Derivas del ataque de EEUU contra Irán


El mapa de una guerra hasta ahora regional. Fuente: Institute for the Study of War and AEI’s Critical Threats ProjectCreado con Datawrapper Tomado del diario.es

Daños colaterales es la cínica denominación con la que se refieren políticos y militares para las bajas civiles que en las guerra modernas producen las en teoría armas de precisión.

En esta guerra injusta, ilegítima e inmotivada desatada por EEUU contra Irán, en 10 días de guerra ya han muerto en Irán más de mil civiles, varios centenares en Líbano por los bombardeos israelíes, más varias decenas por los ataques iraníes contra Israel y los países del Golfo.

Pero entre todas esas víctimas colaterales vale la pena analizar el caso de la muerte de 175 niñas en un ataque en las primeras horas de la guerra contra una escuela de Minab, al sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz, en un recinto en el que había un campo de fútbol, una clínica e instalaciones de la Guardia Revolucionaria.Tanto, EEUU como Israel negaron s los autores del ataque. La BBCanálizó el vídeo y demostró que el ataque se efectuó con un misil Tomahawk, un arma de la que solo dispone EEUU.


Además en este caso se produjo un notable caso de manipulación algorítmica. RTVE difundió en X el vídeo de EFE que mostraba del ataque y Grog, la inteligencia artificial de la red de Musk catalogó como falso el vídeo y lo identificó como un anterior ataque de los talibanes a una escuela femenina de Kabul. RTVEverifica ha desmontado el bulo.

Es previsible que las víctimas civiles sean numerosas. Peter Hegseth (secretario de guerra, que no de defensa) lo ha declarado palmariamente:

“La guerra será en nuestros términos, con autoridades máximas, sin reglas estúpidas de combate, sin ningún atolladero de construcción nacional, ningún ejercicio de construir la democracia, nada de guerras políticamente correctas. Peleamos para ganar”.

Primero, en esta guerra se ignora la «doctrina Powell» , comandante jefe de las fuerzas norteamericanas en la primers guerra del Golfo y secretario de estado del segundo Bush: para comenzar un conflicto hay que tener una fuerza muy superior al enemigo; unos objetivos claros y un plan para conducir la guerra. Apesar de esta doctrina tan sensata, EEUU destruyó Irak y se vio envuelto en una guerra asimétrica, que destruyó Irak y desestabilizó Oriente Próximo e irradió terrorismo yihadista. La causa de tal desastre fue desconocer la compleja realidad en la que intervenían;no parece que a Trump ahora entienda mejor Irán.

El 9 de marzo, Trump dijo a CBS que la guerra estaba casi terminada y el 10 subieron as bolsas y cayó el precio del petróleo, los efectos que seguramente buscaba Trump. Según informaciones, el hijo de Trump compró accione de compañías petrolíferas días antes de que su padre iniciará la guerra. Cuando intento verificar esta información la AI quiere despistarme y me contesta que quien ha ganado dinero ha sido la Repsol de Imaz en Venezuela, lo que es verdad, pero no tiene nada que ver con lo preguntado. En cualquier caso estas declaraciones favorecen cotizaciones en «dientes de sierra», escenario ideal para la especulación.

Según Anthnony Blinken, secretario de estado de Biden, el presidente puede declarar en cualquier momento que ha ganado la guerra (como Bush en la cubierta de un portaviones proclamó «mission acomplished») Desde luego, los ayatolás y su nuevo líder máximo, Mojtar Jameneí, no están dispuestos a rendirse y pueden desencadenar una guerra asimétrica; mientras la sociedad imbuida por la filosofía chií del martirio y traumatizada por la represión de la última revuelta no parece que esté en coniciones de movilizarse en contra.

Más allá de rendir homenaje a estos inocentes sacrificados como»daños colaterales», dedico este análisis a reflexionar sobre la deriva de un conflicto sin objetivos claros, o por lo menos público.

Derivas estratégicas

Puede que no fueran efectos directamente buscados, pero era previsibles y han aumentado el caos en un mundo que vive una guerra que ya más que regional es mundial, con escenarios distribuidos (genocidio palestino en Gaza y Cisjordania, ataques a Líbano, Ucrania, Yemen, Sudán, Pakistán-Afganistán, Venezuela, Cuba). Estas derivas van más allá de simples daños colaterales.

Para Anne Appelbaum la operación ya ha producido unos daños colaterales estratégicos perjudiciales para EEUU y sus aliados, que yo añado eran previsibles:

Precio del petróleo por las nubes

Caos en el mercado del gas.

Desestabilización de los aliados del Golfo

Efectos sobre Ucrania, citamos también a Appelbaum. especialista en el tema: el país puede perder suministro de munición; pero, sin embargo su «saber hacer» para contrarrestar lo drones iraníes es un activo que puede ofrecer a Washington.

En mi opinión una larga entrevista telefónica entre Trump y Putin no augura nada bueno para Ucrania. La guerra con Irán puede poner en segundo plano la de Ucrania, ya en su quinto año. Por otro lado y esta también es una conclusión propia, Ucrania puede ganar valor estratégico en esta guerra mundial y descentralizada

Esta claro que el ataque contra Irán priva a China de un aliado estratégico y le priva de su petróleo. Según Michael Hudson si la operació n sale bien -cosa dudosa- EEUU tendría la llave de la mayor región petrolera del mundo.

Según Zineb Riboua podría reactualizar los «acuerdos de Abraham»construir infraestructuras que neutralizaran la «Belt and Road» china e intalar una «paz silica» para favorecer a los oligarcas tecnológicos.

El historiador Timothy Snyder introduce una hipótesia inquietante. La guerra ha aumentado esponencialmente el riego de un atentado terrorista contra EEUU. Esa puede ser la ocasión que Trump esté esperando para derrocar la democracia, empezando por suspender las elecciones legislativas de medio mandato, que según los sondeos no se le presentan favorables.

La deriva europea

Como es habitual, los 27 han sido incapaces de hablar con una sola voz enérgica que defienda nuestros valores e intereses.

Por su parte la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen hizo una primera declaración, el 10 de marzo en que abogaba por un realismo en que la UE dejara de defender sus valores en un mundo en el que aseguraba que «Europa no puede ser guardiana se un mundo que no volverá». Esta declaración, más allá de su falta decompetencia era un torpedo en el corazón de la Unión y una entrega a la política de Trump, como ya escenificó en 2025 en la vergonzosa firma del acuerdo arancelario.

Ante las críticas generalizadas, la alemana rectificó y el 11 de marzo reafirmó el compromiso inquebrantable de la UE con el derecho internacional . Es cierto que la alianza internacional transatlántica en torno a los valores liberales de derechos y justicia ya no existe, pero no defender estos valores es negar la razón de ser de la UE.

El verdadero realismo es el representado por el primer ministro canadiense Mark Carney, que en su discurso en Davos (por cierto con el auditorio aplaudiendo puesto en pie) defendió una alternativa a un mundo sin reglas basado en la fuerza, un nuevo multilateralismo en el que las potencias medias, cooperanso, construyan un nuevo edificio de. derecho internacional basado en el derecho no en la fuerza.

Además de los movimientos en el seno de la Unión, algunos países han movilizado fuerzas militares, España (que ha mandado una fragata) y otros han decidido reforzar las defensas aéreas de Chipre, después de que la base de Akrotiri (de soberanía británica) fuera atacada por un dron, seguramente disparado por Hezbolá desde El Líbano.

Más allá quiere ir la Francia de Macron que ha constituido un grupo de combate en torno al portaviones Charles Degaulle, con el propósito de abrir el estrecho de Ormuz; si tal propósito sigue adelante Francia y los países que lr apoyaran se convertirían en beligerantes y sus barcos podrían ser atacados por Irán (se ha ha hablado de que la fragata española podría sumarse, pero ante la muy criticable falta de un esclarecedor debate parlamentario tal cuestión no está clara).

Toda Europa va a ser víctima de la inflación y no puede descartarse que el BCE suba los tipos de interés y todo ello dañe el crecimiento de unas economías bastante estancadas. España, el único país con buenos datos macroeconómicos estos se deteriorarían y la gente, que ya la sufre inflación con una economía que crece, sentiría aún más la pérdida de poder adquisitivo en sus bolsillos. Así que aunque el «no a la guerra» pueda revitalizar el voto de la izquierda, la economía puede dañar sus perspectivas electorales,

Cuando una guerra destruye un país de Oriente Próximo (próximo para nosotros, medio para los estadounidenses, nosotros estamos «próximos») aumenta el riesgo de atentados terroristas (Madrid, Londres, Paris) y los grandes flujos migratorios, como los 7 millones que llegaron huyendo de Siria en 2011.

