El apagón y la fragilidad


El apagón colapsa a M30 madrileña. un ejemplo de que el coche no puede seguir siendo el medio de transporte preferente,
 Alberto Aguado / EFE

Hace menos de una semana, al recibir el premio Cervantes, Álvaro Pombo nos recodaba que éramos frágiles y que habíamos olvidado que lo éramos para convertirnos en inlfluencers y mercachifles

Palabras proféticas. El apagón ha puesto de manifiesto nuestra fragilidad. Ya lo sabíamos, pero nos faltaba la experiencia de sufrirlo en nuestras carnes. La pandemia fue una prueba letal, pero progresiva. La Dana también fue letal e inmediata. El apagón ha sido instantáneo, pero apenas letal…

Lo que ha puesto de manifiesto es que los protocolos no funcionan y que el sistema no es tan robusto y tan seguro como nos dicen. Por ahora no hay una causa reconocida, aunque cada cual arrima el ascua a su sardina. Los enemigos de las renovables defienden las nucleares como solución. Ahora todo los opinadores, que antes eran especialistas en Ucrania, ahora son expertos en sistemas eléctricos. La oposición encuentra un nuevo punto de ataque al gobierno. El ruido no cesa.

Volver a los transistores ha sido una gran lección: un ecosistema informativo equilibrado requiere de la radio, el medio más ágil y ubicuo. Los tecnólogos deben reconocer humildemente que nos han vendido mucho humo. Felicidades a RNE, un gran ejemplo de servicio público.

Hay quien dice que la caída ha sido planificada para convencernos de que son necesarias inversiones en seguridad. Lo del kit de seguridad parecía pensado para meternos miedo y además no encaja con la imprevisión española. Ahora a lo mejor muchos dejan en casa un transistor y una linterna y repuesto de pilas.

Hace años que las películas y series de éxito garantizado tienen tema apocalíptico. El «caótico» pueblo español ha dado un ejemplo de serenidad y civismo. Donde se ha podido se han compartido coches y recursos. Como otras veces las distintas administraciones se han lanzado la pelota ignorando algunos casos de fácil solución, como atender a los pasajeros bloqueados en Atocha, que al final fueron trasladados al Palacio de los Deportes, pero que pasaron mucho tiempo sin recibir atención.

Para mi, la principal lección es que nuestro sistema de vivienda y movilidad es insostenible. Ciudades dormitorios a kilómetros del trabajo en el centro de la ciudad y el coche como sistema preferido de transporte. Lo importante sería reforzar los medios de transporte públicos y que, al menos en las ciudades fueran redundantes.

Y que la red eléctrica-ya sé que es casi imposible en un apagón nacional- tuviera recursos para rearmar la red rápidamente.

Por último, que cualquier protocolo diera prioridad al recate y tratamiento a enfermos y dependientes.

Post Scriptum 2 de mayo de 2025

Lo que es realmente insostenible es un modelo de consumo ilimitado por mucho que se sustituyan energía fósiles por renovables.

Esta entrada no va de las causas del apagón. Pero muchos analistas indican una mala planificación al casar oferta y demanda y son muchos los que abogan por la nacionalización de las eléctricas. Incluyo aquí el comentario que me hace llegar un amigo:

«Ya lo dijo Rato: es el mercado amigo. En pocos años el PSOE y el PP perdieron la posición de control en tres grandes áreas, banca, telecomunicaciones y electricidad, reforzando su posición oligopolista. En éste último, se creó un nuevo sistema de mercado, el no va más de la ortodoxia: la entrada al marginal. En este caso parece que los que tenían que equilibrar el sistema, la hidráulica no lo hizo. Estaban autorizados para estar desenganchados? Estaban enganchados y no lo hicieron? En cualquier caso, si hubieran entrado hubieran entrado a pérdidas. Y, lo mismo para las nucleares. Si es cierta la hipótesis ya lo veremos.»

