Luces y sombras de la Globalización


Montañas de ropa usada en el desierto de Atacama (Chile). (Reddit/ed8907) Tomada de El Confidencial

En mi anterior entrada sobre el fin de la Globalización puede que diera una visión muy positiva de la globalización, que quiero matizar aquí. La globalización es un asunto muy complejo (desde un punto de vista económico, político y social) que ha modelado el mundo del final del siglo XX y de las primeras décadas del XXI de modo que no puede agotarse en una simple entrada de un blog, pero vale la pena hacer una aproximación, ahora que su continuidad se encuentra seriamente cuestionada.

Esta no es una publicación académica y no usa sistemáticamente fuentes. Parto de la idea de que para la derecha la globalización ha sido el gran motor del progreso, mientras que la izquierda la ha considerado siempre como un instrumento de dominación capitalista. En esta entrada, partiendo de la hipótesis de que la guerra comercial puede ser el principio del fin de la globalización, intentaré trazar las luces y sombras de un fenómeno.

El fin de la globalización

La guerra comercial de Trump puede ser un hecho decisivo; aunque él o un sucesor diera marcha atrás en la guerra arancelaria, sería difícil restaurar los lazos comerciales y más difícil recuperar la confianza en el comercio y suponer que el intercambio puede garantizarnos los bienes esenciales que una sociedad necesita para subsistir La guerra comercial no es sino un acto, muy importante de una tendencia, que va más allá de lo económico y que Daniel Inneraty llama desincronización:

«Ha terminado la era de los grandes avances sincronizados, cuando se suponía que tecnología, integración, comercio, paz, economía, democracia, igualdad discurrían al mismo tiempo, tirando uno de otro y en un cierto equilibrio. La actual guerra de los aranceles pone de manifiesto que no siempre el “comercio dulce” del que hablaba Montesquieu genera convivencia entre quienes lo practican, sino que es posible hacer la guerra con el comercio.»

Consecuencias para los países y las gentes del Sur

Como ya dije en la anterior entrada, muchas gentes de Sur han salido de la extrema pobreza, pero a menudo mediante una explotación inhumana. Un ejemplo puede ser Bangladesh, uno de los países más pobres del mundo, convertido en la fábrica textil low cost para los países ricos del Norte, donde se produce en condicione inhumanas y sin el menor respeto para la vida de los trabajadores. En 2013 en Dhaka, la fabrica Rana, que producía para las grandes marcas del Norte se derrumbó y murieron 1.100 .trabajadores.

Los trabajadores de Foxconn, la compañía china, ensambladora de los Iphone son obligados a dormir en la fábrica para incorporarse al trabajo cuando las necesidades de la producción lo requieran y no se les permitía abandonar el recinto durante la Covid.

Esta ropa es consumida de manera compulsiva en el Norte y después reexportada al Sur. El desierto de Atacama en Chile se ha convertido en el mayor vertedero de ropa del mundo. La ropa tirada a los contenedores no se recicla y se reexporta a África o Asia, con trayectos de miles de kilómetros.

La basura se exportaba en grandes cantidades a China hasta que Pekín ha prohibido este tráfico. Los grandes vertederos en el Sur, fruto de las exportaciones del Norte son el modo de vida de miles de personas que intentan reciclar elementos valiosos, como los electrónicos, especialmente tóxicos, tarea para que los niños con sus pequeñas manos son especialmente hábiles. La basura del Norte termina por convertirse en subsistencia imprescindible para la gente del Sur (Aquí un informe del Banco Mundial sobre estos basureros).

Con todos estos abusos, la globalización y su dimensión amable, el turismo, ha generado en el Sur una positiva dinámica económica y ha reducido la pobreza extrema. No sabemos como sería la dinámica en un mundo comunista (la experiencia de Comecon en el bloque comunista fue negativa para los países perféricos) pero en este mundo capitalista la globalización ha sido positiva, con todos los peros que se quiera para las gentes del Sur.

La hegemonía pasada de EEUU y la futura de China

EEU ha sido el mayor beneficiario de la globalización, que le ha permitido disfrutar de todo tipo de productos a precios muy bajos.

Como consecuencia del sistema de Brenton Woods y la retirada de Nixon del patrón oro, el dólar se convirtió en la moneda de reserva mundial, lo que ha permitido a los estadounidenses un consumo desaforado de productos llegados de Oriente, bajar los impuestos (sobre todo a los más ricos) y financiar sus múltiples e interminables guerras generando un déficit que en cualquier otro país hubiera determinado la intervención del FMI. Pero la globalización ha traído también una deslocalización industrial (y descontento), salvo en armamento, en lo que los estadounidenses siguen siendo líderes.

El Norte confío la producción industrial en China, primero de productos con muy poco valor añadido («todo a cien») y luego mediante copia y últimamente China ha desarrollado una tecnología propia muy avanzada, superando a estadounidenses y europeos. Pronto estadounidenses y europeos pueden estar fabricando productos con tecnología china con mano de obra más barata que la de china (Thomas Friedman).

Por de pronto los desmesurados aranceles de Washington a China está suponiendo que algunas marcas tecnológicas se planteen llevar su producción a India o Vietnam. Así que además de una improbable reindustrialización de EEUU, Trump quiere debilitar a China.

La globalización está convirtiendo a China en el nuevo hegemon, por el momento «blando» Su enorme superávit puede emplearse en rearme, investigación e inversiones en el exterior para crear y sostener infraestructuras propias de comercio del Sur a China (nueva Ruta de la Seda). El punto débil de China (una autocracia formalmente comunista, pero realmente capitalista, sin estado del bienestar) es emplear ese superávit en atender a los déficits sociales y los riesgos sistémicos de sus finanzas.

Consecuencias para los países y gentes del Norte

La globalización ha permitido que lleguen a estos países productos baratos, lo que ha favorecido un consumo desmesurado. Recordemos la crítica a este consumo por parte de Naomi Klein en el clásico «No Logo».

La llegada de productos manufacturados destruye industrias locales y con ellas puestos de trabajo. La clase trabajadora sufre un shock; no solo desaparecen puestos de trabajo, los que perviven están peor pagados y son más precarios y los sindicatos desaparecen. Zonas anteriormente industrializadas se convierten en desiertos y crece el descontento y trabajadores anteriormente de izquierdas echan la culpa de su empobrecimiento a lo inmigrantes y pasan a votar a la ultraderecha.

No solo llegan productos industriales; el transporte por barco permite la llegada de productos hortofrutícolas fuera de temporada desde la otra punta del globo. Enorme despilfarro ecológico que nos acostumbra a consumir como si no existieran las estaciones y arruina a los agricultores, otro sector explosivamente descontento. Los acuerdos comerciales pueden ser un mecanismo de prosperidad compartida, siempre que los productos importados cumplan requisitos ecológicos (no abuso de medicamentos, sin insecticidas ni fertilizantes químicos) y laborales (no trabajo esclavo).

La globalización da la puntilla a los Gloriosos Treinta, ya heridos por el neoliberalismo de Reagan y Thatcher.

El fin de la globalización nos va obligar a replantearnos nuestros hábitos de consumo.

El proteccionismo no es ni justo ni eficiente

El proteccionismo es menos eficiente; el país se aísla y la falta de competencia le encapsula Un gran ejemplo es el de DeepSearch. Por razones estratégicas, Washington impidió que China importara los procesadores Nvidia más potentes. Los chinos usaron procesadores más antiguos y menos potentes y afinando el software han logrado superar a ChatGtpt, con menor coste, menor consumo de energía, producido por una compañía pequeña, con código abierto, trabaja online o instalado en el ordenador (Aquí lo explica Newtral).

El proteccionismo (aquí más político que económico) ha propiciado que una empresa china haya batido a los grandes gigantes de EEUU. La presentación de DeepSearch supuso la caída a plomo de la cotización de Nvidia, la mayor nunca registrada en la bolsa de EEUU.