Tenemos que estar preparados a afrontar las derivas de la guerra de Trump.

Algunas precisiones del ataque de EEUU a Irán, sus causas y consecuencias


Montaje tomado de BBC.news.com

Trump ha desencadenado una guerra en Próximo Oriente, sin objetivos bien definidos y que es, sin duda, es una guerra por elección y que no tiene nada de defensiva. Intentaré en este post realizar algunas precisiones para entender este conflicto de gran capacidad para desestabilizar aún más el desorden mundial. Para seguir el minuto a minuto recomiendo: BBCnews.com, La Vanguardia (tiene una enviada en Teherán, Catalina GómezÁngel) o RTVE.es

Es fácil entrar en una guerra, pero difícil salir. Como titula el jefe de Oriente Próximo de la BBC, el veterano Jeremy Bowen, después de cuatro días, no tenemos ni idea cuál puede ser el curso de esta guerra. Por ahora es una guerra regional, pero está dando muestras de su capacidad para extenderse más allá de Oriente Próximo; un barco iraní ha sido hundido en el Índico, en las costas de Sri Lanka, con un torpedo, el primer ataque de este tipo desde la II Guerra Mundial.

Lo que siguen son algunas reflexiones para delimitar la naturaleza de la guerra, a partir de lecturas de la prensa nacional, BBC, The New York Times, The Economist. Sepuede hacer scroll hacia abajo para encontrar los distintos apartados de este largo post.

VERSIÓN 2.0 (actualizada jueves 4 de marzo 10:55) La primera versión de este post se publicó el miércoles a las 19:27 h. Anunque no pretendo hacer un seguimiento de la guerra, en las últimas horas se han producido hechos que me obligan a matizar mis reflexiones. El ataque de Irán a Turquía supone una escalada peligrosa porque tiene el potencial de implicar a la OTAN. Así algunos analistas comparan la situación a la cadena de errores que codujó a la I Guerra Mundial. Y algunos ya se atreven a señalar dos bandos en una conflagración mundial: EEUU, OTAN, Israel/ y de otro Rusia, China, Irán.. Confiemos que esto presagios no se hagan realidad; pero la potencia de que el conflicto supere el ámbito regional crece.

Fuentes estadounidenses sugieren que los kurdos podrían ser las fuerzas terrestres que Trump no quiere comprometer, el papel de la Alianza del Norte en Afganistán. A los kurdos se les tendría que prometer algo más que una autonomía en Irán, cuando su aspiración es un Estado propio que afectaría a varios países.

Lo que sigue son mis reflexiones para entender mejor la guerra. Se puede navegar haciendo scroll hacia abajo, orientándose por los encabezados.

Agravios históricos

En su primer vídeo anunciando el ataque, Trump esgrimió un catálogo de viejos agravios de la República Islámica contra EEUU. La toma de la embajada en Teherán; el atentado contra los marines en Beirut; el ataque al US-COLE (que probablemente fue una de las primeras acciones de AL QAEDA).

Una justificación para vender la guerra a su electorado nacionalista. Los agravios también podrían ser invocados al revés, como recuerda Rafael Fraguas. Después de la II Guerra MundialWashington ejerció o compartió con Londres el tutelaje de Irán, básicamente en beneficio de las compañás petrolera . La CIA derroco al primer ministro Mossadegh, que se disponía a nacionalizar el petróleo y apoyó la dictadura de Mohamed Reza Palehevi,

La guerra de Trump

Trump prometió al movimiento MAGA (Hagamos América Grande de nuevo ) que no metería al país en ninguna guerra lejana en la que no estuvieran en juego intereses vitales de EEUU.

Ha roto ya esa promesa en varias ocasiones, Al menos en la llamada «Guerra de los 12 días», de junio de 2015, como ahora llevó a cabo bombardeos conjuntos con Israel contra las supuestas instalaciones nucleares iraníes; la diferencia es que aquélla se presento como una «operación quirúrgica». Trump hizo gala de haber borrado completamente del mapa las instalaciones nucleares iraníes. Como ahora, Irán respondió atacando a Israel y movilizando a sus milicias como Hezbolá y los hutíes. Después de unas jornadas de discretas negociaciones se llegó a un alto el fuego, que ha durado hasta ahora, sin que Irán lo rompiera.

Después de asegurar que había eliminado la capacidad nuclear y misilistica de Irán, EEUU desplegó un inmenso poderío naval (dos grandes potaviones y sus grupos de apoyo) a sumar al despliegue permanente de las bases estadounidenses en los países aliados del Golfo y la potencia de Israel para llevar a Teherán a la mesa de negociaciones: negociaciones mediadas por Omán, con el objetivo de que Teherán desmontara sus capacidades nucleares y de misiles, Cuado Omán anuncia que las conversaciones van por buen camino se produce el ataque.

En qué quedamos, como alardeó Trump ¿se habían anulado en 2025 las capacidades nucleares de Irán?. O no.

A Trump le venía bien una guerra para elevar sus índices de popularidad -ahora por los suelos- quitar el foco del escándalo Epstein; una guerra de diversión, pero que no coincida con las legislativas de medio mandato. Incluso esta guerra puede ser una pieza más en la deriva dictatorial y fascista de Trump.

Al genocida Netanyahu también le viene bien para seguir siendo valorado como el salvador de Israel y que se olviden sus casos de corrupción.

Trump se ha metido en la guerra sin la preceptiva autorización del Congreso y sin ni siquiera presentar el caso con solemnidad; en lugar de un discurso en el despacho oval, colocó un vídeo en su red social grabado en su residencia de Florida, con un atuendo como si saliera de un partido de golf.

Trump podría haber evitado la guerra, si hubiera respetado el acuerdo logrado durante la presidencia de Obama con los europeos, un acuerdo por el que Teherán (Plan de Acción Conjunto) se comprometía a no enriquecer uranio más allá de un porcentaje que pudiera servir para fabricar el arma nuclear. Se sometió a inspecciones y la Agencia Internacional de la Energía certificó que Teherán cumplía escrupulosamente el acuerdo. A cambio le fueron levantadas las sanciones, lo que revitalizó la economía iraní. Cuando llegó al poder Trump en su primera presidencia, lo calificó «del peor acuerdo del mundo» y se retiró del mismo; de modo que el programa nuclear iraní quedó fuera de cualquier supervisión.

Por lo que sabemos de las negociaciones que han precedido a la guerra (atacar a objetivos estratégicos mientras se negocia como hizo Japón en Pearl Harbour), Irán estaba dispuesto a dar seguridades y someterse a inspección para no desarrollar un programa nuclear militar, pero no renunciar a su capacidad de usar la energía nuclear para fines civiles; tampoco a sus programas de misiles y drones, ni a neutralizar a sus milicias en la región.

La amenaza inminente

Trump ni se ha molestado en pedir la autozación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como hizo Bush, sin conseguirlo para la invasión de Irak.

Ha invocado para consumo interno una amenaza inminente para EEUU. Falso:

Ni Irán tiene la bomba atómica ni está en condiciones de amenazar con sus misiles a EEUU ni a Europa; aunque sí a Israel con misiles y drones y a las bases de EEUU en el Golfo y a algunos países del este de Europa. Amenaza que ni siquiera estaban avaladas por sus servicios de inteligencia.

Rafael Grossi, secretario general de la Agencia Internacional para la Energía Atómica de la ONU (OIEA). que inspeccionó las instalaciones nucleares iraníes declaró a CNN que aunque el programa nuclear iraní suscita preocupación, Teherán está muy lejos de alcanzar el arma nuclear.

La inexistencia de esa amenaza demuestra que se trata de una guerra voluntaria, que viola el derecho internacional y constitucional de EEU, que ni siquiera ha buscado un consenso nacional, ni una coalición internacional que la apoye.

Desencadenante

Es la guerra de elección de Trump y Netanyahu. pero ¿por qué ahora?

Según numerosas noticias, la CIA recibió información de qu la cúpula religiosa militar y política del régimen iba a estar reunida en el mismo lugar. Las propias fuentes iraníes han confirmado la muerte del líder supremo Jameneí y ha enseñado las muestras de dolor por su muerte. No sabemos si han muerto el resto de autoridades, pero parece que un triunvirato ya está dirigiendo el proceso de la sustitución de Jameneí, que dada su elevada edad, de una manera u otra tenía que estar previsto.