Balance apresurado del pontificado de Francisco


30 de octubre 2024. (Foto Massimo Valicchia/NurPhoto Getty Images)

El pontificado de Francisco merece un análisis detallado. No deja de ser casualidad que su muerte haya coincidido con la visita del vicepresidente de EEUU J. D. Vance al Vaticano, que representa un catolicismo conservador radicalmente opuesto al de Francisco.

Después de varios papados, conservadores en lo doctrinal y en lo social; Bergoglio, argentino, jesuita y con la experiencia próxima de la dictadura ha orientado su pontificado a abogar por los inmigrantes y buscar respuestas al gran problema de nuestro tiempo, el calentamiento y la destrucción de la tierra común. En lo doctrinal ha seguido siendo conservador, con pequeñas aperturas, como no negar la comunión a los divorciados y una cierta tolerancia hacia los homosexuales y una tímida incorporación de la mujeres a puestos de responsabilidades, pero nada de sacerdocio femenino, ni de sacerdotes casados. Ha luchado contra la pederastia en la Iglesia, pero ha dejado mucho por limpiar, en una tarea ingente

Ahora a ver si su sucesor sigue su línea o vuelve a la línea retrógrada de los «juanpablos».

Por fin debates electorales garantizados


Debate a 5 el 4 de noviembre de 2019, emitido por 12 cadenas y seguido por casi 9 millones de espectadores

El mundo ha cambiado mucho desde 1959, cuando Kennedy derrotó a en un debate a un sudoroso Nixon, que luego perdió la presidencia. Hoy la televisión no es la que era.Partidos y audiencias está fragmentados y la redes sociales dan la victoria, sobre todo, entre los jóvenes. Pero los debates electorales siguen siendo un instrumento de comunicación política de primer orden. Por poner un ejemplo, en las generales de 2019, un debate a 5, sin el morbo de los retos «cara a cara» fue seguido por casi nueve millones de espectadores a través de 12 cadenas.

El gobierno ha anunciado (nota de prensa) una modificación de la Ley Orgánica de Régimen Electoral para que, al menos, en los medios públicos se celebren debates electorales, a los que «estarán obligados a concurrir las fuerzas políticas que compiten en esos comicios salvo causa justificada que sea aceptada por la Junta Electoral competente». Participarán todos los candidatos que hayan obtenido representación en unos comicios anteriores semejantes.

Positivo parece que se abra la puerta a la «participación a grupos políticos representativos» porque esa es la única forma de que lel panorama no quede congelado en un determinado momento. El derecho a la información de la ciudadanía no puede quedar en manos de la conveniencias y negociaciones entre los partidos.

Está por determinar si estos debates se realizarán entre los cabeza de lista a la circunscripción más significativa (los que los partidos marquen como candidatos a presidir los respectivos ejecutivos), lo que asegura el interés, aunque no siempre que el debate sea esclarecedor; en los «cara a cara» se tiende a caer en el «y tú más» .Lo importante es un tratamiento equitativo a las distintas opciones; o si habrá debates con múltiples participantes designados por los partidos.

Quedan incógnitas ¿qué pasará en las comunidades en las que no haya televisión pública?

Las encuestas son un elemento más de campaña, que frente a lo que se piensa, tienen un efecto bastante neutro. Si se exagera las posibilidades de una candidatura, por un lado, moviliza a sus partidarios; por otro, algunos partidarios se quedan en casa, dando por segura la victoria. Como elemento de campaña y buscando la igualdad de posibilidades, es muy positivo que sea obligatorio la publicación de microdatos, que puedan ser interpretados por los investigadores.

Este es un tema en el que llevo trabajando desde 1978. Aquí dejo la fuente:

1978: «Aproximación al régimen jurídico de la propaganda electoral». Persona y Derecho: Revista de fundamentación de las Instituciones Jurídicas y de Derechos Humanos, ISSN 0211-4526, Nº. 5, 1978, pags. 227-308.

Volveré sobre el tema cuando se conozca el contenido del proyecto de Ley.

C

Evolución ideológica de Vargas Llosa


Vargas Llosa haciendo campaña a la presidencia del Perú en 1990 por el Frente Democrático. Imagen de Reuters.

