Trump y los medios


Donald J. Trump post on Truth Social criticizing Democrats and pledging to make America great again
Un mensaje político de Trump en su red social Truth

Todos los políticos interactúan con los medios en su acción política cotidiana y dependen de ellos para construir su relato.

En el caso de Trump se ha servido de ellos para construir su propia personalidad. El presidente ni siquiera hizo una fortuna propia, heredó la inmobiliaria de su padre en Queens, donde controlaba un conjunto de apartamentos baratos. A finales de los 70 y pricipios de los 80 saltó a Manhattan, asesorado por un personaje siniestro Roy Cohn. En esa época en la «gran manzana» no se podía hacer negocios sin la aquiescencia de la Mafia. Lo que que aprendió de la Mafia, lo aplica a la política y a las relaciones personales. Con los medios fue cambiando y construyendo su imagen. No Necesita manipular los medios porque dependen de él.

Celebrity

Con sus grandes hoteles en Manhattan y sus amoríos, Trump se convierte en celebrity hasta el punto que tuvo una serie de pequeñas interpretaciones y «cameos«. Así va construyendo un personaje popular, en general amable. De esta manera logró su imagen de empresario de éxito y hombre atractivo, al que no se le resiste ninguna mujer.

Su gran salto a la popularidad es el reality show el «Apprentice«de NBC TV. Los jóvenes concursantes aspiraban a un puesto de promoción de las propiedades inmobiliarias de Trump por un sueldo de 250.000 dólares anuales. El formato era una entrevista de trabajo y el presentador, Trump, iba eliminando candidatos con la sentencia inapelable «You’re fired» «despedido», que construyó su imagen de jefe inapelable y justiciero. Supongo que estará rememorando esa experiencia cuando ha cesado a la fiscal general y otros altos cargos por no ser suficientemente obedientes.

Su vida y acción política responde a las reglas de un reality: espectáculo permanente.

Telepredicadores y fundamentalismo religioso

Desde los 70 en EEUU, los fundamentalistas evangélicos y pentecostales son una fuerza social decisiva. Durante décadas han crecido bajo el liderazgo de predicadores, que actuaban primero a través de radios locales y luego de televisiones propias, que llegan a emitir en cadena nacional. Construyen grandes iglesias, gigantescos platós de televisión y consolidan la teología del éxito: si triunfas es porque estás bendecido por Dios. No es el propósito de este post estudiar el fundamentalismo protestante, ultraconservador, que ha contagiado también a una parte del catolicismo estadounidense… La cuestión es que los medios de este movimiento fundamentalista son un altavoz esencial para Trump (como antes lo fue para George W Bush).

Estos fundamentalista, muy fuertes en zonas agrícolas, son la base del movimiento MAGA (Make America Great Again)

La FOX

La comunicación política en EEUU se rigió hasta finales de los 80 por los principios de «equal time« (si un político o representante de una idea o movimiento tenía una presencia de un determinado tiempo, su contrincante debía obtener el mismo tiempo y «fair report» (si el informador actúa con diligencia no puede ser sancionado penalmente); principio ambos establecidos por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y reiteradamente ratificados por el Tribunal Supremo. Bajo estos principios crecieron los informativos de las tres cadenas nacionales (CBS, NBC, ABC) que construyeron programas informativos creíbles y de calidad

A finales de los 80 la FCC elimina el principio de «equal time» y aunque el TS mantiene el «fair report«, los nuevos canales informativos nacidos en el cable tienen un gran contenido de opinión y polémica. El más importante es CNN, del magnate de Atlanta Ted Turner, que hace un uso intenso del satélite en sus exitosas coberturas informativas. Su línea editorial es lo que en EEUU llaman «liberal» y nosotros llamaríamos «progresista». La suavización de las normas anticoncentración, también permitieron la aparición de nuevas cadenas propiedad de los mismos grupos mediáticos.

Para contrarrestar a CNN y competir en el nicho de mercado de la televisión informativa nace FOX NEWS. Fox pertenece al magnate de los medios Rupert Murdoch, que empezó su imperio con varios periódicos australianos y hoy controla en el Reino Unido entre otros rotativos, el en otros tiempos respetado THE TIME. La orientación del grupo es muy conservadora. En el caso de Fox, es hoy el canal con más audiencia en EEUU.

Trump tiene una relación simbiótica con Trump. Fox es su principal fuente informativa. En general recibe de la cadena un apoyo cerrado, pero si recibe alguna no ya crítica o simplemente una valoración no extremadamente laudatoria reacciona agresivamente contra periodistas o presentadores.

El presidente reserva para Fox las exclusivas informativas y del personal de de la cadena ha salido parte de su equipo de gobierno; el caso más destacado es el de su secretario de Defensa (el prefiere hablar de Departamento de Guerra) el ultranacionalista y cristiano fundamentalista Peter Heghset.

TRUTH

En la época de las redes sociales, el espacio público se ha trasladado a ellas. Twitter fue durante mucho tiempo un espacio abierto y relativamente equilibrado para el periodismo y la política. Con su compra por Elon Musk y su conversión en X, los logaritmos manipulado ha escorado la red se ha escorado claramente a la derecha. No es Trump el único político en usar las redes como su altavoz más importante; por ejemplo, Petro es un tuitero compulsivo (o «trinador» como se diría en Colombia. El tuit o el post en X, ha complementado al «total» de televisión.

Pese al sesgo a la derecha de X, y para evitar que su perfil pueda ser suspendido Trump ha sentido la necesidad de tener su propia red TRUTH SOCIAL (propiedad de su grupo de empresas). Su propia denominación indica su orientación: todos mienten, menos él. Frente a los medios «mentirosos», él es el único que dice la «verdad». En esta plataforma realiza las más relevantes declaraciones o su construción de imagen (como el Trump- Jesucristo generado por AI) declaraciones y donde vierte sus frustraciones y mal humor. Tiene algo más de 9 millones de seguidores frente a los 80 en X.

El asalto a los medios liberales

Los oligarcas tecnológicos no solo controlan los medios digitales; con el dinero obtenido en el mundo digital se han lanzado a la adquisición a los medios tradicionales. El primero fue Jeff Bezos, el propietario de Amazon que adquirió el Washington Post, cuando se encontraba en difíciles condiciones. Bezos lo compró en 2013 por 250 millones de dólares, prometiendo mantener su línea editorial e invertir para adaptarle al nuevo ecosistema digital. La redacción creció; pero Bezos ordenó que la línea editorial apoyara la economía de mercado y por primera vez en su historia no apoyó la candidatura de Kamala Harris frente a Trump, como quería la Redacción.

Este giro a la derecha del diario del Water Gate, le hizo perder lectores y suscriptores; la prevista adaptación digital no funcionó y el periódico entró en pérdidas, ante lo cual Bezos ha llevado a cabo recortes que han dejado inoperantes secciones como las de internacional. Una voz crítica a Trump queda anulada.

Ahora la batalla se desarrolla en torno al grupo Warner. Fracasada la opa de Netflix, todo parece indicar que Oracle del ultra conservador Ellison va a comprar el grupo y con él controlará un elemento decisivo del ecosistema de EEUU, como CNN.

Trump tmbién está utilizando un medio muy poderosos para acallar a los medios: demandas civiles multimillonarias. El presidente ha presentado una demanda contra la BBC exigiendo 5.000 millones de dólares por un reportaje en el que considera se manipularon sus palabras.