Falta de objetivos claros

Trump ha enunciado diversos objetivos, tanto la amenaza inminente, como el derrocamiento del régimen de los ayatolás. Desde el punto de vista militar es una operación masiva, planificada para 3 ó 5 semanas, que ahora el presidente dice que durará lo que haga falta ¿para qué? . Para destruir los misiles iraníes y sus factorías de enriquecimiento de uranio (con el peligro de contaminación) para que se produzca una rebelión que derroque al régimen o para que sus dirigentes se entreguen a EEUU o Israel. Para lograr la destrucción del régimen sería necesario desplegar tropas lo que hundiría la popularidad de Trump.

Todos los militares advertirían que iniciar una guerra sin objetivos claros es la mejor manera de perderla o de desencadenar un caos en que nadie gane.

Hegemonía israelí

El único objetivo claramente identificable es reafirmar la hegemonía israelí en la región, ya casi lograda con la derrota del «eje de la resistencia», las milicias bajo influencia iraní. Después de culminar el genocidio en Gaza y seguir en curso el Cisjordania, el único desafío para Israel era el núcleo militar iraní que quedará destruido o neutralizado en esta guerra.

En esta guerra regional, Hezbolá la milicia chí libanesa ha vuelto a atacar el norte de Israel, después de cumplir el alto el fuego desde 2024, a pesar de los cotidianos bombardeos israelíes contra el sur de El Líbano. Ahora el ejército israelí ordena una vez más la evacuación de todos los civiles al sur del río Litani y parece dispuesto entonces a destruir con sus tanques y excavadoras todos los los pueblos al sur del río.

¡Pobre Líbano! Siempre víctima de todos los conflictos de la región.

Hegemonía en el Golfo

A estas a estas alturas, la respuesta de Irán ya ha desencadenado una guerra regional. Como era previsible Teherán ha atacado a los aliados de EEUU en el Golfo. La hegemonía en el Golfo, disputada entre las petromonaquías conservadoras sunníes y la República Islámica chíi se libra ahora directamente con las armas y no como anteriormente por actores interpuestos. Pienso que Teherán ha cometido el mismo error de Hitler, cuando después de Pearl Harbour declaró la guerra a EEUU.

Otro objetivo, debilitar a China

China pierde una fuente de petróleo barato que tanto necesita.

No es ya que la producción del petróleo iraní, que iba dirigido sobre todo a China sale del mercado. Los peligros de la navegación es otro daño para la potencia exportadora que es China. Pekín pierde, además, un socio estratégico. Para algunos analistas, Washington necesita neutralizar a Irán para desplazar portaviones al mar de China, de cara a una invasión china de Taiwán.

Consecuencias para el mercado de los hidrocarburos

El 20% del petróleo y gas que pasan por un estrecho de Ormuz, que bloqueado estrangula el mercado de los hidrocarburos. Europa ya está pagando más por los combustibles. EEUU puede acudir a su producción de petróleo y gas proveniente del fracking un procedimiento caro, que puede ser rentable con alza general de precios de los hidrocarburos. Trump puede liberar reservas estratégicas; cualquier cosa antes de que la gasolina suba antes de las elecciones de medio mandato.

La inflación parece una consecuencia ineludible, tanto en Europa como EEUU. Y con la inflación, la subida de los tipos de interés y la caída de las bolsas, que tiene más consecuencias para el americano medio (que está acostumbrado a usar sus inversiones como fuente de ingresos) que para el europeo, más alejado de la bolsa.

Inflación y caída de las bolsas pueden ser factores negativos para las perspectivas electorales de Trump.

Derrocamiento del régimen

Terminar con el régimen de los ayatolás ha sido otro de los objetivos enunciado por Trump en alguna de sus confusas elocuciones.

Parece que espera que después de los bombardeos, la gente salga a la calle. Irán es un país con una vieja y rica cultura (en la que se funde la herencia persa con el milenarismo musulmán chíi) y los ataques pueden reforzar el nacionalismo, en lo que se llama «efecto bandera, si nos atacan todos nos unimos.

La República islámica ha sido una teocracia sanguinaria y cruel, pero no nos confundamos por las imágenes de unas adolescentes que bailan para celebrar la muerte de Jameneí, miles y miles lloraron su muerte en las calles. El régimen, sin duda mantiene su aparato represivo y el apoyo de los más desfavorecidos y religiosos y sus redes de influencia y corrupción.

Parece muy improbable la caída del régimen sin la intervención de tropas de tierra. Según la doctrina militar más asentada las guerras no pueden ganarse desde el aire y más en este caso en el que se persigue el cambio de régimen.

Desglobalización

Además de los daños al mercado del petróleo y el comercio chino. otro factor de la globalización, el turismo sufre un importante golpe.

Desde hace más de una década, los aeropuertos del Golfo (Dubai, Qatar) se han convertido en hubs para el tráfico aéreo desde y hacia Asia.

Esa es la razón de que tantos turistas hayan quedado atrapados por el conflicto.

Europa y la UE

Como siempre, una actuación ni siquiera decepcionante porque como siempore la Unión ha sido incapaz de hablar con una sola voz y los comunicados de la Comisión y de la Alta Representante de Seguridad y Exteriores son bochornosos, con su llamada a que los contendientes actúen con contención y urgir una transición creíble en Irán (parece un copia y pega de la reacción sobre Venezuela)

Francia ha dejado claro que no apoya un ataque que viola el derecho internacional y que manda a la zona al portaviones Charles Degaulle para defender sus interese y losd de sus aliados.

Starmer no ha querido implicarse directamente – lo que ha decepcionado. a Trump, que ha dicho que la relación «especial» no volverá a ser la misma- Irán ha atacado con drones la base británica de Akrotiri en Chipre, que no es UE, porque es una base bajo soberanía británica, según el tratado de independencia de 1960. Así que Irán no ha atado a Chipre ni a la UE, sino al Reino Unido.

Los países europeos, sobre todo los que colaboren con Trump, pueden ser objeto de atentados terrorista

Bases españolas

El gobierno Sánchez ha negado el uso de las bases de soberanía española y uso conjunto de Morán y Rota por considerar que la operación viola el derecho internacional. El Tratado de 1988 establece que cuando el uso no sea bilateral o mulilateral (por ejemplo OTAN), será necesario el permiso expreso de España. A los críticos remito a la literalidad del tratado de 1988, sobre todo a su art. 2.

Trumpe en uno de sus berrinches ante las cámaras y en presencia del canciller Merz, amenazó con suspender el comercio con España. Según explicó el canciller a medios alemanes, luego a solas explicó a Trump que no puede poner aranceles especiales a un miembro de la UE. La unión negocia en conjunto. EEUU tiene superávit comercial con España. Cualquier medida especial podría denunciarse ante el tribunal de OMC (ciertamente bloqueado por Estados Unidos desde la primera presidencia de Trump).

El «no a la guera» vuelve a escucharse en la sociedad española.

¿Quién aguantará más?

En esta guerra de misiles y drones el factor fundamental son los interceptores. En principio, la capacidad militar y de armamento de EEU e Israel es infinitamente superior a la de Irán. Per oTeherán tiene un ejército numeroso y bien preparado, además de la Guardia Revolucionaria, de 100.00 efectivos y una marina potente,

Su baza más importante son los drones Saheed, que han probado su eficacia en los ataques rusos a Ucrania. Irá puede fabricarlos masivamente a un coste de 30.000 dólares. Aunque pueden interceptarse con drones también de bajo coste, hasta ahora EEUU e Israel han utilizado los caros y sofisticados Patriots y Arrows, de los que ambos tienen cantidades limitadas.

La clave de la guerra es saber si se acabarán antes los drones o los interceptores.

¿Será Irán otro avispero?

Irán no es Irak, ni Libia. ni Afganistán. Es un país muy cohesionado, pero muy dañado por medio siglo de teocracia. Para Israel el mejor escenario sería un desmenuzamiento como el de Siria. Ese escenario impulsaría nuevas oleadas de refugiados hacia Europa.

Para EEUU sería un factor de desestabilización para una región vital para sus intereses como es el Golfo. Lo normal es que intente una transición que estabilice es país. El problema es la falta de una oposición civil y unificada. Reza Palevi, el hijo del criminal Sha no es conocido por la población, así que Washington tendría que montar una gran operación de relaciones públicas para colocarlo.

Genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad


Familias judías llevadas por los nazis a los campos de exterminio. Fuente Wikipedia

El genocidio nazi contra el pueblo judío – que este cargó de significado religioso al denominarlo Sohá o sacrificio y convirtió en justificación última para la constitución del Estado de Israel – en ese genocidio se encuentra, paradójicamente, el punto de arranque de un movimiento civilizatorio: perseguir penalmente crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio.

