Fascismo e imperios hace un siglo ¿se repite la Historia?


Mussolini desafiante en la Marcha sobre Roma, rodeado de los atrabiliarios personajes del estado mayor fascista. Obtenida en el blog de Fernando Díaz Villanueva

Para no terminar obligados a repetirla tenemos que conocer la Historia (George Santana).No soy historiador; solo lector de Historia; pero voy a atreverme a analizar las semejanzas que veo de estos «tiempos recios» (tomo la expresión de Vargas Llosa y de Teresa de Jesús) con la esperanza de que no repitamos los errores que nos condujeron a guerras y genocidios.

«La Historia se repite dos ves la primera como tragedia. la segunda como farsa»Carlos Marx, el 18 de Brumario.

Esperemos que las tragedias de los años 20 del s. XX no se repitan en el XXI ni como farsa ni mucho menos como nuevas tragedias.

Pido disculpas porque esta entrada me ha salido larguísima.Una pequeña síntesis. El fascismo original es un movimiento que da respuesta violentas y simples a las crisis del siglo XX y toma como enemigo al judío. El actual sigue siendo un movimiento que da respuestas simples a problemas complejas; en este momento su enemigo es la inmigración y actúa a través de los partidos de derecha tradicional, que aceptan su ideología fascista, sobre todo de rechazo al inmigrante.

RECOMIENDO REVISAR Y A SER POSIBLE LEER LAS LECTURAS RESEÑADAS AL FINAL.

Siglo XX, autoritarismos y guerras

La guerra entre imperios decadentes «la Gran Guerra», entonces nadie la llamaba primera porque para los contemporáneos era impensable que aquella se repitiera en poco más de 30 años después. El conflicto bélico y la epidemia de gripe que la siguió tuvo la capacidad de dinamitar el mundo antiguo.

La I guerra fue entre imperios decadentes en una lucha por consolidar o conquistar nuevas colonias. En la II la Alemania nazi se movilizó por el revanchismo y la búsqueda del espacio vital (lebenssraum), que recuerda el de esfera de influencia y seguridad nacional invocado ahora por Trump.

Los locos veinte

La primera consecuencia fue una manifestación de hedonismo: los locos veinte, que explota en los países que aunque hubieran sufrido mucho veían el futuro más despejado:

EEUU (la gran vencedora); Francia (arrasada, pero compensada en Versalles); Berlín (una excepción en la derrotada Alemania); España (neutral, pero favorecida económicamente por el comercio con los contendientes). Es un momento de alegría: «París era una fiesta». Por primera vez EEUU inunda Europa con sus productos de la cultura popular (cine, jazz, charleston). El tango es el único producto no estadounidense que se incorpora a esta cultura popular.

Hoy la cultura popular es más individualista y más aburrida, las redes sociales.

INSEGURIDAD, POBREZA Y HUMILLACIÓN

La alegría duró poco. La crisis del 29 se llevó todo por delante generó en todas partes pobreza y en Alemania una inflación desbocada.

Los perdedores de la guerra (Alemania, humillada en Versalles), Hungría (que pierde gran parte de su territorio, como consecuencia del principio wilsoniano de la autodeterminación de los pueblos) ; e Italia (vencedora con enormes pérdidas, que considera que no han sido adecuadamente compensadas por los aliados y que además es derrotada en Abisinia por un ejército medieval). En todos estos países se vive un sentido colectivo de humillación

Además en toda Europa la crisis empobrece a la crisis medias, atemorizadas por una posible revolución bolchevique, apoyada por la URSS.

VIOLENCIA PARA TOMAR EL PODER.

Proliferan movimientos paramilitares de veteranos de guerra. Este es el caldo de cultivo del fascismo. inseguridad, inflación desbocada, lucha de milicias en la calle. En Berlín, «los pardos» las SA derrotan a los «rojos».

DEGRADACIÓN DEMOCRÁTICA

Los gobiernos son débiles e inestables. Surgen movimientos en toda Europa que tienen en común poner en cuestión la democracia y proponer alternativas autoritarias y totalitarias frente a un liberalismo protector de los derechos individuales. Reivindican el nacionalismo y la vuelta a tiempos pasados ideales,

EL HOMBRE FUERTE

Ese renacimiento del nacionalismo y la nostalgia de los emperadores derrocados se concreta en la confianza de que un hombre fuerte solucionará los problemas.

La fuerza de Hitler es un discurso electrizante y una virilidad ambigua, que conquistaba a las alemanas, aunque en su vida personal era incapaz de mantener una relación normal. Mussolini alardeaba de ser el macho mediterráneo. Franco, unn joven general valiente se convierte luego con su voz atiplada era el militar burócrata, cuya fuerza solo se manifestó después de una guerra de exterminio y una represión sin compasión.

MANIPULACIÓN DE LA DEMOCRACIA

Se utilizan los procedimientos democráticos para llegar al poder. Hitler gana unas elecciones y Hindenburg le nombra canciller. Repite elecciones y logra mayoría absoluta. Inmediatamente, el Bundestag aprueba una ley habilitante que le permite legislar como un dictador. Después de la Marcha sobre Roma, Mussolini manipula al ReyVíctor Manuel, que se convierte en un pelele.

CHIVO EXPIATORIO: LOS JUDÍOS

Frente a los males actuales buscan un chivo expiatorio, los judíos, tradicionalmente perseguidos bien por no asimilarse, bien por asimilarse y ser acusados, entonces, de conformar una élite extractiva que lo controla todo. Un odio alimentado por un viejo sentimiento de raíz cristiana que viene desde la Edad Media y termina en el genocidio nazi

TERROR

Una vez tomado el poder aplicación los fascismos aplican de una violencia sistemática contra los opositores. El primer acto fundacional del fascismo italiano es el asesinato del diputado socialista Matteoti que, hoy tiene calle en la mayoría de los pueblos de la Italia antifascista.