Ha muerto a los 89 años Mario Vargas Llosa, Premio Nobel y gigante de la literatura universal.

En esta breve entrada pretendo recordar y glosar su evolución ideológica del comunismo al neoliberalismo.

Fue un joven, como tantos en los años 50, orientado al comunismo y fascinado por la revolución cubana. Esta orientación izquierdista se manifiesta en sus primeras novelas, «La ciudad y los perros» y «Conversación en la Catedral». Dos obras de juventud, verdaderas novelas maestras, que podrían clasificarse como obras de izquierdas; pero en las que ya se manifiesta otra constante de su obra y vida pública: el rechazo al caudillismo y populismo latinoamericano.

Además de experimentos literarios, con carga biográfica, como «la tía Julia y el escribidor» u obras más ligeras como «Pantaleón y las visitadoras», otra de las grandes obras con carga ideológica del primer Vargas Llosa es la monumental «La guerra del fin del mundo». Mediante múltiples puntos de vista narrativos de los numerosos personajes, el autor muestra tanto empatía con los desheredados de la tierra más pobre de Brasil, el nordeste, al tiempo que pone en evidencia a la república oligárquica que sustituyó al imperio de Pedro II; subyace también el rechazo a la orientación pseudo religiosa y fanática que de una rebelión que lleva al autosacrificio de toda una comunidad. El rechazo del fanatismo será una constante en su obra.

A finales de los 70 se produce un giro copernicano ideológico al romper con la revolución cubana, a consecuencia del caso Padilla. El gobierno de Castro exige a los intelectuales un alineamiento más estricto con las tesis de Partido Comunista y quien realiza la más mínima crítica es depurado y expulsado del sistema cultural. El caso más grave es el de Herberto Padilla, detenido en marzo de 1971 y obligado a hacer una autoconfesión, en la que se acusaba de contrarrevolucionario y también a otros escritores, incluida su propia esposa. El escándalo separa a la mayor parte de los intelectuales, europeos y latinoamericanos, de izquierdas de la revolución cubana. En el caso de Vargas Llosa se produce un radical giro a la derecha.

A partir de entonces se convierte en propagador de las ideas del neoliberalismo, especialmente del austriaco Friedrich Hayeck y el protagonismo absoluto del mercado para distribuir los recursos, en detrimento de la distribución equilibrada de la riqueza y en perjuicio de la producción de bienes públicos. Para Hayeck el Estado es el enemigo de la libertad por eso -y con él sus discípulos doctrinales y políticos- propone reducirlo a su mínima expresión. Hayeck declaró en una entrevista a El Mercurio de Santiago de Chile durante la dictadura de Pinochet:  «Personalmente prefiero una dictadura liberal a un gobierno democrático carente de liberalismo».

En 1990, el novelista pasa de las ideas a la liza política y se presenta como candidato a la presidencia de su país, Perú. Comanda un conglomerado de partidos y fuerzas políticas reunidas en el Frente Democrático, con un programa liberal. Su contendiente es Alberto Fujimori, un ingeniero de origen japonés, que se presenta con un programa populista.

El «chino» convence a las clases populares que es uno de ellos y derrota al elitista y «blanquito» Vargas Llosa. El autor contará esta experiencia en la segunda parte de su autografía «El pez en el agua» (2020). Ya en 1990 Fujimori dio un golpe institucional , que trajo una dictadura de una década, con una política neoliberal y corrupción generalizada y graves violaciones de los derechos humanos, en una guerra entre el terrorismo de Sendero Luminoso (maoistas) y el terrorismo de Estado, que recuerda a lo narrado en la «Guerra del fin del mundo». El novelista se posiciona contra ambos.