Estos día en España se desarrolla una estéril polémica ¿Son un genocidio las matanzas de Palestina en Gaza?

Parece como si calificar los hechos de genocidio fuera más grave que calificarlos de crímenes de lesa humanidad. Jurídicamente no lo son, pero sí ética y políticamente, como se justifica más adelante,

Los crímenes de guerra, no respetar las leyes de la guerra, por ejemplo el mal trato a los prisioneros, se desarrollan en el contexto de un conflicto bélico y tiene una regulación que viene del siglo XIX.

Después de la II Guerra Mundial, los juicios de Nüremberg y Tokio pusieron de manifiesto que los crímenes cometidos por la Alemania nazi y el Japón imperial sobrepasaban el concepto de crímenes de guerra. En su jurisprudencia aparece por primera vez el concepto de crímenes contra la humanidad, ataques sistemáticos contra la población civil como asesinatos, exterminio, torturas, deportación… La clave de este concepto es que, aunque estos ataques se produzcan contra un grupo concreto, afectan a toda la humanidad (lesa humanidad).El gran impulsor de este tipo penal fue el jurista judío Hersch Lauterpacht.

Los crímenes contra la humanidad se han tipificado internacionalmente en la Convención sobre su impreciptibilidad de 1968 y en la Carta de Roma de 1998 que creó el Tribunal Penal Internacional. También está tipificado en muchos derechos nacionales. En España, art. 607 bis.1 del Código Penal.

Simultáneamente se va asentando el concepto de genocidio propuesto por otro jurista judío, Raphael Lemkin. Los hechos pueden ser los mismos, pero la finalidad es exterminar a un grupo humano por razones raciales, políticas o religiosas. Lauterpacht era receloso de esta definición porque, aparte de la dificultad de prueba, pensaba que restaba importancia a los crímenes de lesa humanidad que van contra toda la humanidad (lesa) mientras que el genocidio solo afecta a un grupo. Así lo relata Phillips Sand en su excelente «Calle Este-Calle Oeste».

El genocidio se tipificó internacionalmente tempranamente en la Convención de 1948 y más recientemente en la Carta de Roma de 1998. El Tribunal Penal Internacional es el competente para juzgar este delito. En España está tipificado en el art. 607 del Código Penal.

España admitía la jurisdicción penal internacional en los casos de genocidio y crímenes de lesa humanidad -lo que permitió desarrollar una acción internacional y la detención de Pinochet en Londres-, pero el gobierno Rajoy la eliminó para no proceder contra dirigentes chinos; ahora la fiscalía ha puesto en marcha un procedimiento por haber en Gaza víctimas españolas.

Jurídicamente, los crímenes de genocidio y de lesa humanidad son igualmente graves. En el genocidio hace falta el plus de probar ante el Tribunal Penal Internacional el dolo específico de pretender exterminar a un grupo humano.

La Comisión de la ONU ha concluído que se dan en Gaza 4 de los 5 de los hechos necesarios para considerar que se está desarrollando un genocidio y no una campaña militar: “las autoridades israelíes y las fuerzas de seguridad israelíes cometieron cuatro de los cinco actos genocidas” matar, causar daños graves físicos o mentales, infligir deliberadamente condiciones para provocar la destrucción de los palestinos en su totalidad o en parte, e imponer medidas para impedir nacimientos.

Las declaraciones de la autoridades israelíes no dejan lugar a dudas: desde considerar a los gazatíes como animales. La despersonalización de las víctimas de la víctima es un indicio de genocidio (en Ruanda los hutus calificaban a los tutsís como cucarachas). También anuncian que Gaza arderá y que se repartirán las ruinas con EEU para crear un emporio turístico.

El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU, dedicado a dirimir conflictos entre Estados admitió la demanda de Sudáfrica a la que se han sumado otros estados, entre ellos España y ha ordenado como medida cautelar la suspensión de las operaciones en Gaza. Por su parte, el Tribunal Penal Internacional expelió el 20 de mayo de 224 una orden internacional de detención contra Netanyahu y su ministro de Defensa Yoav Galant. Pero la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional solo es efectiva en los países que hayan ratificado la Carta de Roma y no la han hecho ni EEUU, ni Rusia, ni China.

Política y éticamente los crímenes de genocidio y lesa humanidad no son igualmente graves. Éticamente el genocidio supone la maldad de que motor es el odio hacia el grupo que se pretende exterminar. La campaña israelí se presentó como un acto de legítima defensa, cuando a todas luces es un acto indiscriminado de venganza, sin importar la suerte de los rehenes ni de los civiles palestinos.

Políticamente, en el caso de los palestinos los crímenes de Gaza son el último acto de 80 años de exterminio dosificado, de persecución, de apropiación de tierras, a lo que los palestinos han respondido con un terrorismo odioso, que se ha vuelto contra ellos, un terrorismo desarrollado en los últimos tiempos por Hamas que llevó a cabo un desesperado y salvaje ataque contra Israel, sin medir o sin importarle el castigo que caería sobre Gaza.

La gente no se moviliza tanto a favor de la causa palestina, que durante muchos años ha tenido un tenue seguimiento en nuestro país. La gente se moviliza porque está viendo un genocidio, a pesar de que Israel no permite la entrada de la prensa internacional y haya asesinado a más de 200 informadores locales.

Un 82% de los españoles, según el CIS, condena el genocidio. Así que no es una nube de humo que haya montado Pedro Sánchez. En EEU el apoyo a los palestinos es de un 42%, según The Economist. En Alemania, aquello de que el apoyo a Israel es «razón de Estado» (Merkel) parece resquebrajarse poco a poco.

El boicot a Sudáfrica y la condena internacional fueron esenciales para terminar con el régimen del apartheid, un régimen de discriminación racial violento, pero no un genocidio; los negros eran necesarios como mano de obra barata.

Israel está perdiendo su importante «poder blando».

Genocidio y colonización israelí


Una niña con síntomas evidentes de desnutrición. El hambre es uno de los medios del genocidio, como lo fuera en los campos nazis de exterminio. Fuente Naciones Unidas

Vaya por delante que tengo una gran admiración por la cultura judía.

La gran aportación de la cultura judía a la civilización occidental

La novela de León Uris «Mila 18» fue mi primer contacto con la cultura moderna judía, más allá de la tradicional de la biblia que empapa la cultura cristiana.

En la novela ya estaba el culto a la memoria (en las peores condiciones del gueto de Varsovia se preserva un libro que relata las experiencias vividas), la capacidad de resistencia y la solidaridad. Luego, me impresionó la película «Exodus«, que da una visión idealizada y de parte del nacimiento del Estado de Israel, sin mención a la Nakba.

Disfruté también con «El violinista en el tejado«, que muestra la vida de los asentamientos judíos tradicionales en la Europa central y oriental en la tensión entre la tradición y la asunción de la modernidad, que marca la historia judía del los últimos 100 años.

En Bosnia, una organización humanitaria sefardí la «Benevolencia» hizo un gran trabajo de ayuda a todas las comunidades. Esa expresión de la empatía y solidaridad con el otro forma parte de la cultura judía. Pero también, la expresión cruel de un Yahvé, exterminador de los enemigos de su pueblo. Después de los ataques de Hamas del 23 de octubre de 2023, los palestinos se han convertido en los amalaquitas, los enemigos eternos de Israel, cuyo exterminio es ley divina.

En el cementerio de la sinagoga de Praga percibo una conexión especial, como en la Santa María la Blanca de Toledo. En Austwitch siento que piso terreno santo.

El judaísmo junto a la cultura musulmana fue decisivo ni sobre en la construcción de España (véase la polémica Sánchez Albornoz-Américo Castro).

Científicos y pensadores judíos laicos (pero imbuidos por su tradición) han modelado el mundo moderno.

Pero en esta entrada se trata de conectar el genocidio de Gaza con el colonialismo imperialista.

El Estado de Israel y el colonialismo imperialista

El sionismo fue fundado en la Europa central de finales del XIX. Uno de sus grandes teóricos es Theodor Herzl. El movimiento sostenía que los judíos no eran un grupo religioso, sino nacional y como otros grupos nacionales tenían derecho a la autodeterminación. El caso Dreyfus y los pogroms en Rusia y Europa oriental favorecen este sentimiento.

A diferencia de otros nacionalismos, el sionismo carecía de una base territorial para autodeterminarse; en su lugar proponía la emigración a la Tierra de Israel (la bíblica Erez Israel), primero bajo soberanía otomana y luego dominio británico.