Trump está cometiendo un gran error estratégico al dar la espalda a la renovables y seguir apostando por el petróleo, de modo que al llenar el tanque el tique pueda ser algunos céntimos más barato y propiciar la victoria de sus candidatos en las elecciones de medio mandato. Pero las energías fósiles no solo calientan la atmósfera; a medio plazo el precio de las energías renovables será muy inferior al del petróleo y el gas; de modo que el país que de la espalda a las renovables verá seriamente mermada su competitividad, aunque habrá que hacer inversiones en la red eléctrica y explorar soluciones de energía distribuida. (en cuanto a las nucleares, sus defensores, normalmente contrarios a la deuda para financiar servicios públicos olvidan que la peor deuda que se puede dejar a las futuras generaciones es el tratamiento de los residuos nucleares).

El libre comercio tiene que ser justo. El mayor sistema de libre comercio del mundo es la UE, que ha creado un sistema de prosperidad compartida entre países que habían guerreado por siglos, Pero este sistema tiene distintos sistemas de compensación (fondos estructurales y de compensación, de los que tanto se ha beneficiado España). La UE no es solo un gran mercado y una potencia normativa capaz de luchar por el multilerateralismo, que Trump quiere destruir.

Cualquier sistema de libre comercio -para ser justo- tiene que incluir exigencias comunes y compensaciones para las partes más débiles. Estas son las críticas al acuerdo comercial de la UE con MERCOSUR (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay) que constituye un área de libre comercio de 77 millones de habitantes (Aquí resumen del Acuerdo por parte del Ministerio de Economía). Previsiblemente la UE exportará productos industriales y recibirá productos agrícolas, sin suficientes garantías ecológicas y con daño para los agricultores europeos. Las críticas, sobre todo de organizaciones ecologistas y agricultores, califican este tratado como un acuerdo neocolonial. La UE no lo ha ratificado porque no se ha logrado en el Consejo la mayoría cualificada necesaria, sobre todo por la oposición de Francia, donde los agricultores tienen un enorme peso político.

Para que un acuerdo comercial sea justo tiene que ajustarse a los Objetivos del Milenio, sobre todo al primero «erradicar la pobreza» y el 7 «Asegurar la sostenibilidad medioambiental».

El apagón y la fragilidad


El apagón colapsa a M30 madrileña. un ejemplo de que el coche no puede seguir siendo el medio de transporte preferente,
 Alberto Aguado / EFE

Hace menos de una semana, al recibir el premio Cervantes, Álvaro Pombo nos recodaba que éramos frágiles y que habíamos olvidado que lo éramos para convertirnos en inlfluencers y mercachifles

Palabras proféticas. El apagón ha puesto de manifiesto nuestra fragilidad. Ya lo sabíamos, pero nos faltaba la experiencia de sufrirlo en nuestras carnes. La pandemia fue una prueba letal, pero progresiva. La Dana también fue letal e inmediata. El apagón ha sido instantáneo, pero apenas letal…

Lo que ha puesto de manifiesto es que los protocolos no funcionan y que el sistema no es tan robusto y tan seguro como nos dicen. Por ahora no hay una causa reconocida, aunque cada cual arrima el ascua a su sardina. Los enemigos de las renovables defienden las nucleares como solución. Ahora todo los opinadores, que antes eran especialistas en Ucrania, ahora son expertos en sistemas eléctricos. La oposición encuentra un nuevo punto de ataque al gobierno. El ruido no cesa.

Volver a los transistores ha sido una gran lección: un ecosistema informativo equilibrado requiere de la radio, el medio más ágil y ubicuo. Los tecnólogos deben reconocer humildemente que nos han vendido mucho humo. Felicidades a RNE, un gran ejemplo de servicio público.

Hay quien dice que la caída ha sido planificada para convencernos de que son necesarias inversiones en seguridad. Lo del kit de seguridad parecía pensado para meternos miedo y además no encaja con la imprevisión española. Ahora a lo mejor muchos dejan en casa un transistor y una linterna y repuesto de pilas.

Hace años que las películas y series de éxito garantizado tienen tema apocalíptico. El «caótico» pueblo español ha dado un ejemplo de serenidad y civismo. Donde se ha podido se han compartido coches y recursos. Como otras veces las distintas administraciones se han lanzado la pelota ignorando algunos casos de fácil solución, como atender a los pasajeros bloqueados en Atocha, que al final fueron trasladados al Palacio de los Deportes, pero que pasaron mucho tiempo sin recibir atención.

Para mi, la principal lección es que nuestro sistema de vivienda y movilidad es insostenible. Ciudades dormitorios a kilómetros del trabajo en el centro de la ciudad y el coche como sistema preferido de transporte. Lo importante sería reforzar los medios de transporte públicos y que, al menos en las ciudades fueran redundantes.

Y que la red eléctrica-ya sé que es casi imposible en un apagón nacional- tuviera recursos para rearmar la red rápidamente.

Por último, que cualquier protocolo diera prioridad al recate y tratamiento a enfermos y dependientes.

Post Scriptum 2 de mayo de 2025

Lo que es realmente insostenible es un modelo de consumo ilimitado por mucho que se sustituyan energía fósiles por renovables.

Esta entrada no va de las causas del apagón. Pero muchos analistas indican una mala planificación al casar oferta y demanda y son muchos los que abogan por la nacionalización de las eléctricas. Incluyo aquí el comentario que me hace llegar un amigo:

«Ya lo dijo Rato: es el mercado amigo. En pocos años el PSOE y el PP perdieron la posición de control en tres grandes áreas, banca, telecomunicaciones y electricidad, reforzando su posición oligopolista. En éste último, se creó un nuevo sistema de mercado, el no va más de la ortodoxia: la entrada al marginal. En este caso parece que los que tenían que equilibrar el sistema, la hidráulica no lo hizo. Estaban autorizados para estar desenganchados? Estaban enganchados y no lo hicieron? En cualquier caso, si hubieran entrado hubieran entrado a pérdidas. Y, lo mismo para las nucleares. Si es cierta la hipótesis ya lo veremos.»

Balance apresurado del pontificado de Francisco


30 de octubre 2024. (Foto Massimo Valicchia/NurPhoto Getty Images)

El pontificado de Francisco merece un análisis detallado. No deja de ser casualidad que su muerte haya coincidido con la visita del vicepresidente de EEUU J. D. Vance al Vaticano, que representa un catolicismo conservador radicalmente opuesto al de Francisco.

Después de varios papados, conservadores en lo doctrinal y en lo social; Bergoglio, argentino, jesuita y con la experiencia próxima de la dictadura ha orientado su pontificado a abogar por los inmigrantes y buscar respuestas al gran problema de nuestro tiempo, el calentamiento y la destrucción de la tierra común. En lo doctrinal ha seguido siendo conservador, con pequeñas aperturas, como no negar la comunión a los divorciados y una cierta tolerancia hacia los homosexuales y una tímida incorporación de la mujeres a puestos de responsabilidades, pero nada de sacerdocio femenino, ni de sacerdotes casados. Ha luchado contra la pederastia en la Iglesia, pero ha dejado mucho por limpiar, en una tarea ingente

Ahora a ver si su sucesor sigue su línea o vuelve a la línea retrógrada de los «juanpablos».

Por fin debates electorales garantizados


Debate a 5 el 4 de noviembre de 2019, emitido por 12 cadenas y seguido por casi 9 millones de espectadores

El mundo ha cambiado mucho desde 1959, cuando Kennedy derrotó a en un debate a un sudoroso Nixon, que luego perdió la presidencia. Hoy la televisión no es la que era.Partidos y audiencias está fragmentados y la redes sociales dan la victoria, sobre todo, entre los jóvenes. Pero los debates electorales siguen siendo un instrumento de comunicación política de primer orden. Por poner un ejemplo, en las generales de 2019, un debate a 5, sin el morbo de los retos «cara a cara» fue seguido por casi nueve millones de espectadores a través de 12 cadenas.