Vargas Llosa fue siempre opositor a la dictadura chilena, pero también férreo opositor a los gobiernos izquierdistas de América Latina. sin perjuicio de que hubieran sido legítimamente elegidos; no solo contra Chávez y Maduro, también de políticos como Lugo o Lula. Pero también radicalmente opuesto a cualquier dictadura, también de derechas como la del sanguinario dominicano Rafael Trujillo, en la «Fiesta del Chivo»

En sus últimos años Mario Vargas Llosa ha sido uno de esos neoliberales que ante cualquier problema proponía siempre la misma solución «más iniciativa privada y menos Estado». Indignándome este posicionamiento político y su manipulación por la derecha más recalcitrante, siempre le he admirado y disfrutado de su obra literaria. Pero su orientación neoliberal no ha sido obstáculo para su compromiso con causas que ha considerado justas, como la palestina (se incrusta al final el vídeo del documental de su viaje a Palestina)o el aborto o el matrimonio homosexual.

Para finalizar diría que de los elementos del famoso trilema de Rodrik (globalización neoliberal, soberanía, democracia). Vargas Llosa ha intentado maximizar en sus obras y compromiso político soberanía nacional, democracia, pero sin sacrificar nunca la libertad.

Bye, Bye Globalización


Portacontenedores Loreto, el mayor del mundo. La globalización no hubiera sido posible sin estos grandes barcos, que en la últimas décadas ha reducido exponencialmente el coste del transporte marítimo.

Esta entrada no pretende responder a las cuestiones abiertas por la guerra arancelaria desatada por Trump. No soy economista ni adivino. Pretendo, simplemente, explicar lo que ha significado la globalización. Y razonar porque Trump puede haberla dejada herida de muerte.

Primero unas experiencias personales.

En primer viaje a Estados Unidos, en 1975, para realizar un reportaje biográfico del sociólogo Juan Linz (para el programa Nuestros Cerebros de Fuera) me llamó la atención que en el área semi urbana-semi rural en que vivía, cerca de New Haven (Universidad de Yale) proliferaban los Volvo, pero nuestro sociólogo tenía un Chrysler. Hablando de las peculiaridades de EEUU, Linz me dijo que los profesores apostaban por la seguridad de los Volvo, pero él prefería un vehículo nacional, con una tecnología fiable, probada y más asequible; el obrero norteamericano se sentía orgulloso del producto que fabricaba y los volvos y otros vehículos europeos se veían como el capricho de una élite.

Veinte años después volví a EEUU para seleccionar un sistema de gestión informática de una redacción de televisión. Mi interlocutor estadounidense tenía un Honda. Los coches japoneses -me dijo- son mejores y más baratos y gastan menos. No se había deslocalizado la industria, pero se había sustituido el producto por otro más competitivo y en el proceso se habrían perdido puestos de trabajo y el orgullo de los trabajadores, al que 20 años antes se refería Linz.

Mi primer televisor fue Phillips (b/n) y el segundo Grundig (color) ambas marcas europeas y duraron bastantes años. Cuando quise sustituir el Grundig por una pantalla plana y más grande dudaba entre un Sony y un Samsung; el vendedor me dijo, siempre mejor un japonés que un coreano. Ahora mi televisor es Samsung.

Mi última experiencia. Viajando por los países del este y centro de Europa, que iban a ingresar en la UE, era visibles por toda Europa las ruinas industriales de empresas cerradas por ineficientes.. En el bloque soviético no había competencia entre empresas o países, sino una especialización en la producción. Así, por ejemplo, en la hoy disputada Kromatorsk, en la guerra de Ucrania, se fabricaban entonces los misiles balísticos. En Polonia visité una fábrica de Roca (un proceso de deslocalización, visto desde España; una inversión desde la perspectiva polaca). Uno de los trabajadores era un antiguo minero; se ganaba menos -me dijo-pero era más seguro y confortable que el carbón.

Con estos ejemplos vemos como en la globalización los productos menos competitivos nacionales se ven sustituidos por otros más competitivos extranjeros, con pérdidas de puestos de trabajo y daños para las comunidades locales; y cómo países con una tecnología limitada (Corea) superan pronto a otros más avanzados (europeos y Japón. Y como una deslocalización dañina para el país de origen es beneficiosa para el de recepción. La globalización no hubiera sido posible sin el abaratamiento del transporte en grandes buques portacontenedores. Si sumamos los procesos de automatización y robotización tenemos masivas pérdidas de puestos de trabajo y peores condiciones de trabajo.