En esa época el colonialismo de ocupación es una constante de la política europea. Con Leopoldo de Bélgica ocupando el Congo y desarrollando un genocidio del que el país no se ha recuperado. El imperio alemán ocupa Namibia y extermina a las tribus originarias. Siempre pretextando un esfuerzo en favor de la civilización europea y cristiana. Aunque el régimen del apartheid no es legal en Sudáfrica hasta 1948, el mismo año del nacimiento del estado de Israel, el sionismo y el apartheid se basan en los mismos principio del colonialismo supremacista de ocupación.

En este contexto de colonialismo de ocupación se produce la emigración judía a Palestina, despreciando a las poblaciones que vivían allí desde hacía siglos, en una mezcla de razas y religiones en una convivencia razonablemente buena.

Un elemento esencial en este proceso de construcción del Estado de Israel es la «Declaración Balfour» de 1917 (aquí el texto literal). El secretario de Estado británico Lord Balfour dirige un telegrama al barón Rothschild, líder sionista en en el Reino Unido, en el que expresa el apoyo del gobierno británico al establecimiento de un hogar nacional judío en Palestina (embrión del Estado de Israel) respetando los derechos civiles y religiosos de la población existente -nada se dice de sus derechos políticos.

La declaración Balfour se incorporó al tratado de Sêvres, que estableció el mandato británico en Palestina. Ese hogar nacional judío era un enclave occidental para proteger las rutas imperiales a la India.

Con el tiempo, los británicos tuvieron que hacer frente a dos nacionalismos, el judío (con actos terroristas tan graves como la voladura del hotel King David) y árabe (revuelta árabe). De modo que Palestina bajo mandato británico era un territorio sin descolonizar, donde la potencia ocupante favorecía la emigración y establecimiento de una población externa en perjuicio de la originaria.

En 1948, la cuestión llega a la ONU, que presenta un plan para dividir el territorio del mandato entre dos estados, uno judío (55% del territorio para los judíos, que eran el 33% de la población y poseían el 6% de la tierra) y otro árabe(45% del territorio). Sobre esta base, el 15 de mayo de 1948 la Asamblea General de la ONU aprueba la independencia del Estado de Israel (con el apoyo de la URSS y los países de su órbita).

Sin duda, en la resolución pesó la necesidad de compensar moralmente a las víctimas del genocidio nazi y encontrar un asentamiento a los cientos de miles que vagaban por Europa después de la liberación de los campos de exterminio. La mala conciencia por el Holocausto explica el cerrado apoyo de Alemania al Estado judío. En el caso de EEUU, es un apoyo más pragmático: Israel es el gendarme de Washington en la zona y sin el apoyo de la comunidad judeo-estadounidense no se pueden ganar unas elecciones presidenciales.

En 1948, los países árabes no aceptan la situación e invaden la zona atribuida a Israel en una campaña caótica. Las milicias judías y su embrión de ejército derrotan a un enemigo sobre el papel muy superior. En este contexto las milicias judías desarrollan una campaña terrorista contra localidades árabes, la población huye y los palestinos se convierten en refugiados en Gaza y en los países vecinos. Es lo que los palestinos llaman la Najba (la catástrofe).

La línea dominante de los historiadores israelíes ha negado la Najba, pero en los últimos años hay una corriente revisionista que reconoce que el propio Ben Gurion dio órdenes de expulsar a los palestinos.

Una vez independiente el Estado de Israel, las élites judías laicas europeas (askenacis) aportan la clase dirigente y la ideología socialista, que se concretará en el movimiento de los kibutzs, explotaciones agrícolas colectivas – Amos Oz (en su autobiografía «Una Historia de Amor y Oscuridad» narra los primeros años de Israel y cuenta como su integración en un kibutz fue para él es una forma de liberación hasta que el ambiente le resulta opresivo y se marcha.

La mano de obra la ponen los judíos religiosos huidos del genocidio nazi y los llegados de países del este de Europa, árabes y mediterráneos (sefardíes) sucesores de los judíos expulsados de España en el s. XV. Puesto que la identidad judía se define de forma matrilineal, remontándose varias generaciones; es posible considerar judíos a amplios grupos de población del este de Europa, la URSS y del Mediterráneo y hasta de África (los falashs de Etiopía, descendientes de una supuesta tribu perdida de Israel). Se produce así una inmigración constante, que requiere de nuevas tierras, que son arrebatadas a los palestinos

En la Guerra de los Seis Días Israel ocupa Cisjordania, Gaza y Jerusalén oriental. Son numerosas la resoluciones de la ONU ordenando la devolución de los territorios ocupados. La más importante la resolución 242.

Los palestinos responden con distintos movimientos de resistencia, el más importante la Organización de Liberación de Palestina (OLP), un paraguas de grupos de resistencia laicos e izquierdistas, capitaneado spor Al Fatah, liderado por Yaser Arafat. Hay indicios muy serios de que Israel favoreció el nacimiento y desarrollo del movimiento islamista Hamas para debilitar a la OLP.

Después de la Intifada de las piedras, en 1993 se llega a los acuerdos de paz de Oslo, bajo el principio PAZ POR TERRITORIOS, que divide el territorio en un rompecabezas, con distintas administraciones, la mayor parte bajo administración militar israelí. Se creó una Autoridad Nacional Palestina, con poca legitimidad desde la muerte de Arafat.

Resulta imposible resumir la historia desde 1993. Pero, en el caso de Gaza, el utraderechista Sharon decide en 2004 desmontar los asentamientos judíos, al considerar que son indefendibles. Entonces aísla la Franja del resto de Palestina. Puede decirse metafóricamente que la convierte en la mayor cárcel a cielo abierto del mundo y tira las llaves al mar; y cada vez que algún gazatíe lleva a cabo un atentado en territorio israelí. el ejército judío lanza una operación de castigo con alto número de bajas y destrucción hasta llegar al presente genocidio.

En una de estas operaciones de castigo murió el hijo del escritor David Grossman, que narra esa experiencia dolorosisima en «La vida entera».,que junto con la autobiografía de Amos Oz permite entender en un arco temporal el desarrollo del Estado de Israel.

Cómo opera la colonización israelí sobre el territorio

Habiendo abandonado Gaza, la colonización se desarrolla sobre Cisjordania.

Los territorios que los acuerdos de Oslo pusieron bajo administración de la Autoridad Palestina están rodeadas de altos muros, que impiden la comunicación entre las ciudades palestinas de Cisjordania. Además existen grandes colonias judías, con sus propias carreteras, vedadas a los palestinos. Para los palestinos moverse para visitar a un familiar o ir a un hospital es una lotería que depende del humor del soldado que se encuentre en el puesto de control, un sistema que reproduce el apartheid de Sudáfrica.

Luego está la creación de nuevas colonias. Primero un grupo de colonos religiosos radicales se asientan sobre tierras palestinas con construcciones precarias, por ejemplo caravanas, en lo que llaman un outpost. Entonces empieza el hostigamiento a los palestinos, por ejemplo arrancando sus olivos o impidiendo que su ganado paste. Ante la resistencia palestina, la policía o el ejército israelí da protección a los colonos que desarrollan sus asentamiento, se construyen carreteras exclusivas para estos asentamientos. Finalmente, el gobierno aprueba que ese pequeño asentamiento se convierta en una ciudad con centenares o miles de nuevas viviendas a precios asequibles, lo que favorece el establecimiento de jóvenes familias.

Mientras se desarrolla el genocidio en Gaza Israel lleva a cabo en Cisjordania una campaña de asesinatos y destrucción de poblaciones, una verdadera limpieza étnica, que hace todavía más difícil la solución de los dos estados. Aquí la crítica de Shlomo Ben Ami al plan de Trump a un supuesto reparto de la tierra entre el Estado de Israel y el establecimiento de un falso estado palestino.

La inviabilidad de los dos estados. Por un estado laico y democrático

Por todo ello, la solución de dos estados es cada vez más difícil porque los territorios palestinos carecen de continuidad. Parece una utopía desmontar todas esas grandes colonias judías donde viven miles de personas.

La solución, otra gran utopía, sería un estado único laico y democrático. Requiere una reconciliación entre las dos comunidades y un compromiso constitucional favorecido por la presión internacional e inversiones para la reconstrucción humana de Gaza, nada de Trump resorts. Pero lamentablemente el odio acumulado no parece que esta solución sea viable al menos en una generación.

Como en Sudáfrica harían falta dos dirigente valientes (como Mandela y de Klerk) que explicaran a sus comunidades que solo se puede lograr la paz mediante la reconciliación y levantando el sistema de apartheid y que los palestinos dieran garantías de seguridad a los israelíes. Del lado palestino ese dirigente puede ser Marwán Barghuti, que lleva en las cárceles israelíes media vida. No se ve nadie del lado israelí (Simon Perez fue asesinado por un colono radical por firmar los acuerdos de Oslo, muy favorables a Israel).

