Pew Research Center dentro del Project for Excellence in Journalism.

Este exhaustivo análisis de los medios informativos en Estados Unidos resume así la situación: la prensa aguanta el desafío de los medios interactivos y no pierde tantos lectores como se auguraba, gana credibilidad… pero pierde drásticamente ingresos, hasta el punto de que algunas fuentes económicas, como los anuncios por palabras están prácticamente desapareciendo. La tendencia se ha acentuado en 2008 y la recesión no hace más que agravar la situación, porque (aunque el informe no lo diga) la dependencia de la bolsa está significando la puntilla final para muchos grupos de periódicos.

Dos gráficos ilustran las diferencias entre audiencias e ingresos. La fuerte subida en audiencia de los medios interactivos no tiene correlato una subida proporcional de ingresos. En cambio, a una pequeña bajada de audiencia en periódicos y revistas corresponden fuertes bajadas de ingresos. Sólo la televisión por cable, con un salto de audiencia debido a las elecciones, es capaz de convertir las ganancias de espectadores en semejantes mejoras en los ingresos.

Audiencias 207-2008

Publicidad 2007-2008

El informe refleja las tendencias en Estados Unidos, que no tienen porque ser universales, pero que indican cambios que afectan en todas partes. Puede verse el resumen, imprimirse o descargarse por capítulos (tiene más de 700 páginas) o explorar sus gráficos interactivos. Por ejemplo, como muestra, el gráfico de los formatos utilizados por las televisiones, donde se aprecia que, aunque el vídeo editado sigue siendo el formato más empleado, las entrevistas ocupan cada vez más espacio.

Hay capítulos que me han interesado especialmente, como el de las nuevas iniciativas, donde se destacan nuevas fórmulas interactivas, muchas de ellas desarrolladas por periodistas expulsados de los medios tradicionales. Por ejemplo, Global Post, para desarrollar el periodismo internacional, de la que ya me ocupé en este blog. O ProPublica,, una organización sin fin de lucro dedicada a desarrollar informaciones de servicio público con una “fuerza moral”.

Por último, Lecciones de las Elecciones, de Tom Rosenstiel and Bill Kovach (los autores del famoso Elements of Journalism) cuyas conclusiones resumo a continuación:

– La prensa política es más pasiva, cada vez mero vehículo para las campañas de los partidos, cubiertas con un supuesto equilibrio. Cada vez hay menos información propia dedicada a investigar asuntos relativos a los candidatos o a sus programas (parece que los norteamericanos copian a los españoles).

– La cultura de la “cobertura del autobús”, con periodistas asignados a las distintas caravana limita su independencia y los hace más vulnerables al control político (¡vaya! parece que hablan de España).

– La prensa política realiza un enfoque de “estrategia” o lucha por el poder, con abundantes encuestas que tratan de ocultar el sesgo cada vez mayor de cada uno de los medios.

– Los medios de información permanente, sobre todo la televisión por cable, han abdicado de hacer una información propia sustancial, y han centrado su cobertura en la opinión de analistas, jefes de comunicación, supuestos analistas, todos ellos completamente partidistas.

¡Qué envidia dan estas informes!

Internet imparable como fuente de información


Con las navidades, se me había pasado el último sondeo de Pew Center sobre las fuentes más utilizadas en Estados Unidos, del que ya se hizo eco El Mundo el día 24.

Internet -esto es la prensa digital, pero también los blogs, redes sociales etc.- ha sobrepasado a los periódicos como primera fuente de información para los norteamericanos, pero la televisión sigue siendo la fuente preferida. Estamos hablando de resultados medios: 70% prefieren la televisión, 40% internet, 35% los periódicos. En el pasado año, internet se quedaba en un 24%

Los resultados en el caso de los menores de 30 años son claramente más favorables para internet. Televisión e internet empatan en la preferencia de los más jóvenes (59%). Lo significativo es que el pasado año la televisión doblababa (68%) a internet (34%) en este grupo de edad.