La producción está integrada en cadenas que abarcan a todos los países, buscando que cada componente se fabrique allí donde hay una ventaja competitiva.

La ventaja puede ser tener un gran mercado interior y una unidad normativa (UE); un gran mercado interior y una mano de obra barata (China) o una tecnología punta, generada por la inversión estatal y desarrollada por empresas muy ágiles (EEUU). El sistema de ciencia pública de EEUU que llevó al hombre a la luna y puso las bases de internet y que ahora Trump y Musk (uno de sus beneficiarios) parece dispuestos a destruir.

En una globalización humana los destinatarios últimos tendría que exigir en cada paso de la cadena el cumplimiento de requisitos medioambientales y derechos humanos. En caso contrario, la cadena se romperá por los eslabones más frágiles. Si Trump vuelve a las energías fósiles, la UE puede adquirir una nueva ventaja competitiva desarrollando energías limpias.

En cada paso se incrementa el valor; los ganadores son los que mayor valor añaden a la cadena. El problema de este sistema de largas cadenas de suministros es que es muy difícil lograr una autonomía en productos básicos, como demostró la pandemia. Antes del caos mercantil ya se hablaba de desacople para que cada país pueda adquirir una autonomía estratégica, sin descartar medidas proteccionistas, siempre en el marco de unas reglas. Será muy difícil reconstruir el sistema después de la guerra comercial desatada por Trump.

La globalización solo puede funcionar en un sistema de libre mercado, con aranceles cero 0 y acuerdos comerciales entre bloques y un órgano de arbitraje la Organización Mundial del Comercio (OMC), por cierto, bloqueada por EEUU desde el primer mandato de Trump. El proteccionismo no solo es más ineficiente desde el punto de vita económica; además el proteccionismo aumenta la posibilidad de guerra por razones comerciales. La primera guerra mundial fue un conflicto entre el Imperio Británico (librecambista) y los imperios centrales (proteccionistas). Al fracaso de las conversaciones comerciales entre EEUU y Japón siguió el ataque a Pearl Harbour.

En esta globalización, Estado Unidos ha sido el suministrador de tecnología, China la fábrica de productos baratos y la UE la potencia normativa, más preocupada por la calidad de vida que por la competitividad de sus productos. Una división del trabajo que puede cambiar pronto. Como razona T. Friedmanen el texto recogido más abajo, China está batiendo en tecnología a EEUU y Europa; de modo que los chinos pueden aportar la tecnología y estadounidenses y europeos realizar las tareas de menor mayor añadido.

En la izquierda siempre se ha presentado a la globalización como el origen de todos los males. Es cierto que ha empobrecido a las clases trabajadoras y medias del Norte, pero también ha sacado de la miseria más absoluta a millones de desheredados del Sur. El problema es que la eficiencia aportada por este sistema solo se han trasladado a las cuentas de resultados de las multinacionales y no al bienestar de los que la han hecho posible ni en el Sur ni el Norte. Para eso hay que cambiar la teoría dominante neoliberal y dar a los estados medios para luchar contra los dientitos modos de elusión fiscal y poder ofrecer los bienes públicos que no suministra la globalización.

Son muchos los elementos en un equilibrio inestable roto por Trump. Y será difícil reconstruirlo. Puede que en lugar a un sistema de libre comercio puro se construya uno de acuerdo entre bloques. Pero. reitero, no soy adivino.

ALGUNAS LECTURAS

Thomas Friedman«: el futuro de la globalización «Acabo de ver el futuro y no estaba en EEUU» New YorkTimes, 3 de abril de 2025.

Juan Torres López «Y si lo de Trump no es una simple locura personal» 4 de abril 2025.

Daniel Fuentes Castro «No es el comercio, es el capital» El Pais, 3 de abril de 2025.

Nacho Álvarez «Europa ante el abismo arancelario» El País, 8 de abril de 2025

Cooperadores necesarios del genocidio en Gaza


Niño palestino en brazos de su madre muerto en un ataque israelí a una escuela. Imagen de  Omar al-Qattaa, AFP. tomada de la web de France 24.