El gobierno ha anunciado (nota de prensa) una modificación de la Ley Orgánica de Régimen Electoral para que, al menos, en los medios públicos se celebren debates electorales, a los que «estarán obligados a concurrir las fuerzas políticas que compiten en esos comicios salvo causa justificada que sea aceptada por la Junta Electoral competente». Participarán todos los candidatos que hayan obtenido representación en unos comicios anteriores semejantes.

Positivo parece que se abra la puerta a la «participación a grupos políticos representativos» porque esa es la única forma de que lel panorama no quede congelado en un determinado momento. El derecho a la información de la ciudadanía no puede quedar en manos de la conveniencias y negociaciones entre los partidos.

Está por determinar si estos debates se realizarán entre los cabeza de lista a la circunscripción más significativa (los que los partidos marquen como candidatos a presidir los respectivos ejecutivos), lo que asegura el interés, aunque no siempre que el debate sea esclarecedor; en los «cara a cara» se tiende a caer en el «y tú más» .Lo importante es un tratamiento equitativo a las distintas opciones; o si habrá debates con múltiples participantes designados por los partidos.

Quedan incógnitas ¿qué pasará en las comunidades en las que no haya televisión pública?

Las encuestas son un elemento más de campaña, que frente a lo que se piensa, tienen un efecto bastante neutro. Si se exagera las posibilidades de una candidatura, por un lado, moviliza a sus partidarios; por otro, algunos partidarios se quedan en casa, dando por segura la victoria. Como elemento de campaña y buscando la igualdad de posibilidades, es muy positivo que sea obligatorio la publicación de microdatos, que puedan ser interpretados por los investigadores.

Este es un tema en el que llevo trabajando desde 1978. Aquí dejo la fuente:

1978: «Aproximación al régimen jurídico de la propaganda electoral». Persona y Derecho: Revista de fundamentación de las Instituciones Jurídicas y de Derechos Humanos, ISSN 0211-4526, Nº. 5, 1978, pags. 227-308.

Volveré sobre el tema cuando se conozca el contenido del proyecto de Ley.

C

Evolución ideológica de Vargas Llosa


Vargas Llosa haciendo campaña a la presidencia del Perú en 1990 por el Frente Democrático. Imagen de Reuters.

Ha muerto a los 89 años Mario Vargas Llosa, Premio Nobel y gigante de la literatura universal.

En esta breve entrada pretendo recordar y glosar su evolución ideológica del comunismo al neoliberalismo.

Fue un joven, como tantos en los años 50, orientado al comunismo y fascinado por la revolución cubana. Esta orientación izquierdista se manifiesta en sus primeras novelas, «La ciudad y los perros» y «Conversación en la Catedral». Dos obras de juventud, verdaderas novelas maestras, que podrían clasificarse como obras de izquierdas; pero en las que ya se manifiesta otra constante de su obra y vida pública: el rechazo al caudillismo y populismo latinoamericano.

Además de experimentos literarios, con carga biográfica, como «la tía Julia y el escribidor» u obras más ligeras como «Pantaleón y las visitadoras», otra de las grandes obras con carga ideológica del primer Vargas Llosa es la monumental «La guerra del fin del mundo». Mediante múltiples puntos de vista narrativos de los numerosos personajes, el autor muestra tanto empatía con los desheredados de la tierra más pobre de Brasil, el nordeste, al tiempo que pone en evidencia a la república oligárquica que sustituyó al imperio de Pedro II; subyace también el rechazo a la orientación pseudo religiosa y fanática que de una rebelión que lleva al autosacrificio de toda una comunidad. El rechazo del fanatismo será una constante en su obra.

A finales de los 70 se produce un giro copernicano ideológico al romper con la revolución cubana, a consecuencia del caso Padilla. El gobierno de Castro exige a los intelectuales un alineamiento más estricto con las tesis de Partido Comunista y quien realiza la más mínima crítica es depurado y expulsado del sistema cultural. El caso más grave es el de Herberto Padilla, detenido en marzo de 1971 y obligado a hacer una autoconfesión, en la que se acusaba de contrarrevolucionario y también a otros escritores, incluida su propia esposa. El escándalo separa a la mayor parte de los intelectuales, europeos y latinoamericanos, de izquierdas de la revolución cubana. En el caso de Vargas Llosa se produce un radical giro a la derecha.

A partir de entonces se convierte en propagador de las ideas del neoliberalismo, especialmente del austriaco Friedrich Hayeck y el protagonismo absoluto del mercado para distribuir los recursos, en detrimento de la distribución equilibrada de la riqueza y en perjuicio de la producción de bienes públicos. Para Hayeck el Estado es el enemigo de la libertad por eso -y con él sus discípulos doctrinales y políticos- propone reducirlo a su mínima expresión. Hayeck declaró en una entrevista a El Mercurio de Santiago de Chile durante la dictadura de Pinochet:  «Personalmente prefiero una dictadura liberal a un gobierno democrático carente de liberalismo».

En 1990, el novelista pasa de las ideas a la liza política y se presenta como candidato a la presidencia de su país, Perú. Comanda un conglomerado de partidos y fuerzas políticas reunidas en el Frente Democrático, con un programa liberal. Su contendiente es Alberto Fujimori, un ingeniero de origen japonés, que se presenta con un programa populista.

El «chino» convence a las clases populares que es uno de ellos y derrota al elitista y «blanquito» Vargas Llosa. El autor contará esta experiencia en la segunda parte de su autografía «El pez en el agua» (2020). Ya en 1990 Fujimori dio un golpe institucional , que trajo una dictadura de una década, con una política neoliberal y corrupción generalizada y graves violaciones de los derechos humanos, en una guerra entre el terrorismo de Sendero Luminoso (maoistas) y el terrorismo de Estado, que recuerda a lo narrado en la «Guerra del fin del mundo». El novelista se posiciona contra ambos.

Vargas Llosa fue siempre opositor a la dictadura chilena, pero también férreo opositor a los gobiernos izquierdistas de América Latina. sin perjuicio de que hubieran sido legítimamente elegidos; no solo contra Chávez y Maduro, también de políticos como Lugo o Lula. Pero también radicalmente opuesto a cualquier dictadura, también de derechas como la del sanguinario dominicano Rafael Trujillo, en la «Fiesta del Chivo»

En sus últimos años Mario Vargas Llosa ha sido uno de esos neoliberales que ante cualquier problema proponía siempre la misma solución «más iniciativa privada y menos Estado». Indignándome este posicionamiento político y su manipulación por la derecha más recalcitrante, siempre le he admirado y disfrutado de su obra literaria. Pero su orientación neoliberal no ha sido obstáculo para su compromiso con causas que ha considerado justas, como la palestina (se incrusta al final el vídeo del documental de su viaje a Palestina)o el aborto o el matrimonio homosexual.

Para finalizar diría que de los elementos del famoso trilema de Rodrik (globalización neoliberal, soberanía, democracia). Vargas Llosa ha intentado maximizar en sus obras y compromiso político soberanía nacional, democracia, pero sin sacrificar nunca la libertad.

Bye, Bye Globalización


Portacontenedores Loreto, el mayor del mundo. La globalización no hubiera sido posible sin estos grandes barcos, que en la últimas décadas ha reducido exponencialmente el coste del transporte marítimo.

Esta entrada no pretende responder a las cuestiones abiertas por la guerra arancelaria desatada por Trump. No soy economista ni adivino. Pretendo, simplemente, explicar lo que ha significado la globalización. Y razonar porque Trump puede haberla dejada herida de muerte.

Primero unas experiencias personales.

