Las dificultades de Obama con la democracia digital…y Cuba


Franklin D. Roosevelt supo explotar un nuevo medio, la radio, para establecer una relación especial con los ciudadanos. Otro tanto hizo Kennedy con la televisión. Y Obama ensaya fórmulas de democracia digital. Pero al político que ha llegado al poder en la ola de una campaña digital se le está atragantando la tecnología.

La Casa Blanca no tiene la tecnología adeacuada para, por ejemplo, realizar el envío masivo de correos. Además, toda acción gubernamental está sometida a normas y procedimientos, ente otros, en materia de privacidad. Ahora los vídeos de YouTube incrustados en el blog de la Casa Blanca llevan un enlace a la política de privacidad de este repositorio, advirtiendo que se recogen cookies, como puede verse en el siguiente vídeo.

Lo más importante es que los entusiastas jóvenes tecnólogos que acompañaron a Obama en su carrera a la Casa Blanca, están aprendiendo que gobernar no es hacer campaña. Que gobernar no es agitar o movilizar. Que existen responsabilidades y un escrutinio permanente.

Son ya muchas las voces que reprochan a Obama no haber aprobado, como prometió, una directiva del gobierno digital (e-goverment) como prometió. No falta tampoco el uso de las nuevas herramientas para controlar la acción de gobierno. ProPublica (una interesante iniciativa de periodismo de interés público) ha puesto en marcha su ChangeTracker que advierte de los cambios en las páginas oficiales n whitehouse.gov , recovery.gov y financialstability.gov.

(Fuentes: Washington Post, Wired)

EPÍLOGO CUBA

Interrumpo la redacción de esta entrada para ver los telediarios. Y me entero que Obama ha levantado las restricciones a los contactos con Cuba. ¿Y cuál es la última entrada del blog de la Casa Blanca? Pues Obama buscando huevos de Pascua, con el correspondiente vídeo (el incrustado más arriba).

Millón y medio de cubano-americanos habrán acogido con alegría o rechazo esta medida. Pero para los servicios de información de la Casa Blanca la noticia es el huevo de Pascua.

La medida estrecha más aún el estrecho de La Florida. La población de Cuba se va beneficiar y los cubano-americanos van a reconstruir sus lazos con el país de sus orígenes. La llegada de remesas también será un balón de oxígeno para el gobierno de Castro. Es una buena plataforma para un mayor acercamiento que puede escenificarse en la próxima cumbre de las Américas. El reto para Washington y La Habana es el levantamiento total del embargo. La transición a la democracia se aceleraría -los hermanos Castro mediante.

Enhorabuena al pueblo de Cuba.

El videoperiodismo avanza imparable


El vídeo adquiere cada día más protagonismo en el periodismo digital

Cualquier sitio de periódicos y revistas recoge cada vez más vídeos, provenientes de agencias o elaborados por el propio medio. Los últimos estudios muestran un crecimiento exponencial del número de vídeos y visionados. Brigthcove es una plataforma de vídeo profesional, que da servicios a periódicos de Estados Unidos, Europa y Asia. Según sus datos, los medios que utilizan esta plataforma pasaron de publicar 186 vídeos en 2007, a 683 en 2008, un incremento del 1500%. Y los usuarios visionaron casi 43 millones de vídeos por 15 en el año anterior.

Ha sido la prensa la mayor beneficiada de la revolución multimedia, añadiendo el atractivo del vídeo y el audio a sus páginas. Hoy, los periódicos norteamericanos apuestan fuerte por el vídeo como una estrategia de atraer visitas en el contexto de la crisis.

Reuters apuesta por el videoperiodismo

La demanda de vídeos informativos no hace más que crecer. Y Reuters quiere convertir a cada uno de sus colaboradores en videoperidistas. Según la británica Press Gazette la agencia está dotando a sus delegaciones con un “maletín estudio”, compuesto por una cámara de vídeo conferencia en HD, focos, trípode y micrófono. Un equipo apto para la transmisión de actos informativos. Y para el reportaje está suministrando cámaras directamente conectables a la red (flip camera).  Se trata, según su Global editor of multimedia, Chris Cramer, de explotar las posibilidades de conexión casi ubicua a la banda ancha y dotar a todos los reporteros de capacidad de trabajo multimedia.