No tengo duda de que Israel está cometiendo un delito de genocidio contra el pueblo palestino en Gaza y, en menor medida en Cisjordania.

El genocidio es un delito difícil de probar porque hay que constatar que las acciones cometidas tienen la finalidad indubitada la exterminación de un pueblo o de un grupo social. El genocidio es uno de los crímenes más graves del derecho humanitario.

Para entender la diferencia entre genocidio y crímenes de lesa humanidad recomiendo la lectura de «Calle Este-Calle Oeste» de Phillipe Sands, donde a partir de la indagación del genocidio el autor construye el nacimiento de la persecución de estos delitos y la diferencia entre ellos (Por cierto, Sands, abogado de derechos humanos acaba de publicar otra novela Calle 38, la relación entre Pinochet y los nazis acogidos en Chile y el proceso de extradición del dictador de Londres a Madrid).

Más fáciles de probar que el genocidio y también muy graves son los crímenes de guerra y de lesa humanidad. Cuando se bombardean escuelas donde se refugian mujeres y niños (que se presentan como terroristas) y se asesina premeditadamente a trabajadores humanitarios y periodistas, se somete a más de 2 millones de personas a la falta de suministros, hay una presunción muy fuerte de que se está cometiendo delitos de guerra y lesa humanidad.

Así lo entendió el Tribunal Penal Internacional (TPI) que expidió una orden de detención internacional contra Netanyahu y su ministro de Defensa. Esta orden en vinculante para todos los estados parte del Estatuto de Roma (el tratado constitutivo de Tribunal). Ni Estados Unidos ni Rusia lo son, pero sí todos los países de la UE.

Cooperador necesario de estos hechos es EEUU (tanto el de Trump como el de Biden) con su ayuda militar irrestricta y la persecución a cualquier apoyo al pueblo palestino; lo que ocurre también Alemania, Francia y Países Bajos, cooperadores secundarios de estos crímenes. Y los que favorecen la impunidad de Netanyahu, como Orban, son cómplices y destructores del sistema de protección de los derechos humanos, que tanto costó construir.

Aunque desde el extermino de los armenios después de la Primera Guerra Mundial y después de la segunda haya habido unos cuantos más, como el del hutus contra los tutsis en Ruanda; el genocidio por excelencia es el exterminio por el nazismo alemán de los judíos europeos (especialmente en Europa central y oriental), llamado con una carga religiosa buscada Shoah o sacrificio.

Em el genocidio nazi hubo unos perpetradores: los SSs y los grupos de tareas, con el objetivo de exterminar a los judíos; luego toda la sociedad alemana entera que prefería mirar para otro lado.

Y luego en tos los países ocupados, sobre todo en los del Este, donde muchos más que colaboradores, muchos fueron cooperadores necesarios. Ocurrió en Ucrania y destacadamente en Hungría. En el país magiar el movimiento fascista de la Cruz Flechada desarrolló durante los últimos meses de la guerra una caza de judíos, sobre todo en Budapest, para enviarlos directamente a Auschwitz. El adolescente Imre Kertész, luego Nobel de Literatura cuenta en «Sin Destino» su paso por los campos.

Netanyahu visitó ayer Budapest y el primer ministro húngaro Víktor Orban anunció su salida del TPI para no ejecutar la orden de detención que pesa vontra el primer ministro israelí, sin respetar los procedimientos del Estatuto de Roma, alegando ambos que la orden del tribunal tenía carácter político. Además Orban invocó uno de sus temas recurrentes: la defensa de la civilización judeo-cristiana de la barbarie exterior (se supone que la inmigración, sobre todo de musulmanes).

Hungría se liberó muy pronto del Imperio otomano, del que, no obstante quedan vestigios arquitectónicos. Religiosamente son mayoritarias las confesiones católica y luterana, con una importante minoría judía, que no tiene nada que ver con la de antes de la II Guerra Mundial. Con el precedente de la Cruz Flechada no creo que Orban este legitimado para dar lecciones a nadie, sobre todo teniendo en cuenta su deriva iliberal, que lleva camino en convertirle en eterno primer ministro.

