¿Amenaza Google la neutralidad de la red?


Los operadores de telecomunicaciones llevan al menos desde 2005 quejándose de tener que soportar un incremento exponencial del tráfico en internet, debido, sobre todo, a la explosión del vídeo. Para evitar la reducción  de velocidad, los operadores se ven obligados a nuevas inversiones, que deben compartir con la competencia, como la comercialización de un acceso exclusivo por fibra óptica que Telefónica ha intentado comercializar y que la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones paralizó en octubre en tanto Telefónica no ofrezca un acceso mayorista a sus competidores.

Los operadores han  pedido que los proveedores de contenidos corran con parte de estos gastos y han defendido la creación de servicios de mayores prestaciones y velocidad, por los que los proveedores pagarían. Esta solución sería contraria al principio de neutralidad de la red, conforme al cual no pueden existir ni límites ni trato privilegiado para contenidos, operadores, usurios o tecnologías en la red. A estas reclamaciones los grandes facilitadores (que no proveedores, proveedor somos todos los que creamos información) Google, Yahoo o MSN se habían opuesto radicalmente hasta ahora.

The Wall Street Journal asegura que Google está negociando “una vía rápida” para sus contenidos con los principales operadores de telecomunicaciones norteamericanos. Google ha respondido mediante su blog Public Policy (recojo la versión también la versión del Universal de Caracas) acusando al diario de malinterpretar sus tratos con los operadores de banda ancha. Asegura que lo que propone a las compañías es situar en sus redes servidores propios (edge caching) de modo que el usuario accediera más rápidamente a los contenidos más demandados de Google.

No soy un experto, pero eso significaría una ventaja decisiva que sólo podrían permitirse las compañías más potentes. Por mucho que Google diga que siguen comprometidos con el principio de neutralidad, la generalización de estos mecanismos terminaría con una red a varias velocidades.

Recomiendo la lectura del artículo del Wall Street Journal. Además de hacer una revisión del principio y su exigencia por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC),  insinua que los principales asesores de Obama en esta materia están reiterpretando de forma laxa el principio e insiste en las vinculaciones de Obama con Google. En su agenda gubernamental Obama se compromete expresamente con el principio. Dejo de cierre un vídeo de Obama a los empleados de Google sobre este tema. Y termino preguntándome ¿será la neutralidad de la red otro de los test de Obama?

Europeana versus Google


La Comisión Europea lanzará el jueves 20 uno de esos proyectos que pueden convertirse en un éxito que dé sentido a la identidad europea… o en un gran fiasco. Se trata de Europeana, una iniciativa que pretende reunir en un solo ciberacceso la herencia cultural europea en formato digital: textos, imágenes y sonidos.

La Comisión no va a digitalizar una sóla página. Europeana se convertirá en un portal que integrará los diversos proyectos de digitalización de fondos culturales que se llevan a cabo en Europa por instituciones públicas y privadas. Der Spiegel en su edición internacional da una completa información sobre Europeana

Si la misión última es reforzar la identidad común, la finalidad práctica es no dejar en manos de Google el volcado de la cultura europea al ciberespacio. Europeana está en la misma línea del fracasado buscador Quaero. Google ha digitalizado ya 10 millones de libros para su proyecto de Biblioteca Digital (más en The Google Library Project: Both Sides of the Story). Por ejemplo, la Biblioteca de la Universidad Complutense participa en el proyecto Google.

Desde el punto de vista práctico, el problema a resolver es homogeneizar el acceso a la información. Europeana ha establecido un formato común de metadatos para los proveedores de materiales digitalizados.

No cabe duda que muchas instituciones europeas estén en este momento en proceso de digitalización de sus fondos, si es que no la han terminado ya. La cuestión es ¿qué incentivos tendrán para integrarlos en un portal común? Sin duda, una mayor difusión. Pero seguramente hace falta alguna acción institucional que favorezca esta puesta en común. ¿Tendrán los eurocratas la constancia para llevar adelante la iniciativa? ¿Iusionarán a los custodios de las patrimonios locales? ¿Se convertira Europeana en seña de identidad europea?

