Quiebra institucional


Fachada Tribunal Constitucional. Foto La Vanguardia.

El Tribunal Constitucional se ha convertido, de hecho, en una tercera cámara legislativa, Ni la Constitución ni la Ley Orgánica de Tribunal le otorgan el control previo de la legislación, pero ahora por la vía del recurso de amparo y la aplicación de medidas cautelosísimas -que la jurisprudencia del propio Tribunal ha restringido siempre al máximo. Su aplicación en este caso ha supuesto resolver el fondo del asunto, sin oír a las partes y sin el trámite ordinario.

Por mucho que fuera chapucera la proposición de ley ahora suspendida y hasta puede que inconstitucional, lo que indigna es como en otros casos no se han puesto esas tachas. Todos los gobiernos han abusado del procedimiento de añadir enmienda a otras leyes que nada tienen que ver,

Me indigna el retorcimiento de los argumentos formales para no recusar a los dos magistrados, con un interés tan directo, como que su permanencia en en el Tribunal dependía de suspender la tramitación, Cuando lo honesto hubiera sido la inhibición de los magistrados, no se admite la recusación porque los que lo piden no son parte en el procedimiento ¿Cómo va a serlo si estamos ante unas medidas cautelosísimas in audita parte?.

Parece cada vez más claro que el PP ha decidido que su dominio del CGPJ es esencial para el control del poder. En lugar de pactar las renovaciones que ordena la Constitución se ponen al Gobierno todo tipo de cambiantes exigencias para condicionar o revertir sus políticas.

Desde luego el espectáculo no animar a confiar en las instituciones, sobre todo, en la Justicia,

Cuando se invoca la legitimidad del voto popular, los que han creado este galimatías denuncian populismo. La herida será difícil de sanar.

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