En primer viaje a Estados Unidos, en 1975, para realizar un reportaje biográfico del sociólogo Juan Linz (para el programa Nuestros Cerebros de Fuera) me llamó la atención que en el área semi urbana-semi rural en que vivía, cerca de New Haven (Universidad de Yale) proliferaban los Volvo, pero nuestro sociólogo tenía un Chrysler. Hablando de las peculiaridades de EEUU, Linz me dijo que los profesores apostaban por la seguridad de los Volvo, pero él prefería un vehículo nacional, con una tecnología fiable, probada y más asequible; el obrero norteamericano se sentía orgulloso del producto que fabricaba y los volvos y otros vehículos europeos se veían como el capricho de una élite.

Veinte años después volví a EEUU para seleccionar un sistema de gestión informática de una redacción de televisión. Mi interlocutor estadounidense tenía un Honda. Los coches japoneses -me dijo- son mejores y más baratos y gastan menos. No se había deslocalizado la industria, pero se había sustituido el producto por otro más competitivo y en el proceso se habrían perdido puestos de trabajo y el orgullo de los trabajadores, al que 20 años antes se refería Linz.

Mi primer televisor fue Phillips (b/n) y el segundo Grundig (color) ambas marcas europeas y duraron bastantes años. Cuando quise sustituir el Grundig por una pantalla plana y más grande dudaba entre un Sony y un Samsung; el vendedor me dijo, siempre mejor un japonés que un coreano. Ahora mi televisor es Samsung.

Mi última experiencia. Viajando por los países del este y centro de Europa, que iban a ingresar en la UE, era visibles por toda Europa las ruinas industriales de empresas cerradas por ineficientes.. En el bloque soviético no había competencia entre empresas o países, sino una especialización en la producción. Así, por ejemplo, en la hoy disputada Kromatorsk, en la guerra de Ucrania, se fabricaban entonces los misiles balísticos. En Polonia visité una fábrica de Roca (un proceso de deslocalización, visto desde España; una inversión desde la perspectiva polaca). Uno de los trabajadores era un antiguo minero; se ganaba menos -me dijo-pero era más seguro y confortable que el carbón.

Con estos ejemplos vemos como en la globalización los productos menos competitivos nacionales se ven sustituidos por otros más competitivos extranjeros, con pérdidas de puestos de trabajo y daños para las comunidades locales; y cómo países con una tecnología limitada (Corea) superan pronto a otros más avanzados (europeos y Japón. Y como una deslocalización dañina para el país de origen es beneficiosa para el de recepción. La globalización no hubiera sido posible sin el abaratamiento del transporte en grandes buques portacontenedores. Si sumamos los procesos de automatización y robotización tenemos masivas pérdidas de puestos de trabajo y peores condiciones de trabajo.

La producción está integrada en cadenas que abarcan a todos los países, buscando que cada componente se fabrique allí donde hay una ventaja competitiva.

La ventaja puede ser tener un gran mercado interior y una unidad normativa (UE); un gran mercado interior y una mano de obra barata (China) o una tecnología punta, generada por la inversión estatal y desarrollada por empresas muy ágiles (EEUU). El sistema de ciencia pública de EEUU que llevó al hombre a la luna y puso las bases de internet y que ahora Trump y Musk (uno de sus beneficiarios) parece dispuestos a destruir.

En una globalización humana los destinatarios últimos tendría que exigir en cada paso de la cadena el cumplimiento de requisitos medioambientales y derechos humanos. En caso contrario, la cadena se romperá por los eslabones más frágiles. Si Trump vuelve a las energías fósiles, la UE puede adquirir una nueva ventaja competitiva desarrollando energías limpias.

En cada paso se incrementa el valor; los ganadores son los que mayor valor añaden a la cadena. El problema de este sistema de largas cadenas de suministros es que es muy difícil lograr una autonomía en productos básicos, como demostró la pandemia. Antes del caos mercantil ya se hablaba de desacople para que cada país pueda adquirir una autonomía estratégica, sin descartar medidas proteccionistas, siempre en el marco de unas reglas. Será muy difícil reconstruir el sistema después de la guerra comercial desatada por Trump.

La globalización solo puede funcionar en un sistema de libre mercado, con aranceles cero 0 y acuerdos comerciales entre bloques y un órgano de arbitraje la Organización Mundial del Comercio (OMC), por cierto, bloqueada por EEUU desde el primer mandato de Trump. El proteccionismo no solo es más ineficiente desde el punto de vita económica; además el proteccionismo aumenta la posibilidad de guerra por razones comerciales. La primera guerra mundial fue un conflicto entre el Imperio Británico (librecambista) y los imperios centrales (proteccionistas). Al fracaso de las conversaciones comerciales entre EEUU y Japón siguió el ataque a Pearl Harbour.

En esta globalización, Estado Unidos ha sido el suministrador de tecnología, China la fábrica de productos baratos y la UE la potencia normativa, más preocupada por la calidad de vida que por la competitividad de sus productos. Una división del trabajo que puede cambiar pronto. Como razona T. Friedmanen el texto recogido más abajo, China está batiendo en tecnología a EEUU y Europa; de modo que los chinos pueden aportar la tecnología y estadounidenses y europeos realizar las tareas de menor mayor añadido.

En la izquierda siempre se ha presentado a la globalización como el origen de todos los males. Es cierto que ha empobrecido a las clases trabajadoras y medias del Norte, pero también ha sacado de la miseria más absoluta a millones de desheredados del Sur. El problema es que la eficiencia aportada por este sistema solo se han trasladado a las cuentas de resultados de las multinacionales y no al bienestar de los que la han hecho posible ni en el Sur ni el Norte. Para eso hay que cambiar la teoría dominante neoliberal y dar a los estados medios para luchar contra los dientitos modos de elusión fiscal y poder ofrecer los bienes públicos que no suministra la globalización.

Son muchos los elementos en un equilibrio inestable roto por Trump. Y será difícil reconstruirlo. Puede que en lugar a un sistema de libre comercio puro se construya uno de acuerdo entre bloques. Pero. reitero, no soy adivino.

ALGUNAS LECTURAS

Thomas Friedman«: el futuro de la globalización «Acabo de ver el futuro y no estaba en EEUU» New YorkTimes, 3 de abril de 2025.

Juan Torres López «Y si lo de Trump no es una simple locura personal» 4 de abril 2025.

Daniel Fuentes Castro «No es el comercio, es el capital» El Pais, 3 de abril de 2025.

Nacho Álvarez «Europa ante el abismo arancelario» El País, 8 de abril de 2025

Cooperadores necesarios del genocidio en Gaza


Niño palestino en brazos de su madre muerto en un ataque israelí a una escuela. Imagen de  Omar al-Qattaa, AFP. tomada de la web de France 24.

No tengo duda de que Israel está cometiendo un delito de genocidio contra el pueblo palestino en Gaza y, en menor medida en Cisjordania.

El genocidio es un delito difícil de probar porque hay que constatar que las acciones cometidas tienen la finalidad indubitada la exterminación de un pueblo o de un grupo social. El genocidio es uno de los crímenes más graves del derecho humanitario.

Para entender la diferencia entre genocidio y crímenes de lesa humanidad recomiendo la lectura de «Calle Este-Calle Oeste» de Phillipe Sands, donde a partir de la indagación del genocidio el autor construye el nacimiento de la persecución de estos delitos y la diferencia entre ellos (Por cierto, Sands, abogado de derechos humanos acaba de publicar otra novela Calle 38, la relación entre Pinochet y los nazis acogidos en Chile y el proceso de extradición del dictador de Londres a Madrid).

Más fáciles de probar que el genocidio y también muy graves son los crímenes de guerra y de lesa humanidad. Cuando se bombardean escuelas donde se refugian mujeres y niños (que se presentan como terroristas) y se asesina premeditadamente a trabajadores humanitarios y periodistas, se somete a más de 2 millones de personas a la falta de suministros, hay una presunción muy fuerte de que se está cometiendo delitos de guerra y lesa humanidad.

Así lo entendió el Tribunal Penal Internacional (TPI) que expidió una orden de detención internacional contra Netanyahu y su ministro de Defensa. Esta orden en vinculante para todos los estados parte del Estatuto de Roma (el tratado constitutivo de Tribunal). Ni Estados Unidos ni Rusia lo son, pero sí todos los países de la UE.