Ciberacontecimientos y conocimiento compartido


Mi aportación al III Congreso de Periodismo en Red, celebrado la pasada semana en la Universidad Complutense, ha sido una comunicación titulada La formalización de la realidad: noticias, acontecimiento mediático, ciberacontecimiento”. Quiero hacer un experimento con la difusión de este trabajo: por un lado, que siga el circuito académico, por otro, darlo a conocer directamente en la red.

Empezaré por sintetizar su contenido, aquí, en el blog. El periodismo ha construido la realidad convirtiendo los fenómenos en noticias y formalizando estos en noticias. Ha falseado la realidad con los pseudoacontecimientos y la escenificado en los acontecimientos mediáticos; la ha amplificado mediante los hiperacontecimientos. Ahora, los fenómenos sociales se manifiestan directamente en la red y en la misma red se generan también fenómenos propios. Propongo el concepto de ciberacontecimiento como aquella información difundida masiva e instantáneamente en el ciberespacio que por su gran impacto termina por convertirse en noticia. El ciberacontecimiento es un icono que explota en el ciberespacio y llega a invadir el espacio mediático. La comunicación explora, aplicando las teorías de la construcción de la realidad, este nuevo fenómeno y las relaciones que implica entre espacio mediático y ciberespacio. Se trata de un trabajo conceptual, una invitación para ulteriores trabajos empíricos.

Circuito académico

Primero presenté un resumen o abstract de la comunicación a la organización del Congreso. El coordinador del grupo correspondiente lo aprobó. También se revisó la versión final. Hay que decir que estas revisiones lo fueron sólo para verificar si la comunicación se ajustaba a la temática del Congreso y si cumplía las normas de estilo. No es una revisión, pues, en sentido estricto, de contenido. El día 22 se expuso en el correspondiente grupo de trabajo, junto con otras comunicaciones y finalmente se mantuvo un debate con la docena de asistentes. Dentro de unos meses, la organización del Congreso publicará un libro. El libro tendrá una circulación reducida, pero su publicación permitirá que ponentes y comunicantes arañen unas décimas en los diversos procesos de evaluación a que están sometidos profesores universitarios e investigadores.

Como la publicación del libro se demora y además su circulación se reducirá a algunos departamentos y bibliotecas universitarias, en este caso, como en otros, suelo utilizar la herramienta de difusión que ofrece la Universidad Complutense para esta “literatura gris”: el archivo institucional E-Prints. Los documentos se depositan y la Biblioteca verifica la autoría y la conformidad a las normas de estilo. En este caso he depositado no sólo la comunicación, sino también la presentación en PowerPoint, como documento secundario. En esta dirección pueden encontrarse otros trabajos que he depositado en este archivo.

En el circuito académico lo más valorado es la publicación en revistas científicas. En ellas, el trabajo se somete a un proceso de revisión ciega por dos evaluadores que realizan ya una validación desde el punto de vista de contenido y no sólo de aspectos formales. Por tanto, lo que más se valora en la evaluación de los académicos es la publicación en estas revistas, conforme su índice de impacto, es decir, de citas en otras publicaciones semejantes. El sistema parece impecable, pero tiene serios fallos. En primer lugar, que la selección no es tan objetiva como parece. En muchos casos los investigadores pagan por la publicación en las revistas más prestigiosas. Las publicaciones en español no tienen prácticamente impacto. Además, a esta revistas se accede a través de base de datos con un alto precio de suscripción. En el caso de las ciencias sociales, al rebufo de las ciencias de la naturaleza, se privilegian los estudios empíricos, a veces muy limitados, olvidando los trabajos conceptuales. Y, finalmente, el proceso de difusión es muy lento. Estas revistas son anuales o bisemestrales y la revisión y admisión del trabajo puede demorarse meses.