La población israelí ha apoyado mayoritariamente el genocidio de Gaza, aunque puedan estar contra Netanyahu. No obstante, también crece cada vez más un movimiento todavía minoritario que como en este artículo de Iris Leal que sostiene que hay que «detener a Israel» (vale la pena leerlo).

RECTIFIICACIÓN

El dirigente israelí que firmó los acuerdos de paz de Oslo fue el derechista Yiztzak Rabin, del Likutz, no el socialista Simon Peres. La ultraderecha consideró a Rabin un traidor, por eso fue asesinado por un colono radical durante un mitin electoral. La plaza donde fue asesinado lleva hoy su nombre y es donde se celebran las manifestaciones contra Netanyahu.

Judíos España

https://elpais.com/diario/1985/05/03/cultura/483919201_850215.html?event_log=regonetap

Sionismo

https://es.wikipedia.org/wiki/Sionismo#Tipos_de_sionismo

Fundación

https://es.wikipedia.org/wiki/Israel#:~:text=El%2014%20de%20mayo%20de%201948%2C%20horas%20antes%20de%20que,legal%20de%20nuevos%20jud%C3%ADos%20a

Amos Oz

Una historia de amor y oscuridad

Una_historia_de_amor_y_oscuridad

Una_historia_de_amor_y_oscuridad

https://es.wikipedia.org/wiki/Una_historia_de_amor_y_oscuridad

David Grossman

La vida entera

https://letraslibres.com/libros/la-vida-entera-de-david-grossman/

La banalidad del mal,hoy


Cuando vi esta foto publicada en El País sentí que era necesaria una reflexión sobre la banalidad del mal.

Ya he reflexionado aquí sobre la degeneración civilizatoria de los últimos años: si en 1945 se dijo «Nunca más», ahora se repiten los crímenes y el odio que pensábamos superados.

¿Cómo es posible que los nietos de aquellos que estuvieron a punto de ser exterminados estén desarrollando el genocidio del pueblo palestino y anuncien ahora una «cuidad humanitaria», en la que los palestinos serán «voluntariamente» confinados, un «gueto«, que como los nazis del este de Europa parece el anticipo de los campos de exterminio?

Y causen tanto daño como para truncar la vida y la ilusiones de esta muchacha, en nombre de su seguridad y la lucha contra el terrorismo, cuando lo que hacen es exterminar a un pueblo para construir un «estado hebreo puro» sobre la «tierra santa» que les entregó Yahvé .

La UE, la Europa de los valores. ante el genocidio, ni siquiera se pone de acuerdo en denunciar el acuerdo de asociación con Israel, que exige el respeto a los derechos humanos.

¿Cómo es posible que en la civilizada Europa se cace al inmigrante que huye de la persecución y solo quiere una vida mejor y pone a flote nuestra prosperidad? Además de malvada se trata de una conducta estúpida. Sin ellos nuestras economías colapsarían; pero con papeles o sin ellos, son seres humanos con derechos inalienables. Y ahora de los discursos de odio estamos pasando a la violencia física. Y muchos medios convierten en espectáculo esa violencia.

Es sabido que la filósofa Hannah Arent construyó su concepto de banalidad del mal después de seguir para The New Yoker el juicio en Jerusalén contra el criminal nazi Adolf Eichman. Secuestrado por el Mosad en Argentina, el juicio tuvo una enorme resonancia. Arendt no ve en el él un malvado demoniaco, sino un tipo vulgar, sin conciencia del mal causado y solo orgulloso de haber cumplido las normas; un tipo «banal» que ha cometido los mayores crímenes porque había renunciado a cualquier forma de pensamiento crítico.

Esta idea enlaza con sus ideas de cómo una sociedad democrática puede convertirse en una sociedad autoritaria a través de la mentira. El que miente muchas veces no busca que creamos su mentira (Trump diciendo que los inmigrantes se comían las mascotas en Springfield ) sino que no creamos en nada. Hace un siglo, Arendt describió técnicas semejantes a la saturación de mierda de la extrema derecha en las redes sociales. En este gif de Instagram están resumidas sus ideas (aquí tres capturas)

9.

Sin pensamiento crítico, cualquiera puede ser ejecutor del mal. Para colmo, la adicción a las pantallas. sobre todo entre los más jóvenes, hace muy difícil la concentración y el desarrollo de cualquier idea. Además, en nuestro cerebro operan múltiples sesgos cognitivos, condicionados por la clase social y la tradición. Estos prejuicios son la ventanas por las que se cuela el pensamiento acrítico, las mentiras, las medias verdades, la desinformación.

En un telediario vi los alegatos finales de un juicio por violación y asesinato. El defensor alegaba el carácter psicótico de su defendido; la fiscal contestó contundentemente: «el mal existe». El problema del mal ha sido central en la teología cristiana. No puedo admitir que exista un mal, manifestación de una realidad diabólica ; aunque algunos criminales así puedan reivindicarlo (por ejemplo, la familia Mason). Creo que la raíces del mal están en la estupidez, el narcisismo, el egoísmo, la animal pulsión territorial, el miedo. En Trump se suman el egoísmo y el narcisismo. En el racismo, la pulsión territorial, el miedo al diferente.

Es difícil luchar contra la presente banalidad del mal. Lo más sencillo es no difundir informaciones sin contrastar en las redes sociales y evitar actitudes sectarias. Apoyar campañas en favor de los derechos humanos, como la que pide el nobel de la paz para Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los derechos humanos en Palestina(quí el enlace para firmar la petición). Es improbable que salga adelante porque Israel vetará la iniciativa. Y quien pueda que genere contenidos en favor de los principios del Estado Social y Democrático de Derecho. No dejemos que las ONGs mueran por falta de fondos o voluntarios.

No nos dejemos vencer por el mal banal, pensando que es menos dañino.

La guerra de broma de Trump y la seguridad de Europa


Viñeta de Riki Blanco publicada en El País el 24b de junio de 2025

La drôle de guerre, la guerra de broma, es como llamaban los soldados franceses desplegados en la línea Maginot y a lo largo del Rin a los limitados choques con los alemanes desde el comienzo de la II guerra mundial, en septiembre de 1939, hasta la gran ofensiva alemana de mayo de 1940. Ni que decir que lo que vino después no tuvo nada de broma, dejó millones de muertos y Europa en ruinas.

He recordado estos días la expresión escuchando a Trump decir que no sabía si atacaría a Irán y que tomaría la decisión en dos semanas, mientras Israel atacaba unilateralmente a Irán con el pretexto de eliminar sus armas atómicas. Nadie ha demostrado que los ayatolás tengan armas atómicas o estén condiciones de lograrlas a corto plazo. El New York Times explica cómo se gestó la decisión de atacar a Irán: cambios de opinión. engaños y secretos.

No hace falta ser militar para comprender que no se puede amenazar con atacar en dos semanas (parece la guerra de Gila) en este caso se trataba de evitar que Irán activase sus defensas y para eso también se usó otro señuelo: enviar otro grupo de aviones furtivos F2 hacia el índico, con los transpondedores encendidos para poder ser localizados, mientras que los que volaban hacia Irán los llevaban apagados y eran ilocalizables. Pero el enemigo no es tonto, así que tuvo tiempo sobrado para trasladar el uranio y el equipamiento que pudiera haber en el búnker de Furdó a otras instalaciones.

El siguiente episodio de esta guerra de broma, pero macabra (desde que Israel comenzó sus ataques unilaterales contra Irán han muerto al meno 800 personas, 200 israelíes y 600 iraníes) fue el ataque iraní a la base estadounidense de Doha, avisando previamente a Qatar, una forma de salvar internamente la cara, sin arriesgar un mayor ataque de EEUU.

El régimen iraní

El régimen de los ayatolás es uno de mayores violadores de los derechos humanos del mundo (como denuncia Amnistía Internacional). Es el país en que más penas de muerte se ejecutan y por medios tan crueles como ser colgado públicamente en una grúa (posiblemente se ejecuten más en China, pero no se tiene constancia oficial). El régimen es especialmente cruel con las mujeres: no llevar el hiyab y mostrar el cabello puede se motivo de detención y malos tratos, o incluso de pena de cárcel.