Creo que es hora de que la UE actúe con contundencia con los que se salten los valores democráticos comunes y tal cosa es abandonar el TPI.

Derecho a la información, transparencia informativa y derecho de réplica


Imagen: liberties.eu

Reglamento Europeo de Medios

La progresiva aplicación del Reglamento Europeo de Medios

El Reglamento de Medios y Libertad de Información de la UE(UE) 2024/1083 armoniza la regulación de los medios en los 27 miembros con los objetivos de garantizar la libertad editorial de los medios, el pluralismo y sobre todo el derecho a la información de los ciudadanos. Es un texto largo y complejo (Aquí un buen análisis de Dardo Gómez, un veterano luchador por el derecho a la información).

Como Reglamento, es vinculante para todos los estados miembros, sin necesidad de transposición. En España se ha publicado en el BOE de 17 de abril de 2024. Estará plenamente vigente el próximo agosto, pero desde diciembre ya hay partes sustanciales en vigor. En todos los estados miembros, incluida España, se están realizando cambios legislativos en la línea exigida por el Reglamento para perfeccionar el derecho a la información.

Conviene delimitar la dimensión del derecho a la información respecto a conceptos como la la libertad de expresión:

Dimensiones del derecho a la información

El derecho a la información garantiza que todos reciban la información verídica (que se ajuste a la verdad o a la realidad) necesaria para ser ciudadano activo en una sociedad democrática.

La primera dimensión de este derecho es la libertad de recepción. Además, el derecho a la información agrupa una serie de libertades activas esenciales para comunicarse y construir una personalidad plena y una sociedad democrática.

Sin estas libertades no puede haber una sociedad libre. No pueden ser constreñidas salvo en caso de conflicto con otros derechos más esenciales para la dignidad humana (derecho a la vida y muy restringidamente el derecho al honor y la intimidad), siempre en un juicio en el que se ponderen los derechos en conflicto; nunca con carácter previo a su ejercicio (censura).

Estas son la libertades agrupadas en el derecho a la información:

  • Libertad de de expresión y opinión. Es la libertad matriz de todas estas libertades comunicativas. Todas las ideas y opiniones (ideas basadas en la interpretación de hechos, por eso no puede haber libertad de opinión sin libertad de difundir información) se manifiestan libremente -en lo que el liberalismo clásico llama libre mercado de las ideas– para que cada uno pueda asumir las ideas que quiera y formar libremente su propia opinión es necesario un pluralismo externo, es decir una diversidad de medios realmente plurales. Para la realización del pluralismo externo además de transparencia (saber quien comunica) es necesario intervenir el mercado para impedir que la concentración económica no reduzca el número de medios y, en consecuencia, el pluralismo informativo. Como establecer que opciones ideológicas deben ser preservadas podría ser conflictivo, casi siempre se opta por normas que limitan la concentración prohibiendo la superación del control de determinados porcentajes sobre la propiedad, las audiencias o las fuentes financieras, (en este caso normalmente sobre el total de los ingresos publicitarios del sector). Transparencia y medidas anticoncentración son reguladas por el Reglamento Europeo.
  • Libertad de información. Libertad de difusión de hechos. Lleva como presupuesto previo, la libertad de investigación, con un corolario como el secreto profesional, que protege las fuentes del informador, salvaguardado por preceptos constitucionales (en el caso de España, pero sin desarrollo normativo) legal o jurisprudencial.
  • Libertad de recepción. Libre recepción, sin cortapisas y del conjunto más amplio posible de informaciones verídicas; imprescindibles para una ciudadanía informada. Los servicios multimedia públicos (PSM) ejercen en Europa (es un dato distintivo de la UE) una función esencial en la realización de este derecho a recibir información amplia y de calidad; por eso el Reglamento los dedica una importante atención, a la que ya me he referido en este blog.

Transparencia y medidas anticoncentración

El Gobierno ha aprobado el anteproyecto de ley de gobernanza democrática en servicios digitales, que pretende la trasparencia de los medios de comunicación y de los servicios digitales que sean vehículo de información pública.