Reuters es, junto con APTN, el gran suministrado de noticias de televisión y lo seguirá siendo porque este videoperiodismo suministrará un material destinado a las páginas web, no a las televisiones. El videoperiodismo es, hoy por hoy, un fenómeno de la órbita del periodismo digital más que del periodismo en televisión. La televisión requiere una calidad de imagen (técnica y narrativa) inalcanzable con los planteamientos del videoperiodismo. Pero no cabe duda de que la filosofía del videoperiodismo puede adaptarse a la televisión. Dependiendo para que informaciones, el reportero puede ser su propio cámara o hacer una videoconferencia. Pero la gran información requiere de cámaras profesionales, capaces de ver ante sí la imagen que se convertirá en una imagen rica, cargada de denotaciones y connotaciones; un profesional que convierte el instrumento de la cámara en una extensión natural de su cuerpo.

Mi homenaje a los grandes reporteros gráficos (los Canete, Mata o Couso) y mi ánimo a los jóvenes videoperiodistas que se inician en la profesión con un videoteléfono.

(Una actualización. Periodista en Español informa que la filial de EFE en Estados Unidos ha llegado a un acuerdo laboral con sus empleados, representados por el sindicato News Media Guild, que, entre otros extremos como la congelación de sueldos, contempla que la agencia de formación a sus trabajadores como reporteros multimedia, conforme a una propuesta del propio sindicato).

El archivo de RTVE es patrimonio de todos


César Alierta ha visitado hoy Prado del Rey. Y se ha hecho la foto con Luis Fernández para anunciar un acuerdo estratégico entre Telefónica y RTVE del que no conocemos más extremos que el de que incluye un proyecto para digitalizar y explotar el archivo histórico de RTVE. La nota de prensa no puede ser más ambigua ni la información del Telediario más triunfalista.

¡Qué miedo da! Si el comunicado es ambiguo y farragoso al director de Teléfónica se le ve la oreja. De lo que se trata es de que el los programas e imágenes de TVE alimenten las plataformas interactivas de Telefónica (IpTV, teléfono). Las dos compañías tienen hace tiempo una colaboración tecnológica (por ejemplo TSA, filial de Teléfonica, ha desarrollado la digitalización de la Redacción de TVE). Ahora, esta alianza estratégica parece ser tanto tecnológica como comercial.

Los archivos de RTVE, su fondo documental, es la historia sonora y audiovisual de este país. En este sentido, es patrimonio cultural de todos. Pero es también un fondo de explotación para el propio funcionamiento del grupo público y un fondo con un potencial comercial inmenso en un entorno de plataformas multimedia.  En sus almacenes (el “voltio” en la jerja, deformación del inglés “vault) se acumulan documentos audiovisuales con diversos soportes analógicos, que para su explotación, y aún su conservación tienen que ser digitalizados. Otra cosa es el destino que se dé a tales fondos.

Desde la aparición de las autonómicas y privadas, y, sobre todo, a través de las productoras, los fondos han sido expoliados durante dos décadas por el procedimiento de la copia descontrolada que ha ido a parar a los archivos de la competencia o las productoras. Por supuesto me refiero a documentos informativos o simplemente imágenes de repertorio y no a programas o series. En la época de Caffarel comenzó la digitalización, que en la actualidad continua gracias a dotaciones presupuestarias del Acuerdo Marco. Por cierto, que Caffarel hizo algunos movimientos para sacar ese patrimonio de RTVE y constituir un organismo específico. Por su parte, Fernández anunció el año pasado en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca que pondría los archivos digitalizados a disposición del público.