Pero el régimen sigue siendo contando con la adhesión de las clases populares. El rechazo y eventuales protestas de estratos ilustrados de Teherán no quiere decir nada. La rebelión contra la tiranía del shah fue absolutamente popular y entregó el poder a una clase clerical. que toma sus decisiones piramidalmente en el que el líder supremo posee el poder del discernimiento (después de un largo proceso de formación con maestros santos y sabios) que no puede ser cuestionado; el andamiaje de un estado, como asamblea parlamentaria, presidente o gobierno está sometido a ese líder supremo. (Sobre el régimen iraní consultar el trabajo de Rafa Fraguas «bazas iraníes frente a Estados Unidos»).

Asesinar al líder máximo, el ayatolá Jamenei, ya muy anciano, pero que no ha designado sucesor, sería un golpe mayor para el régimen; pero no significaría su caída. Aparte de que se activaría ese estado formal, ahora poco relevante, el poder sería tomado por los «aparatos de fuerza»: además del poderoso ejército, el mayor de Oriente Próximo (350.000 tropas, que pueden llegar a 960.000); está la Guardia Revolucionaria los pasdarán, un ejército paralelo, cuya misión es proteger al régimen; por ultimo, los basiyes (polícia interior, encargada de mantener la pureza religiosa y moral). En todas estos cuerpos de fuerza, los miembros son mayoritariamente antiguos campesinos, muy conservadores, emigrados a las ciudades que deben todo a la revolución islámica.

No hay que olvidar tampoco la resiliencia de la secta chií, cuyo acontecimiento fundador es el martirio de Alí. el yerno de Mahoma y que los fieles recuerdan cada año con procesiones de latigazos.

Está claro que el régimen no va a caer con bombardeos, para eso Trump tendría que poner tropas sobre el terreno e involucrarse en una «estúpida» guerra como las de Irak o Afganistán, que tanto denunció cuando era candidato.

No estaríamos aquí si el presidente no se hubiera retirado en su primer mandato del acuerdo alcanzado laboriosamente para controlar el programa nuclear iraní. Ahora será imposible que Teherán acepte un acuerdo que Trump quiere que sea de rendición.

En esta guerra de broma es el anuncio por Trump de un alto el fuego entre Irán e Israel, que pocas horas después el propio presidente ha anunciado que ha sido violado por ambas partes.

La «guerra de broma» y la seguridad de Europa

El Majlis. la asamblea legislativa iraní, ha decidido cerrar el estrecho de Ormuz, una decisión que corresponde en última instancia al líder supremo. Jamenei no ha ratificado esta medida. Por Ormuz circula el 25% del comercio mundial de petróleo y el 20% del gas. Su cierre sería un shock energético mundial que perjudicaría sobre todo a Europa y a China, muy poco a EEUU, prácticamente autosuficiente, aunque el galón podría subir algunos céntimos. Tendríamos otra crisis inflacionaria y una posible recesión.

Es evidente que Europa no es más segura gastando más en armas, sino trabajando por un contexto geopolítico más estable. La exigencia de un gasto de un 5% en armamento es externalizar la industria de defensa a Estados Unidos. Por mucho que la amenaza rusa haya aumentado, la industria europea no tiene la tecnología ni la capacidad para satisfacer esa demanda.

La UE tiene que apostar por un mundo más equilibrado y no apoyar cerradamente al estado genocida de Israel. Europa tiene que seguir adelante con proyectos tecnológicos, como IRIS la red europea de satélites alternativa a StartLink. Para financiar esa armas, además habría que recortar el Estado del Bienestar. lo que fragmentaría nuestras sociedades, que serían más inseguras.

Por si fuera poco, Poltico nos advierte de que Trump nos puede cortar Internet cuando quiera, sin que tengamos alternativa. Nuestra seguridad reside en buscar alternativas y no gastar en armas un porcentaje arbitrario.

POST SCRPTUM 25.06.25

El presidente iraní Masoud Pezeshkian asegura que la guerra con Israel ha terminado. Veremos si Netanyahu se contiene y no ataca a irán.

Según la BBC, Trump se niega a aceptar los informes de sus servicios de inteligencia, que aseguran que la instalación nuclear iraní de Fordó no ha sido completamente destruida.

Ataque de EEUU contra Irán


Un bombardero B-2 de las Fuerzas Aéreas de EEUU (el único avión que puede operar bombas como las lanzadas sobre Irán)
SSGT BENNIE J. DAVIS III / AP (tomada de El Periódico)

El ataque de Estados Unidos contra el laboratorio nuclear de Fordo, en Irán, lleva el conflicto de Oriente Próximo a una nueva dimensión.

EL EEUU de Trump se alinea penamente con Netanyahu en la lucha por la hegemonía regional israelí, alegando que hay que evitar que Irán alcance el arma atómica. Un argumento que recuerda al inicuo de destruir las «supuestas» armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, que dio lugar a una guerra que causó enorme sufrimiento y destruyó un país, que todavía no se ha recuperado.

¿Tiene Irán armas nucleares?

Puede, pero por el momento, enriquece uranio al 60%, cuando necesitaría combustible al 90%. Pero no es solo cuestión del grado de enriquecimiento. Hay que conseguir que haya detonantes que inicien la reacción en cadena. Y hay que miniaturizar el conjunto para incorporarlo a un vector, normalmente un misil balístico de los que Irán posee todavía 3.000.

La instalación atacada es el laboratorio de Fordo, al sur de Teherán, un conjunto de túneles blindados, a 80 metros de profundidad, semejante a la del túnel del canal de la Mancha. Estas instalaciones solo pueden ser alcanzadas con bombas MOP, DE 3.000 kgs. que solo posee EEUU y que solo pueden ser operados por los aviones B2 (por su forma de raya indetectables por lo radares) (aquí la información de la BBC sobre la operación).

Según el comunicado estadounidense las instalaciones han sido destruidas, pero no hay una verificación independiente. Tampoco sabemos si se ha producido contaminación nuclear lo que sería no sólo un problema para Irán, sino para toda la región.

Nadie sabe lo que viene ahora (véase el análisis de Anna Bosch en rtve.es).

¿Cómo responderá Irán. Es seguro que más tarde o más temprano habrá una respuesta donde más daño pueda hacer a EEUU («el Gran Satán») o Israel («el pequeño Satán») o a Occidente en general (por ejemplo, cerrando el estrecho de Ormuz y generando una crisis energética). Pero lo que está claro es que con estas operaciones no van a hacer caer el régimen de los ayatolás, que incluso se puede reforzar. Si Irán implosionara el caos de Irak quedaría pequeño.

Precisiones respecto al ataque de Israel contra Irán


Ataque israelí a un barrio residencial de Teherán. Foto AFP. Tomada de El Mundo

Estos días Israel ha lanzado una serie de ataques contra Irán, en principio contra instalaciones atómicas, pero que han afectado a barrio residenciales de Teherán, causando la muerte de civiles y de altos cargos de la Guardia Revolucionaria (Pasdaranes). un ejército paralelo, cuya misión es defender el régimen de lo ayatolás.

Una potencia nuclear, que no reconoce serlo (Israel) se enfrenta a otra (Irán) que pretende serlo. Oficialmente, la operación tiene como objetivo impedir que Teherán no se dote de armas nucleares. Pero hay otro objetivo estratégico: reafirmar la hegemonía israelí en todo Oriente Próximo.

El exterminio de los palestinos en Gaza y Cisjordania responden al mismo designio: construir un estado judío hegemónico desde el río Jordán al Mediterráneo, en alianza con los estado árabes sunníes del Golfo.

Israel ha ido eliminando las milicias y aliados con las que Teherán ejercía su influencia, Hezbolah (Líbano), el régimen de los Assad (Siria), Kataib (Irak); de modo que una vez que ha terminado con las extensiones Israel tenía que atacar a la cabeza; además Netanyahu necesita una guerra eterna para mantenerse en el poder.

Con su desvergüenza habitual Trump ha justificado el ataque asegurando que Irán no quería negociar un acuerdo para controlar su proceso de proliferación nuclear. En 2015 después de un largo y trabajoso proceso diplomático los miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania y la UE llegaron a un acuerdo (Plan de Acción Conjunta) para que Teherán solo enriqueciera uranio al 3,67% (solo útil para usos civiles) y redujera el número de centrifugadoras y se sometiera a controles periódicos. A cambio los países occidentales levantaban las sanciones.

En su primera presidencia, Trump se retiró del acuerdo («el peor del mundo»-dijo) y ya sin control Irán siguió enriqueciendo uranio, probablemente hasta más del 60% (para una bomba nuclear hay que llegar al menos a un 90 por ciento.