ACOMODACIÓN

Estas palabras del pastor luterano Martin Niemöeller (a menudo atribuidas a Bertold Bretch):

«Primero vinieron por los socialistas, y guardé silencio porque no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y no dije nada porque no era judío.Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre.»

La cita refleja bien el proceso de terror y conformidad sobre los que se asentaba el nazismo, en particular, y en general los regímenes totalitarios, incluida la Rusia soviética.

PROPAGANDA

Los fascismos tanto para llegar al poder como para mantenerse usan los nuevos medios de comunicación, la radio y el cine.

La radio trasmite los discursos electrizantes de Hitler. Lenni Riefenstal con sus documentales presenta al régimen nazi y sus delirios raciales como la nueva Grecia.

El pricipio básico de esta propaganda lo confiesa Goebbels: una mentira reiterada mil veces se convierte en verdad.

EL FASCISMO ETERNO POR UMBERTO ECO

En 1995, el semiólogo publica un ensayo UR FASCISMO, en rl que sintetiza unos elementos comunes a todos los fascismos:

  • El culto a la tradición
  • El rechazo al modernismo
  • El culto a la acción
  • El desacuerdo es traición
  • Miedo a la diferencia
  • Apoyo a la clase media frustrada
  • Obsesión por el complot
  • La vida es una guerra permanente; no se puede pactar con el enemigo (que es al mismo tiempoo demasiado fuerte y demasiado débil).
  • Desprecio por los débiles.
  • Culto a los héroes y a la muerte.

SIGLO XXI

Hoy es muy común usar como insulto la calificación de fascista o comunista. Ahora desarrollaré el fascismo en siglo XXI.

Puedo adelantar las características del fascismo de este siglo que podemos llamar fascismo 3.0, como hice en una entrada ya hace 9 años. No existen fascismos homologables a los del pasado siglo, per sí movimientos emergentes, cada vez co mayor fuerza

Comunismo no existe más que en Cuba y Corea del Norte. China es una dictadura que se dice comunista, pero es un régimen autoritario capitalista. Existen propuestas sociales y políticas de izquierdas que buscan la superación del neoliberalismo, con un reparto más equitativo de la riqueza como las de Piquetty (herencia universal anticipada) o un impuesto especial sobre las grandes fortunas (Gabriel Zuzman). Estas opciones no proponen la nacionalización de los medios de producción, base del comunismo.

Imperios

De un mundo bipolar, dominado por dos potencias nucleares, en equilibrio por la posibilidad cierta de DESTRUCCIÓN MUTUA ASEGURADA (MAD). Una serie de acuerdos de limitación de armas nucleares intentaron protegernos de esa destrucción, pero esos fusibles han ido saltando uno, tras otro.

El último, estos días, el START III, que suscrito por Reagan y Gorbachov y. renovado tres veces limitaba el crecimiento de las armas nucleares estratégicas. >Trump lo ha dejado caducar.Y lo peor es que Rusia amenaza con usar armas tácticas en el campo de batalla; cada vez estamos más cerca del Holocausto Nuclear.

TRES IMPERIOS quieren construir sus esferas de influencia exclusivas: EEUU, Rusia, China y emparedada entre ellas la UE.

RUSIA

Con la caída del Muro, Rusia sufre un declive. La OTAN quiere aprovechar este momento de decadencia expandiéndose hacia el este. Esa decadencia se convierte en un sentimiento de humillación semejante al de Alemania después ce Versalles.

Putin, después de unos primero intentos de coexistencia con Occidente. pone en marcha un programa para reconstruir el Imperio de los zares y la zona de influencia soviética. Así se llega a una dictadura en el interior que persigue sin piedad a la oposición, de un modo que recuerda al estalinismo. Y en el exterior lanzó la invasión de Ucrania.

Ucrania sin el apoyo de EEUU, solo tiene detrás a una Europa débil militarmente. Ucrania es la muralla de defensa para la Europa báltica, central y oriental. En este momento, Rusia ha lanzado una guerra híbrida contra la UE.

EEUU

Estados Unidos construyó y aprovechó las reglas del mundo después de la II Guerra Mundial. Como potencia hegemónica basó su bienestar en la compra de productos en el exterior, finaciada por un dólar moneda de referencia. Esa externalización destruye puestos de trabajo en la industria manufacturera. Los trabajadores en paro y los agricultores del Medio Oeste son el electorado de Trump.

CHINA

En una generación, el gobierno chino ha sacado a cientos de millones de la pobreza extrema y de ser la fábrica del «todo a 100» ha pasado a ser líder tecnológico mundial. Su ventaja competitiva es planificar a largo plazo, si estar condicionados por programas electorales a corto plazo. Su influencia, la ejerce mediante un comercio poco igualitario y una construcción de infraestructuras nada respetuosas con el medio ambiente, que generan una pesada deuda en los países receptores.

Ahora a su «poder blando» intenta sumarle un importante «poder duro» construyendo un gran ejército y sobre todo, como potencia comercial, una poderosa Armada.

Internamente es una cruel dictadura, que no solo reprime a los opositores, sino también a las minorías étnicas no hans, especialmente a los musulmanes de Xiang. Esta persecución étnica es una característica de un régimen fascista.

LOS HOMBRE FUERTES DE LOS IMPERIOS FASCISTAS

No puede haber fascismo sin culto al hombre poderoso y mesiánico.

Trump es un magnate inmobiliario neoyorkino con métodos mafiosos («este es un trato que no puedes rechazar») que domina la política espectáculo, después de ser durante años presentador de un reality y un misógino; que según sus palabras puede matar a gente en la Quinta Avenida, sin perder un voto.

