Infoentretenimiento


Infoentretenimiento, infotainment… Neologismos para designar la conversión de la información en entretenimiento, una tendencia imparable que degrada la función pública de la información.

Aunque sea con retraso quiero dejar testimonio del Congreeso dedicado a este tema la pasada semana en la Universidad Jaume I de Castellón, concretamente el II Congreso Internacional de Teoría y Técnica de los Medios Audiovisuales. Tendencias del Periodismo Audiovisual en la Era del Espectáculo. Javier Marzal y todo el equipo del grupo de investigación ITACA han conseguido una interesante combinación de ponencias, mesas redondas y comunicaciones para lograr una visión actual del fenómeno.

Lamentablemente sólo pude asistir a la primera jornada. Me perdí ponencias como las de Carlo Sorrentino (la tabloidización de la televisión) o Enrique Bustamante (los informativos y el espacio público). Asistí en cambio a la de Daya Kishan Thussu, que vino a ser una brillante exposición de su libro News as entertainment: the rise of global infotainment. Resumo sus tesis:

La televisión sigue siendo el mundo mundial más poderoso y conforma la visión del mundo de millones de personas en todo el mundo, a pesar del crecimiento exponencial de la información interactiva.

El modelo de televisión comercial se ha impuesto al modelo de servicio público.

Estados Unidos ha tenido un papel central en la globalización del modelo de televisión comercial.

– En el modelo comercial imperante, en un sistema de transmisión y actualización permanente de la información, la información en televisión se está transformando en infoentretenimiento y la esfera pública está siendo colonizada por las soft news.

La globalización del infoentrenimiento es un fenómeno mundial, ejemplificado por las sinergias entre Hollywood y Bollywood.

El infoentretenimiento se ha convertido en una ideología legitimadora del neoimperialismo y el libre mercado.

Las nuevas tecnologías posibilitan una esfera global de infoentretenimiento.

Muchos de los estudios sobre infoentretenimiento se centran en el fenómeno de la telerrealidad o entretenimiento factual. Creo que falta investigación de la manifestación de este fenómeno en los propios programas informativos. Es cierto que la telerrealidad a veces se presenta por sus responsables como un experimento social -por ejemplo, Mercedes Milá en sus peroratas pseudo psico-sociológicas en Gran Hermano. Pero por muy alienantes que sean estos programas no dejan de ser considerados por todos como un entretenimiento. Lo grave es cuando es fenómeno coloniza los informativos y los editores -en una actitud suicida porque poco a poco pierden a los ciudadanos más interesados en la información- se rinden a las soft news.

Uno de los vectores que convierten las noticias en espectáculo es la propia política espectáculo. Cuando la política consiste en dejar que las fuerzas del mercado actúen sin trabas, cuando la política se reduce a reprimir al diferente y al excluido, los informativos tratan a los políticos  como famosos, tal y como sus jefes de imágen han diseñado. Sarkozy o Berlusconi no caerán por sus políticas sino por las gestión de sus imágenes. La vida personal es la vida política. Berlusconi es el gran mago, pero su harén de jovencitas puede puede suponer una ley roja para la conciencia de muchos.

Una última noticia. Europa no anda a la zaga de Estados Unidos como motor del infoentretenimiento. Las televisiones y productoras europeas (sobre todo británicas y holandesas) exportan sus realities a Estados Unidos. Con todo, el balance comercial de productos audiovisuales sigue siendo altamente favorable a Estados Unidos.

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