Cooperador necesario de estos hechos es EEUU (tanto el de Trump como el de Biden) con su ayuda militar irrestricta y la persecución a cualquier apoyo al pueblo palestino; lo que ocurre también Alemania, Francia y Países Bajos, cooperadores secundarios de estos crímenes. Y los que favorecen la impunidad de Netanyahu, como Orban, son cómplices y destructores del sistema de protección de los derechos humanos, que tanto costó construir.

Aunque desde el extermino de los armenios después de la Primera Guerra Mundial y después de la segunda haya habido unos cuantos más, como el del hutus contra los tutsis en Ruanda; el genocidio por excelencia es el exterminio por el nazismo alemán de los judíos europeos (especialmente en Europa central y oriental), llamado con una carga religiosa buscada Shoah o sacrificio.

Em el genocidio nazi hubo unos perpetradores: los SSs y los grupos de tareas, con el objetivo de exterminar a los judíos; luego toda la sociedad alemana entera que prefería mirar para otro lado.

Y luego en tos los países ocupados, sobre todo en los del Este, donde muchos más que colaboradores, muchos fueron cooperadores necesarios. Ocurrió en Ucrania y destacadamente en Hungría. En el país magiar el movimiento fascista de la Cruz Flechada desarrolló durante los últimos meses de la guerra una caza de judíos, sobre todo en Budapest, para enviarlos directamente a Auschwitz. El adolescente Imre Kertész, luego Nobel de Literatura cuenta en «Sin Destino» su paso por los campos.

Netanyahu visitó ayer Budapest y el primer ministro húngaro Víktor Orban anunció su salida del TPI para no ejecutar la orden de detención que pesa vontra el primer ministro israelí, sin respetar los procedimientos del Estatuto de Roma, alegando ambos que la orden del tribunal tenía carácter político. Además Orban invocó uno de sus temas recurrentes: la defensa de la civilización judeo-cristiana de la barbarie exterior (se supone que la inmigración, sobre todo de musulmanes).

Hungría se liberó muy pronto del Imperio otomano, del que, no obstante quedan vestigios arquitectónicos. Religiosamente son mayoritarias las confesiones católica y luterana, con una importante minoría judía, que no tiene nada que ver con la de antes de la II Guerra Mundial. Con el precedente de la Cruz Flechada no creo que Orban este legitimado para dar lecciones a nadie, sobre todo teniendo en cuenta su deriva iliberal, que lleva camino en convertirle en eterno primer ministro.

Creo que es hora de que la UE actúe con contundencia con los que se salten los valores democráticos comunes y tal cosa es abandonar el TPI.

Derecho a la información, transparencia informativa y derecho de réplica


Imagen: liberties.eu

Reglamento Europeo de Medios

La progresiva aplicación del Reglamento Europeo de Medios

El Reglamento de Medios y Libertad de Información de la UE(UE) 2024/1083 armoniza la regulación de los medios en los 27 miembros con los objetivos de garantizar la libertad editorial de los medios, el pluralismo y sobre todo el derecho a la información de los ciudadanos. Es un texto largo y complejo (Aquí un buen análisis de Dardo Gómez, un veterano luchador por el derecho a la información).

Como Reglamento, es vinculante para todos los estados miembros, sin necesidad de transposición. En España se ha publicado en el BOE de 17 de abril de 2024. Estará plenamente vigente el próximo agosto, pero desde diciembre ya hay partes sustanciales en vigor. En todos los estados miembros, incluida España, se están realizando cambios legislativos en la línea exigida por el Reglamento para perfeccionar el derecho a la información.

Conviene delimitar la dimensión del derecho a la información respecto a conceptos como la la libertad de expresión:

Dimensiones del derecho a la información

El derecho a la información garantiza que todos reciban la información verídica (que se ajuste a la verdad o a la realidad) necesaria para ser ciudadano activo en una sociedad democrática.

La primera dimensión de este derecho es la libertad de recepción. Además, el derecho a la información agrupa una serie de libertades activas esenciales para comunicarse y construir una personalidad plena y una sociedad democrática.

Sin estas libertades no puede haber una sociedad libre. No pueden ser constreñidas salvo en caso de conflicto con otros derechos más esenciales para la dignidad humana (derecho a la vida y muy restringidamente el derecho al honor y la intimidad), siempre en un juicio en el que se ponderen los derechos en conflicto; nunca con carácter previo a su ejercicio (censura).

Estas son la libertades agrupadas en el derecho a la información:

  • Libertad de de expresión y opinión. Es la libertad matriz de todas estas libertades comunicativas. Todas las ideas y opiniones (ideas basadas en la interpretación de hechos, por eso no puede haber libertad de opinión sin libertad de difundir información) se manifiestan libremente -en lo que el liberalismo clásico llama libre mercado de las ideas– para que cada uno pueda asumir las ideas que quiera y formar libremente su propia opinión es necesario un pluralismo externo, es decir una diversidad de medios realmente plurales. Para la realización del pluralismo externo además de transparencia (saber quien comunica) es necesario intervenir el mercado para impedir que la concentración económica no reduzca el número de medios y, en consecuencia, el pluralismo informativo. Como establecer que opciones ideológicas deben ser preservadas podría ser conflictivo, casi siempre se opta por normas que limitan la concentración prohibiendo la superación del control de determinados porcentajes sobre la propiedad, las audiencias o las fuentes financieras, (en este caso normalmente sobre el total de los ingresos publicitarios del sector). Transparencia y medidas anticoncentración son reguladas por el Reglamento Europeo.
  • Libertad de información. Libertad de difusión de hechos. Lleva como presupuesto previo, la libertad de investigación, con un corolario como el secreto profesional, que protege las fuentes del informador, salvaguardado por preceptos constitucionales (en el caso de España, pero sin desarrollo normativo) legal o jurisprudencial.
  • Libertad de recepción. Libre recepción, sin cortapisas y del conjunto más amplio posible de informaciones verídicas; imprescindibles para una ciudadanía informada. Los servicios multimedia públicos (PSM) ejercen en Europa (es un dato distintivo de la UE) una función esencial en la realización de este derecho a recibir información amplia y de calidad; por eso el Reglamento los dedica una importante atención, a la que ya me he referido en este blog.

Transparencia y medidas anticoncentración

El Gobierno ha aprobado el anteproyecto de ley de gobernanza democrática en servicios digitales, que pretende la trasparencia de los medios de comunicación y de los servicios digitales que sean vehículo de información pública.

El anteproyecto ha sido considerado por la oposición y sus medios afines como un intento de Pedro Sánchez de acallar a los medios críticos y a los que el presidente del gobierno viene llamando pseudomedios. Estas determinaciones no son ninguna ocurrencia del gobierno, sino exigencias del Reglamento Europeo.

En la nota del Consejo de Ministros se anticipan estos contenidos del proyecto:

  • La CNMC aumentará sus competencias de supervisión de los servicios digitales. Les exigirá transparencia en el algoritmo y canales de denuncia de contenidos ilícitos y protegerá a los consumidores cuando realicen contratos online.
  • Se modificará la Ley General de Comunicación Audiovisual: los medios de comunicación audiovisuales deberán inscribirse en un registro público, donde constará sus titulares, sedes y estructura accionarial y sus fuentes de publicidad institucional. Los registros tendrán que estar actualizados, serán públicos y su acceso será gratuito.
  • Se establecerán nuevas normas anticoncentración sobre ingresos y audiencias, cuyos porcentajes se establecerán reglamentariamente. Es preocupante que una medida de tal trascendencia se deje al desarrollo reglamentario (esto es, a la direccionalidad gubernamental)
  • La infracciones en los servicios digitales se sancionarán con multas entre 300.000 euros y un 6% del volumen del negocio anual.