Conocimiento compartido en el ciberespacio

Bueno, he comenzado por presentar el trabajo aquí en el blog. Ya sé que una entrada en un blog debe ser más breve y directa, pero a lo mejor alguien lee hasta aquí. Ya veremos cuantas visitas reune.

Y he decidido utilizar una herramienta para mi novedosa, Sribd. Un formato para documentos de textos e imágenes basado en flash y denominado i-Paper. Tiene una prestación muy vistosa, la posibilidad de incrustar el documento, como si fuera un vídeo, en una página html. Lamentablemente, WordPress no permite incrustar flash más que desde algunas plataformas. Así que aquí recojo sólo los enlaces: comunicación (pdf) (es posible que algunos ya hayan abierto este documento desde el enlace incluidos en el primer párrafi) y presentación (ppt). Desde esos enlaces pueden descargarse los documentos en sus formatos originales. Sribd permite cargar documentos sin límites de espacio y ofrece funciones como la creación de grupos y comunidades. Los documentos pueden ser clasificados en categorías y etiquetas. Por cierto, que he puesto etiquetas en español y en inglés. Pueden gestionarse también las licencias de reproducción. En dos días, la comunicación tiene 14 visitas y la presentación 2.

También en este mismo blog, en la página curriculum, pueden descargarse prácticamente todas mis publicaciones académicas (si algún enlace no funciona, ruego se me advierta), publicaciones académicas, porque mi trabajo periodístico de tres décadas está en el archivo de TVE…

Más adelante haré balance de este experimento.

221 millones de chinos en el ciberespacio


No me gusta ser simple eco de las noticias, pero voy a romper mi propia regla. China acaba de superar en número de internautas a Estados Unidos (Reuters). Ya hay 221 millones de chinos que acceden regularmente al ciberespacio, según las autoridades chinas. China se convierte en el país con el mayor número de internautas. La proporción sobre la población total (16%) está todavía por debajo de la media mundial (19,1%, España casi un 50%). Ese bajo porcentaje augura, precisamente, un rápido crecimiento. Piénsese que sólo con llegar a esa media mundial, China sumaría otros 45 millones de internautas.

La noticia no es sino un síntoma más del liderazgo de China en esta era de globalización. El inglés sigue dominando en la red porque es el idioma universal, pero crear contenidos en chino es proyectar un producto a la mayor masa de internautas con una lengua y una cultura común (con su propia diversidad, claro está) en un mismo espacio público. Hasta ahora, las autoridades chinas han logrado controlar parcialmente los contenidos, pero, sobre todo, controlar a los internautas, contando para ello con los grandes compañías de la red (Yahoo, Google). Pero ese esfuerzo cada vez será más costoso, no sólo en términos de recursos empleados en el propio control, sino, sobre todo, en la pérdida de oportunidades y creatividad. La revolución terminará llegando a China por el ciberespacio. No será, claro, una explosión violenta, sino una progresiva construcción de un espacio público más abierto a través de las comunidades creadas en la red.

Una voz independiente que se expresa en una sociedad democrática


“El periodismo es una voz independiente que se expresa en una sociedad democrática” – Jean François Fogel.

Esta es la esencia y la fuerza del periodismo, en el mundo analógico y en el mundo digital. No puedo por menos que estar de acuerdo con Fogel, a cargo de quien ha corrido la lección inaugural del III Congreso Internacional de Periodismo en la Red.

En la tercera etapa del periodismo en la red, los internautas tienen a su alcance las mismas herramientas que los periodistas antes tenían en exclusiva para jerarquizar, tematizar, crear agenda… El periodismo, como otras actividades, está dominado ahora por la demanda (la audiencia) no por la oferta (los medios). Por eso, los periodistas tienen que producir una información de más calidad, más fiable, más completa, mejor documentada… que la que puede crear cualquier ciudadano. Y ahí es donde es esencial encontrar esa voz independiente que construya el espacio público.