Putin. Un antiguo miembro de los servicios secretos, que se encontraba en la Alemania Oriental, cuando se desmoronó el Muro, lo que pudo ser uno de los factores de su animosidad hacia Occidente. Un tipo bajito y acomplejado, al que la propaganda muestra como un macho alfa, haciendo judo o pescando con el torso desnudo. Sus métodos de gobierno son los del estalinismo.

Xi Jinping. Bajo un rostro inescrutable, se esconde un mandarín del siglo XXI, que ha eliminado la alternancia en el poder de los alto cargos comunistas. Y cada vez se entrega más a un culto a la personalidad («doctrina X») sin parangón desde Mao. Casado con un antigua estrella de la canción tradicional china.

LA DERIVA ANTIDEMOCRÁTICA Y FASCISTA DE LA AMÉRICA DE TRUMP

Hasta ahora se podía criticar a EEUU por muchas cosas, pero su democracia formal (con sus pesos y contrapesos) funcionaba. Al final de la presidencia de Obama, los republicanos retrasaron la cobertura de la vacante en el Tribunal Supremo y así se han garantizado una mayoría absoluta conservadora por mucho tiempo.

Cuando Trump no reconoce su derrota frente a Biden y lanza sus huestes contra el Congreso la democracia queda herida. Pero más todavía cuando el Supremo reconoce a Trump una inmunidad casi total. Con estos antecedentes ¿reconocerá Trump una derrota en las elecciones de medio mandato? o peor todavía ¿no buscará algún subterfugio legal para presentarse a un tercer mandato, prohibido por la Constitución?

En esta deriva dictatorial y fascista son decisivas las operaciones de captura y deportaciones masivas de emigrantes, que recuerdan a las capturas de judíos por la Gestapo. El brazo ejecutor, la policía migratoria la ICE se está convirtiendo en una milicia paramilitar, que, según la National Public Radio, aplica tácticas antinsurgentes ensayadas en Ïrak y Afganistán por una empresa externalizada.

Las cosas han llegado a tal punto que se está produciendo una reacción popular en contra. Veremos hasta donde llega. Esperemos que si los republicanos son derrotados en las elecciones de medio mandato.»the old and grand party»,ahora secuestrado por Trump reaccione. Otra ventana de esperanza sería una reacción del Supremo, por ejemplo, oponiéndose a la reelección.

En su Directiva de Seguridad Nacional rompe su alianza con Europa o Canadá y amenaza con acciones militares, como la anexión de Canadá o la conversión de Canadá como estado 51de la Unión.más

EL MOVIMIENTO MAGA, UN MOVIMIENTO FASCISTA

MAGA (Hagamos América grande de nuevo) es un movimiento que amalgama a los perdedores de la globalización en torno a la figura mesiánica de Trump y cuyo motor es el evangelismo más conservador, con la financiación de los Comités de Acción Política a los que las empresas pueden hacer donaciones sin limitaciones.

Además, MAGA se ha convertido en una a modo de Internacional Fascista, que financia a estos movimientos en todo el mundo, especialmente en Europa.

Una de sus figuras más destacadas, el vicepresidente Vance, favorece apoya públicamente a la extrema derecha europea, una injerencia sin precedentes en la política de los aliados.

OTROS ESTADOS FASCISTAS

ISRAEL

Un siglo después de haber sufrido un genocidio desarrollado por los nazis, el estado de Israel ha incurrido uns genocidio contra los palestino en Gaza en disputa por la tierra de Palestina utilizando los medios de guerra más mortíferos, a pesar del entramado de normas internacionales. Solo una minoría de «justos» en la sociedad israelí se han opuesto a este genocidio y a la despersonalización del otro, procesos característicos de un estado fascista.

CONO SUR LATINOAMERICANO

Promovidas por EEUU, el pasado siglo los país del Cono Sur latinoamericano sufrieron dictaduras atroces que violaron sistemáticamente los derechos humanos y que incluso aportaron figuras como la de los desaparecidos a la historia universal de la infamia. Hoy nuevos gobiernos fascistas, como el de Javier Milei, justifican aquellos hechos atroces; señal de que el fascismo puede reverdecer en cualquier lugar.

LA COMUNICACIÓN DIGITAL AL SERVICIO DEL FASCISMO

Los nazis y los fascistas italianos usaron eficazmente la radio como medios de propaganda. Hoy las redes sociales crean un entorno ideal para la eclosión de los nuevos fascismos.

La diferencia entre verdad y mentira queda abolida; frente a la verdad se presentan «hechos alternativos» profusamente difundidos por las redes sociales. Con sus mensajes cortos y adictivos (sobre todo para los jóvenes, por ejemplo TikTok) inhiben el pensamiento crítico y favorecen los mensajes emocionales.

El ideólogo de la nueva extrema derecha, Steve Bannon, llama a estas campañas «tormentas de mierda» para crear un sentimiento contrario al adversario, que hace impiosible el debate racional y favorece a la extrema derecha.

Sus algoritmos privilegian los mensajes emocionales. más radicales y especialmente los mensajes de odio. Además estos algoritmos son manipulados por sus propietarios (Musk o Zuckerver) a pesar de los intentos de la UE de someter las redes a reglas de responsabilidad y competencia.

Todo ello crea un clima tóxico en el que predominan los bulos y el odio. Está probada su influencia en procesos electorales, como el referéndum de Brexit. La introducción de la Inteligencia Artificial puede empeorar las cosas; engambres de inteligencia artificial pueden construir falsos consensos

Los nuevos fascismos han encontrado en las redes un instrumento perfecto para difundir sus mensajes de odio, sobre todo contra el inmigrante y creando así un clima de miedo y desasosiego entre la población. Dinero no les fata con la financiación que reciben de la Internacional Fascista, a través de MAGA.