Ya veremos el desarrollo de ese proyecto de gobernanza, pero de entrada parece promover el pluralismo externo con más transparencia y nuevas normas anticoncentración. Parece un acierto que se aplique tanto a los medios informativos tradicionales, como a la información transmitidas por servicios digitales. Personalmente tengo dudas de que la CNMC (centrada en el derecho de la concurrencia) sea el regulador más adecuado.

Derechos de réplica y rectificación

Hay que distinguir entre rectificación y réplica. Ambas son formas de que el receptor active su respuesta (feedback) al discurso unidireccional de los medios.

El derecho de rectificación es un mecanismo para ajustar una información difundida a la verdad o lograr una mayor exactitud. En el esquema del derecho a la información, expuesto más arriba, el derecho de rectificación está al servicio del derecho a recibir información.

El derecho de réplica tiene por objeto reparar el daño causado a alguno de los derechos personalísimos que pudieran haber sido lesionados por alguna información.

La Ley Orgánica 2/84 regula el llamado derecho de rectificación, aunque en realidad se trata del derecho de réplica porque los legitimados para ejercerlo son los que hayan sido aludidos y consideren que se les alude en una información inexacta, que puede perjudicarles (art. 1.1).

Este derecho, que no está previsto expresamente en la Constitución, tiene según el Tribunal de Garantías una doble finalidad: proteger el derecho al honor y el derecho a recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. Esto es, realiza una interpretación que funde los derechos de réplica y rectificación.

El Gobierno ha presentado en su Plan de Acción por la Democracia un anteproyecto de ley orgánica del derecho del derecho de rectificación Aquí un resumen del anteproyecto y aquí puede descargarse el texto en word. Se abrió un proceso de consulta pública, cerrado en una semana (como siempre pocas facilidades para participar).

Como en la anterior ley, los legitimados para rectificar son las personas físicas o jurídicas, que consideren perjudicial una información falsa o inexacta (esto es, formalmente estamos como en la anterior ley ante un derecho de réplica, aunque en la práctica la réplica es prima facie también rectificación.

Se regula un proceso pre contencioso para que la información se rectifique de manera íntegra rápida y gratuita. La rectificación podrá solicitarse hasta antes de que pasen 10 días desde la difusión. Los medios sujetos a la ley tienen que tener un mecanismo ágil para ejercitar el derecho.

Evidentemente hace 40 años, no existía la comunicación digital. Así que la más relevante novedad es que no solo están obligados a aceptar la rectificación los medios tradicionales; también están obligados tanto los medios digitales como los comunicadores digitales personales (bloggers e influencers) siempre que tengan 100.00 seguidores en una red social o 200.000 en varias.

Ya veremos el resultado final después de pasar por el Congreso.

Vivir en las esferas de la posverdad


Captura del ominoso vídeo «Riviera Gaza» Netanyahu y Trump en un supuesto resort Trump Gaza. Realizado con Inteligencia Artificial. Un ejemplo de un «deep fake» para construir una burbuja de posverdad.

Sumario

Como la entrada ha quedado muy larga incluyo aquí un pequeño sumario.

En las esferas de la posverdad, verdad o mentira son irrelevantes, de lo que se trata es de compartir experiencias emocionales que refuerzan nuestra adhesión a los nuestro/los nuestros. El llamado periodismo ciudadano no ha democratizado la comunicación, pero ha contribuido a debilitar al periodismo profesional. Las redes sociales han fragmentado más la esfera pública y al almacenar nuestros datos han hecho posible ataques para manipular nuestra conducta con fines políticos . La única solución es la alfabetización mediática.

(Por favor leed la entrada, aunque sea en diagonal)

La posverdad

La realidad ya no existe. No se trata del «cristal con que se mire», sino de crear hechos alternativos. No se pretende que creamos que son verdad; su objetivo es reforzar mediante experiencias emocionales la adhesión a una causa o a un personaje público.

Las redes sociales y las esferas de posverdad fragmentan la esfera pública comunicativa, de modo que cada vez es más difícil mantener un espacio de reflexión social compartido en el que se construya la opinión pública. Las esferas de posverdad se construyen en torno a fracturas sociales.

Con el vídeo «deep fake» (realizado con Inteligencia Artificial) Riviera Gaza no se pretende tanto mostrar un programa inmobiliario en el que las empresa de Trump ganarían millones, como deshumanizar a los palestinos (danzarinas barbudas) y masas a las que se apacigua lanzando desde el aire billetes. El objetivo último es legitimar la expulsión de la población, un elemento más en el proceso del genocidio contra los palestinos.

Cuando Trump dice que los refugiados haitianos se comen las mascotas en la pequeña ciudad de Sprinfield no pretendía que nadie creyera un bulo tan evidente, sino encuadrar la campaña en el tema de inmigrantes y refugiados. Kamala Harris entró al trapo, lo que no favoreció su campaña porque tuvo que jugar en un campo delimitado por su rival. De paso, el bulo hizo la vida más difícil a los haitianos de Sprinfield.

Medios y organizaciones han creado sistemas de verificación para combatir a los bulos: pero de nada valen porque no se trata de conocer la verdad o la mentira sino de adherirnos a causas y personajes y desahogar frustraciones o anhelos. Ya se puede recomendar que no se reenvié ninguna información de la que no conste su verificación. Daremos al botón de compartir siempre que refuerce nuestras ideas o intereses.

Para que una sociedad se divida en burbujas de posverdad es necesario que esa sociedad esté profundamente fracturada y que personajes públicos (políticos, empresarios, líderes religiosos) quieran explotar esas fracturas.

De nada valen las normas restrictivas. La única solución es la alfabetización mediática. George Lakoff, el padre la teoría del encuadre, propone neutralizar las mentiras de Trump simplemente dejando de discutir sobre él.

La falsa promesa del periodismo ciudadano

Muchas veces los que hemos trabajado en televisión fuimos recibido en una cobertura al grito de «Televisión manipulación». Más allá del rechazo de un medio concreto, el grito reflejaba la desconfianza de cierto sectores a los medios profesionales.

La alternativa ofrecida a partir de 2005 era el llamado periodismo ciudadano. En el marco de un movimiento más amplio de rechazo a las mediaciones sociales (periodistas, profesores, políticos y, en mucho menor medida, sanitarios, porque con las cosas serias no se juega) se piensa que con los nuevos medios tecnológicos, cualquier persona puede contar en Internet lo que ve: incluso mostrarlo visualmente, usando primero cámaras sencillas y luego los llamados teléfonos inteligentes, con dispositivos de fotos y vídeos más potentes que los profesionales.

«El periodismo ha muerto» se proclamó. Todavía me duele que mis alumnos que teóricamente querían ser periodistas profesionales. de un día para otro, decúan que lo que ellos querían era citizen journalists. Es cierto que en algunos casos testigos presentes hacen notables coberturas, donde no hay medios profesionales. El caso más temprano que ahora recuerdo es el ataque terrorista contra los hoteles de Bombay en 2008. El periodismo ciudadano no ha tenido nunca los requisitos de calidad del periodismo profesional, ni desde el contenido, ni desde la forma y menos desde las exigencias éticas.

Muchas coberturas que se presentan como periodismo ciudadano son en realidad relatos de parte, como ocurrió en la guerra de Siria, en la que los grupos yihadistas usaban sus vídeos como propaganda., mostrando decapitaciones y obligando a sus cautivos. algunos de ellos periodistas a repetir consignas e incluso a compartir sus crímenes. A Siria era imposible ir porque los periodistas eran objetivo principal de los yihadistas.

Quizá el caso más noble de periodismo ciudadano ha sido la cobertura realizada por periodistas y vecinos locales en la guerra de Gaza, puesto que Israel prohibió la entrada en la Franja a los medios internacionales. Ellas han sido los testigos del genocidio y nuestros ojos en la Franja.

Ahora Musk enardece a las bases republicanas invitándoles a utilizar X y diciéndoles que ellos son los medios, mientras la masa abuchea a los periodistas. Trump ha señalado repetidamente como el enemigo a los medios (el único contrapeso, ahora que domina todas las instituciones).