La constitución de un organismo específico ha sido el modelo francés. El Institute National de l’Audiovisuel (INA) recogió todos los archivos históricos de la radiotelevisión pública y ahora se nutre del depósito legal de todas las emisiones audiovisuales francesas. No es, por tanto, un fondo de explotación para la radiotelevisión pública, que para utilizar sus imágenes y sonidos tiene que pagar. Eso significa que las radiotelevisiones públicas mantienen sus fondos de explotación, pero están descargadas de las obligaciones culturales. En cambio, los archivos de la BBC son tanto archivos históricos, como archivos de explotación de las cadenas públicas de radio y televisión. Tanto el INA como la BBC permiten descargar y visionar una selección de imágenes, sonidos y programas completos. En el caso de la BBC, a través de su i-Player es posible acceder a toda la programación reciente, pero sólo desde ordenadores situados en el Reino Unido, esto es, sólo los contribuyentes británicos que pagan el canon. Hoy, muchas televisiones tienen habilitados sistemas en línea de venta de imágenes.

Creo que habría que distinguir entre distintos fondos y distintos usos:

– Información audiovisual histórica, por ejemplo, la que tenga más de 5 años de antigüedad:  tratamiento cultural y acceso abierto en Internet con calidad web. Acceso de pago a tarifas comerciales para televisiones y empresas. Acceso de pago reducido para instituciones culturales que pretendan reutilizar este material, a ser posible en el marco de acuerdos de cooperación. Acceso libre a investigadores.

Información audiovisual de actualidad: parecidas reglas de acceso, pero priorizando la explotación exclusiva de RTVE.

– Programación: explotación comercial y acceso libre en Internet con calidad web a la programación de la última semana y a una selección de la programación histórica, seleccionada con criterios culturales e históricos.

En fin, son algunas ideas que creo que están en consonancia con la misión de servicio público de RTVE.

Corresponsales globales


Los corresponsales han sido tradicionalmente una ventana que sus medios abrían a otro país, a otro realidad. Su trabajo consistía en asimilar y explicársela a sus compatriotras. Su información no se difundía en el lugar en que se captaba, sino en otro país lejano.  Los corresponsales viven en una esquizofrenia entre el “aquí” en el que viven y del que informan, y el “allí”, su lugar de origen, para el que informan. Los corresponsales tienen que esforzarse en entender el “aquí” para explicárselos a los de “allí”. Cuando un corresponsal se arraiga demasiado en el “aquí”, deja de entender su “allí” originario y entonces tiene que ser sustituido. Trabajar a caballo de esos dos espacios tiene sus pros y sus contras… jefes a miles de kilómetros, husos horarios distintos… y una ventaja decisiva: nuestras fuentes hablan con más libertad y los poderes tienen menos conocimiento de nuestra información y menos capacidad de presión.

Ese “aquí” y “allí” desaparecen en el ciberespacio. Y de eso trata la crónica de Anand Giridharadas en el New York Times, que he descubierto gracias a P-es (Periodistas en Español). Giridharadas es un americano (deduzco que de origen indio) que escribe dos veces al mes una columna para el New York Times una columna titulada “Carta de la India”. En la crónica citada, el periodista cuenta el caso de unos jóvenes dispuestos a hablar sobre los matrimonios en la India… siempre que sus amigos y familiares de la India no conocieran sus opiniones. Imposible con Internet. Giridharadas observa que, si bien las fuentes son ahora más precavidas y se está más expuesto a las presiones del poder, el público del lugar, del “aquí” es el mejor controlador de la información, detectando errores que a un editor de internacional de “allí” le pasarían completamente desapercibidos.

Internet ha hecho la información global, pero antes, la televisión por satélite hizo posible ver las informaciones de los corresp0nsales extranjeros en los países en los que se originó la información. Así ha ocurrido, por ejemplo, con el Canal Internacional de TVE. Las crónicas de sus corresponsales han tenido una enorme influencia en Latinoamérica y han servido para que los latinoamericanos se vieran en otro espejo. Y antes de los satélites, la televisión española se ha vista siempre en el norte de Marruecos, lo que ha complicado la vida a los corresponsales, escrutados con lupa por las autoridades marroquíes. Ahora, cualquier corresponsal tiene que integrar sus experiencias del “aquí” y el “allí”.

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