Por si fuera poco, los tecnoautócratas que han hecho su fortuna en el mundo digital compran medios tradicionales y los ponen al servicio de la extrema derecha. Bezos, el dueño de Amazon compró The Washington Post, un medio crítico con todos los poderes, para terminar desguazándolo, despidiendo de una tacada a 300 periodistas.

EUROPA, DEGRADACIÓN INSTITUCIONAL, NATIVISMO E INMIGRACIÓN

Nativismo

Como EEUU, los países de la UE, se beneficiaron de la globalización. Los perdedores fueron los trabajadores industriales; los agricultores quedaron más proteguidos por la Política Agraria Común (PAC) -aunque, ahora acuerdos comerciales como Mercosur puedan perjudicarles.

La deslocalización y crisis de 2008 trajeron un crecimiento de la desigualdad y empobrecimiento de las clases populares y en primer momento un auge de movimientos anticapitalistas, agotados al no poder realizar sus propuestas.

Todo ello alimentó la frustración de esas clases empobrecidas. Y la nostalgia de un viejo orden mejor; reivindicación de pasados históricos gloriosos, que ocultan graves crímenes contra la humanidad, que, si bien no pueden ser juzgados con los criterio morales y jurídicos de hoy, tampoco pueden se exaltados y menos como alternativa al Estado Social de Derecho.

Persecución al inmigrante

La Europa occidental (Alemania, Holanda) fueron fuente de emigración hacia América en el pasado siglo; y la meridional hacia la Europa central y occidental en los años 50 y 60. Francia y Reino Unido empiezan a recibir inmigración después de la Guerra en los años de prosperidad en los que se necesita abundante mano de obra barata.

Los inmigrante suelen provenir de los antiguos imperios, lo que favorece un sentimiento de superioridad racista. Francia intenta la integración igualitaria en los valores de la República y construye grandes barrio, que por falta fde mantenimiento terminan degradados. El Reino Unido prefiere que estas comunidades se autogobiernen y mantengan sus propias normas.

A la Europa meridional llegan 20 años después provenientes del Magreb y á Africa subsahariana y en el caso de España de América Latina.

Los gobiernos se muestran incapaces de resolver el empobrecimiento y la desigualdad. En estas condiciones, el racismo subyacente convierte al inmigrante en el chivo expiatorio, al que se atribuyen todos los males, especialmente conductas delictivas que la estadísticas desmienten.

Los demagogos encuentran en esta estigmatización del inmigrante un vehículo privilegiado para conseguir votos.Teorías conspirativas como las del Gran Reemplazo, van más allá del nacionalismo tradicional, al afirmar que hay una conspiración para destruir a las sociedades blancas y cristianas y reemplazarlas por poblaciones musulmanas.

Degradación de la política institucional

Con la fragmentación de partidos que sigue a la crisis de 2008 y en el marco del discurso emocional de las redes sociales, la política institucional se degrada en toda Europa, especialmente en España, donde el insulto se normaliza en las instituciones (en nuestras Cortes el insulto más suave es sinvergüenza), lo que, junto con falta de respuestas eficaces ante grandes crisis favorece discursos típicamente fascistas como «todos son iguales» o «solo el pueblo salva al pueblo».

De la violencia de las palabras a la violencia de los hechos

La nueva izquierda radical promovió los «escraches», importados deArgentina, donde se utilizaban para señalar en sus domicilios a genocidas en libertad, lo que dañaba el derecho a la intimidad.

Ahora los nuevos grupos fascistas van más allá de escraches, lesivos al derecho a la intimidad. En las redes sociales se filtran todos los datos personales y se anima a atacar físicamente; hasta el punto que algunos cómicos, temerosos de su integridad física, han suspendido sus actuaciones públicas.

Las amenazas de muerte son constantes y la policía debiera de tomarse más en serio estas amenazas, que nada tienen que ver con la liberta de expresión.

En el Reino Unido, Jo Cox, una joven y prometedora diputada laborista, contraria al Brexit fue asesinada a cuchilladas, después de ser señalada en las redes sociales.

Asalto a la UE

En este momentos gobiernan en la mayoría de los países de la UE partidos de extrema derecha o de derecha coaligados con la extrema derecha y asumiendo sus principios, sobre todo en materia de inmigración y medio ambiente. Estos gobiernos profundamente euroescépticos y apuestan por, en el mejor de los casos, mantener una UE confederal, sin avanzar en la federalización que proponen los informes Letta y Draghi para afrontar la falta de competitividad europea.

Por el momento, Francia y Alemania aguantan; pero si gobernaran le Pen o AfP, la Unión podría darse por muerta y con ella sus valores de derechos humanos y prosperidad compartida.

LECTURAS RECOMENDADAS

Stefan Zweig » El mundo de ayer» (Acantilado). El hundimiento de un mundo liberal y su conversión a un orden nacionalista y totalitario.

Antonio Scuratti «(Afaguara). Monumental biobrafía de Mussdolini. El primer volumen, la toma del poder, pone los pelos de punta.

Erich Fromm «El miedo a la libertad» (Paidós). La conformación psicológica a un sistema totalitario, buscando seguridad,

Ian Kershaw «Hitler» (Planeta de libros). No encuentro su biografía paralela de dos de los mayores criminales de la Historia, Hitler y Stalin.

Cristina Olea «La gran fractura americana» (La esfera de los libros). Las fracturas históricas de EEUU, que han conducido al fascismo de Trump.

