Lifting en los telediarios de TVE


cabeceraCasi por sorpresa, con el comienzo del nuevo año los telediarios de TVE estrenan nueva imagen.

Y digo casi por sorpresa, porque este tipo de renovaciones suelen hacerse al principio de una nueva temporada o con un cambio de Dirección.

En nota de prensa, nos explican que el cambio “coincide con el proceso de modernización y renovación tecnológica de los informativos de TVE, un proceso puesto en marcha en 2007 por la Corporación RTVE …”. Bueno, no parece que ese cambio tecnológico -supongo que se refieren a la digitalización de las redacciones- sea una iniciativa de la nueva Corporación, sino un proceso mucho más antiguo. Supongo también que el cambio de imagen no tiene nada que ver con que se aproximan las elecciones.

Los cambios de cabeceras, decorados y rótulos en televisión son, o bien señas de identidad de un nuevo producto, o bien simples cambios cosméticos. En el caso de TVE es puro maquillaje porque el producto, los telediarios, no cambian en su estructura, contenidos o presentadores. Se trata de un simple lavado de cara de unos programas que después de un largo calvario de cuatro años han terminado por recuperar el liderazgo de audiencia, con un largo proceso de reubicación de públicos después de los cambios que siguieron al 11-M.

El azul, con distintas gradaciones, sigue siendo el color corporativo. Ahora se añade el cuadrado como identificador de los telediarios, con un grafismo que recuerda el logo de los 80.

La cabecera parte del cuadrado para terminar por componer el mapamundi. Como se ve, nada original e incluso menos explícito que anteriores cabeceras que partiendo del objetivo de la cámara pretendían hacer transparente el mundo.

Los decorados, en blanco y en azul recuerdan a los TF2. Parecen menos audaces que los anteriores, basados en una serie de pantallas colgantes en el set, que por falta de definición, no parece que dieran demasiado juego como elementos de representación gráfica. Ahora, detrás del presentador hay unas imágenes en movimiento bastante desquiciantes.

Como siempre que en los noticiarios de televisión se juega con el estudio el resultado puede resultar decepcionante, porque, al final, el plano medio, en el que la profundidad se pierde, es el más eficaz para una presentación al servicio de la noticia y no del espectáculo.

El cambio más positivo me parece el de la rotulación. Rótulos con un tipo más pequeño, pero legible, y ahora animados. Es posible en el mismo espacio introducir más texto, jerarquizando títulos y subtítulos por el tipo, mayor o menor de letra. Claro que cuanto más información textual se facilita, más dirigida está la información, menos capacidad de interpretación propia tiene el espectador. Y la tentación es titular con obviedades.

En resumen, un cambio cosmético, que salvo en los rótulos pocas mejoras añade. Y es que los informativos diarios, los telediarios, paradigma de información de actualidad en el medio de televisión, no soportan demasiado bien los cambios radicales de formato. Las verdaderas mejoras, en cualquier televisión, sólo pueden venir de un trabajo periodístico riguroso, especializado, en profundidad… en definitiva de una credibilidad que hay que construir día a día y que está por encima de cabeceras o decorados.

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