El fraccionamiento de la esfera pública

Jürgen Habermas (Escuela de Fráncfort) desarrolló a partir de 1981 el concepto de esfera pública, el espacio de deliberación libre en el que en una sociedad democrática se constituye la opinión pública. En esta esfera pública las organizaciones sociales y los medios de comunicación de masas tienen una función esencial. En concreto, los medios de comunicación aseguran que la esfera pública sea un ágora común.

Cuando nos encerramos en una burbuja de posverdad, la esfera pública se fragmenta y el diálogo social es imposible. Internet prometía una esfera pública sin límites de tiempo ni espacio, ni censuras ni públicas ni privadas. El primer síntoma de que esta utopía comunicativa no funcionaba fue el abuso de los comentarios que todos los medios añadieron a sus informaciones y que pronto se convirtieron en espacios de insultos y desahogos personales que nada tenían que ver con el asunto de la información.

Las redes sociales

Nacidas teóricamente para comunicarnos con contactos conocidos a lo largo de la vida (y con sus contactos, que, en teoría pueden conectarnos con cualquier habitante de la tierra en tres saltos) pronto se convierten en un vehículo de información con trascendencia política y social, aunque no necesariamente se presenten como tales.

El objetivo confesado de las redes es obtener beneficios vendiendo publicidad y para ello buscan el mayor número posible de clics y para eso el tráfico está dirigido por algoritmos opacos. Cuanto más emotiva o más ofensiva sea la información más posibilidades de ser remitida será.

El algoritmo nos conoce y nos enviará la información que más acorde esté con nuestras ideas y personalidad. En realidad el negocio más potente es almacenar nuestros datos y venderlos perfilados para manipular nuestro comportamiento.

Estas eran la reglas de las redes desde su nacimiento. Pronto profesionales del marketing comercial y político crean falsos perfiles (bots) que interactúan automáticamente fingiendo ser personas. Los bots fueron esenciales en las campañas de intromisión rusa en las elecciones norteamericanas y en el referéndum del Brexit (caso Cambridge Analytica, al final de esta entrada hay un vídeo incrustado sobre este caso).

Los mensajes de las redes son cortos, lo que no favorece la reflexión, sino la confrontación. Como dan prioridad a los mensajes polarizadores y cuestionadores del sistema, son un terreno propicio para el cuestionamiento de la democracia (como sistema establecido) por la extrema derecha.

Los jóvenes viven en un universo de pantallas, en el que juegan, se divierten y se relacionan. Según algún estudio entre los 25 y 34 años hasta un 65% se informan exclusivamente por las redes sociales. De modo que, la fragmentación de la esfera pública no solo es ideológica, sino muy señaladamente generacional.

La Inteligencia Artificial nos ofrece la posibilidad de crear falsos vídeos («deep fake») lo que hace más fácil hacer pasar por verdad los «hechos alternativos» y denigrar o ridiculizar al adversario. El espacio digital es cada vez más un espacio para la guerrilla y la confrontación y menos apto para la interacción civilizada.

Los «deep fake» ya han llegado a la política española, lo que no augura nada bueno para la convivencia democrática.

La burbuja de Putin

Putin ha roto la esfera pública persiguiendo la libertad de expresión. El relato oficial es que Rusia sigue siendo la «nueva Roma» que preserva la civilización occidental del desorden democrático y de la degeneración de la «teoría de género» y la extensión de la homosexualidad.

Rusia es el faro de Eurasia y su destino es reagrupar bajo su liderazgo a los pueblos que formaron parte del Imperio de los zares o de la URSS. Disentir de tal relato puede llevar a la cárcel o las nuevas formas de Gulag.

El país solo puede ser gobernado por un «hombre fuerte», apoyado en el «aparato de seguridad». Rusia está rodeada de enemigos, que quieren imponerla el desorden de la democracia y reducir su esfera de influencia. De cortejar a la UE y a la OTAN como socios, se pasó a considerarlos enemigos (sin perjuicio de que como explica Jeremy Sachs Occidente ninguneara a Rusia)

Ya hemos citado las interferencias rusas en las elecciones norteamericanas y su lanzamiento de bulos como el pizzagate (que Hillary Clinton dirigía una red de pederastas desde una pizzería de Washington). En el caso del apoyo a Trump parece claro que se buscaba un presidente más dócil; pero en la posible intervención en el Brexit solo se buscaba crear división; sería también el caso de Cataluña; o el de convocar en las redes sociales a través de bots una manifestación supremacista blanca y otra contra el racismo.

La burbuja de Trump

El relato de Trump es bien conocido «Hagamos Grande de Nuevo a América» (MAGA, en sus siglas en inglés.

Las líneas de fractura son históricas. La más importante la racial, de donde derivan las demás. Recomiendo la lectura del ensayo «La gran fractura americana» de Cristina Olea (corresponsal de TVE en Washington). No hay que olvidar que los negros no consiguieron sus derechos civiles hasta los años 60 del pasado siglo, tras un gran movimiento cívico. En las cárceles sigue habiendo un porcentaje desproporcionado de afroamericanos.

Además está la fractura entre la ciudad y el campo. Y más decisivo entre las élites cultivadas y las clases populares, víctimas de la globalización. Trump encarna como nadie esa brecha, magnate inmobiliario tosco e inculto; estrella mediática que pone es espectáculo sobre todo y que gobierna como si se tratara de un reality show…

Y que tiene una relación especial con otro hombre fuerte, Putin. Está dispuesto a conducir las relaciones internacionales con el regreso a un imperialismo con métodos mafiosos. Por cierto, Martin Barron (que fue director del Washington Post en su libro «Collision of powers» sugiere que los servicios secretos rusos tienen del presidente de Estados Unidos lo que en Rusia llaman un kompromat un dosier comprometedor que mostraría alguna perversión sexual, que podría estar sirviendo a Putin para hacer chantaje a Trump.

La burbuja nacional

Me cuesta entrar en este tema. España ha sido un país dividido, al menos desde la Ilustración. Todas estas fracturas condujeron a la Guerra Civil, propiciada por militares que dieron un golpe fallido contra la república democrática. Siguieron 40 años de una dictadura que pulverizó nuestros derechos, con épocas más crueles y otras más débiles.

A la muerte del dictador, todos enterraron las ofensas y después de una transición que no se hizo en los reservados de los restaurantes, sino gracias a la presión de las fuerzas populares en la calle, lo que les costó a estas fuerzas decenas de muertos.

Finalmente en 1978 pactamos una Constitución, en la que todos cedieron y parecía que a todos nos albergaba. Creo que fue un Constitución progresista difícil de conseguir hoy. Pero quedaron flecos sin cerrar.

Se olvidó que miles de represaliados por el franquismo yacían todavía en las cunetas y que merecían reparación. Y que a la amplísima autonomía reconocida a las comunidades históricas, muchos de sus dirigentes aspiraban lisa y llanamente a la independencia, con el chantaje en el País Vasco del terrorismo de ETA, espada que ha pesado sobre la democracia española durante 4 décadas.

La Constitución hace un desarrollo garantista de los derechos civiles., pero los derechos sociales quedaron reducidos a directrices de la política económica y social; lógicamente en situación de crisis económica estos derechos se ven reducidos.