Michael Ignatieff «Sangre e identidades, viaje a los nuevos nacionalismos» (el hombre del TR3S), 2026. Un análisis del reverdecimiento. de los viejos nacionalismos y su consecuencia de guerras y crímenes contra la. humanidad

Una memoria democrática para convivir juntos


Primera rueda de prensa después de la legalización del PCE, el «sábado de gloria» de abril de 1977. con la bandera rojigualda en lugar destacado.

Este es un país mal soldado, atravesado por múltiples cicatrices históricas. Es difícil compartir una visión de España que no esté sesgada por la ideología o los intereses. Por una vez voy a entrar en esas cuestiones que nos dividen, sin obviar asuntos polémicos como la amnistía por el procés. Busco el entendimiento no el enfrentamiento, pero no entraré en discusiones sobre estos temas tan espinosos por el desgaste personal que puede conllevar.

La guerra civil y el revisionismo franquista. La ley de memoria democrática

En España todavía se desconoce el paradero de 114.226 víctimas de la represión franquista (entre ellos García Lorca), según contabilizó el juez Baltasar Garzón en su auto sobre crímenes del franquismo y ratifican las investigaciones históricas.

Pocas normas desatan mayor indignación entre la derecha y la extrema derecha que la Ley de Memoria Democrática (Ley 20/22),, que en su Exposición de Motivos declara:

«La memoria de las víctimas del golpe de Estado, la Guerra de España y la dictadura franquista, su reconocimiento, reparación y dignificación, representan, por tanto, un inexcusable deber moral en la vida política y es signo de la calidad de la democracia. La historia no puede construirse desde el olvido y el silenciamiento de los vencidos.»

Desde el punto de vista práctico, el Estado se compromete directamente en la búsqueda de esos desparecidos, que todavía yacen en cunetas y fosas comunes, y darles digna sepultara, de acuerdo con los familiares. Asimismo, eliminar monumentos que ensalcen la dictadura y si ello no resultara posible reinterpretar estos lugares.

Para la derecha y extrema derecha es la venganza de los perdedores, que quieren falsear la verdad histórica y denigrar a los vencedores y lo único que se persigue es «abrir viejas heridas». ¿Es abrir viejas heridas entregar los restos a familiares, que han esperado 80 años para cerrar el duelo? ¿Cabe pensar que en Alemania o Italia existiera un monumento a la dictadura nazi o fascista en el centro de sus capitales, como es el Arco del Triunfo de Madrid?

Y luego viene la guerra de cifras. Según el historiado Julián Casanova:

«En la guerra civil hubo 600.000 muertos, 100.000 de ellos víctimas de la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 de la violencia en la zona republicana. Al menos 50.000 personas más fueron ejecutadas entre 1939 y 1946».

La obra de referencia es «Holocausto Español» de Paul Preston (reseña de Juan Cruz). Y por supuesto las obras de testigos privilegiados como «La Forja» de Arturo Barea y «A sangre y fuego» de Chaves Nogales, cuyo subtítulo «Héroes, mártires y bestias de España» lo dice todo.

No hay duda que desde la fragua de la rebelión militar hay un claro propósito genocida de exterminar al enemigo, «sanar» a España erradicando violentamente el «cáncer rojo» y eso es así desde el 18 de julio hasta mediados de los 40, con 50.000 personas ejecutadas, terminada la guerra.

La represión en el otro campo se ha presentado a menudo como obra de incontrolados, sobre todo anarquistas; pero las últimas investigaciones demuestran que en matanzas como las de Paracuellos o el cementerio de Aravaca requerirían un logística en la que forzosamente tenían que estar implicadas las autoridades. Lo que no quiere decir que políticos como Largo Caballero -cuyo gran error fue impedir en su momento la unión de las fuerzas republicanas y socialistas- fuera un asesino y no luchara por evitar la barbarie. Cierto es también que con el aumento de la influencia de la URSS llegan las checas y la represión estalinista.

Hay una corriente revisionista (Pío Moa y compañía) que sostiene que la guerra la empezó la izquierda con la Revolución de Octubre. Para contradecir el argumento me remito a un libro que es una pequeña joya «Tres periodistas en la revolución de Asturias», con las cónicas sobre el terreno de Josep Plá, Manuel Chaves Nogales y José Díaz Fernández.

La revolución ni estaba planificada ni tenía ninguna posibilidad de triunfar. Fue un reacción terrible y sangrienta a la entrada en el gobierno de fuerzas protofascistas, que negaban y combatían los principios y la misma existencia de la República. La revolución fue protagonizada por los mineros asturianos desesperados por sus condiciones de vida, lo que no significa que se pueda justificar esa violencia.

Dejemos de lanzarnos los muertos unos a otros, tomemos como referencia la investigación histórica y reparemos a las víctimas a las víctimas del franquismo, la mayoría ancianos, al borde de la muerte. Es inaudito todavía la crueldad de impedir los memoriales en recuerdo de las víctimas del franquismo, como la prohibición por parte del Ayuntamiento de Madrid del que se iba a realizar en el cementerio de La Almudena, donde se destruyeron versos de Miguel Hernández.

El terrorismo etarra y de los aparatos de Estado. La victoria democrática y la reinserción de los militantes

Desde 1968 a 2011, ETA asesinó a 850 personas, hirió a 2600 y secuestró a 90. Detrás de cada víctima hay las vidas rotas de toda un familia.

Para entender la experiencia de las víctimas del terrorismo recomiendo la lectura de «Salir de la noche» de Mario Calabresi, hijo de un comisario milanés asesinado por las Brigadas Rojas, tras ser acusado falsamente de haber asesinado en comisaría a un anarquista.

Las víctimas de ETA merecen todo el reconocimiento y reparación, pero no pueden tener la patente permanente de lo que es aceptable o no en la política española.