El anteproyecto ha sido considerado por la oposición y sus medios afines como un intento de Pedro Sánchez de acallar a los medios críticos y a los que el presidente del gobierno viene llamando pseudomedios. Estas determinaciones no son ninguna ocurrencia del gobierno, sino exigencias del Reglamento Europeo.

En la nota del Consejo de Ministros se anticipan estos contenidos del proyecto:

  • La CNMC aumentará sus competencias de supervisión de los servicios digitales. Les exigirá transparencia en el algoritmo y canales de denuncia de contenidos ilícitos y protegerá a los consumidores cuando realicen contratos online.
  • Se modificará la Ley General de Comunicación Audiovisual: los medios de comunicación audiovisuales deberán inscribirse en un registro público, donde constará sus titulares, sedes y estructura accionarial y sus fuentes de publicidad institucional. Los registros tendrán que estar actualizados, serán públicos y su acceso será gratuito.
  • Se establecerán nuevas normas anticoncentración sobre ingresos y audiencias, cuyos porcentajes se establecerán reglamentariamente. Es preocupante que una medida de tal trascendencia se deje al desarrollo reglamentario (esto es, a la direccionalidad gubernamental)
  • La infracciones en los servicios digitales se sancionarán con multas entre 300.000 euros y un 6% del volumen del negocio anual.

Ya veremos el desarrollo de ese proyecto de gobernanza, pero de entrada parece promover el pluralismo externo con más transparencia y nuevas normas anticoncentración. Parece un acierto que se aplique tanto a los medios informativos tradicionales, como a la información transmitidas por servicios digitales. Personalmente tengo dudas de que la CNMC (centrada en el derecho de la concurrencia) sea el regulador más adecuado.

Derechos de réplica y rectificación

Hay que distinguir entre rectificación y réplica. Ambas son formas de que el receptor active su respuesta (feedback) al discurso unidireccional de los medios.

El derecho de rectificación es un mecanismo para ajustar una información difundida a la verdad o lograr una mayor exactitud. En el esquema del derecho a la información, expuesto más arriba, el derecho de rectificación está al servicio del derecho a recibir información.

El derecho de réplica tiene por objeto reparar el daño causado a alguno de los derechos personalísimos que pudieran haber sido lesionados por alguna información.

La Ley Orgánica 2/84 regula el llamado derecho de rectificación, aunque en realidad se trata del derecho de réplica porque los legitimados para ejercerlo son los que hayan sido aludidos y consideren que se les alude en una información inexacta, que puede perjudicarles (art. 1.1).

Este derecho, que no está previsto expresamente en la Constitución, tiene según el Tribunal de Garantías una doble finalidad: proteger el derecho al honor y el derecho a recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. Esto es, realiza una interpretación que funde los derechos de réplica y rectificación.

El Gobierno ha presentado en su Plan de Acción por la Democracia un anteproyecto de ley orgánica del derecho del derecho de rectificación Aquí un resumen del anteproyecto y aquí puede descargarse el texto en word. Se abrió un proceso de consulta pública, cerrado en una semana (como siempre pocas facilidades para participar).

Como en la anterior ley, los legitimados para rectificar son las personas físicas o jurídicas, que consideren perjudicial una información falsa o inexacta (esto es, formalmente estamos como en la anterior ley ante un derecho de réplica, aunque en la práctica la réplica es prima facie también rectificación.

Se regula un proceso pre contencioso para que la información se rectifique de manera íntegra rápida y gratuita. La rectificación podrá solicitarse hasta antes de que pasen 10 días desde la difusión. Los medios sujetos a la ley tienen que tener un mecanismo ágil para ejercitar el derecho.

Evidentemente hace 40 años, no existía la comunicación digital. Así que la más relevante novedad es que no solo están obligados a aceptar la rectificación los medios tradicionales; también están obligados tanto los medios digitales como los comunicadores digitales personales (bloggers e influencers) siempre que tengan 100.00 seguidores en una red social o 200.000 en varias.

Ya veremos el resultado final después de pasar por el Congreso.