Resumo las brechas españolas:

  • Franquismo/antifranquismo. Nadie defiende abiertamente la dictadura, pero muchos la blanquean e incluso hay quien se atreve a decir que el gobierno de Sánchez es una dictadura peor que la de Franco.
  • Españolismo/separatismo. La deriva del catalanismo del pactismo a la confrontación ha sido el mayor efecto polarizador de la vida nacional.
  • Desigualdad económica/igualitarismo. Una fractura en relación a la política económica y muy destacadamente la fiscal y los servicios públicos. La crisis de 2008 rompió el bipartidismo con un partido más a la izquierda (Podemos), otro de Centro (Ciudadanos) y otro de extrema derecha (Vox)
  • Tradicionalistas /cosmopolitas. Como en otros lugares hay una división entre los partidarios de los valores tradicionales y los que apuestan por valores como la ayuda al desarrollo o la lucha contra el calentamiento global.
  • Feminismo/Antifeminismo. Sorprendentemente un porcentaje de varones jóvenes piensan que el feminismo ha llegado demasiado lejos. Hay una fractura hombres/mujeres. Ellas son mejores estudiantes, pero siguen teniendo la carga de las obligaciones familiares,
  • Integración de extranjeros e inmigrantes/En contra de la inmigración. Como en otros países, en estos momentos es una de las fracturas más importantes.

No necesariamente estas fracturas se ordenan en el eje izquierda derecha. Muchos hombres jóvenes son igualitaristas, pero antifeministas.

El escándalo de Cambridge Analytica en CNN en Español.

El Reglamento europeo de medios exige independencia y sostenibilidad financiera de los medios públicos


La Corporación RTVE es el mayor operador público de España, pero las disposiciones del Reglamento Europeo de Medios también se aplican a las rtvs autonómicas

En esta entrada vuelvo sobre un tema constante en este blog, la independencia de los medios públicos, un asunto esencial para cualquier democracia, Por eso la UE ha establecido un marco común.

El Reglamento de Medios de la Unión Europea de 11de abril de 2024 es una norma larga y compleja para garantizar la libertad editorial de los medios y la libertad de los informadores en un contexto tanto analógico como digital. Como Reglamento es una ley directamente aplicable en todos los miembros de la UE. No obstante en España se ha producido su transposición (17 abril 2024).

Hay asuntos que pueden ser decisivos como normas anticoncentración y transparencia en la financiación mediante publicidad institucional. El gobierno ya ha anunciado que desarrollará estos aspectos, lo que, seguramente, desatará una campaña virulenta de los medios privados y de la oposición.

De lo que quiero ocuparme es de la regulación que el Reglamento establece para los medio públicos que se resumen en dos principios: independencia y sostenibilidad financiera.

Copio literalmente el art. 5 ( en cursiva):

Salvaguardias del funcionamiento independiente de los prestadores del servicio público de medios de comunicación

1.   Los Estados miembros garantizarán que los sean independientes desde el punto de vista editorial y funcional, y ofrezcan de un modo imparcial una pluralidad de información y opiniones a sus audiencias, de conformidad con su mandato de servicio público tal como se define a nivel nacional de conformidad con el Protocolo n. 29.

2.   Los Estados miembros se asegurarán de que los procedimientos para el nombramiento y la destitución del directivo al frente de la gestión o de los miembros del consejo de administración de los prestadores del servicio público de medios de comunicación tengan por objeto garantizar la independencia de los prestadores del servicio público de medios de comunicación.

El responsable de la gestión y los miembros del consejo de administración de los prestadores del servicio público de medios de comunicación serán nombrados siguiendo procedimientos transparentes, abiertos, efectivos y no discriminatorios y criterios transparentes, objetivos, no discriminatorios y proporcionados, establecidos de antemano a nivel nacional. La duración de su mandato será suficiente para garantizar la independencia efectiva de los prestadores del servicio público de medios de comunicación.

Las decisiones de destitución del responsable de la gestión o de los miembros del consejo de administración de los prestadores del servicio público de medios de comunicación antes de que expiren sus mandatos estarán debidamente justificadas, únicamente podrán adoptarse con carácter excepcional cuando dejen de cumplir las condiciones requeridas para el ejercicio de sus funciones con arreglo a criterios establecidos de antemano a nivel nacional, estarán sujetas a notificación previa a las personas a las que afectan y preverán la posibilidad de control judicial.

3.   Los Estados miembros se asegurarán de que los procedimientos de financiación de los prestadores del servicio público de medios de comunicación se basen en criterios transparentes y objetivos, establecidos de antemano. Dichos procedimientos de financiación garantizarán que los prestadores del servicio público de medios de comunicación cuenten con recursos económicos adecuados, sostenibles y previsibles correspondientes al desempeño de su mandato de servicio público y a su capacidad de desarrollo en el marco de este. Dichos recursos económicos serán tales que la independencia editorial de los prestadores del servicio público de medios de comunicación quede preservada.

4.   Los Estados miembros designarán una o más autoridades u organismos independientes o establecerán mecanismos libres de la influencia política de los Gobiernos para efectuar un seguimiento de la aplicación de los apartados 1, 2 y 3. Los resultados de dicho seguimiento se harán públicos.

  1. Personalmente creo que la información de TVE es plural, algo siempre es discutible mientras no se aplique un procedimiento objetivo de análisis de contenidos; pero sin embargo tiende al espectáculo y a los formatos poco reflexivos y . Las opiniones son plurales, pero hay un excesivo peso de determinados tertuliamos. Se resuelve la neutralidad con el falso recurso al periodismo de declaraciones.
  2. Lo que no se da es un proceso transparente de nombramiento de los consejeros, que se eligen según la Ley 5/2024 por mayorías parlamentarias de 2/3, lo que en la práctica supone un reparto por cuotas (el último Consejo de Administración se ha repartido entre la oposición y los distintos grupos parlamentarios que apoyan al gobierno del PSOE). Con enorme esfuerzo grupos profesionales consiguieron convencer a los partidos de un proceso de selección basado en un concurso de méritos (Ley 5/2017), evaluado por un comité independiente de expertos. Cuando el proceso estaba muy avanzado, gobierno y oposición se pusieron de acuerdo para derogar la Ley 5/2017 y volver al sistema de mayorías parlamentarias. Corrigiendo algunas deficiencias técnicas, la mejor manera de cumplir con lo que exige el Reglamento europeo sería volver al sistema de concurso de méritos.
  3. Financiación sostenible. A lo largo de su historia RTVE (TVE, RNE, Orquesta, Coro y servicios interactivos se financió por la publicidad comercial emitida por TVE. La Ley 8/2009 eliminó la publicidad de TVE, dejando el mercado publicitario a sus competidoras privadas, en una decisión nunca bien explicada. A cambio, RTVE recibiría lo recaudado por la taxa por el uso del espectro radioeléctrico y un porcentaje sobre los ingresos de las cadenas de las cadenas privadas y en un porcentaje menor sobre los operadores de telecomunicaciones que vehicularan una oferta audiovisual. La ley también establecía una serie de limitaciones financieras. Este sistema poco previsible (depende los ingresos de las competidoras y de las compañías de telecomunicaciones) es insuficiente. La actual dirección está llevando al límite el sistema de patrocinios. La alternativa es establecer un Mandato Marco y un Contrato Programa con objetivos bien definidos, financiados por los Presupuestos Generales del Estado.
  4. Consejo Audiovisual. El Reglamento exige el establecimiento de un organismo independiente para el seguimiento de los objetivos de independencia y financiación sostenible. En España esa supervisión la ha venido haciendo la Comisión Conjunta (Congreso-Senado) de Control, que no encaja en esa definición, pues tradicionalmente ha sido un foro más de la lucha partidista. El Reglamento exige la creación de supervisor audiovisual general y un Comité Europeo coordinador. La CNMC ha asumido la presidencia de este nuevo Comité Coordinador. En mi personal opinión la CNMC tiene un gen, como indica su nombre, centrado en el derecho de la competencia y no en el audiovisual y menos, aún, en el audiovisual público.

Con todos nuestros problemas, hemos traspuesto el Reglamento (aunque en rigor no hubiera sido necesario) y nuestra legislación, al menos formalmente, se acercan a los del art.5. Pero muchos de los estados los que van más retrasados y se suscitan fundadas dudas sobre la aplicación del art. 5. Incrusto el mapa de riesgos a la independencia del Servicio Público Multimedia (elaborado por el Instituto de la Universidad Europea, 2024). Como se ve, tanto España, como Italia son países de alto riesgo.