Es un triunfo de la democracia no solo que ETA se extinguiera sin concesiones políticas, sino que sus antiguos militantes, cumplidas sus cuentas con la justicia, pueda participar en política y presentarse a cargos públicos. Ballots no bullets –como se dice en inglés con un juego de palabras, votos en lugar de balas-.

Los reinsertados y en general la izquierda abertzale le deben a la sociedad vasca y española en general algo más que una petición formal de perdón. Nos deben una declaración de que a partir de 1978, España no era una dictadura ni Euskal Herreria un territorio oprimido y que, por tanto, su terrorismo era injustificable moral y políticamente.

Falta también que el Estado reconozca los crímenes -que no fueron pocos- cometidos en su nombre, los «excesos policiales» y la reparación de estas víctimas. Y no sólo en la guerra sucia contra ETA, sino también de todos los abusos policiales durante la Transición, con decenas de muertos y miles de torturados, cuyas acciones en petición de justicia han sido ignoradas sistemáticamente, a menudo en aplicación de Ley de Amnistía de 1977. Tanto en estos casos como en los de la víctimas del terrorismo donde no llegue la justicia penal debe obrar la justicia restaurativa

Los símbolos nacionales

En la foto que abre esta entrada da testimonio gráfico de la primera rueda de prensa del PCE después de su legalización.

En la misma Santiago Carrillo declaró:

“Nosotros somos republicanos, pero aceptaremos la monarquía siempre y cuando ésta apueste por la democracia. Lo importante ahora no es el debate entre Monarquía o República, sino la elección entre dictadura o democracia, y nosotros estamos claramente con la segunda. Si el Rey asume la Monarquía parlamentaria y constitucional, nosotros lo apoyaremos».

En ese «quid pro quo» entraba la aceptación de la bandera monárquica.

El único cambio efectuado por la democracia ha sido la introducción de escudo constitucional. Pero puesto que la monarquía nunca ha sido directamente y separadamente refrendada, la izquierda más reivindicativa ha encabezado sus protestas con la bandera republicana tricolor.

Mientras la derecha, ha monopolizado la bandera no solo portándola en actos políticos contra gobiernos de izquierda, sino que a través de pulseras y demás merchandasing ha convertido los colores de la bandera en signo de identidad, un santo y seña de reconocimiento entre iguales. Recuerdo una vieja canción de Aute con letra de Forges «yo la bandera la llevo en la billetera»

Todavía altos cargos de VOX se presentan con el escudo inconstitucional.

Tampoco ayuda la asociación de los símbolos nacionales y religiosos: las procesiones con escolta militar; el desembarco de la Legión portando el Cristo de Mena, cantando ese himno siniestro que es «soy el novio de la muerte».

Y la relación de la nación con lo militar. Me parece inaudito que la Fiesta Nacional se celebre con un desfile militar y no haya un acto donde se reconozcan los méritos de personas de la sociedad civil en aras del progreso y la convivencia.

La monarquía sigue siendo divisiva. No solo por las tropelías del emérito, tapadas durante décadas en nombre de la concordia democrática. La actual familia real es aparentemente más presentable, pero sus miembros, bien conectados con la élite económica (recordemos aquello de «compi-yogui», mensaje de la reina a un empresario corrupto en dificultades judiciales), parece incapaz de un gesto de empatía hacia los más desfavorecidos (no he visto nunca a ningún miembro de la familia visitando un comedor social o un centro de acogida de refugiados). En lo político, Felipe VI con su discurso después del ilegal referéndum en Cataluña no colaboró a tender puentes.

Resulta que al final los únicos símbolos compartidos son las equipaciones de las selecciones deportivas, sobre todo de la de fútbol, la «roja. No soy aficionado al fútbol y no sé cuando se generalizó esa denominación, pero desde luego con Franco no se hubiera podido llamar a una selección «la roja».

Pediría que la izquierda que use sin complejos la bandera constitucional y si lo desea la alterne con la republicana, que también era la bandera de una democracia española. Y a la derecha que cese de hacer ostentación de banderas y pulseras. Que institucionalmente se busquen y promocionen nuevos símbolos, como en su día fue el monumento a la Constitución en la Castellana.

El Imperio y la leyenda negra

No estamos tampoco de acuerdo en la interpretación de la Historia.

Hay una corriente revisionista de la leyenda negra y exaltadora del imperio en América, cuya figura más destacada es Elvira Roca Barea. Confieso que no he leído su obra, pero en la interpretación que ha hecho circular la derecha solo se presentan las luces de España en América, olvidando los distintos genocidios.

Las Leyes de Indias son un timbre de gloria para el Imperio Hispánico, pero demuestran que previamente existieron agresiones sin cuento a las poblaciones originarias y luego fuero reiteradamente incumplidas. Por eso aunque la petición de disculpas de López Obrador me parece bombástica, no estaría de más reconocer, como han hecho los holandeses, los abusos contra los derechos humanos realizados por los españoles durante la conquista y la colonia. Abusos que empalidecen ante los producidos por las repúblicas americanas después de la independencia.

Escuché a Roca Barea en una entrevista y me pareció más razonable que esa versión simplificadora que circula la derecha. Reconoció que no existe una España eterna e inmutable y que el Imperio de los Austrias era un confederación de Estados propiedad del soberano.

Porque en la Península se han sucedido los imperios, los reinos, las monarquías absolutas, pero hasta las Cortes de Cádiz no existe un Estado Nacional,

No existe la España eterna, definida por el catolicismo. Es hora de enterrar a Viriato, Don Pelayo y el Cid y volver a Cervantes y Machado. Y vivir en el día de hoy mirando al futuro, no al pasado.