Los medios tradicionales no van a desaparecer -asegura Fogel- pero tienen que adaptarse profundamente, sobre todo la prensa, a la nueva situación, incidir en la diferencia, en la calidad, no en la instantaneidad.

Son algunas de las ideas, recién enunciadas en su conferencia por Fogel esta mañana en la Facultad de Ciencia de la Información de la Universidad Complutense.

La fortaleza de la televisión convencional


La segunda oleada del informe Televidentes 2.0 (pdf) sobre los hábitos de consumo audiovisual en las distintas plataformas muestra muy malos resultados para la llamada televisión móvil. La mayoría de los usuarios consideran incómodo el dispositivo y no están dispuestos a pagar por su uso. Si algún contenido se aprecia sobre otros es la información. Mi opinión personal es que la televisión móvil no va a desarrollarse sobre la red 3-G, sino, como ya comenté, bajo la norma DBV-H. Para su desarrollo es necesaria la implicación de los proveedores audiovisuales (cadenas y productoras). Son necesarios productos específicos para el móvil (por ejemplo, boletines informativos, mini series) y adaptaciones de algunos productos de la televisión convencional. Los usuarios no están dispuestos a pagar, y menos los altos precios de la red 3G. Un modelo podría ser la difusión gratuitas por parte de las cadenas de productos básicos (boletines informativos, promociones) y otros productos de pago (por ejemplo, avances de series , resúmenes de goles).

Se consolida, en cambio, el consumo audiovisual mediante internet, fundamentalmente a través de las descargas de vídeos. Pero es llamativo que los vídeos descargados no traspasen plataformas: la mayor parte se consume en el ordenador, incluso en el propio ordenador en el que se ha descargado, aunque se afianza la tendencia a compartir estos contenidos entre amigos. El consumidor aparece más dispuesto a pagar en la plataforma internet, siempre que los precios sean razonables. Si tomamos como ejemplo el cine de estreno, el consumidor está dispuesto a pagar algo menos de la mitad de lo que cuesta una entrada a una sala. YouTube domina entre los portales de vídeo; los jóvenes cada vez cuelgan y descargan más vídeos.

El informe subraya que “la televisión convencional sigue siendo la principal fuente de la que se alimenta el consumo de contenidos audiovisuales en Internet”. Uno de sus autores, Víctor Romero, concluye “sería un tremendo error olvidar el protagonismo y las fortalezas de la televisión convencional”.

Informe Sociedad de la Información 2007


Telefónica acaba de publica su Informe “La Sociedad de la Información en España 2007”. Destaca el aumento de internautas y la mayor penetración de la banda ancha. Pero, pese al crecimiento, seguimos encontrándonos por debajo de la media de la UE.

Personalmente, lo que más me ha interesado es el capítulo dedicado al proceso de convergencia de la televisión. Como comienza el informe de Salvador Pérez Crespo, del que se extrae el capítulo, “hubo un tiempo en que todos sabíamos perfectamente lo que era la televisión”, pero el proceso de convergencia ha aumentado las posibilidades de visionar vídeos, más allá del medio tradicional. Estas posibilidades se resumen en la siguiente tabla.

Hoy por hoy, la inmensa mayoría de los contenidos son producidos para la televisión tradicional. Muchos de ellos son canibalizados por los nuevos medios nacidos en el ciberespacio. En otras ocasiones, los acontecimientos nacidos en el ciberespacio son canabilizados por las televisiones tradicionales. Con todo, el ámbito de visionar preferente sigue siendo el salón y la gran pantalla.

Todo se mueve, todo converge, pero lo importante son los mensajes. ¿Ha muerto la televisión? Parece que, de momento, no. De lo que no cabe duda es de omnipresencia de la información audiovisual.

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