Bombardear instalaciones nucleares puede suponer una catástrofe nuclear de las dimensiones de Chernóbil. Sería un crimen de guerra más en el expediente de Netayahu. Afortunadamente las instalaciones nucleares iranís se encuentran en unos sótanos blindados, que solo pueden ser penetrados por bombas estadounidenses, que Trump es remiso a ceder a Israel. Parece que Trump prohibió a Netanyahu atentar contra el ayatolá Jamenei para evitar una caída violenta del régimen.

Que la «cúpula de hierro» israelí no haya podido evitar que los misiles iraníes hayan causado destrozos y muertes en el estratégico puerto israelí de Haifa, hace pensar en nuevos ataques de represalia israelíes contra Irán, veremos si el régimen iraní aguanta esta presión.

La inestabilidad ya está haciendo subir el precio del petróleo. Lo que beneficia las monarquías petroleras del Golfo, a Rusia (que puede enjugar las pérdidas por las sanciones) y a productores como Venezuela. Perjudica a Europa (inflación y crecimiento) y paradójicamente a Trump: unos céntimos más por depósito puede enajenar el apoyo de las bases de MAGA (desgraciadamente todavía falta mucho para las elecciones medio mandato).

Esperemos que este conflicto no escale más. Por el momento quita visibilidad al genocidio de Gaza.

POST SCRIPTM 18-06-25 Trump dice que no sabe si bombardear o no Irán. La caída violenta de los ayatolás sumergiría al país en un proceso destructivo, semejante al de Irak, en el que EEUU se vería envuelto y afectaría a toda la región con importantes minorías chíes en todos los países.

Regreso al pasado


Judíos de Centroeuropa deportados «voluntariamente» por los nazis. Fuente Yad Vashem.

Bajo el título «regreso al pasado» hoy pensaba hablar de un tema nacional, la escasez de vivienda hoy como ya ocurriera después de la guerra y la miseria que llevaban consigo las viviendas hacinadas, que denunció Buero Vallejo en su obra «Historia de una escalera», estos días puesta en escena en el Teatro Español, el escenario en que se estrenó en 1949. Pero, la propuesta de Trump de vaciar «voluntariamente» Gaza para convertirla en la Riviera de Oriente Próximo, me ha traído a la memoria otro plan disparatado, el llamado Plan Madagascar

El Plan Madagascar fue una de tantas fantasías nazis. La sección de asuntos judíos del Ministerio de Exteriores pensó que entre las condiciones impuestas a Francia en la capitulación podría estar la entrega de la isla del Índico para reasentar allí a los judíos centroeuropeos, que dadas las condiciones naturales de la isla supondría su exterminio. El bloqueo naval británico hizo inviable tal plan y en su lugar se puso en marcha el plan genocida de la Solución Final. Era más fácil y económico crear guetos en los países ocupados y engañar a los concentrados ofreciéndoles el traslado en tren a supuestos «campos de trabajo», prometiendo mejores condiciones; en realidad, el destino final eran «campos de exterminio» a escala industrial.

Trump no pretende mandar a los palestinos a campos de exterminio, sino proseguir su destrucción como pueblo, que ya empezó con la Nakba en 1947-48, cuando los militares judíos expulsaron de sus hogares a 700.000 palestinos, que tuvieron que huir a los países vecinos. Lo que Trump propone es la reedición de la Nakba (muchos de los gazatíes son descendientes de refugiados que tuvieron que huir de lo que hoy es el norte de Israel). Esos refugiados palestinos siempre fueron un estado dentro de los países de acogida, desde los que lanzaban ataques contra Israel. Tanto Jordania, como Líbano se vieron desestabilizados por esta situación.

No es raro que ningún país árabe quiera apoyar la fantasiosa propuesta de Trump. Aunque la «calle árabe» ya no es lo que era, las protestas y la desestabilización estarían aseguradas.

El plan es una apuesta inmobiliaria, en el estilo de Trump, una provocación para «enmarcar» el relato de un proceso de negociación y que se puede retirar cuando haya conseguido determinados efectos. En este caso creo que trata de dinamitar el proceso de paz en Gaza y dejar manos libres a Israel para que siga con su limpieza étnica en Cisjordania. Si su plan no es aceptado, tanto Trump como Netanyahu dirán que con los terroristas palestinos, a los que se les ha ofrecido un futuro radiante no se puede negociar y solo cabe exterminarlos, nada de dos Estados.

Ganadores y perdedores en la guerra de Gaza


Después de muchos intentos fallidos se ha llegado a un acuerdo de una tregua en Gaza.

Pendiente todavía de la aprobación del gobierno ultra de Netanyahu, que alega para su reserva a la hora de ratificar el acuerdo, alegando que Hamas pretende controlar las categorías de prisioneros palestinos que han de ser liberados. Todo apunta a que Israel se niega a liberar a militantes de Hamas que pudiera haber participado en la operación del 24 de octubre en la que el grupo islamista atacó a Israel el 23 de octubre de 2023. Hamas niega que quiera hacer cambios en el acuerdo. Además los ministros ultranacionalistas del gobierno Netanyahu amenazan con romper la coalición si se aprueba la tregua.

Lo que sabemos del acuerdo por las declaraciones de los mediadores es que el alto el fuego tendrá tres fases:

La primera fase durará 6 semanas. Israel detendrá sus ataques, Hamas entregará 33 rehenes (vivos o muertos). Israel liberará un número indeterminado de presos, en función del estado de los rehenes liberados. En esta fase los gazatíes desplazados podrían volver a sus viviendas en el norte (o lo que quede de ellas) y la ayuda humanitaria entraría sin restricciones por el paso de Rafah. En la segunda fase, sin duración estimada. se afrontaría la reconstrucción de la Franja y el gobierno definitivo del territorio. Y en la tercera un acuerdo de paz definitivo.

No se trata de un acuerdo de paz y deja más dudas de las que despeja. Sin contar con la mala fe israelí; desde el anuncio del acuerdo 80 palestinos han muerto en bombardeos. Es normal que en una guerra los combates sigan hasta que el alto el fuego entre en vigor para lograr ventajas tácticas, pero que ventaja obtiene el ejército israelí asesinando a otros 80 palestinos.

Me he dispersado explicando el acuerdo, una información reiteradamente publicada. El propósito de esta entrada es responder quien ha ganado y quien ha perdido después de estos 15 meses de guerra.

Es evidente que el gran perdedor es el pueblo palestino, sometido a un genocidio de enormes dimensiones en Gaza (46.500 muertos según las cifras del Ministerio de Salud, controlado por Hamas y estimado en más 60.000 por la revista científica The Lancet) y a un hostigamiento y limpieza étnica en Cisjordania (centenares de casas destruidas).

También es perdedor el pueblo israelí, especialmente los rehenes y sus familias y los 500 militares caídos en combate y sus familias, Hay que recordar que Hamas es el último responsable de esta infierno, con su ataque en el que cometió todo un conjunto de crímenes contra la humanidad; pero Netanyahu, en lugar de una acción militar contenida desató en venganza un genocidio con el que no ha logrado el objetivo estratégico de destruir a Hamas, por mucho que. mediante ejecuciones extrajudiciales haya asesinado a sus principales dirigentes políticos y militares. Hamas sigue resistiendo al ejército israelí y según algunas fuentes conserva 5.000 soldados y gran apoyo en buena parte de la población y, sin duda, la capacidad de reconstruirse cuando terminen las hostilidades.

Israel ha desatado un conjunto de guerras regionales, que aparentemente, le garantizan la hegemonía, pero ha creado nuevos desequilibrios, que en algún momento estallarán.

Irán y Rusia han sido los grades perdedores de este reacomodo geoestratégico y en este sentido Estados Unidos es un gran ganador en cuanto que su vicario, Israel, puede controlar la región en alianza con Arabia y los países del Golfo. Pero que Israel no se confunda atacando a Irán, gran perdedor de esta crisis. Irán, la antigua Persia, es una gran potencia militar (puede estar a punto de contar con armas nucleares) cultural y religiosa (con una enorme influencia sobre los chíes de Oriente Próximo).

Un ataque contra Irán «abriría las puertas del infierno» en toda la región. Que Israel tampoco se complazca con su ocupación de una parte de Siria. No es la primera vez que tiene que retirarse traumáticamente de un país ocupado, como fue el caso de El Líbano.

La caída de los Asad supone el ascenso del yihadismo, próximo a lo Hermanos Musulmanes, lo que pone nerviosos a los dirigentes de Arabia, Egipto o Túnez.

El gran ganador es la Turquía de Erdogan, con enorme influencia sobre los nuevos gobernantes de Siria y capacidad para mediar entre los actores de la región.