La diversidad territorial y social

El mayor problema de convivencia que tenemos es la integración de una España territorialmente muy diversa y muy rica. Llevamos más de dos siglos con el problema. No cuajó la República Federal de Pi i Margall, ni el Estado integral de la II República, en ambos casos más por quiebra general del Estado que por fallos del sistema de integración.

La Constitución reside la soberanía en el conjunto de los españoles y reconoce la autonomía de «nacionalidades y regiones». Recuerdo muy bien el debate en torno al término nacionalidades. ¿Se constituía España como un Estado plurinacional? La respuesta es que nacionalidades quería decir regiones históricas, con signos de identidad muy destacados y que hubieran disfrutado de autonomía durante la República.

Lo que nos demuestra la experiencia de estos 45 años es que territorios como Cataluña y el País Vasco se consideran naciones y-por lo menos minorías significativas de sus poblaciones- no aceptan el sistema autonómico y no cejaran hasta que se les reconozca el derecho a la secesión (mal llamado de autodeterminación). El derecho de autodeterminación solo es aplicable en territorio coloniales o sometidos a una administración externa despótica, lo que no es el caso. No obstante, creo que la salida de este cículo vicioso solo puede hacerse por medio de un referendum pactado en los términos de la ley de Claridad canadiense. Ello solo sería posible modificando con la Constitución mediante un gran pacto de Estado. No me convence la Confederación historicista y foral, que propone Urkullu, y menos su sistema de interpretación constitucional mediante una Convención.

Una última cuestión de actualidad. Los resultados electorales han puesto la gobernabilidad en manos del prófugo Puigdemont (con 7 diputados y 342.000 votos), un nacionalista de derechas, un ególatra que busca su revancha personal y que para empezar a negociar exige un ley de Amnistía.

La cuestión no es si la amnistía es o no constitucional. La cuestión es que no es legitima porque una amnistía se otorga para limpiar las persecuciones de un estado no democrático. Lo cual no quiere decir que no se puedan utilizar otras herramientas de gracia para normalizar Cataluña. Comparto los argumentos de Tomás Quadra-Salcedo (Gracia y Justicia).

Creo que Sánchez ni puede ni debe aceptar esa condición previa porque aun en el caso de que se lograra la investidura. el gobierno pendería de un hilo que Puigdemont cortaría a la menor fruslería. Y eso llevaría a una debacle electoral del PSOE y al gobierno PP-VOX. Más vale rechazar ahora el chantaje. En unas nuevas elecciones seguramente el PSOE mejoraría sustancialmente con el apoyo del electorado al que irritan las demandas independentistas.

Si se podría avanzar en el reconocimiento de España como un Estado plurinacional, especialmente favoreciendo el uso de las lenguas propias a nivel estatal (optativas en Bacillerato y universidades). Cuando hace 60 años escuché a Serrat cantar la «Canço de Matinada», entendí que en España además del castellano había otra lenguas, que también formaban parte de nuestro patrimonio común.

Políticamente creo que hay que seguir avanzando hacia un federalismo cooperativo, reformando el Senado como cámara territorial, clarificando las competencias de las comunidades y el Estado central, reforzando la conferencia de presidentes y las comisiones sectoriales. Pero para eso hace falta un pacto de Estado, que se antoja imposible.

El patriotismo constitucional

Dejemos atrás los símbolos y una historia divisiva para unirnos en defensa de los derechos y principios constitucionales y los servicios públicos que hacen efectivos los derechos sociales. Es lo que Habermas llama patriotismo constitucional y que puede unir a quien se siente catalán, vasco o gallego o asturiano con quien se siente simplemente español. Asumamos las sucesivas capas de identidad que se solapan en en cada individuo.

En el ULSTER me enseñó John Hume -un político católico y republicano moderado, que recibió el Nobel de la Paz- que lo de menos es la identidad de cada uno. Lo importante es trabajar juntos por el progreso común. Menos banderas, menos guerra culturales, más honradez, menos corrupción y más trabajo.

Todo empezó en Kosovo


Esta tarde de domingo, Kosovo se dispone a declarar su independencia.

Kosovo fue la pieza que descuadró todo el rompecabezas yugoslavo, con importanteslíneas de ruptura todo él. Kosovo fue el catalizador de unas tensiones que no esperaban más que un motivo para expresarse violentamente.

Kosovo se convirtió en el corazón cultural y religioso de Serbia durante el reinado de Stefan Nemanja, a principios del siglo XIII. Del XIII y el XIV datan los maravillosos monasterios ortodoxos que jalonan el territorio. En 1389, en Kosovo Polje, el campo de los mirlos, el Zar Lazar comandó una coalición de príncipes cristianos que fueron derrotados por los otomanos. Los turcos extendieron su gobierno por los Balcanes del sur y la batalla quedó fijada en el imaginario serbio como elemento esencial de su identidad. Esa identificación con la derrota y los siglos de sufrimiento y, sobre todo, humillación que siguieron es esencial para entender la cultura y la sociedad serbia.

Vecino a Albania, los albaneses se extendieron por Kosovo durante el imperio otomano. Albaneses cristianos aliados de los ejércitos austriacos atacaron Kosovo en el siglo XVII. En general, la islamización tanto de albaneses como de parte de los serbios, favoreció su asentamiento en el territorio. La larga agonía del imperio otomano enfrentó a serbios ortodoxos y albaneses musulmanes. Todos los pueblos de la región practicaron lo que hoy llamamos limpieza étnica durante las guerras balcánicas, prólogo de la I Mundial. Durante la primera Yugoslavia, en el periodo de entreguerras, la población albanesa declinó. Durante la II Guerra Mundial, Kosovo pasó a formar parte del estado títere albanés, dependiente de Mussolini. Los serbios sufrieron una terrible limpieza étnica. La segunda Yugoslavia, después de la II Guerra Mundial, la Yugoslavia de Tito, reconoce los derechos culturales a los albaneses. En 1974, la Constitución reconoce una amplia autonomía a Kosovo, dentro de la República de Serbia, en el marco federal yugoslavo. La mayor natalidad convierte a los albaneses en clara mayoría.

Visité Pristina como turista en 1976. La capital de Kosovo tenía un aire polvoriento y artificial. Al final de su calle principal, el airoso minarete de la mezquita rivalizaba con un hito escultórico de la nueva universidad. El gran almacén, con sus escaleras mecánicas, estaba bien dotado y no le faltaban televisores en color. Las barberías turcas estaban presididas por el retrato de Tito, en sus últimos años de vida. No se adivinaba más tensión que la de las vociferantes comitivas de hinchas futbolísticos. El Gran Hotel, un edificio digno de la Rusia de Stalin, era el único alojamiento posible. Con los años se convertiría en el cuartel general de los paramilitares serbios.

En los primeros 80, coincidendo con la muerte de Tito, se suceden manifestaciones y huelgas de albaneses, reprimidas por la policía. En el marco de la tradicional rivalidad y agravios históricos entre serbios y albaneses, el crecimiento demográfico de los albaneses y los derechos específicos que a éstos da la autonomía hace sentirse acorralado a la minoría serbia.

Este malestar será explotado por Milosevic para presentarse como el defensor de los serbios, residan donde residan. A finales de los 80, poco después de tomar el poder en Belgrado, Milosevic realiza una visita a Kosovo. Le siguen los medios de Belgrado. Ante las cámaras, escucha las quejas de ancianos serbios y les promete que «nadie volverá a tocaros». Es su consagración. Uno de los periodistas que sigue la escena será años más tarde asesinado por la policía política de Milosevic. En 1989 se celebra en quinto centenario de la batalla de Kosovo Polje, convertido en la gran reafimación de Serbia. Milosevic amenaza: lucharemos militamente por Yugoslavia. La autonomía de Kosovo es abolido y los votos que tenía en la presidencia colegiada yugoslava son asumidos por Serbia. Todo ello será detonante para la ruptura de Yugoslavia, querida por los digentes eslovenos y croatas, y que los serbios decían querer combatir. En Kosovo, Ibrahim Rugova lanza una campaña de desobediencia cívica y los albaneses construyen una red de instituciones que se convierten en un precario estado paralelo.

Todos los políticos, croatas, serbios, eslovenos, bosnios… se lanzan a la carrera nacionalista. Los dirigentes serbios confían en su fuerza militar y en su demografía y convencen al pueblo de que es la hora de la Gran Serbia. Todos cometen crímenes, pero los cometidos en nombre de esa ahistórica Gran Serbia se convierten en verdadero genocidio en Bosnia.

Las victorias militares del principio de la guerra de Bosnia no pueden convertirse en victoria política. El nacionalismo serbio resulta contenido por los acuerdos de Dayton, pero ve reconocido su dominio sobre territrorios en los que ha realizado una terrible limpieza étnica. En el 96,97… parecía que Milosevic había tenido suficiente, pero en el 98 se embarca en una represión salvaje de una pequeña guerrilla kosovar. La represión radicaliza a la juventud, que se alista en la guerrilla. El moderado Rugova se ve desbordado. Los paramilitares serbios comienzan la limpieza étnica. Después de muchas vacilaciones, la OTAN, sin la legitimidad de una resolución de la ONU, lanza su campaña de bombardeos sobre Kosovo y Serbia. El acuerdo de Kumanovo pone fin a la presencia del ejército serbio en el territorio.

Desde 1999 Kosovo es un protectorado de la OTAN. La fuerza política dominante es la sucesora de la guerrilla. Los serbios han quedado reducidos a enclaves como Gracanica y el más importante, al norte del río Ibar, con la ciudad de Mitrovica. Los serbios, sobre todos aquellos aislados en pequeñas localidades han sufrido el acoso de sus vecinos albaneses. Kosovo ha vivido de la ayuda internacional y, sobre todo, de la inyección económica que supone el contingente militar desplegado.

Ahora, Kosovo, va a ser independiente mediante una declaración unilateral y merced al apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea (por mucho que algunos de sus miembros, como España, no vayan a reconocer al nuevo estado). Se aplicará el plan Atthisari escrupulosamente. Se evitará cualquier veleidad de Gran Albania, que pondría en pie de guerra a Montegro, Macedonia y Grecia. No creo que se produzca una integración de los serbios. Puede que, incluso, los territorios al norte del Ibar proclamen una indepencia no reconocida por nadie.

Los Balcanes de hoy no son los de los 90. El odio persiste, pero todo el combustible bélico se quemó en la gran hoguera. Pero si Kosovo fue el principio de todo, con esta solución unilateral ¿será el fin de todo?.

(Actualizo esta entrada con el enlace al trabajo La independencia de Kosovo a la luz del derecho a la autodeterminación, de los catedráticos de Derecho Internacional Público Romualdo Bermejo y Cesáreo Gutiérres, en el Boletín nº 100 del Instituto Elcano. Copio una de las frases que me parece clarificadora:

« El problema se encuadra en el debate sobre si se puede aplicar a los pueblos nacionales un derecho pensado para los pueblos coloniales. Mientras que éstos lo tienen reconocido -autodeterminación externa-, los primeros sólo tienen reconocido el derecho a una autonomía -autodeterminación interna- que les impida ser perseguidos o excluidos del gobierno. La falta de esa autonomía fue la que provocó los bombardeos de la OTAN sobre Serbia hasta que aceptó su concesión por la fuerza.»

El trabajo analiza las distintas fórmulas existentes en el Derecho Internacional para una solución definitiva)