La conclusión es que todos los grupos de edad acuden cada vez más a internet para buscar una primera información. Sólo la televisión aguanta este empuje, pero empieza a ceder entre los menores de 30 años, seguramente por la llegada de menores de 20 años, que han desarrollado una relación nutricia con internet semejante a la que sus mayores desarrollaron con internet. Y entre las televisiones, la fuente informativa sigue siendo CNN (23%), seguida por Fox (17%).  En cuanto a las noticias, imperaron las relacionadas con la situación económica y la campaña electoral.

Los resultados muestran, una vez más, la difícil situación por la que pasan los periódicos. El soporte papel puede tener los días contados, aunque muchos seguimos prefiriendo como vehículo de una lectura cómoda, reposada y reflexiva. El problema es que con los periódicos pueden desaparecer las grandes redacciones, motores de información y fuentes nutricias de esa información que luego se busca en internet.

Una última advertencia: no conviene extrapolar estos datos a otros países, por mucho que Estados Unidos marque tendencia.

En cuanto

Los Estados Generales de la Prensa


Sarkozy ha puesto en marcha un proceso de reflexión sobre la migración de la prensa francesa de lo analógico a lo digital. Este otoño se va a desarrollar lo que gradilocuentemente se denomina ya Los Estados Generales de la Prensa. Le Monde da cuenta en su edición de hoy como se desarrollará el proceso, que tiene como punto de partida el Informe de Daniéle Giazzi (pdf en Le Point), encargado por el propio Sarkozy. Le Monde presenta todo este proceso como un proyecto de desrregulación de la prensa escrita francesa. Entre otras conclusiones, el Informe propone terminar con las normas anticoncentración que prohiben poseer un diario, una radio y una televisión de ámbito nacional, con el fin, dicen, de crear campeones nacionales que puedan competir con los grupos multimedia globales. Propone también la creación de un Observatorio del Pluralismo, dependiente de la Oficina del Primer Ministro, favorecer el mecenazgo en el sector e incluir los códigos deontológicos en los convenios colectivos de los periodistas.

Veremos en que termina todo, pero vistas las conexiones de Sarkozy con los grandes patrones de la prensa no se puede esperar nada bueno.

Dejo aquí también los enlaces a dos trabajos de Le Monde: “Suben los lectores y bajan las ventas” y una infografía sobre la circulación de la prensa escrita en el mundo (Diffusion quotidienne des journaux : une chute continue dans les pays riches)

No todo está perdido para el periodismo de referencia


Esta es la conclusión del texto del secretario general de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), que me envía Paco Audije, ahora en Bruselas en la FIP. Se trata de un texto inédito en castellano y que aprovecho a difundir en este blog -¡vaya! una exclusiva.

En esencia, White apunta signos de esperanzas en el nublado futuro del periodismo. La crisis está llevando a que, tras décadas de incompresión, empresas editoriales y organizaciones de periodistas colaboren en iniciativas para establecer las condiciones éticas que debe cumplir el periodismo en el actual escenario. Son iniciativas todavía en marcha, pero que indican que los editores están comprendiendo que no habrá negocio sin un reforzamiento ético y sin la participación de los periodistas. White indica algún que otro elemento positivo, como el predominio en la red de periódicos europeos de referencia, que baten en el ciberespacio a sus viejos competidores sensacionalistas.

Este es el texto de Aidan White:

La ética y el diálogo inscritos en la agenda de futuro de Europa

Aidan White

De nuevo se vuelve a discutir de la ética y el lado moral del periodismo y –esta vez- son los mismos informadores los que apelan al debate y piden cambios.

En los últimos años, los periódicos y la televisión generalista han sufrido el impacto de la evolución de los hábitos de consumo, reduciendo tanto el número de lectores como las audiencias y restando ingresos publicitarios. Internet hace parecer antiguos, lentos y atrasados a los periódicos y a los telediarios a los que se compara con el dinamismo del ciberespacio.

Las empresas mediáticas se enfrentan a una realidad incómoda en la que los modelos tradicionales, que han dado vida a varias generaciones de los medios europeos, parecen obsoletos. Los jefes de estos medios gestionan el declive mientras se rascan la cabeza pensando qué les traerá el futuro.

Los tacaños (peseteros) han dominado las redacciones europeas durante más de una década para identificar los paradigmas del nuevo mercado, que les ayudarían a obtener el potencial del negocio surgido de Internet y su integración en las diferentes plataformas de comunicación. Los sitios de los diarios y medios audiovisuales en la Red aportan algunos ingresos, pero no llegan a compensar la caída de lectores y la reducción de la publicidad. El hueco de otros mercados –como el desarrollo de los diarios gratuitos en áreas urbanas- ofrece algún alivio, pero no es una respuesta a largo plazo.

¿Está Internet adelantando a los periódicos como fuente de noticias políticas? Para los jóvenes y los más comprometidos políticamente, ya lo ha hecho. ¿Quién de ustedes no echa un vistazo diario en Internet para ojear brevemente las noticias?

Los gestores de los medios han reaccionado a ciegas ante estos cambios con una espiral de recortes presupuestarios. Lo que se traduce en tijeretazos respecto a empleos, cobertura de internacional, formación, periodismo de investigación y niveles de ética. El impacto ha sido dramático. El trabajo periodístico se ha convertido en algo inseguro, mal pagado y crecientemente precario. El papel tradicional de los medios como guardián de las libertades es más débil.

Entretanto, suben de tono las discusiones sobre el futuro. Tenemos a los pesimistas: el juego ha terminado, el reporterismo de viejo cuño ha muerto, larga vida a la nueva comunidad de los bloggers y hábiles con Internet. Y contamos con los optimistas: podemos solventarlo, dennos tiempo para acertar con la mezcla justa de telefonía, Internet y tecnologías de comunicación tradicionales, que la gente pagará por eso.

Nadie tiene la clave de lo que será el mundo de los medios en 15 años, pero hay un amplio acuerdo en que -cualquiera que sea- el futuro será más brillante y nos recompensará si lo basamos en la promoción del periodismo de calidad. El primer indicio es alentador. El Bild Zeitung y el The Sun han sido durante años los diarios de mayor difusión en los kioskos de Alemania y el Reino Unido, pero en Internet son Der Spiegel y The Guardian los que rondan el millón de lectores y lideran el mercado.

Tras un período de ajustes temerarios, hay ahora ideas frescas sobre el futuro de los medios y eso perfila un nuevo debate sobre medios y política. Desde hace meses, grupos profesionales del periodismo europeo, audiovisual y escrito, han estado trabajando en una Carta Europea de la Prensa y la Libertad de los Medios, que inspira el propio sector. Todavía es un trabajo a medias, pero tras años de disputas hay ahora una cooperación sin precedentes entre distintos grupos en un intento de defenderse a sí mismos contra la atención no deseada de políticos y gobiernos.

Esta iniciativa podría abrir también canales a una nueva comunicación entre los hacedores de la política y una comunidad de los medios más unificada sobre la gestión del proceso de estos cambios.

Al mismo tiempo, periodistas y propietarios de los medios mejoran sus –a menudo- hostiles relaciones. La Federación Europea de Periodistas y los propietarios y ejecutivos de los medios europeos han discutido una Iniciativa Ética del Periodismo que busca promover un debate sobre los estándares del periodismo. Éste fue uno de los más alentadores resultados de la polémica sobre la libertad de expresión en torno a las infames caricaturas danesas, que revivió hace poco el provocador político Geer Wilders.

