Algunas lecturas para entender la guerra de Ucrania


Las siguientes obras no tratan de la guerra, ni siquiera de Ucrania, pero pueden ayudar a entender el contexto histórico.

HOMO SOVIETICUS. La premio Nobel bielorrusa, Svetlana Alesiévich, usa su particula técnica de hilar relatos orales para realizar un retrato de los hombres y mujeres soviéticos y de la propia URSS,con sus luces y sus sombras, donde la individualidad y la vida humana no valían nada, pero se fomentaba la excelencia y la vida era triste, poco libre, pero segura y todos tenían lo mínimo necesario.

Me impactó, el relato de un excombatiente de la guerra contra Finlandia. Los dos ejércitos llegan a un acuerdo de alto el fuego e intercambio de prisioneros. Cuando los finlandeses llegan a sus líneas, son acogidos cálidamente por sus compañeros, mientras que los prisioneros sovieticos, sospechosos de traición, por el solo hecho de haber estado en contacto con otro ejército, son directamente embarcados en trenes a los campos del Gulag

Otro episodio emotivo y significativo es el relato de una funcionaria de base, convencida de haber trabajado honestamente por su país, que después de la disolución de la URSS es increpada en su trabajo como si fuera una ladrona, cuando eran los altos funcionarios de Partido los que se estaban repartiendo la riqueza colectiva.

Este libro explica la orfandad que tantos ruso sienten, y que está siendo manipulada por Putin.

PÁGINA DE LA EDITORIAL (con extractos y reseñas).

CALLE ESTE-OESTE. De Lviv (en ucraniano, algunos españolizan el topónimo como Leópolis) ya he hablado en otra entrada. En la actual capital de la Ucrania occidental y de la antigua Galitza comienza Calle Este-Oeste. Philippe Sands, uno de los grandes abogados de derechos humanos va a dar una conferencia a la Universidad de Lviv y allí se encuentra con los fantasmas de su familia, exterminada por los nazis. Comienza una indagación sobre su familia y sobre los dos académicos que lograron incorporar al Derecho Internacional lo crímenes de lesa humanidad, ambos nacidos en Lviv. Hersch Lauterpacht ideó el concepto crímenes contra la humanidad, como crímenes de guerra sistemáticos contra la población civil, para defender los derechos de las personas frente a la barbarie de los estados. Rafael Lemkin acuñó el concepto de genocidio, para los casos en que esos crímenes pretenden exterminar a un grupo y destruir su identidad. A Lauterpach el concepto de genocidio le parecía peligroso:

“Potencia el sentimiento de solidaridad entre los miembros del grupo de víctimas, reforzando a la vez los sentimientos negativos hacia el grupo de los verdugos (…) Ser etiquetado como víctima de genocidio se convierte en un componente esencial de la identidad nacional sin contribuir a la resolución histórica de las disputas ni hacer que los asesinatos masivos sean menos frecuentes”.

También estudió en la universidad de Lviv Hanks Frank, el abogado predilecto de Hitler y cruel mandatario del Gobierno General de Polonia. Juzgado en Núrembeg. en la obra se reconstruye el juicio y los sentimientos del hijo de Frank.

El profesor Sands propone la creación de un tribunal para juzgar a Putin, por el crimen de agresión y lo justifica en los precedentes de Núremberg.

PÁGINA DE LA EDITORIAL

De VIDA Y DESTINO se ha dicho, con justicia, que es la GUERRA Y PAZ del siglo XX. Vasilii Grossman, periodista judio, acompaña al ejército rojo, desde Stalingrado hasta Berlín y construye un fresco emocionante de lo que los rusos llaman la Gran Guerra Patria con todos sus heroismos y creldades. En paralelo se narra el exterminio nazi y la represión estalinista.

Recuerdo el episodio en que uno de los personajes, un físico nuclear, recibe una llamada telefónica inesperada. El que está al otro lado del teléfono no se identifica, per queda claro que es Stalin. Al físico no le queda claro si la llamada es un felicitación o una advertencia de que está en el ojo de la NKVD.

Leyendo esta novela río, entenderemos un poco mejor los grades dilemas ético con, que en momentos críticos, se enfrentan los seres humanos . Y por qué los rusos se consideran los verdaderos vencedores de Hitler y Putin justifica su guerra como una operación anti-nazi.

PÁGINA DE LA EDITORIAL

A %d blogueros les gusta esto: