Periodismo Global cumple un año


El 28de noviembre de 2007 empecé a publicar este blog preguntándome si no iba a colaborar en la cacofonía universal. En estos meses he intentado no aumentar el ruido universal, aportando algo propio en cada entrada al blog.

Un blog independiente, desligado de cualquier plataforma de publicación, es un larga cuesta hacia arriba. Es difícil abrirse camino en el ciberespacio. Si digo que en estos 12 meses más de 23.000 personas han visitado el blog, se pensará que no está mal. Pero la media diaria , 67, es bastante descorazonadora. Claro que hay una línea ascendente. Por ejemplo, el día con más visitas ha sido el pasado 18 de noviembre, con 180, y la media de este mes es 115. Descorazonador también si nos fijamos el lugar que ocupa en el ranking de páginas más vistas: 5.387.243. Esto quiere decir que hay más de 5 millones de páginas más vistas que ésta.

Com veis, sigo pensando en términos de audiencia. Un programa de televisión con 100.00 espectadores es casi clandestino. Para un blog como el mío sería un éxito. Pero el destinatario de un blog no es una audiencia masiva. Es una red social que comparte con el autor intereses. Por eso uno de los datos más significativos es el número de suscripciones diarias (correo, RSS), en mi caso 43.

Lo mejor de esta experiencia es poder compartir puntos de vista con ese grupo que sigue el blog. No sólo son viejos amigos; también desconocidos que, por ejemplo, ponen un enlace en su página (11). Una satisfacción ha sio recuperar amigos que han encontrado el blog en el ciberespacio. También me alegra que más de la mitad de las visitas vengan de América Latina, como podéis ver en el mapa de visitas. Y es que nuestra única patria es la lengua.

No publico noticias, pero sí reflexiones sobre la actualidad. Pues bien, una de las cosas que he aprendido es que, a diferencia de los medios masivos, el efecto de nuestros mensajes no es inmediato, sino prolongado en el tiempo. Es lo que se llama “the long tail”. Entradas pensadas en función de la actualidad tienen una larga vida y van acumulando visitas poco a poco, cuando el impacto de la noticia ya ha desaparecido. Así que hay que pensar con más perspectiva que la del día.

Los buscadores son caprichosos. La entrada con más visitas (1939) es Imágenes de la globalización. Y lo es porque lo que la gente busca son imágenes, fotos, que ilustren el fenómeno de la globalización. Cuando el buscador les dirige a mi página se encuentran, sí, cuatro fotografías y un vídeo, que ilustran aspectos de la globalización (la crisis de los alimentos, la protesta contra la China Olímpica). Yo quedé en su momento satisfecho de esa entrada, pero seguramente los que llegan a ella quedarán decepcionados si buscaban un repositorio de fotos para incluir en sus propias páginas o periódicos.

Por cierto que lo de las fotos se pone cada vez más difícil. WordPress que es la plataforma con la que trabajo, bloquea la mayor parte de las imágenes provenientes de medios de comunicación. Así que las entradas han ido renunciando a las imágenes para evitar conflictos de derechos.

Un blog tiene que tener una personalidad bien definida. Creo que éste la tiene, pero debo reconocer que la mezcla de información sobre el periodismo y la comunicación interactiva (al fin, metainformación) con la información internacional puede desconcertar. Pero esas son mis áreas de interés y mantener dos blogs distintos sería un esfuerzo adicional.

Lo peor del blog es que es un veneno. Todos los días podría hacer una o varia entradas, pero me tengo que limitar para dedicarme a mi actual dedicación profesional, el trabajo académico. Así que disculpad si dejo pasar muchos asuntos que encajarían en los contenidos del blog.

El diseño es manifiestamente mejorable, pero, lo siento, no tengo tiempo ni grandes aptitudes para mejorarlo.

Gracias a todos por vuestro seguimiento. Espero vuestra participación, porque el blog es tan vuestro como mío.

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Más sobre Georgia: táctica, estrategia y propaganda


Recojo aquí algunos análisis sobre las causas y consecuencias del conflicto en Georgia.

Carlos Taibo coquetea con las teorías conspiratorias. Su tesis es que, igual que Sadam Hussein, Shakkasvili fue empujado por la CIA a su fracasada aventura para forzar la tensión con Rusia, lo que distraería de los fracasos de la Administración Bush y perjudicaría a Obama, con una imagen menos adecuada para los tiempos duros. Tiene razón Taibo que la acción georgiana no podría haberse realizado sin el consentimiento, al menos tácito, de Estados Unidos.

Open Democracy dedica una decena de análisis al conflicto. El especialista búlgaro Ivan Krastev habla de la trampa de la gran potencia. Su tesis es que la victoria táctica de Rusia es, en realidad, una fracaso estratégico. Con su intervención, Rusia ha hecho manifiesta la teoría estratégica de Putin, que no es otra que la de la Rusia zarista del s. XIX. Rusia ha mostrado su poder, pero ese poder no hace más que repeler a sus vecinos. Rusia ha perdido atractivo o “soft power” y se arriesga a un aislamiento internacional. Krastev también insiste en que la CIA informó al presidente georgiano de que los rusos no atacarían Georgia (¿chapuza o conspiración?). La verdad es que todo el argumento del análisis puede resumirse en la cita final de George Kennan (el teórico de la guerra fría): “Rusia no puede tener en su fronteras más que vasallos o enemigos”. El rápido acuerdo de Estados Unidos con Polonia para la instalación del sistema antimisiles y la reacción de la OTAN que sigue apostando por el ingreso de Georgia avalarían, por el momento, esa tesis de fracaso estratégico.

Otra visión, también en Open Democracy, es la del experto en lengua adjasia, George Hewitt, quien sostiene que el conflicto sólo se podrá resolver contando con osetios y adjasios. Hewitt defiende la identidad propia de ambos territorios y su forzada integración a Georgia, primero por el régimen menchevique de los años 20, y luego por Stalin. Interesante la observación de que la mayoría de los refugiados georgianos son tratados con descuido por las autoridades por ser de la provincia de Mingrelia.

The Economist coincide en la tesis de que, a la larga, a la operación será un fracaso estratégico para Rusia.

Y, por último, el resumen que la Columbia Journalism Review realiza de los blogs de los periodistas rusos que han acudido a Osetia del Sur. Sus relatos, vídeos y fotografías testimonian el alto grado destrucción de la capital de Osetia del Sur. Human Rights Watch redujo el número de muertos denunciados por los rusos de miles a centenarares, pero, en cualquier caso, este fue alto y la destrucción importante. Y todo ello, 16 horas antes de la intervención rusa. Los blogs de los periodistas rusos, sin desprenderse de una visión nacional, han sido una voz valiosa para neutralizar la propaganda de unos y otros.

¿En quién confiamos? ¿En los medios o en los gobiernos?


¿En quién confiamos? Pues depende, en los medios, si vivimos en un país emergente, en los gobiernos, si vivimos en un país de democracia desarrollada. Este es al menos el titular más impactante de otra de esas encuestas globales que Reuters y BBC vienen encargando a GlobeScan.

En este caso, el objetivo era conocer el grado de confianza en los medios (puede descargarse la encuesta completa en pdf, resumen en BBC) en 10 países con muy distinto grado de desarrollo político y económico: democracias capitalistas altamente desarrolladas (Estados Unidos, Alemania y Reino Unido), países emergentes con democracias asentadas (Corea del Sur, Brasil e India) o todavía débiles (Indonesia), un gigante potenciales con democracia inestable (Nigeria), una democracia formal que se desliza hacia la autocracia (Rusia) y una autocracia subdesarrollada (Egipto).

Con poco más de 10.000 encuestas, no puede sostenerse que los resultados sean tendencias globales. Pero lo interesante es comparar resultados entre unos y otros países y en este caso las diferencias sí que son llamativas. En Reino Unido, Alemania y Estado Unidos ¡se confía más en los gobiernos que en los medios! En el resto, más en los medios que en los gobiernos.

¿El mundo al revés? Los resultados en esas tres democracias sugieren que los medios han dejado de ejercer su papel de “perro guardián” o que los ciudadanos perciben que han dejado de cumplirlo, volcados en convertir la información en espectáculo y doblegados por el servilismo político. Esa es una lectura. Otra, que los ciudadanos confían en sus sistemas políticos y en tiempos de crisis se cierra filas con gobiernos representativos.

En los otros países, puede que los gobiernos se perciban como menos representativos y a los medios como su mejor controlador. Pero tampoco pueden hacerse lecturas lineales, porque las diferencias entre países son importantes. ¿Cómo confiar en los medios egipcios si el gobierno los controla? Pues porque los periodistas egipcios, como hicieron en su momento los españoles, son maestros de escribir entre líneas.

Hay mucho más en esta encuesta. Los medios tradicionales siguen siendo los líderes en credibilidad, empezando por la televisión nacional. Los menos creíbles son los blogs (Reuters titula que están todavía lejos de la madurez). Dos tercios de los encuestados quieren estar informados regularmente, pero los medios digitales están a la cola de las preferencias, incluso entre los jóvenes (un 19%), aunque este grupo es mucho más proclive.

En fin, una lección de humildad para “digitales” y “tradicionales”

Los medios tradicionales siguen siendo la gran fábrica de una información homogénea


¿Estábamos equivocados sobre el impacto de la tecnología en la democratización de los medios? Así títula cnet.news.com su resumen sobre el V Informe sobre el estado de los medios en Estados Unidos, del Proyecto por la Excelencia en Periodismo (puede descargarse por capítulos o su resumen ejecutivo en pdf). Basta revisar el tema en Google.news para darnos cuenta que la mayor parte de titulares y comentarios se sorprenden de la que la utopía de la democratización de los medios no acaba de confirmarse, o, por lo menos, no se confirma por el informe más completo y fiable sobre el país que marca tendencia en los medios tradicionales y en la evolución del ciberespacio.

Veamos cuáles son las tendencias que apunta este informe 2008:

Las noticias están dejando de ser un producto para convertirse en un servicio. El consumo de información es continuo y las noticias tienen también que ser actualizadas continuamente. La agenda setting y el story telling siguen siendo importantes, pero el periodista tiene que suministrar ahora nuevos servicios: cómo clasificar, valorar, usar y reaccionar ante las noticias.

Ni los medios tradicionales ni los sitios informativos en la web son ya simples puntos de destino, sino pasarelas a otros lugares y, sobre todo, a nuevos servicios. Ningún sitio informativo en la red puede limitarse a sus propios contenidos. Hasta la mitad de cada página debiera de dirigir a otras páginas en el propio sitio o en el ciberespacio.

Los contenidos producidos por los usuarios se estrechan. La importancia de este material se reduce incluso en los lugares propios del “periodismo ciudadano”. Este cambio de tendencia, con respecto al informe 2007, es lo que ha llevado a pinchar la burbuja del optimismo tecnológico en la democratización de los medios.

El tráfico informativo se concentra en 10 grandes sitios.

El periodismo ciudadano se alimenta del tradicional. La mitad de los contenidos de los blogs son noticias o comentarios de noticias difundidas previamente por los medios tradicionales. Los blogger son bastante remisos a permitir verdaderos debates en sus sitios.

Cambio en la cultura de las redacciones. Se revaloriza como fábrica de información. Los periodistas han cambiado su percepción sobre los “nuevos medios”. Ahora ya no desconfían tanto ni ponen en cuestión su credibilidad e incluso consideran que están haciendo mejor periodismo que el tradicional y están dispuestos a utilizar las nuevas herramientas para mejor conectar con el público.

Creciente homogeneización informativa. Dos únicos asuntos informativos -la guerra de Irak y la campaña de las primarias- han monopolizado nada menos que la cuarta parte de la atención informativa. El mundo sigue ausente de la información en Estados Unidos. Aparte de la información sobre Irak, Pakistán e Irán, sólo un 6% de las noticias se refieren a países extranjeros.

Desvinculación entre noticias y publicidad. Es, según el informe, la mayor amenaza para la industria de la información. El problema no es la pérdida de público o su fragmentación; la cuestión es encontrar un nuevo modelo de negocio, una vez que se ha demostrado que el usuario no está dispuesto a pagar por cada pieza informativa y los publicitarios no están migrando a la red tan rápidamente como los usuarios.

Menos humos, blogosfera


La mayoría de los norteamericanos no leen los blogs políticos. Así titula Reuters la información en la que da cuenta de una encuesta realizada por Harris sobre 2.302 adultos. Sólo un 22% lee regularmente (al menos varias veces por mes) blogs políticos, frente a un 56% de los encuestados que no lo hace nunca. Otro 23% sólo varias veces al año. Sorprendetemente, los resultados en los jóvenes son peor que entre los mayores. Sólo los leen un 19% entre 19 y 31 años, mientras que el porcentaje sube hasta el 26% en los mayores de 63. Y eso en el país con una blogosfera más potente.

En un análisis a vuela pluma, los datos parecen indicar que la influencia política de la blogosfera está limitada a un segmento de la población, siendo el interés político mayor a mayor edad. O visto de otra manera, los medios tradicionales siguen ejerciendo una influencia política predominante. Desde mi punto de vista, los blogs son más importante por su repercusión en los medios tradicionales que por su impacto directo en los internautas. En Estados Unidos, lo mismo que en España, los blogs políticos están muy polarizados y son utilizados para lanzar campañas políticas. Los blogs conservadores y ultraconservadores están muy bien organizados y suponen una red muy potente. Piénsese, por ejemplo, en el papel jugado por estos blogs en la dimisión precipitada de Dan Rather, después de caer en la trampa de unos documentos falsos sobre el historial militar de George W. Bush, o en la campaña contra el candidato Kerry de sus supuestos camaradas de armas en las lanchas rápidas durante la guerra de Vietnam.

Otro dato que invita a relativizar el seguimiento de los cibermedios son los de audiencia de los debates cara a cara entre Zapatero y Rojoy. Según los datos elaborados por la empresa Lixesa para la Academia de la Televisión (El País 7-3-08) durante el primer debate, el 25 de febrero, la señal suministrada por la Academia recibió 398.548 peticiones de vídeo, realizadas por 144.666 usuarios únicos… Todo un acontecimiento en la red, pero que palidece frente a los 13.043.000 espectadores que lo siguieron por la televisión tradicional. En el segundo cara, la televisión perdió un millón de espectadores, saturados, seguramente, de un debate estéril. Pero los internautas se cansaron todavía mucho más: sólo se registraron 217.107 peticiones de vídeo y 87.034 usuarios únicos. Y es que el debate era un acontecimiento mediático, no un ciberacontecimiento y el público apostó por verlo en el medio tradicional. La tele gana al cibervídeo.Vaya, que se ve más cómodamente desde el sillón que tecleando en el ordenador. Y todavía hay quien dice que la televisión ha muerto.

En cambio, el triunfo de Rodolfo Chikilikatre para Eurovisión sí que es un ciberacontecimiento . Según RTVE, 2.024.460 internautas votaron en MySpace para elegir al candidato español al festival. Chikilikuatre se llevó 109.905 votos ¡más que usuarios únicos del segundo cara a cara! El ciberacontecimiento es un buen vector del movimiento friki y sirve bien a la movilización social. El acontecimiento mediático crea una ilusión de participación.

Así que, menos humos blogosfera… Pero ¡ay! de quién desprecie su influencia.

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