En el terreno editorial, también están cambiando las actitudes. La cadena de medios del Westdeutscher Algemeine Zeitung, que opera en nueve países europeos, está comprometida en una rompedora iniciativa transfronteriza para mejorar la calidad, los estándares éticos y el diálogo social entre gestores del sector y periodistas. El primer encuentro de este tipo, entre gestores y representantes de los periodistas de las cabeceras de este grupo a lo largo y ancho de Europa, está previsto el próximo mes.

La crisis ética del periodismo no es únicamente europea. En los Estados Unidos , las joyas de la corona de los medios tradicionales (New York Times, Los Angeles Times, Washington Post) han sufrido todos turbulencias editoriales. En la India, el emblemático Times of India ha recibido críticas por vender su alma ética en tratos corruptos con distintas corporaciones. Incluso en el Reino Unido han atrapado con las manos en la masa a la “tía favorita”, la BBC, por mentir a sus espectadores.

Las tendencias globales están claras. El molde de los medios tradicionales se ha quebrado, en particular en los medios escritos. En lugares donde la alfabetización avanza, los periódicos tienen un futuro indudable. Pero el proceso de declive es evidente. Los diarios que sobrevivan traerán menos noticias impactantes y proveerán más contextualización, análisis y contenidos fiables. Tendrán que redescubrir sus raíces locales. Lo mismo será cierto en un medio audiovisual fragmentado.

Todo cambia, pero la conjunción de un mundo de noticias fragmentadas y caóticas no implica el final del periodismo de primera clase. Al contrario, para una mejor comprensión, necesitamos un periodismo bien informado, con ética, análisis, comentarios y contextualización. Lo necesitamos más que nunca.

Aidan White es Secretario General de la Federación Internacional de Periodistas, con sede en Bruselas y que agrupa organizaciones representativas de 600.000 periodistas de todo el mundo.

¡Mueran los periódicos! ¡Viva la prensa!


No falta día que algún estudio, conferencia u opinión nos anuncie la muerte de los periódicos. Los periódicos en papel tienen un difícil futuro, pero la prensa, entendida como las empresas y profesionales que producen información de relevancia e interés público, afronta con más optimismo ese futuro.

Esa es la conclusión más importante del Newsroom Barometer 2008, un estudio anual de la opinión de los editores de periódicos, encargado por Reuters y el World Editors Forum. Cuando en 2006, The Economist se preguntó en su portada ¿Quién mató a los periódicos?, los editores decidieron lanzar este barómetro anual, realizado por Zogby Internacional.

En esta ocasión los editores (700 de 120 países, aunque el 53% de Estados Unidos y Europa occidental) se muestran optimistas sobre el futuro de su actividad (un 86%), pero sólo una minoría (un 30%) cree que la plataforma de distribución dominante seguirá siendo el papel. La mayoría apuesta por la distribución on line (44%), a través de dispositivos móviles (12%) o en papel electrónico (7%). De modo que se confía en el futuro, en la capacidad de crear contenidos informativos como la base de la actividad, pero se vislumbra la decadencia del periódico en papel. Estos cambios de la distribución hacen creer a la mayoría (56%) que las noticias serán gratuitas en el futuro (Este es el aspecto que Reuters destaca en su titular)

Los editores apuestan por la convergencia y los redacciones multimedia, pero temen no tener el dinero ni los periodistas necesarios para afrontar el reto. Quizá por ello un 28% piensa que la calidad del periodismo empeorará en los próximos años.

Esta es, muy resumida, la visión de los editores de periódicos. No son los periódicos las únicas fábricas de información. Las grandes redacciones, los verdaderos motores de la información de actualidad, también están en las cadenas de radio y televisión. Pero han sido los periódicos los que han invadido el terreno audiovisual, mientras que las radios y televisiones (salvo excepciones como la BBC) no han desarrollado sitios en línea potentes, usando sus recursos periodísticos para producir información escrita de fuentes propias -no el simple corta-pega de agencia.

Mi conclusión: el futuro está en las grandes redacciones.

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